Hola disculpen la tardanza en actualizar, asi mismo quiero agradecer por los comentarios que han hecho sobre la historia; es difícil tratar de complacer a todas y entiendo su punto de vista...pero creo que a veces estamos acostumbrados a lo mismo es por ello que quise hacer algo diferente esta vez, pero yo le tengo fé a este fic, sus sugerencias y comentarios siempre son bienvenidos me ayudan a mejorar cada vez más. Cariños Angie.

El anime Candy Candy y sus personajes son creaciones de © Mizuki e Igarashi. Este trabajo o fanfic fue creado con fines de entretenimiento y no de lucro; la historia es de mi total inspiración.

CAPÍTULO 6

-FLASH BACK-

MESES ATRÁS

Eleanor – divorcio -dijo abriendo los ojos como plato.

Terry – incompatibilidad de caracteres -dijo sarcásticamente.

Eleanor – pero cualquier pareja tiene problemas que no puedan resolverse…mira a tu padre y a mí.

Terry – bueno yo creo que es algo que se nos salió de las manos.

Eleanor – como que…hiciste algo.

Richard – creo que debes entenderlos querida, si ellos creen que estarán mejor así pues no puedes obligarlos.

Eleanor – debo hablar con Candy y escuchar su versión no crees.

Richard – no creo que sea lo correcto, no puedes meterte en sus decisiones.

Eleanor – no lo haré, solo quiero escucharla -dijo saliendo del lugar.

Terry – pero mamá -dijo viéndola salir.

Richard – no podrás detenerla.

Terry – lo sé, pero no quiero que.

Richard - lo que hiciste no estuvo bien…a tu madre la puedes engañar pero a mí no.

Terry – lo sé, no sabes cuanto me arrepiento; no quiero que nos divorciemos quiero estar con ella, la necesito, la extraño.

Richard – y sabes que es lo que ella quiere – dijo interrumpiéndolo.

Terry – como dices -dijo mirando fijamente a su padre.

Richard – a caso sabes que quiere y como se siente Candy con toda esta situación…dime algo haz pensado en eso.

Terry – bueno yo.

Richard – ponte en su lugar…y piensa que harías tú, si ella te hubiera sido infiel tú la hubieras perdonado –dijo frunciendo el ceño.

Terry – no es lo mismo.

Richard – como puedes decir eso -dijo seriamente- la forma en que dices las cosas y actúas es sin sentido, si en verdad la quieres no deberías haber actuado de esa manera, en verdad llegue a pensar que habías cambiado…veía que ella te hacia feliz -dijo levantándose de su lugar- ahora ya no se que creer, te quiero hijo, pero no puedo aceptar que te comportes de esa manera, no le diré nada a tu madre de la verdadera razón por la que Candy quiere divorciarse porque se que se pondría muy mal.

Terry – lo sé, no quiero que por mi culpa le pase algo.

Richard – pero creo que deberías de hacer algo, pídele perdón, haz el esfuerzo de cambiar, se que la amas lucha por ella.

Mientras que en otro lugar.

George – no creo que sea tan difícil ganar el caso -dijo ordenando unos documentos- con la demanda de divorcio por infidelidad no llevará mucho tiempo.

Candy – espera -dijo interrumpiéndolo.

Albert – que pasa.

Candy – en ningún momento dije que mencionaran lo de infidelidad en el divorcio.

Albert – como dices.

George – pero es esa la razón por la que tú.

Candy – si pero no -dijo interrumpiéndolo- no quiero que se mencione infidelidad.

Albert – que estás diciendo -dijo seriamente- no entiendo.

Candy – prefiero que se haga por incompatibilidad de caracteres que mencionar que me fue infiel.

George – puedo preguntarte porque estás diciendo eso.

Candy – sería demasiado duro para Eleanor enterarse de la verdadera razón de nuestro divorcio, ustedes saben no está bien de salud.

Albert – estas preocupándote por eso.

