Los personajes pertenecen a la serie Hana dori yango, y esta historia se ubica al final de la primera temporada del live, Tsukasa esta en Nueva york desde hace un año, Makino continua en Japón y mi amadísimo y wapisimo Hanzawa Rui tendrá una oportunidad de pelear por ella cuando alguien mas llegue.

Tu final, mi principio

Capítulo V

¿Dónde?

Un escalofrío recorre la columna de Tsukushi en tanto observa las bolsas que llenan la cama, las reconocidas marcas parecen burlarse de ella, pero es entre vestirse con eso o salir de la habitación con la misma ropa que entró, se arma de valor y abre una a una las bolsas sonriendo ante el contenido: jeans y playeras, un suspiro de alivio escapa de ella, por un momento temió que Rui hubiera pedido solo cosas extravagantes a la boutique, algo así como un vestido carísimo o cosas realmente inútiles para vestir, rápidamente escoge unos jeans Jean-Paul Gaultier y una playera en tono rosa, se pasa el cepillo por el pelo y sale del baño para encontrase desayunando a Rui, un enorme rubor cubre su cara recordando sus ultimas palabras.

- Si, dormimos juntos.

En otra habitación un fuerte dolor de cabeza despierta a Claudia, sus piernas están enredadas con las de Tsukasa y un brazo descansa alrededor de su cintura, Claudia mueve un brazo tratando de zafarse, de pronto un grito trata de escapar de ella al notar la ausencia de algo importante: su ropa yace tirada en el piso de la habitación junto a la de Tsukasa, desesperada da la vuelta y el agarre de este se incrementa, un latigazo de histeria le recorre y trata de zafarse aun mas, de pronto se mueve hacia la orilla de la cama y Claudia cae llevándose consigo el edredón.

- Idiota que no…

La voz de Claudia muere al ver la cara de él profundamente dormido, con una leve sonrisa en los labios, el cabello despeinado cayendo en rizos cubriendo uno de sus ojos, su mano se mueve sin pensarlo y aparta con cuidado los cabellos.

Eres un tonto Tsukasa.

Se levanta y cubriéndose con el edredón jala a su paso su ropa tirada y se refugia en el baño, ya ahí saca su celular y marca un número.

- ¿Si?

- ¿Usa?

- ¿Si?

- ¿Estas despierta?

- No – un bostezo acompaña la respuesta – Tiendo a hablar dormida, es más, estas hablando con mi refri, déjale el recado que el me lo dará cuando vaya a desayunar.

Claudia prepara el baño en lo que habla, pero aun se da tiempo para ser sarcástica

- Ja ja, eres grande contando chistes, me matas de la risa.

- Y tú me matas de sueño Clau, sabes que adoro tu voz pero, ¿no podrías esperar una hora más decente para llamar?

- ¿Decente? Ahhh, uumm, -observa rápidamente el caro reloj antes de continuar parloteando - pero las 8:00 de la mañana es una hora decente.

Al otro lado de la línea Usako al fin da la batalla perdida y se sienta en la orilla de la cama

- Aja, ¿lo dice la mala amiga que me dejo abandonada y se largo con su prometido?

- Neee, no aguantas nada amiga.

- Y hablando de aguantar ¿como esta tu flamante prometido?

- Dormido

- Y crudo supongo

- No lo se, aun no se despierta.

- Ok, ¿Qué? ¿o sea que….? ¿tú y el pocas pulgas ese..? ¿ya…..?

Claudia se ruboriza intensamente, y a pesar de que su amiga no puede verla trata de arreglarse el cabello y el edredón y contesta a la defensiva.

- Aja, ¿lo dice la que estuvo apunto de darnos una congestión alcohólica? Ahora si te pasaste Usako.

- Neeee, es que ustedes no aguantan nada de nada,

- ¿Oye y Hanazawa?

Un pesado suspiro acompaña la respuesta

- Se fue con Makino cuando cayo cual vil cucaracha fumigada, si las niñas no saben tomar no deberían hacerlo, y cámbiame de tema, aja, ¿donde esta aquel?

