Hola de nuevo a todos! Les traigo otro capítulo : )
Jnaruko: Si, algunos no creerían que ellos seria capaces de hacer magia tan oscura...pero James no dejara solo a su hijo por nada : ) con respecto a Siri...bueno tendrás que esperar ; )
Jnaruko: Ohhh creeme que Harry no estará en contra : D con respecto a Narcissa...tendrás que esperar muchos muchos capítulos mas para saber, en realidad ella solo era el puente que necesitaba Draco para acercarse a Harry y aunque la quiere de regreso, el estará mas emocionado con la pequeña relación que esta formando con Harry, ademas habrá mas problemas por resolver que ese ; )
Ying Fa Malfoy de Potter: Siiii en realidad seria muy fácil para mi Tom saber...pero dale tiempo porque todavía sigue en shock con lo que aprendió y como Nagini dice, no piensa con su clava cabeza fría jajajajaja. Un beso, cuídate.
Descargo de responsabilidades: Los personajes de esta historia le pertenecen a J.K a quien agradecemos por el increíble mundo que creo.
Capítulo 6: Grimmauld Place
RL&SB***SB&RL
Remus Lupin se encontraba observando por la ventana la Torre Eiffel, estaba anocheciendo y las luces resplandecientes de la torre destacaban contra el cielo purpura. París era un lugar que siempre le había parecido hermoso pero a pesar de la preciosa vista que tenía no podía dejar de pensar en la carta que le había llegado el día anterior.
Sabía que el día llegaría, pero no se sentía preparado para afrontar las consecuencias. Siendo honesto consigo mismo tenía miedo de encontrarse cara a cara con Harry ahora que seguro ya sabía toda la verdad, pero también tenía miedo de saber la identidad del verdadero padre de Harry, su instinto le decía que habría problemas.
Suspiro una vez más, cerró las cortinas y se sentó sobre la cama. Tomo la carta entre sus manos y la abrió para releerla mientras su compañero salía de la ducha.
Querido Moony:
Espero que cuando mi carta llegue a ti estés bien. Supongo que sabrás el motivo de esta, pero aun así te lo diré. Este mismo día le ha sido entregada su carta a mi pequeño Harry y por muy Gryffindor que sea, sé que estará destrozado. Todo esto ya lo habíamos planeado antes así que solo te pediré que no dejes solo a mi hijo y que si aún tienen en su poder nuestros objetos personales nos busquen y nos permitan regresar con Harry.
El los necesita en este momento, espero estar en lo correcto al decir que solo tienen que cuidar de él un poco más de tiempo. Estoy seguro que si todo va bien con él, en unos días recibirán la confirmación de Harry para reunirse.
Les deseo suerte.
Cornamenta
Terminó de leer justo cuando escucho el sonido de la regadera apagarse. Guardo la carta en el sobre y la coloco sobre la mesita de noche. Levanto la visita al mismo tiempo que salía por la puerta del baño un hombre blanco, bien parecido, alto con cabello negro largo y hermosos ojos grises. Estaba envuelto solo con una toalla en la cintura dejando al descubierto su abdomen musculoso y sus torneadas piernas. Alzo la vista sonriendo con picardía.
– Moony cierra la boca o se te caerá la baba, sé que estoy muy bueno pero no exageres– sonrió de medio lado.
– Bien, pues entonces vístete antes de que…
Pero no termino de decir porque ese hombre apuesto se estaba acercando, caminando con sensualidad y Remus sintió un escalofrío recorrer su columna vertebral.
– ¿Antes de que, Moony?– susurro en su oído.
– D-debemos ha-hablar antes…
– Mmmm– chupo el lóbulo de su oreja antes de continuar– porque no mejor te relajas primero.
Remus iba a protestarle por no estarse tomando las cosas en serio, pero la protesta murió en sus labios cuando sintió una húmeda lengua recorriendo su cuello y sin pensarlo puso su mano sobre los cabellos revueltos acercándolo más a él. Escucho una risita ahogada un segundo antes de que chuparan con fuerza a un lado de su clavícula.
