Notas de la autora:
Mil gracias a las personas que se han tomado el tiempo para dejarme un mensajito en el capitulo anterior, pero sobre todo gracias si eres una de esas personitas que ha seguido la historia hasta aquí y aun sigue esperando saber que sigue con este pequeño tritón.
Ahora, antes de empezar déjenme aclarar algo.
Mi salud últimamente a sido algo delicada (si les digo la verdad siempre lo ha sido, pero por alguna razón ultimamente me enfermo mucho), si a eso le sumamos el hecho de que estoy ya en mi cuatrimestre final pues...es algo estresante. No los agobiare aquí (sino en las notas finales) con el porque de mi ausencia.
Pero aprovecho este pequeño espacio para pedirles disculpas por tardarme en actualizar.
Quedando esto claro prosigamos!
Este capítulo se lo dedico a mi amada (es mia, mia!) y adorada Sasu-nee (realmente nee-chama, eres mi inspiración) y a todos aquellos que decidieron darse un tiempo, seguirme y leer este fic.
Espero que este capítulo sea de su agrado, nos veremos en las notas finales.
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Género: Shonen-Ai (Yaoi); Si no te gusta por favor, evítate el enojo al leer esto.
Pareja: Riren (Rivaille y Eren)
Universo Alterno.
Clasificación T: Las malas palabras podrán hacerse presentes.
Había tomado una decisión, seguiría a aquellos semi-anguilas (Gunta y Auro) muy de cerca e iría a ver a su reina.
En cuanto habíamos salido del escondite pude escuchar las voces de Mikasa y Armin llamándome claramente. Pero mi decisión era final, yo ya no podía vivir en el mar, siendo un prisionero de un palacio, sin voluntad propia o siendo constantemente reprimido por cada conducta que pudiese tener.
Supe que mis amigos me seguían, pues desde que habíamos salido del escondite solo me llamaban por mi nombre, diciendo "espera" o preguntando hacia donde me dirigía. Después solo sentí que me jalaban mi cola.
- Por favor Eren, regresa al reino.- ahh, la voz de Mikasa.
- Ni loco regresare allí. Me largare del Océano.- Le dije con enfado.
- Pero Eren ¿te volviste loco?.- Me dijo estupefacta.
- ¡Te he dicho que me largo Mikasa!.- Respondí mientras sacudía mi cola y me liberaba del agarre de Ackerman.- ¿Por qué no nadas de regreso al reino y le dices a padre lo que hare? Eres bastante buena para eso.
Nade junto a Gunta y Auro, siguiéndolos por estrechas cavidades rocosas, atravesando bancos de algas (muchas de ellas muertas) y varios escombros de barcos humanos; jamás había estado por esos lares, ni siquiera en alguna de mis escapadas del castillo. Algo me sorprendía, según yo ya habíamos salido de la barrera hace mucho, pero por alguna extraña razón no nos habíamos topado con ningún Titan.
Escuche como rocas caían y entonces me percate de que Armin y Mikasa me estaban siguiendo, inclusive después de haberle soltado aquellas palabras mordaces a mi guardiana.
Seguimos nuestro camino por algunos minutos más y llegamos a un volcán acuático, serpenteamos entre diversas de sus elevaciones, aspirando el horrible olor que despedía y que provocaba irritación en mi nariz. Después divise aquello; era un castillo, bastante parecido al que Erwin poseía, aquel donde yo solía vivir. De un color perla oscuro, con formas bastante irregulares. La luz ni siquiera llegaba a aquel lugar y le daba un aspecto bastante tétrico, pues solo era iluminado por la escasa luz que el volcán le proporcionaba.
- Anda, no temas pequeño príncipe.- Me decía Auro – Síguenos y por fin veras a nuestra reina.
Aquel lugar no me daba buena espina, pero si allí era donde su reina vivía no me quedaba más que seguir adelante.
Entramos por un hueco –casi imperceptible- que el coral poseía. Al estar dentro recorrimos un enorme pasillo, lleno de algas podridas, piedras y unas criaturas que estaban enterradas en el suelo las cuales emitían un sonido lastimero. En varias ocasiones sentía como aquellas cosas me jalaban de la cola, otras tantas como apenas y la rozaban, más me soltaban en cuanto alguno de esos dos semi-anguilas les dirigían una mirada llena de odio.
