Disclaimer: Está de más decir que estos personajes no son míos: B sino que de Stephanie Meyer… junto con mencionar que adapté esta historia a un libro llamado igual (tres días juntos) de Kate Walker… enjoy it!
Tres días Juntos
Capitulo 5
Cuando Bella observó el pálido rostro de Edward se dio cuenta que su padre claramente la había cagado en decir aquello, sin embargo para lo único que fue capaz fue para salir de la habitación desnuda como se encontraba en ese momento, para decir que estaba bien y que su vuelo se había cancelado, Precisamente tenía que llamar en el momento menos indicado pensó.
Al entrar de regreso a la habitación, Edward vestía una bata azul, tapando cualquier indicio de simpatía y sensibilidad que había demostrado anteriormente. Él miraba por la ventana, sin darse cuenta que Bella estaba mirándolo preocupadamente desde el umbral de la puerta de la habitación, sin querer Bella mordía su labio inferior casi haciéndolo sangrar. Sigilosamente se acercó al musculoso cuerpo de Edward que estaba tenso, con ambas manos tomó sus hombros y uno de ellos fue rozado por sus labios con un tierno beso. Ahora era ella la que lo necesitaba a su lado en la cama, por lo que intencionalmente empujó la bata de él por sus hombros, tirándola al suelo, quedando igual que ella, completamente desnudo.
Edward se dio vuelta, su rostro enfocó al de ella como un montón de agujas, ya que él no entendía como tanto descaro por parte de ella, era obvio que quien la había llamado había sido alguna pareja que tenía, ahora estaba jugando con él y con sus sentimientos y eso no le gustaba en absoluto.
-¿Qué sucede?- preguntó con voz de víctima, al darse cuenta que Edward no respondía a sus caricias y se mantenía quieto como una estatua.
-¿Quién te acaba de llamar?- dijo él en tono serio, no iba a darle ningún cariño si ella no daba por lo menos una explicación a aquel hombre que la llamó con tono tan cariñoso.
Bella sonrió, comenzó a darle besos en su cuello, en sus pectorales, brazos y todo lo que estuviera a su vista y altura, era obvia la reacción de él, sabía exactamente el por qué de su comportamiento, por lo que no pudo evitar decir.
-¿Estás celoso?- dijo dejando de besarlo y manteniendo la mirada hacia esos dorados ojos que la hacían enloquecer, sus labios dibujaron una sonrisa de costado, por lo que Edward no pudo evitar besarlos apasionadamente.
-No- dijo este bajando por su cuello hasta llegar a su clavícula con una caricia- Es solo que no quiero competencia.
-No tienes competencia Edward… convéncete de eso- dijo tomando nuevamente el ritmo que llevaban anteriormente.
Edward la tomó en brazos, y la llevó nuevamente a la cama, ahora sus caricias eran fuertes y delicadas a la vez, no soportaba ser interrumpido cuando se dedicaba a algo con ímpetu, por lo que apagó el teléfono móvil de Bella para que no sonara más, y no volviera a ser interrumpido nuevamente.
A la mañana siguiente la luz y los colores que veía Bella, eran distintos y diferentes. Durante unos instantes no se movió, permaneció quieta y con la mente en blanco, intentando recordar dónde estaba y cómo había llegado ahí. Sabía que debería estar en Forks, para comenzar su nueva vida con su padre y un trabajo ostentoso, sin embargo no era así, ella estaba…
¡Edward! Pensó, en realidad su mente casi lo gritó, de un salto se sentó lo más rápido que pudo, sus ojos buscaban a aquel hombre, que la había llevado hasta ese lugar, temiendo encontrárselo. Lo vio sentado cómodamente en un sillón mirando a la cama donde ella estaba, inmediatamente en la mente de Bella regresaron todos los recuerdos de la noche; su nombre y las memorias que éste evocaba en su cabeza.
-Por fin te has despertado- dijo él, al ver la cara de preocupación de Bella, sus ojos estaban hermosos. La voz ronca y tan conocida que emitió aquel sonido, hizo que a ella le diera vueltas la cabeza.
