Capítulo 6: Fukin' perfect, Pink


Conforme el sol bajaba, las ansias de Kurt le subían a flor de piel. Algo oscuro y perturbador se estaba apoderando de él. Dave servía un par de copas de vino tinto mientras le hablaba de los negocios que tenía en Japón. Y reía con ternura a pesar de que Kurt podía ver que esa calma estaba manchada por la historia que aún tenían sin concluir. Kurt tragó saliva cada vez más nervioso. Había estado besando a Dave toda la tarde. Besos profundos, con sus lenguas moviéndose una sobre la otra, con las manos de Dave firmes en su cintura, sobre su espalda, acercándoselo. Y si era honesto consigo mismo, quería más. Desvió su mirada hacia paisaje. El Arco del Triunfo se vestía de dorado mientras el sol descendía. Dave colocó la copa sobre la cornisa, le sonrió, le cogió por la espalda y le abrazó fuerte. Kurt se bebió de golpe su copa de vino, se giró entre los brazos de Dave y lo besó de nuevo volviéndose loco con la pasión que les consumía. París, el vino, las caricias, su historia… Kurt podía culpar a todo de la situación en la que estaba en ese momento pero la verdad era que estaba consumiéndose en la pasión.

Dave se alejó de él un segundo y lo observó directo a los ojos temblando de pasión y diciéndole algo con la mirada, algo que Kurt no sabía leer del todo. Dave lo besó de nuevo, salvaje y sin dejar duda de lo dominante que era. Pero Kurt no se quedó atrás. Iba a combatir fuego con fuego. Le quitó el abrigo y le rasgó la camisa. Pasó sus ansiosas manos por los pectorales y el abdomen de Dave marcando con sus uñas el piel bajo el vello negro. Dave lo elevó tomándolo por las nalgas sin dejar de besarle ni de frotar sus cuerpos. Kurt sintió el frío de la cornisa sobre su culo cuando Dave le quitó el pantalón y lo arrojó en algún punto de la terraza. Las manos de Dave eran grandes y podían cogerle las nalgas y estrujárselas con fuerza.

Dave lo hizo girar de nuevo y lo apoyó contra la baranda. Lo sintió arrodillarse y gimió con anticipación. Cuando sintió la lengua de Dave por su raja, levantó el culo para darle más acceso. La humedad era reconfortante y las caricias sobre su culo le hacían desear más y más. Se acariciaba a sí mismo y meneaba la cadera para incitar a Dave, quien respondió con un gemido. Escuchó una hebilla caer y sintió una fuerte presión sobre su entrada. Su cuerpo se fue abriendo poco a poco para Dave, que se tomaba el tiempo de besarle el cuello y los hombros, de tocarlo, tocarlo mucho, de hacerle sentir en cada terminal nerviosa del cuerpo la sensación que sólo podía describir como la fuerza de Dave. Era como si quisiera que ni el cuerpo, ni los nervios ni la piel de Kurt jamás olvidaran que un día estuvieron entre sus fuertes brazos. Dave fue furioso y apasionado, profundo, deseoso de hacerle sentir. Kurt no sabía si era por toda la situación o por el propio Dave pero su cuerpo reaccionaba cada vez más a sus acciones.

Kurt se giró, dejando que la polla de Dave resbalara de su interior. De un segundo a otro, saltó sobre él y lo besó mientras se penetraba poco a poco haciendo gemir al hombre. Kurt no lo iba dejar lucirse sólo a él, quería volverlo loco de la misma manera. Dave gemía su nombre entre dientes y Kurt se dejaba acariciar. Dave lo masturbaba furioso y luego dejaba de hacerlo como parte de su perverso plan para hacerle perder el piso. Pero ambos perdieron el control cuando la pasión los sobrepasó, cuando sus cuerpos se movieron al compás del deseo. Kurt cerró los ojos cuando sintió que se iba a correr. Dave gruñó al correrse profundamente en el rico culo de Kurt Hummel mientras el actor bañaba el pecho de David con su semen.

Dave no dejó de besarle, lo cogió entre sus brazos y lo llevó hacia el interior del departamento. Kurt sólo podía percibir que el sol se había ido, que París se iluminaba con miles de luces artificiales y que el ruido del exterior se difuminaba dentro del acogedor departamento de David entre los besos y las caricias.


Kurt miró la luna por el vidrio del ventanal. Su cabello estaba desordenando por primera vez en… quién sabe cuánto tiempo. La soledad y la quietud del departamento de Dave le hacían pensar. Le había sido infiel a Blaine pero había sido con su permiso y prefería detenerse ahí, quería que ése fuese su principal pensamiento. Pero sabía que no era cierto. En una revista del corazón había leído que las parejas casadas tenían un mayor complejo por las infidelidades y que, a la vez, esas parejas casadas eran las que hacían poco por solucionarlo cuando sucedía algo así, y menos si había niños de por medio. Vaya, que intentaban vivir con ello e intentaban salvar aquello que la sociedad calificaba como unidad única llamada matrimonio. Recordaba a la perfección que hablaban de motivos. Que mientras para los hombres hetero las infidelidades eran cosa de un acostón, para las mujeres hetero casi siempre eran cuestión de sentimientos. ¿Sería cierto? Kurt había considerado el articulo algo sexista y con poca consideración por el resto de tipos de parejas. Sin embargo, en ese momento se preguntaba qué había sido lo que había pasado. ¿Sexo por sexo? David le gustaba, David era el pasado que no completó en Lima, era un gusto, era pasión, era deseo, era… ¿Era algo más?

