Unión Perversa.
Cap.6: La primera Noche.
"-¡A-Alteza! – gritó avergonzada al sentir como él la atraía más a su pecho."
¿En que estaba pensando aquel monarca? ¿Su virginidad? Para su vergüenza ni siquiera sabía cómo podía arrebatarle aquello, solo sabía que nadie debía tocar su cuerpo en ciertas partes.
¿Era de eso que se trataba? De pronto se horrorizo al imaginárselo.
Una de sus manos se aferró a la camisa de aquel hombre al hundir su rostro en el pecho de él. Temía su destino por lo tanto permaneció en silencio temblorosa.
"- ¡Nadie moleste! – gritó asustándola aún más."
Había escuchado hace mucho las crueldades que hacían aquellos hombres con las aldeanas ¿sería él capaz de violarla? ¿Cómo huir? ¿Qué debería hacer?
"- Deben asear a esta mujer – escuchó nuevamente aquella voz profunda. Tímidamente levantó su mirada de donde se había aferrado y pudo ver como tres mujeres le miraban sorprendidas."
Deseaba que en ese momento se la tragara la tierra. ¿ acaso ese monarca solo deseaba humillarla?
"- ¿Su alteza? – preguntó la mas anciana de las mucamas sin entender."
"- Tomare a esta mujer – sentenció."
Las mucamas aclararon su garganta, bien sabían que había una especie de iniciación para que aquel rey tomase a una mujer. Lo que les sorprendía en aquella ocasión era que este les pidiera que la preparasen como si fuese su esposa..
La dejó en el piso mirándole indefensa lo cual hizo que el zar la tomase del mentón acercándola.
"- ¿Aun quieres salvar la vida de ese hombre? – repitió como una advertencia."
Sintió sus piernas flaquear, De pronto la vida de aquel sujeto no parecía tan importante, se dijo yeka al mirar con temor al hombre frente a ella, pero ¿Qué era lo correcto en ese momento? ¿Acaso no le había enseñado que debía seguir sus creencias? ¿Ser un mártir?
Su vida era basada en aquello. Pensó una oración en silencio y con voz temblorosa pudo pronunciar algunas palabras.
"- D-Dejelo libre alteza…"
Pudo ver como el rostro de aquel rey se volvía sombrío y una sonrisa maquiavélica se formó en él.
"- Entonces… que así sea.- se dirigió a la mujeres – prepárenla rápido."
Tras dar la orden salió de la habitación dando un portazo.
¿En qué diablos estaba pensando aquella tonta mujer? Era capaz de pagar culpas por otras personas?.
Se detuvo en el pasillo y comenzó a reir por lo bajo. Asustarla sería divertido.
"- ¿En serio planeas hacerlo?"
La voz conocida hizo mirarle de reojo con una sonrisa que en aquella ocasión se notaba segura.
"- Planeo hacer que pague su insolencia."
"- ¿Violándola?"
"- No necesito tomar a una mujer a la fuerza – se encogió de hombros con aire arrogante – solo la asustare. Haré que se retracte"
"- ¿Te das cuenta que te estas aprovechando de alguien indefenso?"
"- ¿Hay algún problema? – sonrió de forma juguetona."
El hombre rubio arreglo sus lentes.
"- Ivan… - le llamó – ¿Acaso te irrita que ella se comporte de esa forma?"
Una mirada más calculadora se dejó notar en aquel hombre quien ahora parecía tomarlo en serio.
Edward volvió a acomodar sus lentes. Debía tener cuidado de no enfadar a ese sujeto.
"- ¿Por qué lo dices?"
El rubio le estudió por un momento. Solo él y Nicolay estaban sabedores de todo lo que tuvo que vivir el Zar a tan corta edad.
"- Lamento si fui imprudente – hizo una reverencia."
Decidió no mencionarle sus pensamientos.
"- Entonces… - murmuró el Zar reiterándose no sin antes colocarse a su lado – mas
vale no intervengas en esto."
No pudo evitar derramar un par de lágrimas durante todo aquel baño mientras las mujeres le miraban con una sonrisa cansada.
Le vistieron con una pijama de algodón blanca con botones al frente.
La sentaron en aquella espaciosa cama haciendo que Yekaterina les mirara con suplica.
"- No se preocupe – sonrió una de las más jóvenes – se cuenta que el rey es buen amante."
"- ¿A-Amante? – repitió ruborizándose."
