CAPITULO VI: "FELIZ NAVIDAD" (I parte. La casa de Eren Jaeger)

23 de Diciembre…

08: 00 AM…,

¡Vacaciones!, por fin Eren podría viajar a Italia a ver a su madre, estaba ansioso, saldría ese mismo día, había pasado meditando desde la tertulia si invitar o no a Rivaille a pasar las fiestas con él, había tenido la intención de decirle, pero no sabía cómo hacerlo.

-Lo más seguro es que ya tenga planes..., se dijo Eren.

Al final decidió decirle, si le decía no, al menos lo habría intentado.

Salió de su habitación, ya tenía el equipaje hecho, llegó a la habitación de Rivaille y con los dedos temblorosos por la ansiedad, dio un par de golpecitos suaves.

-Pasa, está abierto.

Eren entró, Rivaille se encontraba acostado en su cama, no había señal de que estuviera empacando algo.

-Rivaille…

-Ven Eren, siéntate aquí., mientras decía esto se incorporaba en la cama para sentarse también.

Eren hizo caso, se sentó a la par de Rivaille.

-Dime Eren, ¿Qué es lo que sientes por mí?

Eren enrojeció, a que venía esa pregunta.

-Este yo…, tu a mí…., me gustas…, mucho. Dijo

-Eso me gusta, necesitaba escuchar eso.

Rivaille a veces era una persona extraña, no era necesario que Eren le dijera aquello, era algo que saltaba a la vista, en la forma en la que lo miraba, la forma en lo que lo besaba, lo deseaba, lo cuidaba, pero a pesar de todo eso, Rivaille era del tipo de persona que además de acciones necesitaba que le dijeran las cosas, necesitaba escucharlas talves para constatar que era cierto lo que percibía, que no era su imaginación, y sobre todo para constatar que no era lastima lo que sentía Eren hacia él como le había dicho Irvin.

-Rivaille, me voy a Italia de vacaciones.

-Si lo sé.

-Yo…, vaciló un poco –Yo quería preguntarte algo.., y enrojeció como un tomate.

-Dime Eren.

-Es que yo quería invitarte a mi casa en Italia, no es una gran mansión elegante, ni nada de otro mundo.., pero me gustaría que conozcas mi hogar…, y a mi madre…, y.., y que pasemos navidad juntos.

Rivaille echó la cabeza hacia atrás apoyado en sus brazos, su rostro se relajó por completo, sonrió abiertamente, y así se quedó por unos momentos, cuando por fin volvió a ver a Eren, tenía un brillo en los ojos.

-¿De verdad quieres que vaya?

-Me encantaría…, dijo Eren mientras se extasiaba con la expresión de Rivaille, -pero si ya tienes planes….

-No tengo, iré contigo.

Eren sonrió, -Excelente..., dijo..., -ya tengo los boletos comprados, no sabía si aceptarías, pero por si las dudas compré un boleto extra, ¿Quieres que te ayude a empacar?

-No es necesario, yo lo haré.

-Bien, entonces te dejo para que empaques.., y se dirigió a la puerta de salida.

-Espera Eren, dime una cosa ¿has invitado a alguien más?

Eren lo miró confundido por un segundo, pero luego comprendió que con "alguien" se refería a Irvin y Annie.

-Solo a ti.

Rivaille volvió a sonreír.

-Si necesitas algo me avisas, saldré a comprar unas cosas para el viaje.., y salió de la habitación.

El viaje hasta Roma, fue sin problemas, habían partido de Japón a eso de las tres de la tarde del veintitrés de diciembre, tras aproximadamente quince horas y cuarenta y cinco minutos de viaje llegaron por fin a la ciudad del majestuoso coliseo romano, once mil veintiocho kilómetros recorridos, y aun no llegaban a su destino, a partir de ahí el viaje sería en automóvil hasta Cortona, Siena, donde habitaba la madre de Eren. El castaño ya había reservado un automóvil para partir desde el aeropuerto.

Por la diferencia de horarios llegaron a eso de las diez y cuarenta y cinco minutos de la noche a Roma del mismo día, serían alrededor de dos horas y media hasta Cortona, Eren conducía a gran velocidad por la ciudad.

-Mocoso, ve más despacio, nos vas a matar si sigues conduciendo de esa forma.

-No puedo esperar a ver a mi madre, descuida siempre he conducido así y jamás he tenido un accidente fatal.

-¿A qué te refieres con que no has tenido un accidente fatal?

-Ah ya sabes, solo accidentes menores, sin importancia alguna, he chocado un par de veces contra otros vehículos, y una vez me estrelle contra un poste, y solo he salido con algunos rasguños, ¡tengo siete vidas como los gatos! [y rió].

-Tentas a la suerte, mocoso irresponsable.

-Tranquilo, Rivaille, prometo que llegaremos enteros.

-¿A qué horas decidí aceptar acompañarte?

Y Eren volvió a sonreír, te encantará Cortona.

-¿Por qué tu madre vive en Cortona, si ustedes son de Volterra, y luego vivieron en Milán?

-Demasiada gente supongo, fue ella quien decidió querer vivir en ese lugar, me preocupa un poco porque en Milán, o Roma, hay especialistas que pudieran tratarla, pero ella se negó rotundamente, dijo que tanta gente solo la iba a matar más rápido, así que termine aceptando la idea de que viviera en Cortona, con la condición de que siguiera siendo tratada por especialistas de Roma, así que tiene que viajar de vez en cuando para sus chequeos. Sus terapias las recibe en casa, hay una enfermera en casa que se encarga de eso.

-Ya veo, así que pagas a una enfermera de manera permanente.

-Sí, así es.

-¿Cómo se llama tu madre?

-Giovana Isabella

-Un nombre muy propio para una italiana.

-Algo trillado supongo.

-Eren..., y un silencio se produjo

-Dime Rivaille.

Pero Rivaille no contestó, Eren volvió a ver con el rabillo del ojo y notó que Rivaille se había quedado dormido.

-Me alegra que estés conmigo, dijo Eren en un susurro.

La ubicación exacta de la casa de Eren era en la parte más alta de la ciudad, así que cuando llegó a sus inicios, tras las dos horas y diez minutos de viaje, decidió que era mejor pasar la noche en una posada, estaba cansado, y Rivaille ya llevaba más de hora y media dormido, además no quería llegar de madrugada a su casa y despertar a su mamá, lo mejor era llegar por la mañana.

