Akane, Ayano, Tomoko y Himawari estaban todavía en el coche, en ruta hacia el supermercado más cercano...
"¿...y queda media hora para llegar allí?" Ayano preguntó, un poco incrédula.
"Sí, pero tendremos tiempo para elegir las provisiones, regresar a casa, y preparar la cena." Tomoko, que iba conduciendo, explicó "Además, por esto fuimos más temprano. ¿Te supone un problema?"
"Ah... En verdad no..." Ayano respondió ruborizada, aunque siguió pensando en pasar más tiempo con Kyoko.
Precisamente el móvil de Ayano empezó a sonar, lo sacó de su bolsillo y vio la pantalla para ver quién era: Kyoko. Se ruborizó un poco, pero cogió la llamada.
"¿Sí, qué sucede?" Ayano preguntó.
"¡Traedme ron con pasas!" Kyoko exclamó tanto que Ayano alejó su cabeza un poco porque sonaba muy alto.
"¿Lo qué...? ¿Para qué...?" Ayano iba a preguntar, confundida...
"¡Rápido, China-chan, cúranos a todas!" Kyoko exclamó.
Seguidamente se escucharon varias exclamaciones de varias chicas... parecía ser que estaban jugando a los videojuegos de nuevo. Ayano no le vio esto de mucho sentido y le dio al botón de "terminar llamada".
"¿Quién era?" Akane dijo, mientras seguía conduciendo.
"Es Toshino Kyoko, pidió ron con pasas." Ayano respondió "Quizá sea su postre favorito o algo parecido."
"Anótalo en la lista, Tomoko-san." Akane pidió.
"¡Sí!" Tomoko respondió, ruborizándose mientras apuntaba en su lista de la compra.
[...]
Akari y Chitose estaban contemplando el mar desde el balcón de la habitación de Akari. La vista era estupenda, se veía la playa y se notaba que la estancia iba a ser prometedora.
"Desde luego, esto luce de maravilla, ¿eh, Ikeda-sempai?" Akari comentó.
"Claro, Akaza-san." Chitose respondió.
"Creo que puedes llamarme por mi nombre. Ya nos conocemos mejor."
"¿Ah sí?" Chitose dudó un poco "Bueno, te llamaré por tu nombre si tú me llamas también por el mío."
"¿Eh? ¿Seguro que no te importa?"
"En absoluto."
Akari dio un par de suspiros, por alguna razón se puso nerviosa; estaba a punto de llamar a su sempai por su nombre, pero ésta se lo había pedido. Dio un par de bocanadas de aire y pronunció lo siguiente:
"C-Chitose..." Akari dijo, ruborizada.
"¡Bien, Akari-chan!" Chitose animó a Akari.
"Hemos dicho nuestros nombres..." Akari no pudo creérselo, parecía que había dado un paso enorme.
"Exageras mucho, Akari-chan. Decir nuestros nombres es normal cuando llevamos mucho tiempo viéndonos."
"Ya veo..."
Mientras ellas continuaban hablando, en la entrada estuvo vigilándoles en secreto Chizuru, quien babeaba más a cada minuto que pasaba. Después de estar un buen rato ahí, dejó de fantasear y comprendió lo que estaba haciendo y en quién estaba pensando.
Chizuru se llevó las palmas a la cara, se quedó muy sorprendida, ruborizada, e incluso avergonzada por tener la siguiente conclusión:
"¡Fantaseo mejor con Nee-san y Akaza-san que con Nee-san y Sugiura-san...!" Pensó, nerviosa y asustada "¡No puede ser! ¡No soporto que Sugiura-san esté con esa idiota de Toshino "Como Sea"! Pero por otra parte..."
Pensó por un momento si tal vez Ayano querría estar en verdad con Kyoko. Al principio lo negó, pero las constantes indirectas de Ayano sobre Kyoko le llevaron a confirmar esa teoría.
"¿Chizuru?" Chitose súbitamente sorprendió a Chiruzu tanto que ésta dio un salto.