– Si-sirius– jadeo mientras echaba la cabeza hacia atrás exponiendo más su cuello– deten…te-tenemos que hablar de Harry.
Sirius levanto sus ojos hacia el licántropo y suspiro.
– Tienes razón– Sirius lo beso en los labios suavemente antes de retirarse hacia el armario para buscar su ropa.
Remus lo observo irse y respiro profundamente para calmar su incipiente erección. Cuando estuvo vestido se sentaron juntos en la cama, cada uno con su carta.
– Sabes Remus, he estado pensando que lo mejor será que, si no recibimos la carta de Harry mañana, regresemos inmediatamente a Escocia y lo busquemos. Claro que lo mejor será que primero hables con él y le expliques la razón por la cual no estoy muerto, no quiero causarle un ataque al corazón si me ve llegar de pronto.
Remus lo observo fijamente durante unos segundos sin pasarle desapercibido el hecho de que no le correspondió la mirada y parecía estar buscando algo en el suelo.
– Tienes miedo– fue su afirmación y vio aparecer un tenue sonrojo en su amante.
– Moony sabes cómo es, se sentirá engañado. Tengo miedo que no me perdone por todo el dolor que le cause, sabes cuánto lo quiero y no creo soportar su rechazo–dijo con la vista clavada en el suelo– pero no se quien sea su otro padre y no puedo abandonarlo otra vez, nos necesitara para afrontar la situación.
– Sé que te perdonara, Harry es un chico muy inteligente y muy noble. Lo entenderá y esta vez estaremos juntos los cinco, pero si así lo prefieres entonces hablare primero con él y después nos reuniremos todos juntos. Además debemos saber qué decisión tomara con respecto a su otro padre.
– Lo que no sé cómo explicarle es que sucedió de verdad con sus padres. No tengo idea de cómo se lo tomara o si lo entenderá– dejo escapar un suspiro.
– En su momento nos preocuparemos por eso. Ahora deberíamos dormir.
– Quien dice que vamos a dormir– dijo con lujuria.
H&D***D&H
Harry venia de la cocina con un té cargado para el rubio que se retorcía las manos nerviosamente. Alzo la vista cuando Harry entraba por la sala y le sonrió tranquilizadoramente.
– Draco no tienes por qué fingir, sé que no esperabas esto pero eso es lo que soy, yo soy hijo de…
– No Harry. El que lleves su sangre no quiere decir que seas igual que él. Desde los once años te conozco y sé que tú no podrías hacerle daño a nadie. No eres ni serás nunca como él y no voy a permitir que eso te atormente ¿me escuchaste?– terminó el rubio con decisión.
– ¿Y qué pasa si cuando crezca me vuelvo como él? ¿Y si en realidad…
– Eso no pasara Harry. ¿Quieres que te diga porque?– vio un brillo de esperanza reflejados en los ojos del moreno– ¡Porque yo no lo permitiré! Cuidare de ti y jamás permitiré que hagas algo de lo que te arrepientas o algo que te dañe– se acercó a Harry despacio y acuno sus mejillas con sus manos– Estaré siempre a tu lado y te protegeré siempre.
Harry sintió sus ojos llenarse de lágrimas y abrazo a Draco fuertemente por el cuello. Sintió los brazos de Draco rodear su cintura y su cálida respiración golpear su nuca. Un delicioso aroma se desprendía de su cuello, provocando que un jadeo se escapara de su garganta. Sintió deseos de probar toda la piel expuesta de Draco pero no se atrevía, aunque se imaginaba que sabría exquisita.
Draco sonrió ampliamente cuando se dio cuenta de la reacción que provoco en el moreno y no pudo evitar que un rayo de esperanza se colara al pensar que quizás…tan solo quizás el moreno podría corresponder sus sentimientos. Se separó con una enorme fuerza de voluntad porque sabía que todavía faltaban muchas cosas de que hablar.
