Conociéndonos
-Kari! –dice una monja, entrando feliz de la vida a la habitación- Voy camino a la reunión de apoderados! Segura que no quieres ir conmigo?
-Ya te dije que no! –le dice la muchacha, rodeada por un montón de libros abiertos- Suficiente tengo con la tarea! Como para hacer todo lo que esa escuela me dice!
-Ohhh vamos! Sera divertido! –la muchacha la mira como diciendo "desde cuando algo de la escuela es divertido?"- Oh bueno! Esta bien! Mientras hagas tu tarea me conformo –le da un beso en la mejilla, de manera maternal, que la muchacha rehuye un poco- Venga! Cuando termines eso podrias hacer la cena para el resto de los huerfanos?
-Oye! Ese es tu traba...! –pero la monja ya se había ido, dejándola con la frase hasta ahi- Hn! –mira el montón de libros a su alrededor- Agh! Al diablo con esto! Si ella no hace SU trabajo! Yo menos! –va a la cama y se echa boca arriba, sacando de su mochila un libro- y TU! –le dice al antiguo libro sobre su cara- Por qué no tienes NADA más escrito!!
Semana tras semana había pasado. Y nada! Pattu me había dicho que aquella pequeña calavera grabada en la portada, junto al nombre del libro, indicaba que pertenecía a SHIBUSEN. Ya saben, la extraña "organización" a la que ella pertenece al parecer. Que antes, era muy conocida y respetada y un montón de tonterías más. Pero que "algo" habia ocurrido (no me quizo decir qué)y ahora todo era ruinas. Así, que lo que tengo en mi cara, es una de las pocos vestigios que se salvaron.
Pero si es TAN importante! Por qué demonios esta en blanco!! Ni siquiera ella sabe. Ademas, Eli lo ve solo como un libro de recetas! Y yo y Pattu no vemos eso... Aqui hay magia! Aunque ella diga que eso no es posible! De qué otra manera se puede explicar esto!
-Mmmm.... quizás hay algo que aún no he intentado! –se dice a si misma, mientras hojea de un lado para el otro las blancas hojas- Veamos... ya le tire sal. Lo mojé con agua bendita, de lluvia, y agua normal –dice, divertida al recordarlo- Ah! También lo mordió el perro de la esquina!... –y aún pese a todo el libro estaba intacto- Agh! No se me ocurre na... Auch! –de tanto mover las hojas una de las puntas de ésta, le corto levemente el dedo, del cual rápidamente una gran y oscura gota de sangre surgio- ...Sera que... –con una idea cruzándole la cabeza, volvio al inicio de las hojas, y con sumo cuidado dejo caer la gota de sangre en ella, fascinándose por lo sucedido. Letras, letras y más letras, como si su sangre fuera tinta, empezaron a surgir en la pagina y en la siguiente también...
Era asombroso. De verdad era magia.Cómo no se me habia ocurrido usar la sangre!! La gota se esparció por la hoja entera, y por las que seguían hasta que finalmente cesó. El papel absorbio toda la sangre, quedando totalmente limpio y prolijamente escrito.
-Bienvenidos! Apoderados y alumnos! A esta nueva reunión semestral! –dice un profesor a los presentes, de manera algo entusiasta, quizás demasiado- Bueno! Comenzaremos con el punto dejado la reunión anterior... –comienza a hablar y algunos le colocan atención, otros no
-No es justo!! –exclama un joven que solo dos de los presentes pueden ver- Entiendo que Notes tenga que estara acá! Pero por qué yo tambien! –se queja Shadow, casi lloriqueando
-Porque no pienso aburrirme aqui sola! –le responde su dueña- Ademas! Yo tampoco deberia de estar aqui! –le dice al hombre de bata a su lado- Tengo mejores cosas que hacer! –reclama, como una niña pequeña
-El colegio también es importante Notes –le dice el hombre, de tornillos y cicatrices, mirándola de reojo por sus lentes- Ademas, ningún Kishin se ha reportado últimamente, descansa un poco. Trata de parecer una alumna normal por un tiempo
-Para qué! –le responde por lo bajo- no soy normal... –de repente la atención de todos se centra hacia el frente
-Ah! Ehm... lamento llegar tarde! –dice una monja, sonriéndo de manera cándida- E... esta es la reunión de la sala 203?
-Si! –le responde el profesor- Usted ha de ser la apoderada de Kari-chan! No es así! –ella asiente- Bien! Tome asiento allá! –le indica el fondo del salón, junto a un extraño hombre de bata y una muchacha con pintas de antisocial- Junto a Alice, la compañera de Kari, y su apoderado el Dr. Stein...
