Capítulo 6.-
— Buenos días – saludó Akane al entrar al aula de clases, iba tarde, y esta vez, no era culpa de Ranma, sino de sus náuseas matutinas.
— Buenos días señorita Tendo – saludó el profesor indicando que entrara. Por costumbre Akane recorrió la sala buscando a su prometido que no había ido a su casa la noche anterior, pero no lo encontró, y solo habían dos puestos disponibles, uno al lado de un chico que olía a cigarro y otro entre Naomi y Koujo, optó por este último, mientras el profesor seguía hablando – Tendrán que realizar un informe sobre la implementación de talleres deportivos en las escuelas, jardines y preparatorias de Japón y cómo esto afecta a la sociedad. Problemas, críticas, soluciones etcetera.
— Tardaremos una eternidad – dijo el chico que olía a cigarro.
— Por eso será en grupos de cuatro personas – continuó el profesor y de inmediato les otorgó unos minutos para que formaran los grupos. Akane miró a su alrededor, en aquella clase prácticamente no conocía a sus compañeros; con excepción de Ranma, por lo que de inmediato le envió un mensaje para que hicieran el trabajo juntos, la respuesta afirmativa de Ranma le llego enseguida.
— ¡Bien!, con Ranma somos cuatro – dijo Naomi a Koujo – Llámalo para avisarle.
— ¿Qué pasa? – se escuchó la voz de Ranma, saliendo del celular de Koujo.
— Tenemos que hacer un trabajo para sociología y queríamos saber si lo harías con nosotros.
— Como sea, siempre y cuando Akane también está en el grupo – dijo Ranma, que no se había percatado de estar en el altavoz. Cuando ingresaron a la universidad, Ranma y Akane decidieron tomar los ramos en distintas secciones para evitar los problemas que tenían en el instituto, y todos los comentarios respecto a su compromiso, pero con la llegada de Shampoo y Ukyo a la universidad, de cualquier modo todo se supo.
— Pero ya somos cuatro – le respondió Naomi molesta.
— Entonces trabajare con Akane y buscaremos a dos más – fue la escueta respuesta de Ranma.
— Si quieren yo puedo estar con las chicas y así ustedes, Ranma y Akane formarán un equipo — dijo Souta, señalando un grupo de coquetas chicas, que le sonrieron en respuesta.
— ¡Bien!, entonces seremos Ranma, Akane, Naomi y yo – repitió Koujo y luego se dirigió a la joven Tendo que intentaba aparentar que no había escuchado toda la conversación – Akane acércate, para que podamos trabajar.
— Claro – Akane se sentó en la silla que Souta acababa de abandonar. E intentó actuar normal, después de todo nunca había mantenido una conversación con los amigos de Ranma sin que él estuviera presente.
— Podemos juntarnos hoy después de clases, Ranma me dijo que llegaría a la próxima clase — explicó Naomi. Entre los tres comenzaron a hacer bosquejos de lo que podría ser su trabajo y tras varias discusiones; en las que Akane parecía poner especial empeño en rebatir las teorías de Naomi , pudieron decidir cuál sería la postura que tomarían como grupo. Cuando faltaban cinco minutos para que la hora terminara, Ranma ingreso a la clase para hablar con el profesor y finalmente arrastra una silla hasta sus amigos.
— Hola – fue el cortante saludo de Naomi, quien se sentía traicionada, ya que durante los tres años que habían sido compañeros, Ranma siempre había trabajado con ellos, salvo en dos o tres ocasiones, que justamente era en las clases que compartía con su prometida.
— Siento lo del retraso – les dijo Ranma.
— No hay problema, ya tenemos nuestra postura lista, ahora solo ...— Koujo hizo una pausa dramática — falta todo lo demás.
— Les parece si comenzamos ahora en la pizzería del al frente – dijo Akane, cuyo estómago comenzaba a gruñir, a pesar de que ni siquiera eran las 11 de la mañana.
La pizzería era un local bastante occidental, de grandes espacios, sus paredes eran de colores fuertes, todos relacionados a ingredientes de la pizza. Y lo que más gracia causaba a los estudiantes, era un hombre disfrazado de pizza, que se dedica a atraer clientes.
— Nunca había venido aquí — dijo Naomi, cuando los cuatro se acomodaron en una mesa, donde ordenaron — no me gusta la comida occidental.
