Capítulo 6: Un Ukelele para Will.


Cuando Percy termino, corrió con el papel a la cocina, como un niño que quiere mostrarle su obra de arte a su madre. El pelinegro le entrego el papel a Wiil, este lo leyó y sonrió. Inmediatamente Rachel soltó el cuchillo que tenía en la mano y le arrebato la hoja al rubio; la cara de Percy rozo el pánico y se coloro totalmente, Grover sonrió mirándolos y Sally fingió no prestarles atención. La pelirroja soltó un chillido de emoción.

-¡Que hermoso!- exclamo- creo que Apolo te ha iluminado.

-Esperemos que me tenga en cuenta a mí también- sonrió Will tomando el papel y dirigiéndose fuera de la cocina.

-¿A dónde vas?- Percy lo miro confundido.

-Al baño- Will se unos pasos y los miro. Percy arqueaba una ceja, Rachel y Grover tenían una mueca- ¡no es para lo que piensan!- apresuro a decir el muchacho- necesito estar en privado para inspirarme.

Los chicos asintieron sin mucho convencimiento, el hijo de Apolo se devolvió completamente para tomar el ukulele y un lápiz que Percy tenía en la mano.

-Ni se les ocurra espiarme.

-Lo harás genial- alentó la pelirroja, Will le dio una gran sonrisa y le guiño un ojo.

-Cuidado babeas la comida- bromeo Grover al ver la cara de la muchacha una vez que el rubio se había ido, pues esta se había quedado mirando fijamente al lugar donde Will había estado. Percy y Sally reprimieron una risa y Rachel se sonrojo totalmente.

-Calla, chico cabra- gruño ella, desviando la mirada.


-Tengo hambre.

-Aun no es mediodía.

-¿Y?

-¿No deberías esperar?

Thalia lo miro frunciendo el ceño y cruzándose de brazos. Ella y Luke estaban en un Mall, bastante lleno, en la plaza de comidas.

-¡Annabeth nos corrió antes de que terminara mi cereal!- se quejó la muchacha- mírame y dime que tú no tienes hambre.

Thalia se complació al ver la vacilación en la mirada de Luke. Él tampoco había comido. Y estando así, ninguno podría pasar liso hasta el almuerzo.

-Comeremos pizza.

La hija de Zeus sintió que la espera había sido eterna, pero al tener esa masa circular frente a ella, llena de queso, peperoni, champiñones, maíz, tocino, etc. se sintió en completa paz. Tomo el trozo más grande que vio y se dispuso a comerlo, pero se detuvo al ver el rostro contrariado de Luke.

-¿Qué sucede?

-¿Para qué pediste una tan grande?

-Para comerla.

-¡Pero si tú no puedes con más de tres trozos!

-¿Quieres apostar?

-¿Apostar?

-Apostar- confirmo la muchacha con una sonrisa ladeada- ¿o te da miedo?

-Yo no tengo miedo- el también sonrió, aceptando la apuesta.

-Bien, el que gane le pone una penitencia al otro- ella sonrió con maldad- 1, 2, 3 ¡ahora!

Comenzaron a comer, pero sin mucho afán, disfrutando de la pizza. Lo importante no era la velocidad sino la cantidad. Tenían que comerse cinco trozos cada uno. Y luego de al menos 30 minutos ninguno de los dos podía más. Thalia había comido tres trozos y a Luke le faltaba solo un bocado para alcanzarla. Estaban muy llenos.

-Gane- celebro la chica, con un hilito de voz.

-Es un empate- contradijo Luke en un susurro y se llevó en último bocado del tercer trozo a la boca.

-Entonces queda anulada la penitencia…

-Ni creas- sonrió el rubio, de una forma que la hizo tragar grueso- fue tu idea, ahora tienes que pagar…


Will salió del baño cerca de una hora después. Estaba sudado, tenía un lápiz en la orejas y no quitaba la vista de la hoja cuando entro en la cocina.

-Ese baño necesita una mejor ventilación- dijo parándose en el umbral y secándose el sudor con la manga- no me gusta sudar.

Rachel no conseguía estar de acuerdo. Si, el sudor podía ser horrible, pero, Will era uno de los más guapos hijos de Apolo y hasta el sudor le lucia bien. Trato de alejar esos pensamientos y concentrarse, ya fuera en la conversación o en la comida. Pero, el miraba un cuarto de tiempo a los demás, el resto, no le quitaba el ojo de encima.

-Quiero escucharla- exigió Percy, con verdadero afán.

-Vamos a la sala- asintió Will. El pelinegro lo arrastro inmediatamente a la sala. Rachel y Sally se lavaron las manos y Grover encendió la cámara de video. El hijo de Apolo preparo el ukelele y releyó la letra, entonces, comenzó a cantar, mientras Grover lo grababa.

La voz de Will era suave y melodiosa, además de masculina, y con esa canción quedaba hermosa. En todo momento Will observo a Rachel y esta le sostuvo la mirada, eso no pasó desapercibido por nadie, excepto Percy, quien miraba al suelo concentrado.

-Es estupenda- sentencio el pelinegro- pero no creo poder usarla.

-¿Por qué?- preguntaron todos al unísono. El rubio parecía algo ofendido- es que ahora que recuerdo, yo canto horrible.

Will sentía que le daba un ataque ¿¡Qué!? El había tardado mucho en componerla… no tanto como otras personas, pero lo hizo dentro de un baño caluroso y para ser hijo del Dios de Sol, no le gustaba sudar. Mucho menos por solo estar de pie.

-¡Pero Percy!- su madre frunció el ceño.

-Tranquilos- sonrió el- se la mostrare a Annabeth, pero sin cantarla.

-Por favor- pidió Grover, ahora que recordaba, su amigo en verdad cantaba muy mal.

-Ahora tengo que pensar en algo mas- Percy sonrió como si nada, mientras Will lo fulminaba con la mirada- avísame cuando esté listo el almuerzo.

Dicho esto se dirigió a su cuarto, con el cuaderno que había traído, y se encerró. Sally y Grover se dirigieron de nuevo a la cocina, ella no quería que se quemara el pastel en el horno y él quería terminarse un par de latas que había dejado. Rachel miro a Will. Este estaba que rompía el ukelele, se notaba molesto. Se sentó junto a él.

-Tranquilo- le dijo- la canción te quedo genial.

-¿Tú crees?

-Si- ella sonrió- además, tienes que admitir que el canta muy mal.

-Nunca lo he escuchado.

-¿Cómo qué no?- arqueo una ceja- ¿No recuerdas que una mañana él se puso a cantar, mientras arreglaba sus cosas para irse a casa, el verano pasado?

-¿¡Era el!?- Willl abrió mucho los ojos- pensé que era un gato en agonía-

Ambos rieron de buena gana. Él se acercó y le dio un beso en la majilla, ella sonrió sonrojándose y se fueron a la cocina.