¡Hola a todas! n_n

Muy bien, ahora sí.

Perdonen la tardanza, pero cambie como 4 veces toda la historia porque no sabía cómo ponerla. En fin…

Ya esta, lo que esperaban: el capítulo totalmente dedicado a Eriol.

¡Disfruten! (:

A.

P.D.: Al parecer salieron unos errores que espero se solucionen. Sino, tendré que quitar TODO =/ o ser paciente.

Disclaimer: Card Captor Sakura no me pertenece, solo es de CLAMP. Aunque si por mi fuera me quedaría sólo con Syaoran u.u

Capítulo 5

"Eriol"

Estaba encerrado en mi cuarto después de haber estado jugando videojuegos toda la mañana con Xiao Lang y necesitaba descansar ya que tenía que ir a aventarlo (llevarlo) al aeropuerto a las 4 de la tarde ya que se iría a pasar unas "hermosas" vacaciones en su casa, con su familia.

Por segundo año consecutivo, era invitado y yo, con lo cortés (o amargado) que soy, decliné la invitación. Pero no era a él a quien le negaba dicha invitación, sino a sus padres. La verdad que no quiero ser una carga para nadie.

No lo era para mi familia, ¿por qué habría de serlo con la de él?

Es por eso que decidí quedarme aquí en el departamento, solo. Los dos meses de vacaciones.

- ¡Guapo!- escuché que llamó Xiao Lang-. Estoy listo.

- ¿Quieres entrar al cuarto, lindura?- contesté.

- ¡Ya, homosexual!- masculló-. Muévete que se me hace tarde.

- Todavía que te voy a ahorrar la gasolina de ida te me pones exigente.

- No te pedí que lo hicieras en primer lugar- contestó.

- Lo hice porque te quiero, mi lindo Xiao- le dije-. Quiero pasar hasta el último momento de tu estancia en esta ciudad contigo.

- No seas cursi. Y sube mis maletas al carro que para eso te pago.

Una vez que dejé a Xiao Lang en el aeropuerto regresé al departamento.

Aún tenía tiempo de irme si quería, sin embargo sentía que no tenía ningún caso atravesar dos continentes para ir a visitar a mi familia.

Sí, salí huyendo de Inglaterra por la simple razón de que no me siento parte de ellos.

Desde niño, siempre he visto a mi padre más preocupado por su trabajo que por su esposa y sus dos hijos: Nakuru y yo; ya que mantener su empresa dentro de las mejores de Europa y América siempre ha sido su prioridad.

En una de las ocasiones en que mi padre estuvo a punto de quedar en bancarrota, vio como su única salida de salvación: la bebida. No sólo era un alcohólico, sino que también empezó a tener tendencias suicidas.

Mi madre, a pesar de sentir un cierto rechazo por parte de mi padre, siempre lo apoyo.

Cuando yo tenía 14 años y antes de que mi padre saliera de todos esos problemas, tuve una discusión muy fuerte con él y con mi abuelo (dueño y fundador de las empresas Hiragiizawa), por lo que una vez que mi padre se recuperó, nuestra relación se vio demasiado afectada y me sacaron del testamento.

Mi abuelo, serio como siempre, me dijo que lo único que iba a obtener de él y de su hijo (mi padre), iba a ser el apellido y que lo portara con orgullo.

No me pude contener.

*Flash Back*

- Ser parte de la empresa no me interesa- le dije a mi abuelo. Estaba demasiado molesto.

- Pues deberías. Aunque ya en este momento no importe del todo, ya que quedas totalmente fuera de todo lo que corresponda a ese asunto- contestó mi abuelo-. Puedes hacer lo que se dé la gana, que ni a mí ni a tu padre nos importa.

- Tu abuelo tiene razón, Eriol- siguió mi padre.

Lo decía porque mi abuelo lo tenía bajo su poder. Hasta que mi abuelo no muriera, el no sería el dueño total de dicha empresa. Aunque mi padre fungía como presidente y "dueño", el que aún seguía dando las ordenes sobre todos los movimientos y acciones, seguía siendo mi abuelo. Y eso era algo que mi padre tenía que soportar.

- Sería mejor si desaparecieras de nuestra vista, que ya he tenido suficiente de ti el día de hoy- comentó mi abuelo.

