Katniss

No aguantaba más necesitaba descansar escuchar tanto parloteo, lo único que me desagradaba de mi perfecta audición, los chismorreos, algo que realmente no me interesa y no podía evitarlo necesitaba algo de "alvi" para poder relajarme tan solo tendría que esperar unos diez minutos según el reloj solo que parecía que el director arruinaría mis planes.

-Chicos, profesor me permitirían un momento necesito dar un anuncio- el profesor simplemente asintió y el director prosiguió-Se que comúnmente decidimos a los "arpha" por los exámenes diagnósticos pero por esta ocasión hemos decidido dar a el puesto a los alumnos que consiguieron el 100 en el examen de ingreso y con ello me refiero a los hermanos Everdenn, Katniss y Gale-

Bueno si mi objetivo era no llamar demasiado la atención realmente iba en mal camino ya tenía bastante con lo de la mañana como para que ahora el director se viniese con este discurso que simplemente no podía decir que seriamos "arphas" y ya, vale lo único bueno era que al fin era libre de ir a mi habitación a dormir un buen rato o eso era lo que esperaba.

Sonó la campana y los chicos y yo tomamos nuestras cosas mientras nos abríamos paso para salir rumbo a los dormitorios.

-Soy yo o las clases han estado de mierda-

-¡Uy! Hasta que el angelito se suelta de lengua-

-Cállate Peeta tú dices mas grosería de las que yo suelto en un puñetero año, además sabes que odio que me llames ángel-

-Te llame angelito que es diferente monstruo-

-Ya compórtense quieren parecen un par de niñitos-

-Mentira Gale, acaso haz escuchado a un chiquillo usar nuestro lenguaje-

-En eso tienen razón, los niños son más educados que ustedes, y por cierto de dónde has sacado tanta palabrería hermanita-

-Como si tú no tuvieras el mismo lenguaje-

Mi hermano solo se encogió de hombros y no soltó queja, como si él no hablase peor que yo además nunca hablaba así si no estaba en confianza. Después de un rato de andar mientras Peeta y Gale bromeaban llegamos a lo dormitorio y me despedí de ellos con un gesto mientras buscaba mi iphod y mi llave, esperaba que algo de música me relajara un poco además no hacía mucho que le tenía y necesitaba darle uso, al fin en mi habitación o eso pensaba hasta que sentí los pasos de alguna chica dirigiéndose hacia mí lo único que me quedo fue suspirar, volverle a echar seguro a la puerta e intentar poner mi mejor cara algo que creía imposible.

-Disculpa podrías ayudarme con algo-

Después de tener que pelearme con una ventana por 20 minutos, algo que realmente pude haber hecho en menos de 1, regrese al fin en mi habitación notando que mi puerta había sido forzada sin éxito, cosa que realmente no me importo mucho ya sabía que sería alguna de las amigas de la chica que me llamo es ventana no se había atascado la habían atascado probablemente quisieran hacer alguna tontería, bueno eso no era de mi interés y lo que yo necesitaba era un relajante baño caliente así que puse todo en su lugar y comencé a llenar mi tina, solo que al parecer Peeta venía a molestar con algo lo que me hizo serrar el agua y encaminarme a la puerta y justo abrí antes de que Peeta llamara a la puerta.

-¿Necesitas algo Peeta?

Realmente estaba de mal humor así que no pude evitar ponerle una cara de pocos amigos cosa que no le importo ya que parecía que tenía algo importante que decir y lo comprobé cuando me llamo por mi nombre completo.

-Katniss, hubo un pequeño inconveniente ven con migo quieres-

-Claro, solo hecho el seguro y listo-

Tome mi llave y seguí el paso rápido de Peeta hasta un almacén detrás del gimnasio que daba al bosque, desatranco la puerta y ambos entramos en penumbras, claro que ambos teníamos la ventaja de ver claramente así que note la presencia de un chico atado a una silla por lo que mire extrañada a Peeta pidiendo una explicación me jalo hacia un costado y susurro levemente.

