Bueno siento un poco el ligero retraso pero no tenia a disposición el ordenador puesto que me e ido de vacaciones y escribir con la tablet es algo lento y muy arduo.

Espero que os guste y por supuesto de igual forma que este el siguiente se seguirá retrasando puesto que seguiré sin tener ordenador a mano XDXDXD

Aun faltan varios Oc para presentarse pero en si ya están casi todos, espero que os hayan gustado los presentados y que los que vengan os gusten también, aun si por supuesto, las criticas las acepto e incluso si queréis puedo cambiar algunos detalles si veis que algunos personajes simplemente no funcionan ;)

Dicho esto os dejo con el capitulo y a todos los que comentáis de verdad muchísimas gracias, sois una gran ayuda y me hacéis coger con más ganas la escritura.


Capitulo 6


Loki acompañó a los guardias fuera de la celda sin saber muy bien a donde iban o para que. Tampoco era como si le llegara a molestar puesto que sentarse todo el día allí en la celda podía llegar a ser un poco aburrido.

No solo sus...amigos tenían poco tiempo y muchas dificultades para ir si no que sus enemigos tenían demasiado de uno y poco de las otras. Incluso burlarse de los idiotas que venían con amenazas a por él llegaba a cansar después de días haciendo lo mismo una y otra vez. Sif había vuelto para insultarle otra vez, Tyr había llegado le había dado unos cuantos latigazos y se había largado satisfecho con su vida sin darse ni cuenta de que Loki se había curado con un chasquido.

El dolor era algo que ya casi no sentía.

Los guardias entonces se detuvieron delante de las puertas del trono haciendo que el príncipe oscuro soltara un gruñido. Esto era lo que le faltaba, pensó. Thor no había vuelto a poner un pié en las mazmorras de Asgard mientras que Frigga había decidido que era más seguro hablar con él por ilusiones, de esa forma Loki ya se creía a salvo de visitas de "familia" pero no. Ahora incluso el viejo deseaba hablar sobre algo.

Dos de los soldados le empujaron para que avanzara mientras los demás abrían las pesadas puertas. Al parecer esto iba a ser privado lo cual a Loki le extrañó bastante pues conociendo a los nobles de la ciudad estos de saber que una sesión de interrogación para el criminal venia habrían asaltado la sala para estar allí.

La sala estaba casi completamente desierta y solo el consejo, el rey y un par de diplomáticos que Loki conocía muy bien se encontraban allí sentados hablando. Frey, rey de Alfheim, Freya, reina de Vaneheim e increíblemente incluso el gran anciano rey de los enanos había decidido venir de visita aquel día. Nadie había visto nunca al gran rey Mótsognir pues este se negaba a abandonar su palacio en Nidavellir pero allí estaba.

Loki se sentía honrado.

-Con que este es el criminal -Dijo Mótsognir en una voz ronca y seca. El enano era de verdad pequeño, la mitad de la altura de Odin pero su nariz y su barba parecía querer compensar por ello. Los ojos eran redondos y pequeños con unas grandes cejas pobladas justo encima. La barba le llegaba hasta el suelo de un color negro y blanco igual que su pelo.

El enano llevaba una especie de túnica azul con trozos de metal cubriendo los puntos vitales como si fuera una semi-armadura. El rey de un pueblo como era el de los enanos claramente no abandonaría su tierra sin llevar encima un trozo de esta. Apegados a esta como si fuera su madre, si solo los Aesir respetaran Asgard la mitad de lo que los enanos respetaban Nidavellir.

-Si, un verdadero peligroso criminal -Loki levantó una ceja mientras miraba a Frey el cual le guiño un ojo nada más conectar sus miradas. El rey de Alfheim no era un Ljosalfar si no un Vanir pero nunca nadie había oído mucha queja de parte de los elfos. Frey era un hombre muy hermoso, Loki no tenia problemas en admitirlo, pero posiblemente su apariencia hiciera que muchos Aesir cuestionaran sus gustos.

Los cabellos largos de un pálido tono dorado, piel blanca como la nieve y Loki había podido comprobar tan suave como la seda. Los ojos elegantes de un tono verde como los bosques de los elfos.

El rey llevaba una túnica blanca que no hacía nada para ocultar su perfecta y delgada figura, además de que el hombre llevaba siempre los pies descalzos lo que dejaba a plena vista la delgadez y palidez de sus tobillos. Si, muchos Aesir estaban más que confundido por lo que sentían por el sabio rey de los elfos.

Algo parecido ocurría con su hermana Freya, reina de los Vanir, pero con las mujeres más que los hombres. Bueno en realidad con ambos, sobretodo si los hombres eran gigantes o enanos. Muchos se pensaban que Freya era una diosa pura e inocente, en temas carnales, pero Loki se sabía bastante bien los cuentos más oscuros de corte.

La mujer Vanir llevaba su armadura de Valkirya en tonos blancos y metálicos que al contrario que lo que llevaba su hermano no la hacía más hermosa si no que la hacía más imponente. Una reina de la altura del gran Odin dispuesta a no dejarse intimidar por la bestialidad de un hombre.

