Disclaimer: Ninguno de estos personajes me pertenecen, todos son creaciones de Stephenie Meyer... Yo solo me dedico a jugar con ellos en mi mundo de imaginación (:
HOLA!
Bueno sé que no tengo perdón y sé que deben querer matarme o algo por no actualizar en TANTO tiempo, la verdad excusas tengo miles, pero ninguna que valga lo suficiente. Sólo diré que lo siento muchísimo y que como ahora estoy de vacaciones intentaré escribir rápido las capítulos.
Ahora, muchísimas gracias por todos sus reviews, alertas y favoritos, no saben lo feliz que me hacían con cada uno.
Ahora disfruten del capítulo. (;
BELLA POV
Ya había pasado una semana desde mi encuentro con Jacob y con los chicos. Seguía hablando con Nómada casi todos los días, todo dependía de mi grado de trabajo y deberes. Cada vez estábamos más cerca de la dichosa fiesta, Alice me volvía loco tratando de llevarme a comprar el disfraz, pero cada vez que intentaba ir con ella Carmen me ponía trabajo de última hora, y si quería ir a la fiesta, no podía negarme.
Hoy tenía trabajo hasta las cinco de la tarde, así que junto a Alice había decidido escaparme para comprar el disfraz. Estas últimas semanas a penas había tenido tiempo de componer algunas canciones. A veces salían solas mientras hablaba con Nómada, pero en ocasiones la presión no me ayudaba mucho.
-Bella, ¿sigues aquí?- dijo Rose sacándome de mis pensamientos.
-Sí, lo siento… ¿Qué decían?- dije avergonzada.
-Decíamos que pasaremos por ti a las cinco en punto, justo por la puerta de atrás- dijo Alice emocionada, de alguna forma esto le recordaba a la CIA, después de todo en cualquier momento mi felicidad de salir podía ser descubierta y obligada a quedarme a trabajar.
-De acuerdo.- Dije con una sonrisa.
-Bien Bells, habíamos pensado en cuadrar algún ensayo, solo para divertirnos antes de la fiesta.- Empezó diciendo Rose.
-Sí, bueno después de todo tenemos semanas sin bailar- Continuó Allie con un pequeño puchero.
-No se preocupen chicas, estuve montando coreografías en mi mente y estoy seguras que ustedes también, en cualquier momento nos reunimos y nos divertimos un rato.- Dije tratando de sonar convencida, esto de tener a Carmen no era nada fácil de manejar.
Afortunadamente el tema se quedo ahí. El día pasó rápido y cuando me di cuenta ya estaba en la cafetería.
-Uhm, hola Bella- dijo una voz grave detrás de mí mientras me volteaba.
-Jacob. Hola, ¿cómo estás?, ¿quieres una mesa o algo?- dije confundida, últimamente Jacob había venido mucho a la cafetería, no me importaba mucho, el chico era agradable, y hacía mis tardes más agradables, pero, ¿no tendría alguna otra cosa que hacer?
-Sí, seguro, gracias. Los chicos estaban por llegar, creo.- dijo mientras lo guiaba a una de mis mesas.
-Seguro, ¿quieres la carta?, ¿algo para tomar?- dije amablemente.
-Una Coca-cola, es todo.- Dijo con una gran sonrisa.
-Ahora te la traigo- dije igualmente. Hoy sorprendentemente no había mucha gente solo un par de mesas y Jake. Parecía que hoy sería un poco lento el día. Serví la bebida y se la lleve a Jake. –Aquí tienes- dije sonriéndole.
-Gracias Bells- contestó simplemente.
Era extraña la confianza que se empezaba a formar en nosotros, la verdad Jake era muy buena persona, pero no buscaba ninguna relación sentimental con él. Pero de vez en cuando podía hablar con él en mis turnos. Descubrí que vivía my cerca de aquí, se había mudado hace unos meses junto a su padre, antes vivían en La Push, en Washington, un cambió un poco radical a mi parecer, había conocido a los chicos con que siempre estaba en su nuevo instituto. Y como eso, yo le había contado algunas pequeñas cosas de mi vida.
