Glosario de términos
Asshole: una de esas cosas que dice Inglaterra que hacen que todos se rían por lo bajo cuando pretende convencer a cualquiera que se quede quieto el tiempo suficiente de que es un "gentleman"
Buffoon: Payaso, bufón.
Soho: Céntrico barrio de Londres en el área de la Ciudad de Westminster, dónde se concentra la mayor parte de la vida nocturna de la ciudad.
Oxford Street: La calle de Oxford.
Bloody party of shit: La manera en la que Inglaterra se refiere a la costumbre no-puedo-creer-que-sea-legal de hacer explotar CUALQUIER COSA en Estados Unidos durante el cuatro de Julio.
Police nationale: Policía francesa.
The queen: Adorable ancianita hortera y borracha famosa por llevar pamelas y sombreros horribles de medidas astronómicas en cada ocasión que se le permite, con quien Inglaterra siente alguna especie de retorcido complejo de Edipo.
Anarchy in the United Kingdom: "Anarquía en el Reino Unido" Canción del grupo de Punk "Sex Pistols".
Cynique: Cínico.
Stop: Para, detente.
BBC: British Broadcasting Corporation. El servicio público de comunicación en el Reino Unido. Tanto radio como televisión.
Tottenham: Equipo de fútbol rival histórico del Arsenal F.C. (Hay que decir que Inglaterra también debe ser hincha del Chelsea, cuyo rival histórico es el Manchester United)
Derbi de North London: Mítico partido de fútbol que enfrenta a los dos equipos del norte de Londres, el Arsenal y el Tottenham.
French House: Casa Francesa.
―¡Bien! Salgamos entonces ―dice Francia abriendo la puerta de la casa y saliendo al porche.
Inglaterra abre el paraguas siguiéndole hasta la entrada del jardín, fijándose en que el oso está ahora en el cobertizo, suspira y niega con desaprobación.
―Quizás seamos nosotros quien hagamos estallar algo, finalmente ―sonríe de lado saliendo a la calle y mirando a ver si ve un taxi.
Instantes después de estar parados ahí, aparece uno, pero al ver a Inglaterra, frunce el ceño y no les hace la parada.
Inglaterra frunce el ceño y le lanza su paraguas contra el taxi.
―Asshole! ―le insulta mientras Francia se ríe.
―Esa es la actitud correcta, mon ami, solo que no va a conseguirnos un taxi.
El inglés sale a medio de la calzada a recuperar su paraguas y ve que se aproxima otro taxi, se queda en medio sin apartarse, con el ceño fruncido. Francia sonríe y se queda a la espera de que el taxi se detenga para abrir la puerta.
El taxi derrapa con la lluvia y se para solo a un palmo de las rodillas de Inglaterra, el conductor sale por la ventanilla insultándole mientras Francia se mete en él, dejando la puerta abierta tras el.
Inglaterra se acerca a la ventanilla del conductor, le agarra por el cuello y le muestra su carnet identificativo.
―¿Ve esto? ¿Sabe qué significa, bloody buffoon? Significa que si quisiera podría sacarle de aquí y quedarme con su bloody coche de mierda sin que usted pudiera reclamar siquiera, pero resulta que conduce un bloody Ford asqueroso, y hoy estoy hasta los bloody cojones de las bloody mierdas yankees, así que ha tenido suerte ―le grita en una amenaza y le suelta entrando detrás, al lado de Francia.
―Hello ―el francés saluda al conductor con la voz y la mirada mas sensual que sabe hacer.
―Al bloody Soho ―le indica Inglaterra― y si no tomas el bloody Oxford street le juro que no le pagamos ―amenaza.
Francia mira a su acompañante algo nervioso, tomándolo del brazo para intentar tranquilizarlo mientras el taxi se pone en marcha, él le mira de vuelta.
―¿Qué? ¿No quieres ir al Soho? ―pregunta agresivo.