- Durmiendo

- Lo dejaste muerta amiga, siiii, bien por ti, jajajajaja

- Shhh, cállate tonta, que te va a oír, te tengo en altavoz.

En la recamara Tsukasa se despierta al fin, confundido voltea hacia todos lados, por fin reconoce la decoración del hotel y se despierta un poco mas, la cabeza le duele un poco, un recuerdo le llega a la mente y palpa el otro lado de la cama, esta aun tibio, pero vacío, una mirada de tristeza y remordimiento le llega al recordar a Tsukushi en brazos de Rui y otro recuerdo le llega rápidamente, se lleva la mano a los labios, pero al final agita la cabeza y se levanta vistiéndose rápidamente, toma su saco tirado del suelo y sale por la puerta, prefiere llamar a la limosina que lo lleve a casa y darse un baño ahí, odia todo lo que tenga que ver con hoteles, por muchos años su madre lo arrastro en viaje interminables, juro que mientras pudiera disfrutaría de su casa. Sin mas cierra la puerta tras de si llevando colgado algo del saco sin darse cuenta.

¿Comida?

¿He?

Rui alza el tenedor en señal de invitación antes de llevarlo a su boca – ¿Desayunamos primero?

Tsukushi asiente con la cabeza y se sirve un café que toma a sorbitos jalando de tanto en tanto la blusa nerviosamente, su acompañante parece no tener prisa alguna leyendo un libro y desayunando a la vez, la mirada de ella va de tanto en tanto a la puerta, podría pedirle que se fueran ya, pero al irse de estas paredes no sabría mas como dirigirse a él, su príncipe de ojos bonitos, su primera vez, eso no lo había pensado, si lo hubiera echo hubiera pensando en Tsukasa, enrojece involuntariamente y Rui arquea una ceja, ella se oculta tras la taza, y su pensamiento vuelve a lo mismo, Tsukasa, la primera vez que se encontró en una situación similar el no le creyó hasta que se probó todo lo contrario, ¿y si esta vez..?, no, esto era sumamente diferente, aquella vez se despertó sola y confundida y ahora, estaba acompañada, y confundida, su mirada busca la de Rui, el cual esta completamente tranquilo, pareciera que la situación no es nueva para él, entonces, ¿ella no fue la primera?

- ¿Primera?

- ¿Primera que?

- Ehh, si desayuno de primera jugo o fruta

Un suspiro se le escapa, Rui deja aun lado el libro

- ¿Estas bien?, ¿quieres dormir un rato mas? ¿Quieres que nos vayamos ya?

Ella baja la mirada enredando las manos nerviosa, levemente sonrojada pregunta.

- Quisiera una explicación, ¿Cómo acabamos aquí?

Él se apoya en el respaldo de la silla para responder tranquilamente

- Tú no bebes, te quedaste dormida en mis brazos, no creí bueno llevarte a tu casa así.

- Oh, ¿la habitación?

- No te preocupes, hay un elevador cerca y tu eres muy pequeña en mis brazos.

- Oh -se aclara la voz antes de preguntar y ocultarse nuevamente en la taza- ¿y los demás? ¿los demás también se quedaron?

- Akira y Soujiro se fueron de primeros, Usako se quedo en el bar platicando con alguien.

Fingiendo indiferencia Tsukushi muerde una magdalena preguntando después entre dientes

- ¿Aja?

- Claudia y Tsukasa no sabría, ellos entraron a la habitación conmigo, se aseguraron que estuviéramos bien y se fueron, ¿quieres que pregunte en recepción si están por acá?

- No, no – la respuesta fue automática, casi un brinco – No, era, solo, pues, solo…

Rui la mira intensamente antes de volver al libro, un carraspeo nervioso le impide retomar la lectura.

- Uumm, ellos saben que…

Él voltea a verla.

- Bueno, ¿Tsukasa nos vio entrar?

- Si.

- ¿Y no dijo nada?

El silencio es la respuesta y Tsukushi fuerza a su garganta a pasar el trozo de pan que ahora sabe igual que una roca.

