La hora que pasó buscándolo no fue suficiente para encontrarlo, Trowa volvió a la casa de Duo, al pasar por la sala encontró a Quatre acostado en el sillón, durmiendo tranquilamente. Trowa sonrió un poco al verlo y se siguió de largo, al pasar por la habitación de Duo entró y prendió la luz. Estaba tan vacía como él se sentía en esos momentos.
Trowa suspiró largo y luego de mirar un poco más apagó la luz. Fue hacia su habitación y se acostó en la cama apenas se quitó los zapatos. Colocó sus brazos atrás de su nuca y miró el techo antes de cerrar los ojos, pensando en Duo, con su imagen en mente se quedó completamente dormido, con la esperanza de que al día siguiente volviera.
El sonido de alguien tocando su puerta lo despertó. Trowa abrió los ojos, se desperezó y fue abrir, encontrando a Quatre frente a él, estaba serio y preocupado, podía verlo por su simple expresión
—¿Qué sucede? —preguntó desconcertado
—Duo no vino a dormir, encontré hecha su cama —respondió Quatre cabizbajo— Lo siento de verdad, no fue mi intención causar un problema
—No es toda tu culpa, no dejaré que la asumas, así que quita esa cara —intentó sonreír amablemente, pero no se le daba del todo, aunque su mirada logró tranquilizar al otro
—Será mejor que vuelva a casa, gracias por todo
—No es nada, por eso somos amigos, para apoyarnos
—No cabe duda —comentó Quatre, pausando al instante por unos segundos— Quizás cometí un error al rechazarte —admitió, haciendo que Trowa se sonrojara
—Pero amas a Wufei ¿no? ¿o acaso te arrepientes de amarlo? —preguntó confundido, pero Quatre negó
—No me arrepiento de amarlo, me arrepiento de que no será para siempre —respondió sin confusión, aunque parecía triste, Trowa no supo que decir— En fin —suspiró— Me iré, hasta pronto Trowa
—Hasta pronto —respondió con voz suave
Quatre se acercó a Trowa de frente y se estiró hacia él, dándole un beso en la mejilla, luego se apartó y le sonrió
—Cuídate mucho y suerte con Duo
—Gracias —sonrió y asintió. Se miraron a los ojos unos momentos, antes que Quatre le diera la espalda
Trowa miró a Quatre marcharse, cuando la puerta se cerró, un sentimiento de vacío lo invadió, volvió a temer no ver de nuevo a Duo, sintió palpitaciones rápidas y ese extraño sentimiento que tuvo la noche anterior lo inquietó
Despertó en aquel Hotelucho de mala muerte, pasó una noche terrible, pero no fueron las sábanas manchadas de quien sabe qué, ni el letrero luminoso que parpadeaba insistentemente, tampoco fueron los gritos de la habitación contigua. Duo no pudo dormir por culpa de la idea de que Trowa y Quatre tuvieron relaciones, seguramente de forma descarada en su propia casa.
Estaba muy enojado, las tripas se le retorcían y no era la falta de alimento, eran los celos que lo estaban matando y ya no podía negarlo, mentirse él mismo sería una estupidez
POV de Duo
Es verdad, me gusta Trowa. Quiero a Trowa. Tal vez amo a Trowa.
No sé ni cómo demonios pasó. Casi cada noche lo vi acostarse con diferentes hombres, casi siempre como activo, pero incluso cuando lo veía entregándose a alguien no sentí esto, ¿será porque sé que lo ama a él y ahora tiene una posibilidad de estar a su lado?
Soy un maldito egoísta, no me importa su felicidad al lado de alguien que no sea yo, y ni siquiera somos una pareja. Me odio, pero lo odio a él también, por hacerme esto, y odio a Quatre por ser él quien habita el corazón de Trowa.
Enojado por su situación, Duo decidió dejar ese Hotel y enfrentar a ese par, los evacuaría de su casa, si querían tener sexo que lo tuvieran donde él no supiera nada. Los echaría para siempre de su vida, así como echó a Heero en su momento, si los dos hombres que más le habían importado en la vida querían ser felices con alguien que no fuera él, que lo fueran, pero él no quería estar cerca, porque Shinigami era más que capaz de matarlos a los cuatro, estaba cansado de ser siempre el último en la vida de los demás.