– Bueno, ya que aclaramos esa parte y ya has enviado las cartas a los amigos de tu padre debemos leer ese libro para saber qué es a lo que nos enfrentaremos cuando el Profesor Lupin te busque– vio asentir a Harry y continuo– pero lo que quiero saber es si no tendrás problemas con los muggles con los que vives por haberte ido de casa.
Harry negó con la cabeza y miro a Draco.
– A ellos no les importa lo que me pase. Estoy seguro que han de pensar que me quedare a vivir aquí en la mansión y por eso no he regresado. Al contrario, si regreso estarán decepcionados de tenerme en su casa otra vez– termino el moreno con indiferencia.
Después de haber estado espiando a Harry durante casi todas las vacaciones, Draco estaba seguro que le moreno no exageraba.
– Bueno si es así entonces porque no te mudas a la Mansión. Después de todo dices que no crees que el Señor Oscuro te busque, por lo menos no por el momento. Además así estarías más cerca para visitarte y nadie se enteraría– explico Draco con ilusión.
Harry bajo la vista al suelo avergonzado de sentirse así.
– Veras Draco…es que yo…bueno…no sé si…– tomo aire y soltó a bocajarro– No quiero vivir solo en la mansión– levanto la vista hacia Draco y vio que le sonreía tiernamente– el recuerdo de la muerte de Sirius aún está muy presente y vivir solo en esta enorme casa me haría recordarlo todo el día. No creo soportarlo, su recuerdo me volvería loco. Prefiero regresar con mis tíos, solo será unos días porque la última semana la paso con los Weasley.
Draco hizo una mueca despectiva pero se contuvo de decir nada en contra de ellos. En vez de eso vio una oportunidad ahí que no desaprovecharía.
– Pues yo creo que estarías más seguro aquí que en ese lugar y si lo que te detiene ahí es la falta de compañía, bueno pues…podría quedarme contigo durante los días que te quedan antes de irte con los Weasley. Si tú quieres claro. Además por mí no te preocupes sin mi madre y padre en la mansión tampoco tengo ganas de estar solo.
Harry recordó que Kreacher le dijo que había encontrado a Draco llorando solo en la mansión. Además esa era la excusa perfecta para estar más tiempo con el rubio y de paso dejar la casa de sus tíos de una vez por todas.
Draco estaba nervioso, esperaba no haber ido tan lejos. Estaba por retractarse cuando vio a Harry sonreír dulcemente y asentir antes de hablar.
– Me encantaría que te quedaras conmigo unos días– la hermosa sonrisa que recibió en agradecimiento le dejo mariposas revoloteando en el estómago. Soltó un suspiro, ese guapo rubio seria su perdición– que te parece si cenamos y después vas por tus cosas a la Mansión Malfoy mientras yo recojo mi baúl de casa de mis tíos.
Draco frunció el ceño en desacuerdo y negó con la cabeza. Vio la expresión de confusión en el rostro de Harry y añadió rápidamente.
– Ni sueñes que te dejare ir solo a esa casa. Vamos a cenar primero y después iré a recoger mis cosas a la mansión. Cuando llegue nos iremos a traer tu baúl y regresaremos lo más pronto posible y después ya veremos que hacer– Draco lo observo con una mirada que decía que no aceptaba quejas.
– Ok tu ganas, vamos a cenar que me muero de hambre.
LV***TR
Voldemort esperaba impaciente a Severus que había ido en busca de su ahijado a la Mansión Malfoy.
Cuando escucho el sonido de la puerta golpeando dejo oír un quedo "adelante" mientras se levantaba impaciente de su silla. Pero miro con confusión que Severus había llegado solo y pregunto.
– ¿Dónde está el Joven Malfoy? ¿Por qué no lo traes contigo?– sentía que comenzaba a sentirse molesto.