Idiota, idiota, idiota.

Claudia abre la puerta de la habitación después de un baño rápido y el silencio la recibe, voltea mirando para todos lados pero solo vacío es lo que hay en el cuarto.

- Doblemente idiota, doblemente idiota.

Va murmurando por el cuarto buscando entre las sabanas de la cama, se arrodilla y mira debajo de esta, gateando busca debajo de los muebles, pero el objeto perdido parece no aparecer, mira el teléfono, si fuera otro caso llamaría a la boutique y pediría que lo mandaran, pero no es este el caso, algo frustrada da una pequeña patada al piso y mira su escote, no eran enormes, pero definitivamente tampoco pequeñas, diría lindas y atrevidas pero esta blusa no le ayuda a disimular la falta del sujetador.

Ahhh… triplemente idiota.

Dándose por vencida se deja caer de espaldas a la cama y entierra la cara entre el edredón, el olor de la colonia de Tsukasa aun permanece, se abraza al edredón y una mirada de tristeza aparece por un momento, esto no salió para nada como lo imagino, de un golpe empuja fuera de la cama las cobijas, no, tampoco esta y su mirada se centra en la gabardina negra de Tsukasa que esta colgado detrás de la puerta.

¡¡¡Siii!!!

Rápidamente se lo pone, lo cierra y se ve al espejo, tal como lo pensó, le queda grande, él es mal alto que ella, otra vuelta ante el espejo.

Por el momento servirá

Agarra su bolsa y abre la puerta de la habitación, un golpe de suerte, el elevador esta en el piso, rápidamente se mete.

Sin más Makino se adelanta un poco y sale antes de la habitación, su vista busca el elevador y al encontrarlo divisa dentro de éste parte de una gabardina negra que definitivamente conocía.

¿Domyouji?

Claudia lentamente se asoma por la puerta del elevador dejando ver el resto de su cuerpo y sacando del error en el que estaba la chica.

- No, lo siento, buenos días Makino, Rui, él ya bajo antes que yo.

- Claudia buenos días, - Hanazawa le saluda cordial - ¿Quieres que bajemos en este o esperamos otro?

Tsukushi mira fijamente la gabardina antes de responder

No hay problema.

El tiempo para llegar al vestíbulo es corto, pero solo Rui parece tranquilo, entre las dos mujeres el aire se podría cortar, con un suspiro interno de alivio las dos escuchan el timbre que anuncia la llegada al piso solicitado, las puertas se abren y la primera en salir disparada es Tsukushi, para toparse con la mirada de Tsukasa quien le barre con al mirada, para dirigir su atención en la bolsa de compra que trae en la mano y el nombre de la cara boutique, sabe que ella no podría comprase algo así, ¿entonces...? la respuesta le llega en forma de saludo.

- Tsukasa buenos días, ¿Makino nos vamos?

La mano de Rui toma la mano de Makino quien duda un momento y lo que escucha la decide al fin.

- Tú grandísimo tarado me dejaste sola en la habitación.

- ¿Por que traes mi gabardina prometida cara de…?

- Lo siento, peleas de enamorados no nos toca, ¿Hanazawa Rui nos vamos? Aun estoy un poco cansada.

Ahora es ella quien toma la mano de Rui con intención de arrastrarlo fuera de ahí, sin embargo una mano en su hombro la hace voltear para encontrarse con un sonriente Soujiro.

- Algo me decía que aun seguían aquí - la sonrisa de Soujiro se acrecienta al ver a Akira el cual no estaba del todo contento con la situación - Akira, es hora de pagar.

- Si, si, toma - depositando un fajo de billetes sobre la mano de su amigo - Sinceramente no creí que estuvieran aquí.

Claudia al verlos se cubre aun más con la gabardina.

Makino simplemente quería salir de ahí.

- Pues casi no nos encontraban - comenta Claudia rompiendo el extraño silencio que súbitamente los había envuelto.

- Es cierto, Rui y yo estábamos por partir, ¿verdad Rui?

- Si, Makino aun está cansada.