Candy – claro…puede morir si se lleva una impresión como esa.

George – no lo había pensado.

Candy – y no quiero que le suceda nada, es mejor que no sepa nada sobre el comportamiento de Terry...aunque no lo crean me preocupa mucho la salud de Eleanor ha sido como una madre para mí y no me gustaría perderla por nuestra culpa.

Albert – tienes razón, pero en caso contrario el divorcio tomaría mucho tiempo además que con no darle esa razón al juez le estas dando oportunidad a Terry para pedir las sesiones de reconciliación tal y como lo dicta la ley además estarás dándole ventaja.

Candy – lo sé, pero no volveré con él.

-FIN FLASH BACK-


AÑO ACTUAL

NEW YORK

Señora Katherine – señora que sorpresa verla de nuevo -dijo sonriendo.

Candy – gracias...a mí también me da gusto verla -dijo dándole un corto abrazo.

Señora Katherine – han pasado solo unos meses, pero siento que ha sido una eternidad.

Candy – yo también lo he sentido así -dijo suspirando- puedo...puedo entrar.

Señora Katherine – claro esta es su casa -dijo haciéndole una seña.

Candy – gracias, pero ya no es mi casa -dijo sonriendo de lado- vamos Clín entra.

Charles – señora Candy bienvenida -dijo haciendo una reverencia.

Candy – solo estoy de visita, y pase a recoger las cosas de Clín lo llevaré unos días conmigo a Chicago.

Charles – muy bien señora, yo iré a recogerlas por usted.

Candy – muchas gracias -dijo sonriendo.

Señora Katherine – como ha estado señora.

Candy – muy bien -dijo sonriéndole.

Señora Katherine – casi no la reconocía con esa ropa...es extraño verla vestida así.

Candy – ehh mi ropa -dijo mirándose, había olvidado por un momento su vestimenta- bueno es que fue algo improvisado perdieron mi maleta en el avión -dijo sonriendo nerviosamente, para luego cambiar el tema- y como está Mark.

Señora Katherine – muy bien señora gracias por preguntar, fue a jugar al parque.

Candy – y como va en la escuela.

Señora Katherine – muy bien -dijo sonriendo- gusta que le traiga algo de tomar.

Candy – un jugo de frutas por favor.

Señora Katherine – como diga, se queda en su casa -dijo retirándose del lugar.

Candy – claro mi casa -dijo mirando alrededor- vamos al jardín Clín -dijo soltando la cuerda del perro, quien salió corriendo- cuando vas a dejar de hacer eso -dijo mirando que corría hacia la biblioteca subiéndose en uno de los sillones- creo que nunca dejarás de hacerlo cierto -dijo entrando despacio al lugar, rápidamente su vista se posó en el enorme cuadro que yacía sobre la chimenea una pintura de ella y Terry el día de su boda; el cual había sido obsequio de su hermano Anthony- pensé que no vería este cuadro más -dijo tristemente trayendo a su memoria imágenes de lo ocurrido años atrás.

-FLASH BACK- 5 AÑOS ATRÁS

CHICAGO

Albert – puedo pasar -dijo asomándose por la puerta.

Candy – claro -dijo acomodándose en la cama.

Albert – que pasa te sientes mal.

Candy – no, es solo que quería estar sola un momento -dijo sonriendo de lado.

Albert – llevas varios días así, porque no sales con los chicos.

Candy – quiero seguir leyendo mi libro -dijo señalándolo- además he estado muy ocupada en el hospital.

Albert – pero llevas semanas tratando de leer ese libro y no lo has terminado.

Candy – lo sé pero.

Albert – he venido a pedir que me ayudes -dijo interrumpiéndola.

Candy – yo.

Albert – claro solo tú eres la indicada.

Candy – no me digas que.

Albert – si -dijo sonriendo.

Candy – sabes que odio ese tipo de fiestas.

Albert – yo también, pero sabes qué debo hacerlo, además mi nuevo socio estará ahí y no puedo faltar.

