—No. —la interrumpió, sabía a qué se refería.
—No es esa la razón… ¿acaso no podía asistir? —dejó nuevamente salir su arena y tal como apareció, se desvaneció.
Eso le dejó claro a la Quinta que nada había cambiado entre los 2, la arena en las manos del Kazekage es un arma… y él la había levantado contra ambos Kages de Konoha.
Cuando los Kages vieron entrar al grupo de Suna, se sorprendieron por ver al pelirrojo liderando el grupo y aún más… con un grupo de ese tamaño.
La presencia del Kazekage les trajo viejos recuerdos, memorias que preferirían no recordar y por supuesto… Gaara tampoco, pero lo que lo trajo… lo que lo llevo a volver a Konoha, era más importante que cualquier resentimiento y odio hacia la alianza.
—¿Kazekage? —preguntaron sorprendidos casi al unísono.
—¡Hokage! ¿Qué significa esto? ¿Porque le permite entrar con una escolta? —preguntó el Raikage, que trataba de ocultar su sorpresa al ver al pelirrojo.
—El Kazekage, tiene lo que necesitamos para comunicarnos con la aldea en cuestión —aclaró la rubia, que al ver los documentos que sostenían los demás Kages, supuso que ya estaban enterados de que no era una organización.
Todos observaron a Gaara dirigirse a la mesa, tomando asiento en el lugar que hace mucho no ocupaba, colocando el sombrero de Kage sobre ella, siendo seguido por su hermana que se puso a su lado. Se podía sentir la incomodidad y tensión en la sala por la presencia del Kazekage y el sentimiento era recíproco.
—Estoy seguro que entienden… que no me siento cómodo estando en esta reunión, pero debido a ciertos sucesos, no se pudo evitar. —el tono un poco mordaz no se hizo esperar.
—¿Y qué es lo que Suna tiene, que es importante para esta reunión? —preguntó uno de los Kages.
—Durante la misión que llevamos en conjunto, el mensajero le entregó al anbu Kitsune un pergamino que nos permitirá concertar una reunión con el líder de la aldea en caso de aceptar sus condiciones —explicó la Hokage, recordando lo que pasó.
Hace unos minutos atrás.
—Dejemos de perder el tiempo, Kitsune. —llamó Gaara, colocándose nuevamente el sombrero, no quería alargar más su estancia en Konoha.
El nombrado se puso a un lado del pelirrojo al igual que Temari, que se percató de lo que haría su hermano.
—Estaremos en la reunión lo quieran o no, además… no creo que tengan otra alternativa. —dijo con confianza la hermana del Kazekage.
—¿Qué quieres decir? —preguntó La Hokage, que no le gustó la forma en la que se expresó.
—Que sin eso… —señaló el pergamino que el joven anbu había sacado de un sello en su muñeca— la reunión de los Kages será en vano —aclaró Temari.
—¿Qué tiene que ver ese pergamino con la reunión? —volvió a preguntar sin entender a qué se refería.
—¿Temari? —se oyó detrás del grupo de la arena, que se volvieron a excepción de Gaara, que hizo un ademán con la mano y acto seguido Kitsune guardó el pergamino dando un paso atrás volviendo a su posición anterior—. La reunión está por comenzar —aclaró un pelinegro.
—Lo sé, pero no es que no haya querido entrar, es que no nos dejaron pasar—alegó la joven rubia.
Shikamaru que era quien salió de la sala de reunión, abrió los ojos llenos de sorpresa al encontrar a un pelirrojo entre el grupo y suponiendo quien era, ya que nadie más podría portar el traje del Kazekage en presencia de Temari sin recibir una paliza por la afrenta de cometer una estupidez así, a menos claro… que deseara estar muerto.
No se necesitaba ser un genio para saber quién era, lo más extraño fue que tenía la sospecha que algo como esto pasaría. —Gaara —dijo con un semblante serio.
—¿Puedes explicarte? —la Hokage retomó el tema en cuestión, volviendo las miradas de nuevo hacia ella.
Temari sabía que si no lo hacía, esto solo se complicaría así que sin más rodeos —El mensajero entregó a Kitsune el pergamino para que concertaran la reunión si aceptaban, —explicó al tiempo que de reojo observaba a Shikamaru, que se había sumido en sus pensamientos— pero no se preocupe de igual forma no le serviría a Suna, ya que dijo que solo funcionaría… si las 5 naciones lo hacían. —aclaró, llamando la atención de los Kages.
