¿Cómo están mundo? ¿Qué hay? Bueno, como ya saben seguro que les quedo la intriga de que ha sucedido con la Dama Oscura. Ahora sabremos como va a continuar esa historia de peligros y aventura. Puede que ha algunos les haya decepcionado el final de como murió Ángel, pero ya enserio, yo no pensaba que Stella se deshiciera de ella. De hecho tenía algo mejor planeado y ese algo, les digo al tiro, no ha terminado.

Como sabes:

.: Winx Club :. - POV General

.: (nombre) :. - POV de un Personaje

~ Debo decir que Winx Club fue realizada por los estudios Rainbow S.r.l., y creado y dirigido por Iginio Straffi


~ El Viaje en el Tiempo II ~

Capitulo 6:

Alas para volar

.: Bella :.

Levante la mirada al cielo, sorprendida por lo que estaba viendo. A mí lado las expresiones de sorpresas de las chicas no eran de esperarse, el aliento contenido de cada una de ellas, incluyéndome, no se hizo esperar. La sonrisa en el rostro del platinado era ancha, confiada, misteriosa. Nada fuera de lo común. Esperaba a que alguien dijera algo, pero nada. Todas mirábamos sorprendidas el campo en el aire, el pánico nos comía una por una. En el aire, en lo más alto del cielo, se encontraba un campo de obstáculos aéreo. Ésto no se parecía en nada que yo hubiera visto antes, de hecho, es totalmente lo contrarió a los que ya conocía por mi cuenta.

Iniciabas sin problemas, al menos los primeros tres metros, ya que el primer obstáculo aparecía enseguida: aros. Probablemente uno pensaría que los aros son lo más fácil del mundo, y lo son, pero no cuando están en llamas y moviéndose rápidamente. Podría ser peligroso, no lo dudaba. Tras pasar los aros, si es que lo conseguías, te encontrabas con el siguiente obstáculo. No parecía ser mejor. Un laberinto aéreo, yo solo podía ver un cuadrado flotando en el aire, inofensivo y tranquilo; sin embargo los peligros dentro de él deben de ser horribles, no me confiaría con facilidad. Si había alguna oportunidad de salir del laberinto había que echar la carrera enseguida ya que tres dragones te esperaban y te perseguían por todos lados. No era letales o peligroso, pero su misión era derribarte y la caída... debían ser más de 10 metros de alto. Luego de siete metros arrancando de los dragones te encontrabas con un muro, el cual se abría en dos puertas, ¿el problema? Era el tiempo. Si llegas después de que se cerrara te veías obligada a devolverte porque los dragones seguirían persiguiéndote hasta que atravieses ese muro y ciertamente se mantenía unos treinta segundos cerrado y unos quince abierto. Al cruzar el muro de piedra uno ya debería sentirse alegre de estar por terminar ésto, sin embargo... esa solo es la mitad de los obstáculos. Enfrente habían antorchas... el fuego aparecía de la nada e intentaba quemarte, tú tenías que cruzar ilesa (rogando a Dios que eso suceda) porque de lo contrarió... como dije, la caída debe ser de más de 10 metros. El fuego venía desde abajo, las antorchas estaban en el suelo así que tomaría por sorpresa, además de que había cinco de ellas con una distancia de un metro. Luego de lograr salir viva de allí te encontrarás con el penúltimo obstáculo, al fin podrías estar por descansar, pero yo aún no me confiaría si fuera tú. El penúltimo obstáculo era algo sencillo, que por Dios, era el más sencillo de todos: un camino. Lo sé, suena tonto, pero como todos, este camino tenía su dificultad, era muy estrecho ya que habían dos muros y había que serpentear para poder cruzarlo. No sé tú, pero era el más sencillo hasta ahora. Y al fin, por fin estás por descansar, llegamos al último obstáculo, pero no el más fácil. Había una esfera grande, de cristal, transparente. ¿Qué hay que hacer? Bien, es sencillo, solo teníamos que entrar por un orificio y salir por otro... ¿Cuál es el truco? Los orificios se cerraban y cuando eso sucedía de la esfera un líquido viscoso color naranjo salía. El problema era ese, las alas. Calculando el tiempo en que se abría y cerraba yo diría que la esfera permanecía unos diez segundo cerrada después de llenarse y unos dos segundos abierta, eso dejar un total de quince segundos cerrada ya que demoraba unos cinco en llenarse y tan solo dos segundos para cruzar tres metros de largo. Cuando al fin logras cruzar esa esfera (la cual es una bajada en picada) lograras llegar a la meta final, es decir, terminaste con la carrera de obstáculos. Nada de esto parecía tan bueno como lo hice sonar, porque, honestamente, era horrible y... no hay que olvidar que arriba se iba a encontrar Liam intentando derribarnos también, en cualquier momento y en cualquier estación de la carrera... además era con cronómetro.

El silencio se prolongo más de lo esperado. Nick estaba cruzado de brazos con esa sonrisa confiada, misteriosa y ancha. Sé que dentro de su cabeza él pensaba que nosotras podríamos hacerlo sin problema, pero ahí está el dilema... ¡ES UN PROBLEMA!

– No vamos a cruzar eso – Por fin, una de nosotras decidió salir de su asombro para demostrar lo que todas sentíamos en ese momento. La chica enfrentando a su novio. Rose.

– No es tan difícil – Sonrió de lado Nick – Pueden hacerlo

– ¿Sabes? Cuando dijiste que teníamos problemas para volar, tú sabes a que me refiero, y te ofreciste a ayudarnos... ¡NO PENSAMOS QUE QUERÍAS MATARNOS! – Se altero Emily y honestamente, le encontraba la razón.

Hace un par de días las chicas y yo estaban practicando combates en el aire, lo hemos hecho ciento de veces así que no parecía complicado, sin embargo Nick (que hasta el momento nos había observado en silencio sin quitarnos la vista de encima) nos dijo que había un problema en nuestra forma de volar y todo eso... nuestras defensas. Él dijo que las alas eran para algo más que solo acercarnos al enemigo desde el aire y salir arrancando, de hecho dijo: Las alas son para volar, no para caminar. Yo no encontraba la razón en aquello, porque además de ser ilógico, no tenía ningún sentido con lo que nosotras hacíamos, sin embargo nos dijo que nos ayudaría. Pese a que ninguna sabía a que se refería con lo que dijo todas aceptamos, después de todo él es un ángel y nosotras hadas... creo que tenemos mejor probabilidades de que él nos ayude a que nosotras encontremos nuestros errores peleando la una contra la otra.

– No planeo matarlas – Cerro los ojos suavemente sin dejar de sonreír – Solo he pensado que necesitan ésto

– Bloom tendrá que hacer mi funeral – Mascullé.

– Esos aros son imposibles – Hablo por primera vez Tanya. Ella miraba a Nick desaprobadamente, sabiendo que ella buscaba la lógica al igual que su madre yo permanecí en silencio aunque... supongo que tiene razón en decir que son imposibles.

– Bien, será sencillo, solo atraviesa los aros sin tocar ninguno – Nick la miro fijamente – Si tocas unos te quemarás y eso podría hacer que te caigas. La caída es larga, pero habrá un colchón debajo de todo el campo así evitará que salgan lastimada, tiene como tres metros de altura

– Como dije: Imposible –

– Tiene razón – Dijo Emily con un tono obvio mientras se encogía de hombros – Sería mucho más fácil atravesar un campo minado. Es imposible, ésto es una perdida de tiempo

– ¿Por qué piensas que un campo minado puede ser más fácil? – Mire a Emily confundida.

