Capitulo 6: Los Sentimientos De Naruto

Por la mañana, una densa neblina, acompañada de una fuerte humedad envolvía Konoha. Tres personas se escondían entre os árboles observando a un rubio, poseedor del Kyuubi y a una peliazul del clan Hyuuga, ambos caminaban tomados de la mano por las calles de la Aldea. Lo extraño es que el normalmente hiperactivo joven, estaba ahora serio y con un semblante raro en él. El trío escondido entre las sombras se miro entre si y comentaron…

- Vaya, parece que esta muy serio, ¿no? – hablo un hombre

- Si, pero es normal, él nos dijo que así iba a reaccionar – comento uno de ellos

- Pobre… - susurro otro

- ¡Ah!, deja de ser tan compasivo – chillo una mujer

- Tranquila gatita, tenemos que ir con él, y si te ve alterada se va a enfadar – dijo otro apoyando una mano en el hombro de la joven

- Es cierto, lo siento primor – contesto la pelirroja

- Solo tu sabes calmarla, kami-sama te bendiga – hablo un grandullón

- No por nada soy su novio – dijo el otro joven sonriendo fríamente

- Extraño a Sakura, en la organización no hay muchas chicas con las cuales me llevo bien – dijo la joven

- Yo también extraño a la señorita, sobre todo sus comidas, además es muy dulce – dijo el pelinaranja

- Claro, nadie extraña a Sasuke – rió burlón un peliceleste

- Tu eres su amigo, no nosotros, además siempre tiene un humor de perros – se quejo la de lentes

- Es cierto Karin, pero tú eres una muy buena amiga de Sakurita – recordó

- Por supuesto, yo gane ese puesto – respondió con ego

- ¿Cómo te encuentras para saltar? – pregunto el dientudo

- Bien, Suigetsu estas siendo un poco exagerado, solo estoy de dos meses – explico cansada

- Igual, debo cuidarte, anda a saber que locura puedes cometer – se quejo el peliceleste

- No te quejes suigetsu – hablo el pelinaranja – ya tendrás lugar para quejarte una vez que ella y la señorita se junten a hablar de sus embarazos

- Tienes razón Juugo, tienes razón – dijo con cansancio – muy bien, andando

Luego de esa conversación, los tres ninjas desaparecieron de las sombras. Mientras tanto una ojiperla junto a Naruto estaban en el parque mas lindo de la Aldea, caminaban tomados de la mano, en silencio. Hinata sabía lo que su novio sufría los últimos acontecimientos que habían sucedido, sobre todo la muerte de Sai…

- Naruto-kun – llamo suavemente sacándolo de sus pensamientos

- ¿Decías algo Hinata-chan? – pregunto serio

- ¿Quieres hablar sobre esto? – pregunto deteniendo su caminar

- ¿De esto? – dijo sin entender el rubio

- De…Sasuke y Sakura – respondió dudosa de su reacción

- No quiero hablar de ellos – sentencio molesto

- No quieres pero lo necesitas, te conozco Naruto, yo estoy aquí contigo, puedes contármelo – pidió sonriéndole

- Te lo agradezco Hinata, pero no puedes hacer nada – esas palabras le dolieron en lo mas profundo de sus ser

- Si puedo – exclamó decidida

- ¿A si? – dijo irónico, no sabia por que, pero su furia la estaba descargando con ella

- Puedo escucharte, ¿y sabes por que?, por que te amo – dijo ella

Un silencio incomodo se formo entre ambos, Hinata lo miraba con el ceño fruncido, Naruto siempre había sido muy abierto con ella, pero desde la llegada de sus antiguos amigos, él se había encerrado en su propio mundo. Al principio, tenia esperanza de que el rubio volviera a sonreír de verdad, pero lamentablemente no había sido así, sino que todo lo contrario…

- Tienes razón, lo siento Hinata-chan – sonrió tristemente – yo se que fue mi culpa el hecho de que se hayan ido

- ¿Eh?, ¿Por qué? – cuestiono sin saber la razón

- Nunca había encajado en el equipo 7, yo lo sabia, pero no quería admitirlo, no se si era por la bestia que tengo en mi interior, solo se que no encajaba – hizo una pausa y miro el cielo nublado – Sakura estaba obsesionada con Sasuke, y él no hacia mas que presumir, y sinceramente tenia todo el derecho de hacerlo, ya que era el mejor – frunció el ceño y miro a Hinata – claro que nunca la admitiré ante él

- Naruto… - sonrió ella

- Sakura tenía mucha fortaleza, pero en ese tiempo no le daba importancia a eso, y ni hablar de su inteligencia, en eso, rebasaba hasta el mismísimo Sasuke Uchiha

- Si, Sakura-san siempre fue muy fuerte, sobre todo en el bosque de la muerte – dijo dulcemente la ojiperla

- ¿Sabes?, ella siempre me dijo que tenia que observar a mi alrededor, sabia que tu estabas enamorada de mi, y también sabia que yo me enamoraría de ti, pero jamás lo note – sonrió socarrón el ojiazul – como buen atolondrado

- Basta…, me sonrojo – dijo tímidamente

- Me gusta cuando lo haces – confeso sonriendo el Kyuubi

- Naruto-kun, ¿Por qué no hablas con ellos? – cuestiono

- ¿Qué ganaría con eso? – pregunto sin esperanzas

- Dejar de sufrir – dijo una voz femenina a sus espaldas

Ambos voltearon y vieron a Sakura con una bolsa en mano, vestida con una pollera rosa y musculosa blanca. Los ojos de la mujer reflejaban una tristeza compasiva y hasta arrepentida. Naruto se quedo helado, fijo su vista en Hinata y esta estaba al igual que él sorprendida por la aparición de la pelirosa. La ojijade se acerco al chico y acaricio su mejilla con sutileza.

- ¿Podemos hablar? – fue la pregunta que resonó como eco en la mente del Uzumaki

Continuara….