— A mi me encantan las pizzas – dijo Ranma, que se sentó junto a Akane y la observaba meticulosamente. Mientras esperaban el pedido Ranma refunfuñaba acerca de porque era "comida rápida" si tardaban siglos en traerla a la mesa. Cuando el camarero llegó con dos enormes pizzas, Ranma prácticamente se las quitó de las manos.
— Yo solo comeré un trozo, quiero mantener la figura – dijo Naomi señalando su propio cuerpo, ante la risa de Koujo.
— Si haces el ejercicio necesario no tienes por qué perderla – le dijo Akane – Considerando que estudias educación física es algo que deberías saber – agregó maliciosamente.
— Estoy de acuerdo con Akane – dijo Ranma mientras dividía su pizza en cuatro trozos y servía uno en su propio plato y otro en el de Akane — Si comes más calorías de las que gastas engordas, sin embargo puedes comer lo que quieras y luego quemarlas en algún deporte — Akane se sorprendió de lo serio y maduro que se escuchaba el joven, era increíble que ese muchacho que jamás tomaba un apunte en la preparatoria ahora fuera el mejor de la carrera, tanto en teoría como en la práctica.
— ¡Airen! – el llamado de la amazona se escuchó apenas unos segundos antes de que esta apareciera en la puerta del local acompañada de Ukyo.
— Ran— chan, necesitamos que decidas cual es mejor — dijo Ukyo dejando un gran trozo de pastel frente al joven.
— El de Shampoo es mucho mejor – dijo la joven china, cuyo vocabulario había mejorado mucho desde que estaba en la universidad, pero seguía dirigiéndose a ella en tercera persona.
— Acabamos de tener la clase de pastelería y preparamos esto para ti, tienes que decidir cuál es mejor — ambas chicas se habían posicionado a cada lado de Ranma, dejando a Koujo, Naomi y Akane completamente fuera de la conversación.
— Chicas, estamos comiendo pizza, quizás quieran esperar hasta más tarde – les dijo Naomi con calma.
— Pues si, no tenemos apuro, podemos esperar a que terminen de comer – dijo Ukyo, tomando una silla de la mesa de al lado y depositandola junto a Ranma, Shampoo la imitó en seguida.
— Ran— chan, ¿ya tienes pareja para la boda de Kasumi? – preguntó Ukyo, recordándole a Ranma que se le agotaba el tiempo para darle a Akane la sorpresa que tenía preparada, debía ser antes de la boda de su cuñada.
— Chicos, yo me tengo que ir, luego me avisan como hacemos con el trabajo – dijo Akane, retirándose del local.
— Yo también me voy, luego hablamos – dijo Ranma siguiendo a su prometida, pero no la llegó a alcanzar.
Ya era de noche cuando Akane volvió al Dojo, no había sabido nada de Ranma desde que lo había visto en la pizzería, en aquel momento en que sintió que volvía a ser la misma adolescente celosa de hace unos años, con el tiempo había dejado de hacer escenas de celos a Ranma, no porque no los sintiera, sino que ahora sabía que fuera por el motivo que fuera, Ranma la había elegido a ella por sobre las demás, el joven podría ser inmaduro y tímido respecto a las mujeres, pero ella sabía que jamás habría tenido relaciones con ella si amaba a otra.
Al entrar a la casa se encontró con que su familia había vuelto y además estaba el doctor Tofu con unas maletas que seguramente serian parte de sus pertenencias, las estaba trasladando poco a poco al dojo, que sería su residencia fija una vez que se casara con Kasumi, dentro de unos días.
Akane no tenía ánimos de verlos o hablar con ellos por lo que subió directamente a su habitación. Conectó su mp3 a unos pequeños parlantes y comenzó a escuchar algo de música mientras estudiaba unos apuntes.
Ya casi era de noche cuando recibió un mensaje de Ranma en el que decía que debía hablar con ella, que fuera a una determinada dirección. Akane lo dudo, pero finalmente optó por ir, la dirección indicada era un condominio de departamentos ubicados a unas manzanas del dojo, al llegar ahí la recibió un guardia que le preguntó su nombre y luego le entregó las llaves de un departamento en el primer piso.