-Rivaille, Rivaille, despierta, ya llegamos, pasaremos la noche aquí..., decía Eren, mientras delicadamente movía a Rivaille para que se despertara.

Somnoliento Rivaille abrió los ojos con mucho pesar, tenía mucho sueño, -¿Ya llegamos?

-Casi, es mejor llegar hasta en la mañana, ven pasaremos la noche aquí.

Bajaron del coche, Rivaille se refregaba los ojos, se sentía desorientado.

Llegaron hasta la puerta y Eren tocó un par de veces, hasta que la puerta se abrió y una mujer ya mayor asomó la cabeza.

-Buenas noches…, se apresuró a decir Eren.

-Buonanotte, come posso aiutare? (buenas noches, ¿en qué puedo ayudarle?)..., respondió la mujer mal encarada, por haberle despertado probablemente.

-Necesitamos una habitación..., contestó Eren

-Chiaro, ho due camere disponibili.., (claro, tengo dos habitaciones disponibles).., dijo la mujer, mientras abría la puerta, Eren y Rivaille pudieron ver que llevaba puesto un camison color azul que le llegaba hasta el suelo.

-Eh, no, solo necesitamos una habitación..., corrigió Eren.

La mujer abrió los ojos de par en par, y los miró de arriba hacía abajo, y viceversa, e hizo una mueca en la cara.

-!mia madre, un paio di mondo perverso in cui viviamo! (!madre mía, un par de pervertidos, en que mundo vivimos!) Dijo la mujer un poco escandalizada.

-Eren, vamonos de aquí, prefiero dormir en el carro..., dijo Rivaille.

Eren miró a Rivaille, era claro que se habia molestado con el comentario de la mujer, él también se había ofendido, pero no iba a ceder, estaba harto que la gente opinara, no lo iba a dejar así.

-No le estoy preguntando que piensa, solo quiero una habitación, ¿no las dará o no?, y le frunció el ceño a la mujer.

-Bene, bene, qui seguite, vi darò una camera al secondo piano, (bien, bien, por aquí sigan, les daré una habitación en la segunda planta), dijo la mujer, haciendo señas para que la siguíeran.

Eren agarró la mano de Rivaille, y comenzó a jalarlo para que caminara. Rivaille se dejó guiar, pero seguía sintiendose incomodo.

Cuando por fin la mujer los dejó en su habitación, Eren se dejó caer en la cama.

-Hubiera preferido dormir en el carro.., dijo Rivaille, con cierto tono de molestia.

-No le iba a dar gusto a la señora esa, no soporto a la gente con esa mentalidad cerrada y retrograda que estigmatizan a la gente, !lo detestó!

-No puedes cambiar la mentalidad de las personas.

-Y no lo intentó, pero al menos que respeten.

-No conocía ese lado de tí mocoso, asustaste a la vieja, eres muy problematico.

Eren sonrió.

-Ven Rivaille, descansa un poco, ven..., mientras daba palmaditas en la cama con la mano.

Para Rivaille era imposible rechazar aquella invitación, disfrutaba dormir junto a Eren, aunque entre ellos dos no pasará nada más, porque Rivaille respetaba a Eren, y no intentaría nada que Eren no deseara, se conformaba con poder estar a su lado y que lo abrazaran, ya se estaba acostumbrando a aquello, a que Eren lo acomodara entre sus brazos y lo pegara a su pecho, era tan calido, se sentía seguro, en paz.

Esa noche al igual que muchas otras, cuando Eren tuvo cerca a Rivaille en la cama, lo jaló y lo acomodó entre sus brazos, pegó su cara a la cabeza de Rivaille, y besó su cabello, se quedó quieto sintiendo el aroma del cabello de Rivaille, era algo que Eren disfrutaba.

En las últimas semanas, Eren había tenido oportunidad de salir con Annie, e Irvin, de quien se había dado cuenta que era muy distinto a lo que pensaba. Su concepto acerca de Irvin era el de un hombre noble, inteligente, amable, educado, todo un caballero ingles de porte clásico, pero solo había resultado ser un truhan, se sentía decepcionado de él, ademas de ser un cínico por haberlo llamado antes de salir del departamento en Japón, pidiendole que hablaran, con el pretexto de que necesitaba explicarles muchas cosas.

A pesar de ello, Eren tenía que reconocer que aun le atraía, era inevitable, perveso y todo, pero aun así le gustaba Irvin, habían sido demasiados años de amor platónico por él, como para que sus sentimientos desaparecieran así por así.

Por otro lado, estaba Annie, la relacion con ella no avanzó mucho, eran más amigos que otra cosa, Annie aun no mostraba interés en Eren.

Y Rivaille, por último estaba Rivaille, con él las cosas eran distintas, no eran amigos, o amantes, menos novios, con él se había desarrollado algo mas importante, un vínculo fuerte, Rivaille y él eran confidentes, en ese momento era la persona en la que tenía mas confianza, le confió secretos que solo Armin conocía de él, sin embargo el nexo que tenía con Rivaille era distino al que tenía con Armin, aun no podía definir bien que era lo que sentía por Rivaille, de lo único que estaba seguro es que le gustaba estar cerca de él.

.

.

La mañana no se hizo esperar apenas Rivaille y Eren llevaban durmiendo escasas horas, sintieron un gran ardor en los ojos cuando los abrieron al escuchar el movil de Eren que sonó anunciando las cinco y treinta minutos de la mañana, era hora de iniciar nuevamente el viaje. Sin embargo a pesar del cansancio y sueño que sentían, los animos de Eren no bajaron, estaba ansioso de llegar a su casa.

-Rivaille, despierta, vamos tenemos que irnos, la habitacion la deje pagada desde anoche, asi de paso evitamos encontrarnos a la vieja esa de ayer.

-Esta demasiado temprano mocoso, dejame dormir.

-Vamos Rivaille podrás seguir durmiendo cuando llegues a mi casa, anda vamos levantate.

Y mientras le decía eso lo sacudía para despertarlo.

-!Ya!, deja de sacudirme que no soy un saco de patatas, ya entendí, ya me levanto, ¿al menos puedo tomar un baño antes de irnos?.

-En la casa Rivaille, en la casa, ya quiero llegar, anda vamonos.

-Detesto oler a cama, no saldré de aquí sin ducharme primero.