"¡Ah, Ne-Nee-san!" Chizuru exclamó, nerviosa y atropellada "¡Ah, estás ahí, y tú también, Akaza-san!"
"¿Eh?" Akari, tanto como Chitose, no tuvo ni idea del comportamiento de Chizuru.
"¡Ah, mira qué hora es!" Chizuru se miró la muñeca como si estuviera echando un vistazo al reloj... pero no llevó reloj "¡Tengo que arreglar el comedor ya mismo, hasta ahorita!"
Justo después de pronunciar esa última palabra, Chizuru desapareció de la vista de su hermana y de Akari en cuestión de microsegundos. Ambas se quedaron pasmadas por el extraño comportamiento de la corredora.
"Pero bueno... ¿qué le sucede?" Akari preguntó.
"No tengo ni la menor idea..." Chitose respondió "Es la primera vez que no consigo entrar en su cabeza."
[...]
"¡Ahh, juego nulo, renuncio, idiotas!"
Sakurako dejó el mando y se marchó de la habitación muy enfadada.
"Estaba concentrada en curar y no me enteré bien." Chinatsu preguntó "¿Qué le ha pasado?"
"Pues que se estaba quejando de no consigue objetos." Yui explicó "Cuando en realidad los objetos son compartidos."
"¿Y le dijiste eso, sempai?"
"Varias veces, pero se le olvida -y no sé por qué."
Súbitamente, Sakurako volvió a entrar en la habitación, más inexplicablemente calmada.
"Por cierto, ¿habéis visto a Himawari?" Sakurako preguntó.
"Este..." Yui creía que se lo explicó mucho antes "Pues de compras para la cena, ¿por qué?"
"¿Pero por qué no me lo habíais dicho antes?" Sakurako, en ese momento, se volvió a enfadar.
"¡Lo dijimos antes!" Chinatsu intervino a defender a su sempai.
"¡Agh, hacéis trampa, dos contra una no es justo, idiotas, me voy!" Sakurako, de nuevo, se marchó de la habitación como una fiera.
Yui, Chinatsu y Kyoko vieron cómo la inexplicable escena pasó frente a sus ojos. Tampoco era excepcional, pero se extrañaron mucho cuando Sakurako se le olvidó de algo que se le dijo 10 o 20 minutos antes.
"Bueno, qué, ¿seguimos?" Kyoko quería seguir jugando con los videojuegos.
"No, me aburro." Yui dejó el mando "¿Hay algo divertido que hacer aquí, Chinatsu-chan?"
"Ejem... Déjame pensar..." Chinatsu comenzó a adoptar una postura de pensativa -quizá para impresionar a su sempai "Mi hermana me mencionó de muchas cosas con los que podemos hacer aquí..." Justo después, Chinatsu chasqueó los dedos "¡Oh, ya está! ¡Ven, sempai!"
Chinatsu, excitada, cogió de la mano a Yui y se marchó de la habitación con ella. Kyoko, con algo de celos, decidió seguirlas para no quedar como la quinta rueda. Atravesaron un par de habitaciones, bajaron unas escaleras cortas hacia abajo, abrieron una puerta cerrada, dieron un par de pasos hacia la zona oscura, Chinatsu encendió las luces...
"¡Y voilá!" Chinatsu exclamó.
Al encender la luz, las chicas se rodearon de un gran lugar cubierto por azulejos, donde había una piscina muy larga como las de las clases de natación y con mucha profundidad. A un lado de la sala estaban situadas tres puertas.
"¡La madre que me...!" Kyoko exclamó, sorprendida.
"Esto es..." Yui se quedó de piedra al ver la gran maravilla acuática.
"¡Pa'baixo voy!" Kyoko, rápidamente se quitó su ropa, dejando al descubierto su bañador puesto, y se lanzó a la piscina de cabeza.
"¡No, espera...!" Chinatsu avisó, pero era tarde.
