¡Wow! Sé que no actualizo mi historia desde hace ufffff pero he estado algo ocupada con la universidad y me había olvidado de . Estoy subiendo esta parte que hice hoy para continuar la historia y van a notar que la forma de escritura es muuuuuuy diferente y los próximos capítulos se van a escribir como estos. Estoy haciendo esto en memoria de Cory a quien voy a extrañar muchísimo. Espero que disfruten la historia

Disclaimer: No poseo Glee.

Rachel

Son las 4:30 am y yo sigo acostada en mi cama sin poder moverme. Mi vuelo hacia Lima, Ohio está programado para las 6 am y si no salgo ahora lo voy a perder. Tengo listas mis maletas y las de Miranda desde hace varios días, están esperando en la sala de nuestro departamento tranquilamente hasta que me levante y llame un taxi para que nos lleven al aeropuerto. Estoy vestida pero continuo acostada en mi cama, por alguna razón no puedo salir de mi cuarto. He llegado a la conclusión que no puedo moverme por el miedo.

Sé que tengo que ir ahora a despertar y cambiar a Miranda para no perder el vuelo pero el miedo es más fuerte que mi valentía. Llámenme cobarde, pero es solo que no estoy preparada para Finn y su reacción. ¿Qué dirá Finn cuando sepa que tiene una hija? ¿Cómo se sentirá? ¿Me odiará? ¿La odiará a ella? Hay tantas preguntas por hacer y por responder. Sabía que este momento llegaría tarde o temprano pero en serio esperaba que fuera más tarde.

Siempre creí que Finn no merecía saber de Miranda por lo que me había hecho. Cuando me engaño no solo me afecto a mí sino a ella también ya que la llevaba en el vientre y a pesar de que aún no lo sabía ya era parte de mi vida. Sé que es egoísta de mi parte tener miedo ya que Miranda merece y necesita un padre y Finn merece conocerla y saber que de un amor como el nuestro salió esta maravilla de niña. Pero sé que una vez que se lo diga todo va a cambiar, ya no vamos a ser mi niña y yo contra el mundo. Vamos a ser Finn, Miranda y yo contra el mundo, o eso espero.

No sé cómo reaccionará Finn. Si reacciona mal obviamente me va a doler y enojar porque Miranda es la niña más maravillosa que existe pero también lo entenderé porque él tiene una vida, es quarterback en la Universidad de Ohio y está haciendo estudiando y esforzándose. Además, nosotras también tenemos una vida que está en Nueva York y no en Ohio. Yo no puedo renunciar a mi sueño y él no puede hacer lo mismo con el suyo.

Finalmente me levanto de la cama a las 4:50 am por una llamada de Kurt. No le contesto porque no quiero hablar. Apago el teléfono porque no quiero hablar con nadie. Voy rápido a la habitación de Miranda para vestirla, le pongo un buzo rosado muy bonito y un polo que combina, algo ligero para el viaje. Cuando lleguemos a la casa de mis padres en Lima me encargare de que se vea hermosa para cuando su papá la conozca. No tengo un plan preparado aún para decirle a Finn que tenemos una hija. Sólo me imagino que será así: primero, iré a ir a su casa, le hablaré acerca de Miranda y luego, si él decide conocerla, iremos a casa de mis papás, cenaremos juntos y ellos hablarán. Espero que este sea un buen plan porque estoy contando en que los tres nos convirtamos en una familia feliz.

El viaje hacia casa se hace muy largo, estoy pensando constantemente en la reacción de Finn. Estoy rezando porque me levante en brazos, me bese y me diga que tener una hija es lo mejor que le ha pasado en la vida y luego él tenga una gran idea acerca de cómo poder tener una familia y ambos cumplir nuestros sueños. Pero quizás sea demasiado pedir este gran final feliz.

Cuando llego a Lima, Ohio me siento como si me fuera a desmayar. Sólo Kurt y mis papás saben de esta visita y son estos últimos los que me van a recoger del aeropuerto y llevarme a casa en su auto con lunas polarizadas para que nadie se dé cuenta de que tengo a Miranda. Quiero que Finn se enteré de mi boca que tiene una hija. Luego podré contarle a todo el club Glee y responder sus preguntas. Esta será una visita agotadora donde tendré que responder muchas preguntas pero tenía que suceder tarde o temprano.

Después de recoger mis maletas comienzo a buscar a mis papás, quiero salir del aeropuerto lo más rápido porque alguien puede reconocernos y en serio quiero que el próximo en saberlo sea Finn y no alguien más. Me sorprendo al ver a Kurt de lejos, parece como si buscará a alguien. Supongo que mis papás no pudieron venir y lo mandaron a él. Estoy pensando en que me gustaría que me hubiesen avisado pero recuerdo que mi celular estaba apagado. De pronto Kurt voltea y me mira directamente a los ojos, tiene una mirada sorprendida que pasa rápidamente a preocupada. ¡Oh dios mío! Comienzo a pensar lo peor: que mis papás han sufrido algún accidente o algo así. Kurt se acerca a mí corriendo muy rápido y yo tomo la mano de Miranda muy fuerte.

Rachel - me dice exaltado- pensé que ya te habías ido del aeropuerto. Intenté llamarte varias veces pero tenías el teléfono apagado. Tienes que irte ya, váyanse rápido.

Estaba a punto de preguntarle a Kurt porque estaba así de preocupado cuando escucho una voz fuerte detrás de mí, una voz que he escuchado muchas veces, que conozco muy bien.

¿Rachel? – pregunta Finn y yo volteo a ver su hermoso rostro. Nadie va a quitar de mi memoria la cara que pone cuando Miranda me dice: Mami, ¿Quién es este señor tan grande?