Candy – pero Albert yo.

Albert – te compraré el vestido más lindo que puedas imaginar -dijo interrumpiéndola.

Candy – crees que vas a comprarme con eso -dijo cruzando los brazos.

Albert – tienes razón tú no eres como esas chicas -dijo pensativamente- pero creo que podré hacerlo con algo mejor -dijo tomándola de la mano.

Candy – que haces.

Albert – ven conmigo -dijo sacándola de la habitación.

Candy – pero no ves que estoy en pijama.

Albert – pues hace mucho que te hubieras cambiado, ya casi es medio día.

Candy – no puedes esperar a que lo haga -dijo bajando las gradas tras su hermano.

Albert – no, no puedo esperar -dijo caminando rápidamente sin soltarla de la mano.

Candy – porque me llevas al.

Albert – quieres callarte un momento -dijo interrumpiendola.

Candy – Albert -dijo sorprendida, ya que nunca le había dicho algo como eso.

Albert – bien -dijo parándose en la puerta del garage.

Candy – está muy obscuro.

Albert – ahora no lo estará -dijo encendiendo la luz, al mismo tiempo que habría la puerta del garage, dejando ver una perfecta línea color rojo.

Candy – que es esto -dijo abriendo los ojos como platos al ver de qué se trataba.

Albert – es tu obsequio de graduación -dijo sonriendo.

Candy – un...un automóvil -dijo sonriendo.

Albert – que te parece -dijo abriendo sus brazos- es el que querías cierto.

Candy – si -dijo sonriendo, se trataba de una camioneta full equipo y extras nueva del año- no puedo creerlo.

Albert – ven acércate -dijo tomándola de la mano- oficialmente te hago entrega de la llave de tu nuevo vehículo.

Candy – oohh Albert esto es...es -dijo emocionada.

Albert – anda sube.

Candy – gracias...muchas gracias -dijo abrazándolo.

Albert – que te parece si me llevas a la fiesta en tu nuevo vehículo.

Candy – claro -dijo abriendo las puertas para luego subir y observar el interior del vehículo, notando que dentro había una caja grande- y esto -dijo señalando.

Albert – es solo un extra -dijo sonriendo.

Candy – sabias que iba a aceptar ir contigo cierto.

Albert – bueno -dijo sonriendo de lado- solo tome un riesgo al comprarlo.

Candy – ya lo creo...y que pasará con mi antiguo automóvil.

Albert – puedes conservarlo si quieres, tenemos suficiente espacio.

Candy – bueno...creo que es buena idea, no quiero descuidarlo...los turnaré entonces.

Albert – bien, entonces así será.

Mientras que en otro lado de la ciudad.

Robert – tu padre me mando a buscarte -dijo tras su amigo.

Terry – ah si -dijo mirando al horizonte- como sabe dónde estaba.

Robert – siempre subes a este tipo de lugares, lo haces desde pequeño recuerdas.

Terry – si claro -dijo sonriendo de lado.

Robert – ahora que estamos aquí en la ciudad la llamarás -dijo parándose al lado de él.

Terry – claro que no, como crees yo nunca voy en busca de chicas...ellas vienen a mí.

Robert – si ya lo había olvidado -dijo sonriendo de lado- bueno nos vamos entonces.

Terry – si -dijo suspirando mientras admiraba la majestuosidad de esa ciudad.

Horas más tarde en un lujoso hotel en Chicago.

Un automóvil rojo se asoma, para luego detenerse en la entrada principal de tan importante hotel, pronto un valet parking se acerca haciendo el saludo respectivo para luego abrir la puerta del conductor, pronto un hermoso zapato rojo de satín toca el suelo, poco a poco los dos se unen dejando ver unas piernas blancas tonificadas al descubierto, dejando a los que se encontraban ahí mudos al ver la silueta que salía completa del automóvil y que caminaba con delicadeza a la puerta del copiloto.