Con mucha curiosidad, Akane entró; el departamento era precioso, con muebles clásicos, pero modernos y con una combinación de colores que le resultó exquisita. En el centro de la habitación había una mesa iluminada por una vela y cerca de esta estaba la cajita del anillo que Ranma le había ofrecido hace unos días.
Al tomarlo se percató de una nota que había bajo este, la letra era desordenada e irregular, era claramente de Ranma.
Akane:
Llevo varios meses planeando esto, creo que la idea surgió el día que hicimos el amor por primera vez, y se reforzó cuando Kasumi y Tofu
Anunciaron su compromiso.
Aquel día que hicimos el amor (iba a decir que fuiste mía, pero ya eras mía desde mucho antes) por primera vez supe que ya no sería capaz de dejarte ir, en realidad lo sabia hace mucho tiempo, solo que en ese momento lo confirme. Nunca antes había tenido el deseo de tener algo propio, pero entonces desee algo que fuera nuestro, algo que yo pudiera ofrecerte.
Y con un subsidio habitacional, ahorros y un crédito conseguí este departamento para nosotros, para que pudiéramos tener nuestra vida privada. Está a pocas cuadras del Dojo, por lo que no tendremos problemas para dar clases o ver a mis padres, ya que también está a unas cuadras de su casa y a una de la estación de trenes.
Tengo unos ahorros con los que podremos estabilizarnos económicamente y además he estado sacando cuentas con Nabiki acerca de las ganancias del dojo, y tanto ella como Kasumi están dispuestas a cedernos sus partes ya que el dojo solo lo trabajamos nosotros y les parece justo que nos quedemos con las ganancias.
Sé que quizás no es el lugar perfecto para criar a un hijo, pero de momento es todo lo que puedo ofrecerles, quisiera que fuera más, pero es todo lo que tengo, pero si puedo prometerte que lucharé cada día por darles lo mejor.
Pd : Me pareció que lo más correcto era que iniciaramos nuestra vida juntos como marido y mujer. Compre el anillo el mismo día que Nabiki me dijo que podíamos comprar el departamento.
Si lo que quieres es seguir viviendo en el dojo también lo entenderé, yo estaré donde tu estés.
Akane observó mejor el pequeño departamento, las lagrimas empañaron su visión, Ranma había hecho todo eso por ella, llevaba meses trabajando en todo esto, se dio cuenta de que en toda la sala estaba decorada con sus gustos, Ranma lo había decorado todo por y para ella. De la sala de estar se extendía un pequeño pasillo con tres puertas, la primera era el baño, y las otras dos tenían cada un pequeño papel pegado en ellas, el primero solo decía "nuestro", al abrir la puerta se encontró con una habitación espaciosa con una gran closet y un pequeño escritorio a un lado, con el piso completamente alfombrado y una cama enorme; esta habitación tenía televisión y un dvd.
Ella volvió y entró por la otra puerta cuya nota era más larga y en ella Ranma le explicaba que había decorado el departamento antes de saber que estaba embarazada, pero que podían remodelarlo por completo. Al entrar Akane se encontró con otra habitación enorme, convertida en un pequeño dojo de entrenamiento.
— Este puede ser el cuarto del bebé – dijo Ranma apareciendo a su lado – Si tu quieres claro— agregó sonrojado.
— Es hermoso.
— Y aun falta algo – Ranma la guío hasta el ventanal del comedor y desde ahí presionó un botón de un llavero que extrajo de su bolsillo, de inmediato las luces de un auto se encendieron afuera – Ese es nuestro – la miró apenado – Ese es un capricho mío, como quedó dinero del crédito que pedí lo compre dos días antes de saber de tu embarazo, y luego intente venderlo, pero después de ver lo incómodo que te resulta él viaje a clases, preferí quedarmelo, además será más fácil trasladar al bebé cuando haya nacido.
— ¿Qué tiene que ver la boda de Kasumi con nuestra privacidad? – fue lo único que preguntó Akane.
— No me apetece oírla tener relaciones con Tofu, con los adelantos ya son ruidosos, no quiero oírlos luego de casados — se quejó el muchacho, Akane sabía que Ranma estaba siempre alerta, pero no sabía que hubiera escuchado esas cosas. —Sabes que haremos lo que tú quieras, si quieres quedarte en el dojo, vendemos el departamento y nos quedamos con el dinero. No puedo prometerte lujos, pero puedo asegurarte que hare todo lo posible porque jamás les falte algo.