-E.. esta bien –dice la monja, algo intimidada, pero llendo al lugar indicado
-Psss! –le dice Shadow a Notes, llamando su atención y susurrándole al oido- Esa es la apoderada de Kari!? Es una monja!
-Recuerda que es huérfana! Baka! Vive con las monjas! –una vez que la monja se sienta al lado de ellos, la chica se le queda mirando- Shadow! –le susurra ahora ella- Es idea mía... o ella se parece mucho a...
-Es verdad!! Esta igualita a la foto que tiene Stein en su laboratorio! La de esa mujer...! Có... cómo se llamaba, te acuerdas?
-... Marie-sensei... –dice el hombre de bata, por lo bajo, sin poder despegar la vista de la joven monja; nostálgico al ver un rostro familiar luego de tantos años
-Eh... disculpe? –dice la monja, confundida
-No es nada- le responde el científico, que se veía mucho mayor que ella, sonriéndole- Es solo que, se parece mucho a alguien que conocí –le da la mano, en son de saludo- Soy el Doctor Franken Stein
-Yo soy la hermana Elizabeth! –le responde la monja, correspondiendo el saludo, y sonriendo- Asi que, nuestras niñas son compañeras de asiento no? –mira a la muchacha detrás de él- Me alegra muchísimo –dice, sincera- A Kari siempre le ha costado hacerse de amigos, ya empezaba a preocuparme –a la niña- Muchas gracias en verdad
-Eh... no, no fue nada –le dice la muchacha, con su respeto. Finalmente todos colocan atención a la reunión otra vez
-No sabía que tenias una amiguita Notes –le dice, burlón, su tutor. La muchacha solo gruñe y trata de ignorarlo
Un gran título escrito góticamente apareció al inicio. Todo un capítulo de una historia, habia aparecido frente a mis ojos. "Capítulo I: Aquel Día". Leerlo, cambiaría el curso de la mía para siempre.
-"Capítulo I... –dice, leyéndolo en voz alta- ...Aquel Día...
...Nunca lo olvidare. Aquel día. El día en que naciste.
Llovía torrencialmente. Las calles estaban grises y llenas de lodo. Nadie andaba por ellas. Sólo yo. En aquel entonces ya nada me importaba. Había logrado todo lo que había deseado en la vida. La paz había vuelto a Death City. Me había vuelto un Death Scythe. Pero nada de eso importaba ahora... Ella ya no estaba.
Hacía años realmente, que ella ya no estaba. Y aún así, no podía soportarlo. Me odiaba. Me odiaba porque no habia podido decírselo. Años luchando a su lado! Y nunca pude decírselo. Se había marchado a un lugar donde yo ya no podía seguirla. Me había dejado solo. ¿Por qué? Nunca lo sabre supongo. Simplemente lo decidió asi. Sus razones habra tenido. Más le vale haberlas tenido...
Por qué te digo esto, aquí y ahora, no lo sé. Supongo que, ahora, mientras te sostengo en mis brazos, pienso, y quiero que sepas el por qué. El por qué de muchas cosas.
Una noche, meses antes de aquel día, fue que me encontre con tu madre. Era una de esas noches, en las que me sentía solo y desdeñado. Esas noches en las que me odiaba por mi impotencia. Tu madre, pese a que sabía que yo no la amaba, fue una de las pocas que me acepto en sus brazos en aquellas noches. La única, que intento sanarme, pese a que sabía que no podía. Nunca se lo agradecí. Pero ahora sé, que todo lo que intento hacer por mí, era por mi bien. Y es ahora que se lo agradezco. Porque ella termino dandome lo que me hacía falta. Una razón para vivir... Tú, mi pequeño ángel.
Yo sabía que tu madre se había embarazado. Sabía que yo era el padre. Y sin embargo, cuando me lo contó, le di la espalda. Yo no la quería a ella, por qué habría de querer a algo que naciera de ella. Así pensaba entonces. Muchos me repudiaban por pensar asi, otros me felicitaban. Lo cierto es que, a medida que el tiempo pasaba, la situación del mundo cambiaba.
Nadie sabía por qué. Pero la locura había vuelto. Pululaba por todas partes, con un odio jamás visto. Y ninguno de nosotros parecía inmune. Discusiones y peleas surgieron. Rebelión y desacato. Las nubes se volvieron rojas con los días. La oscuridad nos envolvía. Se encarcelo a brujas inocentes. SHIBUSEN buscaba con desesperación la causa. ¡Al culpable! Pero no lo encontraban. Finalmente, aquél día, la mayor sospechosa, Medusa, fue encarcelada. Como Death Scythe, me toco interrogarla. Pero no respondía a ninguna de mis preguntas, solo se la pasaba respondiendo con la misma frase.