Candy – puede bajar señor Andrey -dijo abriendo la puerta de su acompañante.

Albert – gracias -dijo sonriendo, para luego mirar alrededor dejando a todos boquiabiertos- era necesario que lo hicieras.

Candy – si porque no.

Albert – ninguna chica me había llevado a una fiesta y mucho menos abierto la puerta.

Candy – siempre hay una primera vez no lo crees -dijo sonriendo.

Albert – claro -dijo ofreciéndole el brazo- entonces entremos.

Candy – si -dijo alegremente mientras caminaba del brazo de su adorado hermano.

Recepcionista – bienvenidos pasen adelante por favor.

Albert – gracias.

Candy – vaya si que hay mucha gente -dijo mirando alrededor.

Albert – son todos los que desean hacer negocios, por eso no quería perderme esta velada.

Candy – ahora entiendo, no crees que hubiera sido mejor habérmelo dicho antes.

Albert – vamos no te enojes -dijo tocando su mano- ya estás aquí.

Candy – o sea que me la pasaré sola, debimos traer a Anthony.

Albert – no sería propio estropearle su tan importante cita.

Candy – importante -dijo levantando la ceja- porque importante dime.

Albert – ya lo sabrás -dijo mirando alrededor- ya está aquí -dijo sonriendo.

Candy – quien -dijo mirándolo.

Albert – a mi nuevo socio y su familia -dijo caminando dirigiéndose a ellos.

Candy – no pensé que te pondrías tan feliz al ver a tu socio -dijo mirando hacia el frente.

Richard – Albert me da gusto verte -dijo ofreciéndole la mano.

Albert – buenas noches Lord Grandchester -dijo respondiendo el saludo- quiero presentarle a mi hermana Candice.

Candy – mucho gusto mi lord -dijo sonriendo.

Richard – el placer es mío señorita Andrey -dijo besando el dorso de la mano- Albert siempre habla de usted.

Candy – espero que sean solo cosas buenas -dijo sonriendo.

Richard – claro señorita Andrey.

Candy – por favor llámeme Candy dejemos los formalismos, bueno si no hay inconvenientes.

Richard – claro que no Candy -dijo sonriendo de lado- con todo respeto déjeme decirle que luce hermosa.

Candy – muchas gracias mi lord.

Richard – que paso con los formalismos, llámeme por mi nombre.

Candy – bueno.

Eleanor – querido tenemos que -dijo interrumpiéndolos- lo siento no pensé que estabas con alguien...buenas noches.

Albert – Candy – buenas noches -dijeron al unisonido.

Eleanor – es un gusto verte Albert.

Albert – el placer es mío mi lady -dijo besando el dorso de la mano.

Eleanor – tan galante como siempre.

Karen – buenas noches -dijo tras ellos.

Richard – oohh hija donde estabas.

Karen – solo caminaba por ahí, buenas noches William.

Albert – buenas noches Karen -dijo sonriendo- quiero presentarles a mi hermana.

Candy – mucho gusto -dijo sonriendo.

Eleanor – vaya es tan encantadora como lo imagine.

Karen – mucho gusto Candy -dijo dándole un beso en la mejilla- tenía muchas ganas de conocerte.

Candy – gracias, pero por qué.

Karen – William me ha hablado mucho de ti.

Candy – aah sii -dijo mirando a su hermano quien sonreía ampliamente al estar frente a esa chica- quien se cree para llamarlo William -dijo asi misma.

Richard – y donde está tu hermano.

Karen – no tardará.

Eleanor – porque no pasamos a la mesa.

Albert – muy bien -dijo sonriendo- nos acompañas Karen -dijo ofreciendole el brazo del lado contrario del que llevaba a su hermana.

Candy – queee -dijo asi misma.

Karen – será todo un placer -dijo aceptándolo.

Richard – bueno vamos entonces -dijo llevando a su esposa de la mano.