Eren entendió que era inutil discutir con Rivaille, solo perdería mas tiempo.

-Vale, pero date prisa.

-No me des ordenes mocoso insolente.

Y Rivaille se incorporó para dirigirse al lavado. Eren se sentó en la cama resignado a esperar a Rivaille.

Rivaille asomó la cabeza del cuarto de lavado, -¿no piensas bañarte?

-No, yo ya quiero irme, y tardaríamos demasiado, si despues de ti me baño yo.

-Podemos hacerlo juntos.

Eren miró a Rivaille ya conocía ese tono seductor de su voz cuando quería alguna cosa, pero en ese momento no estaba para eso.

-Rivaille, date prisa, ya quiero llegar a mi casa

Rivaille también ya conocía ese tono cortante de Eren, y seguir intentándolo era inútil, un minuto despues se escuchó el caer del agua.

Entre tanto y tanto se hicieron las seis de la mañana para cuando Rivaille terminó de alistarse.

-!Te tardas tanto como una mujer!.., dijo Eren cuando por fin lograron montarse en el coche e iniciar su viaje nuevamente.

Rivaille lo ignoró, no estaba dispuesto en iniciar una discusion tonta sobre el tiempo que se tomaba para su aseo personal.

Condució como un loco por toda la ciudad, hasta de que de pronto las casas se fueron haciendo mas escasas y el ruido de los carros empezó a desaparecer, en su lugar eran reemplazados por extensos campos, e increibles y enormes arboles, estaban de suerte porque no había nevado aún, al final Eren se detuvo ante un enorme porton, habló rápido por el intercomunicador, y se abrieron de par en par las puertas, Eren volvió a poner en marcha el coche, como a cien metros se divisaba una casa., era grande, al menos tendría sus seis habitaciones, nada espectacular, se miraba que era antigua, en una parte de la pared delantera se observaba que había sido gobernada por las hierbas, eso le daba un porte caricaturesco a la casa, cuando se detuvieron en frente, una mujer y un hombre salieron a recibirlos.

-Joven Eren, que gusto tenerlo en casa nuevamente..., dijo la mujer.

-Angelo, Abriana, ¿Mi madre donde esta?

-Su madre aun no despierta joven, debe estar agotado, ¿quiere que le prepare alguna cosa para comer?, dijo la mujer.

-Te dije que no había que darse prisa.., dijo Rivaille, mientras bajaba del coche.

Eren pareció no escucharlo., -El es Rivaille, se quedará con nosotros, preparenle una habitacion y suban el equipaje.., dijo Eren dirigiéndose a Angelo y Abriana.

-La habitacion del señor ya esta lista, joven, desde que llamó hemos preparado la que ordenó.., dijo Angelo.

-Perfecto, Rivaille ellos son Angelo y Abriana, cuidan a mi madre y a la casa, cualquier cosa que necesites pideselo a ellos o a mí. –Ven entremos debes estar con hambre, Abriana prepara algo para desayunar.

-A la orden joven.

La casa por dentro tenía la apariencia que Rivaille ya imaginaba desde que vio la fachada, paredes altas de piedra, vigas de madera en el techo, no era una casa de lujo, era antigua, pero muy acogedora, había una gran chimenea en la sala y un piano en el centro.

Pasaron directo al comedor, era grande de madera, como para diez personas. Rivaille tomó asiento, mientras que Eren revoloteaba de un lado a otro, mirando que todo estuviera en orden.

-Mocoso, sientate., y sonrió.

Eren volteo a mirarlo.

-¿De que ríes Rivaille?

-Eres peor de controlador que yo, tu actitud cambió apenas llegamos, ¿donde ésta el niño que conocí en Japón?.

Era cierto apenas llegaron Eren empezó a dar ordenes, era un poco controlador en cuanto asuntos que incumbiesen a su madre, Eren sabía que lo que Rivaille le decía era verdad, relajó el rostro, soltó el monton de papeles que había tomado de una mesita mientras pasaba por la sala, probablemente de cuentas y recibos de pagos, los colocó en la mesa del comedor y se sentó a par de Rivaille.

-L..., lo siento.

-Eso esta mejor, ese es mi Eren..., sabes aprovechando que estamos en Italia, talves quieras ir a conocer mi casa.

Eren lo miró Sorprendido –¿Vives en Italia?

-Si, no es algo que muchos sepan, para la farandula mi residencia es en Inglaterra, pero la casa donde nací y crecí es aquí en Italia, aquí es donde vive Eleonor.

-¿En donde esta ubicada?

-Bruneck, Bolzano, esta como a cinco horas y media de viaje de aquí, segun mis calculos.

-¿Bruneck?

-Tengo un pequeño viñedo en ese lugar, Eleonor se encarga de eso y de cuidar la casa, puede ser que te guste, hay caballos, eso seguro te recordará a Irvin.

-Es tentador, claro que me gustaría ir.

-Bien, entonces cuando quieras ir dime, tu madre tambien puede acompañarnos.

La sonrisa que Eren tenía dibujada en el rostró desapareció de golpe, bajó la mirada, y su rostro se ensombreció.

-Seguro a ella le encantaría, pero no puede, su salud ya no le permite hacer viajes tan largos.

En eso les llevaron el desayuno, tostadas francesas, jugo, cafe, leche, y un tazón con frutas.

Rivaille no quería ver a Eren triste, pensó que comentario hacer para hacerlo reir.., miró a su alrededor, y luego a su comida.

-¿Porque tostadas francesas, si estamos en Italia?, ¿no deberían ser tostadas italianas?., comentó Rivaille.

Eren sonrió, no ante el comentario de Rivaille, sino por su intentó de ser gracioso, era claro que no tenía un buen sentido del humor, pero le pareció un gesto tierno de su parte al menos intentarlo.

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.

.

Estaban terminando de desayunar, cuando Abriana apareció en el comedor, anunciando que la madre de Eren había despertado, Eren de un brinco se puso de pie, y salió disparado como una bala hacia la segunda planta de la casa, dejando solo a Rivaille en el comedor.

-Abriana..., dijo Rivaille, llamando la atención de la muchacha, o al menos por sus trazas a Rivaille le pareció que aun era joven. -¿Cual es la habitación de Giovana?

La muchacha lo miró por un momento, le parecio extraño que se refiriera a la señora Giovana sólo por su nombre, sin ningún respeto –La habitación de la señora es la última al fondo del pasillo en la segunda planta..., señalando con el dedo indice hacia arriba.