―A donde tu digas, mon amour ―responde levantando una mano y haciéndole un suave cariño en una mejilla... Y luego soltándolo y mirando al frente. Inglaterra se frota los ojos echando para atrás la cabeza y luego sonríe, hace mucho que había dejado de aterrorizar a la gente y a abusar de su poder, ni siquiera se acuerda muy bien por qué.
―Apuesto a que podemos montar una buena bronca ―sentencia.
―Estoy seguro de que sí ―Francia sonríe.
―¡Ja! ―sigue Inglaterra, empezando a imaginarlo―. Seguro encontramos algún estúpido yankee al que poder patearle el culo hasta que regrese a su país, siempre hay muchos turistas en el centro... ¿No que no quieren este país? ¡Pues que se vuelvan a su bloody casa! Como encuentre a un solo bloody git con un petardo, se lo voy a hacer tragar prendido... ―determina y luego cambia el tono a uno mucho más bajo―. Tu... ¿le has felicitado? ―le pregunta fingiendo desinterés. Francia lo mira de reojo.
―Yo... hable hoy con él ―responde sin especificar.
―Y te invitó a la bloody party of shit que hace cada año, ¿verdad? ―frunce el ceño.
―A ti también te invitó, como cada año... ―dice con suavidad.
―Of... Of course... ―susurra apartando la vista―. Pero yo... Quizás deberías haber ido ―sentencia. Francia lo escruta con una mirada cargada de sentido.
―¿Traes delineador? ―le pregunta cambiando completamente el tema.
―¿Delineador? ―pregunta Inglaterra abriendo los ojos descolocado.
―Oui... de ojos. Delineador negro ―le explica.
Se busca en los bolsillos, de hecho, no tiene ni idea de que pudo dejar guardado en los bolsillos de la chupa antes de subirla al desván. ―Yes… ―responde levantando las cejas realmente sorprendido― seguramente tenga más de treinta años.
Francia lo abre y se hace una línea en la mano... está algo seco en el exterior, pero funciona.
―Ven, acércate y mírame ―pide jalándole la mano.
―¿Qué vas a hacer? ―pregunta desconfiado, frunciendo el ceño.
―Pintarte los ojos, Angleterre. Como lo he hecho muchas veces antes ―dice haciendo los ojos en blanco―. ¿Podrías relajarte y dejar de saltarme al cuello? ―le pregunta fastidiado mientras se le acerca con el lápiz.
Inglaterra sigue con el ceño fruncido, pero se acerca un poco.
Francia le delinea uno de los ojos y luego se aleja un poco y le sonríe...
―Ya decía yo que hacía falta algo... ¿lo quieres así o más grueso? ―le pregunta con sonrisa ligeramente pervertida. El inglés parpadea un poco por la molestia, por que hace mucho que no los lleva pintados y además el lápiz está un poco reseco.
―No. No te pases.
―Bien ―le delinea el otro ojo―. Ya estás.
Inglaterra saca el teléfono y trata de reflejarse en la pantalla, mientras Francia se gira a intentar verse en el cristal del coche para delinearse los suyos.
―¿Que tal? ―pregunta girándose a que lo vea.
―My god... recuérdame que huyamos de Scotland Yard si llegara a pasar algo ―pide sintiéndose un poco ridículo, a pesar del alcohol que lleva encima y que por eso se esta dejando hacer todo eso... fijándose en como de grandes y profundos se le ven ahora los ojos azules a Francia... pero sin ninguna intención de comentar al respecto.
―Mon ami... ¿cuándo nos ha agarrado antes Scotland Yard? ―pregunta con una sonrisa―. Ni Scotland Yard ni la Police Nationale ni ninguna otra nos ha atrapado antes, no veo por qué esta vez sea la diferencia ―concluye sonriendo.
―A ti no, pero yo tuve que dar bastantes explicaciones a the queen por lo de "Anarchy in the United Kingdom" ―explica desviando la mirada. Francia suelta una carcajada.