Aquel inocente comentario de parte de Rui provocó que todos voltearan a ver con sorpresa al joven y a Makino. Sólo una fracción de segundos bastó para que ella comprendiera lo que todos habían malinterpretado.

- Bueno, es que...yo-yo... y Rui y... nada...- comenzó a tartamudear.

- ¿Estas bien Makino? te pusiste roja – pregunta un preocupado Rui.

En segundos, el rostro de Tsukasa pasó de dolor a indiferencia.

No creí que con tampoco tiempo de salir ustedes dos…

¿Tsukasa? – Akira interrumpe la oración de su amigo - Lo que cuelga de tu saco es…

¿Encaje? – termina Soujiro.

En primera instancia todos dirigen su atención hacia Tsukasa quien los ve confundido, y en segunda su curiosidad los lleva al saco el cual Tsukasa carga sobre su brazo derecho. Rui estira el brazo hacia el cuello del saco del aludido, de donde ligeramente se asoma una tela negra y sobre la que destaca un encaje blanco sobre esta; Ruí toma una parte y sin más la jala para sacar…

­¡Mi sostén!

Ahora las miradas se dirigen hacia Claudia que cubría su boca con las manos, mientras un fuerte rubor teñía sus mejillas. Tsukasa arrebató la prenda de las manos de Rui sin antes echarle un vistazo al sostén negro con encaje blanco. ¿Cómo era que eso había llegado a su saco?

Ahh, no lo dejes a la vista, ¡inútil!

Oh…

Por inercia Tsukasa dobló la prenda y la metió en su bolsillo. Claudia abrió la boca para decir algo sin embargo, realmente no sabía que decir o hacer, ¿debía enojarse por que lo había metido a su bolsillo o morirse de la risa?

Así que no sólo le robaste su primer beso… sino que… también le quitaste su virginidad – es el comentario que involuntariamente sale del sorprendido Soujiro.

¿He? – exclaman a la vez Akira, Rui y Makino.

Tsukasa parecía una estatua, ¿ella… le había robado su virginidad… y su primer beso? ¿Había sido así? ¿Cómo es que él no lo recordaba? Pronto a su mente llegaron las imágenes de su prometida y ella en la habitación, el beso que le correspondió; sus ojos se agrandaron con la escasa remembranza de aquella noche que parecía ir y venir en imágenes, una cama, ellos dos, ropa cayendo alrededor, sábanas cubriendo sus cuerpos… el aroma que desprendía su piel… Su rostro tomó una tonalidad rojiza. Discretamente acomodó su saco frente a él, acercándolo a su cintura y cubriendo parte de su cuerpo.

Molesta y fastidiada de la situación Makino aclaró.

Fue ella quien te dio tu primer beso a los 5 años, tonto, ¿acaso no lo recuerdas?

Claudia sin poderlo evitar miró de mala gana a Makino, cosa que todos a excepción de Tsukasa notaron. Pues ella les había pedido que no dijeran nada.

Eso no es…

Dudoso comenzó a hacer memoria, desde hace tiempo creyó que la persona con quien tuvo su primer beso había sido Makino, pero aquella noticia… ¿hacía cuánto había sucedido?

Claudia adivinando el pensamiento de Tsukasa sonrió derrotada, todos sus planes se habían ido por la borda – Fue en primer año de primaria, casi terminando el curso y como ya lo había dicho, no creo que a esa edad cuenten los besos.

Tsukasa se congeló, no podía ser, no era cierto….

Hay Tsukasa, hay mucho de lo que debemos hablar - señala Soujiro.

No te preocupes Claudia, nosotros lo pondremos al tanto.

Entonces lo dejo en sus manos. Hasta luego.

Sin más Claudia salió del hotel. Makino no podía despegar la mirada del pasmado Tsukasa, Ruí apretó con fuerza la mano de Makino, quien al sentir el apretón le sonrió.

Nosotros también nos vamos. ¿Me puedes llevar Rui?

Si me sigues llamando por mi nombre hago lo que quieras – contestó risueño.

Un ligero mariposeo en su estómago la hizo sonreír aún más.