– Tanya me hizo atravesar uno hace unos años – La apunto inocentemente. Mire a Tanya con una expresión desaprobadora y ella me miro con una sonrisa nerviosa.

No podía creer que enserio la hizo atravesar un campo minado, pero estaba cien por ciento segura de que ella solo hizo para probar alguno de sus experimentos. Desde hace unos años Emily se había convertido en su conejillo de indias, porque A: ella no le teme a nada y B: a Emily le parecía excitante la idea de probar experimentos. Lo malo es que hay algunos que le traen muchos problemas tanto como a ella como a nosotras, como la vez que se electrocuto tras usar una pulsera que supuestamente la volvería invisible o aquella ocasión en la que probo el auto rueda y casi nos atropella a todas.

– Chicas, chicas, tranquilas. Solo preparence – Nick nos mostró su puño cerrado dejando a la vista pajillas – La más pequeña empieza

Trague saliva. No puede ser que lo dejáramos a la suerte. Extendí la mano nerviosa, dudando de si sacar uno o no, pero finalmente saque una cualquiera... sin mirar. Cuando abrí mis ojos lentamente sonreí aliviada de ver la pajilla, larga, pero no completa. Las chicas intercambiaron miradas nerviosas y todas sacaron una.

Un grito llego a mis oídos, casi rompiendo mis tímpanos, cuando mire a Emily le sonreí compasiva pero ella solo gruño. Pajilla pequeña. Esa chica... tiene un imán para el peligro.

– Bien... aquí voy... estoy lista... – Se notaba nerviosa – voy a comer...

– No – Era nuevo ésto, el otno usado por Nick no había sido ni suave y compasivo... más bien duro y severo. Emily gimió sin ganas de hacerlo y se transformo.

Luego de haberse transformado se elevo, obviamente no tenía miedo, eso resaltaba mucho a la vista de nosotras, pero lo que era extraño y nuevo... sus nervios. Ella intentaba verle el lado positivo, lo sé, podía verlo en su rostro. Emily quería que ésto fuera divertido, excitante, pero sucedía que sus nervios estaban llenándola por completo. No tenía miedo como siempre, pero algo me dice que si ese miedo inexistente no la traiciona, lo harían sus nervios.

Note como intercambiaba una conversación con Liam que ya se encontraba arriba desde hace mucho rato. Luego, de la nada, él se alejo dejándola sola. Le hizo una seña con la mano y luego a nosotros, Nick asintió y luego nos miro.

– Que la carrera comience – Presiono su cronometro y vi a Emily comenzar con la carrera.

Trague saliva al sentir mis manos sudar y mi corazón latir como loco solo por ver a Emily cruzar ese peligroso campo aéreo. Ella cruzo los aros con mucha rapidez, no se noto que tuviera miedo o dificultad para hacerlo, pero una vez que entro en el laberinto... ya no supimos más. Mire a Nick esperando a que dijera cuanto tiempo podría tardar allá dentro si es que no sé equivocaba de camino, pero él solo sonrió cruzado de brazos esperando a que Emily saliera. Presentía que él sabía algo que nosotras no. Claro, eso sería obvio ya que él creo que campo aéreo, pero yo sé, es una corazonada, él sabe algo más que puede ser para nosotras algo que está a la vista, pero no lo vemos.

– Se esta tardando un poco – Dije nerviosa.

– Déjala –

Mire a Nick sorprendida. Él había usado ese tono de nuevo, severo y duro. Seguramente había algo ocultándose.

– Nick... –

Rose. Mi amiga y su novia. Ella lo miro preocupada, como si nunca lo hubiera visto actuar así. Pasaron casi cinco minutos, creo que más, cuando Emily salió del laberinto agitada. Intente enfocarme en su rostro. Ella se había detenido con ambas manos en su cabeza, asustada, preocupada, nerviosa. Esperen, ¿asustada? ¿Emily? Ella... Dios, me pregunto qué sucedió allí.

Los dragones se acercaron a ella con rapidez, Emily los miraba, pero no sabía que hacer. Era como si ella misma perdiera el valor que tanto la caracterizara. Mire a Nick y note su expresión severa flaquear. Creo que se estaba arrepintiendo por haber dejado que ella entrara allí.

Liam, él miraba a Emily fijamente. No podía notar su expresión, pero dudo que haya sido una seria, probablemente preocupado. Intente transformarme para ir por ella, pero Nick me detuvo. Su expresión era obvia, él mismo se debatía si subir o no, pero de la nada Emily quito las manos de su cabeza y observo a los tres dragones. Salio volando justo un segundo antes de que uno de ellos intentará derribarla con la cola. Nick sonrió, pero no aliviado, más bien como si esperara a que eso hubiera sucedido.

Emily logro evadir a los dragones y acercarse al muro que estaba por abrirse, pero de la nada una ráfaga de viento la devolvió hacia atrás. Liam estaba parado en una de las paredes lanzando ráfagas para evitar que ella se acercará. Emily no sé dio por vencida, siguió intentando mientras que a su vez intentaba quitarse a los dragones de encima.

Cuando lo logro, cruzar. Llego al siguiente obstáculo. Nosotras sonreímos abiertamente viendo como pasaba los obstáculos sin problemas, aunque Liam no se lo ponía fácil, sin embargo Emily hacía que esto fuera fácil. Su expresión, yo no la podía ver con claridad, pero sabía a ciencia cierta, y ponía mis manos al fuego, que ella tenía una sonrisa excitante y además confiada en su rostro. Típico de ella.

– Puede hacerlo, estará bien –

Mire a Rose quien asintió a lo que dije. Cierto, por supuesto que ambas lo sabíamos. Conocía a Emily tan bien como conocía la luz del sol. Perfectamente como me conocía a mi misma y sobre todo... como la palma de mi mano.

– Hey, chicas... y chico – Me di la vuelta y vi a Musa junto con Tecna. Ambas nos miraron con una sonrisa.

– ¿Qué hacen? – Pregunto Tecna.

– Les enseño a volar – Dijo Nick despreocupado.

– ¿Volar? – Tecna parecía sorprendida e incrédula.

– ¿Saben? Volar es muy sencillo y me sorprende que no sepan – Dijo también incrédula.

– Lo sabemos, pero él no lo piensa así – Apunté a Nick – Además, solo estamos en un campo aéreo

– Ah conque esa es la idea – Dijo Tecna sonriendo – ¿Recuerdas cuando lo hicimos nosotras?

– Sí, apenas logre pasarlo, pero lo hice con mucho esfuerzo – Sonrió Musa – Seguro que será bueno para ustedes

Mire a ambas confundida. No entendía de que hablaban, pero por lo visto ellas pudieron haber entendido el significado de "Las alas son para volar, no para caminar." Ellas tomaron asiento en la banca y sonrieron tranquilamente observando a Emily serpentear en el camino. Melody se le había acercado a Musa en un abrazo antes de sentarse a su lado.

Mire mi pajilla preocupada. No era ni tan larga ni tan corta, había visto la de las chicas y ya sabía que mi turno iba a ser dentro de tres más. Me había sacado la cuarta pajilla más corta. Gracias a Dios no fue la primera, no imagino que estaba sucediendo allí.

