Hola, hola~
Nos leemos abajo ^w^
Enjoy it!
Capítulo 6
Te reto
Desde que había entrado al balcón con Luffy había sentido su embriagante presencia de lirios y jabón, creía que se estaba volviendo loco al olerla en todas partes pero desde el intenso beso que habían compartido la última vez no podía dejar de revivir la sensación de su cremosa piel contra las palmas de sus manos y su lengua devorando la de ella.
Por un demonio. Lo había puesto duro y estuvo buen rato esperando a que el peligroso efecto del cuerpo que le produjo esa torpe pasara.
Pero al entrar al balcón y seguir platicando con Luffy se había dado cuenta que la presencia de la imitadora de Tashigi no la estaba imaginando, pues la había descubierto tras el rosal de la esquina y sin que se diera cuenta sonrió para sus adentros mientras tomaba de su botella de sake y continuaba hablando distraídamente con Luffy.
- Sólo quiere verte con alguien que te riña, te dé sermones y te diga qué hacer. – le había contestado a Luffy al recordar como la que ahora era su prometida, hace cinco años cuando entrenaba en su dojo aprovechaba cualquier ocasión para sermonearlo con su sentido de justicia, su obsesión por las katanas y su estilo de pelea. Pero sobretodo reñirlo por su conducta y sus frecuentes combates. Dios, era un fastidio. Sólo de pensar en ella ya era cansado.
Y sin darse cuenta la charla con su capitán se habida acabado mientras éste salía del balcón entre risas por el comentario que había hecho.
Bueno, suspiró, ¿que podría hacer? Cuando algo se le metía a Luffy en su cabezota era difícil sacarlo de ahí.
Así que sin más, se llevó la botella de sake a sus labios terminándose el contenido y dejándola a un lado mientras sentía la suave brisa helada de la noche pasar por su rostro. Estaba comenzando a refrescar y a lo lejos se escuchó el tronido del cielo al estamparse una nube contra otra. Parecía que en cualquier momento llovería.
Pero ahora su cabeza estaba distraída en algo más.
¿Por qué esa mujer no salía de su escondite? ¿Acaso no quería enfrentarlo todavía? ¿Qué mosca le había picado? Ya estaban oficialmente comprometidos y se había dado cuenta en el brindis que en ningún momento se acercó a él ni le dirigió la mirada mientras se enfrascaba en una corta conversación de felicitaciones con los invitados para después escapar, escabulléndose hacia el balcón.
La había visto y había notado su extraño comportamiento. Pero era de esperarse después de lo que había pasado anoche, estaba seguro que la fastidiosa mujer seguía enojado con él.
Sonrió para sus adentros y se dispuso a cambiar eso.
-¿Por qué no sales de una vez de ahí? -
Habló y casi podía sentir como el cuerpo de la peliazul se había tensado al escuchar su voz hablarle y una maligna sonrisa se hizo presente en sus labios mientras veía como la chica salía de su improvisado escondite con el ceño fruncido pero sin verlo a los ojos todavía.
-¿Cuánto tiempo más pensabas quedarte aquí?
Ante su pregunta la chica parecía dudar, y Zoro continúo:
-Me refiero aquí en el balcón.
Sus mejillas se tiñeron de un leve rojo al creer que se refería al escondite, cosa que divirtió al peliverde, y frunciendo el ceño le espetó:
-No es de tu incumbencia. – ahora sí lo miraba a los ojos, al parecer el coraje la había vuelto a la normalidad. – Sólo quería un momento para… pensar. –soltó bajito esta última palabra al darse cuenta de lo que había dicho.
Y acercándose a ella, el Roronoa le sonreía divertido.
-¿Pensar?- ironizó. - ¿En que podrías estar pensado en estos momentos?
Al ver como se acercaba, la mujer retrocedía al mismo tiempo, aferrando sus manos contra el barandal de piedra al sentirlo tras ella impidiéndole avanzar más.
-En cosas. – le dijo furiosa y a la vez nerviosa, su voz la estaba delatando. – En el compromiso – Zoro se estaba pegando a su cuerpo y sintió como revivía en él la sensación excitante de tenerla tan cerca. El deseo lo estaba carcomiendo por dentro. De pronto vio como la peliazul lo miraba ceñuda directamente a sus ojos mientras le espetaba: – Y en cómo no funcionara.
Eso sirvió para encenderlo aún más. ¿Estaba segura que no funcionaría? Pensó irónico. Aunque podía llegar a fastidiarlo con lo terca y torpe que era, podrían llegar a que esto funcionara si sólo se limitaban a una cosa.
Pues al parecer sus cuerpos reaccionaban a la peligrosa tensión del otro.
Al menos eso si funcionaria a la perfección.