«¿Las 5 naciones? Eso significa que sabían que se reunirían, pero esa decisión la tomó después de que se cumpliera la misión» pensó la Hokage.
—Cuando Hokage-sama dijo que llamaría a los demás Kages, no creí necesario el mencionarlo— intervino el joven anbu.
—¿Porque no entregaste el pergamino junto con el reporte? —preguntó La Hokage al anbu de la arena.
—Fue gracias a Suna que se consiguió el trato, Konoha solo verificó que se hiciera —explicó Kitsune.
—¿Shikamaru? —se dirigió al pelinegro, buscando una respuesta.
—No sabía de la existencia de ese pergamino —respondió confundido «¿en qué momento se lo había entregado?»
—Fue petición del mismo mensajero, es clara la razón —dijo Kitsune, dando a entender a qué se refería.
—Teníamos que asegurarnos, si Suna no era parte de esto ¿Porque debería de entregar el resultado de la misión? Estoy segura que lo entiende, no puedo permitir que algo como eso… vuelva a ocurrir. —está demás decir que Temari disfrutaba de la situación en la que estaba Konoha.
—Entonces daría igual que lo tuviéramos —alegó Kakashi que al igual que el pelinegro analizaba la nueva situación.
Temari sonrió con superioridad cruzando los brazos —Es cierto, pero como dije antes ¿Porque debería de hacerlo?
A la Hokage no le quedó más opción que acceder y antes de entrar detrás del grupo de Suna, no pudo evitar preguntar —Kitsune ¿Qué fue lo que realmente entregaste? —No tenía que ser específica sabía que la entendería y aunque los demás oyeron continuaron su camino.
A su parecer no fue nada normal ya que siempre habían rechazado a la alianza, sin mencionar que aún persiste el motivo que hizo cambiar de opinión al mensajero, de acuerdo con Shikamaru al principio se negó rotundamente algo que se esperaba, pero después de entregarle el pergamino que tenía la conversación que sostuvo con Kitsune cambio de parecer, aunque estaba segura… que no fue eso todo lo que pasó, Kitsune debió de haberle entregado algo más, pero ¿Qué? o ¿A quiénes? Dado que piden a cambio que se les entregue 2 hombres que según ellos, se encuentran escondidos en el país del fuego.
—Nada, que no me hayan ordenado enviar —respondió y continuó su camino siendo seguido por la Quinta cerrando las puertas tras de sí.
Al terminar de escuchar los motivos de la Hokage no les quedó más remedio que acceder, tomaron asiento en sus respectivos lugares dando inicio a la reunión.
—Con respecto a la información, podrán observar que hemos conseguido verificar algunos rumores —informó Shikamaru.
—Es cierto —afirmó el Tsuchikage mientras leía los documentos—. Es lo mismo que nosotros hemos confirmado.
—En las villas más alejadas del país por no decir en las mismas fronteras es donde ha habido mayor actividad del hombre que se hace llamar "El mensajero" y esto viene ocurriendo desde hace más de 2 años —ratificó.
—El que sea tanto tiempo, es inaceptable ¿Cómo es que no nos hemos dado cuenta hasta ahora? —preguntó el Raikage intentando controlar su enojo.
—Eso no es todo —continuó la Mizukage—. Es ahí donde se registraron la mayor concentración de criminales, se asentaban y atemorizaban a las villas, prácticamente eran sus dueños.
—Es lógico pensar por qué no pedían ayuda a la aldea de su respectivo país. No podían, de seguro aquellos que lo intentaron fueron puestos como ejemplo siendo asesinados. —concluyó Kakashi, exponiendo los pensamientos de los presentes.
Por otro lado un pelinegro estaba recordando cuando envió el aviso para la reunión de los Kages, en la que había incluido una petición… la cual era que llevaran consigo reportes de ciertas fechas en cuyas líneas se mencionara vagamente a un hombre encapuchado.
Cuando estos llegaron a manos del pelinegro, inmediatamente vio los documentos que afirmaron sus sospechas. Al principio creía que eran anbus de otras aldeas, pero al revisar los reportes que trajeron y que verificó con los demás acompañantes de los Kages, no imaginó que se tratara de la misma persona ya que los avistamientos eran en todas las naciones y casi al mismo tiempo, pensaba que por lo menos era uno por cada nación, eso hubiera sido mucho mejor.
