Antes que nada, quiero aclarar que Inuyasha y ninguno de sus personajes (lamentablemente ¡_¡) U_U¡ me pertenecen, esta historia es totalmente producto de mi hiperactiva y loca imaginación y cualquier semejanza a alguna historia, fic, película, vida real, ETC… es total y completa casualidad. Aclarado este punto quiero señalar que cambiare a mi gusto muchas escenas del manga y anime para adaptarlo a mi fic, espero les guste esto es un Kagome/Sesshomaru a aquellos que no les guste esta pareja simplemente escoja otro fic n_n¡.
Atentamente:
La Autora
Makimashi Misao Futura de S. S. L. A.)
"Doblan las campanas en tu nombre y en el mío, vuelven los recuerdos de un pasado que se fue, por el horizonte busco atrapar un suspiro, que con tu recuerdo escapo de mi… Doblan las campanas y en su sonido, escucho tu voz y te vuelvo a ver, ¿Vez una esperanza amigo mío?... Doblan las campanas una y otra y otra vez…"
Elizabeth Lara
Cap 6: Error-deuda de vida
-¡Lo siento chicos estaba muy agotada, bien busquemos agua para que ustedes tomen y yo me de un baño!..- gimió Kagome estirándose y recogiendo su bolso y su carcaj con flechas, caminaron unos minutos y encontraron un río, Kagome se bañó, tomó agua para cocinar otro tazón de Ramen y dejó a Ah-Un buscar hojas y flores para comer. *** ¿Por donde debería buscar?, nunca le pregunte a Inuyasha "donde" había nacido, bueno no es que yo sospechara que haría este viaje tampoco!***pensaba preocupada y sondeando el área por si acaso los dragones venían por ellos, montó nuevamente sobre Ah-Un y se alejaron aun mas de aquellas tierras, entonces después de lo que para ella parecieron horas, Kagome empezó a ver unos valles conocidos- ¡Por allá Ah-Un, vamos! - Dijo señalando el punto donde podía ver el árbol sagrado y donde podía ver a alguien familiar mirando la copa del árbol totalmente abstraído.
- ¡Nunca me lo dijiste! – Saludo Inutaiso sin volverse a mirarla una vez Ah-Un tomó tierra y ella bajo.
-¡No sabía si debía, o si podía decírtelo!... ¿Estas arrepentido de lo que has vivido Toga?- Pregunto Kagome entristecida por las palabras de su amigo, se negaba a disculparce por ocultar la naturaleza de Inuyasha, pues era su amigo y temía que Inutaisho no lo engendrara si sabia que seria el hijo de una humana.
-¡No, Izayoi es una buena mujer y me ama a pesar de mis defectos!- contestó el Taiyoukai aun sin volverse a mirarla, allí frente a ella estaba la leyenda que de la que había escuchado hablar a su abuelito con lagrimas en los ojos, ya no el Joven Toga o el orgulloso padre primerizo, Kagome sintió el corazón caer a sus pies.
- ¿Qué hay de Inuyasha no lo amas tanto como a Sesshomaru?-Pregunto Kagome forzando las palabras a través del nudo de su garganta y luchando por contener las lagrimas.
- ¡Fhee Kagome!... ¡Amo a mis hijos por igual, pero… no se como voy a proteger a Inuyasha de si mismo, de su propia sangre Kagome!- confesó con un gesto desesperado volviéndose a mirarla por primera vez, con sus ojos dorados oscurecidos con preocupación, por la silenciosa angustia que solo se sentía por la seguridad de aquellos a quienes se amaba profundamente.
- ¿Tu no lo sabes, pe… pero como?... – Dijo Kagome preocupada que se suponía debía hacer ahora?, se suponía que el debía saberlo, ¿Había sido otro el que había ayudado a Toga a sellar la sangre demoníaca de Inuyasha?, y si era otra persona, ¿Entonces quien y donde estaba… había tiempo de encontraba?- las preguntas se acumulaban con rapidez en su cabeza, tratando de callar en vano la voz que luchaba entre el mar de ideas por hacerse escuchar, mientras se sacudía mentalmente la sospecha que venia cobrando mas fuerza des de que había encontrado a Ah-Un en aquellos porqueriza de establo.
- ¡No, Kagome!, ¡vine aquí en busca de una respuesta, de un guía, de ayuda y llegaste "tu", Kagome por favor, te lo suplico, si sabes como controlar la sangre de Inuyasha dímelo, dímelo ahora, estoy desesperado mujer, si no logro encontrar la forma en que su sangre se aquiete, tendré que matarlo apenas nazca, no quiero quitarle la vida a ninguno de mis hijos!- dijo Inutaisho mirándola con algo que rayaba a la desesperación y con todo el peso de los largos años sobre sus hombros.
- ¡Esta bien… Voy a decírtelo Toga, eres mi amigo, e Inuyasha un hermano para mi, la respuesta ya la tienes, ahora esta pasando algo aun mas grave!- dijo Kagome mirándolo preocupada.