Todo esto estaba provocando que la cola se me crispara, solo deseaba salir lo más pronto posible de aquel lugar.
Seguí mi camino y por fin llegue –a lo que supuse seria- el salón principal. No se diferenciaba mucho a aquel inmenso pasillo, a excepción de que aquí no había seres extraños que soltaban quejidos y llantos. La estancia era amplia, con bastantes algas en tonos rosado oscuro, negras y amarillentas colgando del techo. El lugar olía a podrido ¿realmente una reina vivía aquí?. Había una enorme concha en el centro con una abertura bastante grande (se parecía al trono de Erwin) y por lo que se veía, un pasillo que continuaba detrás de esto.
- Por todo el Océano ¿a quién tenemos aquí?.- Era una voz bastante dulce, pero que por alguna razón me provocaba escalofríos.- Pasa pasa querido príncipe, no tengas miedo.
Una figura salió de aquella enorme concha. ¿A dónde diablos había ido a parar? Era una chica, no más grande que Historia o Sasha. Tenía un cabello color marrón claro, ojos ámbar y una cara bastante fina. Pero a diferencia de mis hermanas ella no era una sirena, ni siquiera una anguila como aquellos hombres que lo habían guiado; era una semi-octopoda. Aquella persona en lugar de poseer cola como una sirena, tenía ocho largos tentáculos que iniciaban en la parte baja de su cintura.
- Disculpe la irrupción a estas horas joven…
- Petra – Completo ella.- Por Zeus, vaya modales que posees jovencito.- Me dijo mientras reía.
- Disculpe, pero no veo que es lo gracioso.
- Nada, no te preocupes por ello. Mejor pasa, hay que ponernos cómodos.
Mientras ella nadaba moviendo esos ocho tentáculos yo la seguía. Atrás de aquella enorme concha se encontraban sus aposentos; poseía un gran espejo, un gran recipiente sobre varias rocas, un enorme coral donde poder descansar, unas cuantas sillas y un gran sofá (de un navío hundido seguramente).
- Y bien, cuéntame príncipe Eren ¿qué asuntos son los que te han traído hasta a mi?.- Me cuestionaba con una voz dulce mientras se sentaba en aquel sofá.
- Bueno, vera… Gunta y Auro me han dicho que usted es capaz de cumplir cualquier deseo.
- Y es cierto querido.
- Esque, hay algo que quiero hacer más sin embargo es imposible.- dije, mi voz detonaba cuan angustiado estaba.
- Nada es imposible Eren. Es más, se que tu deseo es estar con un humano.- al momento mis mejillas empezaron a arder y vi a aquella mujer y me sonreía.- Oh no te preocupes, yo he estado al pendiente de ti pequeño príncipe. A decir verdad no te culpo, aquel hombre es sencillamente magnifico, todo un ejemplar.- Me respondió mientras se acomodaba sus cabellos y reía nuevamente.
- Entonces…¿usted podría convertirme en humano?.- dije bastante ansioso.
- Por supuesto que puedo príncipe. Eso es lo que hago, para eso vivo.- Se había parado del sillón y nadaba hasta mi, ahora con una de sus manos acariciaba mi mejilla.- Es mi deber ayudar a pobres almas en infortunio como la tuya.
Note como ahora Gunta y Auro entraban en aquel lugar, ambos se posicionaron atrás de Petra y la miraron con mucha adoración. Realmente su reina debía ser muy buena.
Petra empezó a nadar y tomo mi mano, yo simplemente me deje guiar. Me sentó en una de las sillas mientras ella iba a aquel recipiente sobre piedras. Cuando hizo algunos movimientos con su mano aquella cosa empezó a brillar, mostrando luces blancas y purpuras muy tenues.
- Es una gran fortuna que conozca magia joven príncipe, pues me ha permitido hacer feliz a tantos tritones y sirenas como tú que solían sufrir.
- Eso es maravilloso Petra.- respondí.
- Mas sin embargo muchos de esos tritones y sirenas creen que mi trabajo es meramente gratis.- Cuando dije eso algo se puso alerta en mi interior.- Veras Eren, un deseo, cualquiera que sea, es posible cumplirlo. Más sin embargo necesito algo, un pago si quieres llamarlo, de aquella persona a la cual el deseo yo he de cumplir.