-¿Y la mía?

-También está ubicada en la segunda planta, es la tercera a la derecha señor, si gusta le enseño por donde es.

-No es necesario, pero muchas gracias Abriana., dime ¿Cual es la habitación de Eren?

-Es la que sigue a la suya, la cuarta puerta a la derecha señor.

-Gracias por la información, ya puedes retirarte Abriana.

La chica hizo un gesto con la cabeza, en señal de asentimiento y salió del comedor.

Rivaille esperó sentado en el comedor que pasaran unos diez minutos, para levantarse y dirigirse a la habitación de la madre de Eren.

Subió por las escaleras, hasta llegar al pasillo, como lo había pensado tendría una seis habitaciones la casa, no le costó encontrar la habitación de la madre de Eren, cuando se acercó escuchó la voz de Eren que provenía desde adentro, dio un par de golpecitos antes de entrar.

Cuando entró a la habitacion le sorprendió que aquello parecía mas un hospital que una habitacion, había muchos aparatos, lo único normal ahí era la cama de la madre de Eren, aunque se fijó que en una esquina estaba una camilla de hospital, hasta el olor de la habitacion le recordaba uno.

Y a pesar de lo impactado que estaba no varió la expresion del rostro.

Eren estaba sentado a la orilla de la cama, sostenía la mano de su madre, quien estaba rescostada sobre un par de almohadas, tenía una apariencia deprimente, era flaca, muy flaca, tenía el rostro palido, y el cabello maltratado.

Se acercó a la cama cuando Eren en un gesto con la cabeza le indicó que se acercara.

-Madre, quiero presentarte a alguien, haciendo un gesto con la mano, él es Rivaille, es mi compañero de departamento, y trabajamos juntos.

-!Oh! hasta que al fin le conozco, mi hijo me ha hablado muchisimo de usted por teléfono, sea bienvenido a nuestra casa..., dijo la mujer en un tono cansado, e hizo la fuerza de extender su mano para estrechar la de Rivaille.

Rivaille se acercó y estrechó la mano de la mujer. –A mi tambien me han contado muchas cosas de ti Giovana, es un placer conocerte, puedes llamarme solo Rivaille, es innecesario tanta formalidad

La madre de Eren sonrió, empezaba a entender el agrado de su hijo hacía Rivaille, era un hombre bastante peculiar, además le pareció adorable que fuese tan pequeñito. –Bien Rivaille, sientete como en tu casa.

-Asi lo haré..., A Rivaille le llamó la atención los ojos de Giovana, eran iguales a los de Eren, el mismo tono de verde, su cabello era castaño, o al menos se miraba que alguna vez fue castaño como el de Eren.

-Madre descansa, Rivaille y yo arreglaremos la casa, hoy es noche buena y mañana navidad, yo mismo prepararé la cena, tú descansa.., dijo Eren.

Giovana asintió. Y volvió acomodarse en la cama, Eren besó la mano de su madre y la colocó delicamente sobre su regazo, le indicó con un gesto a Rivaille que salieran de la habitación y así lo hicieron.

Una vez afuera, mientras caminaban por el pasillo, Eren volvio a poner el rostro triste que hace poco Rivaille había visto en el comedor.

-Gracias..., le susurró Eren a Rivaille.

-¿Porque me agradeces?

-Por haber simulado que no te sorprendió ver la apariencia de la habitación, desde hace unos años fue necesario hacerle esos cambios.

-Giovana y tú, se parecen mucho, tienen los mismos ojos.

Eren sonrió –Siempre han dicho lo mismo, sabes le agradaste mucho.

-¿Como lo sabes?

-Porque ella y yo nos parecemos mucho.

Rivaille fue quien sonrió en esa ocasión.

-A mí también me agradó, se mira que ha sido una mujer valiente, que sigue dando lo mejor de sí.

Eren sonrió, pero sus ojos indicaban que quería llorar. –Tenemos mucho que hacer, hay que poner la decoración de navidad en toda la casa, mi madre adora la navidad, a mí también me agrada.

-¿Y quién dijo que yo iba ayudarte?.

Eren se detuvo en medio de las escaleras. -¿no lo harás?..., dijo en un tono de confunsión.

Rivaille le miró con el rabillo del ojo..., -!Te pille! Y soltó una risotada, -Si lo haré, anda, date prisa.

-¿Sabes que tienes un pésimo sentido del humor, cierto?..., dijo Eren.

-Ya me lo han dicho..., contestó Rivaille con suma normalidad.

Llegaron a la primera planta de la casa, y Eren guió a Rivaille, hasta una de las habitaciones, sacaron varias cajas, que contenían adornos, llegaron hasta la sala y Rivaille, observó que Ángelo terminaba de colocar el árbol de pino recién cortado listo para su decoracion, era enorme, mas grande que Eren...

-Rivaille, inicia sin mí, yo iré a ducharme.

-¿Qué yo que?

-Que empieces sin mí a decorar el árbol.

-Yo nunca he hecho eso.., dijo Rivaille escándalizado y con una cara de susto.

Eren lo miró y fue inevitable no burlarse de Rivaille, como no iba a poder adornar un simple árbol, era increíble que eso lo asustara.

-Entonces felicidades, siempre hay una primera vez, es una experiencia bonita, y volvió a reir, y subió nuevamente por las escaleras en dirección a su habitación, dejando a Rivaille sólo frente aquel enorme árbol que era el doble de su tamaño, y varias cajas llenas de adornos y luces.

Pasados veinte minutos...

Cuando Eren bajaba la escalera escuchó un gran estruendo, bajó a grandes sancadas el resto de escalones que faltaban, pudo a ver a Rivaille mientras se levantaba del suelo, aparentemente se había caído, tenía un aspecto gracioso, estaba todo despeinado, incluso llevabas ramitas de pino verde entre el pelo, tenía una extension de luces enredada en todo el cuerpo, y habían adornos tirados por todos lados, fue inevitable la carcajada de Eren.

Rivaille volteo a ver y vio a Eren que incluso se agarraba el estomago de tanto reir, -¿De que demonios te ríes mocoso?

Eren contestó entre risas, -Eres..., eres un desastre, [volvió a reir], -me fui hace veinte minutos y no has podido poner un solo adorno, y a cambio de estas disfrazando de árbol tú..., y siguió mofandose de Rivaille.