- ¡Primero dime, por favor, dimelo!-rogó agarrándole las manos impidiéndole cambiar de tema.
- ¡Tessaiga y una perla negra que esconderás en el ojo derecho de Inuyasha, la energía demoníaca de la espada es suficientemente fuerte para aplacar su Youkai e impedir que se convierta en una maquina de muerte, pondrás dos sellos sobre ella, primero ningún demonio o hannyo podrá levantarla de su lugar de descanso solo un humano y segundo Inuyasha solo podrá usarla si su deseo es proteger a alguien!- Respondió Kagome observando como la información llegaba a Toga y parecía estar de acuerdo con ella.
- ¡Eso es magnifico, pero la perla negra que tengo es solo un portal!, ¿En donde esconderé la espada, y por que un humano?- pregunto maravillado ante la lógica idea, un colmillo suyo estaba impregnado con su poder demoníaco, así que seria suficiente para aplacar el de su hijo.
- ¡Yo levantaré la espada de su lugar de descanso Toga, y el portal, llevara a tu tumba, lo siento!- confeso Kagome mirándolo horrorizada, Toga se quedo quieto durante unos segundos y luego sonrió.
- ¿Así que este es el "GRAN" secreto que has gustado todos estos siglos!... Kagome mujer, cuando se a vivido tanto como yo, la muerte es solo un trance, uno como este Toga, recibe la muerte como una vieja amiga!. –Dijo Toga agarrándola de los hombros.
- ¡No conocerás a tu hijo menor, solo le veras un momento antes de morir, y tu vienes y me escupes esa basura!- escupió Kagome dejado caer las lagrimas que había estado conteniendo desde que lo había conocido, Toga la miro comprendiendo.
- ¡Hoy es el día entonces mi querida muchacha, Inuyasha nacerá esta noche!- dijo Toga ausentemente.- ¡Debo ir al Norte a finalizar el acuerdo matrimonial de Sesshomaru!...- dijo entonces de golpe sacando a Kagome de su miseria.
- ¡No, No, No, NO puedes ir allá! - Dijo Kagome aforrándose a su antebrazo, Toga la miro desconcertado, Kagome parecía fuera de si y muy decidida a impedirle ir hacia allá.- ¡Escucha Toga eso es lo que tengo que decirte!- Empezó Kagome sin soltarlo, contándole todo lo que había pasado desde que había salido del pozo hasta que lo había encontrado bajo el árbol sagrado, Toga parecía crepitar con furia a penas contenida.
-¡Voy a matarlos! –Juró Toga con los ojos inyectados en sangre.
-¡No, no Toga mira quédate conmigo, "ahora" necesito hablar con el "hombre" no con el "Youkai" si te trasformas y te vas, voy a perder mi-maldita-cabeza y simplemente me sentare a morir aquí mismo entiendes?- soltó Kagome envolviendo lo firmemente en su energía espiritual logrando que este se calmara un poco.
- ¡Bien, dime, y dímelo todo, esta noche muero así que no te guardes nada!- Exigió Toga implacable.
-¡Solo quiero protegerlos Toga, tu mejor que nadie deberías entenderlo. ¿No tienes tu alguien a quien proteger Toga?, ¿Inuyasha, Izayoi, Sesshomaru su madre?- lloró Kagome apenada ante la tranquilidad con la que el hablaba de su propia muerte; Toga se tenso ante su pregunta y la miro atentamente.
-¿Hace cuanto tiempo no me vez? No pareces más vieja, pero si más sabía!- Decidió toga.
-¡Aun no llego a casa Toga!- contesto con la mueca de una sonrisa, secándose las lagrimas y armándose de valor. ¿Ya había cambiado la historia?, no lo sabía aun pero aparentemente ella misma había jugado su buena parte en el pasado de Toga, si los acontecimientos de este viaje apuntaban a algo era a eso, ella había tenido algo que ver en este tiempo. – ¡Bien, la noche que moriste venías de luchar contra Ryukusei Toga, estabas herido… dime que sabes sobre sellos?- Pregunto Kagome con un presentimiento.
-¡De sellos no mucho!, ¿Por qué?- pregunto Toga desconcertado, viendo sonreír a Kagome con tristeza y un deje de incredulidad.
-¡No se que hizo el Dragón para burlarte y herirte, pero al final tu no lo mataste, lo sellaste con una de tu garras, Inuyasha lo matará en el futuro, ¡Yo te ayudare, yo a diferencia de ti si tengo mi buena parte de sellos!- Dijo Kagome mirando la comprensión en los ojos del Youkai- ¡Si tu no sabes mucho de Sellos y yo estoy aquí, supongo que algo tengo que ver en eso, supongo que no estoy cambiando nada!- explico finalmente, rogando a los Dioses que debían estar disfrutando en primera fila con sus desventuras, que así fuera.
-¿Crees que es buena idea Kagome?- pregunto Inutaiso mirándola con un deje de preocupación.