Del consejo solo tres hombres se encontraban presentes al momento, pero Loki ese detalle lo agradecía, si estuvieran todo tendría a mucha gente cabreada dentro de la sala.

Tyr, por supuesto, se encontraba de brazos cruzados lanzandole una mirada directa que no parecía prometerle nada bueno. El hombre castaño parecía querer mostrar todos sus músculos por las poses que ponía, intentando seguramente llamar la atención de Freya, pero por la mirada de la mujer hacía otro de los consejeros las cosas no parecían estar funcionando le mucho.

El otro consejero era Forseti, padre de Syn y otro gran juez de Asgard, solo que en esta ocasión al hombre si que le permitían estar en cada uno de los juicios existentes e incluso a veces se veía en la obligación de asistir. El hombre de cabellos rubios, y por supuesto ojos azules era uno de paz. Al igual que Frey, pero nunca llegando a tal extremo, era delgado y falto de musculatura, pero a pesar de eso Loki sabía muy bien lo poderoso que podía llegar a ser. Después de todo había sido el maestro de Syn, una mujer que llegaría a ser tan letal como Sif si tuviera un mínimo de interés en luchar.

El último hombre en la sala era aquel del cual la diosa Freya no parecía poder apartar la mirada. El valiente, el atractivo, el siempre victorioso Odr. Loki siempre pensó que el Einherjar era un hombre de lo más extraño. En primer lugar se parecía en muchas cosas a Odin, no solo en apariencia física si no también en algunas partes de su personalidad.

Casi se podían hacer pasar por hermanos.

Lo único que podía diferenciarlos eran tres o cuatro cosas. La primera que Odr era más joven, la segunda que tenia los dos ojos, tercero que su pelo no era completamente blanco y la última que Odr al contrario que Odin era un buen padre.

Vidarr no paraba nunca de alabar a su padre y su sueño era seguir sus pasos para convertirse en el próximo jefe de los Einherjar. Para el guardia Odr era su verdadero héroe y no los señores del consejo o el rey. A Loki le habría gustado poder, al menos una vez, decir algo la mitad de bonito sobre su no-padre cuando aun había sido su padre.

-¿Acaso de criminal me voy a convertir en bufón de corte? Si querías que entretuviera a los invitados deberías haberme retirado las cadenas -Dijo señalando las esposas que aun ataban sus manos a su espalda y que se conectaban con un collar que se encontraba bien ajustado contra su cuello dejandole respirar pero sin que se pusiera cómodo.

-Permanecerás en silencio hasta que te de permiso -Frey miró a Odin con una ceja levantada pero no abrió la boca dejando que la reunión la manejara el rey de Asgard -Hay rumores que hablan sobre las piedras del infinito. Es una noticia peligrosa y las consecuencias de que se esparza el rumor pueden llegar a ser alarmantes

-Hace tiempo -Comentó Freya -que no se oye nada sobre las gemas

-Habían quedado selladas o perdidas, o eso se dice en los viejos tomos -Todos se giraron hacía Forseti el cual como siempre parecía ser incapaz de dar una frase directa. Loki normalmente se habría divertido mucho viendo las reacciones de la gente ante las enigmáticas formas de hablar del consejero pero al momento quería que lo que fuera que quisieran preguntarle lo hicieran deprisa. Salir de su celda ya no le parecía algo tan entretenido.

-Forseti ¿Qué sabes sobre las gemas? -El consejero se cruzó de brazos mientras se ponía a pensar para poder reunir toda la información que había leido y almacenado en su cabeza. Frey esperó pacientemente al estar ya acostumbrado a las largas pausas del hombre.

Tyr por otro lado se encontraba al borde de su paciencia. Odiaba esperar y pensar, eso le parecía trabajo de cobardes.

-Las piedras, o gemas, más libros en Vaneheim o Alfheim hablan de ellas, más aquí en Asgard es donde se guardan...o no -Tyr se llevó una mano a la frente. Odiaba tener un mínimo de lazo familiar con este hombre aun si solo era porque su hija era medio hermana de la hija del idiota -Creadas por el universo, o creadoras del universo. Traen vida, traen muerte ¿Qué dicen los sagrados tomos de los elfos?

-Lo mismo, algo más extendido pero son puras teorías

-No veo el problema -Interrumpió entonces el rey enano, el cual había permanecido en silencio -Son gemas, nosotros podemos trabajar con ellas. Si nos las dais podremos destruirlas

-Si fuera tan fácil, mi querido rey enano -Le dijo directamente la reina Freya -ya lo habríamos echo

-Pero algunas si fueron destruidas. Mi padre el rey Bor destruyó el Aether cuando exterminó la entera raza de los svartalfar -Y ante esa frase Loki no pudo aguantarse. El joven príncipe estalló en carcajadas incluso llegando a lagrimear por los ojos a causa del fuerte ataque de risa.

Frey, con mucho más tacto y control pudo apretar sus labios para impedir que la risa escapara.