Kyoko buceó unos segundos hasta que emergió a la superficie y se encontró conque la mitad de su cuerpo estaba cubierto de una sustancia viscosa verde. Kyoko se vio su cuerpo y se asustó al ver esa sustancia, salió de la piscina rápidamente.
"¡Aahhh!" Kyoko se escandalizó "¿Soy zombie o qué?"
"¿Aún sigues poniéndote la ropa por encima del bañador...?" Yui preguntó, de forma cínica.
"Como veis todavía hay agua en la piscina, pero debido a que no se ha utilizado desde hace mucho habrá que limpiarla." Chinatsu explicó "Ahora mismo no me acuerdo del proceso..."
"¡¿Pero qué es esto?!" Kyoko preguntó, desesperada.
"Tranquila, es materia orgánica." Chinatsu explicó "Los filtros no estaban activos desde hace mucho, pero si yo fuera tú, me daría un baño rápidament..."
"¡Paaasoooooo!" Kyoko salió del lugar, corriendo como una loca.
"Eh, Chinatsu-chan, ¿no será peligrosa, esa materia orgánica?" Yui preguntó, curiosa.
"Nah, qué va." Chinatsu respondió "No hay peligro, pero es mejor lavarse un poco cuando te ves envuelta, ¿sabes?"
"Entiendo."
Hubo una ligera pausa, y Chinatsu se ruborizó un poco y decidió hacerle una pregunta a Yui.
"Sempai..." Chinatsu se ruborizó "¿Te gusta, la piscina?"
"¡Ah, sí!" Yui respondió "¡Me encanta, es grande...!" Miró a las otras puertas "¿Y esas tres puertas?"
"¡Me alegra de que me hagas esa pregunta!" Chinatsu se dejó llevar por momentos "Dos de ellas son vestuarios, uno masculino y otro femenino. El tercero es una sauna. ¿A que es genial?"
"Vaya, sí que tenéis de todo en esa casa..." Yui se alegró "Estoy impresionada, Chinatsu-chan."
"Ah, de nada, sempai..." Chinatsu dijo, aliviada "Supe que eres muy deportista, así que imaginé..."
"¿Y cuándo podremos nadar en la piscina?"
"Pues... Ni idea, pero yo diría que un día o dos..."
"De acuerdo, puedo esperar."
Chinatsu tenía en mente muchísimas cosas que hacer con la atractiva Yui, entre ellas muchas cosas muy íntimas...
[...]
En el supermercado, las chicas estaban con el carro de compras, avanzando de pasillo a pasillo, cogiendo muchas cosas. Tenían la mitad del carro llena y ni siquiera habían pasado de la mitad del recorrido del supermercado.
"Oye, Akane." Tomoko preguntó "¿Te importaría coger el carro un minuto, que voy a coger un par de cosas algo rebuscadas?"
"Claro, no me importa." Akane respondió y tomó el control del carrito de compras.
"Déjame acompañarte, al menos." Ayano se fue con Tomoko.
"Vale, muy bien." Tomoko accedió.
Las dos chicas caminaban en dirección hacia una sección que ponía "mantenimientos especiales". En algún momento, Ayano cogió algo de una sección diferente sin que Tomoko lo sepa. En cuanto ellas llegaron a dicha sección, Tomoko cogió un par de cosas etiquetadas como "filtro" y "cloro".
"¿Para qué son?" Ayano preguntó, curiosa.
"Jejeje..." Tomoko se rió un poco "Es una sorpresa."
"No irás a poner cloro en la comida, ¿verdad?" Ayano bromeó.
"No, tampoco es eso, mujer. Ya podemos volver con las demás."
Ayano y Tomoko volvieron al grupo y siguieron con normalidad, cogiendo cosas, examinándolas a veces, y colocándolas en el carrito. Durante unos cuantos minutos Tomoko tenía la mente en otra parte, a pesar de que era capaz de poner provisiones adecuados en el carrito mientras tanto.