Blaine le había dado permiso de conocer otra pasión pero había sido diferente a sus acostones anteriores. ¿Por qué? ¿Qué había de diferente en las caricias de David? ¿Se estaba aprovechando del plan de Blaine para tener un pretexto para acostarse con él y ser infiel sin sentirse mal por ello? Ésa era la peor de las preguntas porque Kurt se sentía terriblemente ruin de solo pensarlo.

—Ven —Dave le cubrió con una manta y le besó el hombro—. Pronto tendremos que irnos. —Le envolvió entre sus brazos—. Tenemos que vestirnos…

El vuelo de regreso fue muy distinto al de ida. Kurt se sentó al lado de Dave abrazándole y Dave le correspondía acariciando su pelo con suavidad. Kurt prácticamente durmió durante todo el viaje arrullado con el ritmo de los latidos del corazón de Dave. Cuando el avión aterrizó, Kurt abrió los ojos y se concentró en el perfil de Dave.

—¿En realidad, por qué lo hiciste? —preguntó de la nada. Lo miró tragar saliva y parpadear un par de veces.

—Sólo… compré lo que me ofrecieron. —Kurt sintió el dolor de las palabras y de las mentiras, porque sabía que Dave no había querido comprar eso que tuvo… ¿O tal vez sí?

Dave no se alejó de él ni siquiera en el coche, sólo lo hizo cuando llegaron al hotel, a su hotel. Kurt miró a Dave por largos segundos. Fue Dave quien lo besó con un beso que le recordó al primero y que Kurt correspondió sin chistar. La lengua de Dave se enredaba hábilmente con la suya y las manos de Kurt se anclaron en los rizos de Dave hasta que sintió que de nuevo estaba caliente y que no podía, que no debía porque estaba a escasos metros de Blaine y porque el trato se había acabado hacía unas horas. Dave se aferró a él, al beso y después… lo soltó.

Kurt no quiso mirar atrás. Tenía que olvidar esas veinticuatro horas y todo lo que había sentido o había creído sentir. Se reajustó la ropa pensado que todo, que esas veinticuatro horas solo habían sido producto del deseo, del instinto animal.


Dave ni siquiera pudo quedarse hasta que Kurt entró al hotel, en vez de eso dio la orden de ir de nuevo al aeropuerto. Hubiera jurado que el chofer gruñó enojado pero no le importó. Tenía que poner tierra de por medio, tenía que olvidar el aroma de Kurt porque si no se iba a volver loco. Se subió a su avión con la idea de venderlo.

—¿Es propio de los homosexuales de Lima ser tan dramáticos? —Dave miró a Azimio mientras subía al avión—. ¿Cómo te fue? —Dave negó.

—Nunca debí hacerlo. —Azimio se sentó frente a él impasible como siempre—. Kurt es… es apasionado en todo: en sus besos, en sus caricias, en su forma de ser y en lo que hace. Es vital, dinámico y fuerte. Hicimos el amor sobre la terraza, con el cielo pintado del sol a medio ocultarse y me hizo derretirme entre sus besos y caricias. Frotar mi piel con la suya… fue despertar de nuevo. Amé su aroma, su sudor y su forma de gemir mi nombre. Joder, Az… Lo que pasó en el departamento fue indescriptible. Afuera, adentro…

—En resumidas cuentas, estás enamorado. —Dave suspiró profundamente.

—No… no es eso. No… Es que no te puedes enamorar en veinticuatro horas. No te puedo decir que quiero una vida con él y bajar las flores y las mariposas y casarnos y tener la idílica foto de familia pero sé que Kurt Hummel tiene todo lo que quiero en un hombre, que es el retrato perfecto de mi pareja y que me purga saber que no está conmigo, que tiene a otro que disfruta de sus caricias, de sus besos, de su pasión por la vida. ¿Sabes lo duro que es imaginar eso?

—Tómalo por el lado amable, Dave. Tienes en mente como quieres a tu pareja, eso es ganancia. Hay muchos que mueren sin saber qué es lo que quieren del amor, de la vida o de su pareja.

Ahí estaba Azimio… siendo Azimio, pragmático y frío, mientras Dave se debatía entre haberse sentido vivo y regresar a su letargo. Otro hombre como Kurt… El solo pensamiento era patético y le llenaba de tristeza.


Este capítulo tiene mucho de Kurt en él. Sabemos que fue lo que llevó a Kurt a caer con Dave y no tiene nada que ver con la monotonía, ni con el dolor de la decepción, tiene que ver con algo más profundo que es otra forma de amar. ¿Qué tiene Dave que nunca ha tenido Blaine? Pasión. Y no una pasión enferma y perversa. Una pasión abrasadora que lo hizo besarlo por primera vez, que lo llevó a ser honesto consigo mismo más de una vez.

Y creo que esa pasión que Dave tiene originalmente es lo que ha muchas piratas nos hace escribir una y otra historia que involucre la pasión de Dave y su proceso para vivirla. Esa pasión que nos entrega la canción que Winter escogió para darle título al capítulo de hoy.

Este capítulo en La Propuesta marca un fin y un inicio para los personajes. El revuelo de sus vidas y de sus historias. Viene lo mejor para Blaine, para Kurt, para Dave quien siempre cuenta con el manto de serenidad que significa Azimio.

Como favor personal les pido que no dejen de comentar. Un comentario es el alimento del espíritu de un escritor en este tipo de páginas.

Les recomiendo que se vayan a escuchar la canción que le da titulo al capítulo:

www[punto]youtube[punto]com es: /playlist?listPL-ENjHscY4V_L2Ruj-0BCQftF4y6ydh6v

Para mi hermosa beta, un abrazo y un beso. Gracias Winter.