La postura de Edward era de plena comodidad, llevaba puesto unos vaqueros azules desteñidos y nada más; su pecho estaba totalmente desnudo y sus pies descalzos. Sin embargo Bella se fijó solamente en sus ojos, aquellos dorados y profundos, bañados en unas densas pestañas negra. La sonrisa de sus labios, hizo que sus ojos permanecieran entrecerrados fijos en los de ella, alertas ante cualquier movimiento que el rostro de Bella emitiera. Ella despejó su garganta y con total nerviosismo dijo:
-Bu…buenos días
No pudo decir nada más, en realidad no se le ocurrió otra cosa, ¿Qué supuestamente le podría decir a aquel hombre que la había recogido en el aeropuerto y la había llevado a su casa para pasar una noche? Pensó. Una noche, sin embargo ¡Qué noche!, la palabra increíble quedaba pequeño ante tantas cosas que había sentido.
Las mejillas se le volvieron totalmente rojas ante aquellos pensamientos que la invadían totalmente, recordando que se había dormido ante tanta extenuación. Ante esto automáticamente desvió la mirada de la de él, de pura vergüenza al darse cuenta que había sido él el que la había dejado en ese estado de cansancio. Ya era totalmente tarde para sentir vergüenza, y sobre todo tarde para intentar tapar su desnudez con la delgada sábana. A esa hora del día, no había parte alguna de su cuerpo que él no hubiera visto, tocado, acariciado o besado, ya la conocía completamente.
-Buenos días- le respondió Edward ante su inseguro saludo.
Bella deseó poder estar tan calmada como él y poder comportarse como si la ardiente aventura de la noche anterior fuera algo totalmente habitual en su vida. Pero era totalmente difícil comportarse así, incluso pensarlo ya era imposible, ya que la verdad era distinta. De hecho su única experiencia sexual, la había tenido con James, sin embargo había mucha diferencia entre ambos, respecto a las sensaciones que tuvo Bella en la noche.
-Estaba muy cansada…- los sensuales labios de él se tensaron hacia un lado, produciendo algo parecido a una sonrisa.
-Ha sido una noche memorable-pudo reconocer él al fin- No podré olvidarla en mucho tiempo
-Me alegro- dijo Bella, acomodándose en la cama, tirando la sábana para taparse el desnudo busto- Lo tomaré como un cumplido.
Realmente ni siquiera Edward pudo saber qué había querido decir con eso. Los acontecimientos del día anterior lo habían dejado atontado, sin saber aún lo que profesaba. Lo único que claramente podía pensar era que el día anterior ni siquiera podía pensar con la cabeza, si no que con algo más allá de su fisionomía.
Sin embargo, había otra cosa que estaba completamente seguro en el paso del tiempo, nunca, pero nunca podría olvidar lo que había sucedido la noche anterior, pero como era obvio los detalles tendrían menos precisión. Desde el mismo instante en que él con sus labios sacó aquella gota de chocolate de la comisura de los labios de ella, había entrado como en un trance sexual, impidiendo pensar con total claridad, haciendo imposible contenerse ante lujuria.
En su vida entera había sentido esas cosas por alguien, ¡Y por Dios que había sentido!, nunca había sentido semejante tornado de pasión correr por sus venas a tanta velocidad, tan solo pensarlo hacía que su cuerpo completo se tensara pidiendo nuevamente saciar su deseo. Y lo que no ayudaba en absoluto, era verla a ella ahí sentada en su cama, intentando taparse con aquella sábana, que no la cubría en absoluto haciendo que su concentración no durara mucho tiempo.
-¿Quieres que te dé algo para taparte? ¿Una camiseta o algo?- dijo aclarándose la garganta y preguntando en forma repentina, como si sus pensamientos los pidieran a gritos para concentrarse.
-Gracias, pero no tengo frío- dijo inocentemente Bella, sabiendo exactamente a lo que se refería Edward, sin embargo quería saber cuánto tiempo duraba su concentración con ella así.
-No es en tu temperatura en lo que estaba pensando. Pensaba que quizá me resultaría mucho más fá cil concentrarme si llevaras algo de ropa encima.