Pero ¿porque desechó rápido esa teoría? Simple… la técnica del cuarto sumado a la cantidad de chakra que sintió durante la misión… no sería imposible moverse entre esas distancias.
También estaba el hecho que hace solo poco más de dos semanas… se reveló que se hacía llamar así mismo como "El mensajero". Lo que lo hacía dudar más y más… de toda esta situación… era casi como si alguien estuviera preparando algo y las 5 naciones eran las piezas que estaban en el tablero.
—Respondiendo a la pregunta del Raikage —continuó Shikamaru— Son pocas las veces en el que compartimos información sobre misiones, no hace mucho que se comenzó a sacar estas conclusiones.
—Se enviaron equipos de reconocimiento a nuestras fronteras y ayer enviaron sus reportes informando "sin rastro alguno" aun cuando los residentes dicen haberlo visto hace solo unos minutos antes, ninguno ha logrado entrar en contacto. Los habitantes de las villas, solo se refieren a él como el protector por haber eliminado a los criminales, y tal como se informó se limita a recoger las peticiones para luego desaparecer.
Los Kages estaban pensativos, pero con Gaara era diferente, una sonrisa disimulada no pudo evitar asomarse en su rostro pálido… acción que pasó desapercibida por los presentes en la sala… pero no para el ninja que se ocultaba observando desde la oscuridad.
—El meollo de esta reunión es si aceptamos la condición que como se mencionó antes, el mensaje dice que no pertenecen a ninguna aldea, así que no habría razones de preocuparnos de que cazaran a nuestros ninjas, pero… —«¿A quién demonios estaban buscando?» esa era la gran pregunta en la sala.
—No tengo ningún inconveniente —se dejó oír el Kazekage apoyando la propuesta, algo que no sorprendió mucho, las sospechas estaban sobre el pelirrojo pero no podían arriesgar el encuentro, querían obtener la mayor información, por eso se limitaron a continuar con la reunión, aunque hay siempre quien no pudo contenerse de abordar el tema.
—Según el reporte, el anbu Kitsune logró tal hazaña —empezó con sus argumentos el Tsuchikage.
—Y el que lo hiciera así de fácil, es muy sospechoso ¿No lo creen? —agregó la Mizukage.
Insinuación que no pasó desapercibido por el pelirrojo —Sean directos y digan que sospechan de mí —declaró Gaara, que desde el principio estaba de sobra decir que no confiaba en nadie de esa sala, dejándoles en claro que estaría en guardia al igual que sus ninjas.
—El jefe de esa aldea vendrá... eso es mucho para la Alianza y más aún cuando han asegurado tener algo contra Konoha... por semanas han intentado acercarse a ellos pero no lo habían logrado, ahora están dispuestos a venir a cambio de esa condición. —argumentó Gaara, sacando a relucir su infructuoso esfuerzo por establecer comunicación e incomodando a los demás Kages.
—No estamos aquí para esto —intervino la Quinta, lo que menos quería era una pelea entre Kages en su aldea.
—Puede ser cierto, pero no debemos confiarnos —dice el Tsuchikage.
—Esto me sigue sonando muy sospechoso —el Raikage ya había dejado la marca de su palma en la mesa.
—Bueno no ganamos nada pensando en suposiciones —dice la Mizukage
Habían pasado 15 minutos discutiendo —Hay que tomar una decisión, aceptamos o no —la Hokage estaba perdiendo la paciencia al igual que el pelirrojo al ver que no tomaban una decisión.
—Aceptemos —habló un peliplata llamando la atención de los demás.
—Como dijo el Kazekage esta reunión es para conocer a aquel a quien llamó "líder" el mensajero y veamos qué tan fuerte es... al igual que los que lo siguen... incluso si llegaran a agregar 2 personas más a sus filas no harían mucha diferencia. —haciendo ver que esa era su preocupación
—¿Por qué dice eso?
—¿No les parece… que es mejor ver a lo que nos enfrentamos? —Kakashi estaba decidido, había observado el comportamiento de Shikamaru, por eso más que leer el reporte decidió hablar con el pelinegro sobre la misión y su opinión sobre lo que pasó. Llegando a estar de acuerdo con sus conclusiones. Lo conocía, sabía que había más pero no le diría nada… hasta tener pruebas.