Al cabo de unos minutos, Emily logro atravesar la esfera a duras penas y se había dejado caer en picada abajo. Ni siquiera ella ponía esfuerzo para no caer tan rápido. Pude notar que eso había alarmado a Nick enseguida, y a Liam también ya que la siguió abajo. No sé que estaba sucediendo, porque algo me dice que Emily no quería dejarse en caer en picada... no es tan tonta como parece.

Nick hizo aparecer sus alas de la nada y despegó a toda velocidad. Estaban por acercarse al suelo, el colchón estaba debajo de la esfera, pero había algo que estaba mal. Emily no se dirigía al colchón, es como si el viento la hubiera empujado un poco más lejos de ahí.

– ¡EMILY! – Grito Liam a todo pulmón.

Me asuste de solo pensar que algo le había sucedido. Todo parecía como si fuese una cámara lenta. Ella caía y caía sin detenerse, ni siquiera sus alas dieron batir antes de acercarse al suelo para frenar. Liam había logrado alcanzar a Emily mucho antes de que Nick lograra llegar, ambos se mantuvieron allí en el aire y luego se nos acercaron enseguida. Liam cargaba a Emily en sus brazos, ella mantenía sus ojos cerrados y por la expresión alterada de Liam yo sabía que algo andaba mal.

Él se había ido con Emily a la enfermería. Nick nos miro preocupado mientras se pasaba una mano por el cabello despeinandolo, miro el campo aéreo con el ceño fruncido, pero oculta se encontraba una expresión de temor. Nos miro a cada una y dijo simplemente que seguiríamos más tarde. Solo se fue sin decirnos nada, Rose intento acercarse a él, pero la rechazo.

– ¿Qué paso? – Pregunto Tecna preocupada – ¿Por qué Emily cayo?

Solo al mencionar su nombre recordé lo que paso hace segundos. Me puse en marcha a la enfermería, ya que suponía que era el único lugar a donde Liam la había llevado. Al abrir la puerta de la enfermería vi a Emily sentada en una camilla con una expresión dolida o bueno... eso parecía ser, pero más era como decepcionada, una mezcla de ambas.

– Hey – Me acerque con una sonrisa, ella me miro con una leve sonrisa. Liam se encontraba a su lado con una presión culpable mientras le acariciaba el cabello con suavidad, como si lo hiciera siempre.

Yo sé que ellos no eran unidos, pero también sé que Liam casi siempre estaba en el castillo de Solaria por Stella ya que ambos eran amigos, debido a una misión juntos, la cosa es que a pesar de eso ellos no se hablaban mucho, pero solían divertirse juntos ya que ambos tenían una personalidad infantil perfecta para gastar bromas.

Liam solía ser divertido y cuando estaba con Nabu... Dios, eso si que era exasperante. Ellos eran un dúo dinámico peligroso, pero honestamente a la vez eran divertidos.

Me senté frente a ella en otra camilla. La observe con una sonrisa y antes de poder decir algo Ophelia se acerco, le dio una mirada regañadora a Liam quien hizo una mueca incomodo y nervioso, además de culpable, y luego miro a Emily preocupada.

dolida o bueno... eso parecía ser, pero más era como decepcionada, una mezcla de ambas.

– Hey – Me acerque con una sonrisa, ella me miro con una leve sonrisa. Liam se encontraba a su lado con una presión culpable mientras le acariciaba el cabello con suavidad, como si lo hiciera siempre.

Yo sé que ellos no eran unidos, pero también sé que Liam casi siempre estaba en el castillo de Solaria por Stella ya que ambos eran amigos, debido a una misión juntos, la cosa es que a pesar de eso ellos no se hablaban mucho, pero solían divertirse juntos ya que ambos tenían una personalidad infantil perfecta para gastar bromas.

– Ten Emily – Le entrego un vaso de papel con un líquido dentro – Tiene un sabor amargo, pero te ayudará

Seguí la mirada de Ophelia a las alas de Emily. Me sorprendí enormemente al encontrar una de ellas con una venda.

– Tiene un sabor asqueroso – Hizo una mueca sacando la lengua – ¿Debo tomarlo todo?

– Sí – Suavizo su tono de voz Ophelia – Además debes dejar tus alas en reposo

– Gracias – Le sonrió levemente.

– Y en cuanto a ustedes – Miro a Liam enojada – Lo que hicieron fue demasiado peligroso

– Nadie nunca ha salido lastimado por eso – Se defendió Liam con el ceño fruncido – Además de que...

– Si una de ellas vuelve a salir lastimada no me va a quedar de otra que hablar con Faragonda por la pista de obstáculos, tendrán que cambiar el tiempo de la esfera o buscar una pista menos peligros –

La mirada de Ophelia echaba fuego. Jamas la había visto así.

Ella no dijo nada más, se dio la vuelta y salí con la excusa de ir a buscar unas vendas. Mire a Liam sorprendida, él solo se había dedicado a agachar la cabeza y luego mire a Emily quien aún peleaba con su garganta para obligarse a tragar el líquido.

– Parece viscoso – Dije mirando el líquido – Como la cosa que esta dentro de la esfera

Quería que sonará como una broma, pero no fue así ya que Liam hizo una expresión de pánico en su rostro y Emily se estremeció un poco. Me mordí el labio inferior.

– ¿Qué paso? –

– El cristal... me rajo una ala... – Emily me miro preocupada, peor más que eso parecía asustada – Hizo algo parecido a un corte y gracias a eso no pude batirlas... no podía evitar la caída

La mire sorprendida y recordé que ella apenas si había logrado cruzar la esfera, pero no la vi flaquear en ningún segundo así que pensé que todo estaba bien.

– Es un dolor insoportable – Frunció el ceño bajando la mirada al vaso – Ophelia dijo que si hubiera sido más largo tal vez hubiera perdido mi ala y no volvería a volar... ¿Te imaginas un hada que no puede volar?

Negué con la cabeza sorprendida. Ella me miro nerviosa y luego suspiro pesadamente. Sonreí levemente para tranquilizarla. Liam había salido dejándonos a solas. Yo tenía algunas preguntas sobre la prueba, pero al ver como Emily no dejaba de mirar la taza pensando en su ala me tuve que reprimir mordiéndome la lengua para no hablar.

– Creo que estuviste grandiosa aún así –

Sonreí. Ella me frunció el ceño y luego se relajo.

– Liam uso una ráfaga de viento – Se mordió el labio – Eso hizo que me retrasara en la esfera

Ahora entendía por qué Ophelia estaba tan enojada con él y por qué él tenía esa expresión culpable, aunque no entendía lo de Nick. Emily me sonrió forzadamente.

– Estuvo sencilla, lo lograras sin problemas –

– Gracias – Le sonreí.

Luego de haberse tomado el líquido asqueada salimos de la enfermería para ir a ver a los demás. Emily les comentó todo lo sucedido, aunque especifico que fue por la ráfaga de Liam que no logro cruzar bien y no por el tiempo de cierre de la esfera. Ella me sonrió divertida y alegre como siempre, parecía que nada le hubiera sucedido.

Ese mismo día nosotras nos encontrabamos en nuestro dormitorio listas para ir a dormirnos. Aunque, honestamente, íbamos a ver películas. Emily me había dado la espalda luego de dejar un collar en el escritorio y se quito la polera para cambiarse, la mire sorprendida en cuanto vi una gran herida en su espalda, estaba al lado derecho. No había sangre, pero estaba muy roja y parecía que le ardía. Ahora recuerdo que se quejo de algo parecido toda la tarde.