-¡Toga acabe con 2 Dragones para llegar aquí, libere un buen numero de almas humanas en ese infierno de lugar, puedo hacer esto, tengo que hacer esto!- Decidió Kagome mirándolo fijamente, Toga la miro por lo que parecieron largos minutos.
-¡Bien entonces vendrás conmigo!- Decidió Toga finalmente, de todas formas, sospechaba que la joven iría tras el por su cuenta si el la dejaba atrás.
-¡Necesito un arco, el mió lo rompió el Dragón!-explico volviendo sobre sus pasos y tocando las cabezas de Ah y Un que miraban a Inutaisho con temor y reverencia. - ¡El no va a hacerles daño!- dijo Kagome
-¡Kagome tiene razón, a demás ustedes cumplieron una misión y la sacaron de allí!- dijo Toga ceremoniosamente.
-¡Ah-Un no pueden ir conmigo, será mejor que se alejen del Norte y se queden en estas tierras o mas lejos, dentro de unos años, el hijo de Toga "Sesshomaru" necesitara de sus servicios!- dijo Kagome mirando a los Dragones mirarla alarmados y empezar a gruñir.
- ¡Ellos no quieren dejarte, dicen tener una deuda de vida contigo! –Explico Toga mirándola con seriedad.
- ¡Puedes entenderlos entonces!- Dijo Kagome emocionada. - ¡Su deuda conmigo fue saldada cuando me trajeron aquí y me alejaron de ese horrible lugar!
- ¡No quieren dejarte, provocas la misma reacción en todos los Youkai supongo! – dijo Toga sonriendo al verla sonrojarse profundamente.
-¡En el futuro volverán a verme, si viajan con "Sesshomaru" volverán a verme discúlpenme si no los reconozco al principio si?, ahora tengo que partir amigos - explico Kagome tocando las cabezas de ambos Dragones. – ¡Es una promesa! –dijo Kagome dando un paso a tras.
-¡Entienden y esperaran! –dijo Toga viendo con ella a los Dragones alejarse y perderse en el bosque. - ¡Entonces vamos de nuevo hacia el Norte!-dijo Toga tomando a Kagome y elevándose por los cielos, Kagome había empezado a exprimir su memoria esforzándose por recordar los detalles de la muerte de Toga, cuando se detuvieron horas después, en un poblado y Toga fue a buscarle un arco ella vio con reverencia las tres espadas, Tensaiga, Tessaiga y Sounga, ¿como había logrado el Dragón dañar a Toga?, el era definitivamente fuerte sin embargo la historia sostiene que el Dragon lo había herido, emprendieron el camino nuevamente y cuando empezó a caer la noche, llegaron al territorio del Dragón, el bosque de aquel lugar se alzaba tenebrosamente en la penumbra, las lagunas eran fétidas y plagadas de mosquitos y donde empezaba lo escarpado de montaña que ya había conocido en el futuro, habían pilas de huesos humanos regados como simple basura, Kagome miro aquello con horror y repugnancia, estos Dragones habían llegado demasiado lejos tomando a la humanidad como ganado sin respeto por sus vidas, por la vida en si misma; ante su presencia las almas de los que allí habían muerto se elevaron rodeándolos como ya había pasado en los pasillos de la fortaleza del Dragon, se apartaban de Toga tratando de entrar en contacto con Kagome, Toga miraba la escena sorprendido y con respeto reverente, el poder de la joven era tan grande y ella lo llevaba con tanta inocencia, se apartó un poco de ella, y vio como las almas la envolvían por un momento, antes de elevarse al cielo y volar libres.
- ¡No puedo creer que ellos hayan llegado a este punto de inhumanidad Toga… se que son Youkai, no humanos, pero… esto es una aberración, una bestialidad sin limites!- Lloró Kagome liberando las frágiles almas niños que no habían llegado a nacer que se habían acurrucado contra ella asustados.
