(Fairy Tail es propiedad de Hiro Mashima).
"Dicen que el cazador llego,
Que encontró al lobo en la cama,
Que le rajo la barriga.
Y la abuela y caprucita salieron vivas.
Y que el lobo malo murió"
.
.
The Perfect Victim, capitulo cinco:
"Entre sus garras"
Lucy abrió los ojos pesadamente, se encontraba ida. Mierda, la cabeza le daba vueltas. Parpadeo un par de veces y trato de volver sus pies a tierra. Intento incorporarse, pero su algo le impedía a su cuerpo moverse. Subió la cabeza y se dio cuenta de que sus dos brazos estaban atados a las puntas de la cama en que se encontraba, sus piernas también lo estaban. Pero había algo que desconcentro más a Lucy todavía.
Estaba en ropa interior.
Soltó un grito, avergonzada y asustada ¿Cómo había llegado a todo eso? Recordaba haber estado con Natsu en su casa… Todos los recuerdos le vinieron a la mente.
Su amigo y ella recostados en el sillón, el acercándose a ella lentamente… ¡Oh dios!
Lucy se sonrojo al completo al recordar ese acontecimiento. Esa personalidad de Natsu en ese momento… era diferente a lo usual.
El Natsu que había conocido hacia poco tiempo, era uno extrovertido, infantil, divertido, sus ojos mostraban rasgos amables… Pero en ese momento pudo ver otra cosa. En sus ojos noto frialdad, lujuria y diversión, una mezcla. Se había vuelto más serio y calculador. Eso había visto en su rostro. Era como si su otra personalidad se hubiera esfumado.
Como si ese Natsu jamás hubiera existido.
Como si todo hubiese sido una farsa.
La cabeza de la rubia no dejaba de dar vueltas, noto que estaba vendada. Se había dado un buen golpe. Paseo la mirada por la habitación, intentando conocerlo.
Era amplia, pero sucia y descuidada. Era helada y silenciosa, solo con su respiración como sonido. No había ni una sola ventana, había alguna que otras lámparas, pero la luz principal se encontraba apagada. Sin embargo, noto que en la otra punta, se encontraba una puerta de madera ¿Qué habría detrás?
Oyó unos pasos, Lucy se alarmo. Una gran sombra se asomo al abrirse la puerta. Escucho como se cerraba. No podía notar con claridad quien era, pues las luces se encontraban apagadas.
Al ver como se encendía la luz, Lucy mostro una sonrisa de alegría y alivio.
-¡Natsu!-
La chica pensó que le mostraría una de sus amables y reconfortantes sonrisas, que la salvaría y le diría que todo estaría bien.
Pero Natsu seguía allí. Parado en la entrada, viéndola fijamente.
Se miraron la niña y el animal que corrieron a buscar la casa de la abuela
Lucy tembló. Temblaba de miedo al notar que Natsu no era el mismo de siempre. Sentía que era un hombre que conocía por primera vez. El era diferente, sus ojos eran fríos, mostrando una total indiferencia ante la situación.
Lucy comenzó a desesperarse.
-¿Q-que sucede Natsu?- le llamo- ¿P-p-podrías desatarme y ayudarme a salir? No sé cómo llegue hasta aquí…-
El chico solo reacciono caminando hacia ella con pasos lentos.
-Has despertado rápido.- paso.
-¿Eh?- paso, paso.
Natsu dio tres pasos más hasta llegar a la rubia atada. La miro fijamente, y acerco su mano hacia la mejilla de la rubia. Esta lo miro confundida.
-¿Qué mierda heces Natsu?- se estaba impacientando.
No le hiso caso. Paso su mano por la mejilla de Lucy. El silencio reinaba el lugar y solo sus respiraciones se oían.
De un rápido movimiento, el peli rosa so posiciono sobre Lucy. Esta se sonrojo por esta acción. La posición era muy comprometedora.
-¡Hey Natsu! ¡No es momento para bromas! Sal de encim- fue interrumpida por el peli rosa quien le coloco una mano en su boca.
-Eres muy escandalosa.- le dijo fríamente.
Lucy abrió los ojos como platos al notar que el chico iba enserio. Noto algo que la confundió un poco: Natsu llevaba su bufanda puesta.
La mano de Natsu viajo por su cuello, lo acaricio cuidadosamente, como cuidando a que no se rompiera.
-Eres tan suave, Lucy.- le murmuro.
-¿Eh?...-
Lucy se alarmo al sentir como Natsu presionaba con algo de fuerza su seno izquierdo. Grito asustada. Estaba al borde del llanto. Intento gritarle que parara, que no era gracioso. Pero la mano del chico no la dejaba.
