N/A: Si, lo sé. Ha pasado demasiado tiempo. Unos tres meses, ¿no? Lo siento mucho, pero el último capítulo lo publiqué al poco de empezar a trabajar, y la cosa se fue enredando hasta tal extremo que casi no tenía tiempo para conectarme. Y, cuando lo tenía, eran tantas las cosas que quería ver que se me olvidaba actualizar... T.T lo siento mucho!!

En fin... seré breve y dejaré que la historia siga su curso.

¡MUCHAS GRACIAS POR LEER!


- CAPÍTULO VI -

-:-:- Elia - Shaka & Aioria – Saga & Kanon -:-:-

Shaka se levanta, dejando a Elia llorar con el rostro hundido en la hierba. Hace un gesto a los demás y se alejan lo suficiente como para que ella no los oiga hablar.

AIORIA: ¿Te ha dicho algo?

SHAKA: u_u Si. Dice que sólo gritaba para desahogarse… pero hay algo más detrás, aunque no me lo ha querido contar.

SAGA: ¬¬ Parece que ella confía mucho en ti. (hay un dejo de resentimiento en su voz)

SHAKA: Si. La conozco prácticamente desde que nació, y siempre la he querido como a una hermana pequeña.

SAGA: O_o Pero si tú vienes de la India y ella de España… (Kanon le mira sorprendido por el conocimiento de ese dato)

SHAKA: Elia nació en España, pero vivió casi 15 años en la India, y allí la conocí yo. Su padre era comerciante, y tenía buen trato con mi familia. Crecimos juntos hasta que su familia volvió a España hace unos cinco años, cuando cumplió los veinte. No supe nada de ella hasta hace dos años, cuando vino aquí y el Patriarca la aceptó como escudera de Géminis.

KANON: ¿Lleva dos años con nosotros, Saga?

Kanon lo piensa detenidamente ¿Dos años? Como el tiempo que conoce Saga a la fulana Talika… raro, raro…

SAGA: Si. Y la verdad es que siempre tiene una sonrisa en los labios. Es una muchacha muy alegre…

KANON: Pues yo no me había dado cuenta…

SAGA: ¬¬ Estoy seguro de que pensabas que tu ropa aparecía limpia en tu habitación por arte de magia…

KANON: ¬¬ Pensaba que lo hacías tú. Como siempre me has estado molestando por lo desordenado que soy…

SHAKA: Bueno, el hecho es que… creo que… bueno, puede que alguien haya herido sus sentimientos. ¿Le ha pasado algo hoy?

SAGA: No lo se. Como no necesitábamos hacer ningún recado, no la hemos llamado hasta la noche, porque queríamos enviar un paquete a primera hora, y se ha ofrecido para subir y llevárselo esta misma noche y enviarlo mañana antes de subir. Pero no ha llegado a venir…

SHAKA: Entonces deberíamos preguntar en el pueblo para que nos digan si la han visto discutir con alguien. ¿Dónde vive?

SAGA: …

KANON: A mí no me miréis, que si no sabía que llevaba dos años con nosotros, menos voy a saber dónde vive.

AIORIA: ò_ó ¿Y así os preocupáis por vuestra escudera? Yo cuido de Lithos como si fuera mi propia hermana desde que llegó aquí. Un escudero se compromete a defender el honor de su caballero siempre y cuando su caballero se preocupe por defender el suyo. Y me parece que vosotros teníais a esta pobre chica para limpiar vuestro desorden y de recadera…

SAGA: ¬¬ Oye, que si que nos preocupamos por ella…

AIORIA: ò_ó Un caballero debe conocerlo todo de su escudero, y concederle la misma confianza, por si llegado el momento fuera necesaria su ayuda. ¿Sabéis cuando cumple años, por casualidad?

KANON: n_n ¡En Junio!

SHAKA: ¬¬ ¿Cómo lo sabes?

KANON: n_nU Porque eso sí lo se: sólo puede ser escudero de una casa aquel que haya nacido bajo la constelación que custodia el caballero que lo acepte. Y si Saga es el caballero de Géminis… bueno, en Junio o en Mayo. Pero por cómo me has contestado, yo apuesto por Junio.

SAGA: ¬¬* Vaya, por una vez parece que prestabas atención cuando te hablo.

SHAKA: Demostráis tener muy poco respeto por ella. ¿Sabéis acaso su nombre completo?

Saga enrojece levemente con la pregunta. Aquello si lo sabía, pero si responde puede meterse en un lío tremendo.