Bella creía que tapándose con la sábana era suficiente, sin embargo se equivocaba completamente, eso era lo que quería evitar, que él se pasara mirándola pensando eróticamente.
Edward produjo algo parecido a una sonrisa ante sus pensamientos que no paraban de gritar en su mente ¿Es que ella no se daba cuenta de que la tela de al godón se ajustaba a cada centímetro de su cuerpo, marcando todas sus hermosas e irresistibles curvas? Aún su mente tenía el recuerdo demasiado fresco de lo que había significado para él besar aquellos labios, sentir su aroma y escuchar gemir su nombre; por lo que tuvo que hacer un esfuerzo casi sobre humano para no tirar todo a la borda, sacar esa estúpida sábana que no lo dejaba observar a la hermosa diosa que estaba sobre su cama y saltar al lado de ella y hacerle el amor nuevamente.
Sin embargo aún no olvidaba el tedioso respiro que se dieron, cuando ella recibió aquella llamada telefónica, que fue incapaz de darle una explicación de ello. Sin embargo aquella llama que había quedado solo en cenizas había vuelto a arder después de unos largos momentos. No había podido resistirse al tacto de su ardiente cuerpo entre sus brazos, siendo imposible no tomarla de nuevo.
¡No! Ya era suficiente, tenía que pensar con claridad, ¿Es que acaso era tan difícil pensar en otra cosa que no fuera tomarla a ella? De un salto totalmente repentino, que hizo que Bella saltara del susto ante la rapidez, se levantó del sillón dirigiéndose hacia su armario, agarrando una camiseta y se la dio, para ayudar tanto a su concentración como a su hambre sexual.
-Toma- él miró por la ventana, mientras ella se ponía la polera, claramente no sabía de lo que era capaz si veía esos senos desnudos otra vez.
-¿En qué nos tenemos que concentrar con tanta urgencia, Edward?- preguntó Bella.
Él no pudo volver a sentarse en el sillón, debido a su inquietud, encontró totalmente más fácil dar vueltas por la habitación e intentar ver a otros lugares, en vez de mirar a Bella y sus delicadas curvas que aún eran marcadas por la polera.
-Tenemos que hablar.
-¿De qué?- respondió ella, acariciándose sus rizos chocolate para no estar tan desarreglada, causando que Edward cerrara los ojos, para intentar no imaginar algo que lo hiciera caer en el deseo nuevamente.
¡Oh Bella!, pensó ella, ¡No seas tonta, es como obvio que la aventura duró sólo una noche, no quiere nada más de ti, lo paso bien, pero ahora te dirá que te largues, solo duró una noche nada más!.
-De nosotros- dijo él, pinchándose el puente de la nariz.
-No hay…
-He llamado al aeropuerto- pudo soltar finalmente Edward ante su falta de concentración.
-¡Ah!
Eso apenas había sido un suspiro que salió por los labios de Bella. Un sonido de total desaliento que no pudo evitar. Por supuesto había llamado al aeropuerto, quería que se marchara y deshacerse de ella, ¿Qué otra cosa podría ser?
-Llamé a primera hora
¡Claro! Solo la quería para una noche, cumplió su objetivo, ahora te ayudara a recoger tus cosas y tendrás que largarte Bella, pensó. Claramente Bella quería que fuera al grano, demoraba tanto en hablar que quiso ayudarlo a decirlo, para que no siguiera perdiendo el tiempo.
-De acuerdo ¿A qué hora sale mi avión? Afortunadamente no tengo que arreglar mi equipaje ya que no saqué nada, lo único que tengo que hacer es recoger mi ropa…
Su voz a medida que hablaba bajaba el tono, tendría que ir recogiendo su ropa por todas las escaleras hasta el primer piso, ¡Qué vergüenza! ¿Y sus zapatos? Estaba segura que estaña en el vestíbulo. Ante esto las mejillas de Bella se convirtieron en dos marcas rojas…
-Toma- dijo Edward recogiendo algo de la silla contigua a la cama, dejándolo al lado de ella, al observar de qué se trataba, mas colorada se puso Bella, causando que Edward dibujara una sonrisa.
