Los personajes no me pertenecen. Le pertenecen a CLAMP.
CAPITULO 5
"Perdida"
Estaba tan cansada de caminar y también me estaba muriendo de miedo. ¿Por qué nadie me encontraba? Me senté recargando mi espalda en uno de los arboles y abrace mis rodillas intentando tranquilizarme, aunque era un vano ya que el bosque estaba mas tétrico de lo que pensé.
-Shaoran… ¿Dónde estas?-oculte mi cabeza en mis rodillas y me intente dormir….
-¡¿Qué?-no lo podía creer. Cuando me dormí estaba en el bosque y ahora estaba a los pies de un cierro.
-bueno, ya que no puedo ir a casa…quiero ir con Shaoran o quien sea, pero no quiero estar sola-estaba diciendo esto cuando oí un grito.
-¡Ven aquí maldito manju blanco!-era un chico muy enojado.
-¡mami, mami, papi quiere matar a Mokona!-otro grito.
-¡Kuro-wan deja a Mokona!-otro grito y por el sonido de sus voces, se acercaban hacia donde yo estaba.
Lo primero que divise, fue una cosa blanca saltando rápidamente, tal vez un conejo, en mi dirección. Detrás de el venia un chico alto de cabello negro; y cerca de el venia un muchacho un poco mas bajito que el primero y con pelo rubio.
Cuando estuvieron cerca, me di cuenta que la cosa blanca no era un conejo, de hecho no se parecía a ningún animal que hubiera visto. La cosa blanco saltó a mis brazos, el chico pelinegro frenó su carrera y el rubio se estrelló contra él.
-¡Ouch! ¡Kuro-pi avisa cuando vayas a frenarte!
-mi nombre es KUROGANE, apréndetelo bien, mago estúpido-y empezaron a discutir.
Volví mi atención a la cosa blanca que tenia en mis brazos. Tenía orejas largas como un conejo, pero era redondo y tenía los ojos cerrados.
-¿Qué eres?-se me saltó la pregunta.
-¡Mokona es Mokona! –exclamo la cosa blanca.
-oye dame el manju blanco-levanté la vista y vi que los chicos me observaban.
Los observe con mayor detenimiento esta vez. El pelinegro tenia el color de ojos mas extraño que había visto, los había de color escarlata y su color de piel era moreno claro. El rubio, por su parte tenia unos ojos azul turquesa, su piel era casi blanca, aunque a tal grado de poder compararla con la nieve; el pelinegro estaba serio y el rubio tenia una sonrisa juguetona aunque su mirada parecía contradecir su sonrisa. Y lo más curioso, el pelinegro llevaba ropa negra con rojo y el rubio plateada con blanco.
-niña, dame al manju.
-no soy "niña" soy Sakura y no, no te quiero dar a Mokona-le mostré mi lengua, di la vuelta y empecé a caminar.
-mocosa-mis sentidos me alertaron de peligro pero lo ignore.
-Kuro-wof, déjame a mi hablar-el que hablo fue el rubio.
-¡KUROGANE!-vaya el tipo si que era enojón.
-Em.…disculpe… ¿Sakura-chan?
Voltee a un lado pero seguí caminando a un paso mas lento.
-¿Si?-le pregunte al rubio que ahora caminaba a mi lado izquierdo.
-¿Podrías devolver a Mokona, por favor?-puso la sonrisa mas encantadora que he visto en mi vida.
-mmm…si, pero ¿Podría ir con ustedes?-no quería volver a quedarme sola.
-yo digo que si y Kuropu no cuenta, Mokona, ¿Qué opinas?
-¡Si!-me abrazo Mokona.
-perfecto, ven-dijo mientras me tomaba de la mano.
Me deje llevar aunque cuando nos acercamos al chico pelinegro me escondí detrás del rubio.
-Kuromi, Sakura nos devolvió a Mokona y también vendrá con nosotros.
-¡¿Qué?-se volvieron a poner alerta mis sentidos de peligro.
-lo que oíste Kuro-pu, Sakura viene con nosotros-el rubio seguía sonriendo.
-disculpe, ¿Cómo se llama?-no quería que se volvieran a pelear.
-¿Yo?-se señaló a si mismo el rubio, le asentí-me llamo Fye-no dejaba de sonreír.
-y él-señaló al pelinegro- Kuropu-amplio mas su sonrisa al ver que el otro se enojaba.
-mi nombre es K-U-R-O-G-A-N-E, y tu-me señaló- mas te vale que no empieces a llamar con esos nombres estúpidos.
Se dio la vuelta y cuando no me vio, hice un saludo militar.
Fye soltó una carcajada y Kurogane lo fulmino con la mirada y comenzó a caminar. Fye negó con la cabeza, me miro y me ofreció su brazo, yo lo acepte y seguimos a Kurogane.