- ¿Y si se lo hago más fácil?- pregunté con rencor.

- ¿De qué hablas?

- Me iré. Me iré de casa a estudiar en otro lado. No solo no me tendrá que soportar, sino que estará seguro de que lo que menos me importa es lo que sea relacionado con esta familia- le dije-. Puede contar con ello.

Me levanté de la silla frente a su escritorio y avancé a la puerta.

- Ojalá algún día te des cuenta padre, que no sólo eres un alcohólico que ha hecho a mi madre infeliz y a mi hermana una inútil, sino que no tienes ni la mínima oportunidad de avanzar en la vida ya que sigues bajo el control de tu propio padre, lo cual déjame decirte, es patético.

- ¡Eres un arrogante estúpido!- soltó mi abuelo.

- Lo sé- y salí de la oficina dando un portazo.

Subí corriendo a mi habitación y agarre todo lo que pude y lo metí en una maleta.

Desde hacía mucho tiempo deseaba irme lejos de mi casa y cuando tuve una oportunidad, contacté a mi profesora de japonés de la secundaria y le dije que quería irme.

Me dio datos y saqué todo el dinero que tenía ahorrado para largarme.

Cuando mi madre se dio cuenta de que me iba, solamente me dijo que me deseaba lo mejor y que tal vez un día mi padre se arrepentiría.

- Lo dudo- le dije.

Agarre mi maleta y me fui de casa deseando jamás volver.

*Fin Flash Back*

Y casi dos años después de ese episodio, heme aquí.

El hecho de haberme ido de casa a los 15 años me ha hecho madurar en muchos aspectos. Aunque si bien no habría podido hacerlo sólo si no hubiera contado con el apoyo de mi madre, que es la persona que me mantiene acá.

De su bolsa sale el dinero con el que yo como, visto y vivo. Aunque obviamente, el primer año aquí estuve trabajando para sobrevivir.

Habían pasado 2 semanas desde que estaba solo en el departamento y tenía ganas de salir. Sin embargo todos se habían ido a algún lado por lo que mis opciones se veían reducidas a seguir conviviendo con mi sola existencia.

De pronto, y sin saber por qué vino a mi mente una imagen de mí saliendo con Daidouji.

Siempre me había parecido una chica tan linda y sobre todo sencilla y humilde. A pesar de tener una familia como la mía, en ella no había ninguna señal de arrogancia y esas cosas.

Y tenía unos ojos tan bonitos. De un violeta raro y a la vez profundo. Y siempre olía delicioso.

Tan a gusto estaba pensando en ella cuando sonó el teléfono de la casa.

- Hiragiizawa al habla- contesté.

- Eriol, habla tu padre.

¡¿What?

- ¿Sí?...- pregunté.

- Necesitamos hablar- me dijo.

¿Hablar de qué?

- Tu abuelo está enfermo, muy grave. Y quiere hablarte sobre algo antes de morir.

- ¿Enfermo? ¿Qué tiene?- pregunté.

Obviamente no voy a ser un inconsciente por él. Es mi abuelo, y por muy mal que la relación haya estado, no dejaba de quererlo y preocuparme por él.

- Aún se desconoce. Sin embargo pidió hablar contigo.

- ¿Quieren que vaya a casa?

- No es necesario. Pero, ¿quieres venir?- preguntó mi papá. Al parecer él me quería ver allá.

- Iré.

Me despedí y en cuanto conseguí un boleto para Inglaterra tomé mis cosas y me fui.

Casi un día completo de viaje, pero llegué a tiempo para ver a mi abuelo.

Cuando entré al cuarto donde él se encontraba me observó y sonrió.

- Eriol, mírate- apenas podía hablar. Seguía sonriendo.

- Hola abuelo, ¿cómo está?- pregunté cortésmente, como se me había enseñado.

- Aquí sigo, pero consciente de que estoy muriendo poco a poco.

- No diga eso- le dije. No quería que tuviera esa actitud.

- Es la verdad. Una persona de mi edad y condición es a lo único que aspira a estas alturas- dijo. De pronto tosió muy fuerte.

No sé porque pero me invadió una sensación de escalofrío.

