. Verdad al Descubierto .


(Edward POV)


Habían pasado un par de horas desde que Bella se fue herida a casa de su padre, Emmett seguía con la tonta idea de que tenerme aprisionado entre sus fuertes brazos es la mejor alternativa…pero, discrepo totalmente con él. La mejor alternativa es ir por Bella para rogarle la oportunidad de explicarle lo sucedido.

¿Cómo se lo voy a explicar? Si aún yo, un vampiro que se mueve a milésimas de segundo no sé lo que sucedió. Estoy ampliamente convencido de que estaba por ir a abrirle la puerta a mi adorable esposa cuando me vi contra el rostro de Tanya…lo que supe después fue el impacto que me causó observar el frágil y hermoso rostro de mi Bella lleno de dolor. Recordarlo aprieta mi muerto corazón.

- Emmett – acoplé toda la paciencia que pude – por favor, no seas ridículo.

- Lo siento hermano, pero las chicas lo dijeron – escuché muy cerca – y ya sabes como se pone Rose. Me lo agradecerás después…- pensó.

- ¿A que te refieres? – algo comenzaba a oler muy mal y no era un puma muerto.

- Edward querido – habló Tanya, feliz por no sé que razón. Este momento no tiene nada por que alegrarse – pareces muy incómodo. Em precioso, no hay razón por la cual tratar así al pobre Edward, no hizo nada malo – se pavoneó.

Escuché un gruñido proveniente de mi hermano y fruncí el ceño. Estuve a punto de forcejear contra Emmett cuando dijo algo que no creí que dijera.

- Cállate pequeña víbora venenosa – en todas las décadas junto a Emmett no lo había escuchado hablar lleno de rencor – no creas que no sabemos…- dijo – Espero que Carlisle reconsidere quemarte viva…me apunto en la lista –se carcajeó maquiavélicamente en sus adentros.

La mirada de Tanya se oscureció y como de costumbre, ningún pensamiento vino a su mente. Un factor extraño. Antes, cuando íbamos a Denali siempre pude leer lo que pensaba…nadie que conociera mi don ha hecho eso antes, excepto Alice y mi familia cuando tratan de darme alguna sorpresa o evitarme las malas noticias. Si tomo esto como base entonces…

- ¿Ya las sacaste del auto? – preguntó Emmett y su voz retumbó en mis tímpanos. Realmente debe aprender a hablar sin gritar.

Jasper entró a zancadas a la estancia y asentó dos cajas negras sobre la mesa. Un inusual olor a pólvora llenó mis fosas nasales. ¿Pólvora? Nadie en la casa utiliza pólvora – salvo Emmett, para sus fuegos artificiales el 4 de Julio – pero aún así, las locuras de mi hermano no llegan a dejarla adentro de la casa el resto del año.

- No me tardé nada – el rubio le contestó y volteé a verlo – debió ser fácil instalarlas…- miró suspicazmente al otro lado de la habitación - por cierto, llamó Alice – dijo Jasper como autómata – ella y Rose fueron por Carlisle. En nada estarán aquí…

- Sea lo que sea! – Dije – no puedo quedarme a una insulsa reunión familiar. Bella…

- Edward, Bella está a salvo y es lo que interesa – dijo Emmett obviando la realidad. Se escuchaba algo aliviado ante eso.

- Cierto – completó mi otro hermano, que aún seguía frente esas extrañas cajas negras – estando aquí corría peligro…

- ¿Qué¿A que se refieren? – Pregunté - ¿No se dan cuenta que la herí? Por supuesto que no dejaré así las cosas…

- Oh, mi querido Edward claro que lo harás – gruñí al escuchar a Tanya ( que era una amiga muy cercana a mi ) decir eso – Es una simple humana ¿Qué importancia tiene?

- No! Es mi esposa – debatí - ¿Cómo se te ocurre decir tal blasfemia? Ser humana no le resta valor.

- Muy pronto será como nosotros – Jasper interrumpió – Y temblarás…- pensó con malicia.

- No lo daría por hecho – el rostro de Tanya se contrajo lleno de ira. – encontraré una forma para que la muerte los separe antes de eso…

Gruñí sintiendo cómo la el monstruo en mi interior se llenaba de ira al comprender sus verdaderas intenciones. Golpeé a Emmett en las costillas, librándome de su agarre y avancé con toda la velocidad que tengo hacia Tanya, clavando los dedos en su garganta, tratando de romper cada hueso posible.

- Emmett! Jasper! – la voz de Alice llenó la habitación, pero no le presté atención. Seguía mirando a esa despreciable mujer.

Mis dedos se hundían mas y más en su piel de roca, hasta que unos brazos tiraron de mi y me sostuvieron de ambos brazos. Jasper y Emmett me sostenían cada uno en cada brazo. Gruñí fúrico.

- Rosalie, ten la amabilidad de inmovilizar a nuestra invitada – la cortés voz de Carlisle dijo – Edward, compórtate – pensó hacia mi.

Rosalie le pasó un brazo por la garganta formando una llave y le tomó de las muñecas con su otra mano.

- Edward, antes que nada – comenzó Carlisle – me di una vuelta por casa de Charlie, le receté a Bella unos calmantes. Estará bien por la mañana – aseguró.

Al menos ahora estoy mas tranquilo en ese aspecto. Mi ángel está a salvo y se sentirá mejor…al menos en la parte de la salud.

- Gracias, Carlisle – le dije sinceramente.

