Disclaimer: Todo lo que reconozcáis pertenece a J.K, lo demás es todo de mío.

Gracias por los reviews y alertas que he recibido durante todo este tiempo. Lamento haber tardado tanto en actualizar, pero la vida universitaria me sobrepasa. Espero que os guste!


Capítulo 6:

Halloween usualmente es una fecha esperada por todos los alumnos de Hogwarts, el castillo es adornado por cientos de calabazas rellenas de caramelos, murciélagos, serpientes de agua y cualquier clase de adorno típico del día. Los fantasmas incluso lo disfrutan más ya que se dedican el día entero a asustar a los más ingenuos.

—Adoro Halloween.-Comentó Evolet Zabini mientras se reía a carcajada limpia de la cara sorpresiva y temerosa que había puesto su mejor amiga Nora Wood, tras recibir el susto de su vida.

—Te la devolveré Evolet. ¡Lo juro!-Dijo la castaña intentando usar un tono serio, pero acabó acompañando en las risas a su amiga.

—Buenos días…—Saludó Rose a la vez que descorría las cortinas de su cama para ver el espectáculo que estaban dando sus compañeras de habitación.

—Lo siento Rose, ¿Te hemos despertado?-Preguntó Evolet preocupada.

—No tranquila, llevo despierta desde hace un rato.-Respondió Rose mientras se reincorporaba y tomaba rumbo hacia el baño, en realidad no había dormido lo que se dice, nada.

En el baño Rose miró con atención su reflejo, la piel más pálida de lo habitual, los labios desteñidos y unas grandes y marcadas ojeras.

—Parezco un espectro…—Murmuró para sí misma mientras alzaba una mano hacia su rostro y perfilaba con su dedo índice el contorno de sus ojeras.

La castaña se metió en la ducha e intentó despejarse lo máximo posible para bajar a desayunar, pero le resultó imposible, por su mente solo surcaban los mismos pensamientos una y otra vez, como en un ciclo, las palabras Torneo y Scorpius Malfoy.

Lo del Torneo lo entendía, estaba nerviosa y tenía miedo, algo normal ¿No? Pero el hecho de que ese rubio no abandonase sus pensamientos la desconcertaba. ¿Por qué la había tratado así? Que ella recordase, solo lo había visto en una situación sangrienta una vez y no intervino, porque no creía que él fuera a aceptar su ayuda siendo prima de quien era ¿Tenía el derecho a guardarle rencor después de tanto tiempo?

Inexplicable, desconcertante.

La castaña salió de la ducha dando le vueltas y vueltas a ese tema. Envuelta en su toalla, Rose volvió a su habitación donde sus compañeras ya estaban prácticamente listas para bajar al comedor.

—Vaya Rose, en todos estos años compartiendo cuarto es la primera vez que te vemos mojada y vistiendo solo una toalla.-Comentó Nora como si fuese lo más natural del mundo, Rose en cambio no pudo evitar sonrojarse ante la verdad.

—Me había olvidado de la ropa…—Respondió señalándola con la cabeza, cosas que pasan cuando tienes la cabeza en las nubes, se reprendió a sí misma la castaña para sus adentro.

Mientras Rose recogía sus pertenencias para volver al baño y acabar de vestirse, sus compañeras de cuarto decidieron dejarle intimidad.

—Vamos a bajar ya a desayunar.-Dijo Evolet como despedida.

—Sí, que quiero ver a los primeros en echar su nombre en el Cáliz.-Continuó Nora hablando, pero su comentario congeló a Rose.

Los primeros…Por un breve instante Rose se sintió descubierta ante las dos amigas ¿Le habrían visto abandonar la habitación? ¿Se lo habría contado Scorpius a Evolet? ¿Sabrían algo?

Imposible. ¿Qué interés podría tener Malfoy en hacer saber su historia? Estaba claro que no le caía en gracia, pero la castaña dudaba que le importase en lo más mínimo lo que ella hacía o dejaba de hacer.

A no ser que quisiese divulgarlo para crearle problemas con su familia…aun así ¿Quién le creería? Rose podría ser muchas cosas, pero si por algo era conocida era por su "cobardía" "educación" "timidez" ¿Ella participando en un Torneo así?

Jamás, nunca nadie lo creería.