"- ¡Dios! ¡Calla! – ordenó la más anciana reprendiéndola – no se preocupe – sonrió – nuestro rey no es tan malvado como se pinta."
Yeka guardo silencio. No quiso refutar aquello, sin embargo sabía que estaba en esa situación porque aquel monarca no deseaba tener piedad contra un pobre anciano.
Guardo nuevamente silencio y pudo ver como aquellas mujeres se marcharan.
Estaba de rodillas sobre la cama. Presiono su mano una sobre la otra mientras miraba la ventana con aire nostálgico.
¿Por qué siempre contaba con esa suerte? ¿de verdad su Dios había planeado todo esto para ella?
Nego con la cabeza sintiendo que se estaba volviendo blasfema como aquel rey.
Detuvo sus pensamientos al escuchar la puerta abrirse.
Ivan entró suspirando, sabiendo que la haría entender rápido y luego iria a descansar. Toco su muñeca, después de todo si podía sentir algo de dolor.
Quitó dos botones de su cuello alto y toco su hombro. Estaba demasiado tenso.
Cuando se giró al fin a la cama sintió que de pronto se quedaba estatico. Sabía que debía ser una broma pero al mirarla de rodillas en la cama con aquellas prendas que bajo la luz de las velas se notaban semitransparente sin mencionar la cara de inocencia de aquella mujer pensó seriamente en aprovecharse de ella.
Frunció el ceño. Debía solo escarmentarla pero ahora…
Mientras tanto Yeka se mostró temerosa, le observó de arriba abajo, él aún estaba utilizando sus ropas del día, una chaqueta oscura de cuello alto. Le hacían ver de verdad una persona peligrosa e imponente.
Lo noto girar y comenzar a dejar sus cosas en la mesa de noche.
"- ¿Q-Que va hacer conmigo? – preguntó temerosa luego de un rato de silencio."
"- ¿A que le temes? – escuchó que el preguntaba aun dándole la espalda."
"- A sus perversiones. – soltó sin medirse."
"- ¿ Y que perversiones te imaginas?- preguntó mirándola de reojo y haciéndola ruborizar."
Yeka sintió de pronto ansiedad a lo que podía ocurrir.
¿Ansiedad? Se preguntó molesta, la palabra debía ser temor, se dijo a sí misma.
"-¡N-Ninguna!"
"-Ah… ya veo – le miró con astucia al reclinarse en la pared tras el y cruzar sus brazos sin dejar de estudiarla."
"- ¡D-Deje de mirarme así!– soltó nerviosa más luego inclinó su cabeza avergonzada."
"- ¿Cómo debería entonces? – le escuchó preguntar riendo."
Yeka podía sentir su respiración acelerada. Ese hombre le hacía sentir demasiado extraña. Levantó su rostro hacia él y notó como se acercaba a la cama asustándola.
Pudo ver como él tomaba asiento en la orilla de aquel mueble mientras ella intentaba apartarse.
"- me pregunto ¿Qué se sentirá profanar un cuerpo tan puro? – la tomó del mentón y le hizo mover su rostro de un lado a otro como si estuviese estudiando una nueva atracción – creo que terminaras llorando.- sonrió con malicia."
"- ¿Cómo no hacerlo? – soltó – ustedes los monarcas torturan a las personas y…"
"- No sabes nada de estas cosas yeka – murmuró. – no deberías hablar de esa manera."
"- P-Pero…"
Rápido fue su impresión cuando el chico tomo sus hombros y la colocó bruscamente sobre la cama, desabotonando aquella prenda blanca para poder ver su cuerpo.
Yeka sabía que debía gritar pero se había paralizado. Cuando sintió que él retiraba la prenda se asustó. Pudo notar como el Zar fruncía el ceño como si de pronto se frustrara.
"-¡No mire! – gritó cubriendo sus pechos inmediatamente."
Iván contuvo el aliento por un momento. Aquella mujer se miraba sumamente bella de aquella forma. Debía admitir que le había gustado demasiado por lo que Intentó aligerar el ambiente con una broma.
"- Yeka estas desnuda, y solo te estas cubriendo los pechos – exclamó en tono juguetón al señalar su parte femenina."
"-¡Alteza! – gritó intentando cruzar sus piernas."
El hombre no pudo evitar reír. Incluso en la cama aquella mujer era divertida.
"- ¿De verdad me dejaras tomarte solo x la vida de ese hombre?"