– Em... – Hable nerviosa. Ella se dio la vuelta y me miro confundida – ¿Qué te paso?

– ¿Paso de qué? –

– En la espalda – Dije sorprendida y apenas con voz – Tienes un corte...

– Un... – Abrió los ojos sorprendida.

Minutos después ella se encontraba sentada en la cama dándole la espalda a Ophelia que se encontraba revisando la herida. En la habitación no solo estábamos nosotras sino que las demás. Todas con una expresión sorprendida.

– Bien, el lado bueno es que se te curara – Dijo sonriendo.

– Presiento que el lado malo no le tocará los pies al bueno – Dijo Emily preocupada.

– ¿De qué es esa herida? – Pregunte cruzándome de brazos – Ella no se ha apoyado de espalda en todo y no ha tenido un accidente salvo el de la esfera

– Ese es el problema – Dijo Ophelia suspirando – Las alas desaparecen al desaparecer la transformación sin embargo el daño no puede hacerlo así que se materializa en su espalda. Como puedes ver esta ubicada en la zona donde las alas parecen y tiene el mismo tamaño que la herida en las alas solo que en posición vertical

– Eso explica por qué me ardía tanto – Gimió Emily.

– ¿Se pondrá bien? – Pregunto Rose preocupada.

– Sí, tardará un par de días al igual que sus alas, pero se recuperará – Sonrió Ophelia – Hasta entonces, creo que lo mejor es evitar la transformación. Te he puesto una gasa así que ten cuidado, y debes cambiarla cada cierto tiempo así que – Nos miro – Una tendrá que hacerlo ya que no alcanzará sola

– Yo lo haré – Sonreí.

– Estupendo – Ophelia sonrió y dirigió su mirada a Rose – ¿Sabes en donde está...?

– No tengo ni idea – Respondió secamente Rose antes de que Ophelia terminará. Presiento, por el tono de voz, que hablaba de Nick. Él la había ignorado todo el día, no respondía sus llamadas, no le hablaba, literalmente la evadía cuando la veía y Rose estaba enojada por eso.

Ophelia se sorprendió por el tono usado, pero no dijo nada. Luego de dejarnos solas, Emily se dejo caer de espaldas en la cama, luego gimió adolorida y se cubrió la cara con las manos. Reí entre dientes. Las chicas salieron de la habitación dejándome a solas con ella.

– Hey, termina de vestirte – Sonreí.

– Duele mi espalda – Gimió – ¿Sabes lo que es tener un dolor así? Ahora que lo pienso el dolor en mi ala no es nada comparado con esto

– Debe ser porque lo tendrás día y noche – Sonreí lanzandole su polera de pijama en la cara – Tápate, David vendrá

– ¡HEY! – Se sentó de golpe – Veriamos películas juntas

– Lo sé, pero invite a los chicos – Me encogí de hombros.

– Pensé que no te gustaba verme besar a tu hermano –

– No me gusta – Negué con la cabeza – Pero no podía estar sola con David y tenerte tocando el violín

– Que linda – Dijo con sarcasmo al ponerse la polera.


.: Stella :.

Di un bostezo cansada mientras salía de mi habitación. Enseguida puse las manos en mis oído presionando con fuerza para no escuchar el horrible llanto de algo parecido a un bebé, pero aún peor. Hice una mueca frustrada y me acerque a la sala común solo para fulminar a Musa con la mirada.

– ¿Qué estás haciendo? –

– Es una Norin Cantante – Dijo Musa cubriendo sus oídos también – Creo que la asuste, apenas es un bebé

– ¿Norin Cantante? – Fruncí el ceño confundida. Las chicas salieron de sus habitaciones molestas también, intentando ahuyentar el molesto llanto.

Gracias a Flora logramos callar a la horrible avecilla que ahora se encontraba durmiendo en un canastito. Era tan pequeña que cabía en la palma de la mano, sus plumas eran de un color rosado ligero y tenía el pecho azul, un piquito de un color naranjo suave y pequeño, sus ojos eran de color negro. Era muy bonita, aunque hacía mucho ruido y la idea era no despertarla.

– Es tan linda – Dijo Flora sonriendo.

– ¿Qué es una Norin Cantante? – Pregunte confundida.

Todas me miraron sorprendidas.

– No sé porque esto ya no me extraña. Las vimos en la clase de Wizgiz – Dijo Tecna – Son aves cantantes

– Todas las aves cantan –

– Sí, pero ella es especial. Su especie es de un número muy bajo y además su voz es tan dulce que puede llegar a calmar a las personas, es suave, dulce, encantadora y relajante – Sonrió Musa – Encontré a esta pequeña en el bosque luego de que llevarán a Emily a la enfermería, estaba lastimada así que la traje conmigo. Tiene el ala lastimada y es apenas una bebé

Mire a Musa tranquila.

– Wow – Abrí los ojos sorprendida entendiendo algo ahora – ¿Dijiste que Emily estaba en la enfermería?

Tecna me miro como si estuviera loca.

– Yo te lo había dicho – Parpadeé – ¿Recuerdas? Hablabas con Brandon

– Oh sí – Sonreí abiertamente – Estábamos hablando sobre... – Guarde silencio y me sonroje levemente para cambiar el tema rápido – No te estaba escuchando

– Eso noto –

Me encogí de hombros y me devolvía la cama ahora que la pequeña avecilla de Musa se había quedado callada. Mire el despertador y note que era media noche, no creo que Emily estuviera despierta así que decidí lanzarme nuevamente a dormir.

Estaba por quedarme dormida cuando mi celular parpadeó y yo gruñí enojada. Tome mi celu y mire la pantalla. Un mensaje de Brandon. De un segundo mi enojo se desvaneció, sonreí abiertamente.

¿Escapada nocturna? ~B

Reí entredientes y respondí el mensaje. Pasaron unos minutos y Brandon me respondió aquel mensaje. Rápidamente me cambie de ropa y me escabullí del dormitorio para esperar en la entrada de Alfea. Me estaba congelando. Apenas estaba usando unos pantalones cortos, unas zapatillas y una sudadera verde que tenía una B en el pecho, en el corazón. La nueva moto de Brandon se estaciono frente a mí y yo sonreí. Él se quito el casco y me sonrió.

– Conque ahí estaba mi sudadera – Sonrió.

– No pude evitar traérmela – Reí entredientes. Tome un casco y me subí detrás de él – ¿Dónde iremos?

– Tú confía –

Sonreí levemente y me aferré a él con fuerza. La moto se encendió y partimos a quien sabe donde. Brandon no condujo mucho tiempo, ya que iba rápido, pero con precaución. Sé que nos adentramos al bosque, lejos del territorio de la Dama Oscura, y llegamos a una cabaña. Sonreí levemente.

– Oh una noche en una cabaña – Use un tono travieso mientras Brandon me rodeaba por la cintura con sus brazos.

– Hay tanto que podemos hacer – Me besó en la mejilla. Me tomo de la mano y luego me arrastro adentro.

Sonreí ampliamente al ver que era una cabaña sencilla. Tenía una chimenea, una mini cocina y una habitación. El sofá que había estaba algo viejo, polvoriento, y en algunos lados rasgado. Brandon me miro con una sonrisa y luego camino hasta la chimenea. Pase la vista a la habitación, no había una puerta, pero si un muro que evitaba que se pudiera ver lo que estaba dentro. Camine lentamente y apoye una mano en el marco para mirar. Una habitación sencilla con una cama de dos plazas, un armario y un mueble a un lado, una vieja lámpara que dudo que esté buena o siquiera tenga una bombilla. Salí de la habitación y pase a la cocina, esa mini cocina que había. Un mesón, una cocina, un lavaplatos, algunos servicios y platos. Nada más que eso. Además de un refrigerador que tenía algo podrido.