SAGA: n_nU Vale… tampoco, pero a partir de hoy yo me comprometo a preocuparme más por ella. Me sentiría culpable si intentara algo así otra vez, aunque no lo hubiera provocado yo.

AIORIA: Kanon…

KANON: u_u ¡Pero si cada vez que le digo algo huye!

AIORIA: ¬¬ Porque seguro que le sueltas alguna de tus barbaridades…

KANON: -3- (poniendo cara de inocente) No… ¿cómo piensas eso de mi?

AIORIA: Porque te voy conociendo, amigo.

KANON: Es que la chica es tímida…

SHAKA: ò_ó De eso nada. Si le concedes un poco de confianza, podrás comprobar que es un auténtico ángel. Es leal, comprometida e inteligente; y además es muy divertida. Y su fortaleza es admirable. Pero vosotros la habéis relegado a un puesto de simple empleada del hogar. En el fondo pienso que sí podéis tener parte de culpa en su estado… Si yo tuviera que soportaros también tendría una crisis nerviosa.

KANON: ¬¬ Vaya, gracias por la parte que nos toca.

SAGA: U_U* Sabes que tiene razón. A veces le pedimos demasiado y ni le damos las gracias. Se preocupa por nosotros y a cambio la ignoramos.

AIORIA: Pues a partir de ahora ya sabéis lo que toca: a cuidar de ella, chavales.

KANON: ¬¬U Mira a ver a quién llamas chaval que tenemos casi 10 años más que tú y te sacamos un palmo de altura.

AIORIA: Eso quisieras tú, copia barata…

SAGA: Tú cállate, gato sarnoso…

AIORIA: ¿A quien llamas gato, especie de engendro esquizofrénico?

SHAKA: U_U** Haya paz…

A unos metros de ellos, Elia sigue llorando en el suelo. O por lo menos seguía, porque cuando se giran para mirarla, ella ya está corriendo en dirección a la salida que lleva al Santuario.

Ha escuchado toda la conversación, a pesar de que ellos se han apartado. Y cuando comprende que ni siquiera Saga, que siempre había parecido más atento, conoce aquellos detalles de ella, siente ganas de gritar de nuevo. Pero en lugar de eso se seca las lágrimas y se levanta para salir corriendo de allí. Ya no puede soportarlo más. Su corazón ya no resiste tanto dolor y late al límite de sus fuerzas. Si no la han dejado hundirse en el húmedo abrazo de la Muerte, la sentirá al caer como el viento sacudiendo sus cabellos. Y la torre del templo del Patriarca parece perfecta.

Esa noche volará como un ángel.

_.–~°~–._

-:-:- Aphrodite & Gabriel -:-:-

La noche les pertenece, y nadie les va a convencer de lo contrario. Los minutos vuelan y las manos parecen no encontrar consuelo con las caricias, sus labios no están saciados con los húmedos besos y sus cuerpos demandan más atenciones.

GABRIEL: Aphrodi…

APHRODITE: Llámame Dite.

GABRIEL: Eso es cursi hasta para ti…

APHRODITE: Si no me llamas Dite, yo te llamaré Gabi.

GABRIEL: ¬¬U De acuerdo… Dite.

APHRODITE: ¿Sabes que no voy a poder sentarme en condiciones en una buena temporada?

GABRIEL: Como que yo si…

APHRODITE: Pues habrá que disimular.

GABRIEL: O nos podemos quedar de pie.

APHRODITE: ¬¬ Como los caballos, ¿no?

GABRIEL: Pues le pedimos a Dohko uno de esos remedios milagrosos.

APHRODITE: Me escuece un poco…

GABRIEL: A mí me pica…

APHRODITE: (con una sonrisa maliciosa) ¿Te rasco?

GABRIEL: (con una sonrisa aún más maliciosa) ¿Te rasco yo a ti?

Y los besos vuelven a silenciar sus voces, aunque el murmullo quedo de sus gemidos llena el pequeño espacio que ocupan, y las rosas les ofrecen todo su aroma para mezclarse con su sudor, que empapa sus cuerpos, sedientos de pasión.

Se entregan con total delirio a disfrutar de esa pasión recién descubierta, y sin darse tregua, se acarician en lugares que sólo ellos saben encontrar entre el enredo de piernas, brazos y lenguas.

Gabriel se acomoda entre las piernas de Aphrodite, prometiéndole que no le dolerá, ante la sonrisa divertida de ambos. Esta vez se entregarán en cuerpo y alma, procurándose amor muto.

A veces el amor no hace vulnerables a las personas… a veces les da valor.