-¿De qué te ríes tu, serpiente? -Espetó Tyr mirando airada hacía el aun carcajeante Loki. El príncipe sacudió la cabeza soltando los últimos segundos de risa antes de enderezarse y tomar aire. Eso le había sentado bien.

-Los svartalfar no están exterminados. Y el Aether sigue entero. No podeís destruir las piedras del infinito

-A caso dudas de la palabra del rey de Asgard y de su padre antes que él? -Loki levanto una ceja hacía Odin como si le estuviera preguntando la razón de la pregunta. El creía haber dejado bien claro lo que opinaba él sobre los reyes de Asgard.

-Bor fue un gran rey. Algo bélico pero hemos tenido peores -Indicó el criminal mientras miraba directamente hacía Odin. Luego como si nada continuó -Pero lo que le sobraba en fuerza y estrategia le faltaba en sensibilidad y magia. Un hombre así no puede destruir el Aether -Cuando Tyr iba a golpearle por atreverse a hablar mal no solo con el actual rey de Asgard si no con el anterior, Frey detuvo su mano demostrando que a pesar de su imagen frágil y delicada seguía siendo un dios al igual que todos ellos.

-El joven criminal tiene razón. Bor no tenia formas de destruir el Aether, pero si sellarlo. Pero sigo sin entender una cosa, ¿Por qué, Odin padre de todos, necesitabas esta reunión para hablar de este asunto ahora? ¿Y qué hace aquí el criminal?

-La convergencia se acerca y Heimdall siente una presencia oscura marchando en Svartalfheim. Sospecho que algo busca por el Aether y que al igual que vosotros dos cree que mi padre fue incapaz de destruirlo. El criminal Loki es entendido de estos temas, pensé que nos podría ser útil su conocimiento pero tal vez esperé demasiado de él. Odr

-Si mi señor?

-Llévate al criminal de vuelta a su celda. No creo que lo vuelva a necesitar nunca más. Me es inútil -Loki se mordió el labio con fuerza mientras en su espalda ambas manos se cerraron en puños. Una inútil herramienta, una reliquia inservible. Bien jugado viejo tuerto.

En silencio Odr le cogió por el brazo con fuerza pero teniendo cuidado de no hacerle daño y lo llevó fuera de la sala.

En un principio ninguno de los dos habló puesto que había demasiados guardias escuchando y tampoco era como si tuvieran mucho que decirse. Odr había sido siempre el protector de la familia real y además siendo el padre de Vidarr el sabía muy bien lo amigos que habían sido el príncipe y él. Ahora posiblemente le incomodara un poco pero Loki confiaba en que no sufriría ningún maltrato de parte del hombre...o al menos eso esperaba.

Por fin llegaron al pasillo de las mazmorras y fue allí donde con toda la confianza de un Einherjar Odr mandó a todos los guardias fuera para poder escoltar tranquilamente al criminal.

-Vidarr me dijo donde pasó su descanso el otro día

-Hmm

-No te puedo decir que esté feliz con todo lo que has echo pero mi hijo te había echado de menos -Loki asintió manteniendo la boca cerrada. Si hubiese sido cualquier otro habría abierto su bocaza para decir cualquier cosa que quisiera pero con Odr no, no quería cabrearle, a él no. Era normal como padre que no quisiera que su hijo se juntara con criminales pero por lo menos hacía un esfuerzo, un esfuerzo que Loki no había visto nunca de parte de Odin.

-Imagino que debo darte las gracias -Odr le miró levantando una ceja pero le dejó continuar -Ninguno de ellos podría haber entrado tan libremente si no fuera porque alguien les ha dado permiso. Ni si quiera Syn podría haberlo echo tan a la ligera

-Es mi deber, no como guardia, si no como padre hacer que mi hijo sea feliz...me habría gustado que Odin hubiera aprendido eso de mi -Por un momento Loki no supo que decir pero al final se contento con asentirle en señal de respeto y entrar en su celda. Otra vez a esperar a que alguien mandara a llamarle, a que le interesara minimamente a alguna persona. Pero no lo creía posible, sobre todo después de las palabras del rey.

El Loki que era segundo príncipe de Asgard, criminal, dios de las mentiras, reliquia, ese Loki era inútil para el mundo... Pero tal vez, el otro Loki, el dios del caos, el protector de Yggdrasil, tal vez ese Loki si que pudiera ser útil.

Y tal vez esa utilidad llegaba antes de lo que esperaba pues quien se encontraba allí justo delante de su celda no era otro más que Frey. Un simple ilusión creada por el rey Vanir pero la cual seguramente le daría una solución a su aburrimiento.

-Podrías haber esperado unos segundos más. Odr se acaba de ir quien dice que no va a volver -La ilusión de Frey sonrió y cruzó tranquilamente la barrera de la celda para colocarse a pocos pasos de distancia del criminal.

-Tengo algo entre manos, y necesito al mejor que puedo conseguir

-Estoy en una celda

-En esta ocasión no estás solo. Y si cumples, no estarás solo nunca más