-¡Libre albedrío dijiste una vez!, no todos somos así!- murmuro el entendiendo perfectamente la consternación de la joven ante aquellos restos humanos
- ¡Ya viene!- anunció Kagome sintiendo un Youki enorme acercarse a ellos con rapidez, Toga la levanto de la cintura y la alejó del claro donde tendría lugar la batalla, Kagome vio con horror como Ryukusei aparecía atacando a Toga a penas lo vio, este esquivo el ataque transformándose y atacando a su vez al Dragón , la batalla era brutal y confusa, Ryukusei atacaba sin piedad y Toga contraatacaba a su vez, entonces una neblina amarillenta cubrió a ambos contrincantes haciendo borrosa la visión de Kagome, cuando el rugido lleno de furia de Toga retumbo por el claro Kagome entendió lo que sucedía, esto era lo que había pasado, una trampa, tomó una flecha cargándola en su arco y disparo hacia el Dragón, la flecha atravesó el claro purificando la neblina dejándole ver con horror las garras del dragón hundidas profundamente en el costado de Toga. - ¡No!... – Gimoteo Kagome corriendo mientras Toga atacaba al Dragón con sus garras venenosas y poniéndolo en huida, Kagome corrió tras ellos que se adentraban en la escarpada montaña, entre sonido de batalla y gruñidos hasta que Toga volvió a atacar al Dragón y Kagome notó que se movía lentamente, la perdida de sangre parecía estar pasándole factura, Kagome se acercó lo mas que pudo sosteniendo el arco con tanta fuerza que los nudillos perdían color y la madera se clavaba en sus manos.- ¡AHORA TOGA ES AQUÍ, JUSTO AQUÍ! –Rugió Kagome indicándole el Lugar justo donde habían encontrado en el futuro al Dragon sellado, Toga lanzó un rugido ensordecedor estirando sus garras al máximo y Clavando Dragón a la pared de la montaña, que se había distraído cuando se volvió a ver a Kagome, quedando atrapado el mismo, Kagome miró casi con desmayo la posición de Toga, respiro profundo y afirmo su agarre de arco y corrió hacia ellos esquivando los rayos que golpeaban sin piedad la tierra tratando de matar a Toga, levantó el arco hacia el Dragon y el Demonio perro y visualizó su poder como una enorme hoz, lanzando un ademán con el arco dejo ir la guadaña de luz violeta que seccionó limpiamente la enorme garra del Gran demonio perro, entonces la garra brillo profundamente con la energía de Toga y la de ella arremolinadose sobre la garra sin eliminarse una a la otra y el Dragon dejó de moverse, Toga se quedó allí respirando pesadamente y tomando su forma humanoide se detuvo junto a ella.
- ¡El muy tramposo ataco mi sentido del olfato con algo y anulo los otros, si no fuera por tu flecha, el me habría matado con facilidad, Gracias Kagome!- dijo Toga colocándose la mano sobre la peor de sus heridas tratando de cortar el flujo de sangre.
- ¡Déjame a mi!- dijo Kagome tratando e apartar sus manos para curarlo un poco.
- ¡Primero, salgamos de este maldito lugar!- Urgió Toga tomando a Kagome de la cintura como si no pesara nada y tomar aire.
- ¡Déjame cerrar una herida al menos, no puedes perder tanta sangre!- Ordenó Kagome una vez tomaron tierra, apartándole la mano a Toga y conteniendo el aliento ante la enorme herida.
-¡No deberías, se supone que hoy me muero!- dijo Toga sintiendo el calor acumularse en su herida mas grave.
-¡SI VUELVES A ESCUPIR UNA ESTUPIDEZ MAS, YO MISMA VOY A MATARTE TOGA!- rugió Kagome molesta deteniendo la hemorragia de la herida mas grande antes de ser detenida por Toga, que aparto sus manos de el.
- ¡Es mi destino Kagome, tu misma lo dijiste, hoy muero!- dijo simplemente aceptando su inminente muerte. - ¡Ahora será mejor que coloques una barrera para que no te puedan detectar Seshomaru se acerca!- advirtió Toga con urgencia.
- ¡Oh mier… Sesshomaru!- gimoteo Kagome sintiendo el Youki demasiado cerca para ir muy lejos, se aparto varios pasos de Toga tan rápido como pudieron sus "humanos" pies y levanto una barrera alrededor de ella, recordando fielmente el oído fino de los Youkai y el olfato ridículamente sensible, solo rogó al cielo que Sesshomaru no caminara hacia ella, por que chocaría penosamente con su barrera la descubriría y todo se iría directo al infierno. Un enorme demonio perro tomo tierra a unos metros de donde estaban, Kagome miró con reverente temor a Sesshomaru tomar la forma humanoide que ya conocía y mirar a su padre fijamente.
-¡Vas a ir entonces!- No era una pregunta la que estaba haciendo Sesshomaru, si no la constatación de un hecho, Toga miró a su primogénito con orgullo y tristeza, había visto como con el tiempo Sesshomaru había adoptado el frío comportamiento de su madre y comprendió entonces que Kagome había conocido a un Youkai frío y sin corazón ni piedad, por mas que se había esforzado por hacer de el, alguien mas gentil no lo había logrado el había fallado a sus ancestros, su hijo no era la mano compasiva que protegía.
- ¡Por supuesto!- contestó Toga acercándose un poco hacia donde Kagome había desaparecido, tenían que hacer su escapada a toda velocidad el toiempo se agotaba Izayoi estaba teniendo al cachorro.
- ¡Morirás por "el" entonces veo… te pido que me dejes a Tessaiga! –dijo Sesshomaru fríamente mirando a su padre darle la espalda.
- ¡Moriría por ti también… Hijo!- contesto Toga sin causar ningún sobresalto en Sesshomaru pero si en Kagome, el había ido a una dura batalla por el, pero al parecer Sesshomaru nunca lo sabría. - ¿No tienes alguien que quieras proteger Sesshomaru?