Se le ocurrió algo:
"Eh, Akane, se me ha ocurrido algo genial." Tomoko preguntó en voz baja para no llamar la atención del resto de las chicas.
"¿Sí, algo genial?" Akane preguntó, curiosa.
"¿Recuerdas que me dijiste que te preocupaba que Akari durmiera sola en su habitación y que no podías hacer nada al respecto?" Tomoko preguntó.
"Sí, me acuerdo." Akane respondió, intrigada.
"Se me ha ocurrido algo... ¿Por qué no sugerimos a esas dos amigas suyas, las gemelas, para que duerman con Akari?"
"Anda, suena bien, se lleva genial con ellas, son Chitose y Chizuru, por cierto."
"Sí, así ella no se sentirá a gusto y nadie se quedará sola." Tomoko añadió "Además, dormirá con dos amigas, no me negarás que dormir con dos buenas amigas es mejor que dormir con una, ¿verdad?" Dijo esto último guiñando el ojo.
"¿Quién duerme con dos amigas?" Himawari preguntó "¿Aoi Yuuki?"
Ambas se quedaron con los ojos como platos y pensaron si Himawari había escuchado toda la conversación o sólo las últimas palabras vagamente, fue toda una sorpresa, y más todavía de que Himawari nombrara a una seiyu muy popular.
(Nota del autor: queridX lector/a, lo has buscado en Google, ¿verdad?)
Allí iba Tomoko al rescate, roja como un tomate, improvisando como loca:
"Bueno, es un caso hipotético de una amiga en la facultad..." Tomoko pronunció una mentira elaborada, pero sin sentido "Ella tiene la extraña manía de querer despertarse por la mañana con dos amigas suyas en el mismo sofá y..."
"Eh, no es por querer ser grosera, pero de repente ya no me interesa..." Himawari la interrumpió.
"Menos mal..." Tomoko y Akane pensaron lo mismo.
En un rato, las chicas habían acabado con la compra, y agradecieron tener una cajera donde no había una fila con mucha gente para hacer interminable la espera.
[...]
Sakurako estaba tendida sobre el sofá, tenía en mente marcar un récord personal por aburrimiento, porque así se sentía ella por infinidad de minutos consecutivos.
"Ahhh... ¡Dónde estás, Himawari, que te voy a sacar tus pechos para que no los tengas más por tardar tanto!" Sakurako pensó mientras empezaba a perder la paciencia.
A Sakurako le dio por caminar y llegó al comedor, donde se encontraba con Chizuru terminando de preparar la mesa para la cena... que ni siquiera había sido empezada, dado a que las chicas que se encargaban de las provisiones no habían llegado todavía.
"¿Qué haces, tú?" Sakurako preguntó.
"Haciendo la mesa, estoy terminando." Chizuru pareció recuperar la compostura que perdió anteriormente.
"Ah... ¿Y por qué lo haces? Nadie está haciendo la cena."
"Quería hacerlo." Chizuru fue concisa.
"Ya... veo." Sakurako se sintió algo decepcionada por no recibir una respuesta que entendiera.
"Y..." Chizuru estaba poniendo una bandeja en el centro y lo dio por terminado "Hala, ya está todo listo."
"Eh, estoy aburrida." Sakurako dijo con un tono seco.
"Y deduzco que quieres un rato divertido con alguien, ¿verdad?" Chizuru respondió.
"Contigo, por ejemplo."
Chizuru estuvo pensando un poco. Le parecía poco apropiado que viniera alguien con una cara larga y pidiéndole un rato divertido, y más si fuera de forma directa. No obstante, Chizuru asintió la cabeza en cuanto tuvo una idea:
"Vale, tengo un juego." Chizuru respondió "¿Dónde está la baraja de cartas?"
"¡No, no pienso jugar al póker ése a perder de nuevo!" Sakurako exclamó.
"No es el póker, es otro juego, ¿dónde está?"
"Está encima de esa mesa, espera..." Sakurako se fue a donde ella estaba antes, aburriéndose; cogió la baraja de la mesa de al lado "Ya está."