-Debes hacerme una pregunta, que requiera de una de mis respuestas. –le dice la mujer, con su lengua ponzoñosa, totalmente encadenada
-Quién es el responsable –le pregunta el hombre, vestido de terno y de cabellos blancos, viéndola fijamente- quién es el responsable de esta locura...
-Tú- le responde sin mayor preámbulo la bruja, sonriendo con malicia- Tu sangre engendró esta locura. ¡Crecera! Cada día más y más. ¡El kishin lo prometió! ¡Él volvera! ¡Gracias a ti el lo hara! ¡Volverá hoy! Y cuando llegue ya no habrá nada que puedan hacer al respecto. ¡Él volvera! ¡Más grande y mejor!
-Lo acabaremos –le responde con seguridad- ¡Lo vencimos una vez! Podemos hacerlo de nuevo –comienza a irse de la celda
-¿Estas seguro? –éste se frena, en la puerta- ¡Serás capaz de matar a tu propia sangre! ¡¡Por el bien de todos!! –silencio- ¡¡Mírala!! ¡¡Mírala a los ojos!! Y preguntate a ti mismo, si eres capaz...
En ese momento no lo entendi. Y es por esa misma razón, que me encontraba vagando por las calles, aquel día. Llovía fuerte y copiosamente, golpeándome a cada gota que caía. Entonces lo escuche. Todos lo escuchamos. Un grito, desgarrador, que nos remeció el alma a todos. No había duda, era el grito de un kishin. De inmediato corri al lugar de los hechos, temiendo, por alguna extraña razón, lo peor. El miedo me invadió cuando llegue donde tu madre. Toda la locura de la ciudad, provenía de esa pequeña casa. Entre, tratando de permanecer calmo, cuando el llanto de un bebé me llego a los oidos.
La imagen, hubiera horrorizado a cualquiera. Ahi estabas tú, mi pequeña. Llorando, cubierta de sangre, sobre las tripas de tu madre, que yacía muerta. Como si algo hubiera explotado desde sus entrañas. Habías sido tu. Mi sangre. Tú eras el kishin que tanto habiamos buscado. Medusa tenía razón... Te tome entre mis brazos y te calmaste. Dejaste de llorar, y te acurrucaste en mi, como reconociendo a tu progenitor. Pero para mi pesar, era mi deber. Tenía que matarte... porque sino...
-...Sino alguien más lo hará por mi... –dice el hombre, convirtiendo una de sus manos en una hoz, y acercándola a la pequeña garganta de la bebé
Pero entonces, abriste los ojos. Y no lo pude hacer. No te pude matar. Tus ojos... tus ojos eran iguales a los de ella. De un hermoso verde, y con una determinación tal. Pese a tu corta edad, me mirabas, curiosa y sin miedo alguno. Llena de coraje. Eran sus ojos. Los ojos de mi amada Maka...
No fui capaz. Te tome entre mis brazos, arropándote con algunas mantas, y huí. Huí de la ciudad, lléndome lejos, lo más lejos posible. SHIBUSEN no debía de encontrarte nunca. No me importaba si lo que hacía era traición, te protegería. No volvería a cometer el mismo error. Todos los días, te diría cuánto te amo. Y velaría por tu seguridad.
Ahora, mientras escribo estas líneas, tú descansas en mis brazos, como el angelito que eres. Vamos camino a una pequeña ciudad, no muy lejos de aquí, en tren. Por lo que he podido oir, lo que dice la gente, SHIBUSEN se ha desmoronado. Puedo imaginarme la cara de enojo que ha de estar trayendo Kid ahora. Y más aún la de Black Star. Pero, pese a que son mis amigos, mi verdadera lealtad esta contigo. Esta ciudad que visitaremos, dicen que tiene una hermosa catedral, y que sus monjas son muy caritativas. Pues es un convento. Quizás allí nos permitan pasar la noche y descansar.
Descuida, mi pequeña Karen...
- ...yo siempre velare por ti- termina de leer una muchacha, al borde de las lágrimas- De una manera u otra"
No lo soporté. Lancé el libro quien sabe donde y sali corriendo de la habitación. Ciega de furia y tristeza. Toda mi vida, buscándolo... y resulta que me dejo un libro! Ahi! Todos estos años estuvo ahi! Necesito respuestas! Y solo hay un ser, al que le puedo preguntar...