Severus intuyendo los mismo y no deseando ser recibido por un par de crucios explico rápidamente.
– Mi señor– hizo una reverencia– acabo de regresar de la Mansión Malfoy pero temo decirle que el Joven Malfoy no está. Los elfos me han dicho que lleva desaparecido desde el día de ayer y que solo regreso por unos cuantos minutos para recoger ropa limpia y volvió salir sin decir a donde.
Voldemort entrecerró los ojos peligrosamente.
– Mmmm quizás este con alguna conquista. Está bien Severus te daré una prórroga, tienes hasta el día de mañana a medio día para encontrarlo y traerlo ante mi presencia. No me vuelvas a fallar Severus. Ahora retírate.
– Mi señor– inclino ligeramente la cabeza y salió de la habitación.
¡Maldita sea Draco donde diablos te metiste! Por tu bien espero que no te estés metido en problemas. Soltó un suspiro con frustración, conocía a su ahijado, sabía que si no quería ser encontrado no habría forma de hacerlo, no le quedaba de otra más que enviarle una carta.
D&H***H&D
Draco apareció en la cocina diez minutos después de haberse ido, pero Harry estaba tan cansado que se había quedado dormido otra vez en el sofá. Despertó cuando sintió unas caricias en su mejilla derecha, pero no abrió los ojos intentando disfrutar de la caricia por más tiempo. Los dedos viajaron por su mandíbula y descendieron por su cuello, reprimió un escalofrió pero se le escapo un pequeño suspiro.
El rubio se dio cuenta que Harry había despertado desde que le toco por primera vez y sonrió con satisfacción cuando vio que se le erizaban los vellos de los brazos, así que decidió castigarlo un poco por intentar engañarlo. Se acercó despacio a su oído y le susurro con voz sedosa.
– Despierta perezoso o tendré que buscar una forma de hacerlo yo mismo.
Observo con fascinación como se estremecía el moreno y soltó un suave jadeo. Su mirada se cruzó con los ojos verdes y sonrió traviesamente enderezándose.
– Parece que estabas muy dormido– vio sonrojarse deliciosamente sus mejillas– supongo que estarás muy cansado, así que propongo que vayamos rápido por tus cosas y regresemos a dormir ¿Qué dices?– le lanzo una sonrisa marca Malfoy que derretían a cualquiera.
– Cl-claro– se levantó despacio colocándose sus lentes y llamo al elfo– Kreacher llévanos a la casa de mis tíos, pero aparécete en los arbustos de la casa para que nadie nos vea.
El elfo asintió y tomo de las manos a sus dos amos, despareciendo al instante.
Aparecieron frente a la ventana de su casa escondidos detrás de unos matorrales.
– Bien Kreacher, cuando te llame regresamos a Grimmauld Place.
Sin esperar respuesta tomo a Draco de la mano y camino a la puerta. Tocaron el timbre un par de veces antes de que apareciera la cara de caballo de su tía Petunia.
– Ah! Eres tu– pero antes de seguir noto la presencia de alguien más y se giró para observarlo.
Sus ojos se abrieron sorprendidos cuando se fijó en su ropa costosa y en su cabello rubio pero aún más cuando vio las manos entrelazadas.
Draco la observaba con absoluto desprecio y una mueca de asco.
– Si tía Petunia, pero no te preocupes solo vinimos a recoger mis cosas. No tardare mucho– dijo con indiferencia.
Su tía se hizo a un lado dejando el paso libre para los jóvenes mientras no le quitaba los ojos de encima a Draco, cosa que molesto en sobremanera a Harry. Estaban por subir las escaleras cuando apareció su tío Vernon seguido de Dudley. Harry se paró en seco indeciso sobre subir o esperar a que los viera. Draco pareció percibir su confusión porque levanto la vista en el preciso momento que su tío los veía, frunciendo el ceño al ver a Harry y viendo con envidia la ropa de Draco.