-Jake, ¿te molesta si te molesto un rato mientras llegan tus amigos?- pregunte un poco sonrojada –Es que como verás es un día un poco flojo, y no quiero estar sin hacer nada, quizás así podamos seguir nuestras charlas de otras tardes sin completar- dije sonriendo.
-Claro, no hay problema- dijo con el rostro iluminado. –Así que, ¿que ha pasado con tu novio de internet?- dijo con una pequeña mueca que luego cambio por una sonrisa. Me reí levemente por su pequeño momento de bipolaridad.
-No es mi novio Jake- aún – Y la verdad nada nuevo, hemos hablado, y lo veré en la fiesta de Halloween del instituto- terminé sonrojada sin poder evitarlo.
-¿Y de qué te disfrazarás?-
-La verdad, no tengo idea- dije con una mueca, no me había detenido a pensarlo realmente, solo sabía que iba a ir disfrazada y ya. –Supongo que hoy lo sabré, ¿y tienes novia?- dije intentando cambiar el tema, claro que cuando me di cuenta de lo que había preguntado ya era un poco tarde y mis mejillas ya estaban encendidas en color.
-Yo… Bueno, no- dijo aún más rojo que yo. En sus ojos pasó un rastro de tristeza cuando lo dijo.
-Seguramente te incomode y quizás me cambies el tema y lo entenderé perfectamente pero puedo saber qué pasó.- dije con una gran curiosidad. No pude evitarlo, la curiosidad fue más grande que yo.
-¿Tanto se me nota?- dijo con un pequeño deje de dolor en su voz. Lo único que pude hacer fue asentir lentamente y apoyé mi mano en la suya para darle confianza. El suspiró y empezó con su relato.
–Todo empezó hace tres años, una chica nueva había llegado con su familia era una joven hermosa en forma exótica, tenía una perfecta piel cobriza, y cabello negro brillante que llegaba un poco más arriba de su cintura, se llamaba Leah Clearwater se mudó a La Push luego de que su padre falleciera de un infarto, tiene un hermano menor y nunca se había enamorado realmente, hasta que me conoció.- Hasta este punto no encontré nada malo que lo hiciera sufrir tanto, pero decidí no interrumpirlo.-
- Leah y yo nos hicimos amigos, muy bueno amigos, siempre salíamos e íbamos a la playa juntos. Como aún era verano, no teníamos problema con deberes y salíamos todos los días, al poco tiempo me enamoré de ella, y le dije mis sentimientos, ella me correspondió y fue el día más feliz de mi vida, me sentía completo, estábamos a cuatro meses de cumplir tres años de novios y aún la chica me tenía en las nubes, hasta que llego un nuevo chico a La Push, la verdad no era nuevo, el fue mi amigo mucho tiempo pero por su familia se tuvo que mudar unos cuantos años, al parecer estaba por entrar a la universidad y decidió estar un tiempo conmigo que fui su mejor amigo de infancia, le presenté a Leah y en unas semanas no había notado nada extraño, luego un día común y corriente Leah me dijo para ir a la playa, para mí fue lo más normal del mundo, para ella una forma de deshacerse de mí porque se enamoro perdidamente de Sam, mi mejor amigo, se que debes pensar que es muy cliché, la chica que se enamora del mejor amigo de su novio, pero dolió tanto, que no parecía una película de comedia romántica sino una de horror, esa navidad fue toda la familia de Leah a La Push, y Sam conoció a la prima de Leah, Emily, luego de eso solo puedo decir que Leah aún sigue con el corazón roto. Y yo también.- dijo terminando.
No sabía que decir, el sentimiento con que Jake contó la historia me dolía, podía ver el dolor en sus ojos cuando hablaba de Leah, y al mismo tiempo veía el amor que aún sentía por esa chica que hace unos meses le rompió el corazón a Jake. Y me di cuenta que Jake no buscaba ningún tipo de relación amorosa, ni nada por estilo, solo buscaba una amiga que lo entiendera, por lo menos por ahora.
-Siento mucho lo que pasó con Leah. La verdad no tengo muchas palabras para decir, solo que si necesitas a alguien que te comprenda y solo esté ahí para ti, puedes confiar en mí- dije haciendo una pausa y suspirando audiblemente, nunca se me había hecho tan difícil decir algo.- Se que no ha sido mucho lo que hemos compartido, pero poco a poco hemos empezado a formar amistad – dije aunque sonó más a pregunta.