- ¿Qué es lo que quería decirme?- pregunté.

"Vámos al grano" pensé.

- Primeramente, quería pedirte una disculpa por lo que pasamos hace 2 años. Jamás debí enojarme contigo al querer encarar a tu padre y su problema. Estoy seguro de que lo hacías por amor, y así como te plantaste enfrente de él para hacerle saber que te preocupaba, yo me encaré a ti porque tenía miedo de que tu padre volviera a caer en el mismo hoyo del que lo estaba sacando yo.

- ¿Miedo? ¿Qué daño podría yo hacerle a mi padre? Obviamente lo que le dije esa noche fue porque tenía la necesidad de decírselo. Yo sabía que lo que mi padre estaba haciendo no era lo correcto. Y más que afectarnos a mi hermana y a mí, le afectaba a mi madre. Y yo tenía que encararlo a él por ella- le dije.

- Lo sé. Ahora lo entiendo, hijo. Pero tienes que recordar que antes que tú, estuvo tu padre. Y no quería que tu valentía de ese momento lo hiciera desmoronarse. Es mi hijo y lo amo, pero aún así te pido perdón porque hasta ahora sé que tenías la razón- dijo.

- Gracias- contesté.

- Y esto me lleva a otra cosa-comentó después.

Esto ya no me estaba oliendo bien. Con la disculpa me conformaba.

- ¿Qué cosa?

- Cuando yo muera tu padre pasará a ser el dueño total de la empresa. Y quiero que tú, en cuanto termines la escuela allá en Japón te regreses para acá y seas el segundo al mando.

- ¿No me había sido retirado ese derecho?- pregunté confundido.

- Lo tienes de regreso. Es lo que puedo hacer por ti después de todo lo que has pasado por culpa nuestra.

- Lo siento abuelo, pero creo que quedó claro que a mí no me interesa nada de lo que a la empresa respecta- le dije secamente. Y era la mera verdad.

- No es cuestión de que te interese o no. Es tu responsabilidad. Así que cuando cumplas la mayoría de edad, regresarás y empezará tu entrenamiento y después tú serás el dueño. Cuando tengas hijos, se los pasaras a ellos, y así sucesivamente.

- ¿Osea que dentro de un año tengo que estar aquí de regreso para convertirme en el próximo jefe de algo por lo cual estoy mínimamente interesado?- pregunté.

- Exacto. Es lo que te dejo a ti- dijo.

- Pero, no puedo abuelo- le dije.

- ¿Por qué no?- preguntó.

- Porque… porque tengo una vida en Japón a la cual no puedo ni quiero renunciar.

- ¿Qué vida, hijo?- preguntó.

- Tengo amigos y una novia, y no pienso dejarla por nada del mundo para venirme a estudiar y vivir acá. Ni para mantenerme después de algo que no quiero hacer- mentí.

- ¿Novia? ¿Tú?

- Sí. Estamos planeando mudarnos juntos cuando terminemos la preparatoria y entrar a la universidad- seguí mintiendo.

- Bueno, si ella es la indicada para ti, tendrá que aceptar que tienes que regresar para cumplir tu destino aquí. Y si tanto te quiere, se vendrá contigo- finalizó.

¡Bloody hell!

"Excelente mentida Eriol, salió peor" pensé.

- Tendré que hablarlo con ella. Después decidiré- mentí.

¿Hablar con quien? ¡Si no estaba ni cerca de tener una novia!

- Espero que puedas cumplir con tu responsabilidad- dijo. Y la charla concluyó.

Cuando salí de la habitación no acababa de creer lo que había sucedido.

A la semana me fui a Japón y como Xiao Lang aún no regresaba aún tenía tiempo para pensar.

Sabía que no quería irme de aquí.

No quería dejar a mis amigos.

Y mucho menos quería alejarme de Tomoyo Daidouji.

%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%

¡Dios mío!

Por fin lo pude terminar.

Perdonen que me haya tardado tanto (2 días xD), pero como les dije, reescribí la historia como 4 veces porque sentía que no quedaba bien.

Pero bueno, espero que les haya gustado.

Dejen sus reviews y díganme que les pareció.

Un abrazo a todas, y gracias por continuar creyendo en esta historia.

¡Saludos!

A.