– No sé si me apetece pasar la noche aquí – Dije cruzándome de brazos a causa del frío. Brandon dejo la chimenea, luego de haberla encendido y se me acerco rodeándome con sus brazos.

– No está tan mal – Sonrió dulcemente – Vamos, ¿y tu espíritu de aventura?

– No estoy segura – Negué con la cabeza.

– Oye... – Me tomo del mentón – Vamos a pasar la noche juntos, solos, sin nadie que nos diga que podemos o no hacer. No me interesa si tú no quieres hacerlo conmigo ahora o de si prefieres estar rodeada de lujo. Por favor, Princesa, solo será una noche en la que podamos estar juntos y hacer lo que queramos

Mire a Brandon con una sonrisa.

– De verdad no puedes aguantarlo más, ¿cierto? –

– Hago lo que puedo – Me sonrió torcido – ¿Nos sentamos frente a la chimenea?

Sonreí divertida mientras colocaba las manos en el pecho de Brandon, él me miro con una sonrisa y luego me tomo de una de las manos para llevarme al viejo sofá. Él se sentó, pero yo lo mire negativa.

– Ni loca –

– Solo está algo viejo y polvoriento – Sonrió él despreocupado. Torcí los labios con una sonrisa y luego me senté en sus piernas rodeando su cuello con mis brazos – O podrías hacer eso – Rió entre dientes y me besó en los labios.

– Te amo – Murmure apoyando mi cabeza en su hombro.

– Y yo te amo a ti –

Nos quedamos en esa posición tranquilos, sin hablar, solo acurrucados en ese sofá viejo frente al fuego. Podía sentir las cálidas llamas sobre mi piel a una distancia corta. Cerré mis ojos suavemente, aún tenía algo de sueño ya que era un poco más de media noche y tanto Brandon como el pájaro de Musa no me dejaron dormir tranquila.

Mire a los ojos marrones de Brandon, esos que tenían el mismo color que el chocolate y me encantaban. Adoraba verlos conectados con los míos, eran simplemente perfectos. No era necesario mirar sus labios para saber que sonrisa más hermosa se encontraba dibujado en ellos, puesto que aquellos ojitos brillantes me lo decían. Bese a Brandon en la comisura de los labios y luego lo abracé con fuerza.

– Brandon – Musite – Si no hubieran atacado hace unos días en el castillo... ¿Qué crees que hubiera pasado? Digo, si por error tú hubieras perdido el combate

Él me miro sorprendido, pero luego me sonrió levemente.

– Sencillo, me habría escapado contigo –

Lo mire divertida y luego lo besé en los labios. Brandon me correspondió el beso. Podía sentir, cada vez que me besaba, una chispa de ternura... hasta que las cosas daban un giro por completo y comenzaban a calentarse. Amaba a Brandon como loca y él me amaba a mí. Podía sentir el calor en ambos cuerpos, y no solo se producía por la chimenea sino porque también ninguno de los dos había mostrado la mínima señal de querer separarnos del beso.

– Eres mía – Murmuro contra mis labios – Solo mía y de nadie más

No respondí a aquello, seguí metida en mi beso mientras una de mis manos se enredaba por completo en su cabello despeinandolo. Brandon me sujeto de las piernas y la espalda, cargándome al estilo novia me llevo a la habitación. Una vez que mi espalda toco la fría y vieja cama mis manos abandonaron el cabello de Brandon y tomaron lugar en sus hombros.

Las cosas, desde mi punto de vista, estaban tomando un rumbo diferente. Durante mucho tiempo me había negado a hacerlo con Brandon, no porque no estuviera lista sino porque no encontraba un momento algo romántico. Aún creo que es mala idea, pero a como van las cosas algo me dice que no podré detenerlo. Mi voluntad estaba puesta en duda ahora mismo.

Los labios de Brandon habían abandonado los míos y bajaron a mi cuello con un camino de besos en mi mejilla. Me mordí el labio inferior solo por sentir el placer de sus labios rosando mi cuello.

– Stella... – Brandon se alejó mirándome algo culpable. Lo mire confundida, me mordí el labio inferior – Está mal

Me incline hacia delante para poder sentarme. Brandon estaba apoyado en las rodillas y en las manos. Me miro algo preocupado, lo que me hizo sentir mal por un momento. Él me respetaba y sabía cual era mi decisión desde hace mucho tiempo.

– Entonces no quiero estar bien – Las palabras habían salido solas de mi boca, no sé porque, pero así fue. Brandon me había mirado sorprendido, pero no dijo pudo decir nada ya que comencé a besarlo en los labios nuevamente.

Un beso intenso, apasionado, ardiente. Tres cualidades que nos llevaran a la locura. Coloque una mano en la mejilla de Brandon y la otra enredada en su cabello, él siguió besándome. Metida en el beso y sin capacidad de razonar ante la situación finalmente termine cediendo.

Pase las manos por la espalda de Brandon mientras él seguía apoyado en la cama. Apenas si me di cuenta de lo que sucedió. No estoy segura de que cruzó por mi cabeza, pero diré lo que sucedió. Moví las manos lentamente hacia abajo y tome el borde de la polera de Brandon, luego él levanto las manos y así pude quitársela. En cuanto la lancé al suelo me deje caer lentamente de espaldas con su ayuda.

Nuevamente sus labios pasaron a mi cuello, está vez añadiendo un elemento extra... una suave mordida. Cerré mis ojos mordiendo mi labio inferior suavemente mientras dejaba a Brandon hacer su voluntad. Para mí todo desapareció esa noche. Solo eramos él, yo y una cama; nada más.


.: Rose :.

Solté un suspiro pesado mientras esperabamos a Nick y a Liam. La pista aérea estaba instalada aún y todas estábamos reunidas, casi listas para empezar, aunque por lo sucedido ayer también teníamos miedo. Emily se encontraba sentada en la banca, a diferencia de nosotras que estábamos en pie, ella tenía la mirada agachada y movía las piernas de un lado a otro con las manos sobre ella. Se notaba aburrida.

– ¿Tú qué haces aquí? – Pregunto Bella aún incrédula – Deberías estar descansando

– No tengo nada mejor que hacer – Se encogió de hombros ella.

– Se nota – Bufó Melody.

Mire enfrente y vi a Liam acercarse con una sonrisa. No dijo nada, pero pude notar una expresión adolorida en cuanto vio a Emily. Ella le sonrió amigablemente, tontamente e inocentemente... una típica sonrisa de Emily, sin embargo a Liam no pareció relajarlo.

– ¿Dónde está Nick? – Pregunte preocupada.

– Lamentándose debajo de un árbol – Se encogió de hombros – Escuche, chicas, primero que nada vengo a pedirles perdón, en especial a ti Emily. Lo que sucedió ayer fue algo totalmente irresponsable de mi parte, no debí de haberte retrasado y estoy seguro que entonces no te hubieras lastimado. Espero que tus alas se encuentren bien después de ésto, espero que te mejores...