-¿Por qué no hacemos algo? – le propuso de pronto el espadachín. – ¿Por qué no lo tomas como un reto? Parecido a los duelos que me retabas años atrás en el dojo. – la mujer frente a él lo miraba confundida y al mismo tiempo azorada por su cercanía. – Tu padre me dijo que quieres ser la mejor espadachín de East Blue, ¿no es así? – entonces comenzó a mirarlo diferente, tenía su atención. – Quien mejor de poder ayudarte en ese camino que yo: el mejor espadachín de este lado del mar. –sonrió orgulloso ante el pesar de ella. – Te puedo entrenar, tan sólo a cambio quiero que cumplas con todas las responsabilidades que conlleva ser una esposa.
Y tras esas palabras la mujer se dio cuenta del significado detrás de ellas al ver como la intensa mirada del peliverde se paseaba por su cuerpo.
Zoro sabía que la peliazul no era cobarde. Podría llegar a ser débil en algunos aspectos, pero nunca cobarde. Y sabía que no se negaría a un duelo proveniente de él. Aunque el reto en este caso vendría siendo el matrimonio mismo.
-Vamos, Tashigi Mori – vio como sus ojos se abrieron sorprendidos ante la primera mención de su nombre proveniente de él. – Te reto a que seas mi esposa.
Y antes de que ella pudiera refutarle algo, el espadachín se había pegado lo suficiente a su cuerpo, rodeándola de la cintura con su duro brazo mientras pegaba su hambrienta boca a la de ella.
o-o-o-o-o
Estaba perdida.
Tashigi sabía que el espadachín le había propuesto un gran trato. Ella saldría beneficiada en mucho si dejaba que la entrenara pero a cambio de qué.
¿De entregarse a él? Era algo de lo que pensar con profundidad. Pero iba a ser su esposa, independientemente de sus pensamientos, tendría que comprometerse a hacer eso por obligación.
Sin embargo al sentir sus exigentes labios contra los de ella en un abrazador beso, de pronto todo razonamiento que tenía se fue por el caño.
Era increíble como su cuerpo reaccionaba tan intensamente ante las caricias del Roronoa. Como se iba encendiendo un fuego abrazador por todo su vientre hasta llegar a su parte más sensible.
Las gruesas manos del espadachín recorrían deseosas desde su espalda hasta sus muslos, pasando por su cintura y glúteos en un placentero masaje.
Mientras su experta lengua exploraba cada rincón de su boca dejando salir inevitables gemidos. Sus dientes mordían sus pequeños labios y la invitaban a entrar en su húmeda cavidad. Ahora ella le estaba respondiendo a las embestidas de su excitada lengua y le hacía perder el control. Envolvió sus brazos alrededor del cuello del peliverde cuando sintió que sus piernas se debilitaban y la hacían caer. Ahora el espadachín la tenía completamente a su merced pegada a su cuerpo, y ella no tenía la fuerza necesaria para hacer algo y detenerlo.
El corresponderle el fogoso beso había sentenciado su trato con el demonio verde.
Ahora estaba realmente perdida.
Una gota de lluvia helada cayendo sobre su mejilla encendida detuvo de pronto sus excitantes sentidos que se encontraban desorbitados por la boca experta del espadachín. Después de esa simple gota le siguieron miles más y en un momento los dos se habían despegado difícilmente del otro al verse empapados por la lluvia.
Aun en el balcón, empapados por la lluvia y con sus respiraciones agitadas, Tashigi vio como de la mirada del espadachín sólo podía ver un peligroso deseo que la hacía casi temblar.
-Será mejor que entremos. – habló roncamente el peliverde al sentirla estremecerse aún entre sus brazos.
Y Tashigi se reprendió por su leve temblor, aunque no podía reprimir la tensión que tenían sus cuerpos, no quería verse débil frente a él.
-Por cierto – siguió hablando el chico mientras entraban a la seguridad de la casa, dejando atrás el balcón y la fuerte lluvia, encaminándose hacia el salón principal. – No creas nada de lo que te diga ese maldito pervertido.
-¿De quién hablas? – preguntó de pronto desconcertada a tan repentino cambio de tema.
-Del idiota de Sanji – soltó sin importancia. – es un hablador, un perro holgazán que sólo va tras todo lo que lleve falda.
-¿Acaso nos estabas espiando? – Tashigi frunció sus cejas enojada al percatarse de lo que hablaba. Antes de que Zoro y el príncipe entraran, el chico rubio llamado Sanji había estado un corto tiempo con ella y que el espadachín los haya escuchado y supiera de lo que habían hablado, le molestaba.
-¿Eso qué importa mujer? – le espetó irritado. – ¿Acaso no me estas escuchando? Te estoy advirtiendo sobre él.
