Nuevo capiiiiiiiii
Al oír un golpe pegue un salto y mi respiración se agito.
Una mano me giro hasta que mi espalda quedo apoyada en la puerta. Edward puso sus dos manos a ambos lados de mi cabeza y me miro.
-V-vale… e…tranquilicémonos de acuerdo? –dije con un susurro- me e dado cuenta de que…
-De que te has dado cuenta…? –pregunto con voz insinuante.
-D-de… -la voz parecía que me había abandonado al igual que la fuerza en las piernas- cu-cuando… te enfadas lo ojos se te vuelven mas… oscuros y ahora… parecen dos pozos negros, así que… cálmate…
Me observo durante un minuto con la mandíbula apretada y se separo de mi.
Sin darme cuenta intente memorizar sus facciones blancas y perfectas.
-Que paso… en la azotea esta mañana? –pregunto intentando serenarse.
-Bueno… subí a tomar el aire…
-…Y?
-Pues… tres tíos… me retuvieron…
-…Y –parecía desesperado porque terminara para gritarme.
-Y…Jacob… apareció y me ayudo… -fije la vista en las paredes, llenas de discos de música y estanterías.
-Jacob…ese Jacob del que yo tanto te e advertido? –pregunto furioso.
-no, ese Jacob que me a presentado a sus amigos, que se a portado muy bien conmigo y que me salvo de tres tíos, si.
Suspiro bajando la vista al suelo.
-Definitivamente eres estupida.
-Perdona? –pregunte enfadándome.
-Bien, si lo que quieres es ir directa al peligro, genial, lo estas consiguiendo!
Me acerque a el y me puse a poca distancia.
-Pero que estas diciendo? –pregunte frunciendo el ceño.
-Ve, ve con tu queridísimo Jacob! Y que sea el, el que ponga fin a tu vida! –grito.
No fueron sus palabras las que me cegaron, sino su grito, nunca me a gustado que la gente me levante la voz, pero que aquel ser déspota e intrincado me gritara era harina de otro costal.
-Basta! Déjalo ya! Mi vida no es asunto tuyo.
-Ah bien, ve con cualquiera que te trate bien, como si fueras un perro y…
No le di tiempo a continuar alce mi mano buena, la derecha, igual que la otra vez, pero justo cuando fui a golpearle en el mismo sitio el la agarro con fuerza, mas tropezó con la caja de cds que había tirado al suelo momentos antes de mi aparición y resbalo.
No se como, pero cuando abrí los ojos me encontraba encima de Edward en su cama, sentada casi a horcajadas sobre su cintura, con su boca a apenas dos centímetros de la mía.
Me sonroje, mi corazón quería salir de mi pecho y la habitación entera comenzó a darme vueltas.
-Edward, hemos oído un rui…
Me gire, allí estaban Alice, Emmet y Jasper mirándonos atónitos.
-Edward! –exclamo la chica- así que yo tenia razón!
-No! –exclame levantándome de un salto, lo que hizo que tropezara con la pata de una silla y me volviera a sentar, esta vez en el suelo –no es lo que…
Pero ellos cerraron la puerta entre risas y alboroto.
Suspire cansada, vivir en aquella casa se estaba convirtiendo en un reto.
-Eres un imán para los problemas –dijo el chico sentándose en la cama- si no hubieras intentando pegarme no nos habrías puesto en esa postura comprometedora.
-Yo?? Si tu no me hubieras hecho enfadar nada habría ocurrido! –grite.
-Si me hubieras escuchado desde un principio no te habría hecho enfadar-
-Ah?! Eres insoportable! …-inspire aire para seguir acusándolo, pero lo deje salir con un suspiro- estoy cansada…me dejas agotada…pelearme contigo me agota…
-Y eso que no hemos hecho "otras cosas" –sonrió.
-Pervertido! –dije sonrojándome, pero también sonreí sin darme cuenta- Mmm esta bien, te perdonare si tocas algo para mi en el piano.
-Que? Espera no tienes que perdonarme nad…
-Vaaaa porfaaa! –dije sonriendo.
Edward me miro durante un segundo y sus ojos se dulcificaron.
-Si quieres que toque para ti, solo tienes que decirlo…
Se levanto y se sentó en el piano que había al lado de un ventanal.
Lentamente comenzó a tocar una canción muy intrincada, parecía imposible que solo la ejecutaran un par de manos.
Al rato fue deformándose en una mas sencilla y mas lenta, luego volvió a su cauce, fuerte y rápida y al poco rato, termino. (la melodía es una que no me acuerdo su nombre, sale en el videojuego del clock tower 3, la que toca la niña muerta en el piano, pero no recuerdo de quien es ni nada TT)
Recuerdo estar allí, de pie frente al piano, escuchándole con deleite, observando su rostro de ángel al tocar otra melodía diferente, recuerdo… recuerdo que la oscuridad me envolvió y también recuerdo… unos fríos brazos que me cojieron, antes de tocar al suelo. En la oscuridad escuche sin cesar la misma canción y alguien que me susurraba al oido "Bella…todo va a ir bien…".
Abrí los ojos, los parpados me pesaban como si fueran de cemento, lo primero que vi, fue un techo muy blanco, intente mover los brazos pero había algo en los codos que me pinchaba.
-Ya estas despierta, te encuentras bien? –pregunto una voz conocida.
Gire la cabeza hacia la voz y me encontré con una muchacha menuda, tenia el pelo negro alborotado y me miraba preocupada.
-Alice… donde…?
-Estas en el hospital, te desmayaste en la habitación de Edward, nos preocupamos al ver que no despertabas y te trajimos aquí, Carlisle dice que tienes una anemia bastante acusada y…
-Alice querida, dejara pensar, eres como un torbellino hablando –dijo Esme a su lado.
Me incorpore algo mejor y ordenando las ideas y los recuerdos en mi cabeza.
-Cuanto tiempo llevo…?
-Dos días! –dijo la chica con una sonrisa.
-Dos días! –Exclame asustada.
-Tranquila, cielo, no pasa nada, lo importante es que te recuperes.
-Y…Edward? –pregunte con un susurro.
-Se marcho después de traerte al hospital, necesitaba tomar el aire unos días.
-Pero se preocupo mucho –concluyo Alice
Al rato Carlisle apareció.
-Nos has preocupado Bella, dime, no comías bien?
-Si, si, lo que pasa es que no me gusta demasiado la carne, ni las legumbres y…
-Eso lo explica todo –respondió con una sonrisa- bueno pues ahora llamare a la enfermera para que te quiten los goteros y podrás irte esta tarde a casa.
Asentí con una sonrisa.
Al rato vinieron y me quitaron esas molestas agujas. No quise mirar o sabia que me marearía.
Me sentía tremendamente culpable por haberles hecho pasar este mal rato, pero la tarde llego pronto y fuimos a casa.
Entre en mi habitación puesto que Esme me obligo a quedarme acostada lo que quedaba de día. Realmente parecía una madre encantadora y sobre protectora.
Me metí en la cama, la experiencia hospitalaria me había dejado mas agotada de lo que me sentía antes, cuando fui a apoyar la cabeza encontré una nota encima de la almohada.
"Bella:
Lleva cuidado, me has preocupado, cuando vuelva te traeré un regalo.
Edward."
Finalizando la carta había un dibujito de un monigote con la lengua fuera.
Me estaba tomando el pelo? Aparte la nota poniéndome roja y me dirigí escaleras abajo a por un vaso de agua.
Mchas gracias a quienes dejan rewiews y a los que leen me hacen muchisima ilusion siempre jejeje