– Lo único a lo que le temo ahora es a perderlas para siempre – Note la mueca de temor en su rostro y una mueca culpable en el rostro de Liam – Wow,eso es raro, normalmente no soy yo la que le teme a las cosas

– Lo siento – Murmuro Liam – Ahm no es necesario si no quieren, es decir, hablo del campo

Sé que Bella comenzó a decir que tal vez lo mejor era hacerlo, pero mi concentración desapareció al ver a Nick sentado bajo la sombra de un árbol, con una rodilla flectada, un codo sobre la rodilla y con la otra mano cubriendo su rostro. Camine hasta él y me senté enfrente.

– Sé que soy un tonto –

No hable.

– Emily debe estar molesta –

– Sorprendentemente, solo asustada –

Nick me miro.

– Eso es nuevo –

Asentí lentamente. Podía notar lo mortificado que se encontraba él, pero no dije nada. Suspire suavemente y sacudí la cabeza mirando el césped.

– Sé que ella no está enojada –

– Pues debería – Me miro – No puedo creer que fui tan descuidado como para permitir que una de sus alas saliera lastimada. Tú sabes lo delicada que son, no crecen nuevamente, si se rompen... – Suspiro – No podría perdonármelo

– Liam está igual – Mascullé.

Nick me miro preocupado así que suspire.

– ¿Por qué me ignoraste ayer? Nick, lo que sucedió no tiene porque meterse en nuestra relación y lo sabes. Me molesto que me ignoraras –

Él me miro preocupado, luego paso la vista lentamente a Emily y al final volvió a mirarme. Hubo un silencio en el cual pude notar claramente que algo estaba ocupando lugar en sus pensamientos, y ese algo no era relacionado con mi pregunta. Nick se puso en pie y me miro fijamente.

– Rose, lo siento – Me extendió la mano. Dude si tomarla, pero finalmente acepte – Es solo que... no lo sé, estaba preocupado. Johan casi me mata y ni hablar de Henry que literalmente me amenazo con la espada de sus padres

– ¿La Espada de la Verdad? – Abrí los ojos sorprendida – ¿Esa que si te corta no sana? – Asintió – Pensé que la había entregado

– Eso pensé yo –

Torcí los labios pensativa. La misión primordial de Henry era entregar la espada a Stella, pero no lo ha hecho, eso quiere decir que alguien o algo lo retiene y me parece del todo raro que haya amenazado a Nick con ella. La espada es algo puro, por lo que dudo que su poder estuviera controlandolo, además, de ser así alguien ya se habría dado cuenta.

– Solo olvídalo – Me obligue a sonreír – Emily no está molesta y el accidente solo ocurrió porque ustedes se pasaron un poco con la ráfaga de viento. No sé que querías lograr, pero no interesa. De todos modos ella está bien y eso importa

Nick me sonrió levemente. Aproveche para abrazarlo y luego fuimos a donde estaban los demás. Pude notar que Bella estaba en la pista aérea así que sonreí levemente al notar como lo estaba haciendo. Nick se acerco a Emily y ambos comenzaron a hablar, no sé de que, pero estuvieron un buen rato charlando.

Comencé a preguntarme que había en el laberinto, es decir, de si solo es un laberinto cualquiera o había algo más dentro. Recordaba que Emily salió asustada y ahora, al ver la mirada de Bella, pienso que no es tan diferente a la de ella. Mire disimuladamente a Nick solo para encontrarlo riendo junto con Emily, me pareció extraño, pero intente hacer a un lado los celos recordándome lo que sucedió.

– Me parece que hará tiempo récord – Dijo Liam mirando el cronómetro.

– ¡Hey! Nadie es mejor que yo – Se quejo Emily.

Reí entredientes. Una vez que Bella llegó aquí abajo sonrió emocionada. Estaba por tocarme a mí subir así que me preparé, pero antes de transformarme le eche una mirada a Nick para escuchar un «buena suerte» o «sé que puedes hacerlo bien», pero en su lugar sentí una punzada al ver como se alejaba con Emily al interior de Alfea.

– Puedo sentir los celos – Dijo Bella sonriendo levemente – Tu aura está verde de envidia

– Tú no puedes leer las auras – Negué con la cabeza.

– Ahora así – Asintió lentamente – Ellos no harán nada, fueron a la enfermería

– ¿Cómo lo sabes? –

– Melody me lo ha dicho – Sonrió Bella – Iré a verlos, no te preocupes y buena suerte

– Gracias –


.: Stella :.

Gruñí pesadamente mientras me frotaba la sien con los dedos indice y pulgar. A mi lado Bloom me sonreía divertida y a su vez de cierta forma regañadora. Por primera vez en mi vida esto no era mi culpa... como muchas cosas que me han sucedido.

– Te mereces lo que te sucedió –

– Bloom, no hay que señalar culpables – La mire molesta. Ella rió entredientes.

– Dirás que no hay que señalarte como culpable –

– Así se lee entre lineas – Sonreí.

Ella me sonrió levemente.

– Por cierto, ¿ya viste a Emily? –

La mire confundida y luego abrí la boca en una gran "O" recordando que ella había estado en la enfermería el día anterior. Estaba por ir a verla cuando sentí otro mareo y luego me recosté nuevamente en el sofá.

– Tráeme una cubeta, vomitaré –

– Enseguida –

Sentía un vuelco en el estómago, eso era horrible. Unas nauseas grandiosamente grande comenzaron a advertirme que en cualquier comento iba a vomitar y solo pensar lo que iba a vomitar hacía que tuviera mucho más asco aún. Bloom se apresuro con una cubeta y me la entrego. La tome con ambas manos sintiendo mi cuerpo débil, mis manos apenas si podían sostenerla y en cosa de segundos vomite.

– Que asco – Dijo Bloom asqueada. Mire la cubeta y no pude evitar vomitar de nuevo solo por ver lo que había allí. No era un vomito normal, era una cosa totalmente asquerosa. Parecía ser una baba morada, totalmente asqueroso y lo peor de todo es que ni su sabor ni olor, ni siquiera la forma le hacía juicio.

Deje la cubeta en el suelo y luego me recosté nuevamente el sofá frotándome la sien e intentando respirar hondo.

– ¿Dónde está Flora con la medicina? –

– Está con Musa en la enfermería – Dijo Bloom – Supongo que se van a tardar

– ¿Por qué lo dices? – La mire de reojo. Supe enseguida que había algo que me estaba ocultando – Bloom...

– No debería decirte, ellas volverán en segundos con la medicina –

– Bloom –

– Uhg bien. Sucede que Ophelia les dijo que no conocía ninguna medicina para ayudarte – Abrí los ojos sorprendida y antes de poder quejarme volví a vomitar – Hablaron con Faragonda y les dijo que una poción te ayudaría, la están buscando en la biblioteca

– Ay Dios –

– Eso te enseñará a no jugar con la magia tan a la ligera. Te dijimos que tuvieras cuidado –

– Bloom – La mire preocupada – ¿Crees que la Dama Oscura podría controlarme y usarme para lastimarlas? Es decir, es lo que ella quiere, ¿no?

– ¿Te preocupa? –

– Más o menos – Torcí los labios – Creo que ella quiere algo y se relaciona directamente con la chica del vestido rojo de mi sueño y conmigo

Apreté los puños e intente aguantar las ganas de volver a vomitar.

Lo cierto es que me preocupaba bastante todo relacionado con ese sueño. Por un lado ella menciono que me parecía bastante a la chica del sueño, es como si ella hubiera estado allí anteriormente cuando todo sucedió y no dudo que haya sido así, pero además de todo ella... no estoy segura de que le hizo a la chica, nunca la volvieron a ver y fueron diez días de oscuridad así que... algo debí de sucederle. Creo que la Dama Oscura quiere que me suceda algo parecido.