-Bueno! Les agradezco a todo el haber podido venir a esta reunión –dice el profesor, despachando a los presentes- No se olviden que el examen físico anual esta pronto a realizarse!! –todo el mundo sale del lugar
-Ehm... bueno! Fue un placer haberlos conocido! –dice la monja, al notar que el extraño cientifico aún la mira bastante- Y una vez más! Gracias! Kari poco a poco ha ido mejorando, luego de aquella vez...
-Ah! Si! Aquel "intento de suicidio" –dice el científico, como queriendo analizar más el tema- sobre aquello... noto algo extraño...?
-Bueno! –dice Alice, interrumpiendo a su tutor- Un placer haberla conocido hermana! –lo pesca de un brazo y parten- Qué haces?!? –le pregunta, por lo bajo- Este es MI caso!!
-Uno, que te estas demorando demasiado en resolver jovencita –le dice, serio, a lo que la muchacha no encuentra respuesta- Te recuerdo que es un caso de suma prioridad el descubrir QUÉ ocurrió esa noche. Las ondas registradas fueron...
-De un kishin original! Lo sé –le responde ella, mirando hacia abajo- Solo... dame algo más de tiempo sí. Quiero confirmar algo antes –el hombre la mira, poco convencido
-Esta bien... sólo recuerda que la paciencia de Shinigami-sama es limitada, especialmente en un caso como este –silencio- Eres su más grande orgullo Notes, que nunca se te olvide eso. Ocuparas su lugar algún día... Por sobre toda las cosas, debes ser siempre objetiva
-Si, sensei –dice la muchacha, con respeto. Intercambia miradas con su compañeros de batallas, tenían que pensar en algo...
Sólo hay alguien a quien puedo preguntarle. Y que sé, me dira todo lo que sabe. Tiene qué...
-Jijiji... –ríe macabramente un pequeño demonio rojo que aparece al lado de una muchacha, sobre el techo de la iglesia- Llamó usted? Madame –le dice a Kari, haciendo una exagerada reverencia
-.... –la muchacha solo lo ignora, viendo el horizonte. Su figura se ve borrosa entre todo el humo negro que danza a su alrededor, estaba fumando uno de esos cigarrillos- Háblame acerca de mi padre –le dice seria, dedicándole una mirada penetrante con sus ojos negros
-Ah! Con que era eso –el pequeño ser se sienta a su lado, serio por primera vez- Si he de serle franco, mi querida madame, se me dijo que no le dije...
-No me vengas con eso!! –la muchacha, más bélica que nunca, y con un eco masculino en su voz, lo amenaza levantándolo por el cuello de su traje- Sé que tú sabes!! Dímelo!!! –silencio- Te ordeno que me digas!!
-Encontró el libro que Soul le dejo no es así? –le dice, macabramente. La muchacha lo baja, con desprecio y vuelve a mirar el horizonte, tratando de relajarse- Todas las respuestas están ahi. Y le serán reveladas a su tiempo –silencio
-No es eso lo que quería oir- le dice ella, terminando su cigarrillo y apagándolo en su lengua- ... –termina de absorber el humo, y con parsimonia vuelve a prender otro, de verdad lo necesitaba- Hablame de mi padre...
-Jijiji... Soul... –dice el pequeño ser, como rememorando viejos y buenos tiempos- Terco como una mula. Nunca me acepto como parte de sí... a diferencia de usted madame! Nunca supo apreciar todo lo que yo pude brindarle! No... él siempre la prefirió a "ella" –dice, con voz enojada y tétrica- Esa mocosa!! Hn! De no ser por ella...
-Ella... –dice Kari, recordando un poco lo que leyó- Cómo era ella?
-Hn!! Una mocosa odiosa! De la que ni siquiera vale la pena hablar!! –bufa el demonio rojo- Siempre hablando de justicia! Coraje y demás!! Envenenando la mente del amo Soul con esa lengua ponzoñosa!!! Y luego la muy tonta se suicida! Ja! Vaya heroína... –ríe con sorna- Nunca olvide ese nombre madame! Maka Albarn! Es el sinónimo de la hipocresía... –le dice al oído, venenosamente- Y la razón por la cuál él nunca las quizó... la razón por la cuál él...
-Cállate!! –le dice la muchacha, de manera amenazadora otra vez, lo que hace que el demonio retroceda de inmediato- Es suficiente! –fuma lo último que le queda de cigarrillo y luego de absorber todo el humo, sus ojos vuelven al normal verde y el demonio ya no esta ahí
Hn! Maka Albarn...