Karen – y dime Candy cuando irás a ver tu clínica.

Candy – mi clínica -dijo sorprendida.

Karen – claro, está quedando muy linda.

Candy – como dices.

Albert – no hablemos de trabajo quieren -dijo seriamente- no quiero que la hostigues aun con eso -dijo mirando a lado izquierdo.

Karen – está bien, lo siento -dijo sonriéndole.

Candy – que es esto -dijo así misma- creo que no me gusta nada -dijo frunciendo el ceño.

Albert – te pasa algo -dijo mirando el semblante de su hermana.

Candy – no, nada...bueno pues -dijo sin terminar de hablar la ser interrumpida por el sonido de su celular- me disculpan -dijo separándose de ellos.

Albert – a donde vas.

Candy – solo voy a contestar.

Karen – estaremos esperándote.

Candy – si, los veo luego -dijo caminando hacia el jardín, mientras seguía sonando su celular- hola amiga -dijo sonriendo- como dices -dijo abriendo los ojos como platos- que Anthony que, no...no lo sabía...si supongo que queria darme la sorpresa -dijo levantando la ceja- me alegra saberlo los felicito y bienvenida a la familia...claro que si me encantará -dijo sonriendo- bien, hablamos mañana te parece; en el restaurante de siempre, te veo entonces -dijo colgando la llamada.

Terry – que sorpresa verte aquí -dijo tras ella.

Candy – Terry -dijo volteándose quedando a espaldas de la baranda- tu...pero que haces aquí.

Terry – asi es como me das la bienvenida -dijo colocando sus brazos a los lados de la baranda, dejandola encerrada.

Candy – bueno yo -dijo nerviosamente.

Terry – a mi también me da mucho gusto verte -dijo acercando su rostro al de ella, por unos segundos para perderse en aquellos hermosos ojos verde esmeralda, para luego darle un beso en la mejilla.

Candy – hola -dijo sonriendo al recibir el beso- no esperaba verte aquí.

Terry – yo tampoco, que casualidad no -dijo levantando la ceja.

Candy – yo creo que es el destino -dijo mirándolo fijamente, hundiéndose en esos ojos azul zafiro.

Terry – y tú crees en eso -dijo acercándose más a ella.

Candy – con toda mi alma -dijo en forma de susurro, mirándose fijamente el uno al otro; recorriéndose con la mirada trayendo a su mente los recuerdos de los días vividos hace poco tiempo atrás.

Terry – sabes luces encantadora -dijo seductoramente- ese vestido rojo te queda estupendo.

Candy – muchas gracias -dijo sonrojándose.

Terry – me encantaría -dijo acercando su rostro a milímetros de los labios de ella- me encantaría que tú y yo -dijo agitadamente esperando probar de nuevo esa miel que lo cautivo con solo saborearla una vez; pero el sonido de la música los interrumpió.

Candy – creo que debo regresar -dijo incorporándose.

Terry – yo también -dijo suspirando.

Candy – me dio mucho gusto verte -dijo caminando hacia la salida.

Terry – espera -dijo deteniéndola.

Candy – si.

Terry – que te parece si mañana te llevo a desayunar, y de paso me enseñas la ciudad.

Candy – está bien -dijo sonriendo.

Terry – nos vemos mañana temprano en este hotel, aquí estoy hospedandome.

Candy – bien, hasta mañana entonces -dijo saliendo del lugar, perdiéndose en la multitud.

Terry – el destino eehh -dijo repitiéndose una vez más, para luego sonreír y sacar de su bolsillo una tarjeta donde escrita a mano se encontraba un número de teléfono y dirección.

-FIN FLASH BACK-


AÑO ACTUAL

NEW YORK

Terry – buenas tardes -dijo ingresando al lugar.

Señora Katherine – señor -dijo sorprendida al verlo.

Terry – que pasa -dijo frunciendo el ceño.

Señora Katherine – no nada, solo no esperaba verlo aquí tan temprano, el almuerzo aún no está listo.