Su ropa, él la había recogido toda, hasta sus zapatos. Eso claramente demostraba algo ¿Tan impaciente estaba para que se largara de ahí? Pensó.
-Gracias- tuvo la obligación de decir en un tono un poco áspero- Me ducho, me visto y en cinco minutos desaparezco de tu vida. Sólo…
-No
-¿No, qué? ¿Crees que no puedo ducharme, o que no puedo salir e cinco minutos de aquí?- dijo Bella no entendiendo la contradicción de él.
-Estoy seguro que podrías ducharte y vestir en menor tiempo que cinco minutos. Pero lo que he estado tratando de decirte es que no puedes marcharte.
Ese "no puedes" fue demasiado para Bella. Sabía perfectamente que era el heredero de un trono y todos lo llamaban amo o lo que fuera, pero a ella no la podía tratar de ese modo o por lo menos ella no dejaría que lo hiciera.
-¡Tú no me puedes obligar a que me quede!- gritó ella casi como una histérica- Yo no soy como tus sirvientes "alteza", no puedes retenerme en este lugar contra mi voluntad.
Esta protesta por parte de ella, fue lo único que hizo que Edward dejara de pasearse y se quedara quieto junto a la puerta, anonadado de lo que acababa de escuchar.
-No tengo la más mínima intención de retenerte aquí en contra de tu voluntad, querida- Dijo con su mirada maliciosa, produciendo que sus pestañas oscurecieran más sus ojos y sus labios sonrieran ante el escándalo de Bella- El que tiene la culpa de todo en este momento es el tiempo.
-¿El tiempo?- preguntó Bella recelosa- ¿Qué tiene el tiempo que ver con esto?
-Todo, el tiempo es el maldito culpable de ¡todo! Bella- dijo Edward ya furioso, claramente pensar en una ligera lejanía con ella, lo transformaba completamente- Como ya te dije, llamé al aeropuerto a primera hora- en respuesta la cabeza de Bella automáticamente asintió- No ha dejado de nevar en toda la noche, y no creen que puedan limpiar las pistas antes de tres días.
-¿Es cierto lo que dices, Edward?- preguntó ella con una mirada de desconfianza- Entonces ¿No hay vuelos...? - el rostro de ella entró en pánico, por lo que Edward continuó su frase.
-…Durante tres días.
-¿Y qué haré ahora?
Ahora claramente era ella la que quería pasearse por la habitación, intentó hacer el esfuerzo de correr las sábanas y bajar de la cama, hasta que se dio cuenta que lo único que la cubría era la camiseta de Edward, que no la tapaba más debajo de la altura de sus nalgas por lo que desistió.
-Y ¿Qué pasará con Charlie, mi padre?- dijo recalcando la última parte para no tener más problemas con él, sin embargo a estas alturas le daba igual darle o no darle explicaciones- ¿Dónde me quedaré?
-Aquí hay mucho espacio- dijo Edward aclarándose la garganta, para que ella dejara de mirar el piso, y fijara sus ojos en él, para que se diera cuenta de que hablaba en serio.
Eso era lo último que Bella esperaba oír de la boca de Edward, claramente todas las pistas que él había dado era para todo lo contrario, ¡Para que ella se fuera, por los mil demonios! En ningún momento se le pasó por la cabeza que él se ofrecería voluntariamente para ayudarla, y mucho menos un lugar donde quedarse, dándose cuenta lo que habían hecho a causa de eso.
-Estás diciéndome… que ¿dejas que me quede?
-Me gustaría- declaro él sinceramente, sorprendiendo a Bella, que aún no entendía el punto de la complicación para Edward- Mira Bella…- dijo él volviendo a pasearse por la habitación mirando sus pasos, mientras Bella lo miraba ceñuda- ...Ya te he dicho que lo que anoche pasó, será imposible olvidarlo. Pero si tengo la oportunidad, es algo que me gustaría repetir.
Hizo una breve pausa, Bella no sabía si intervenir o decirle que ella también opinaba lo mismo. Pero antes de que pudiera siquiera pensar en hablar, él se dirigió nuevamente a ella.