- Si es alguna joya puedo dársela, no es problema.- Dije seguro. Al instante Auro y Gunta empezaron a reír.
- Oh no, no, no mi joven príncipe.- me dijo Petra algo risueña.- Mis precios son simples, una sencilla ley de equivalencia; un gran deseo es igual a un gran don.
- Pero yo no poseo un don.- ¿Qué haría ahora? No podría pagarle y me tendría que ir de allí.
- Mi joven príncipe, he escuchado que posees una voz sumamente hermosa. El canto para mí es un don.- sentencio ella.- Si tu deseo es convertirte en humano solo pido algo bastante insignificante.
- Y…¿Qué es?.- dije temeroso, pues intuía la respuesta.
- Tu voz.
Puse mis manos alrededor de mi garganta. Bien sabia que a mis hermanas les fascinaba cuando yo cantaba, incluso que Erwin me había pedido en más de una ocasión que ayudara a Mikasa con varios de sus musicales, pero de allí a decir que yo poseía un don para el canto era totalmente diferente.
- Pero…sin mi voz ¿cómo es que Heichou me reconocerá?
- Eso no importa Eren.- contradijo la reina.- A los humanos, en especial a los hombres, no les gusta mucho cuando una persona habla.
Me debatí un poco. Tal vez ella tenía razón, después de todo Heichou me había visto. Además, mi voz no era todo de mí, había muchas cosas que poseía y hacían feliz a la gente.
- De acuerdo su majestad.
- ¡Fantástico Eren!.- me dijo mientras con una señal de manos corría a Gunta y Auro.- Ahora bien, este es el trato, yo hare una poción lo suficientemente fuerte que te convierta en humano por unas 3 semanas.- Asentí y prosiguió.- Esto es lo importante Eren; antes de que se ponga el ultimo sol de la tercer semana tu tendrás que haber logrado que tu amado se enamore de ti y que te de un beso para demostrarlo, pero no un beso cualquiera mi príncipe, un beso de amor verdadero.
Ante la imagen de Heichou besándome solo pude sonrojarme y agitar mi cola con efusividad.
- Mi príncipe, si usted logra esto podrá ser un humano para siempre.- de repente aquel recipiente mostro una imagen; era yo siendo un humano.- Pero…si usted no lo logra volverá a ser un tritón y me tendrá que pertenecer a mi.- Sentencio.
- ¡Eren, por favor no lo hagas!.- Voltee rápidamente y vi como Auro y Gunta tenían sujetados fuertemente con sus colas a Mikasa y Armin. Esos dos me habían seguido incluso a ese tétrico lugar.
Evalué rápidamente las posibilidades, viera como lo viera poseía las de ganar. Eran tres largas semanas, además de eso Heichou ya me había visto y aunque no poseyera una voz podría estar con él. Podría disfrutar el tiempo a su lado y disfrutar el mundo humano como tantas veces lo había deseado. Aun así no vería a mi familia, ni a Historia, Annie, Ymir ni Sasha, ni siquiera a Erwin. Era una oportunidad única y estaba seguro que Erwin no me ofrecería jamás algo así. Era obvio que haría.
- Está bien, acepto.
- ¡Lo sabia Eren, eres alguien sumamente audaz!. Solo firma aquí- al momento un gran pergamino se mostro frente a mí. Tome la pluma que me brindo y firme con mi nombre "Eren Yeager".- ¡Perfecto mi príncipe!
Petra llamo a Gunta y Auro (los cuales habían amarrado a Mikasa y Armin a un coral) y empezó a suceder la magia. Ambos semi-anguilas le empezaban a llevar frascos de diferentes tamaños y colores a su reina, ella solo se dedicaba a vaciar su contenido dentro del recipiente que hace unos momentos me mostró a mi yo humano.
Salían humos de colores y despedía un aroma dulzón. Petra se daba prisa y mandaba a sus subordinados por muchos más frascos, cuando vi hacia el suelo conté alrededor de 30 recipientes ya vacios.
De un momento a otro la habitación se sumió en colores y Petra metió su mano dentro del recipiente, como queriendo sacar algo de allí; parecía no tener fondo pues su brazo entero fue engullida por aquella cosa. Cuando finalmente lo saco dos sombras color verde (parecidas a manos) se hicieron presentes.