El reloj marcó después del mediodía, Trowa no salió en ningún momento de la casa. Cuando Quatre se fue recogió las sábanas del sillón, arregló su propia cama, recogió el desorden que hizo Duo antes de irse y hasta lavó los trastos.
Trowa se sentó en el sillón y cerró los ojos unos minutos, pensó tranquilamente en todo lo que estaba sucediendo, imaginó que Duo no volvía jamás y que él se quedaría para siempre encerrado dentro de esas paredes, esperando su venida que jamás llegaría.
La puerta se abrió con violencia y Trowa abrió los ojos, sin levantarse del sillón. Lo primero que vio fue a Duo entrar y azotar la puerta. Su trenzado amigo lo miró, sentado ahí en el sillón, como si nada, Duo le dirigió una mirada fulminante.
—¿Sigues aquí? ¿Dónde está Quatre? —preguntó con poco tacto, Trowa se levantó tranquilamente del sillón, colocándose frente a él
—Se fue —respondió con toda tranquilidad
—¿Así nada más? Tal vez es demasiado exigente, o quizás no llenaste los zapatos de Wufei ¿no es así? —preguntó con burla, Trowa levantó ambas cejas, asombrado
—¿De qué estás hablando? —indagó, confundido. Duo se rio con fuerza
—¿Tan vanidoso eres para no admitirlo? Hablo de tu desempeño en la cama, obviamente —explicó, burlándose de él. La sonrisa de Duo desquició a Trowa, aunque se mantuvo sereno
—¿Crees que Quatre y yo nos acostamos? —preguntó con naturalidad
—¿Acostarse? No solo eso, seguramente descargaste toda tu frustración en él ¿no? Y seguramente él descargó toda su ira contra Wufei en ti —explicó, sintiendo que las tripas se le retorcían de nuevo
Trowa sonrió a pesar de la forma en que Duo estaba acusándolo de algo que no sucedió, y fue su reacción la que más molestó a Duo, el trenzado se cruzó de brazos
—¿Por qué sonríes como idiota? —preguntó enojado
—Tú también me gustas Duo —respondió con una templanza tal que dejó a Duo sorprendido, mucho más que el contexto de aquella frase
—¿También te gusto? ¿Qué significa eso?
—Esto
Trowa se acercó a Duo, él lo miró sorprendido, sin poderse mover
—¿Qué estás?
Sin dejarlo hablar, Trowa le colocó las manos sobre los hombros y se agachó un poco, cerró los ojos y besó los labios de su amigo. Duo explayó los ojos lo más que pudo y su boca se paralizó, pero Trowa no le permitió rechazarlo, lo abrazó con fuerza y buscó el contacto con su lengua, introduciendo la suya
Duo estiró sus manos sobre el pecho de Trowa y lo empujó, pero él no cedió, solo separó sus bocas y abrió los ojos, pero no lo dejó de abrazar. Se miraron mutuamente
—No pasó nada entre Quatre y yo —susurró Trowa
—Creí que tú…
—No —interrumpió rápido— Nos besamos, y yo me di cuenta que ya no siento nada por él, solo cariño —confesó, abrazando más fuerte a Duo
—¿Es por mí que lo rechazaste? —preguntó nervioso. Trowa asintió. —¿Qué sientes por mí?
—Averigüémoslo —respondió cerrando sus ojos
Esta vez la búsqueda del contacto fue mutua. Cerraron sus ojos y compartieron un beso, el más profundo y entregado de sus vidas, sus lenguas no repararon en explorarse, en buscar cada rincón de la boca del otro. Juntaron sus cuerpos un poco más, hasta que ambos se aferraron al otro.
Duo sintió reaccionar al cuerpo de Trowa y emitió un jadeo. Se separaron un poco solo para sonreír sobre la boca del otro, volvieron a besarse hasta que respiraron con desesperación, necesitaban aire. Se separaron y compartieron una mirada, el rostro del trenzado estaba sonrojado, Duo agachó la cabeza y la colocó sobre el pecho de Trowa, mientras él le rodeó la espalda con los brazos.
