Hola muchas gracias por sus comentarios, en cuanto a lo que mencionan que si Elizabeth es la mujer cara de cerdo a la que se referia Terry, siento decirles que no es ella :) quise cambiar un poco eso en la historia pronto verán porque. En cuanto a la intervensión de los Andrey en la historia es porque deseo darle un giro diferente y tambien ya verán que pasará y porque será así. Les dejo un capitulo más espero que lo disfruten y no olviden dejar sus reviews cariños Angie.

El anime Candy Candy y sus personajes son creaciones de © Mizuki e Igarashi. Este trabajo o fanfic fue creado con fines de entretenimiento y no de lucro; la historia es de mi total inspiración.

CAPITULO VI

CONFESIONES

Chicago

Varios días han pasado desde su llegada a Lakewood, los paseos por el bosque, el lago; las largas caminatas que hacían diariamente por aquel hermoso lugar no era suficiente para ellos, la maravilla del lugar era espectacular, el cálido viento, pero sobre todo el aroma de las rosas del hermoso jardín de Rose Mary hacian que el ambiente se inundaran con su especial aroma.

Eleanor – que hermoso –dijo sentándose debajo de un frondoso árbol.

Robert – es el mejor lugar al que he venido, no había visto un bosque como este desde el colegio –dijo cerrando los ojos.

Eleanor – y dime como es ese lugar.

Robert – en verdad quieres saber –dijo sentándose a su lado.

Eleanor – si…cuéntame que hacían Richard y tu.

Robert – que no hacíamos mejor dicho –dijo sonriendo al mismo tiempo que recordaba- éramos los rebeldes del colegio, le hacíamos bromas a las monjas, siempre nos encerraban en el cuarto de castigo, el festival, las chicas…ahhh que recuerdos -dijo suspirando.

Eleanor – así con que las chicas –dijo levantando la ceja.

Robert – no pienses mal -dijo poniendo sus manos al frente.

Eleanor – hubo alguna chica de la que te enamoraste?

Robert – si…lo hubo pero ella tenía ojos para alguien más, al final nos hicimos muy buenos amigos.

Eleanor – y Richard tenía a alguien.

Robert – bueno...si -dijo titubeando- pero no era nada formal -dijo nerviosamente.

Eleanor – porque te pones nervioso -dijo mirando el semblante de su amigo.

Robert – no me gusta que me interrogen -dijo sonriendo de lado.

Eleanor – mi madre te dijo algo cierto.

Robert – porque lo dices -dijo sorprendido.

Eleanor – porque la conozco...supongo que te preguntó de Richard.

Robert – bueno.

Eleanor – y que fue lo que le dijiste -dijo interrumpiendo.

Robert – nada mas lo que tu ya le habías dicho...solo se lo confirmé, además le dije que no tenía que preocuparse Richard es una persona integra que podía confiar en él.

Eleanor – y entonces.

Robert – entraste tu, pero creo que con eso fue suficiente para dejarla tranquila...no me ha vuelto a tocar el tema.

Eleanor – está bien, se que puedo confiar en ti.

Robert – gracias.

Eleanor – cambiando de tema, dime hay alguien que te guste?

Robert – queee -dijo abriendo los ojos como platos.

Eleanor – no pienso repetirlo de nuevo -dijo cruzando los brazos.

Robert – bueno.

Eleanor – te pusiste colorado -dijo sonriendo.

Robert - si…hay alguien -dijo finalmente.

Eleanor – aja…lo sabia, no me digas que es Angie me he dado cuenta que nunca deja de observarte, de seguro tu le gustas.

Robert – no, claro que no…es linda, es una buena persona pero nada más.

Eleanor – dime quien es –dijo codeándolo- anda…te guardare el secreto -dijo guiñandole el ojo.

Robert – tu -dijo sin titubear.

Londres

Días después

Elizabeth –toc, toc.

Richard – adelante.

Elizabeth – hola espero no interrumpir –dijo sonriendo asomandose por la puerta.

Richard – claro que no pasa -dijo levantandose de su lugar- te ofrezco algo.

Elizabeth – estoy bien, gracias -dijo ingresando al lugar- así que mañana te vas.

Richard – así es -dijo dandole lugar- supongo que mi padre te lo dijo.