"- M-Mi señor… él es…"
"- ¿Perderás algo que consideras valioso por un ser que no vale la pena?"
"- Mi señor él lo hizo para proteger a su familia."
"- ¿Justificas ese crimen? – preguntó tomando ambas muñecas de aquella joven sosteniéndolas a la altura de su cabeza."
"-N-No… - exclamó ya poco convencida al sentir el peso del aquel hombre sobre ella."
Cerró sus ojos y trato de apartar de su mente el pensamiento de que aquello no le estaba desagradando.
Al formarse un silencio de algunos segundos Iván dejó de observar cada aparte de aquel cuerpo y le miró directamente al rostro. Notó como la joven mordía su labio inferior con temor mientras respiraba con dificultad dejando notar lágrimas en los ojos.
"- No volverás a desobedecerme – exclamó en un tono más frio asustándola- no volverás a meterte en mis juicios…"
"- ¡P-Pero su alteza a veces… usted no es justo!"
Lo había dicho tan rápido que aquel hombre le comenzó a mirarla molesto haciéndola palidecer ¿Acaso no recordaba su posición? Aquel hombre prácticamente la tenía a su merced. La torturaría y aun así seguía luchando por sus creencias.
"- ¿Sabías que puedo matarte?"
"-S-Si… pero…"
"- Pude ver tu rostro cuando di mi sentencia… - murmuró contra sus labios mezclando sus alientos – estabas muerta de miedo y aun así ¿te atreves a retarme?"
Pudo ver extrañamente que ella suspiraba de manera extraña. Parpadeó sorprendido ante algo que no había imaginado.
"- A-Apártese por favor – trató de desviar su rostro cerrando sus ojos fuertemente."
Sonrió con un deje de malicia al comprender que aquella mujer se estaba excitando. Debía ser la primera vez en su vida.
"- ¿Por qué debería hacerlo?"
"- M-Me hace sentir extraña… - le miró indefensa."
Se hubiese echado a reír si fuese posible pero se maravilló saber una cosa. De seguro era el primer hombre que le hacía sentir aquello.
El cuerpo de esa doncella era precioso pero su experiencia con las mujeres le hacía poder controlarse. Su cabeza fría había podido salvarlo incluso de ataques mientras dormía con prostitutas.
Pero aquella novicia, era algo nuevo. Ni siquiera ella sabía lo que le estaba pasando.
¿Se aprovecharía de la situación? Claro que lo haría, se dijo. Después de todo solo era algo divertido.
"- No volverás a entrometerte – repitió."
"- Es que… - se detuvo al sentir como aquel Zar colocaba su rostro en el cuello de ella."
"- Te atendrás a la consecuencias entonces – dijo asustándola."
Cerró sus ojos con fuerza esperando dolor o algún golpe pero en cambio pudo sentir besos en su cuello y como aquel hombre bajaba sus manos desde sus brazos hasta su cintura.
¿Qué era aquello que estaba sintiendo? Se estaba agitando y el tacto de aquel hombre le agradaba demasiado.
"- Espere… - gimió sorprendiéndose a sí misma y haciendo que aquel hombre riese por lo bajo al tener aun su rostro hundido en su cuello."
"- Yeka, me parece que estas a punto de romper tu pureza – soltó."
"- ¿Qué?"
"- Esto te está gustando."
"- ¡Cla-Claro que no! – soltó completamente roja haciéndolo reír cuando se acomodó para mirarla a los ojos."
"- ¿En serio? – sonrió de forma burlona."
Recorrió su cuerpo con la mirada y se detuvo en sus pechos erguidos haciéndolo reír.
"- Te enseñare que no me equivoco – continuo acercándose nuevamente pero esta vez para rozar sus labios."
Pudo notar como aquella mujer cerraba sus labios tratando de no responder lo cual hizo que Ivan con una mano acariciara su cadera izquierda y con la otra tomase uno de sus pechos.
"-¡Pa-Pare! – soltó gimiendo asustada y con otro sentimiento que no deseaba analizar."
"- Tendrás que obedecerme en todo – ordeno acariciando aquel montículo con suavidad."
¿Qué clase de tortura era aquella? Se preguntó agitada tratando de reprimir aquellos ruidos vergonzosos que salían de su garganta. ¿A eso era lo que le temían en el convento?. No, no podía ser aquello, aquel Zar no la lastimaba, la tocaba con delicadeza y podía afirmar que estaba sintiéndose demasiado bien.