Rivaille indignado levantó su dedo indice para señalar hacía la cima del árbol, Eren siguió con la vista lo que señalaba Rivaille, en la cumbre del árbol que le doblaba el tamaño a Rivaille, estaba colacado un ángel.

-!Lo colocaste!, por eso fue que te caíste, por colocar el ángel.

Rivaille sonrió orgulloso de si mismo.

-En realidad eso se coloca de último.., pensó Eren, pero no se lo dijo a Rivaille, el nunca había adornado un árbol de navidad. –Que bien, me has sorprendido, yo te ayudo a colocar el resto.

Lo primero que hizo fue ayudar a desenredar a Rivaille, fue un momento muy agradable, digno de guardarse en la memoria como un buen recuerdo, "un árbol de navidad Rivaille". Entre los dos en menos de veinte minutos habían terminado de adornar el enorme árbol, y en veinte minutos más habían terminado de adornar toda la sala y el comedor.

Eren se iba hacer cargo personalmente de preparar la cena, así que designó a Rivaille para que supervisara a Ángelo mientras éste colocaba las luces y adornos en el resto de la casa, no era necesario, pero Eren quería mantener a Rivaille ocupado para que no se aburriera.

El que sufrió fue el pobre de Ángelo, Rivaille se tomó muy enserio su tarea, anduvo todo el resto de la mañana detrás de Ángelo, obligandolo a poner todo perfectamente.

En el almuerzo apenas y Rivaille pellizcó la comida, un poco de allá y un poco de acá, era mucha comida la que estaba preparando Eren.

Una mujer joven, alta, de cabello oscuro, había llegado cerca de la una de la tarde, el castaño la saludó y la presentó a Rivaille como Javiera la enfermera de la madre de Eren, quien andaba en Roma, comprando algunos medicamentos.

En la tarde, cerca de las tres Eren le pidió el favor a Rivaille de ir acompañar a su madre a tomar el té, le explicó que su madre tenía la costumbre de salir al balcón de su habitación a tomar el té a esa hora.

Rivaille accedió a la peticion de Eren en realidad eso era bueno para él así podía saber más sobre la vida del castaño.

-Oh Rivaille, me alegra que tomes el té conmigo, no me gusta hacerlo sola.

-A mí tambien me agrada poder tomar una taza de té tranquilo, dejame servirlo, Abriana dejanos solos, yo me hago cargo..., y mientras Abriana se retiraba empezó a servir el té, le dio una taza a Giovana y luego se sirvió una él, mientras se sentaba comodamente cruzando una pierna.

-¿Conocías a Eren desde antes de que viajara a Japón?

-En realidad no.

-Sabes Eren no es del tipo de personas de la que puedes ganarte su confianza tan rápido, menos para que él decida traerla a conocer su casa, a ésta casa la única persona que ha venido es Armin, supongo que también lo conoces, Eren me dijo que está en Japón con ustedes.

-Supongo que ha dejado de ser tan selectivo entonces.

-Yo diría que cada vez se vuelve más selectivo [sonrió], ¿A tí te gusta mi hijo, cierto?

Rivaille miró a Giovana, eso lo había pillado por sorpresa, ¿acaso Eren le había contado algo?, no podía ser así o no tendría sentido el discurso con el cual inició, fueron algunas de las ideas que surcaron la mente de Rivaille.

-¿Qué te hace pensar eso Giovana?, en vez de responder directamente, prefirió tantear el terreno.

-!Oh! no creas que esta vieja es tonta, yo se de los gustos de mi hijo, lo he sabido desde siempre, aunque él jamas me haya dicho nada.

-A Eren le gustan las mujeres.

-!Claro que si!, le he conocido un par de noviecitas del colegio.

Entonces Eren había tenido novias en el colegio., una espinita directo al corazón, para Rivaille.

-Pero..., prosiguió Giovana, -Tambien le agradan los muchachos.

Rivaille se limitó a mirarla fijamente.

El rostro de Giovana de repente se torno melancólico, -Puedo notar que tú también eres alguien que ha sufrido mucho, por tu aspecto, se mira que jamas has pasado necesidades económicas, así que tu sufrimiento es por una causa distinta.

-¿Y que te hace pensar eso, no me conoces?.., dijo Rivaille, ya no le estaba agradando la plática, quería saber de Eren, no hablar de su vida.

-El que te pongas a la defensiva solo me confirma que es así, cuando has sufrido demasiado, se hace facil reconocer a los semejantes, tú tambien has sufrido mucho, incluso podría asegurar que más que mi persona, más que Eren, por eso sé que comprendes a mi hijo, en las llamadas que me ha hecho, siempre te menciona, nunca dice nada en concreto, pero por su entusiasmo se que eres algo más que un simple amigo. [tomó un trago de su taza de té]

Hizo una pausa y prosiguió –pude ver cuando entraste en la mañana a la habitación que también miras a mi hijo de una forma distinta a la de un simple amigo, lo ves con ojos de amor.

-¿Y que es el amor?., preguntó Rivaille, mientras tambien tomaba un sorbo de su taza de té.

-¿Que es lo que sientes por mi hijo?

Rivaille se pensó un poco en que responder, mientras saboreaba el té en su boca.

-Me siento en paz, me hace olvidar mis propios demonios.., cerró los ojos recordando la sensacion que le produce Eren cuando está cerca de él. –Mi vida deja de ser una hoja en blanco, [hizo una pausa] - Eren le da color, [abrió lo ojos y se miró una mano la cerró en un gesto de atrapar alguna cosa invisible a la vista] –Me siento feliz, me hace feliz.

-Eso es amor.., contestó Giovana.

-Eres muy observadora, en eso Eren no se parece a tí, el tiende a dejarse llevar por sus emociones y las apariencias, no siempre hace buenas elecciones.

-¿Eso son celos?

-Imaginacion tuya, no tengo celos de ese chiquillo malcriado.

Giovana rió un poco –Me siento feliz.

-Eres rara...

-Por favor haz feliz a Eren, cuidalo por mí, pronto necesitará de tí más de lo que crees.

-¿A que te refieres?

-A cuando falte, mi hora esta llegando Rivaille, lo puedes notar, yo ya no estoy bien, no me queda mucho.

-Eren es un chico valiente, estara bien.