-Eso ya lo sabía Roronoa, yo misma me di cuenta ¿sabes? – le contestó de igual forma. – Y eso no te da derecho de habernos espiado o hablar así de él ¿Que no es tu amigo?
Una venita creció en la frente del peliverde.
-Por esa misma razón sé cómo es ese idiota y cómo se comporta ante mujeres ingenuas.
Ahora una venita crecía en la frente de Tashigi mientras su ojo izquierdo se movía furioso en un tic.
-¿Ingenua? – soltó irritada. – Si yo soy la ingenua ¿qué serás tú, Roronoa? quien espía conversaciones ajenas detrás de una pared. Eso no es nada digno de un caballero.
Se estaban acercando al salón principal y una que otra persona aparecía por el pasillo por el que caminaban viendo la acalorada discusión que mantenían.
-Por suerte – una sonrisa orgullosa surcó sus labios. – No soy ningún caballero, mujer imitadora. Soy un espadachín.
¿Ahora volvía con lo de ser una imitadora otra vez?
-Argh, eres imposible. – soltó fastidiada y tras esas palabras Tashigi había abierto la puerta que los conducía hacia el salón principal y al mismo tiempo que entraron al salón, se toparon con una extraña escena que los hizo olvidar inmediatamente la discusión que sostenían.
Los dos pares de ojos que recién entraban veían asombrados la escena frente a ellos.
-¡Eres un idiota Luffy! – la chica de largo cabello naranja había gritado furiosa al mismo tiempo que le asestaba un fuerte golpe al aludido.
El pequeño príncipe había terminado en el suelo con tres enormes chichones en su cabeza mientras la fémina lo miraba furiosa por el escándalo con el que había entrado al salón hace un momento atrás. Se veía como de su boca podía casi escaparse el fuego de su furia.
-¡¿En qué demonios estás pensando?!
-Pero Naaami…. – se quejaba entre gemidos la víctima.
-Pero nada – le espetaba furiosa Nami ante las miradas expectantes de todos, algunas divertidas y otras aterradas pues sabían de lo que su amiga pelinaranja podía llegar a hacer. – No puedes ir así como si nada ofreciéndole matrimonio a la primera mujer que veas.
-Pero no eras la primera mujer que había visto. – ante este comentario algunas risitas provenientes del publico espectador se dejaron escuchar haciendo ruborizar levemente a la pelinaranja y haciendo crecer aún más su enojo, provocando así que le propinara otro duro golpe al pelinegro.
Entre gemidos de dolor, el príncipe con sombrero de paja se volvió a mirar a su amiga.
-¿Ves? Zoro me dijo que serias la esposa perfecta para mí. – acaricio su cabeza mitigando el dolor. – ¿Quién más si no, puede reñirme de esta manera como tú?
-Deja de decir incoherencias cerebro de paja. – y tras otro porrazo Luffy cayó inconsciente. – Ni te atrevas a dormirte que aún no he acabado contigo idiota. – lo tomó del chaleco y con su fuerza y furia sobrehumana lo arrastró con ella hacia fuera del salón no sin antes dirigirle una fulminante mirada al peliverde: - En cuanto a ti Zoro, después me las cobrare por meterle esta estúpida idea a su cabeza.
Y tras un portazo la pelinaranja despareció del salón dejando a un Zoro con un leve escalofrió.
-Maldita bruja.
A su lado Tashigi se reía sonoramente al ver la expresión del peliverde mientras algunos de sus nakamas sonreían divertidos ante lo sucedido y otros miraban con temor la puerta por donde habían desaparecido esos dos.
o-o-o-o-o
Hola de nuevo! x3
Espero que hayan disfrutado del cap! y por su puesto no pude evitar poner algo de LuffyxNami pues en lo personal ellos me han encantado siempre como paring x3 y la verdad no veo a alguien mas como paring de Luffy que no sea Nami x3 Pondre leves escenas de ellos pues no lo tenia tan planeado al principio su intervencion pero ahora creo que sera algo divertido y tendran algo como pareja secundaria.
No me canso de agradecer sus reviews! x3 gracias graciasxmil! x33 hahaha me encanta leer lo que opinan de la historia hasta ahora asi que muchas gracias: shadingwolf49, guest, lucia, ladykal, byahisafan, rijeayko, algun kenshin, darkcamus, thalia-san chez, y anaa, que hasta ahora he recibido sus hermosos reviews! x3 muchas gracias! espero leerlos siempre! x3 hahha son hermosos! y por supuesto tambien gracias a todos los que leen esta historia o solo pasaron a echarle un vistazo. Gracias!
Espero leerlos pronto!
Hasta el siguiente capitulo! ;*
See u~