-¿Alguien a que proteger? – Repitió Sesshomaru pensativo, tratando de identificar el sutil aroma familiar que rodeaba a su padre sin poder ubicarlo. - ¡No, lo único que este Sesshomaru quiere es poder, para poder construir el imperio que esta en el destino de este Sesshomaru, este Sesshomaru no tiene nadie a que proteger ni lo deseo!- declaro sin dudarlo, Toga cerro los ojos con tristeza ante la declaración de su hijo mayor que caía como una pesada loza en su corazón.
-¡Entonces!… ¿Vas a matar a tu propio padre en tu busca de poder? –Pegunto Toga palpando la Kekai alarmando a Kagome. -¡Tengo que irme!- dijo transformándose y bajando la Kekai, Kagome se aferró con piernas y brazos a una peluda pata, mientras Toga tomaba rápidamente el aire alejándose de Sesshomaru, dejándolo desconcertado.
Sesshomaru desconcertado vio a su padre alejarse, de golpe aquel huidizo olor había explotado con fuerza haciendo a su bestia removerse tratando de captarlo, segundos antes de que su padre tomara el cielo y se alejara, era una olor de su infancia estaba seguro, pero no podía ubicarlo y menos reconocerlo y era frustrante, miro el cielo y noto que su padre había desaparecido, miro a la luna esforzándose al máximo por recordar aquel aroma, sin conseguirlo sintiéndose frustrado una vez mas rugió antes de transformarse y tomar el cielo rumbo al Oeste.
Inutaisho volaba con rapidez, preocupado de la humana que se aferraba a su pata, pero desesperado por llegar hacia ella, Izayoi y su nuevo hijo Inuyasha, sobrevoló bosque y poblados en un borrón de velocidad imposible de captar por el ojo humano, al llegar a la base de la montaña rugió con furia al ver la columna de humo y el fuego crepitando con fuerza lamiendo el castillo de Izayoi, olvidándose incluso de Kagome, Inutaisho cargo contra el castillo cambiando a la carrera y sosteniendo a Kagome mientras con su velocidad pre-natural atravesaba los pasillos, guiados por el llanto de su cachorro, entró a la habitación y percibió el olor a muerte.
¡Izayoi!- llamo sin obtener respuesta apartando el biombo para conseguir a la madre de su cachorro muerta, Kagome ahogo un gemido tras el, mirando al bebe Inuyasha calmarse ante la presencia de su padre. Toga miró al cachorro y bebió de su imagen, se parecía a el decidió viéndolo meterse un puño en la boca y pestañear adormilado sin percibir el peligro que lo rodeaba, Toga desenvaino a Tensaiga y la agito sobre el cuerpo de Izayoi eliminando en un solo movimiento a los demonios del inframundo ue luchaban para llevarse su alma, ella tomo un color mas saludable y abrió los ojos chocolates mirándolo con alegría.
-¡Mi señor!- susurro ella mirándolo.
-¡Levántate Izayoi tienes que salir de aquí ahora!- Dijo Toga con urgencia izando a la mujer y colocándole al cachorro en los brazos- ¡Se llamara Inuyasha!, ahora sal de aquí!- urgió toga colocando sobre la mujer el Hakama que había traído antes echo de ratas de fuego.
- ¡Pero tu mi señor!- gimió la mujer alarmada, Kagome se aplasto a si misma contra las sombras, dando gracias a su ropa negra y a que su mochila tenía un color grisáceo por todo el trajín que había tenido.
- ¡Escúchame Izayoi debes salvarte tu y nuestro cachorro, obedece!- Dijo Toga empujándola hacia el jardín del palacio, que se conectaba con el bosque y un camino real para que sus nobles habitantes pudieran huir del peligro.
- ¡INUTAISHO!- Rugió con ira un hombre con armadura de samurai, mirando con odio a Inutaizo y a Izayoi que huía con el bastardo en los brazos. -¡Muere! –rugió atacando.
-¡Setsuna no Takemaru!- respondió el aludido esquivando limpiamente el ataque. - ¡Kagome, huye de aquí ahora! – Ordeno Toga al sentir el aura maligna emanar del humano.
- ¡No puedo Toga!- Soltó Kagome mirando como el bosque por donde había huido Izayoi estaba ahora bloqueado por una pared de fuego, incluso la habitación estaba ardiendo por completo. El humano poseído enfoco su mirada enloquecida en ella y Kagome automáticamente lanzo una flecha poniendo al hombre en movimiento e impidiendo que este pudiera enfocarla correctamente
-¡Esta poseído por un espíritu maligno, su propio odio y envidia hacia mi alimenta a esta aberración!- dijo Toga dejando la empuñadura de Tessaiga y empuñando a Sounga desenvainándola. ¡Tratare de abrirte camino a través de el!- dijo Toga mientras Kagome sentía su estomago revelarse ante la oscuridad de aquella espada, por un momento se pregunto como podía Toga poseerla sin que esta le afectara... el debía ser un poderoso demonio decidió, viendo como el aura del humano tomaba la forma de un enorme y demoníaco Dragón de fuego, que iba reuniendo mas poder flameando en todas direcciones y alimentándose a su vez con el incendio del castillo.