– ¿Qué haces aquí mocoso? – escucho un gruñido de parte de Draco y observo con miedo como asomaba la punta de su varita por su camisa.
Harry toco tranquilizadoramente el hombro de Draco antes de contestar.
– Descuida tío solo estaré unos minutos mientras recojo mis pertenencias. Después me voy– miro a Draco de reojo y añadió– nadie sabe a dónde me iré, así que si no quieren que me obliguen a regresar con ustedes no le digan a nadie a donde me fui.
Estaba por subir las escaleras cuando su tía lo interrumpió.
– Pues es demasiado tarde. Hoy vino a buscarte uno de los tuyos– observo la alarma en los ojos de su sobrino y se apresuró a añadir– no debería ser nada malo porque era uno de los que te protegen.
– ¿Quién era? ¿Qué le dijeron?– Harry estaba entrando en pánico, pero sintió la mano de Draco apretando su muñeca y respiro hondo. Aunque no le pasó desapercibida la mirada atónita de su primo y lo miro frunciendo su ceño.
– Severus Snape– dijo con desprecio su tía mientras sentía a Draco ponerse tenso– solo le dije que te habías ido desde ayer por la mañana a la casa que te heredaron– terminó nerviosa.
– No te preocupes por eso Harry, yo puedo manejar a Severus. Ahora recojamos tus cosas y salgamos de aquí.
Harry asintió y comenzó a subir las escaleras con Draco tras él, dejando atrás a sus tíos y primo pero recordó la mirada de su primo y volvió la vista atrás justo para ver cómo se comía con los ojos a Draco. Se paró de golpe y le lanzo una mirada furiosa a su primo gruñendole amenazadoramente.
Draco lo miro confundido y giro la vista para ver cómo se sonrojaba el primo de Harry pero no comprendió el motivo hasta que Harry se colocó detrás de él y tras una última mirada se giró hacia él y comenzó a subir. Draco comenzó a reír mientras subía rápidamente las escaleras con Harry pisándole los talones.
Cuando entraron por la puerta todavía no borraba su sonrisa de autosuficiencia. Miro a Harry sonriendo y le guiño el ojo.
– No sé de qué tanto te ríes. ¿No será que te gusta que te observen por detrás? Porque déjame decirte que el asqueroso de mi primo no perdió la oportunidad– dijo Harry molesto por la actitud del rubio.
– Claro que me gusta que me observen, soy hermoso después de todo pero no te preocupes porque jamás me gustaría tu primo– sonrió de lado al ver el ceño fruncido de Harry– a mí me gustan morenos y de ojos verdes– le guiño un ojo y camino hacia la cama.
Harry sintió como se le subían los colores a la cara y sonrió bobamente mientras observaba al rubio meter cuanta ropa se encontrara en su baúl. Quince minutos después el baúl estaba sobre la cama con todo adentro incluidas ropa, libros, y todas sus pertenencias.
Miro a Draco y le sonrió en agradecimiento, tomo la jaula de Hedwig y asintió hacia Draco.
– ¡Kreacher!
– Diga Joven Malfoy– hizo una reverencia.
– Regresemos a la Mansión Black.
Tomo el baúl de Harry y desaparecieron rumbo a la mansión.
Cuando llegaron vio los ojos brillosos de Harry y sin decir más lo abrazo con fuerza mientras acariciaba su espalda.
– No importa, no les guardo ningún tipo de sentimiento. Es solo que ahí viví muchas cosas tristes…no sé qué debería de sentir.
– Vamos Harry, has pasado por mucho hoy. Será mejor que te acuestes a dormir. Te acompañare y después le pediré a Kreacher que me arregle una habitación si no te molesta– dijo Draco conduciendo al moreno a la habitación.
Harry solo asintió pero cuando llegaron a la habitación le pidió a Draco que se quedara esa noche con él.