Se avergonzó al pensar que aquello no era correcto, estaba demasiado apenada consigo misma.
Nadie la había tocado así antes. Debía detenerlo.
"- Por favor… - rogó avergonzada – Ya no…"
"- Lo matare entonces – continuo con su chantaje, maravillándose de lo fácil que era manipularla en ese momento."
Yeka cerró sus ojos ya que no tenía argumento. ¿Cómo le haría detenerse sin que aquel anciano saliese afectado?
Poco fue lo que pensó cuando volvió a tomar sus labios con fuerza. Intentó no responder al toque pero cuando uno de sus manos baja desde su cadera hacia su intimidad, gimió de sorpresa y miedo.
Abrió sus labios y aquel hombre invadió su boca como quiso. Usaba su lengua mientras sus dedos acariciaban el exterior de aquel lugar tan reservado.
¿A eso se referían con no dejarse tocar en esa zona? ¿Qué era aquello que le hacía?
A su mente volvió el recuerdo de ciertas enseñanzas en su infancia y que ciertos actos podrían provocar placeres que eran considerados pecados.
Volvió en sí al descubrir algo.
"- ¡Alteza! – llamó en medio de un gemido – N-No podemos, esto… no podemos antes de casarnos."
"- Yeka – sonrió con maldad al separarse de ella – este es tu castigo – soltó con frialdad – Te tomare ahora sin que seas mi esposa."
Aquello aterrorizo a la mujer quien había sido criada de manera tradicional.
"- No, por favor… - soltó."
"- Esto es lo que se quitara por desobedecerme."
Tomo sus labios y le acaricio nuevamente haciéndola gemir. Se estaba sintiendo avergonzada y sucia.
De pronto pensó en su madre y el rostro decepcionado de su padre haciéndola derramar lágrimas.
Los gemidos de placer se volvieron sollozos deteniéndolo de inmediato.
Iván se separó y se sorprendió de aquel temor en sus ojos.
La estudio por varios segundos mientras Yeka no dejaba de derramar lagrimas.
"- Supongo que no duro mucho – sonrió con cansancio - Bien – suspiró mientras tomaba aquella pijama y volvía a colocar cada botón en su lugar."
El gesto sorprendio a la mujer.
"- S-Su alteza… ¿Qué?
"- Le perdonare la vida – soltó colocándose de pie y arreglando su ropa arrugada."
"- P-Pero…"
"- Nunca eh tenido necesidad de iniciar a una virgen – sonrió – no me gustan las mujeres lloronas."
El comentario tomó por sorpresa a Yeka. ¿acaso ella era una llorona?.
Aquel zar, aquel monarca que denotaba crueldad no le había hecho nada… Se ruborizó al mirarle ponerse de pie.
"- calma – sonrió – no te tocare, lo prometo. – le miró de reojo con una sonrisa que hizo que Yeka le mirase con más atención."
El Zar era sin duda alguna alguien muy apuesto. De pronto saber que se había detenido por compasión a ella le hicieron pensar en algo. Muy en el fondo aquel hombre no era cruel.
La forma en que me toco… no es una persona cruel… pensarlo la hicieron desviar su mirada avergonzada. Debía orar ahora, con más razón.
"- No te martirices – tu virginidad está a salvo – exclamó a tono de broma."
Yekaterina se ruborizó pensando que aquello significaba que detrás de esas caricias había otro acto. Mordió su lengua, nunca le preguntaría eso a aquel hombre. Prefería morir con la duda.
Se abrazó a sí misma.
"- Supongo que iré a tomar un baño – soltó."
"- ¿Baño? – preguntó con inocencia."
Aquel hombre le ignoro deliberadamente y entró al cuarto de baño dejándole ahí sorprendida.
Presionó nuevamente sus manos una con la otra. Se miró a sí misma y notó sus pechos erguidos.
Tomó la sabana y se cubrió aún más, hasta el cuello al sentirse sumamente avergonzada. Mordió su labio inferior al sentir igual que cierta parte de su cuerpo estaba húmeda.
Aquellas mujeres le habían colocado aquella bata sin ropa interior a propósito por lo que le daba vergüenza levantarse de aquella cama.
Yeka pensaba como salir de ahí. Se había quedado tan pensativa que ver de nuevo al Zar parado frente a la cama la asustó.
"- Así que no te vas… - murmuró con aire juguetón."