-Que no te engañe la apariencia de Eren, es mas fragil que cualquier otra persona sobre este mundo, es del tipo de persona que es capaz de cargar con el mundo entero a cuestas cuando esta motivado, pero apenas ese motivo desaparezca se vendrá abajo, no es valiente, solo trata de aparentarlo, conozco a mi hijo, jamás lo he visto derramar una sola lágrima por muy mal que esten las cosas, de los dos siempre a sido el fuerte, pero sé que en el fondo sufre y mucho, ha venido guardando ese dolor por años, acumulándolo, el día que eso explote dentro de él, podría incluso morir.

Rivaille se pensó un momento las palabras de Giovana, era cierto, Eren tambien le había dicho que siempre se hacía el fuerte con su madre, que sentía que era su responsabilidad ser fuerte, incluso con tantos problemas siempre sonreía, incluso ahora cargaba con él, lo cuidaba, cuando en realidad tambien él necesitaba que lo cuidaran.

Giovana por un momento se quedó viendo hacía la nada, y unas lagrimas rodaron por sus mejillas.

-Falle como madre, no le di nada más que problemas a mi propio hijo, él ha sido más padre y madre para mí, de lo que yo pude ser para él, quiero tener al menos la seguridad de que cuando yo falte habrá alguien que vele por él, alguien que le recuerde que tiene mucho porque vivir, que le recuerde que su vida debe seguir, que no lo deje hundirse, que no lo deje perderse. !Promete que lo cuidaras!, te lo suplico, es la suplica de una vieja a la que le queda muy poco tiempo, la suplica de una madre, nunca pude darle nada a mi hijo, nada, no quiero que siga sufriendo cuando yo ya no este, quiero que sea feliz, por favor cuidalo, cuidalo por mí.

Una punzada de dolor atravesó el corazón de Rivaille, no lo por lo que acaba de decir Giovana, sino porque por un momento, recordó su propia madre diciendole un discurso parecido a Eleonor en el lecho de su muerte, cuando él apenas tenia siete años de edad. Desde entonces Eleonor había sido, lo que Giovana le estaba pidiendo que fuera él para Eren.

No sabía bien si era amor lo que sentía por ese chiquillo, pero no iba a permitir que sufriera, nunca, bajo por ningun motivo, así le tocara dar su vida para ello.

-No te puedo prometer que lo cuidaré, probablemente que Eren esté a mi lado le haga mas daño aún, pero si puedo prometer que me quedaré con él todo el tiempo que Eren me lo permita, aun si eligiera a otra persona.

Giovana sonrió eso era suficiente, se limpió con el dorso de la mano las lagrimas de los ojos. –Eren ya te ha elegido.

Rivaille sonrió algo melancólico, solo él sabía que aquello no era cierto.

-Talvés no lo creas en este momento, pero te acordarás de esta vieja, cuando al final del camino Eren se quede contigo, ya te ha elegido, de una forma inconciente, pero ya ha hecho su elección, y talvés no conozca a los otros candidatos, pero sé que tú eres la mejor opción, mi sexto sentido de madre me lo dice, y me alegra que sea así. Hacen una bonita pareja, tu complementas a mi hijo. !Tienes mi bendición!

Rivaille sonrió –No he pedido tu bendición anciana.

Giovana rompió en risas –Hace muchisimos años que no conocía a una persona así de directo e irrespetuoso, si mi salud estuviera bien y tuviera veinte años menos, serías de mi tipo.

Rivaille sonrió – Tu y Eren se parecen en demasiadas cosas.

-Supongo que lo masoquista lo sacó a mí.

-Me agradas vieja.

-A mi tambien me agradas, estas muy chulo, mi hijo tiene muy buen gusto.

En eso entró Eren en el balcón seguido por Javiera y Abriana, le sorprendió ver aquel cuadro a su madre y Rivaille riendo.

-Por lo visto se han vuelto buenos amigos..., dijo Eren sonriendo.

-Hijo, Rivaille es muy agradable.

-¿Te parece madre?, dijo Eren, con un poco de excepticismo, ¿desde cuando Rivaille era tan conversador?

-Claro, me la he pasado muy bien en su compañía.

-Me alegra madre, te miro más animada, pero ya es hora de tus medicamentos, y que te arreglen madre, además está haciendo algo de frío y te puede hacer daño, y ya he terminado de preparar la cena; Rivaille tú tambien deberías ir alistarte para la cena.

Rivaille se levantó de la silla, dio un par de pasos hasta la silla de ruedas donde estaba Giovana, agarró su mano y se inclinó para besarla –Hasta mas tarde mi bella señora.

Giovana sonrió.

Eren se sorprendió, Rivaille por lo general no era tan educado y cortes.

Cuando salieron de la habitación Eren le preguntó de que habian hablado él y su madre, pero Rivaille se limitó unicamente a sonreir.

Para sorpresa de Rivaille, la cena de no sería privada, habían muchas personas, Eren lo había presentado con todos, pero no recordaba el nombre de ninguno, no era bueno memorizando nombres, todos eran vecinos aledaños, Eren le explicó que ya se había vuelto una costumbre que pasaran la noche buena así, en familias, pero lo que más le sorprendió a Rivaille fue ver a entrar a Armin y familia, al principio se sintió algo herido, se supone que solo a él lo había invitado, pero Eren despues le explicó que la Armin y familia, desde hace un par de años tambien festejaban la navidad en su casa, lo que le recordó a Rivaille que "el nuevo" en la vida de Eren era él, aún le faltaba mucho por conocer, mucho a lo que adaptarse.

A Armin no pareció extrañarle ver a Rivaille, lo que le hizo suponer a Rivaille que Eren ya le había contado a Armin sus planes de llevarlo a su casa, no le sorprendió que fuera de esa forma al fin y al cabo que Armin era el mejor amigo de Eren.

Todos voltearon a ver cuando Giovana bajaba por las escaleras en su silla de ruedas ayudada por Ángelo y Javiera, llevaba un vestido azul que le cubria los pies, muy elegante, el cabello recogido hacía atras, luciendo un espectacular collar de perlas.

Él y Eren se apresuraron en llegar a las escaleras para recibir a Giovana.

-Te ves preciosa madre.

-Gracias, se hizo lo que pudo, y sonrió.

-En verdad te miras bien Giovana.

-Gracias Rivaille, eres muy amable.