—Hablas como si pudieran superarnos en poder.
—Con respecto a eso, solo Shikamaru nos lo puede aclarar.
—Con todo respeto, pero tengo que ser realista, el chakra que sentí viniendo de aquel hombre superó con creces mis expectativas, incluso… —meditó un segundo sus palabras— creo que podría hacerles frente…
—¿Qué estás diciendo?
Aunque para el pelinegro resultaba más sencillo de reconocer por ser una persona lógica… al igual que Kakashi para los demás no lo era, su orgullo se negaba a aceptar lo que estaba insinuándoles el pelinegro. —Lo que me hace preguntarme… —continuó— ¿cómo de fuerte es el que dirige aquella aldea?
Su mirada no pudo evitar pasar por la escolta de Gaara sobre todo por la de un pelirrojo, que desde que había ingresado a la sala mantenía una expresión seria. Lo que no era normal en él ya que desde el inicio se la había pasado sonriendo. La respuesta a su pregunta, fue Saki quien le había dado una idea, la cual… no le hacía gracia el recordar.
»¿Qué más esperaban? Lo que tanto habían estado buscando estaba al alcance de sus manos y estaban dudando, ¿el argumento de Shikamaru los había amedrentado?» Pensó el autoinvitado desde las sombras.
Los Kages analizaron las palabras de Shikamaru, incluso si era tan poderoso como para hacer sacar esas conclusiones al Nara no creyeron que pudiera ser un problema, no se dieron cuenta que era su ego quien los estaba dominando.
—Si podemos evitar una guerra y tener una alianza ofreciendo a 2 personas, entonces no creen que nos vendría mejor mantener la paz que nos ha costado tanto, al igual que el sacrificio que se hizo —todos sabían a qué se refería, y obviamente al Kazekage no le hizo gracia el recordarlo, Temari colocó una mano sobre el hombro de su hermano para intentar calmarlo por el comentario.
A Tsunade no le gustaba como sonaba aquello pero tenía razón, ya habían sacrificado mucho. —En eso Shikamaru tiene razón, no habrá mucha diferencia, y si podemos hacer una alianza de una vez entonces hagámoslo.
—Kitsune —llamó el Kazekage.
El anbu que solo se había limitado a ver la reunión hasta ese momento se acercó bajo la atenta mirada de los presentes —Me indicó que lo pusiera en el centro de los Kages, que digan su rango y nombre aceptando el trato —explicó mientras colocaba el pergamino en la mesa, volviendo a su lugar.
—Terminemos con esto —inició el Raikage.
—Raikage A acepto el trato.
—Mizukage Mei Terumi acepto el trato.
—Kazekage Sabaku no Gaara acepto el trato.
—Hokage Tsunade, Hokage Kakashi, aceptamos el trato.
—Tsuchikage Oonoki acepto el trato.
En el momento que terminó de hablar… vieron como el pergamino se extendió por si solo pero de lo que no se percataron fue de que las palabras dichas en aquella reunión habían sido grabadas junto con el documento de información que leyeron anteriormente, este brilló al igual que el pergamino y desapareció en un destello de luz, cosa que sorprendió y extrañó a los Kages, quienes solo pudieron pensar en la técnica del Cuarto Hokage.
La ignorancia a veces puede ser una bendición, pero en este caso les resultaría fatal, jamás firmes un documento sin antes leer las letras pequeñas, sin saber de dónde proviene y a quien realmente favorece.
Al ver aquello la Quinta y Shikamaru pudieron entender, dándose una idea de cómo fue que Kitsune pudo conseguir la conversación que sostuvieron «Así que a eso se refería con "hasta la última coma"» el jutsu no era igual pero parecido. Viro hacia Tsunade quien levemente negó con la cabeza, decirlo solo haría más complicada la situación.
—Al parecer dominan una técnica peligrosa —al Tsuchikage no le gustó para nada su propia afirmación.
Las dudas comenzaron a asomarse en el rostro de los Kages pero era demasiado tarde para retroceder.
—Entonces esta hecho, dijo que una vez que enviaran el pergamino y aceptaran el trato, estaría al día siguiente en Konoha.
Cosa que sorprendido a los Kages, como podía ser, se suponía ¿que estaban lejos no?... por más que buscaban sus ninjas nunca encontraron nada relacionado con ellos, supusieron que estaban escondidos, lejos de las naciones ninjas o quizás en el medio del mar… buscaron pero jamás encontraron nada, y como era posible que en tan solo un día pudieran llegar a Konoha.