"Vale, ahora siéntate en ese sofá, yo me sentaré en este otro."
Ambas se sentaron en los distintos sofás de forma que se miraran la una a la otra a una distancia de unos tres metros.
"Ves que desde este punto no puedo ver el valor de tus cartas, ¿verdad?" Chizuru comenzó.
"Sí, ¿y de qué va el juego?" Sakurako preguntó, curiosa.
"Baraja las cartas mientras yo te lo explico." En cuanto Sakurako comenzó a barajar las cartas, Chizuru explicó las normas "Es simple, tú sacas una carta sin que yo vea el valor y yo simplemente intento adivinarlo, luego le das la vuelta a la carta para que yo pueda confirmar si en verdad lo adiviné."
"¿Sólo eso? ¡Genial!" Sakurako estaba teniendo la típica cara de personaje malo de película "Vas a perder, chavala." Sakurako estuvo un rato barajando hasta que después acabó "Listo."
"Empieza ya." Chizuru dijo.
"Vale..." Sakurako sacó una carta de la baraja sin que Chizuru pueda mirarlo...
...y antes de siquiera preguntar, Chizuru dijo "El as de corazones."
La faceta de sopresa que tuvo Sakurako no tuvo precio, se quedó con los ojos en blanco y miró a Chizuru para ver si había hecho alguna clase de trampas... y no lo hizo, estaba allí, en ese sofá en dirección opuesta a Sakurako, sin ningún objeto, con esa expresión seria que tanto la caracterizaba.
"¿QUÉ?" Sakurako exclamó.
"¿Es esa carta, la acerté?" Chizuru preguntó.
"Eh..." Sakurako dio la vuelta a la carta en cuestión para que Chizuru pueda verla, efectivamente era el as de corazones "Pero, ¿QUÉ?"
"Cuando estaba en Primaria las chicas me enseñaron este juego, yo era buenísima, ganaba a todas y a cada una de ellas." Chizuru explicó.
"¿Pero qué me estás contando? ¿Que adivinas las cartas sin mirarlas?" Sakurako empezó a sacar otra carta sin que Chizuru lo mirara "¿Cuál es ésta?"
"El tres de picas."
Acertó.
"¿Y ésta?" Sakurako sacó otra carta.
"El ocho de picas." Chizuru lo dijo al segundo.
"..." Sakurako estaba teniendo la sensación de estar conociendo a una especie de semi-diosa o algo parecido "¿Pero cómo rayos adivinas las cartas así?"
"Siete de diamantes." Chizuru iba adivinando las cartas que iba sacando Sakurako "Sota de tréboles. Cinco de corazones."
"Pero vamos a ver... Si eres capaz de adivinar cartas sin mirarlas, ¿por qué no fuiste ganadora en el póker anteriormente? Todo el mundo hablaba de cómo Akane ganaba la partida. ¿Por qué no fuiste ganadora?"
"Porque sólo puedo centrarme en una sola carta a la vez, y éramos once jugadoras. No me quedaba más remedio que jugar normalmente, de la otra forma sería extraordinariamente tedioso."
"Eres un maldito diccionario con patas, no entendí la mitad de lo que acabas de decir..." Sakurako no entendió nada, se levantó e iba a salir de la casa "¡Pierdo siempre, me voy a dar una vuelta!"
En cuanto Sakurako salió por la puerta principal, vio que un coche estaba aparcando cerca, ella agudizó la vista y pudo ver a las chicas que iban al supermercado a por provisiones, habían vuelto. Ellas empezaban a bajarse del coche.
"¡Joder! ¡Iba a salir a dar una vuelta y encima vosotras aparecéis mientras estaba esperando infinidad de horas!" Sakurako gritó "¡Nunca puedo hacer lo que quiero!"
"Anda, calla un poco y ayúdanos con la compra." Himawari respondió mientras sacaba un par de bolsas del maletero.