-Pero justo ahora…
-¡Genial! Debería haber imaginado que existiría un "pero"- se sorprendió a si misma ante su comentario desagradable, estaba segura que lo había pensado, pero en ningún momento quería decirlo en voz alta- Está bien, no tienes por qué deletrearlo, ¿Quieres que te ayude y que lo diga yo por ti? Fue genial… nos vemos o mejor no… muchas gracias. Hasta nunca. O incluso podrías añadir que me llamarás, así no rompes mi corazón, aunque ¿Crees que puedo ser lo tan tonta como para tragármelo?
La fría indagación de esos ojos dorados, hicieron que se pusiera más nerviosa. Su voz al final de su discurso cedió, por lo que trató de convencerse a sí misma de no llorar, por lo menos no frente a él.
-¿No crees que estas exagerando un poco? Te estás adelantando totalmente a las conclusiones
-Y ¿A qué otras conclusiones quieres que llegue? No soy un bebé, Edward. Tampoco soy tan estúpida como para creer en las novelas de amor ni los cuentos de hadas. Sé que haberme acostado contigo, no es garantía absoluta de los sentimientos, solo sé que fue fantástico y todo…
-¿Pero estás de acuerdo que fue fantástico?- la interrumpió Edward, al ver que a ella se le acababa el aire para seguir discutiendo, por lo que le dio un momento para volver a su respiración normal.
Demasiado tarde para Bella, tarde se había dado cuenta que había hablado demás.
-Bueno…si.- intentó sonar lo más fría posible, pero no dio resultado, ya había metido el pie al barro, y no lo podía sacar.
-Y si es así ¿Te gustaría repetirlo?- preguntó coquetamente Edward
-Quizás… Si…No lo sé, Edward. ¿Qué planeas?- respondió Bella cruzándose de brazos, haciendo que él volviera a desconcentrarse al marcar su busto, mostrando claramente que comenzaba a sentir el frío.
-Pues… es que yo si quiero, me encantaría volver a repetirlo, una y otra vez. Pero como te dije anteriormente existe un "pero".
Pues eso era obvio pensó ella
-Por ciertas razones… que no puedo evitar, mi vida ahora no depende de mí necesariamente. Yo no soy libre de mis decisiones. Desde luego, yo no planeé empezar con nadie ninguna relación y si tu avión hubiera despegado, yo no estaría con nadie ahora.
Hizo una pausa con su mirada fija en Bella que miraba sus manos que ahora descansaban unidas, esperado a que hiciera algún comentario, pero a ella no se le ocurrió decir absolutamente nada ante eso.
-Entonces en ese preciso instante… te encontré ahí.
Y al verla a ella, todo su esquema de vida se había ido por la borda, durante unas cuantas horas de locura se había olvidado completamente de lo que haría o a donde se dirigía. Esa mañana había recuperado su cordura o lo que quedaba de ella ahora. Ser el heredero del trono tenía sus condiciones, por lo menos para su padre que no le gustaba salirse de las reglas establecidas. Dicho precio trataba de que no podía coquetear con otras mujeres, aunque fueran espectaculares y regias, como la que se encontraba en su cama en ese preciso instante.
Por ese motivo había decidido llamar a primera hora al aeropuerto, sin importar el costo que conllevara alejarse de ella, él tenía que asegurarse de que ella tomara el primer avión hacía la casa de su padre, rumbo a su trabajo y lejos de la vida de él. Pero fue informado de que no salía ningún vuelo por ahora.
-En otra circunstancia, quizás habría sido diferente. Podríamos haberlo disfrutado durante una temporada o dos, pero ahora no dispongo de ese tiempo.
-Entiendo- fue lo único que pudo decir Bella, su voz era pagada y monótona, haciendo que Edward sintiera una corriente en cada una de sus vértebras, por el miedo a herirla. Durante unos pequeños instantes, ella se había dado el privilegio de soñar y tener alguna ínfima esperanza de quedarse junto a él y ser felices como los cuentos de hadas en los cuales ella nunca creyó.