Fue cuando Shikamaru les dejó saber su conclusión sobre la técnica del rayo amarillo.
—como dije antes… dominan una técnica peligrosa.
—No podemos retractarnos, no importa cómo… mañana nos reuniremos nuevamente y recibiremos al líder.
Esa reunión había sembrado duda no solo hacia al Kazekage sino también entre ellos. Lo cual se dejaría ver cuando sus asistentes formaran parte de la segunda reunión.
En silencio todos comenzaron a retirarse siendo escoltados a sus respectivos apartamentos. Todos a excepción de Gaara quien se quedó a último. Tenía que hablar con la sombra que no había apartado su mirada de él desde que entró a aquella sala.
[…]
En algún lugar del mundo Shinobi.
—Líder-sama —apareció un anbu frente a un gran escritorio.
—¿Qué sucede? —preguntó mientras continuaba leyendo los documentos sin inmutarse por su repentina presencia.
—Ha llegado un pergamino desde el centro de comunicación con el símbolo de… Konoha —informó el anbu mientras se lo extendía con duda.
Al escucharlo, dejó a un lado los papeles recibiendo el pergamino. —Vaya… eso fue rápido, pensé que tardarían más en decidirse —comenzó a leer el contenido— esto solo muestra que están ansiosos por conocerme.
—Disculpe pero… Konoha es… —el anbu no pudo evitar hablar.
El líder sintiendo su preocupación —Tranquilo, esto está siendo tratado… por él —explicó mientras se levantaba.
—Entiendo… no quise… —intentó disculparse el anbu.
—No hay problema… es tu trabajo después de todo, puedes retirarte. —Observó desaparecer al anbu y luego creo un clon.
—Ya sabes dónde estaré, organiza todo para mi partida… y llámalo —dejó las instrucciones y se dirigió al templo.
[...]
Después de terminada la reunión, un joven iba pensativo por las calles de Konoha… sobre lo que había presenciado en aquella sala, con dudas… que en lugar de ser aclaradas no hacían más que aumentar puesto que el Kazekage estaba en la misma posición.
Lo único que le interesó al joven que se coló en aquella reunión fueron 3 cosas; el motivo por el que Gaara se encontraba en Konoha, que buscaban a 2 personas y que quien sea el líder… vendría a la aldea.
«Es mi oportunidad» pensó el joven líder de clan « me viene como anillo al dedo» —Apuesto a que se alegrará cuando se lo diga —no pudo evitar sonreír por su descubrimiento, pero su sonrisa menguó al recordar la personalidad de su invitado no era el tipo de persona que mostrara sus sentimientos.
Sin embargo eso no quitaba el mérito de que las cosas estaban empezando a moverse a su favor.
¿Quién es el joven líder de clan?
¿A quién se refiere el líder de la misteriosa aldea?
Continuará:
Gracias por su paciencia. No diré que no estoy inspirado, el problema es que se concentra en mis otros borradores y en la primera versión de esta historia que había descartado porque no lograba conectar los puntos, pero ya ven… la inspiración llegó cuando menos me lo imaginé, espero que este capítulo les haya gustado y me sigan acompañando en mi pequeña aventura ^^
Hotaru: «poco a poco abrió los ojos, la cabeza le daba vueltas» ¿Dónde…? ¿Dónde estoy?
Naruto: por fin despiertas dattebayo, estamos en un hospital al parecer tenías una infección «señaló su pierna»
Hotaru: ¿infección? «Levantó la sábana, fue cuando recordó que la pierna le dolía desde hace días, pero por hacerse el valiente pensando que solo era una pequeña herida, lo ignoró »
Naruto: «dejó a un lado de la silla el folder que estaba leyendo» tienes que cuidar mejor tus heridas dattebayo «lo regañó»
Hotaru: lo sé, gracias por la ayuda, lo tendré en cuenta… por cierto ¿qué es eso? «Señaló con la mirada el folder, le parecía familiar»
Naruto: ah!... jeje… estaba aburrido y encontré esto de casualidad «dijo mientras se lo entregaba» «Hotaru lo reconoció enseguida, ¿cómo no iba a hacerlo? Era su maldita historia»
Hasta la próxima ^^