Chicos, nos vemos – se despide Rui quien sale junto con Makino tomados de la mano.

Akira y Soujiro se miraron en complicidad, cada uno tomó del hombro a Tsukasa y lo arrastraron hacia la salida. Una vez en la casa de la familia Domyouji, todos se acomodaron en la sala de la recámara del cuarto de Tsukasa.

¿Por dónde empezamos? – preguntó en broma Soujiro.

La pregunta es ¿Por qué pérdida comenzamos? – siguiéndole el juego.

Domyouji no sabía que hacer, si mostrar indiferencia o saciar su curiosidad.

Ya déjense de tonterías.

No sabía que eras partidario del sexo premarital – suelta Akira.

Nunca me imaginé que el alcohol haría que te arrebataran tu… "tesorito" – dice entre risas Soujiro.

Tsukasa sabía que se había convertido en la "presa" de la burla de sus amigos, pero si quería entender lo que pasaba debía aguantar, pero ¿hasta qué punto podría soportarlo?

¿Sabes que es lo mejor de todo Akira?

¿Qué?

Que nuestro queridísimo amigo, se llevó un recuerdo de aquella noche.

Molesto se dirige hacia el baño y se encierra. Desliza la mano sobre el bolsillo de su pantalón y saca la prenda… una vez más su imaginación combinado con sus recuerdos hacen estragos en él, mete nuevamente aquella prenda en su bolsillo y se moja el rostro con agua fría.

Maldición – masculla.

Decidido, sale y espera a que ellos hablen.

De acuerdo, basta de bromas – expresa Akira.

¿Versión corta o larga?

La que sea, pero díganlo ya.

Cuando éramos unos niños – comienza Soujiro - ¿recuerdas que habían dos niñas con quienes nos juntábamos?

¿Dos niñas? Una era Shizuka y… la otra era…. Claudia, ¿pero eso qué tiene que ver?

Akira y Soujiro se quedaron quietos… no era posible que aun no lo pillara. Definitivamente él tenía un cerebro de pollo.

Pues que Claudia es nuestra Claudia.

¿He?

Claudia Tenou, es Claudia Nishihara.

¿Eres tonto?, una es Tenou y la otra es Nishihara – le regaña Tsukasa.

Soujiro se lleva la mano al rostro, suelta un suspiro y ruega por más paciencia.

Bueno, vamos por partes, Claudia Tenou fue quien te robó tu primer beso.

Tsukasa suspira, había algo de nostalgia en aquel recuerdo, por ella eran conocidos como los F4.

Ahora lo recuerdo. Fue antes de que se fuera, nunca supe lo que pasó con ella.

Pues nosotros si, Akira y yo lo descubrimos ayer.

Después de que el padre de Claudia falleciera su madre se casó con el que era la mano derecha de tu madre en la compañía, su apellido es Nishihara.

¿Y luego? – preguntó Tsukasa

Si fueran caricaturas de anime, definitivamente una gota correría por sus cien. Seguramente se les había caído de recién nacido, esa era la única respuesta razonable.

Los Tenoh tenían negocios con tu familia, en esos tiempos Nishihara era el segundo al mando de tu madre, pero al darse cuenta de algunos manejos que tu madre pretendía con la compañía al quedarse viuda la mamá de Claudia Tenou - recalcando el apellido – se opuso por lo que fue despedido, lo que dio inicio a una gran rivalidad por parte de tu madre y la de Claudia, al final Nishihara se casa con la mamá de Claudia y la adopta llevándose a la familia fuera del país y manejando con buen tino la compañía logrando así colocarse a la par con el imperio Domyouji.

¿Y eso tiene que ver con…?

Nishihara – dice exasperado Soujiro - adoptó a Claudia y le cambió el apellido de Tenou por Nishihara, la misma que ahora es tu prometida.

¿Heeeeeee?

Akira y Soujiro elevaron ligeramente sus manos al cielo, ese largo "¿he?", significaba entendimiento.

Mientras que en otro lugar, Claudia llega azotando la puerta.