– Quédate solo esta noche conmigo y si quieres mañana le pides a Kreacher que te arregle una habitación– volteo su mirada hacia la cama– La cama es muy grande y te prometo que no te pateare.
Draco soltó una pequeña carcajada antes de asentir.
– Ok, pero antes debes ponerte un pijama. Iré por mis cosas, no tardo.
Vio al rubio salir de la habitación y se dirigió al baño para asearse y cambiarse.
El rubio salió rápidamente de la habitación sintiéndose nervioso. Quería dormir con Harry pero temía que no pudiera contenerse y terminara haciendo alguna tontería. Decidió que se cambiaría en la sala para evitar tentaciones.
Cuando regreso a la habitación encontró a Harry recostado sobre uno de los lados de la cama tapado hasta el cuello y sonrió. Era la tentación más grande que había visto en su vida. Se acercó despacio a la cama y miro al moreno un momento antes de levantar las sabanas y entrar en la cama.
Había demasiada distancia entre ellos y eso era algo que él no iba a dejar que sucediera.
Rodo sobre su costado y se acercó a Harry quien se sobresaltó al instante pero sonrió al rubio y enseguida se giró dándole la espalda, acurrucándose en su pecho. Draco suspiro satisfecho y abrazo al moreno de la cintura mientras le susurraba al oído un buenas noches que le correspondió con un susurro.
Enterró su nariz en la nuca del moreno mientras este a su vez se aferró de sus brazos. Después de unos minutos ambos estaban dormidos.
El primero en despertar fue Harry, algo lo había despertado aunque no sabía qué. Cuando abrió sus ojos se olvidó del ruido que había escuchado pues con gran vergüenza se dio cuenta que tenía aferrado a Draco por los hombros mientras sentía el calor de los brazos del rubio rodear su cadera. Su rostro estaba tan cerca del cuello del rubio que podía sentir el calor que emanaba de su piel y la boca se le hizo agua de solo imaginar el sabor que tendría, se veía tan suave que tenía ganas de tocarla. Alzo la vista unos segundos y vio a Draco profundamente dormido así que creyó que si lo tocaba no despertaría, además solo sería un pequeño roce.
Despacio poso la yema de sus dedos sobre su cuello deslizándolos desde su oreja siguiendo la línea de su mandíbula. Sin darse cuenta se había acercado más a él hasta tocar con la punta de su nariz un lado de su cuello, olía tan delicioso que no aguanto las ganas de probarlo. Saco la punta de su lengua y la deslizo trazando círculos sobre la piel expuesta sintiendo un escalofrió recorrer su columna. Estaba tan perdido degustando el sabor de la piel del rubio que no se dio cuenta que Draco había girado su cabeza exponiendo aún más su cuello, hasta que escucho un gemido salir de la garganta del rubio. Se separó rápidamente de su cuello sintiendo subir el calor por su cara y miro con alivio que Draco seguía dormido, así que como pudo se deshizo de su abrazo y salió de la cama rumbo al baño, necesitaba una ducha de agua fría cuanto antes.
Cuando escucho la puerta del baño cerrase abrió sus ojos y sonrió con satisfacción.
"Bien, ahora sé que no le soy indiferente. Si sigue así no podré detenerme la próxima vez, pero ya empezaste el juego Harry y ahora lo terminaremos".
Se levantó de la cama desperezándose. Estaba escogiendo un cambio de ropa limpia de su baúl cuando escucho al moreno salir de la ducha, se giró rápidamente y le sonrió, pero la sonrisa se congelo en sus labios cuando lo vio. Estaba totalmente mojado y lo único que llevaba era un toalla pequeña amarrada en sus caderas, dejando al descubierto su abdomen plano y sus largas piernas. Malfoy trago pesadamente viendo como Harry secaba su cabello con otra toalla dejándolo más desordenado que antes y eso solo logro encenderlo más. Perdió la batalla al ver a Harry sonrojarse cuando se dio cuenta que estaba casi desnudo frente a él. Mando todo al demonio y sonriendo seductoramente se acercó al más pequeño con pasos felinos.