- Canta ahora Eren.- Me ordeno.
Solo pude cantar notas altas, siguiendo el ritmo de aquella canción que le había dedicado a Heichou. Parecía que no hacia suficiente pues Petra me ordenaba cada vez más que alzara mi voz. Sentía que la garganta se me rompía, las notas que cantaba eran demasiado altas, ni siquiera los ensayos con Mikasa me habían dejado esa sensación.
- ¡Así es Eren!.- La voz de Petra me sonó llena de demencia. Se había vuelto loca.
Aquellas manos sombrías se acercaron a mi boca mientras yo cantaba y luego se introdujeron en ella. Sentí un escozor horrible que -gracias a Zeus- no duro demasiado. En cuanto vi de nuevo a aquellas sobras verdosas vi una perla color oro que despedía luces en color plata. Exclame clara sorpresa ante lo que veía, más sin embargo no emití ningún sonido. Mi voz se había ido.
Petra solo tomo la perla color entre sus manos y empezó a reír; no de manera dulce como antes, sino que ahora expresaba una clara locura.
Una luz color dorada me envolvió y mi cola empezó a arder. Sentía que me quemaba, que me dolía, era una sensación de dolor horrible. Aunado a esto empecé a sentir como algo de agua entraba por mis pulmones, ya no tenía la habilidad de respirar bajo el agua. Mi cola dolía mucho más y cuando la agite para querer hacer desaparecer esa sensación de calor sentí algo diferente. Baje mi mirada y allí vi piernas humanas. En cuanto aquel proceso hubo terminado quise nadar y salir de allí pero las piernas no me respondían. Si no hacia pronto algo moriría ahogado.
Observe que mis amigos hacían lo posible por ir en mi auxilio, y en un momento, sacando fuerza de no sé donde como Mikasa rompía aquello que la tenia prisionera junto a Armin. Nadaron rápidamente hasta donde yo estaba, pusieron mis brazos sobre sus hombros y me sacaron de allí a través de una abertura que había en la parte superior de aquel lugar.
Sentía que el aire me era necesario, el agua ahora me hacía bastante daño. Mikasa y Armin nadaron aun más aprisa y pronto sentí que mi vida volvió a mí. Estaba en la superficie y podía respirar.
Nadando conmigo por la superficie del agua me llevaron a un lugar seguro. Nadaron por varios minutos y divisamos la playa. Aquel lugar no era cualquier lugar, era el lugar donde había dejado a Heichou.
Con ayuda de ambos me senté en una roca. Todo me parecía un sueño irreal. Abrí la boca para decir algo pero nada salió, entonces mire el lugar donde antes se encontraba mi cola. Empecé a palpar de poco en poco y me di cuenta de varias cosas.
Tenía piernas humanas, trate de mover algunos dedos pero no me respondieron muy bien. También me había dado cuenta que poseía la anatomía de un humano, pues poseía algo blandito en la parte trasera y una división en medio de ella. Pero lo más raro de todo era aquella cosa que estaba entre mis piernas, un pedazo de carne; al posar mi mano sobre esa cosa sentí que estaba caliente.
Cuando termine mi proceso de inspección observe a mis amigos; ambos estaban sumamente cansados y mantenían las colas sumergidas en el agua. Más aunque estuvieran cansados no se habían perdido mi proceso de auto-exanimación.
- Por todas mis plumas, miren a quien tenemos aquí.- Tanto como mis amigos y yo levantamos la cabeza, aquella que hablaba no era otra más que Hanji, la cual se poso junto a mi.- Vaya Eren, soy yo o estas algo diferente.
- Hanji, no lo vas a creer ¡Eren es un humano!- dijo Armin sumamente emocionado.
- ¿Qué Eren es un humano?.- Al momento mi amiga bajo su vista y su cara reflejo profunda sorpresa, pues ahora donde había cola había algo mas- Por todas mis plumas Eren… ¡estas tan bien dotado!.- al momento Hanji tomo aquel pedazo de carne colgaba entre mis piernas- ¡Deja a ese humano del que estas enamorado y mejor ven conmigo!
Todo pasó en cámara lenta; Misaka se había acercado hasta Hanji y le había quitado las manos de mi cuerpo, después con una llave (la misma que Hanji le había aplicado anteriormente a ella) la sometió, y ahora la tenía con la cara bajo el agua. Mikasa estaba realmente furiosa. Armin solo se alejo de eso y decidió quedarse conmigo
- Vamos Eren, intenta caminar.- me dijo mientras me animaba.