¡Usako! ¡Ven para que pueda matarte!

A lo lejos se puede escuchar un - ¿Por qué tanto alboroto? – al llegar a donde su amiga, comienza a reírse a carcajadas. A lo que Claudia simplemente alza una ceja.

¿Te dieron sólo media pastilla de "chiquitolina"? jajaja, quítate esa cosa de encima o moriré de la risa.

Muy gracioso, muy gracioso. Todo es tu culpa. Si no fuera por ti y tus menjurjes alcohólicos nada de esto hubiera pasado.

¿Por mi culpa? – pregunta con la voz más inocente que puede hacer.

Siiii, por tu culpa y también por la de ese mandril idiota.

Vaya vaya, parece que pasó algo interesante después de tu madrugadora llamada.

Claudia camina hacia la habitación de su amiga y se tumba sobre la cama.

Tsukasa…

¿Aja?

Se llevó mi sostén, por segunda ocasión en un mismo día – dice en lamentación.

¿Cómo?

Cuando desperté salí del baño el muy desgraciado ya se había ido y mi sostén se quedó prensado en su saco, fue vergonzoso. No tengo ni idea del por qué volvió al hotel, pero cuando lo hizo casualmente TODOS estaban ahí, Soujiro se dio cuenta de que algo colgaba de su saco y al jalarlo ahí estaba, y Tsukasa lo que hizo fue doblarlo y guardarlo en su bolsillo.

¿Lo habrá querido de recuerdo?

Una almohada sale volando en dirección a la cara de Usako.

¿Y luego qué pasó?

Pues que cuando estaba a punto de llegar a mi casa… que veo la Bruja maldita acompañada del mismo Diablo entrar a la casa. Y definitivamente así no puedo llegar.

Buen punto.

Y hay más.

¿Más?

Si, tu "amiguis amiguis" – exclama con sarcasmo – A pesar de haber pedido que no dijeran nada, le dijo a Tsukasa quien soy, bueno, casi, y para colmo, él parecía no quererse quedar con la duda, por lo que Soujiro y Akira quedaron en poner al tanto al mandril.

Usako ve cómo el semblante de Claudia cambia.

Pero eso no es del todo malo. Ustedes compartieron una infancia, tal vez eso te ayude para que él se enamore de ti.

No, eso… lo arruina todo, porque si él lo descubre si…

Espera espera, porque ya no estoy entendiendo.

Mi padres planean absorber por lo menos el 70% de las acciones netas de imperio Domyouji, mi matrimonio con él lo hará posible, ellos prácticamente serán los dueños.

La madre de Tsukasa no lo permitiría.

Mis padres tienen buenos contadores, ¿cómo crees que de pronto llegamos a la cima?

¿Y… por qué accediste a ayudarles?

Porque sólo así me desharía de ellos, les daría lo que querían a cambio de mi libertad.

Claudia, pero hacer eso… y a Tsukasa, la persona que según tú amas.

Hey, se supone que tú debes estar de mi lado. Además, yo no sabía que era Tsukasa, accidentalmente escuché lo de las acciones y de mi matrimonio para lograrlo, pero no sabía que era Tsukasa hasta que lo vi y lo reconocí por unas fotos que me habías mandado de los F4.

¿Y el apellido no te dijo nada?

Por favor Usako, sabes bien que ellos no dan explicaciones, simplemente me dijeron arréglate y ve a tal lugar a conocer a tu prometido y no lo arruines.


hoal de nuevo, como veran sigo por aca. espero les guste lo que nuestra alocada mentecita de Rea y mia van maquinando.

gracias mil a artemisaav, shanon17, Xio, isa1181 y hitomiRut por sus comentarios, se agradece enormemente que pasen por aca y dejen su opinion, no importa que nos les guste, cambiarles de opinion sera un gran reto.

anoto nadamas que yo no veo aun Tsukasa materialista, despistado, fresa y demas si, sobre el personaje de cladia, esa si es materialista, jajajaja, sorry rea, pero es cierto.

que les parece alegrame el dia y dejarme su opinion?

un enorme beso