"- Y-Yo… - comenzó a temblar, le daba vergüenza mencionarle sus temores."
"- Entonces dormirás ahora conmigo."
"- N-No, yo ya casi me voy…"
El sujeto se acercó sin preámbulos se metió bajo las sabanas y tomándola de la cintura la trajo a él de espaldas presionando su cuerpo con el de ella.
"- Solo dormiremos – susurró a su oido volviendo a provocar en ella aquellos escalofríos."
Yeka tragó con dificultad. Aquel hombre jugaba demasiado sucio con ella. Su frágil cuerpo se pegó a él y pudo sentir algo extraño.
"- Esta duro… - murmuró más para sí misma provocando la risa de aquel hombre."
"- Apuesto a que no sabes que es ¿verdad?."
Yeka no se atrevió a girar y verlo a la cara. Daba gracias a Dios que permanecía de espaldas.
Con atención escuchó como Ivan aclaraba su duda haciéndola ruborizar hasta la raíz de su cabellera.
"-¡Basta! –soltó."
"- Solo te explicaba – exclamó en tono fingidamente inocente."
Aun de espaldas escucho como aquella mujer comenzaba a sermonearle.
"- Yeka, ya no deberías hablar de eso."
"- ¡Claro que si!"
"- Eres mi mujer ahora…"
"- P-Pero dijo que no me había quitado mi…"
"- Pero te eh tocado – exclamó como si no fuese lógico – eso te hace mía."
"- Aun así yo…"
"- Te ha gustado ¿no es así?"
Escuchar la pregunta casi la hace desmayarse. Se cubrió completamente con la sabana haciéndolo reír.
"- Te dejare callar por esta vez… - murmuró dominándole el sueño."
Se quedó rígida. Ahora se sentía mucho más avergonzada. Aquel calor y compañía no le eran desagradables en ningún aspecto, lo cual la hacían sentir culpable.
Tras unos minutos pudo sentir la respiración tranquila de aquel hombre. Ya había caído profundamente dormido yeka sin embargo permaneció inmóvil por varios minutos hasta que al igual que aquel Zar se dejó vencer con el sueño.
Al despertar se sorprendió hacerlo casi encima de aquel hombre quien le acariciaba la espalda.
Se sentó rápidamente recordando porque estaba ahí.
Iván sonrió de manera juguetona causando el grito intenso de aquella mujer.
"-¡¿Po-Porque…?!"
Iván suspiró al ver como entraban las mucamas secundadas por Edward.
Se hecho a reír nuevamente. Ahora solo debía explicar la situación y estar consiente que el anuncio causaría un gran alboroto en el consejo sin mencionar que ese día llegaba su nueva prometida.
El juego comenzaba, sonrió con cierta maldad, su plan daba marcha.
Continuara….
N/A: Hola mis lectores aww que alegria que no estaban del todo perdidos me alegra que aun me lean jejeje aww espero les guste el cap que esta algo... pasadito en el buen sentido. solo mencionarles que de aqui en adelante me tengan paciencia que tratare de actualizar otro de mis fics, para poder seguir con este.
the lady naruko: hola chica jeje que bueno que aun me lees y como puedes leer no paso paso, paso algo pero no paso todo jajaja tu entiendes XD, antes de eso ccreo que Ivan se divertira aun mas con la chica. espero este cap te guste.
reiko666: aww que bueno que pude transmitir la quimica entre estos dos, es lo que siempre quiero plasmar en mis fics (que todos son romanticos por cierto) obviamente son pura diversion. espero este cap te agrade.
miss cristal 04: QUE GENIAL! una compatriota! aww como me hubiese gustado que en mis dias que empece esto de los fics encontrarme con alguien para escribir ahora estoy algo mayor y ya me da pena que sepan que escribo esto jaja en realidad deberia estar escribiendo algun articulo de medicina para mi tesis. jeje espero que te guste el fic.
kissbuch: sip, tus ojos ya no te engañan, volvi despues de 4 años mas o menos, osea hace poquito jejeje me alegra que aun me leas de verdad y gracias por tu apoyo, y ya ves actualice rapido pero te pedire pasciencia ya que acabare uno de mis fics antes de seguir con este. espero que el cap zukulentoso como me dijeron por ahi XD te guste.
EN FIN ME ALEGRO SABER QUE AUN ME SIGUEN LEYENDO CHICAS. :) prometo seguir con este fic en cuanto pueda.