– Pase lo que pase nosotras vamos a ganar esta batalla a toda costa – Mire a Bloom. Su tono de voz me decía que no hablaba conmigo sino con ella misma, además de que se encontraba bastante pensativa.

Respire hondo como pude para luego volver a vomitar. Esto no me podía estar pasando ahora. Fue un completo accidente lo del hechizo. Las chicas y yo nos encontrabamos buscando información sobre como vencer a la Dama Oscura, era una pequeña reunión, y yo encontré este libro de hechizos de Bloom. Recuerdo haber visto un hechizo que me llamo la atención porque no tenía nombre así que lo intente y algo salió mal. Supuestamente debía de hacer que otra persona lo estuviera vomitando y no yo, además de sentir las nauseas horribles sentía que todo el mundo estaba de cabeza, literalmente.

– Iuh que asco – Mire a la entrada de la habitación y vi a Bella junto con Emily.

Me recosté en el sofá y me volví a frotar la sien para relajarme un poco. No tenía ganas de escuchar las bromas de Emily sobre lo sucedido.

– No me digas, estas embarazada – Mire a Bella con una ceja levantada.

– Sigue soñando –

Levante la vista al techo preocupada. No era que me importara su comentario porque es obvio que no estoy embarazada... además... para eso tendría que haber pasado mínimo una semana desde que Brandon y yo lo hicimos y además él no debería haberse protegido o algo por el estilo, pero es lo contrario. Confió en que no lo estaré hasta dentro de un tiempo.

– ¿Estás bien? ¿Te preocupa algo? – Pregunto Bella – ¿Problemas del corazón?

– Problemas de luz y oscuridad – Respondí. Sentí nuevamente las nauseas – Y de vómitos

Tome la cubeta y volví a vomitar.

– ¿Qué te sucedió? – Pregunto Emily asqueada.

– Ella estaba jugando un hechizo y lo hizo mal – Respondió Bloom riendo – Ahora está vomitando un asqueroso moco morado

– Supongo que las chicas Solaria no tienen suerte está semana – Se sentó conmigo Emily. Me hice a un lado y le sonreí compasivamente. Ella tenía razón.

– Por cierto, ¿qué te sucedió a ti? –

– Un accidente con una esfera, me rompí un ala y ahora estoy esperando a que no se parta a la mitad por completo – Me miro nerviosa. La mire sorprendida y luego a Bloom que estaba estupefacta.

– ¿Un ala? –

– Sí – Hizo una mueca – Fue un accidente

– Emily, las alas son lo más frágil de un hada – Dije preocupada – Si se rompen no crecen de nuevo, apenas si pueden sanar

– Lo sé – Tomo un almohadón – Tengo algo de miedo. La herida no es grande, pero Ophelia dice que debo tener cuidado porque si se hace más grande podría partirse

– Oh... Em... – La mire sorprendida y luego la abracé con fuerza – Todo va a estar bien

– Gracias – Murmuro ella.

Estaba apunto de decirle que no pensaba dejarla sola cuando escuche a Musa y a Flora entrar, empuje a Emily lejos y salí dispara a las chicas. Ellas me sonrieron de oreja a oreja y tan rápido como sentía las ganas de vomitar tome un vaso que tenían en sus manos. Algo parecido a un humo parecía salir del vaso y lo bebí rápidamente. Lo extraño es que ellas intentaron que no lo hiciera.

Abrí mis ojos al sentir el líquido quemar en mi garganta, rápidamente lo escupí y comencé a toser sintiéndolo quemar más y más. El sabor había sido asqueroso y el efecto no era nada bueno. Era como tener fuego dentro de la boca. Las chicas me miraron con una mueca, como si hubieran esperado que algo parecido sucediera. Cerré los ojos con fuerza y luego lleve ambas manos a mi boca.

– ¿¡QUÉ SUCEDE!? – Era la inusual voz alterada de Emily.

– Se supone que debe tomar solo un poco, no todo de una vez – Explico Flora preocupada.

Estaba por quejarme con ellas, pero no pude puesto que mi boca estaba cada vez peor con esa maldita quemadura por el líquido. Las chicas me miraron preocupadas, cuando termine de toser me sorprendí un poco al ver como una nube de humo salió de mi boca al final. Lleve mis manos a mi estómago y luego me senté en la cama preocupada.

– Lo siento –

Levante la mirada y vi a Musa con una expresión nerviosa, ella se sentó frente a mí y me sonrió un poco.

– Ha sido horrible –

Mire a Emily y note como estaba algo asustada. Sonreí levemente y ella corrió a abrazarme con fuerza. La mire sorprendida y no pude evitar sentir una extraña calidez. Últimamente, cuando nos abrazábamos, podía sentir una calor muy extraño, pero reconfortable. Era lindo sentir algo así, principalmente cuando ella me abrazaba o yo a ella, aunque cuando se encontraba cerca también lo sentía.

Sé que Emily tenía una herida en la espalda puesto ella gimió en cuanto le toque la espalda. La mire sorprendida y antes de poder decir algo, ella miro a Bella.

– Creo que ya deberíamos volver, quiero ver como le fue a Rose en las pruebas –

– Esa es solo tu patetica excusa – Rió ella divertida – Espero que te mejores Stella

– Morire antes de mejorar – Suspire pesadamente – Em, ¿qué...?

– Nos vemos –

Una vez que abandono la habitación yo suspire pesadamente, de nuevo. No importaba de todos modos, nunca me he roto un ala, pero he oído que el tamaño de la herida en el ala se refleja en la espalda y es tan real como en el ala. Solo espero que mejore pronto.

– Hey – Dijo Musa acercándose al canastito en la mesa – Me parece que se siente mejor

Sonreí un poco al ver a la Norin Cantante silbar dulcemente, agitaba sus alas de arriba abajo, pero no intentaba volar. Le sonreí levemente y me puse en pie.

– Si me disculpan, iré a vomitar al baño – Dije con una forzada sonrisa y una mano en el estómago – No creo que ese remedio este ayudando

– El efecto durara una hora, no puedes comer ni beber nada o sentir ese ardor en la garganta – Dijo Flora – Estábamos por decírtelo antes de que te lo tomaras como loca

– Bueno, al menos no siento ganas de vomitar – Sonreí levemente – Pero si mareos

– Es normal – Dijo Musa acariciando a la avecilla.

Sé que estaba por decir algo más puesto que abrió la boca, pero el sonido de mi celular la interrumpió. Tome el celular y mire la pantalla con un ceño fruncido, luego mire a las chicas y levante un ceja.

– Fue Layla – Respondió Musa como si supiera que estaba por preguntar.

Suspire.

– Hey... – Respondí con una leve sonrisa – No pensé que fueras a llamarme, en especial porque me viniste a dejar hace como dos horas

– Layla me ha contado que estabas haciendo un hechizo y te salió mal – Su tono de voz era tan severo y pesado, como si estuviera molesto y preocupado por tener la culpa, cosa que no es así – ¿Te sientes bien?

– Sí, sí, he tomado... hmmm... un antídoto – Prefería no mencionar el hecho de que su efecto me estuviera quemando en ese mismo momento al hablar.

Eso es grandioso – Sonaba aliviado – Escucha, sobre lo que ha sucedido anoche...

