My Little Evil Tales

VI

Pinkie Pie: Una Cuestión de Caos

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La felicidad es uno de las emociones más comunes para los ponis en Ecuestria. La dicha de absoluta felicidad y alegría, sin embargo, era algo que no muchos ponis experimentaban muy seguido. Tomemos a Pinkie Pie, por ejemplo, que a pesar de su alegre personalidad y estar alegre la mayor parte del tiempo, nunca había experimentado tanta felicidad tan intensamente como hoy.

¿Pero cual era la razón de su absoluta felicidad? Simple, el mundo decidió finalmente tener sentido y convertirse en una gran fiesta con lluvia de chocolate incluida similar a algo que solo había en sus sueños más locos y divertidos.

La alegre poni rosa troto rápidamente para poder disfrutar de las maravillas del exterior, pero encontró que su puerta la llevo a una casa boca abajo. Esto, por supuesto, la hizo reír por un minuto, y su risa solo incremento cuando intento otra puerta y termino en un closet. Cinco intentos mas y pero su deleite, finalmente logro salir de su casa e inmediatamente salto en un charco de leche de chocolate.

Pinkie Pie entonces noto que los otros ponis no parecían disfrutar de este repentino cambio tanto como ella; ellos parecían detestarlo. Esto la desconcertó, ya que no podía entender que estaba mal con ellos o por que la miraban como si estuviera loca.

No había nada malo con disfrutar este inesperado y extraño suceso (y los muchos dulces que lo acompañaban) mientras durara, porque Pinkie Pie estaba segura que todo era demasiado perfecto para durar mucho tiempo.

Suspirando, Pinkie decidió que no dejaría que estos aguafiestas la molestaran con sus miradas; ella simplemente se estaba divirtiendo demasiado para preocuparse por ellos.

Con su decisión hecha, Pinkamena ignore a los otros ponis y se enfoco en disfrutar las maravillas que este día le estaban otorgando. Y ella lo disfrutaba al máximo hasta que sus amigos decidieron que era tiempo de ponerle fin a lo que fuera que le permitía tener todo esta diversión.

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"¡El caos eterno hace que llueva chocolate!... ¡LLUEVE… CHOCOLATE!"

El dios del caos sonrió desde su escondite en el colorido castillo de Celestia había escuchado esa simple frase. Ella estaba tan llena de emoción de poder disfrutar del caos que el tenia que ofrecer. Tan entusiasmada con su trabajo y tan llena de… potencial. Al parecer, durante los eones que había pasado... restringido, ¿había un poni que podría entender y se atrevería a decir adorar? La belleza del caos. ¿Valía la pena la oportunidad de utilizarla como un plan de contingencia?

Discordia sonrió. Si. Realmente lo valía

Tenía que ponerla a prueba primero, por supuesto… corromperla y plantar en ella la semilla del caos, si las seis se recuperaban de lo que estaba por hacerles, ella sin duda se volvería su carta del triunfo.

Y asi lo hizo.

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La intercepto en el laberinto y la hizo olvidarse de la alegría de la risa, sustituyéndola con desdén y un asombra de decepción, volviéndola una cascarrabias de tiempo completo. Ah, también puso un toque de deseo por el placer y la diversión que acababa de experimentar en su mundo; por... ese deseo de experimentar de nuevo el caos que sólo él podía aportar sería la clave de su triunfo, porque la semilla del caos se escondía allí; ¿funcionaría? Sí, lo haría. Sabía que lo haría. Era absolutamente, positivamente cierta

Ella era, después de todo, un potencial huracán de hermoso caos. Y ella lo entendía, o mejor dicho… ella entendía lo que representaba el caos y podía encontrar diversión en el… justo como él lo hacía.

Discordia sonrió maliciosamente, dudaba que las cosas se fueran tan lejos como para necesitar de la poni rosada como lo había planeado, incluso si en el fondo lo deseaba. Tener un fiel seguidor podría ser… interesante, y quizás incluso divertido.