- ¡Creo que este es el final Toga, nadie dijo que compartiríamos el final!- dijo Kagome temblorosamente sintiendo su energía elevarse con fuerza ante Toga, el humano poseído y Sounga tratando de salvarla. Toga lanzó su ataque justo cuando Takemaru volcaba toda su fuerza en un solo ataque, la energía demoníaca de Toga atravesó a Takemaru y Kagome elevo la kekkai mas fuerte que había echo hasta entonces empuñando en sus manos hasta sangrar, un par de cuarzos y sintiendo su medallón calentarse y pulsar con su propia energía con fuerza, el ataque de Takemaru se estrello contra la barrera haciendo que el castillo explotara en un infierno de llamas, Kagome miró lo que había echo por un lado horrorizada y por el otro aliviada.
-¿Kagome?- pregunto Toga sin saber muy bien que decir, Takemaru estaba muerto y derrotado, pero el seguía allí.
- ¡Oh Kami, Oh Kami, Oh Kami!- Gimoteo Kagome mirándolo perpleja. - ¿Qué demonios hice?... ¿QUE DIABLOS HICE TOGA?- Grito Kagome viendo las consecuencias de su acción. – ¡No te ofendas te aprecio y todo y me afligía tu muerte pero… no se supone que tu sobrevivas a esto Toga, he cambiado el futuro… Seshomaru, podría nunca conocer a Rin y seguir siendo el cubo helado sin corazón que conocí, Inuyasha nunca trataría de superarse así mismo y ganar fuerza para defenderse… o rayos!- soltó histéricamente.
- ¡Entiendo, pero tenemos que salir de aquí también, deja caer la barrera!- Ordeno envainando a Sounga y colocando una mano sobre su hombro. – ¡Ya pensaremos en algo!- Añadió viendo como la joven mujer obedecía casi por inercia, Toga la agarro por la cintura y tomo aire.
- ¡Retrate tu Youki todo lo que puedas, comprímelo!- Dijo Kagome de golpe, Toga obedeció perplejo. - ¡Veamos si Izayoi llego con bien!- dijo Kagome
- ¡Ella esta bien, ya la consiguieron y seguro la llevaran a el otro castillo!.- contesto Toga tomando una dirección opuesta a Izayoi y a Inuyasha.
- ¡Toga bajemos tenemos que hablar!- dijo Kagome después de un largo tiempo en silencio.
- ¡Si supongo que si!- Contesto el tomando tierra, Kagome dejó caer el bolso el arco y las flechas y empezó a caminar nerviosamente por el claro, Toga solo la miraba impasible buscando como ella una solución a aquel problema. - ¡Podrías purificarme!- dijo Toga irónicamente, ganándose una mirada asesina de la joven.
-¡No me des malas ideas!... – Dijo Kagome molesta, ella sabía que aquello era un problema, un ENORME problema, se suponía que no debía cambiar nada y venía y hacía aquel GRAN cambio, que diablos iba a hacer ahora?.. no lo sabía.
-¡Bueno se supone que estoy muerto, que mas da?- dijo Toga mirándola detenerse y mirarlo con un brillo de certidumbre en los ojos.
- ¡Eso es!... ¡ESO ES!..., ¡Estas muerto!-Declaro ella señalándolo gravemente, mientras Toga la miraba como si hubiera finalmente perdido la cabeza con todo aquello. – ¡Lo que quiere decir, que no puedes quedarte aquí Toga, no puedes por que cambiarias toda la historia, de tus hijos y de todos lo que tienen o han tenido que ver contigo, eres un error temporal… así que tú vendrás conmigo a mi tiempo, el pozo debería dejarte pasar!- decidió Kagome analizando rápidamente las repercusiones, sin notar el gesto de perplejidad de Toga.
- ¡No puedo ir contigo!- dijo este mirándola como si hubiese enloquecido.
- ¡No puede quedarte, aun cuando puedes suprimir tu Youki cualquiera que te conozca sabrá que eres tu, Sesshomaru sabrá que eres tu, Inuyasha también entiende; tu moriste esta noche Toga, haya Takemaru tomado o no tu vida, si te quedas destruirás los futuros de tu hijos!- explico Kagome con suavidad.
-¡Tienes razón… pero es una decisión muy dura!- dijo Toga aceptando la lógica de Kagome.
- ¡Primero que nada, tenemos que buscar una tumba de algún antepasado tuyo que comparta similitud en Youki u olor, colocar la perla negra en Inuyasha sin que Izayoi nos vea, y dejar Tensaiga con Totosai y luego partir a mi época, tal vez esta era mi misión en este viaje, tal vez no era tu destino morir hoy Toga!- Dijo Kagome acercándose a el y cerrando sus heridas limpiamente.
