Disclaimer: Todos ellos son de Cube. Ninguno me pertenece excepto SungHo que es producto de las drogas que consumo. Yo sólo juego con ellos. La trama es mía.
Advertencia: Ninguna. Supongo que tendrán que leer el capítulo ant. Para cachar qué onda.
Pareja: Junkwang
Canción recomendada: Decode, by Paramore (le robé el OST a Twilight)
Dedicado: A todas (:
The bad guy VI
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El reloj dio las doce. Doojoon rió sonoramente y caminó semidesnudo a la ventana. Se apoyo levemente en el barandal de esta y agudizó su oído. Una sonrisa de satisfacción se pintó en sus labios. Volteó a verme con los ojos brillando por la travesura que cometeríamos en unos minutos más. Totalmente desnudo, caminé hasta él y cogí la camisa que estaba junto a sus pies y la puse sobre sus hombros. Me miró alzando una oscura ceja.
—No querrás conocer al nuevo "vecino" en estas fachas—él sólo sonrió y me observó de pies a cabeza. Caminé hasta el armario, sintiendo la mirada de Doojoon en mi trasero.
— ¿Podrías dejar de mirarme? —pregunté un tanto irritado. Odiaba no controlar mi humor.
—Quería ver si había dejado marcas…—contestó en una risa. Bufé en respuesta.
Una vez vestidos, descendimos sigilosamente a través de la ventana. Cerré mis ojos para captar mejor la esencia del visitante. Estaba en la habitación de Kikwang. En un susurro casi imperceptible para cualquier oído le dije a Doojoon que me esperaba aquí abajo, yo subiría solo. Se negó rotundamente, pero aceptó finalmente a regañadientes.
Mis músculos se tensaron, preparados para saltar. Con la gracilidad de un gato entre por la ventana, que curiosamente estaba abierta. No había rastro físico del visitante, pero su aroma seguía…Estaba detrás de mí.
Volteé tan rápido como mis sentidos me lo permitieron. Ahí estaba. Delgado y con una pinta de ser un engreído. Novatos…
— ¿Quién eres y qué haces aquí? —preguntó enseñando sus colmillos, dispuesto a atacar. Me crucé de brazos y le alcé una ceja en respuesta.
— ¡Te hice una pregunta! —agarró mi cuello tratando de ahorcarme. Pero su fuerza de novato no era comparada con la mía, y por supuesto, menos con la de Doojoon. La mano de este último se posó en su hombro —había entrado a la habitación —, presionando hacia abajo, la mano del mocoso dejó de apretarme y cayó al suelo, ahogando el grito de dolor que le había producido mi compañero.
Doojoon lo agarró por el cuello y lo lanzó a través de la ventana. Saltó fuera y me hizo esperar dentro.
Caminé hasta la cama de Kikwang y me senté en el borde de estar. Tomé una de sus pálidas y delgadas manos y la llevé a mis labios. Inhalé un poco de su esencia, tratando de controlarme. En poco tiempo él sería mío.
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Tomé al imbécil que minutos atrás había intentado hacerle daño a Junhyung y comencé a golpearlo contra el suelo. Estaba utilizando la fuerza necesaria para que le doliera. El suelo se estaba trizando, pero no me importaba. Nadie le haría daño a la persona que amo y menos si yo estaba para defenderlo, por mucho que él pudiese hacerlo.
—Mira novato…—siseé cerca de su rostro, tomándolo por el cuello de la camisa—, te vas a alejar de este lugar si no quieres más problemas—gruñí. La mirada del novato estaba cargada por el odio y el miedo.
—Aléjense de Kikwang…—espetó amezadoramente —, no responderé ante mis actos.
Me reí ante lo último.
—Te lo advierto novato. Junhyung ya lo eligió, así que no interfieras con los planes —sus ojos se agrandaron ante mis palabras. Sentí como trago saliva. Lo solté y llamé a Junhyung para que bajara.
En menos de un segundo estaba junto a mí. Tomó al novato del cuello de la camisa y lo acercó a su rostro.
—Te estaré vigilando, novato —escupió las palabras con rabia.
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El sol entraba que entraba por la ventana me cosquilleaba en el rostro. Cogí mi almohada y me cubrí con ella.
Tanteé con mi mano a través del colchón en busca de Dongie, pero no lo encontré. Retiré la almohada para ver que en mi habitación no había rastro de él. Me senté en la cama para quitarme el sueño y en eso entró él. Mi corazón latió desbordadamente. Mordí mi labio y bajé la mirada.
—Buenos días, dormilón —comentó Dongwoon con un tono amistoso. Me levanté rápidamente de la cama, cogí una toalla y caminé hasta la ducha. Estar junto a él me ponía nervioso, me sentía torpe y pensaba que él podría descubrir en cualquier momento mis sentimientos hacia su persona.
El agua caliente relajó mi cuerpo. Cerré los ojos dejándome abrazar por aquel calor. Tenía que actuar de manera natural cuando estaba con Dongwoon.
—Kikwang eres un tonto, Dongwoon sabrá que estás enamorado de él…—golpeé mi cabeza repetidas veces con mi puño. Era un tonto.
Cerré el grifo y procedí a secarme lentamente. Necesitaba tiempo para calmarme un poco.
Al salir de la ducha, lo ví leyendo uno de mis cómics. Algo de vampiros, no recordaba por qué había comprado ese.
Aclaré mi garganta para llamar su atención, sus negros ojos se posaron en mí.
—Necesito vestirme… ¿podrías…?—no alcancé a completar la frase porque él ya me estaba interrumpiendo.
— ¿En serio? ¡Vamos nos conocemos hace mucho…! —tomó nuevamente el cómic, sin intenciones de salir. Suspiré resignado.
Con la vergüenza comiéndome vivo, quité mi toalla, quedando totalmente desnudo. Claro que si Dongwoon me viera, lo único que vería sería mi pálido trasero. Rápidamente busqué mi ropa interior y me la coloqué. No había pasado ni un minuto y ya estaba completamente vestido.
Por suerte era sábado, mis padres habían salido. Estábamos los dos.
Reuní todas mis fuerzas, tragué saliva y…
—¿Vamos al cine… y luego a comer algo?
La mirada de Dongwoon se despegó del cómic y se posó en mí. Mi corazón se enloqueció ante la sola palabra.
—Sí.
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— ¡No puedo aceptarlo! ¡Nadie, pero nadie robará a mi presa! —gritó Junhyung estampando un florero contra la pared. Me sentía celoso.
—Hablas como si lo amarás…—comenté mientras veía que poner en la televisión.
El ruido de Junhyung se detuvo. Le miré de reojo, parecía estar pensado algo. Parecía estar pensando lo que le había dicho.
—No me respondiste…
—No me preguntaste nada. Además… ¡No sé, esto es raro! No sé si lo amo, si es sólo obsesión, yo no lo sé…—su voz se perdió al final de aquella frase. Mi corazón se apretó fuertemente.
—Iré a comer algo…—susurró Junhyung saliendo a toda velocidad de la habitación.
El control remoto se hizo polvo bajo mi mano. Cerré mis ojos con fuerza tratando de calmarme.
—Tendré que deshacerme de ese niño rápidamente…
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Hola…No me maten. Ya Salí de clases. Y prometo actualizar xD espero que les haya gustado. (:
LD.