Pese a que no tenía voz asentí con un movimiento de cabeza y me apoye de las rocas que había allí. Al momento de ponerme en pie mis piernas empezaron a temblar bastante, cuando tuve la suficiente confianza me solté de aquellas rocas y pude sostenerme por mi propia cuenta. Armin y Mikasa sonrieron mientras Hanji (aun con la cara en el agua) me hacia una señal con el pulgar, dándome su aprobación.
Escuchamos un ruido y mis amigos se asustaron, por lo cual se escondieron en un banco de rocas cercano (aquel que había usado antes para espiar como Mike y sus hombres se llevaban a Heichou). Yo no pude sostenerme más en pie y me senté de nuevo en la roca.
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_-_-_LITTLE MERMAID_-_-_
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Estúpido Mike y su maldita manía por preocuparse por mí. Que se jodieran él y toda la bola de estúpidos marinos y servidumbre. Estaba perfectamente bien, jodidamente bien. Mierda, estaba mejor que nunca.
Desde que había despertado solo podía imaginar de quien seria aquella voz, aquella jodida hermosa voz. Y dios, esos ojos ¿Por qué mierda tenían que ser tan hermosos? Y su sonrisa… ¡Al carajo! Me estaba volviendo loco.
Como ya no había soportado las idioteces de Mike había decidido salir a caminar por la playa que estaba en mi castillo. Camine y por más que quería no me podía sacar la idea de quién demonios me había salvado.
Decidí olvidar eso y buscar una manera de distraerme cuando vi algo en el cielo. Bingo. Un ave de gran tamaño había pasado volando, sería un buen ejercicio de cacería y me ayudaría a tener la mente concentrada en otra cosa. Saque un revolver que cargaba en mi cinturón y me dispuse poner dos balas (porque no desperdiciaría ninguna); la primera bala para herirle el ala y hacer que cayera y la segunda para matarla lo más humanamente como me era posible, dándole un balazo en el cráneo.
Sigilosamente me acerque con el arma entre mis manos, el solo pensar que esa ave de gran tamaño estaría a mi merced me hacia regodearme; en cuanto se la enseñara a Mike vería que estaba bien y por fin mandaría al carajo sus preocupaciones.
Sin darme cuenta golpe una piedra. "Mierda". El ruido debió haber sido lo suficientemente fuerte como para que el ave saliera volando. "Mierda, mierda, mierda".
Mandando todo al demonio guarde el revólver de nueva cuenta pero sin embargo un ruido me llego. ¿Acaso el ave no se habría largado? De ser así era una verdadera idiota. En cuanto me acerque más vi a alguien en las piedras, un muchacho a mi parecer.
Me acerque pero el sonido de mis pies metiéndose al agua llamo la atención de aquel chico, pues de inmediato me miro a los ojos. Joder, sus ojos eran como aquellos que había visto; de aquel que me había salvado. No sé porque pero en un momento aquel chico me sonrió; una sonrisa que era endemoniadamente dulce, como la de esa persona.
De repente el chico se puso en pie y los colores subieron a mi cara. Me quite el saco que traía, lo hice una bola y lo aventé a la cara de aquel extraño.
- ¡Mocoso de mierda, por pudor ponte algo de ropa!. ¿Qué quieres que alguien te folle o qué? ¡Joder!
Vi como aquel chico se ponía el saco correctamente, apenas y le cubría lo necesario. ¿Qué acaso no tenía sentido del pudor o qué?. En cuanto se lo abrocho todo me miro nuevamente y sonrió como antes. Mocoso.
- Tsk… al menos así no estás desnudo.- Espere a que me dijera "gracias" o "me voy de aquí" pero nada paso. Decidí mirar a ese muchacho de nuevo y en cuanto noto mi mirada sobre el sonrió. ¿Qué había nacido sonriendo?.- Oye mocoso, se agradecido y di algo.
Al momento de decir eso el chico puso una cara llena de tristeza. ¿Qué paso aquí? Me acerque hasta a él y le pique la frente para que me mirara de nuevo; así lo hizo.