Elizabeth – sabes -dijo sentandose frente a él- decidí hablar con mi padre sobre nuestro compromiso.

Richard – estas segura?

Elizabeth – si, creo que he esperado mucho tiempo para decírselo.

Richard – sabes que tendrás problemas...bueno yo también, no crees que.

Elizabeth – si lo se –dijo interrumpiendo- pero estoy dispuesta a enfrentar las consecuencias.

Richard – iré contigo -dijo firmemente- también me corresponde enfrentarlo.

Elizabeth – claro que no -dijo frunciendo el ceño- ya no soy una niña a la que tengan que cuidar, se que debo hacer.

Richard – pero es mi responsabilidad también.

Elizabeth – dije que yo lo haré.

Richard – Elizabeth -dijo sorprendido.

Elizabeth – hace mucho que debi hacerlo -dijo mirando a su lado- no quiero ser como mamá, me entiendes.

Richard – si pero.

Elizabeth – es hora de que seamos felices cada quien por su lado, algún día tendría que acabarse esto no -dijo tomando sus manos.

Richard – claro, pienso lo mismo y disculpame si nunca llegue a quererte como esperabas.

Elizabeth – no tienes porque disculparte, tu sabes que te quiero como un hermano...además tu sabes que siempre me gusto.

Richard – si lo sé -dijo sonriendo de lado.

Elizabeth – y lo rechacé -dijo con pesar.

Richard – pero eso fue antes, pero te apuesto que si ahora se ven talvez renazca el amor -dijo sonriendo.

Elizabeth – si ya lo creo, han pasado muchos años y muchas cosas...supongo que él tiene novia.

Richard – no, no la hay.

Elizabeth – como dices.

Richard – creo que ese está guardando para ti.

Elizabeth – muy gracioso -dijo sonriendo de lado- recuero que es más galán que tú jaja-dijo sonriendo.

Richard – oye -dijo levantando la ceja- tengo mi encanto.

Elizabeth – es una broma.

Richard – muy graciosa.

Elizabeth - y lo has visto.

Richard – claro que si.

Elizabeth – y como está.

Richard – muy bien, disfruta mucho de su trabajo.

Elizabeth – me alegro mucho por él -dijo suspirando.

Richard – esta es mi dirección en América –dijo entregándole una tarjeta- por favor escríbeme o puedes ir a visitarme cuando quieras –dijo abrazándola- yo siempre quise que mi relación entre tu y yo fuera distinta.

Elizabeth – y lo es, te voy a extrañar y recuerda que te quiero.

Richard – yo también te quiero.

Chicago

Eleanor – como dices? -dijo sorprendida- es una broma.

Robert – tu…-dijo sonriendo- desde la primera vez que te vi quede encantado de tu presencia, pero nunca me atreví a decírtelo –dijo nerviosamente.

Eleanor – yo…no se que decirte -dijo sin dejar el asombro.

Robert – igual no me hubieras correspondido.

Eleanor – porque no lo dijiste antes...o cuando nos conocimos.

Robert – no quería perderte, para mi con solo el tenerte cerca me hace feliz...y ahora que estás con Richard.

Eleanor – Bobby disculpame pero no se que decirte, nunca imagine que tú.

Robert – no es necesario que digas algo -dijo interrumpiendola- solo sigamos siendo buenos amigos –dijo sonriendo.

Eleanor – así será Bobby –dijo abrazándolo- gracias por ser como eres.

Robert – gracias por permitirme ser tu amigo, estaré ahí cuando me necesites y deseo que seas muy feliz con Richard.

Eleanor – gracias.

Robert – caminemos de regreso es hora de almorzar –dijo interrumpiendo- disfrutemos nuestro último día en este lugar.

Eleanor – si…tienes razón vamos.

Robert - sabes…me agrado mucho Rose Mary se ve que es una buena persona.

Eleanor – si lo es, es una dama muy gentil; desde que murieron sus padres se hizo cargo de su hermano.

Robert – no entiendo como alguien tan joven como ella puede estar enferma.

Rose Mary – a veces las cosas suceden por alguna razón –dijo interrumpiendo.

Eleanor – Rose Mary -dijo sorprendida.

Robert – perdoname yo...yo lo siento no quise -dijo titubeando.