-Gracias Bells- dijo sonriendo débilmente, pero se veía la sinceridad en su rostro. Me acerqué y lo abracé.
-No hay problema Jake.- dije sonriendo igualmente.
-Ahora que tal si dejamos la depresión para otro día y me dices que haces a parte de trabajar en este lugar- dijo a tono de broma.
Así le fui explicando poco a poco que era lo que realmente amaba, el baile, la actuación y componer canciones. Le hablé de mi sueno de poder ir a la Academia, le hablé sobre Alice y Rosalie y le expliqué brevemente por qué tenía que obedecer en todo a Carmen.
Cuando me dí cuenta vi a una muy molesta Alice entrando por la cocina, y creo que todo mi color lo perdí en dos segundos, Alice iba a matarme, el reloj decía que eran las cinco y diecisiete de tarde, Carmen llegaría en unos diez minutos si teníamos suerte.
-Oh por Dios, Alice- susurré.
-¿Disculpa?- dijo Jacob confundido.
-Lo siento Jake tengo que ir con las chicas por el disfraz y si Carmen me ve antes es muy probable que me mande a seguir trabajando. Anótame tu número mientras me cambio.- dije pasándole mi celular y corriendo al pequeño vestidor para cambiarme.
Dos minutos después estaba afuera y Alice me gritaba que me apurara si quería impresionar a mi príncipe electrónico, me despedí de Jake y tome mi celular y corrí hasta subirme en el auto de Rose.
-Isabella Swan, se puede saber por qué razón, circunstancia y motivo, no estaba en el lugar indicado, a la hora indicada.- Dijo Alice visiblemente molesta.
-Lo siento tanto Alice, la verdad no me di cuenta de la hora que era hasta que te vi entrar- dije apenada, y era verdad si ella no hubiera entrado no me hubiera enterado de la hora.
Después de quince minutos ya estábamos entrando al estacionamiento del centro comercial, y mis amigas se veían notablemente emocionadas. Entramos al centro comercial y empezamos a caminar hacia la tienda de disfraces.
-Y bien Bells, ¿qué disfraz te gustaría?- dijo Alice.
-La verdad, no tengo idea- dije soltando un suspiro. –No me había detenido a pensar realmente en eso.-
-Bien podrías ser… Una bruja.- dijo Rose.
-En serio Rose, ¿una bruja, en Halloween?. ¡Qué original!- dijo Alice con sarcasmo. Mientras Rose se encogía de hombros.
Estábamos subiendo al segundo piso donde se encontraba la mejor tienda de disfraces del lugar cuando mi celular comenzó a sonar, lo tomé rápidamente y gemí de frustración al ver el identificador de llamadas.
-Hola Carmen – dije con un poco de fastidio contestando.
-¡Isabella! He estado buscándote desde hace horas aquí en el café, ¿por qué no estás trabajando?- respondió.
-Bueno verás, mi turno terminó hace una hora así que estoy con las chicas buscando un disfraz para Halloween- dije rápidamente, arrepintiéndome una vez que terminé.
-Pero querida, ¿por qué estás buscando disfraz para esa fiesta? Si tu no irás. – Dijo con un ligero tono de odio y a la vez meloso.
-Pero, Carmen, yo… Esa noche la tengo libre, de verdad quiero ir, por favor.- Dije intentando suplicar sin éxito alguno. Para ese momento ya me había detenido en medio del pasillo y las chicas entendían todo lo que sucedía mientras me miraban con pánico pintado en el rostro.
-No querida, sabes que lo siento muchísimo, pero no puedo dejar desatendida la cafetería mientras tu estas por ahí divirtiéndote, no sería justo para mis clientes, ¿no crees?- dijo con fingida inocencia. –Ahora muévete que te esperan unas cuantas mesas aquí para que las atiendas. – Luego de eso colgó sin dejarme decir ni una palabra.
-Bells, ¿qué te dijo Carmen? – Preguntó Alice preocupada.
-Necesito que me lleven a Carmen's de nuevo, al parecer, no habrá fiesta de Halloween para mi.- Dije intentando forzar una sonrisa. Iba a ser una larga noche.
Un review? (:
GRACIAS.