―Te ves absolutamente irresistible, Angleterre... lo había olvidado ―dice acercándole la cara.
―Wanker ―le golpea el brazo... no muy fuerte. Francia se semi recuesta en el asiento de atrás, recargándose en Inglaterra.
―¿Traes dinero, verdad? ―pregunta mirándolo de reojo.
―Of course... ya te he dicho antes que he dejado el vicio ―suelta cínico.
―Cynique! ―le acusa mientras levanta las cejas sonriente―. Mira, estamos llegando ya... stop, stop! ―le pide al conductor― No quiero que nos vean llegar en taxi...
Inglaterra pone los ojos en blanco, saca la cartera, mira el taxímetro y saca el importe... y luego, en un momento de lucidez, recuerda que antes se le ha ido la olla y le ha dicho al taxista quien es, le da cincuenta libras más.
―La BBC puede enterarse de esto o puede usted conservar su licencia. La versión oficial por si alguien pregunta es que usted ha tenido una noche de mierda.
Francia sonríe y apremia a Inglaterra a que se baje del coche. Él lo hace y se arregla un poco los pantalones en el culo, debido a la sensación rara que le produce... el francés no debe enterarse, pero obviamente unos pantalones tan estrechos solo pueden usarse con un tanga y no se acostumbra del todo todavía después de hace tanto tiempo.
―Parece que no ha pasado ni un sólo día, ma cher, desde la última vez que estuvimos aquí ―le dice sonriéndole, poniéndole la mano en el hombro y empezando a caminar.
―¿Has pensado alguno? ―pregunta el inglés mientras le sigue, sonriendo de lado.
―El problema es que... pese a que parezca o no, han pasado algunas décadas desde la última vez que vinimos aquí... y no sé cual es sigan abiertos y cuales no
―Veamos... ―empieza mientras levanta un brazo por encima de la cabeza para estirar los músculos.
―Este no parece ser malo.. mira cuanta gente hay afuera ―dice señalando uno que está cruzando la calle.
―Mmmm... yes, conozco a los dueños. La bebida es abundante pero son del bloody Tottenham ―explica―. Es divertido venir a ver el fútbol.
―¿Vienes a ver el fútbol... aquí? Vaya si eres extraño.
―Solo a veces, en el derbi de North London ―se encoje de hombros.
―¿Y ese de allá? No confío mucho en lo punk que puede ser un bar llamado "Punk london" pero... creo que quizás no esté tan mal...
―Nah, France, eso es para luego, cuando vayamos a patear culos americanos. ¡Ahí van los turistas!
―Pues entonces tu, oh conocedor, dirígenos a un lugar de tu agrado... ―se burla un poco mirándole de reojo―. Quizás si le preguntamos a esos tipos de allá... ―dice señalando a un grupo de encadenados.
―No pienso preguntar a nadie, Frog! Esto es London, el Soho ―responde fastidiado, con los ojos en blanco y empieza a andar hacia ningún lugar determinado, parándose a escuchar la música que sale de los pubs.
Francia lo sigue sonriente.
―No te recordaba tan experto... creo que no has bebido aún lo suficiente ―declara a modo de burla.
―Tu te has dejado la botella en casa ―le riñe y cada vez que se acerca a alguno que suena algo que le gusta, acaba siendo música americana―. Bloody hell!
―Oh... mira... ahí hay uno llamado "French house", ¿no quieres entrar?
―Eso es un burdel ―se burla.
―¡No es un burdel! ―se queja― O... al menos no parece...―dice mucho más bajito.
Inglaterra se encoge de hombros.
―Vamos, si rompo algo ahí no me sabrá tan mal ―suelta con ácida sinceridad.
―Cejas... elige uno, pasear por Soho sin entr... ―se detiene al oir eso último―. ¿Al burdel? ¿Quieres ir a un burdel? ―le pregunta atónito.
