No pudieron convencer a Seth de que se alejará de Sky, que la dejará descansar así que se quedó dormido en el sofá de la habitación.

Sky abrió los ojos. Estaba abrazada a Esme y esta le acariciaba el pelo proporcionándole serenidad.

-¿Cómo te encuentras?

-¿Dónde esta Blaine?- dijo asustada.

-Desparecido.

Eso la calmó en cierto modo. Le dolía la cabeza. Volvió a cerrar los ojos y Esme le besó la frente. Entonces un sonoro bostezo de Seth hizo que Sky se sobresaltara.

-¿Quién es?

Un chico moreno y medio desnudo se había levantado y se estiraba haciendo ruidos.

-Buenos días, Seth- dijo Esme- fue quién te trajo hasta aquí.

Entonces Sky se acordó de aquel calor, aquellos brazos que hicieron calmarse, que la hicieron respirar. Seth se volteó y vio mirándolas. Una sonrisa enorme y una mueca de vergüenza hicieron que Sky también sonriera. El muchacho se acercó a la cama mirando fijamente a su razón de vivir.

Elezar y Camen paseaban con Lizzy en brazos por el bosque.

-Esmeralda y Sky tienen una relación especial, deberíamos dejarla con ella.

Carmen fulminó a Eleazar con la mirada.

-Sabes que tengo razón, amor- dijo acariciándola- Nunca llegaremos a ser lo que somos para Lizzy- continuó acariciando a la pequeña que se quedaba poco a poco dormida en el hombro de su esposa.- Seremos sus protectores.

-¿Entonces que hacemos?

Tras unos segundos de reflexión Eleazar concluyó:

-Podría quedarse con los Cullen. Parece ser feliz.

Esme preparaba el desayuno a los adolescentes mientras sonreía en la cocina. Su marido se le acercó por detrás propinándole un beso.

-¿Qué hace una vampiro como tu en un sitio como este?

Se echó a reír.

-Preparándole el desayuno a los niños- dijo sonriendo.- ¿Los escuchas?

No hacía falta ser vampiro para escuchar la risa de Sky y Seth.

-Parece que se llevan bien- comentó el doctor.

Les dieron unos minutos para que "intimaran" más. Los muchachos simplemente se estaban conociendo. Sky sabía como hacer que Seth se sonrojara y viceversa, haciéndose reír mutuamente.

-Buenos días, Seth, Sky.

Los dos miraron hacía a la puerta y le sonrieron al doctor.

Esme se acercó a la cama con la bandeja llena de comida y los dos se lanzaron a ello.

-¿Cómo llevas las manos?- dijo Carlisle obligando a mostrárselas.

-Bien, solo tengo algún que otro corte.

-¿Has tenido pesadillas?

-No- dijo sonriendo.

-Eso es genial, no muestras ningún Síntoma Postraumático.

Sky sonrió y Seth con ella.

A Sky le caía bien Seth. Le había dado las gracias por haberla salvado y Seth insistía en que no debía dárselas, que sería su guardián siempre que hiciera falta, cosa que a Sky le provocaba ciertas mariposas en el estomago, aunque, tras lo pasado, lo único que quería hacer con esas mariposas era matarlas con veneno.

Seth se vio obligado a ir a su casa ya que su hermana insistía en la preocupación de su madre. A Leah no le caía muy bien Sky. Aunque no la conocía temía que hiciera daño a su hermano pequeño, así que se mostraba seca y prepotente con ella. Seth se sintió molesto con su hermana.

-Podrías hablarle bien, ¿al menos? ¿Tanto te cuesta ser simpática con la gente?

-Estúpido niño- gruñó la licantropa.

-Ya no soy un niño, no tengo 15 años,¡ Leah!- le gritó mentalmente.

-Callaros los dos- ordenó el alfa.- Iros a casa, Sue esta preocupada. Y por el amor del cielo…

-Callar de una vez- dijeron los hermanos Clearwater al unísono. Jake les gruño y se fueron corriendo. En cierto modo, le hizo gracia.

Mientras tanto Los Denali y los Cullen sentaban a Sky en el sofá. Todos se reunían a su alrededor. Sky se encontraba incomoda.

Carmen se sentó en frente de ella, sobre la mesita auxiliadora.

-Tenemos que hablar, Sky.

-Eso parece- dijo ella. Miraba a todos los miembros Cullen que se encontraban posando sus ojos en ella.- ¿He hecho algo malo?

Algunos rieron. Ella se empezó a poner nerviosa.

-No, cariño, no pasa nada.

-Verás, Sky, vamos ha hablar claro, ¿Te parece?-comentó Eleazar, intentando hablar como si fuera de este siglo.

-Vale…

-¡No asustemos más!- Insistió Alice que tenía una sonrisa de oreja a oreja.

-Sky, nosotros hemos creado una casa cerca de aquí. - habló Eleazar.

Sky se decepcionó por unos momentos.

-Tengo que recoger mis cosas… ¿es eso?

-Me equivoqué- dijo Carmen- al intentar ser tu madre.- a Sky le subió un nudo a la garganta- Y es evidente que te llevan bien con Carlisle y Esme, así que…eres libre.

Se quedó callada. No entendía lo que le querían decir.

-No entiendo.

-Esta casa es tu casa si quieres- habló Carlisle- si no te quieres ir, puedes quedarte.

Entonces el pulso de Sky se aceleró.

-¿De verdad?

-Claro, nuestra casa siempre estará abierta para ti, pequeña- le dijo Eleazar.

-¿Puedo quedarme con Esme?

-Sí- rió Alice que estaba más emocionada que los demás.

Entonces unas lagrimillas de alegría salieron por los ojos de Sky. Se levantó y abrazó a los Denali.

-Gracias.

-¿Entonces te quedas?- dijo con un gritito Alice.

-Creo que sí- dijo Esme entusiasmada.