- ¡Eso es ridículamente simple!- Dijo Toga desenvainando a Tensaiga- ¡llévanos con mi padre! –ordenó aferrando la mano de Kagome quien chillo indignada ante la perdida de sus cosas- ¡Ya volveremos por ellas!- murmuró Toga atravesando el manto espeso de nubes y dirigiéndose al esqueleto enorme de su padre, el había usado el mismo tipo de armaduras, su viejo padre había sido en su época el mejor y sus similitudes en tamaño, olor y Youki eran prácticamente las mismas cuando él estaba tranquilo si Sesshomaru no se paraba a pensar en aquello todo iría de acuerdo a la historia de Kagome.
- ¿Entonces era tu padre?- dijo Kagome comprendiendo la implicación de aquello.
- ¡Si este es mi padre, pero es el mas parecido a mi Youki y olor, el es un poco mas pequeño que yo, pero eso no se notara tanto, vamos!...- contesto guiándola al interior lleno de huesos, tanto humanos como demoniacos.
- ¡Bien, recuerdo que había una plataforma como de piedra aquí!- Dijo Kagome señalando el punto exacto donde había visto la espada por primera vez, Toga la miro y asintió buscando alguna piedra que usar. – Si puedes transformar objetos puedes usar este cuarzo para la base entregándole un cuarzo cristal.
- ¡Esto servirá!- dijo Toga cargando el cuarzo con su Youki y moldeando la pequeña plataforma y emplazándola en el punto que ella había señalado- ¡Ven aquí Kagome! –dijo este desenvainado a Tessaiga.
-¡Hum claro!- contesto ella acercándose, Toga tomo su mano y le entregó la espada y ella la miro estupefacta. -¿Qué diablos quieres que haga con ella?- pregunto aturdida.
-¡Solo incrústala en la piedra, si tu la levantaste eres la única que puede clavarla allí!- explico Toga lacónicamente.
- ¡Ohhh no lo había pensado!...-Dijo Kagome empuñando la espada con las dos manos, apuntando al suelo de piedra y hundiendo la espada en la piedra con alarmante facilidad y luego soltándola. - ¡Vaya! –murmuro viendo a Toga empuñar la espada un segundo sin tomarla antes de que esta vibrara un poco y luego se aquietara.
- ¡Ya uní este lugar con la perla negra, ahora tenemos que buscar a Inuyasha!- dijo Toga tomándola nuevamente de la mano y echando a volar con ella, antes de que Tensaiga los envolviera en luz y los dejara cerca de un castillo tipo ciudadela, Toga la arrastro por los pasillos a una velocidad alarmante hasta ubicar a su cachorro, recostado en una cuna de madera tallada junto a Izayoi, que yacía profundamente dormida, Toga aspiro profundamente y percibió el olor de medicinas mezclado con la esencia de ella, estaba sedada.
- ¡Mira que lindura!- susurro Kagome tocando las diminutas orejas de perro de Inuyasha, Toga la miro con indulgencia.
-¡A ti realmente te gustan mis cachorros!- murmuro sacando de so Haori una diminuta esfera negra.
- ¡Para el tren amigo!... ¡Son lindos!, ¿Que te puedo decir?- contesto Kagome acariciando la suave mejilla de el bebe-Inuyasha.
- ¡Cárgalo Kagome antes de que llegue alguien!- Ordenó Toga mirando a su diminuto hijo entre abrir los ojos somnolientos. - ¡Mírame Inuyasha!- llamó Toga al cachorro que abrió los ojos feliz buscando la fuente de aquella profunda voz, Toga tomo la perla y señalando el ojo el bebe esta se diluyo en una sombra y se fusionó con la pupila del cachorro, Toga Cargo a su hijo por segunda y única vez.
- ¡Va a estar bien ahora!- murmuro Kagome apenada, aquello era muy duro para Toga y lo sabía pero no podía dejarlo a tras las repercusiones eran demasiadas.
- ¡Vamos entonces terminemos con esto! –dijo Toga colocando al cachorro dormido nuevamente en la cuna. Acarició el rostro de Izayoi y Kagome extendió su mano para que el la tomara y los sacara de allí, después de salir del castillo volvieron al claro donde estaban sus cosas.
- ¿Ahora vamos donde Totosai?- Pegunto Kagome con curiosidad.
- ¡No, la espada ira a el ahora, ve Tensaiga! –ordeno Toga a la espada antes de que con un fogonazo esta desapareciera con vaina y todo. -¡Ahora Sounga!
- ¡La dejaremos a la sacerdotisa de la aldea que esta cerca del pozo, ella la pasara a sus hijos y llegara a mi tiempo y tus hijos se unirán para combatirla!- explicó Kagome quedamente, tomando su bolso su carcaj con flechas y su arco.- ¡Vamos, ya es hora de regresar!- dijo Kagome
- ¡Voy al futuro, eso es bastante extraño!- dijo Toga agarrándola de la cintura y tomando el cielo una vez mas.
- ¡Bienvenido a mi vida!- dijo Kagome irónicamente arrancándoles una carcajada a ambos.