Ironías de la vida. En pocas horas la percepción que la gente tiene de Rose podría cambiar y eso la hace sonreír. Después de tanto tiempo…

—Puede que hoy sea un gran día…—Se dijo a si misma mientras acababa de calzarse para mirarse al espejo por entero.-Un día intenso.

De camino al Gran Comedor, la castaña se encontró con su primo Albus y uno de sus mejores amigos Ian Spinnet, un chico moreno, inteligente y con una mirada seductora cuando se lo proponía.

—No sé si podré Albus, ¿Y si salgo elegido?-Preguntó Ian preocupado.

—La cosa va de que salgas elegido imbécil ¿Por qué ibas a presentarte si no?

La castaña torció su sonrisa inicial en una mueca de disgusto al acercarse a ambos chicos y escuchar parte de su conversación. Su primo no tenía nada de tacto a la hora de tratar con gente nerviosa o preocupada.

—Buenos días.-Saludó la castaña finalmente interrumpiendo la conversación y dándole un respiro al pobre de Ian, que parecía sudar en cantidades desproporcionadas.

— ¡Vaya Rosie! ¿Levantándote más tarde de lo habitual?-La saludó Albus con sus típicas impertinencias propias de un mal día.

—Sorprendente ¿eh? Tú prima cambiando de rutina quien lo diría…—Le respondió Rose con irritación.

—Volviendo al tema de antes, Ian.-Dijo Albus volviendo toda su atención a su mejor amigo.- No sé de qué coño tienes miedo si mi padre pudo, tú puedes ¿vale?

Así era Albus con sus idas y venidas. Primero pesado e irritante y después agradable y preocupado. Una caja de sorpresas.

—Pero tú padre…—Empezó a murmurar Ian.

—Mi padre es mi padre y tú eres tú…Dime ¿Los tienes bien puestos sí o no?

—Yo….

— ¿Sí o no?-Volvió a insistir Albus, cogiendo a su amigo por los hombros y agitándolo como a un muñeco de trapo.

Ian, alejó a Albus molesto por el contacto y tanto agitamiento.

—Si…puedo.-Se dijo a si mismo primero y luego más alto para que Albus le escuchase.

—Repítelo, más fuerte.- Le animo Albus.

— ¡YO PUEDO!-Gritó Ian a pleno pulmón.

—Pues entonces entra ahí y enséñales a todos quien será el nuevo campeón de Hogwarts.- Respondió Albus con un brillo en los ojos al ver como su amigo se había motivado con sus palabras.

Ian Spinnet cuadró los hombros y siguió adelante rumbo al Gran Comedor, sin ninguna duda, Albus sabía comer el coco.

—Eres digno capitán de Gryffindor.-Comentó Rose al ver semejante situación.- ¿Asegurándote no perder la apuesta familiar?

Albus volvió nuevamente la vista hacia su prima, la cual parecía distinta, pero el moreno no acertaba a adivinar que había de nuevo en ella.

—No estoy asegurando nada.-Mintió.-Solo apoyo al único candidato digno de ser campeón de Hogwarts, después de mi claro.

—Albus…

—Tranquila Rosie, tranquila. No voy a hacer ninguna locura.- Dijo el chico acercándose a su prima abrazándola por la espalda y haciéndola avanzar junto a él.- Hice un juramento con mamá sobre eso y créeme…las consecuencias de romperlo son terribles. No pienso arriesgarme.

—Ya me imagino que tipo de consecuencias te esperarían…Tía Ginny suele ser muy creativa.-Comentó Rose cuando ya casi habían alcanzado la puerta del Gran Comedor.

—Lo es…para mi desgracia.-Suspiró Albus resignado abriendo las grandes puertas con poco esfuerzo.

Nada más entrar en la sala, ambos primos notaron el ambiente cargado y un incómodo silencio. Algo anormal, y mucho más siendo Halloween, pero ambos se dieron cuenta de lo que sucedía cuando sus miradas se fijaron en un mismo punto, las cercanías del Cáliz.

Tres chicos se encontraban rodeando el Cáliz de Fuego dentro de la línea de edad, cada uno de ellos con un emblema distinto cosido a sus uniformes, mientras los demás alumnos presentes se mantenían al margen como meros espectadores.