-Lo encontré merodeando cerca de ellos así que le pedí que regresara el no quiso y simplemente me ignoro, no tuve de otra más que arrastrarlo hasta aquí-

Este chico no tenía remedio alguno.

-¿Y por eso lo ataste a una silla?-

-No, lo ate cuando el imbécil comenzó a gritarme e intentar golpearme-

Simplemente rodé los ojos y solté un pequeño bufido mientras cruzaba mis brazos para dirigirme al chico de la silla mientras Yu encendía la luz.

-Veo que regresaste pendejo-

-Disculpa pero que yo sepa es la primera vez que vengo aquí y segundo aún no te he insultado-

El chicho se sorprendió bastante al notarme frente a él con el seño un tanto fruncido de mi parte.

-¿Y tú eres?-

-Cinna Taiana-

-Mmm… ya veo y se puede saber ¿Qué hacías metido en el bosque? Y por lo que se te adentraste una distancia bastante extensa-

-Así que el pendejo ese te fue con el chisme ¿no?-

-No estarás hablando de mi o ¿si imbécil?-

Yu al fin comenzó a hablar pero realmente parecía cabreado así que le detuve con un gesto y le indique que se colocara a mi lado.

-Bueno te are una simple pregunta, ¿Qué asías en el bosque?-

El solo sonrió de manera socarrona y me miro desafiante.

-La misma pregunta va para el-

-Peeta tiene autorización si es que algún estudiante se decide a entrar, como por ejemplo tu-

El chico volvió a sonreír provocándome algo de enojo lo que no ayudo con mi dolor de cabeza así que sin más me acerque a él y le mire directamente a los ojos.

-Vale dejemos claro esto, si vuelves a meterte en el bosque te aseguro que no saldrás bien librado- me aleje de él y mire a Peeta- ¿está listo lo de la barrera?

-Claro preciosa-

Sonreí malévolamente y Peeta comprendió mis gestos al instante sacando de su bolsillo un pequeño dispositivo plateado y una navaja roja que me lanzo, tome la mano atada del chico y desplegué la navaja mientras pinchaba uno de sus dedos él se quejo con un gruñido y mientras apretaba la yema de su dedo Yu colocaba en el identificado una plaquita para poner la sangre de Donovan.

-Listo con esto sabré si pasas mas allá de lo debido; Peeta traes una bandita-

Peeta asintió mientras desplegaba una gran sonrisa mostrándome la bandita de Elmo que traía en la mano y la ajusto en su dedo este chico tenia su lado infantil.

-Bueno creo que puedes irte, ha y si deseas puedes divulgar lo que te paso te aseguro que nadie que creerá, Peeta ya puedes desatarlo te espero afuera-

Le devolví la navaja y me encamine a la puerta mientras escuchaba la sarta de insultos que se soltaban el uno al otro, mi cabeza pronto estallaría me recargue en un árbol con la cabeza hacia atrás mientras respiraba tranquilamente, al poco tiempo escuche los pasos de Peeta acercándose a mí, me separe del árbol cuando llego a donde me encontraba, sin pensarlo abrí los ojos de golpe cando sentí que me abrasaba por la cintura y me pegaba a él, no me desagradaba el hecho de sentirlo cerca ya que era de las pocas personas de las que me transmitían calidez, ya que su temperatura era bastante más alta que la mía, pero mira que agarrarme así, realmente estaba a punto de golpearlo solo que un olor realmente familiar y agradable comenzaba a inundar mi nariz claro dejando a un lado su inconfundible colonia y el suave aroma a menta, el "alvi" que traía entre su chaquete comenzaba a quitarme el dolor de cabeza, por lo que me aferre a ella.

-Sabía que ya no aguantabas el dolor así que te traje un pequeño amarre de "alvi"-

-Y para eso me agarraste así, que no simplemente pudiste habérmelo dado-

-Y que te viese aquel chiquillo olfateando unas hiervas, mejor no arriesgarnos-

Este chico tenía una extraña forma de pensar y una actitud que me desesperaba y al mismo tiempo me agradaba.