- Habla mocoso, que te sucede.- Dije demandante. Vi como se llevaba una mano a la garganta y después hacia algunos ademanes. – Espera un minuto…¿no puedes hablar?.- Cuando acabe la oración el muchacho asintió.
Eso lo explicaba. No es que fuera un maldito mocoso desagradecido, sino que no podía agradecerme. Muchas preguntas llegaron a mi cabeza ¿qué hacia ese mocoso solo y desnudo en plena playa? ¿cómo había llegado hasta allí?
Trate de buscarle lógica al asunto y entonces recordé algunas cosas que Mike y yo habíamos visto en otros reinos y que fue un tema de discusión bastante grande; venta y trata de personas.
Mire a aquel chico y observe como jugaba con los botones del saco; era bastante alto, tenía la piel bronceada y el cabello castaño. Su piernas eran muy largas pero sin embargo lo que más llamaba la atención de aquel mocoso eran sus ojos. ¿Acaso había escapado?
El muchacho me vio nuevamente y volvió a sonreír. Si ese chico era alguien de mi reino era mi deber ayudarlo, además, no quería que a los oídios de los demás reinos llegaran chismes como "el reino de Sina apoya la trata de personas" o no sé qué mierda más.
- Maldición….supongo que debes haberla pasado muy mal.- Tome la mano de ese chico y vi como caminaba con pasos bastante torpes.- No te preocupes, aquí estas a salvo.
Sin darle tiempo de objetar con alguna acción lo saque de allí. Vería quien era, de donde venia y que le había sucedido.
En si tenía dos intenciones ocultas, pues aquel niño tenia rasgos semejantes con aquel que me salvo; puede que no hablara pero joder, eran más similitudes que nada.
Tal vez no había sido tan mala idea ir a la playa, ahora tenía a un mocoso con el cual distraerme.
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¡Cha-chaaaan! Por fin se han encontrado. Espero no haber causado muchos desmayos.
Pero vamos ¡por fin se encuentran y ya se resolvió el misterio de quien es la reina! ¿Ahora que pasara? :3
Aun así, me gustaría que me dijeran que les pareció, ya que siempre me alegran bastante sus mensajes :D
En fin, parece que al inicio les dije que les explicaría cierto asunto, ¿no es así?
En un inicio mi idea era actualizar "Little Triton" cada dos semanas, ya que tenia tiempo suficiente. Pero como todo en esta vida nada es como uno espera. Mi salud se ha visto bastante delicada en los últimos meses, pasando desde resfriados, dolores de garganta hasta fiebres que me tumban y dejan noqueada en la cama sin posibilidad de hacer algo. Mi salud siempre a sido algo bastante inestable en mi vida, pero no por eso dejo que algo me derrote y me ponga a chillar, más sin embargo lo que yo digo es diferente a lo que mi cuerpo opina, ya que él es el único que sabe cuanto aguanta.
En fin...si los problemas de salud constantes no fueran suficientes ahora tengo el estres de estar cursando ¡el ultimo cuatrimestre de mi carrera! (¡hurra!) lo cual significa 0% de tiempo libre o vida social. He estado tan enfrascada en los asuntos escolares que mi madre me ha dicho que tal vez me enfermo debido a tanto estres. Es el ultimo tirón de mi carrera y por lo tanto, lo que más exige; muchos proyectos, no faltar a clases, estar estudiando como loca y demás.
Así que por favor discúlpenme si es que me tardo en actualizar. Crerian una broma si les dijera que este fanfic lo voy escribiendo en mis escapadas de 20 minutos del ambiente escolar que tengo, pero no...no lo es! XD
El colegio se ha llevado mi alma, buuu! (/O3O)/
Ni hablar...espero que con esta explicación algunos calmen sus ánimos y no piensen algo como "no seguirás esta historia!" porque es claro que no es así. Mi intención es acabarla y hacer felices a quienes se toman un tiempo para leer.
Sin mas preámbulo me despido.
No sin antes darle un agradecimiento a Sasunaru Lover yaoii,Princezz Inuyoukai,Charlie tiene flowyHana Usagipor dejarme un comentario, los amo!
Y ya estando en eso recuerden... El único pago que recibe una escritora es saber que su historia es querida o del agrado de los fans. Así que dejen un review, no les quita más de un minuto y me hacen inmensamente feliz! :D
¡Nos leeremos pronto!