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Como era de esperar, pero aun si sorprendente, la discípula de Celestia había logrado curar a sus amigas de la apatía con la que las habia infectado. Aun asi Discordia estaba muy confiado que este pequeño grupo de ponis no podría utilizar el máximo poder de los Elementos de la Armonia. Seguro, estas potras habían logrado usar el poder de la armonía para derrotar a Nightmare Moon pero a diferencia de la corrupta versión de la princesa de la noche, se necesitaría liberar el poder máximo de cada elementos para detenerlo y hasta donde sabia, solo las dos Alicornios reales podían liberarlo y el dios del caos sabia muy bien que la Princesa Luna no habia recuperado toda su fuerza, el mismo lo habia comprobado antes de iniciar su juego.

Entonces, nuevamente… hubo una razón para estar un poco… alarmado. No es que lo demostrara, por supuesto. Mostrar su preocupación no encajaba en la realización del caos.

Pero entonces, mientras estaba considerando crear una distraccion o simplemente mandar a estas odiosas ponis a un asteroide, ella hizo exactamente lo que se suponia debía hacer.

¡Dejo a sus amigas¡ Por supuesto, había sido sólo por un instante y sólo para disfrutar de uno de sus muchos dones a esta tierra aburrida de Equestria: La lluvia de chocolate de sus nubes de algodón de azúcar. Pero lo cierto es que ella había elegido el caos sobre sus amigos.

Y eso fue precisamente lo que él había estado esperando. ¡Porque eso significaba que su semilla del caos se había apoderado de ella! Y la belleza de eso era que había sucedido, porque incluso ahora, en el más crucial de los momentos, todavía entendia y apreciaba la belleza del caos.

Pero eso no significaba que tendría que usarla. Por lo menos no todavía.

Así que en lugar de eso decidió a bostezar, burlándose de las niñas y tratando de romper su concentración. No funcionó, por desgracia, y las joyas de sus collares comenzaron a brillar y dispararon rayos de colores. Discordia se dio cuenta casi paralizado del miedo lo que sucedería después. ¡Ese asqueroso arco iris se desencadenaria en él y orden regresaría!

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Parecía que tendría que utilizar su as que tenía bajo la manga después de todo, el cual era adecuadamente caotico ya que no llevaba camisa y por lo tanto, no tenía mangas; por no mencionar que la identidad de su as también rompería el esfuerzo organizado de las molestas potrancas frente a él.

"Pinkamena, puedo darte lo que tu corazon desea"-dijo Discordia y, para horror de sus amigas, la concentración de Pinkie se debilito un poco-"¡Si, Pinkie Pie, tu y yo somos muy similares! Solo tu entre todos estos diminutos ponis podían apreciar el mundo que he creado: Un mundo de risas, nubes de algodón de azúcar y chocolates. Tu eres especial, ¿Puedes verlo?"

"¡Oh, Se que soy especial!"-sonrio Pinkie, pero rápidamente se quedo pensativa-"Y sobre todo este lio que causaste… hmm… bueno… supongo que algunas de estas cosas que hiciste son realmente divertidas… y la lluvia de chocolate y las nubes de algodón de azúcar son muy deliciosas, es lo que mas me ha gustado.

"¡Pinkie! ¡No lo escuches y concentrate!"-el unicornio purpura grito, intentando llamar la atención de su amiga. Twilight Sparkle sintio tanto la repentina duda de Pinkie y la manera en que las demás comenzaron a esforzarse intentando compensar la distracción de la poni rosa. Esto era malo, los poderes de los elementos estaban desbalanceándose y no podía permitir que eso pasara o no podrían derrotar a Discordia- "!Este no es momento para pensar en diversión y juegos! ¡Pinkie! ¡Dejalo y presta atención!"

Discordia sonrio, esta era su oportunidad. Esa molesta unicornio habia hecho una muy, muy mala lección de palabras.

"En mi mundo, siempre habrá diversión y juegos, my querida Pinkamena"- el espíritu del Caos aseguro con una amistosa sonrisa y un brillo encantador en los ojos-"¡Es como una fiesta que nunca termina! Mira a tu alrededor, ¿No es esta la manera en la que una fiesta deberia ser?"