Javiera empezó a empujar la silla de ruedas de Giovana al paso por el que saludaba a todos, Rivaille pudo observar la familiaridad con la que se trataban, al parecer se conocían desde hace muchos años, también saludó a Armin y a su la familia.

Eren estaba tan ocupado atendiendo a todos que llegó un momento que dejó solo a Rivaille. Rivaille agarró una copa de Champagne y salió al corredor de la casa, no tenía muchas ganas de integrarse a las pláticas de las personas ahí dentro, ademas que no los conocía y se sentía algo incomodo entre tanta gente.

-Es incomodo estar entre tanta gente a la que no conoces cierto.

Rivaille volteo a ver, era Armin quien salía de la casa con un copa de Champagne en la mano.

-Pero no te integrarás si te escondes aquí afuera..., prosiguió Armin, acercandose a donde estaba Rivaille.

-¿Y quien dijo que quiero integrarme?, dijo Rivaille en tono cortante, Armin por alguna extraña razon no le agradaba.

-Hay cosas que no logró comprender...,

Rivaille lo ignoró, no le interesaba hablar con Armin.

Asi que Armin prosiguió hablando – No entiendo que es lo que le gusta a Eren de tí.

Rivaille miró a Armin con el rabillo del ojo, así que Armin estaba enterado de todo.

-No es de tu incumbencia.

-Sabes que Eren es mi mejor amigo ¿Cierto?.

-No esperes que pida tu consentimiento para estar cerca de él, porque no lo haré.

-No se trata de eso, sabes conozco de hace mucho a Eren, conozco su manera de pensar, no eres el único que le interesa, creo que eso es algo que sabes bien.

-¿Y eso qué?

-Que corres el riesgo de salir lastimado, si al final elige a otro..., o otra.

-Es un riesgo que pienso correr.

-La cuestion es..., si vale la pena.

Rivaille se volteo para quedar de frente a Armin, y le frunció el ceño, a donde quería llegar con esa plática.

-¿A qué te refieres con que "si vale la pena"?

-Si vale la pena estar solo mientras esperas a que Eren se decida, piensalo el golpe será menor si al menos no haz desperdiciado tu tiempo.

-No considero que sea un desperdicio de tiempo, y no entiendo a donde quieres llegar, habla claro de una vez.

-A mi tambien me gustas, eres un hombre bastante peculiar, y a diferencia de Eren, te ofrezco una relacion sin compromisos, si Eren te elige, el no sabrá de esto, es algo que se quedará entre los dos, ya lo he hecho en otras ocasiones, no tengo problemas con eso. Eren es mi mejor amigo, pero a veces es un tanto infantil, nunca ha tenido una relacion con ningun hombre, siempre los rechaza despues de un par de citas, creo que eso me gusta de él, yo hubiera intentado algo con él, pero hubiera sido inutil, yo no soy de su tipo.

-Y que bueno que no eres de su tipo, ni del mío, gracias por el ofertamiento, pero no estoy interesado, no me gustan las rubias, y menos las ofrecidas, peor si son del tipo que tienden a traicionar a los que llaman sus mejores amigos, y se conforman con las sobras.

Y dio media vuelta y entró nuevamente a la casa, su intuición no había fallado, por algo Armin no le agradaba, si algo odiaba era a la gente hipócrita y mentirosa.

Pero no iba dejar que algo así le arruinara la noche, se sentó en la mesa donde estaba Giovana, ella era una estupenda compañía, tenían el mismo interes "hacer feliz a Eren"

Eren pasó rapido por la mesa, llevándole un ponche a su madre, y otra copa de champagne a Rivaille, se agachó un poco hacía Rivaille, en un momento que su madre miraba hacia otro lado y le dio un beso rápido en la mejilla.

-Te ves guapisimo..., le dijo en un susurro.

Rivaille sonrió, y Eren siguió de un lado a otro atendiendo a los invitados.

-Disimula un poco, tienes la cara roja como un tomate, solo fue un besito en la mejilla.., le dijo en voz bajita Giovana a Rivaille.

-Así que estabas prestando atención, vieja chismosa.

Giovana se rió.

-Puedo apostar a que no fui la única que se dio cuenta.

-No vivo de las opiniones de los demás.

-Eso es algo que me gusta mucho de tí, no se deje amedrentrar mi niño.

-No me digas así vieja, respétame.

-Eres muy bonito, asi todo pequeñito, puedo apostar que eso es algo que mi Eren adora de tí.

Rivaille sonrió, si eso era cierto, por primera vez estaría agradecido de su tamaño.

-Sabes deberías robarte a mi hijo unos minutos, y besarlo bajo un muerdago..., Dijo Giovana con una sonrisa en el rostro.

-No gracias, demasiado trillado y cursi.

-Debes aprender a conocer a Eren, a él le gustan esas cosas, una vez hubo un muchacho que casi logra que mi hijo le diera el si, se desvivió por él hizo mas de una cósa estupida y cursi.

Otra espinita directo al corazón de Rivaille, que le hizo medio fruncir el ceño.

-Eres muy celoso..., dijo Giovana y rió.

-¿Y que pasó con ese tipo?

-No se bien, creo que el chico jugaba a dos puntas, de una o otra forma se enredó con Armin, no entendí bien esa historia, pero Eren se alejó de él.

Rivaille si entendió bien lo que había ocurrido, Armin seguramente le había hecho la misma proposición a ese chico, y seguramente había aceptado.

-¿Porque tu hijo solo tiene amigos raros?

Giovana volvió a reir, -Armin tiene muchas cosas en común con Eren, es un chico muy amable, y educado, y a diferencia de mi hijo, el ya encontró a una persona especial, esta comprometido con una bella joven española.

-Dudo que ese rubio tenga algo en común con Eren..., dijo Rivaille de mala gana.

.

.

La noche seguía un curso perfecto, obviando el pequeño incidente de Armin Arlet, Rivaille se la estaba pasando muy bien en compañía de Giovana, Eren llegaba cada cuando a darles algún bocadillo, postre, bebida, o simplemente a ver como se sentía su madre y como la estaba pasando Rivaille.

Cerca de las once de la noche, se escuchó el timbre de la puerta, Ángelo fue inmediatemente a abrir, algo hizo que Rivaille volteara a ver y fue inevitable que abriera los ojos de par en par.

-!Que demonios hace aquí!..., soltó entre dientes.