De Hogwarts, Ian Spinnet, el chico Gryffindor se mantenía algo tembloroso frente al imponente Cáliz, mientras que sus dos acompañantes cercanos al Cáliz… André D´Alambert de Beauxbatons y Scorpius Malfoy de Durmstrang se analizaban de arriba abajo. Midiéndose.

— ¿Se puede saber que está pasando?-Preguntó Albus en voz alta.- Ian tira de una vez el maldito pergamino entre esas estúpidas llamas.

Una vez más, Albus Potter dando la nota.

Todos los presentes en el Gran Comedor centraron su atención en él, que como consecuencia este se infló como un pavo, dando a entender que no le importaba lo más mínimo ser el centro de atención.

Rose, que se mantenía todavía al lado de Albus, miró al suelo algo avergonzada, odiaba ese tipo de situaciones.

— ¿Qué pasa Potter? ¿Necesitas extorsionar a tú pobre amigo para que participe?- Se entrometió Scorpius.

Rose alzó la vista hacia el rubio sorprendida.

Albus, molesto por la intromisión del rubio, cuadró los hombros y a paso decidido se dirigió hacia los tres que rodeaban el Cáliz, mientras que su prima permanecía en la puerta indecisa, tenía un mal presentimiento.

—Nadie te ha dado vela en este entierro Malfoy, no busques problemas, porque me vas a encontrar.-Amenazó Albus, que se había puesto a tan solo 4 pasos de Scorpius.

—Vaya…Así que mi "Gran amigo" James te ha cedido el puesto de "matón del cole".-Se mofó Scorpius en la cara del moreno. — Interesante.

Por el comedor empezó a escucharse un leve murmullo, pero nadie se atrevió a intervenir.

—Cierra el pico…—Advirtió Albus mientras cerraba su mano derecha en un puño con tensión.

— ¿Y si no qué? ¿Me vas a pegar? ¿Eh? Vamos…—Incitó Scorpius. — Recordemos los viejos tiempos, total a mí ya no me pueden expulsar.-Se carcajeó el rubio.

— ¿Eso quieres?-Preguntó Albus con una mueca similar a una sonrisa.- Está bien, salgamos fuera y recordemos viejos tiempos.- Respondió el moreno aceptando el reto.

—Se me ocurre algo mejor, que las peleas.- Intervino alguien, alguien inesperado para todos, lo que aumentó los murmullos, André D´Alambert.

—Soy todo oídos.- Sonrío Scorpius, con anticipación, como si supiese lo que el chico iba a sugerir.

—Ya que aquí tú amigo.- Señaló el francés a Ian.- No se ve muy capacitado para participar, preséntate tú que tienes tantas agallas y ganas de machacar a Malfoy.

— ¿QUÉ?-Exclamaron a la vez todos los componentes de la familia Weasley excepto Rose, que se mantenía quieta en la puerta, sin mover tan solo un dedo y con la mirada fija en Scorpius.

—¡Ni se te ocurra Albus Severus Potter!.-Gritó desde la mesa de Gryffindor, la no tan pequeña Lily.- ¡Cómo se entere mamá…

Scorpius se carcajeó con más ganas.

—No tengo porqué participar para machacar a Malfoy.- Habló Albus algo avergonzado por la intromisión de Lily

—Que creído…pero claro, ¿Por qué participar? ¿eh? ¿Qué diría mamá?.-Se burló Scorpius de nuevo.

Albus ante la nueva provocación intentó abalanzarse sobre él pero un brazo fuerte y autoritario lo detuvo.

—Es una forma más digna y limpia.- Le aconsejó André, soltando a Albus una vez vio que se había calmado lo suficiente.

—Limpio y digno…No es algo que le pegue.-Volvió a intervenir Scorpius, metiendo cizaña. — Al fin y al cabo seguramente sea un cobarde como aquí su amigo.- Dijo el rubio señalando a Ian que no respondió ante la premeditada ofensa.

—Fue a hablar el más indicado de cobardes.- Respondió Albus.- Hagamos memoria Malfoy a ver quién tiene más cobardes entre los miembros de su familia.

El volumen de los murmullos aumentó.

Albus había dado justo donde dolía, había logrado molestar a Scorpius después de escucharle altanero y seguro, pero lo que no se esperaba el moreno de los Potter era que de nuevo el francés interviniese.