- Todo sea por ayudar a una hija mía.- sonrió paternalmente. Para Carlisle, Bella ya era una hija más de él y Esme. Pero su rostro cambió a uno de indiferente cortesía – Alice, creo que debes mostrarle a Edward tu visión.

- ¿Visión? – pregunté. No podía ser algo bueno.

- Sí – dijo Alice, con la mirada baja – esta madrugada tuve una visión de Bella y no fue nada…alegre –recordó mi hermana, y en ese momento imágenes me invadieron la mente.


Unas manos con las uñas pintadas de rojo vivo colocaban un par de cajas negras en el Audi Coupé de Bella.Ella fue hacia mi a pedirme algo pero negué con la cabeza. El rostro de tristeza de Bella tras el volante y luego un ensordecedor grito al explotar la cabina del auto. Humo y metal chamuscado por todos lados.


- Carlisle…-llamé.

Estaba temblando. Temblando de ira. Quería a esa mujer fuera de mi casa, lejos de mi mujer…la quería muerta. Dudé sobre si ese fue su primer intento…hasta ahora y por todo lo que reste mi existencia no creo nada de ella. Antes mi amiga, una hermana…y ahora una asesina que quería matar al amor de mi existencia. Era imperdonable y ciertamente si la veía cinco minutos más alrededor de mi familia no tendría piedad en destazarla yo mismo.

- He llamado a Eleazar – dijo mi padre con un tono frívolamente casual – y no tiene problema en que la pongamos en el primer avión que salga en Port Angeles.

- Estupendo – reí entre dientes lleno de satisfacción. Conocerá a la bestia vengativa que recide dentro de mi, pero no ahora. Lo hará dentro de muchos años. Por lo pronto Bella es mi prioridad número uno…siempre lo ha sido a pesar de todos los errores que cometí el pasado mes.

- Es sorprendente pero…-dijo Rose riendo malévolamente – por primera vez concuerdo contigo Edward. Pongamos a esta…donde debe estar.

- Esme ya está en el auto – siguó Carlisle – Eleazar es un amigo muy querido mio – dijo, como si le pesase que una de sus hijas haya cometido tal atrocidad – y por respeto a el, escoltaremos a Tanya hasta el aeropuerto.

Rosalie comenzó a empujarla hasta afuera.

- NO! Edward! Edward! – comenzó Tanya en alaridos – ES UNA INSIGNIFICANTE HUMANA! Es mi anillo, eres mió!! – continuo. Pero simplemente, entró en un oido mio y salió en el otro – Te darás cuenta y vendrás a implorarme, me rog…!!!!

- Cállate! – la golpeó Rosalie en la cabeza, noqueándola.

- Gracias – dijeron Alice y Jasper en unisón.

- Esa es mi chica! – animó Emmett a Rose.

Una vez que Rosalie desapareció, Carlisle se acercó a mi haciendo que Jasper y Emmett soltaran sus matadores agarres.

- Edward, entiendo tu necesidad de aclarar las cosas con Bella – me dijo comprensivo – pero eso tendrá que esperar unos días…

- ¡¿Por qué?! – grité exasperado – Carlisle, Bella no puede quedarse con la idea de que besé a esa detestable mujer por mi voluntad! Demonios! No puedo leer su mente para saber que piensa realmente de todo eso…

- Piensa en su salud – dijo tratando de tranquilizarme – no es recomendable causarle mas conmoción después de el shock que tuvo.

- Lo sé – entendía a la perfección lo que mi padre trataba de decirme. Después de todo estudié medicina en varias ocasiones – pero…

- Mira, sólo espera unos días – justificó.

- Trataré – concluí. Mi padre sonrió y me dio unas palmaditas en la espalda antes de salir hacia el garage, donde Esme y Rosalie esperaban.

No podía poner peros. En realidad, mi padre estaba en toda la razón. Pero me costaría mucha fuerza de voluntad no querer correr a la casa de Charlie y ponerme de rodillas ante la belleza de esposa que tengo para rogarle perdón y misericordia. Y eso no está tan lejos de lo que pienso hacer.

No podría vivir sin Bella en mi existencia.

Y mucho menos sin su perdón.


Por que ustedes lo pidieron, un nuevo capitulo!

GRACIAS POR SUS REVIEWS! En serio hacen mi día cuando leo sus comentarios.
Les recuerdo de mi
encuesta sobre la película de Crepúsculo! Pasen a votar en mi perfil!

Edward: Estoy de buen humor!
Autora: O.O a que se debe el milagro?
Edward: ja ja Muy graciosa…en fin, repartiré húmedos y ardientes besos a
Ady, PknaPcosa, Tsukiyono tanuki, HaNnukY, Bonchi, LoReNiTa. WeAsLeY, MaKAKiSs, Emykull, Edward-and-Bella-lover, PiRRa, Dolce-Sherry, bloddy.cappuccetto, Angie Bloom, sango-hikaru, Mrs. Nouvelle, RocioSP, Hermi-SsS, Ely Potter Black, 3rill Cullen, Verito.S, Hel.Cullen y lullabie.
Autora: Wao jaja, muchos besos Eddie.
Jasper: - entra corriendo - Y una dedicatoria especial para
Rocko y Amy que se acuerdan de mi -manda los besos lo mas sensualmente posible - …
Autora: - babea – o¬o ahora entiendo por que te dicen
Jazzy

Si quieres un ardiente y húmedo beso
como todos esos, solo pincha GO!
y lo recibirás!

Gracias y hasta el próximo capitulo.