Rose Mary – no te preocupes –dijo interrumpiendo al mismo tiempo que sonreía- esta parte del bosque es uno de mis favoritos y el de William también -dijo sonriendo- siguiendo este sendero llegaran a una colina muy hermosa, donde podrán observar todo el lugar –dijo sonriendo- quieren acompañarme.

Eleanor – claro.

Rose Mary - vengan por aquí -dijo caminando al frente.

Eleanor – y mamá.

Rose Mary – en casa preparando el postre -dijo sonriendo.

Robert – es muy grande.

Rose Mary – cualquiera puede perderse, durante mi niñez corri por todo el lugar -dijo abriendo sus brazos- y William siempre corría tras de mi...aprendimos mucho de este lugar, a trepar árboles, a jugar con los animales -dijo sonriendo mientras recordaba.

Eleanor – hace mucho que no veo a William.

Rose Mary – no sabes lo cambiado que está, pero eso si no deja las travesuras -dijo sonriendo- sigue llevando a los animales del bosque a casa...imaginate la cara de tía Elroy.

Eleanor – ya lo creo -dijo sonriendo- es hermoso, todo se ve diferente desde aquí.

Rose Mary – asi es, por eso lo hice mi favorito -dijo deteniendo su paso- y bien aquí es la colina, pueden ver todo el lugar desde aquí.

Eleanor – vaya no recordaba este camino.

Robert – que lugar tan hermoso -dijo abriendo los ojos como platos al ver la majestuosidad del lago y la ciudad, miró alrededor con mucha emoción.

Eleanor – y vienes seguido.

Rose Mary – cuando logro escaparme.

Eleanor – ahora que lo recuerdo como está George -dijo asi sin más, logrando que la sonrisa en el rostro de Rose Mary se borrara por un instante.

Rose Mary – él esta bien, casi no lo he visto -dijo suspirando- pero siempre está cuidando de William este verano está en Escocia.

Eleanor – dale mis saludos cuando lo veas.

Rose Mary – claro -dijo sonrojandose levemente.

Robert – que lugar es ese –dijo señalando una vieja casa que se encontraba bajando la colina.

Rose Mary – ese es el Hogar de Pony -dijo mirando el lugar.

Robert – el Hogar de Pony -dijo frunciendo el ceño.

Rose Mary - donde vienen los niños que no tienen padres, pero son bien recibidos por la Hermana María y señorita Pony ; mis padres fueron los que ayudaron a crear este hogar, y siempre recuerdo que venia a jugar con todos los niños del hogar...me la pasaba tan bien -dijo suspirando.

Eleanor – que maravilloso.

Rose Mary – si que lo es, ellas son como una madre para todos los que vienen al hogar hasta que llegue el momento de que encuentren una familia que desee adoptarlos.

Eleanor – oohh entiendo.

Robert – estos días serán inolvidables para mí.

Rose Mary – pueden volver cuando gusten, yo siempre estaré aquí.

Eleanor – gracias.

Rose Mary - quiero decirles que disfruten su vida, rían, corran, hablen, amen todo lo que puedan y cuantas veces puedan, aprovéchenla al máximo luchen por lo que quieren no se queden atrás porque el tiempo nunca regresara.

Eleanor – gracias por tus palabras, en verdad voy a extrañar este lugar.

Robert – si…yo también; y mañana de regreso a la civilización –dijo moviendo la cabeza a los lados.

Rose Mary – no te preocupes veras que no es tan malo –dijo guiñando el ojo- tengo el presentimiento que no es la ultima vez que nos veremos, siento que nuestras familias estarán ligadas de alguna manera, espero que mi pequeño angelito y tu hijo sean buenos amigos –dijo guiñando el ojo- no es así Eleanor?

New York

Los días pasaron rápidamente, desde su regreso a New York Eleanor y Robert disfrutaban sus últimos días de vacaciones caminando por el parque, o leyendo algún buen libro en casa. Una tarde un jóven caballero inglés caminaba por las calles de New York llevando consigo un hermoso ramo de flores y un obsequio especial para su amada.

Richard – toc, toc…buenas tardes busco a Eleanor.