Terry – no se preocupe por eso -dijo quedandose en silencio un momento al ver lo que llevaba en la charola- acaso tenemos una visita.

Señora Katherine – bueno -dijo mirando hacia la biblioteca.

Terry – así que ella está aquí -dijo así mismo- démelo yo se lo llevaré -dijo tomando el vaso de jugo en sus manos, para luego caminar hacia la biblioteca.

Señora Katherine – como ordene mi lord.

Terry – puede traerme algunos analgésicos y un té por favor.

Señora Katherine – si mi lord -dijo saliendo del lugar.

Terry – desde cuándo dejaste el té -dijo así mismo caminando hacia el lugar.

Candy – creo que va a llover -dijo mirando el cielo- que raro en esta época no debería -dijo mientras el perro se acercaba a ella acariciandola- creo que debemos irnos ya, papá no tardará en venir y.

Terry – señora su jugo de frutas -dijo interrumpiéndola.

Candy – Terry -dijo volteando la mirada- que haces aquí pensé que.

Terry – aún sigue siendo mi casa...nuestra casa.

Candy – tienes razón, disculpa mi imprudencia en haber venido sin avisarte -dijo caminando hacia él.

Terry – puedes venir las veces que quieras.

Candy – bueno debo irme -dijo caminando hacia la salida.

Terry – espera -dijo tras ella- acaso no vas a tomar tu jugo no me digas que vas a despreciar a Katherine.

Candy – bueno -dijo pensativamente recordando la amabilidad de aquella señora desde hace tiempo atrás- está bien solo lo hare por ella -dijo volteando su mirada- pero que quede claro que me cuando acabe me iré.

Terry – está bien -dijo dándoselo en la mano- tú decides.

Candy – gracias -dijo bebiendo un sorbo, para luego caminar hacia la ventana.

Terry – no pensé que estarías aquí -dijo dejándose caer en el sillón.

Candy – yo tampoco imagine que vendrías tan temprano.

Señora Katherine – con permiso -dijo ingresando al lugar- sus analgésicos mi lord.

Terry – gracias -dijo incorporándose- recibiéndolos.

Señora Katherine – con permiso -dijo saliendo del lugar.

Candy – te sientes bien -dijo volteando su mirada.

Terry – si, es solo que me duele mucho la cabeza y el cuerpo.

Candy – talvez sea un resfriado -dijo caminando hacia donde él estaba dejando en la mesa su vaso- déjame ver que vas a tomar -dijo extendiendo su mano.

Terry – lo de siempre.

Candy – sabes que no debes tomar esa dosis -dijo separando las pastillas, dándole solo dos.

Terry – pero solo así logro dormir.

Candy – estas abusando de esto -dijo devolviéndoselas.

Terry – gracias -dijo tomando las pastillas, para luego dejarse caer en el sillón.

Candy – déjame tocarte -dijo poniendo su mano en la frente de el- estás ardiendo en fiebre -dijo sorprendida- no creo que sea un simple resfriado.

Terry – tú crees.

Candy – soy médico Terry, será mejor que vayas a la habitación -dijo dándole la mano, ayudándolo a levantarse.

Terry – pero tengo que regresar a la oficina.

Candy – no...no por hoy, te quedarás en cama -dijo pasando su brazo en la cintura de él.

Terry – está bien mamá -dijo sonriendo de lado.

Candy – muy gracioso -dijo mientras caminaban y se dirigian a la que había sido su habitación -iré por algunos lienzos con agua, tu quédate aquí cámbiate y acuéstate -dijo saliendo del lugar.

Terry – si -dijo dejándose caer en la cama.

Momentos más tarde.

Candy – veamos -dijo mirando el botiquín- creo que aun sirven.

Señora Katherine – aquí están señora.

Candy – gracias -dijo frunciendo el ceño- donde están los demás frascos de analgésicos.

Señora Katherine – el señor ha estado tomándolos.

