Gracias a Muselina por el review del capítulo anterior y a Fiera por el beteo ;)

Esta viñeta está dedicada a Muselina. Ella ha estado ahí desde el principio del fic, compartiendo opiniones y puntos de vista sobre qué fue de los personajes de O&P después del libro. Sé que tenemos ideas parecidas, así que, espero que la disfrutes ;)


El placer de lo cotidiano


Elizabeth Bennet

Los rayos del sol se filtran a través de las ventanas e inundan de luz y calor la acogedora habitación. Elizabeth se aproxima con cautela a una de ellas para observar el paisaje y un leve suspiro escapa de sus labios.

Anhela fervientemente salir a pasear y perderse por los caminos que rodean Pemberley; si por ella fuera, lo haría en este mismo instante, pero no puede: el médico se lo prohibió hace semanas.

Elizabeth acaricia su prominente vientre con ternura, cuando unos suaves toques en la puerta interrumpen su ensoñación.

Sobresaltada, Lizzy se apresura a meterse en la cama; sin embargo, no es lo suficientemente rápida y, antes de lograr su objetivo, entra en el cuarto Fanny, su doncella.

—Señora Darcy, he venido para… ¿Qué hace levantada? —exclama—. Sabe que el doctor le ha aconsejado guardar cama.

—Eso es lo único que hago en todo el día, Fanny: descansar. Quisiera salir a caminar y pasar las horas al aire libre, en la naturaleza—Lizzy esboza una sonrisa—. No se lo dirás al señor, ¿verdad? Se preocupa demasiado.

La joven doncella niega con la cabeza, divertida, y se dispone a mullir las almohadas de la cama mientras Lizzy resiste el impulso de decirle que no son necesarios tantos cuidados; ella se siente mejor que nunca y desearía ser tratada con normalidad. No obstante, el dolor por la pérdida en su embarazo anterior sigue latente y la joven decide posponer sus quejas.

Dentro de unos meses dará a luz a su primer hijo y la alegría de tenerlo entre sus brazos será suficiente para adormecer la pena y conseguir que su esposo deje de temer por su salud a cada instante.

Sí, esta vez todo saldrá bien.

Elizabeth no está dispuesta a volver a perder a su hijo.