Josh y Jamile aprovecharon que la ida al teatro no había dado bien, para ir a la discoteca que supuestamente Skipper frecuentaba. Ellos llegaron a cuestionar ese hecho con Cabo, Rico y Marlene, en el momento en que ellos no supieron responder y aún encontraron extraño el hecho de que el líder pingüino asista a esos lugares. Ellos tardaron dos horas en llegar al lugar, pagaron para entrar dentro y entraron. El lugar era horrible, lleno de vulgaridades, con parejas de animales casi teniendo relaciones sexuales y en la mayoría varios animales del mismo sexo casi haciendo lo mismo.

" Josh, mejor irnos." Jamile pidió a su marido, con un poco de miedo de aquel lugar.

"No, necesito saber lo que mi hijo hacía en ese lugar." El pingüino macho respondió a su esposa, decidido a descubrir la verdad sobre su hijo.

"¿Crees que nuestro hijo frecuentaba un lugar como ese?" Preguntó enojada.

"No, claro que no, pero siempre fue un pingüino curioso puede haber venido aquí para ver cómo era.

Jamile no dijo nada y ni cuestionó a su marido sobre la respuesta que le había dado, de alguna manera tenía razón, su hijo era bastante curioso y podría incluso ir a ese lugar sólo para ver cómo era. De repente llegaron a un pequeño bar que tenía en la discoteca.

"Hola." Jamile saludó a un perro beige que estaba sirviendo bebidas en ese lugar.

"Hola, ¿puedo ayudar?" El perro respondió al pingüino femenino.

"Sí, queremos saber si usted sabe quién es ese pingüino aquí?" Jamile dijo mostrando la foto del Skipper para el perro.

"Denovo, ¿preguntan sobre él aquí?" Él dijo impresionado.

"¿Alguien ha venido aquí?" Josh preguntó al perro, el pingüino estaba curioso y confuso con esa situación.

"Sí, un frailecillo lo preguntó unos meses atrás." Él respondió. "Los dos venían aquí directamente."

"¿Qué?" Los dos preguntaron impresionados.

"Sí, ellos frecuentaban ese lugar, estaban aquí siempre." El perro dijo. "No entiendo cómo un pingüino de aquel se relacionaba con ese tipo de animal y frecuentaba lugares como ese."

"¿Cómo se relacionaban ambos?" Josh preguntó enojado con la afirmación del cahorro.

"Bien, los dos salían juntos, yo veía a los dos besándose."

"Eso es imposible." Josh afirmó airado con esa afirmación. "Mi hijo estaba novio de otra mujer y yo sé que él era fiel a ella, nunca la traicionaría, mucho menos con otro macho, el pingüino que usted esta hablando no era mi hijo"

"Bueno, lo recuerdo bien, alguien como él es difícil de olvidar y lo que veía era eso, ellos a los besos y amasos con otro varón, frailecillo."

"¡Mentira!" Gritó el pingüino macho, queriendo partir hacia arriba del perro.

"Josh, calma." Dijo el pingüino femenino, sosteniendo el brazo de su marido. "Mejor irnos de aquí."

Josh obedeció y los dos salieron de la discoteca, entraron en el carro y se fueron devueltos al zoológico, con una misra de rabia, decepción y no queriendo aceptar que todo aquello fuera real. No queriendo aceptar que el único hijo que ellos tuvieron era de aquel tipo que ellos jamás imaginarían ser y no por él tener una relación homosexual y sí por prácticamente él tener una doble vida.

"¿Crees que es verdad amor?" Josh preguntó a su esposa, mientras estaciona su coche en el garaje de los pingüinos. "¿Es posible que nuestro hijo hiciera esas cosas?"

"Quiero decir que no." Ella reponió, abrazando a su marido. "Amor, ¡Marlene jamás debe saber una cosa de esas vio!"

"Sí, ella amaba mucho a ese pingüino, se decepcionaría mucho si eso es verdad." Dijo aún no creyendo en lo que había oído.

Los dos salieron del coche y llegando a la base de los pingüinos, vieron todo revocado.

"¿Qué pasó aquí?" Preguntó el pingüino macho impresionado con el desorden del lugar.

"¡Fuimos robados!" Respondió Kowalski.