Candy – como, tanto -dijo abriendo los ojos como platos.

Señora Katherine – es que no duerme en las noches, se la pasa en vela y.

Candy – cuantas veces le he dicho que no puede abusar de ellos -dijo frunciendo el ceño.

Señora Katherine – desde que usted se fue él ha estado muy mal, sus dolores de cabeza regresaron, su tensión y su mal humor.

Candy – como dice.

Señora Katherine – hasta con decirle que algunas noches lo he visto llorar en la biblioteca, se ha tomado todas las botellas de licor que habían en la casa…por favor no le diga que se lo dije usted sabe cómo es el.

Candy – no se preocupe -dijo tristemente al escuchar las palabras de Katherine.

Señora Katherine – está sufriendo por usted señora, nunca lo vi así y tengo muchos años de trabajar para Terry.

Candy – el sufre porque quiere, él fue quien provoco esto -dijo furiosamente apretando un trozo de tela- si no hubiera hecho lo que hizo, y si no se hubiera burlado de mi talvez yo ahora le diría.

Señora Katherine – el la ama señora, y usted también verdad -dijo interrumpiéndola.

Candy – yo -dijo sollozando, recordando que en su vientre llevaba el símbolo de amor que se juraron siempre y que tantas veces se lo demostraron- creo que debo irme -dijo limpiando su rostro- no debí venir.

Mark – Terry te necesita Candy -dijo tras ella.

Candy – Mark -dijo sorprendida al verlo.

Señora Katherine – hijo que haces aquí.

Mark – por favor solo ayúdalo esta vez, te lo pido.

Candy – Mark -dijo llenando sus ojos de lágrimas.

Señora Katherine – hijo por favor no te metas.

Mark – no puedo dejar de preocuparme por Terry o por ti Candy, solo hazlo esta vez…yo te ayudaré.

Candy – tengo un vuelo que tomar y solo vine por las cosas de Clín y no a.

Mark – lo sé -dijo cabizbajo- yo te lo estoy pidiendo…es como mi hermano mi mejor amigo, y tú eres como mi hermana también, solo esta vez ayúdalo por favor…hace mucho tiempo que él.

Candy – está bien, lo haré.

Mark – gracias Candy -dijo abrazándola.

Candy – pero tendrás que vigilarlo mucho eehh, está abusando de los medicamentos.

Mark – he estado al pendiente de él pero todas las noches se la pasa en vela…no puede dormir a menos que tome el medicamento.

Candy – pero la dosis que ha tomado no es la adecuada…tu sabes cuantas a tomado.

Mark – muchas.

Candy – como dices -dijo sorprendida.

Señora Katherine – no se alimenta bien, además está consumiendo mucho café.

Candy – café -dijo sorprendida- pero a él no le gusta el café.

Mark – además.

Candy – además que Mark -dijo levantando la ceja.

Mark – regreso el habito de fumar.

Candy – que -dijo sorprendida- todo esto no es bueno para su salud…ya se lo había dicho.

Señora Katherine – hemos tratado de cuidarlo pero él no quiere hacerlo.

Candy – entiendo…se como es él, de ahora en adelante no deben de tener ningún medicamento en casa, licor, café y cigarros.

Mark – pero y que haremos.

Candy – les daré algo mejor -dijo pensativamente.

Mientras que en otro lugar de la ciudad.

Albert – donde habrá ido.

Karen – aún debe estar en el parque, discúlpame sí.

Albert – se como es mi hermana -dijo interrumpiendola- y sabia que no le agradaría que alguien la siguiera...menos ahora que su humor esta tan cambiante.

Karen – déjala es normal por el embarazo.

Albert – si, solo espero que tenga cuidado -dijo sonriendo- que haces.

Karen – creo saber dónde puede estar -dijo mirando su reloj.

Albert – no me digas que fue a.

Karen – creo que si, además si va a llevarse a Clín tiene que ir por su equipaje no.