-Tenemos haambre!!! –gimen unos niños desde la puerta de la cocina
-Hermana Elizabeth!!! Donde esta!!! –lloran otros, hambrientos, luego de horas esperando su alimento
-Ah!! Kari!! –dice uno de ellos, de unos 8 años, al ver a la mayor entrar a la cocina- Que bueno que llegaste!! No podía controlarlos más! –todos los menores la siguen, y ella casi por rutina les sirve platos de comida- Tu sabes como son! Tan solo un montón de...
-Erick! –le dice la muchacha, sin verlo, se la oye enojada- Ahora no si! –sigue sirviendo platos, sin mucho entusiasmo
-Te pasa algo Kari? –le pregunta el menor, extrañado por la conducta de ella- Si quieres yo puedo...!
-No! Erick! –le grita, harta de la insistencia del menor- No puedes ayudarme!! Nadie puede!!! –les grita. Los menores se estremecen del solo grito, muertos de miedo. Los ojos de la muchacha se veían oscuros de la rabia- ... –Al notar los rostros de miedo de los pequeños, nota lo que acaba de hacer- Lo siento... –baja la cabeza en son de disculpa, suavizando la voz a casi un susurro- Dile a Eli que llegare tarde si?... Les... Les hare algo rico de vuelta si? –se va, caminando mientras siente las miradas de terror de los niños encima
-Kari... –dice el mayor de los menores, aún con miedo- Bien! Ahora soy el mayor aqui! –dice, firme y dándose valor- Vengan! Yo termino de servirles! –toma una caja, se sube a ella como escalon y alcanza la olla y cucharon, empezando a servir a los que faltan. Todos, habian aprendido a sobreponerse con el tiempo... Kari de seguro lo haría, pensó, ella era la mas fuerte después de todo
Mierda! No me pude controlar.Agh, soy una imbécil, ellos no tienen la culpa de nada. Nadie tiene la culpa de nada. Solo yo. Solo yo...
Qué se supone que haga con todo esto!! Acaso... acaso quieren que lo arregle! Como!?! Por qué... Je, "todo te sera revelado a su tiempo".Si, claro. Es una bonita manera de decir que al fin y al cabo lo tengo que hacer todo yo. Bien! Quieren que lo arregle! Lo hare! Yo no soy él... ni menos ella! Pero aún así lo hare.
-Vaya! Vaya! A quién tenemos aqui... –exclama un enorme hombre, en un oscuro callejón, al lado de una puerta. Estruendosa música se oye de fondo- Creí que no volverías nunca muñeca! Pasa! –le dice Free, abriendo la bizarra puerta de la cual surge musica extraña y deforme, coronada por luces multicolores- Medusa te espera...
-Si, si... ya sé –dice la muchacha, entrando al lugar sin mayor preámbulo. De inmediato se adentra en el lugar atestado de gente. Al entrar, todos los presentes la miran, fijamente. Deseosos, y muchos ya alucinando. Se relamen los labios o se muerden las uñas, incapaces de definir la realidad. Se le acercan, como depredadores a la presa- ALEJENSE!!! –les grita, fuerte y autoritaria, su grito es agudísimo, y los aterra de sobremanera por lo que todos aquellos "humanos" se retraen, arrinconándose y dejándola pasar con libertad. No tenía tiempo para "esos"
-Kari? –pregunta un muchacho, frente a otra puerta, al verla y sentir el estruendo que ésta pego- E... estas...?
-Ahora no Qein... –le dice la muchacha, éste da un paso atrás, y la deja cruzar la puerta al notar el color de los ojos de su amiga. Su abuela ya le había advertido...
-Bienvenida querida... –le dice la bruja al verla entrar. La muchacha cierra la puerta tras de sí y el estruendo cesa. La habitación no tiene un solo mueble, y esta escrito por todos lados de garabatos extraños. EL silencio es total- Y dime... –dice la mujer, sonriendo macabra al ver el color de ojos de la muchacha. Oscuro como la noche- ¿Cuál es tu pregunta?
-¿Quién fue Maka Albarn? –le dice la muchacha, sentándose frente a la mujer, a lo indio como ella- Y más te vale decirme la verdad gorgona...
-Hn! – la mujer sonrie. Todo, estaba tomando su lugar- Yo siempre digo la verdad querida. Mi verdad... –todas las velas del lugar se apagan a la vez. El renacer, había dado inicio...