Harry se puso nervioso cuando vio la mirada del rubio que se acercaba cada vez más a él, hasta que quedo solo a unos centímetros de él. Lo miro directo a los ojos y siguió como hipnotizado los movimientos de su mano que le quitaban en ese momento la toalla con la que se secaba el cabello.
– Es peligroso salir así de mojado, te podría dar un resfriado Harry– su voz era más un susurro suave– ¿Por qué no dejas que te ayude?– y diciendo esto comenzó a deslizar la toalla por su cuello tocando con la punta de sus dedos la piel del moreno quien se estremeció bajo el toque.
Harry sentía que la piel donde iba tocando Draco ardía como fuego pero no podía reaccionar. Vio la mano del rubio bajar por su pecho y soltó un jadeo cuando esos dedos rozaron su pezón convirtiéndose en pequeños gemidos al sentir la mano de Draco pasearse por todo su abdomen.
– Dra-Draco– gimió despacio con los ojos cerrados.
– Dime Harry– aprovecho el estado en el que estaba el moreno y aferro su cadera con la otra mano.
Harry abrió los ojos sorprendido. Su aliento se atascó al ver a Draco tan cerca.
Draco no podía aguantar por más tiempo, tenía que probar sus labios. Se inclinó despacio sin dejar de mirar esos hermosos ojos verdes, ya podía saborear su aliento pero justo cuando estaba por posar sus labios un golpe seco se escuchó en la ventana haciéndolos sobresaltar. Se separaron con rapidez y voltearon a la ventana para ver una lechuza parda.
Draco se acercó rápidamente para abrir la ventana al reconocer la lechuza de su padrino.
– ¿Saben que estás conmigo? –pregunto Harry confundido.
– No lo creo, no se lo he dicho a nadie ni siquiera a los elfos de la mansión– miro con desconfianza el sobre– pero la carta es de mi padrino.
Abrió la carta con rapidez y la leyó. Se giró hacia Harry con ojos aterrados.
– ¿Qué pasa Draco?– pregunto preocupado.
– Severus dice que el Lord quiere verme hoy al medio día.
– No te marcara ¿o sí?– Harry estaba alarmado.
– No lo sé, pero tengo que ir no tengo opción. Quizás sabe dónde está mi madre y…–miro a Harry asombrado– o talvez ya sabe la verdad sobre ti y quiere que te capturemos.
Harry camino hasta él y lo tomo de las mejillas.
– Sea cual sea la razón estarás bien. No debes preocuparte– Harry se dio vuelta y saco un objeto de su túnica– llévate esto. Es un traslador que me dio la orden al terminar este curso por si lo necesitaba y justamente te traerá a Grimmauld Place.
Draco lo tomo indeciso.
– ¿Y que pasara si quiere que te capture para llevarte con él?
– Pues si ese es el caso entonces hazlo. Tráelo aquí, después de todo ya recordó a mi padre, quizás me dé la oportunidad de decirle toda la verdad y sino pues…
– ¿Estás loco? Yo jamás le permitiré que…
– Draco, debes ir y mostrarte fuerte. Tú puedes hacerlo, confió en ti. Eres un Malfoy después de todo y sabrás sacarle provecho sea cuál sea la situación.
La convicción en la voz de Harry le dio fuerzas para lo que venía. Asintió y respondió la carta de su padrino.
– Lo acabo de citar cinco minutos antes de las doce en la mansión. Así no le dará tiempo a preguntarme sobre donde he estado, porque si me mandó una carta es porque ya me busco en la mansión.
– Muy bien, entonces toma una ducha y bajemos a desayunar para que estés listo antes del mediodía.
Gracias por leer : D espero que les haya gustado.
Si les gusto, no duden en dejarme saber que piensan : )
Nos leemos pronto chicos y chicas!