Cruzaron el cielo a toda velocidad, el Gran demonio perro en su forma humanoide y la Miko del futuro viajaron a toda velocidad a aquel pozo tan antiguo que nadie recordaba ya de donde había salido o quien lo había echo. Toga y Kagome entregaron la espada a la anciana Sacerdotisa de la aldea que los miraba estupefacta, Kagome selló la espada con un pergamino de la sacerdotisa y la instruyo a que la pasara a sus descendientes y siguieran haciéndolo así, hasta que la villa tuviera un templo donde resguardar aquella peligrosa reliquia que no debía salir de esa área instruyo, se alejaron del pueblo en dirección del pozo y Kagome saco un fragmento de la perla y lo coloco en la mano de toga.
-Esto te ayudara a cruzar!- dijo Kagome, Toga solo asintió demasiado superado para decir nada y tomando a Kagome en brazos saltaron al pozo, este se abrió emitiendo una potente luz azul acuática, Kagome se aferró a Toga, por miedo a perderlo y cuando tocaron el fondo Kagome sintió el cambio familiar que anunciaba un salto en el tiempo, miró a Toga y sonrió señalando la escalera. – ¡Estoy en casa, espero que tu puedas hacer de mi época tu casa también!- dijo Kagome cuando Toga de un salto de la profundidad del pozo y aterrizo en el piso de la caseta.
- ¡Huele muy fuerte aquí!- Dijo Toga perplejo, arrugando la nariz ante el asalto de los diferentes aromas.
- ¡Oh si... Inuyasha dijo lo mismo una vez también, pero luego se acostumbro!- dijo abriendo la puerta de la caseta y haciéndole señas para que la siguiera. – ¡El ruido supongo que también es muy fuerte, lo siento!- agrego abriendo la puerta de su casa dejando caer su bolso carcaj y flechas junto a sus zapatos.
- ¿Mis hijos están aquí entonces?- pregunto animándose.
- ¡No Toga… Inuyasha cruza el pozo como yo lo hago, Sesshomaru... Nunca lo a intentado aunque no creo que pueda, ellos no están en esta época, ningún Youkai salvo "tu" esta en esta época!- Confesó finalmente, Toga la miro fijamente y luego asintió. – ¡TADAIMA!- saludo arrastrando a Toga con ella, era temprano a si que su hermano no estaría en casa.
- ¿Qué sucede cariño olvidaste algo?- pregunto su madre desde la cocina, Kagome lo miro suplicante y lo arrastro con ella.
-¡Mama err este es el Sr Toga el padre de Inuyasha, cambie seriamente las cosas para el en su época, y bueno no puede permanecer allá, así que… aquí esta, con nosotros!- escupió Kagome mirando a su madre nerviosamente mirar al Youkai perpleja
- ¡Mi lord sea bienvenido a nuestro humilde templo!- saludó su madre dedicándole una sonrisa Toga la miro atentamente y asintió aceptando el ofrecimiento de su madre. – ¡Siéntese por favor! –dijo Sakura Higurachi sonriendo.
- ¿Mama cuanto tiempo a pasado desde que me fui?-pregunto Kagome preocupada Inuyasha podría aparece allí mismo y encontrarse con su padre de frente, cuantas complicaciones en su vida.
- ¡A penas unas horas cielo! –contesto su madre dejándolos perplejos.
- ¡Oh mamaaaaaa, tengo que recoger algunas cosas ayúdame rápido, antes de que Inuyasha se harte y venga a buscarme y lo vea!- Chillo Kagome señalando a Toga que parecía muy fuera de lugar allí sentado en la cocina luciendo su armadura y sus galas de Lord y sus marcas de Youkai y con una taza " I love las Vegas" frente a el.
- ¡Si cielo, ve a darte un buen baño y yo me encargo de todo!- Dijo su madre consideradamente, Kagome miró a Toga que solo asintió dándole a entender que estaba bien que el entendía, Salió corriendo después de una buena ducha, de recoger ropa limpia y tomar algunas cosas de la nevera Kagome tuvo que amenazar a su abuelo para que dejara de tirarle pergaminos a Toga y luego echar a correr y saltar por el pozo al tocar el fondo del pozo noto un cambio, sabiendo con seguridad que estaba en el pasado subió las lianas rogando que en aquella ocasión si hubiese caído en la época correcta, repitió el ritual que había estado haciendo durante 2 años, lanzó el bolso amarillo por el borde del pozo con todo y arco y flechas impulsándose casi inmediatamente hasta quedarse sentada en el borde del pozo, Kagome sonrió ante la visión del árbol Sagrado, recogió su bolso su carcaj y sus flechas, que ahora viajaban con ella y camino a buen ritmo hacia el árbol Sagrado guiándose mas por la energía espiritual que emitía, que por la visión física de el.
- ¡Es raro verte desde la etapa de "bebe árbol" a "Árbol Sagrado" como Kami manda, pero me complace haber visto parte de tu evolución querido amigo!- murmuro Kagome tocando la corteza áspera del antiguo árbol.
Owari…