La poni rosada miro a su alrededor apreciando a las creaturas del bosque corriendo de forma alocada, el grupo de bufalos danzarines, los pegasos volando de cabeza, las casas flotantes… y la lluvia de chocolate. El equilibrio de los elementos se debilitó un poco más, mucho más que el pánico de sus amigas quienes realmente gruñían alarmadas demandando su atencion.

Aquellas llamadas pidiendo su concentración en detener a Discordia comenzaron a molestar a la poni rosa. ¿Qué sabían Twilight y las demás sobre diversión? ¡Ella era la unica que siempre organizaba sus fiestas! ¡Twilight y las demas no reconocerian la diversion aunque les golpeara la cara con un saco lleno de manzanas y vistiendo un sueter amarillo fosforecente!

Pero a diferencia de ellas, podía reconocer la diversión y no podía negar que el mundo de Discordia era muy, muy divertido. ¡Y no podía negar que aun no habia disfrutado de el lo suficiente! ¿Quein en su sano juicio podría hartarse de un mundo abundan los dulces y las reglas no aplican? ¡Era una fiesta interminable, justo como Discordia lo habia dicho!

Pinkie Pie entendio que se habia enamorado de este nuevo, divertido mundo, y la sola idea de que se desvaneciera era algo inaceptable. ¿Por qué sus amigas no podían apreciarlo y entenderlo como ella lo hacia?

"Ven conmigo Pinkie"- añadio Discordia una vez que noto las dudas en su objetivo habian alcanzao el punto maximo; un empujoncito mas y ella será suya por la eternidad-"¡Ayudame a crear un mundo aun mas divertido, puedo darte el poder para lograrlo… juntos, podemos divertirnos en el caos eterno! Y ¿No recuerdas que hace el caos eterno?"

"¡Claro que si! ¡El caos eterno hace que llueva chocolate!"- Pinkie canto alegremente, babeaba al solo pensar en el delicioso sabor de la leche chocolatosa

"¡Asi es, y puedo darte eso y todo lo que tu corazón desee!"- prometió en amo del caos-"Solo debes unirte a mi ¡Ven conmigo, conviértete en mi socio y vive en un mundo de diversión y felicidad! ¡Juntos, podemos demostrarles a estos ponis tu idea de verdadera diversión! ¿No te gustaría eso?"

"¿Mi idea de verdadera diversión…?"-sonrio Pinkie excitada por la oferta; un mundo acorde a sus ideas de diversión… ¿un mundo lleno de dulce aleatoriedad, caramelos y bromas? ¡Seria perfecto! ¡Si, perfecto! ¿Como podria rechazar una oferta como esa?

"¡Pinkie, no!"-gritaron Twilight y las demas. La gema engarzada en el cuello de Pinkie dejo de brillar-"¿Por Celestia que estas haciendo?"

"¡Lo siento chicas, pero el tiene razon!"-dijo la poni rosa con una sonrisa mientras descendia suavemente. Su collar cayo y tan pronto ella toco el suelo y fue completamente olvidado.-"¡Pero no se preocupen! ¡Me asegurare de que aprendan a amar este maravilloso, divertido mundo tanto como yo!"

Sin decir mas, Pinkie Pie avanzo dando pequeños saltos hasta el expectante Amo del Caos, quien estaba muy agraciado de permitirle disfrutar de su propio poder, compartiéndole un poco de el, solo lo suficiente permitiéndole probarlo y asegurándose que ella nunca se fuera de su lado.

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Riendo como ella siempre lo hacía cuando su alegría llegaba a su apice, Pinkie Pie no perdió tiempo en utilizar el estimulante poder del caos que acababa de recibir para crear una tormenta de nieve de malvaviscos multicolores, seguido de varios géiseres de los cuales brotaba un torrente de leche con chocolate caliente.

Y así, en medio de ella y la risa de Discordia, la edad del Caos Eterno… comenzó

-FIN-

Bien hemos llegado al final de esta recopilación de historias, espero que las hayan disfrutado tanto como yo lo hice el traducirlas para ustedes.

No me hago responsable de los posibles traumas psicológicos, mentales o emocionales que pudieron haberles causado el leerlas…

Se los adverti desde el primer capitulo…