—De cobardes es ampararse bajo la protección de un apellido, si tanto valor tienes demuéstralo y participa en el Torneo así como lo hizo tú padre.

—¿Pero a ti que te pasa?- Respondió Albus irritado.- Nada de esto va contigo así que hazte a un lado.

—Me pasa que odio a aquellos se creen con derecho a juzgar únicamente por el apellido que acompaña su nombre. Mi apellido está manchado con sangre y el de Malfoy también ¿Eres tú mejor que nosotros solo por ser Potter?

Albus miró al francés perplejo.

—Yo…

André, se enderezó tras regalar a Albus una mirada severa se dirigió hacia los demás alumnos que permanecían atentos a la escena, tendrían cotilleos para una semana.

—Mi apellido es D´Alambert, no lo recordéis por aquellos que lo mancharon con sangre en otros tiempos, si no por aquel que le hará brillar de nuevo, André D´Alambert, futuro campeón del Torneo de los Tres Magos.- Y tras esas palabras con la mirada perdida entre el gentío el francés se dio la vuelta y tras dedicarles una breve mirada a Scorpius y a Albus lanzó su nombre en el Cáliz.

—Limpia tú apellido si quieres André.- Le dijo Scorpius mientras este se dirigía hacia la mesa de Ravenclaw donde se sentaban sus compañeros y compañeras.- Pero olvídate de lo de ser el futuro campeón del Torneo.- Y con una sonrisa llena de seguridad Scorpius lanzó también su nombre dentro del Cáliz, y tras una breve mirada hacia Albus se fue también hacia su mesa.

Albus se quedó frente al Cáliz al lado de su amigo Ian sin saber que decir o que hacer, todos los presentes le miraban como esperando algo de él, algo cómo lo que habían hecho Malfoy y D´Alambert.

No pensó demasiado. Albus no solía pensar en momentos de tensión en los que su honor se ponía entre dicho, arrancó de las manos de su mejor amigo el pergamino y borro el nombre de este para poner el suyo.

-Haré que os arrepintáis los dos de haberme provocado.- Anunció Albus y sin atreverse a mirar a su familia y sin querer pensarlo ni un segundo, lanzó su nombre dentro del Cáliz.

Scorpius ensanchó su sonrisa y André asintió complacido.

En cuanto André se hubo sentado en la mesa de Ravenclaw su amiga Thyra se vio obligada a acaparar toda su atención, impidiendo a los demás comensales felicitar o desear suerte en el inminente Torneo al moreno.

—¿Se puede saber qué te pasa?-Fueron las primeras palabras de Thyra hacia André una vez que este su hubo sentado.

El chico la miró interrogante.

—¿A que ha venido todo esto? ¿Qué interés tienes en que ese niñato participe?-Preguntó la chica con cara de preocupación.

—No te alteres Thyra, sabes que me gustan los retos ¿Qué reto podía haber en ganarle a ese chico que sudaba en cantidades desproporcionadas solo por estar al lado del Cáliz? No hallaría satisfacción con esa victoria en cambio…Ganarle a un Malfoy y a un Potter es mucho más interesante ¿No crees?- Respondió André con calma mientras empezaba a hacerse una tostada.

—Eres un imbécil. ¿Qué crees que el Cáliz elige por apellidos o qué? ¿Qué vas a hacer si no salen ellos elegidos? ¿Y si te salen una mierda de contrincantes?

—Oh vamos Thyra, no seas ingenua, el Cáliz debe elegir aquellos que crea con más posibilidades para ganar el Torneo, aquellos que no se rindan en la primera prueba. ¿Crees que Malfoy o Potter son de los que se rinden?

—Yo ya no sé lo que creo, pero no debiste haber intervenido…Tenías que haber visto la cara que puso Rose Weasley al ver como su primo tiraba el pergamino con su nombre en el Cáliz.

—¿Crees que estará molesta conmigo?-Preguntó André preocupado.

—Yo lo estaría…—Respondió sinceramente Thyra.

—Me disculparé. —Dijo finalmente André dando un bocado a su tostada.


¿Y bien? ¿Qué os parece? Espero vuestras opiniones, las necesito para intentar mejorar :)

Nos leemos!

Ishbel