—¿Y bien? ¿Qué sientes por mí? —preguntó asustado, temiendo que aquel beso no ayudara a Trowa a disipar sus dudas, o que quizás el beso le demostró que tampoco por él sentía nada
—Te amo Duo Maxwell —respondió sin esperar un segundo más. El corazón de Duo latió deprisa y sonrió, apartó su cabeza del pecho de Trowa y se miraron. Ambos sonrieron ampliamente —¿Y tú? ¿Qué sientes por mí?
—Averigüémoslo —contestó con una amplia sonrisa. Trowa le sonrió también
Duo se apartó dos pasos y comenzó a quitarse la camina, cuando terminó la aventó al suelo y Trowa se acercó a él, cubriéndole la cara con sus manos lo arrimó y se besaron lentamente, la manos de Trowa bajaron a la cintura del pantalón de Duo y lo desabrocharon, el otro hizo lo mismo con él.
Se desvistieron pronto, el cuerpo del otro era tan conocido por cada uno que no hubo necesidad de admirarse. Compartieron varios besos hasta que se tumbaron en el sillón, Trowa primero y Duo se subió sobre él, de frente, permitiéndole explorar su espalda, sus glúteos. Se miraron a los ojos cuando Duo se sentó sobre su pelvis, sintiendo a Trowa dentro, era mejor de lo que imaginó. Ambos sonrieron
Abrazó su cuello mientras subía y descendía, compartieron besos de vez en cuando, siempre que los jadeos y gemidos se lo permitieran. Trowa apretó con fuerza las caderas de Duo mientras terminaba, llenándolo de él, ahora Duo le pertenecía.
Compartieron otro beso, jadeantes, pero no agotados
—¿Ya lo sabes? —preguntó apremiante
—También te amo, Trowa Barton —respondió con una sonrisa amplia. El otro sonrió también y se besaron. —¿Y ahora qué? ¿Somos novios o algo así? —preguntó con curiosidad, Trowa meditó
—Amantes, me gusta más
—Amantes —musitó Duo y se quedó pensando— Me gusta —consintió, luego meditó unos segundos— Eso significa que podemos salir con otras personas ¿no? —preguntó decepcionado, Trowa asintió
—Tienes razón, entonces no, te quiero todo para mí —recapacitó y Duo sonrió con emoción, se abrazó de nuevo a él y se besaron
—Yo también, te quiero solo para mí —sonrió travieso, Trowa lo miró con picardía
Ambos se comprendieron, Duo bajó de Trowa y él se levantó del sillón, solo para darle la espalda a su nueva pareja, subió de rodillas al sillón y se agarró al respaldo, volteando ligeramente hacia atrás.
Duo no tardó en acercarse, subió también al sillón, arrimando su pecho a la espalda de Trowa, compartieron un beso, y mientras lo hacían, Duo bajó su mano derecha y exploró a Trowa con los dedos, antes de hacerlo suyo también.
Besó su espalda, hombro derecho y cuello mientras lo penetraba. Su mano derecha apretaba la de Trowa y la izquierda se aferraba a su hombro, mientras se empujaba. Toda la casa se llenó de sus gemidos, de su entrega mutua, hasta que terminó, igual que como lo hizo él antes, declarándolo suyo para siempre
Trowa giró de nuevo la cabeza hacia atrás y se besaron. Más que cumplir una promesa anterior de tener relaciones, ahora hacían una nueva promesa, la de estar juntos, de pertenecerse el uno al otro, de ya no buscar en nadie más el vacío consuelo de un placer momentáneo. Ambos habían encontrado el amor verdadero
Heero y Quatre no eran más que simples sombras de su pasado amoroso
Notas: Perdónenme si soy un desastre para los Lemon, me gustaría ser más explicativa pero no puedo, si algo no se entendió puedo reescribirlo :) acepto críticas de todo tipo. ¿Les gustó que por fin estuvieron juntos? ¿O esperaban algo más de drama? Aprecio comentarios
Gracias KirieSM por tu review, no puedo responder anónimos, por eso lo hago aquí. Espero seguir recibiendo tu opinión