Mucama – adelante por favor –dijo abriendo la puerta- enseguida le aviso a la señorita Eleanor puede esperar aquí -dijo señalando el lugar.

Richard – gracias –dijo sentándose en el sillón.

Madeline – buenas tardes señor Grandchester –dijo ingresando a la sala.

Richard – buenas tardes señora –dijo levantandose abruptamente de su lugar.

Madeline – como ha estado.

Richard – muy bien gracias señora –dijo haciendo una reverencia- y usted.

Madeline – bien, tome asiento por favor –dijo señalando- necesito decirle unas palabras.

Richard – las damas primero -dijo señalando.

Madeline – gracias.

Richard – usted dirá.

Madeline – el dia que vino no pudimos hablar a solas, asi que aprovecho el momento para hacerlo., como comprenderá Eleanor es mi única hija, mi mayor tesoro así que agradeceré darle el respeto que se merece, no me gustaría verla sufrir por los comentarios que haga su familia sobre ella.

Richard – no se preocupe señora tiene mi palabra, yo amo a su hija sinceramente.

Madeline – bien…me alegra escucharlo.

Eleanor – hola Richard –dijo ingresando al lugar, acercándose a el- interrumpo.

Madeline – no para nada -dijo levantandose de su lugar- me retiro, los dejo un momento a solas no te tardes.

Eleanor – si mamá.

Richard – gracias señora -dijo levantandose de su lugar.

Eleanor – te extrañe –dijo abrazándolo- cuando veniste, me hubieras avisado para ir por ti.

Richard – quería darte una sorpresa, y lo primero que quise es venir a verte –dijo dándole un beso- toma traje esto para ti.

Eleanor – gracias –dijo recibiendo las flores.

Richard – y un obsequio especial para alguien especial –dijo entregándole una cajita de terciopelo.

Eleanor – para mi -dijo sorprendida y a la vez nerviosa.

Richard - vamos ábrelo -dijo sonriendo incitandola a hacerlo.

Eleanor – está bien -dijo abriendo la pequeña caja- wooww son hermosos –dijo asombrada, se trataba de un par de pendientes de diamente azul zafiro- no debiste...esto es.

Richard – porque? A caso no te gustan –dijo interrumpiendola.

Eleanor – claro que si, son hermoso...pero no era necesario que gastaras en algo tan costoso.

Richard – no gaste en ellos, además no puedes despreciar este obsequio, mi madre me los dio para ti.

Eleanor – para mi -dijo aún más sorprendida.

Richard - cuando los vi, recordé tus hermosos ojos inmediatamente.

Eleanor – Richie tu madre -dijo sin salir del asombro.

Richard – le conté de ti.

Eleanor – en verdad lo hiciste.

Richard - claro…ella es muy distinta a mi padre, y me prometió que en cuanto pueda vendrá a conocerte...y además no dudo un segundo en dármelos.

Eleanor – que lindo gesto de su parte muchas gracias -dijo sonriendo.

Richard – y por cierto le gustaron mucho tus galletas.

Eleanor – le diste las galletas -dijo abriendo los ojos como platos.

Richard – si se las obsequie y le encantaron.

Eleanor – pero eran para el viaje, espero que hayan estado bien despues de varios dias de hacerlas.

Richard – no te preocupes, aún así estaban deliciosas -dijo sonriendo- las tomamos ese mismo día a la hora del té.

Eleanor – bueno...me alegra -dijo sonriendo.

Richard - te invito a cenar mañana y ahí los usaras -dijo señalando los pendientes- tengo algo especial reservado para ti –dijo sonriendo.

Eleanor – esta bien –dijo sonriendo- pasar mi último día de descanso contigo será lo mejor.

Richard – y dime como te fue en tu viaje.

Eleanor – muy agradable, algún día te llevare a que conozcas ese lugar y a Rose Mary mi amiga –dijo pensativa.

Richard – te pasa algo?

Eleanor – no…nada solo recordaba algo que Rose Mary dijo.

Richard – y que te dijo.

Eleanor - que nuestras familias estarían ligadas de alguna manera y que esperaba que nuestros hijos fueran amigos, no entiendo que quiso decir.

Richard – eso te dijo.

Eleanor – si.

Richard – talvez sea un presentimiento, ya lo sabrás no te preocupes.

Continuara…