– No tienes de que preocuparte – Me senté en el sofá – Lo de anoche...

– Escucha, por un momento pensé... no sé, anoche tú y yo tuvimos algo grandioso y pensé que... tú sabes, Emily...

– Brandon, aún si fuera así... hay que esperar una semana – Murmure para que las chicas no escucharán nada – No te preocupes por nada, por favor

Está bien

Sonreí levemente.

– Ahm Tesoro, debo irme – Sentí una rasgadura en mi garganta – No me siento muy bien e iré a dormir. Por cierto, Emily tiene razón, es un mal día para las chicas Solaria

Brandon rió divertido y luego susurro un par de cosas que no entendí muy bien. Luego de unos minutos colgué y me recosté en el sofá.

– Caminar a mi cama requiere esfuerzo y equilibrio, no puedo – Murmure.

– Descansa Stella – Dijo Bloom sonriendo – Te sentirás mejor dentro de unas horas

– La Dama Oscura me tiene mala, seguro es eso – Cerré mis ojos.

– ¿Qué tiene que ver ella? La culpa ha sido tuya – Me recordó Flora.

– Sé que de algún modo (no sé como) es culpa suya – Murmure – Esto es su culpa y no mía


.: Emily :.

Respire hondo con los ojos cerrados, la vista en el suelo y el corazón latiendo frenéticamente. Ahí estaba yo, después de una semana devuelta en la enfermería, transformada en Hada Enchantix... lista para ver el resultado de mis alas. Tenía miedo, para ser sincera mis alas lo eran todo ya que con ellas podía volar a grandes alturas, tener el mejor momento de mi vida dependía de ellas.

– ¿Lista? –

– Con algo de miedo –

Trague saliva y sentí como la venda era retirada de mi ala. No me atreví a mirar, no me atreví a preguntar, solo cerré mis ojos asustada. Ophelia toco mi ala suavemente y luego la soltó.

– Em, abre los ojos –

Hice lo que me pidió y pronto su rostro se visualizo frente a mí. La mire sorprendida y ella me regalo una linda sonrisa. Me entrego un espejo y luego puso uno en mi espalda. Pude ver mi ala reflejada con un aire de sanación. La herida no estaba, estaba como nueva, como si nunca le hubiera sucedido nada.

– Perfecta – Sonreí de oreja a oreja – Muchas gracias Ophelia

– Bien, solo ten cuidado desde ahora – Sonrió ella alejándose. Mire mi ala con una sonrisa y luego di un suave batir, cuando comprobé que no existía dolor alguno salí disparada por la ventana. Extendí los brazos a mis lados para poder deslizarme entre las nubes suavemente, cerré mis ojos con una sonrisa y contuve la ganas de gritar de felicidad.

¡Al fin! Mis alas estaban como nuevas y nada iba a poder cambiarlo. Una sonrisa se me dibujo en los labios, aún más ancha que antes. Junto a mí un avecilla de pecho blanco y plumas rosada volaba tranquilamente, pude reconocerla como una Norin Cantante. Según supe Musa tenía una que estaba herida y si es cierto lo que pienso entonces ésta es ella.

– ¿Tú también adoras poder volar? – Pregunte sonriendo.

La avecilla me adelanto el viaje dejando sonar su dulce canto entre las nubes. Sonreí divertida y la seguí.


.: Winx Club :.

– No queda mucho tiempo, ¿verdad? – Pregunto Shadow mirando a la Dama Oscura quien se encontraba perdida en sus propios pensamientos.

Sus palabras reflejaban angustia oculta. Algo estaba sucediendo. Con la mirada perdida de la Dama Oscura, Shadow supo a ciencia cierta que ella no se encontraba en espíritu allí, estaba metida en otro lugar.

– El tiempo se agota –

Recién salida de sus pensamientos, la Dama Oscura se levanto de la mesa en la cual se encontraba sentada en forma de meditación con cinco velas rodeándola. Su mirada paso a ver a sus sirvientes/aliados que se encontraban frente a ella con una expresión seria. Una vez más, algo estaba sucediendo.

– Ella ya soñó con esa princesa – Comentó Athan mirándola fijamente – ¿Qué significa?

– Que nuestro tiempo se agota – Dijo la Dama Oscura mirando fijamente la ventana – El viaje que hemos hecho desde nuestro tiempo ha cambiado muchas cosas y la presencia de esos mocos solo lo está empeorando. Nuestro tiempo se esta agotando, si no logramos nuestro cometido nos volveremos piedra... y está vez... será para siempre

– Hay que ofrecer un sacrificio – Hablo Akane sonriendo – Ella jamas se entregaría a si misma por nosotros

– No – Sonrió la Dama Oscura – Tienes razón, pero en ese entonces la Princesa tampoco pensaba hacerlo

– Tú la engañaste – Afirmo Shadow sonriendo – ¿Por qué te interesa tanto Stella? Puede que sea la Princesa de Solaria, pero ella no es igual que Samara

– Aquello ocurrió hace miles de años. Stella irradia la misma energía que Samara irradió cuando la vi por primera vez – Sonrió la Dama Oscura caminando hacia la ventana – Esa inocente princesa cayo en mis garras sin darse cuenta y gracias a eso nosotros conseguimos el don de la inmortalidad, pero con esos mocosos aquí la linea del tiempo se destruye y nos volveremos piedra. Tenemos que hacer algo o todo se acabará para nosotros

– ¿Qué les sucederá a ellos? –

La mirada de la Dama Oscura se torno sombría en una sonrisa peligrosa.

– No lo sé. Ellos lo descubrirán por su propia cuenta cuando les suceda. Probablemente irán olvidando todos sus recuerdos de apoco hasta desaparecer o volverse piedra, una de dos. El viaje en el tiempo es peligroso y es por eso no se hacen muy seguidos o irresponsablemmente –

¿Qué planeas hacer con ella? – Pregunto Shadow serio – ¿Acaso planeas lo mismo que con Samara?

– Así es... –

Continuara...


Bueno eso es todo por hoy espero que les guste y les traiga intriga wuaskjaskjsa Tengo buenos planes para esto y sé que les parecerá grandioso el gran final, pero hasta el momento vamos a conformarnos con el desarrollo. Tengo tantos planes.

Próximamente: Linea del tiempo

¿Sucede algo, Rose? – Pregunto Bella preocupada.

– Tengo la extraña sensación de que olvido algo importante hoy, pero no sé que es –

Usaremos la espada – Dijo Stella mirando a Brandon y a Henry – Es la única forma

Es peligroso – Comento Henry mirando la espada – Si te haces daño con ella...

No tenemos más opciones – Dijo Stella seria – Ella está ganando y no podemos hacer más

¡CHICAS! – Tanya las miro alterada – ¡TENEMOS PROBLEMAS!

¿Cómo que vamos a desaparecer? – Pregunto Melody asustada.

Hemos pasado mucho tiempo aquí, creo que estamos en peligro – Respondió Tanya preocupada

– Eso significa que tenemos un ultimatum – Dijo Bella seria.

¿Crees que podrás usarla contra ella? – Pregunto Emily preocupada – Es peligroso

Tenemos que decirle a las chicas sobre ésto – Dijo Faragonda seria – Las cosas han cambiado

Bueno eso es todo y dado que no hay comentarios entonces no tengo nada que responder, es una pena. Como sea, nos veremos próximamente con el drama en todos lados.

Dejen Reviews (y)

Se Despide Lira12 (L)