Estúpida, tonta, ingenua eran las palabras que bañaban uno y cada uno de sus pensamientos. Los hombres como Edward claramente no se enamoraban de mujeres como ella, no se dedicaban a perder la cabeza con mujeres normales, de familias normales. Edward es un heredero al trono por el amor de Dios, ¡Un príncipe! Y se movía y estaba rodeado de mujeres bonitas, entre las que podía elegir a cualquiera que quisiera.
Claramente al ver Edward a ella en el salón VIP, había creído que era una de esas chicas con dinero, a lo mejor había pensado de que ella pertenecía a aquel lugar. Que ella era una mujer de las cuales el frecuentaba estar.
-De acuerdo…no te preocupes, comprendo exactamente cuando un hombre no quiere nada más de mí- dijo final y totalmente rendida.
-¡Maldita sea, Bella! ¡No!- una vez más Edward comenzó el paseo por la habitación, mostrando lo impaciente que se sentía al ver que Bella no entendía el punto de la conversación- No quiero que esto termine, entiéndelo.
-¿Ah no?
Por mucho que intentó convencerse de ello, su labio inferior comenzó a temblar, sus lagrimales estaban llenos, lo único que querían era que llorara. Edward tomó aliento, pasándose su mano por su imposible cabello color cobrizo, haciendo que Bella temblara, lo que lo ayudó a posar sus ojos con los de ella, para decir lo siguiente.
-Lo que he intentado decirte, es que no te puedo ofrecer un futuro "juntos" como pareja, aunque me encantaría. Ahora lo único que puedo ofrecerte es una aventura pasajera y corta. Ayer pensaba que no tendrías más que una noche, pero esta mañana me enteré de que el destino nos ha dado un regalo, un regalo de tres días, Bella, tres días que podremos disfrutar juntos si quieres.
-Si yo…
No pudo terminar la frase que estaba en su mente lista para contradecir, la invadió una ola de pánico que hizo que se mezclara con un ardiente deseo, algo totalmente opuesto. Su cabeza comenzó a darle vueltas, siendo incapaz de dar una respuesta clara a lo que Edward le decía.
Edward se acercó lo suficiente como para que ella entrara en más pánico de lo que sentía, con sus frías manos tomó las de ella, causando una descarga eléctrica que produjo que los ojos de Bella se cerraran por un corto momento. Al abrirlos nuevamente, se encontró con los ojos de Edward, quemándole con una intensidad inmensa, diciéndole que aceptara su propuesta.
Tenía tantas ganas de tirársele, besarlo hasta que sus labios pidieran ayuda, sin embargo verlo ahí, tan cerca, aunque comparado con la noche anterior estaba totalmente lejos, se quedaron mirando unos instantes y Edward le dijo:
-Sólo puedo ofrecerte tres días con sus tres noches respectivas, Bella. Nada más. Tres días que estaremos juntos, y luego cada uno seguirá el destino que nos depare el destino. ¿Qué me dices? ¿Sí o no?
.
..
…
¡Fin!
¡Hola!
Chan chan channnn…. Quedó bueno el final… será porque últimamente he estado completamente feliz por que salí de vacaciones :D… eso si no pregunten por mis ramos, que me da depresión xD!... claramente ahora me pondré al día con todo, y espero que mi mente no descanse tanto…xD…. Así mi imaginación vuela ^^
Espero que les haya gustado este capi :B y si no… pueden mandar cualquier tipo de maldición…xD… lo enfrentare supongo. Estaré de acuerdo si piensan que la historia es media bipolar, lo sé.. No sé que me sucede.. Como me rompieron mi corazón…. He estado un poco inestable…xD
Ya los dejo…pero sin antes decir: ¿Qué creen que hará Bella? ¿Aceptara la propuesta de Edward?... ^^
Besos nos vemos en el próximo capi…. Bye!
Nacha
PS: Dedicado a lo que lo esperaron y dejaron reviews…xDDDD
PS2: ahora presiónenme todo lo que quieran para subir…xD… ahora que estoy de vacaciones puedo :D... actualizare pronto lo prometo... ya tengo el otro capi :D