Ángelo condujo a la persona que acaba de llegar hasta donde estaba Eren quien repartía en una bandeja copas de vino y champagne.

-Hola Eren.

Eren támpoco se lo podía creer, cuando vio de quien se trataba.

-Ir..., Irvin ¿Que haces aquí?..., su segunda reacción fue mirar a donde estaba Rivaille, quien lo observaba detenidamente con el ceño fruncido.

-Me sentía muy mal por no haber podido hablar contigo antes de que partieras de Japón.

-¿Como supiste en donde vivo?

-Armin, le llame a él, y me dijo como llegar.

-!Armin!, como pudo..., pensó Eren, esta no se la iba a perdonar.

-Yo quisiera que...,

Eren interrumpió a Irvin, antes de que terminara la oración. –Irvin se bienvenido, busca un lugar donde sentarte, en este momento estoy ocupado atendiendo a todos.

-Gracias Eren.

Eren salió como una bala hacía la cocina, Rivaille se levantó y caminó detras de él.

-¿Que hace Irvin aquí?.., dijo Rivaille con tono molesto

-Dice que Armin le dio la direccion., yo no sabía nada, te lo juro, no fui yo quien lo invitó, Ar.., Armin seguro le dijo, le dio la direccion sin ninguna mala intencion, no se, pero no se lo voy a perdonar..., Eren hablaba rápido, algunas oraciones ni las completaba, de lo atropellado que hablaba.

-¿Piensas dejar que se quede?

-Es casi media noche, no puedo correrlo.

Rivaille cerró los ojos, no iba a dejar que eso lo fastidiara.

-Yo me hago cargo de él, tu atiende a todos... dijo Rivaille.

Eren soltó el aire que estaba conteniendo, agradecía la actitud que estaba tomando Rivaille. Le besó rapido en los labios. – Gracias.

-Anda ya se acerca la hora de la cena. Dijo Rivaille, mientras caminaban hacía la sala nuevamente.

Rivaille se acercó a Irvin para que sentara en la misma mesa que él y Giovana, se la presentó e Irvin la saludó besándole la mano, intentó hacerse el caballero con Giovana y ganarse su aprecio, despues de un rato se levantó de la mesa y empezó a interactuar con todos, era muy social y se le daba muy bien interactuar y hacerse notar ante los demas.

A todos parecía agradarles, los únicos nerviosos eran Rivaille, quien tenía el ceño fruncido y Eren, por la reaccion de Rivaille, más que por la presencia de Irvin.

-Rivaille, que el señor Irvin no te estropee la noche..,

Rivaille miró a Giovana quien lo observaba.

-Ese señor tambien tiene interes en mi hijo ¿Cierto?

-No como tú imaginas.

-Creo que si es como imaginó, que no te perturbe su presencia, enfocate en lo que interesa, ten presente siempre una cosa "A los amigos cerca, a los enemigos aún mas cerca"

Rivaille entendió lo que Giovana le acaba de decir, era cierto no podía permitir que le arruinaran la noche, sea como sea Eren fue a él a quien invitó, Irvin era el aparecido, en ese momento había cosas más importantes que mal humurarse por la presencia de Irvin.

-No eres tan tonta vieja.

-Hijo, casi te doblo la edad, tengo intuicion, y eso es algo que se desarrolla con la edad, mi hijo aún es muy inocente, no sabe diferenciar esas cosas, a su edad yo era igual, ese señor me recuerda al padre de Eren "lobo disfrazado de oveja".

-Me agradas mucho Giovana.

-Mira ya es casí media noche, voy ayudarte un poco, ten..., y sacó la mano por debajo de la mesa, era un muerdago.

Rivaille lo agarró y se lo metio en la bolsa del pantalon. –¿De donde sacaste esto?

-Eso no importa ahorita, cuando todos se distraigan robate a Eren, y besalo a las doce en punto de la noche bajo ese muerdago. Ya faltaban cinco minutos para la media noche.

Dicho esto Giovana alzó una copa de Champagne y la golpeteo con una cuchara para llamar la atención de todos, comenzó un discurso sobre el significado de la navidad, la importancia de estar con la familia y amigos y de lo agradecida que estaba con todos por aceptar una vez más la invitacion de compartir esa noche con ella.

Mientras Rivaille sujetó del brazo a Eren, y lo condujó casi arrastras hasta el corredor de la parte de atras de la casa, pasando por la cocina.

-¿Rivaille que haces, mi madre esta hablando?

A Rivaille se le puso la cara toda roja, nunca había hecho algo como lo que estaba a punto de hacer, no contestó a lo que Eren le había preguntado.

Eren prosiguió hablando –Rivaille ten...

Rivaille le puso su dedo indice en los labios a Eren para evitar que siguiera hablando..

Eren lo miró desconcertado.

Rivaille miró su reloj, un minuto para media noche...

Sacó el muerdago que Giovana le había dado, jaló a Eren y lo llevó justo debajo del portal del corredor, jaló una silla y se subió encima de ella para colocar el muerdago justo encima de ellos.

Se bajó de la silla y la empujó hacía un lado.

Diez segundos...

Sujetó a Eren de la cintura, y se pusó de puntillas para besarlo en los labios. Fue un beso suave, sin presiones, sin prisa, delicamente recorrió con la punta de la lengua el labio inferior de Eren. Eren lo sujetó por el cuello, y se aferró a él con fuerza, intensificando el beso, haciendolo más profundo, se permitió llevar su lengua dentro de la boca de Rivaille, en el camino se encontró con la lengua de su compañero, fue un beso apasionado, y tierno a la vez, Eren pudo sentir los sentimientos que Rivaille intentaba transmitirle no eran necesarias las palabras.

Eso era lo mas tierno que alguien había hecho por él.., ese momento era mas valioso que cualquier otra cosa material que le hubieran regalado, el recuerdo que ese momento iba a producir, valía mas que todo el oro del mundo.

Los juegos artificiales hicieron que sus labios se separaran... Eren admiró el espectaculo de luces que Ángelo estaba creando.

-Ya es media noche... dijo Eren., mirando a Rivaille.

-!Feliz navidad Eren!

Eren sonrió –Feliz Navidad Rivaille

Aun podían perderse un par de minutos más..., así que Eren sujetó a Rivaille, y volvió a besarlo, bajo la luz de los fuegos artificiales que ilumiban el cielo... bajo su muerdago...