Albert – pero que equipaje puede llevar un perro -dijo frunciendo el ceño.

Karen – el necesario -dijo sonriendo.

Albert – no puede ser, y ahora que haces -dijo mirando a su esposa.

Karen – solo posponer el viaje.

Albert – pero por qué.

Karen – porque tú y yo tenemos que hacer algo importante.

Mientras que en otro lugar de la ciudad, horas más tarde.

Terry – mmm que paso -dijo abriendo los ojos lentamente para luego tocar su cabeza- ya bajo la fiebre -dijo para luego abrir los ojos repentinamente acordándose de lo sucedido- Candy -dijo sentándose abruptamente, para luego observar que estaba en su habitación sin ropa, la obscuridad ya se había apoderado del lugar, pronto volteo su mirada a un lado y noto que alguien dormía a su lado- amor, amor mío -dijo sonriendo de felicidad- acaso es un sueño que estés aquí -dijo acercando su mano a la de ella, tocándola suavemente- tu piel sigue tan suave como siempre.

Candy – que pasa -dijo despertándose.

Terry – lo siento no quise despertarte.

Candy – no me di cuenta cuando me quedé dormida -dijo tocando su rostro- como te sientes.

Terry – muy bien gracias.

Candy – me alegro -dijo estirando sus brazos- pero que tarde es -dijo mirando su reloj- tengo que irme.

Terry – espera -dijo tomándola de la mano.

Candy – que pasa.

Terry – quiero agradecerte por haber cuidado de mi esta tarde.

Candy – no tienes porque, como médico es mi deber ayudar a quien lo necesite.

Terry – si claro -dijo sin soltarla mirándola fijamente a los ojos, notando algo de misterio en ellos- sabes que tus ojos se tornan más obscuros cuando estas enojada y más claros cuando estas feliz.

Candy – que estás diciendo, claro que no -dijo sentándose en la cama.

Terry – oohh si, talvez tú no puedes notarlo, pero yo sí, es algo que me gusto desde que te conocí y que aún me vuelve loco.

Candy – estas delirando Terry -dijo suavemente.

Terry – claro que no -dijo sin dejar de verla.

Candy – entonces dime como los tengo ahora.

Terry – verde esmeralda un tono más claro -dijo acariciandole el rostro.

Candy – y eso que quiere decir -dijo nerviosamente.

Terry – que por alguna razón hay algo que te hace sentirte feliz, aunque trates de disimularlo ante mí.

Candy – queee -dijo sorprendida.

Terry – que estas ocultando que te hace ser tan feliz -dijo acariciando su rostro.

Candy – me conoces muy bien y si es...es algo importante -dijo titubeando al mismo tiempo que se acercaba a él.

Terry – lo sabía, y puedo saber de qué se trata.

Candy – no.

Terry – no me dirás que es lo que te tiene tan feliz -dijo levantando la ceja.

Candy – ya te dije que no, ahora suéltame -dijo luchando.

Terry – no me digas que tienes un nuevo novio -dijo seriamente.

Candy – no digas tonterías...aunque pensándolo bien -dijo sonriendo de lado.

Terry – que cosa, conozco esa mirada -dijo seriamente.

Candy – solo te iba a decir que no es mala idea.

Terry – ah no.…eso no -dijo jalándola sobre él, encerrándola en sus brazos.

Candy – que haces, suéltame -dijo tratando de zafarse.

Terry – no lo haré -dijo sonriendo galantemente- esta noche te quedarás conmigo.

Candy – claro que no, estás loco...suéltame me lastimas.

Terry – quieres apostar.

Candy – acaso me estas retando -dijo deteniéndose.

Terry – tómalo como quieras -dijo besándola fuerte y apasionadamente, necesitando de ella recorriendo sus manos por todo el cuerpo de su amada, mientras ella se aferraba a él disfrutando de las caricias que le daba mismas que hace mucho no sentía.

CONTINUARA…