Comenzó a masajear su seno con destreza, la rubia cerró sus ojos con fuerza, desesperada.
Mientras una mano masajeaba su pecho, y con la otra callaba a Lucy. Acerco su rostro hacia el cuello de la rubia, aspirando su aroma, jamás se cansaría. El estaba fascinado.
Lucy abrió sus ojos grandes al sentir como la mano de Natsu ahora exploraba por debajo de su sostén. El chico de la bufanda retiro su mano de la boca de Lucy, para beneficio de ella.
Estaba a punto de hablar, pero algo se lo impidió.
Los labios de Natsu contra los suyos.
Comenzo a agitarse, ese era su primer beso. No era uno romántico, ni tierno. Era uno sediento y lleno de lujuria. No transmitía nada de amor.
Esto no le podía estar sucediendo, no a ella.
Natsu mordió el labio inferior de Lucy, haciéndola gemir. Abrió levemente su boca y aprovecho la oportunidad para explorarla mejor.
La rubia sintió la lengua de Natsu dentro de su boca. Ella, por alguna razón que ni ella comprendía, trato de seguirle el juego.
Hubo una guerra, luchando entre ambas lenguas por ver quien tendría el control. El peli rosado sonrió entre besos.
Pellizco levemente su pezón. Lucy gimió ante esto.
Natsu dirigió su otra mano hacia las bragas de la chica, acaricio su intimidad.
La rubia se desespero más. Ella no quería esto ¿Qué había hecho ella? Si tan solo hubiese hecho caso a los demás…
"Debes tener mucho cuidado, Lucy. Serás raptada por la locura en cuanto menos te lo esperes"
Cuánta razón tenía Loke…
Separo sus labios de la rubia para dirigirse a su cuello y hacer caminos de saliva con su lengua.
A Lucy se le escaparon unas lágrimas, deseaba que todo eso fuera una pesadilla.
-Detente…- susurro.
Natsu introdujo uno de sus dedos dentro de Lucy. Ella gimió.
-Detente.- dijo, ya algo más segura.
El peli rosa comenzó a retirar el sostén de Lucy, dirigiendo su rostro a uno de sus senos…
-¡Detente!-
El silencio reino la habitación. Natsu había retirado su mano de la intimidad de la rubia y se quedo observando al punto de sus pechos.
Solo se oía el llanto de Lucy.
Natsu no mostraba ninguna expresión de sorpresa, ni de satisfacción. Quito la mano del pecho de la chica y subió su rostro para verla mejor: Todo su rostro enrojecido, su cabello desparramado por la fría cama. Ese rostro de firmeza y con el ceño fruncido que lo desafiaban, su labio temblando levemente y su rostro mojado por sus lagrimas.
Incluso llorando era hermosa. Se acerco a su oído. Lucy sintió cosquillas al sentir la respiración de su atacante.
-Eres realmente hermosa.- le susurro. Lucy se estremeció. Le lamio el lóbulo y sonrió al oírla gemir levemente.
-Eres perfecta.- le dijo en un tono más alto, subiendo y mirándola fijamente a sus ojos- tu eres la victima perfecta, Lucy.-
Abrió los ojos como platos.
-No debes ser tan despreocupada ¿sabes?- rio él- sabiendo que es peligroso de noche…-
Lucy palideció ¿El…?
-Natsu ¿tú eres…?-
-Sí, Lucy. Yo soy el culpable de la desaparición de todas las mujeres.- sonrió entre colmillos. Se levanto de encima de la chica y la miro con una sonrisa burlona.
-Buenas noches, Lucy.- se retiro de la habitación, dejando a una aterrorizada Lucy.
Todo los que le habían contado sobre él le llego a la mente.
"Las mujeres aparecían violadas, con los brazos cortados o descuartizadas. Al parecer siempre son mujeres."
"Cada dos meses, desaparece una mujer. Luego de dos meses aparece asesinada"
"¿Cuántas víctimas ha habido ya? Como mas de 50 ¿no es así?"
Lucy tembló de miedo ¿Iba a ser asesinada? ¿En dos meses? No... No podía ser, esto no podía estar pasándole a ella.
Las lágrimas comenzaron a salir y Lucy no podía emitir ningún sonido. Estaba aterrada.
"Dicen que el cazador llego,
Que encontró al lobo en la cama,
Que le rajo la barriga.
Y la abuela y caprucita salieron vivas.
Y que el lobo malo murió.
Pero…
Natsu se dirigía a su habitación con las manos en los bolsillos, sonriendo al oír los gritos y llantos de Lucy rogando por piedad.
Pero todo eso es mentira, Lucy.
.
.
