Harry Potter petenece a J.K.Rowling
Capítulo 6
Las semanas pasaron sin mayores percances. James, Sirius y Remus pasaban largas horas encerrados en el estudio, hablando sin que los chicos supieran de qué. Harry y Neville se la pasaban contando las horas que faltaban para el mundial de Quidditch. Por su parte, Hermione se mantenía recluida en sus habitaciones, sólo hablando lo básico con los demás habitantes de la mansión. Ya había hecho partícipes a su novio y a sus amigos de la fatal noticia, pero por alguna razón que no se explicaba Víktor no estaba tan triste. Le había dicho que ya estaba en su último año de colegio y que, tenía muchas ofertas para ir a Londres a jugar Quidditch profesionalmente. O, tal vez, podía hacerse cargo del imperio Krum y, así, tendría muchas razones para ir a Londres, seguido.
"Tal vez no sea una mala idea" dijo, mirándose en el espejo.
"¡Vaya! Ya dejarás de comportarte como una bruja, y lo digo en el sentido muggle de la palabra" Hermione hizo caso omiso a la pelirroja. Siguió cepillando sus cabellos sin prestarle atención a la intrusa. "¿No me escuchaste?" le reclamó avanzando hacia la puerta, pero no pudo dar un paso dentro de la recámara, fue expulsada de la salita, y azotada con fuerza contra la pared del pasillo.
"¡Ginny!" gritó Neville al verla salir volando de la salita de su prima.
"Tu primita me echó de sus habitaciones y aventó contra la pared sin siquiera utilizar una varita" le explicó la chica aterrorizada.
"Eso es para que aprendas a no entrar en mi espacio, Weasley. Aprende de una vez por todas cuál es tu lugar" dijo Hermione apareciendo en el centro de su sala privada. Se dirigió hacia la puerta, al pasar le dedicó una risita despreciativa a Ginny que tembló al sentir su poder. Neville también sintió el enorme poder de su prima, se estremeció al darse cuenta que lo que le había hecho a Ginny no había sido nada.
"¿Hasta cuándo aprenderás a mantenerte alejada de Hermione?" le reprochó Neville, ayudándola a levantarse "No des motivo para prohibirte la entrada a esta casa" añadió, dejándola sola frente a la puerta de Hermione. Ginny lo miró sorprendida ante su actitud. No la había defendido, y ni siquiera la había consolado.
oOOo
"Hermione, me alegra que hayas decidido a salir de tus habitaciones para desayunar con nosotros" exclamó con alegría James al verla aparecer en el comedor.
"He pensado mejor las cosas y creo que no estará mal ir a Hogwarts. Además no me quiero perder el mundial de Quidditch" contestó con una sonrisita misteriosa. Remus emitió un gruñido poco amistoso. Hermione volvió a sonreír al ver su reacción.
"¿Qué pasará con Neville que no baja?" preguntó Sirius al notar su tardanza.
"Está con Ginny Weasley. Parece que tuvo algún tipo de incidente por meterse donde no debía" respondió Hermione sin dejar de preparar su plato. Harry la miró intrigado y preocupado. La llegada de Neville impidió que siguiera haciendo conjeturas en su mente.
"Hermione nos dijo que estabas con la Señorita Weasley" dijo James al ver llegar a Neville solo.
"Únicamente vino a recordarnos que nos veríamos en el juego. Ya se marchó" dijo mirando divertido a Hermione "Estaba un poco indispuesta"
"No me gusta su costumbre de presentarse en casas ajenas sin previo aviso" dijo Sirius muy serio.
"Que yo recuerde tú solías hacerlo conmigo en Las Cumbres" bromeó Remus
"Hermione también recibe visitas en sus habitaciones" dijo Harry, enfadado "Y ustedes no dicen nada" Hermione frunció el ceño.
"Eso es diferente. Los amigos de Hermione no andan por la casa como si fueran los dueños, y te equivocas al pensar que no nos damos cuenta, tu prima siempre nos avisa cuando alguien va a venir. Y por último, esa ala de la casa fue acondicionada, especialmente, para Hermione. Es para su uso exclusivo" contestó James, con firmeza. Sirius asintió y Remus dio un suspiro, imaginando lo escabroso que sería ese verano.
"Tranquilo, tío. No hace falta que le expliques a Harry lo que yo hago. Y en cuanto a Ginny Weasley, no creo que le queden ganas de volver a husmear por los pasillos oscuros de esta casa" Neville casi se atraganta al no poder evitar la risa mientras tomaba un sorbo de su jugo.
"Puedes estar segura" le dijo Neville tomando aire. Hermione se rió de buena gana.
"¿Qué se traen ustedes dos?" los miró con recelo "¿Qué fue lo que hiciste Hermione?, Ginny jamás se hubiese ido sin hablar conmigo"
"Yo no hice nada, Harry"
"Y si le hubiese hecho algo, seguro Ginny se lo buscaría" la defendió Neville, molesto con la actitud de Harry. Los mayores se sorprendieron al ver a Neville tomar partida con su prima.
"Gracias" Hermione le guiñó el ojo, coqueta. Sirius hizo un comentario sobre su capacidad de flirtear. James rió de buena manera al ver a Remus escupir su bebida.
"No sabía que ustedes se llevaban tan bien" comentó Harry, destilando veneno.
"Cuando pasas la antesala de casanova fallido, Neville se convierte en un gran mago" respondió Hermione con sinceridad
"¡Oye! Eso no fue justo" Neville le lanzó la servilleta, pero Hermione la esquivó con astucia "ya verás cuando te atrape sola"
"Cuando quieras, sólo déjame decirte que mis amigos juegan al Quidditch y me han enseñado bien a ser una Snitch. Únicamente un buscador como Krum podría atraparme" Hermione sonrió al recordar a su novio, Los ojos de Remus parecían dos platos enormes de la sorpresa.
"Pues que poco te valoras para Compararte con una pelota de juego" dijo Harry. James lo miró furioso. Sirius y Remus se pusieron en alerta esperando el contraataque.
"Pero no es solamente un juego, primo, es El Juego. Y mira que insignificante soy que de mi depende la duración del encuentro; y valgo tanto que puedo darle la victoria al equipo de aquél hábil que logre atraparme" respondió mirándolo fijamente.
"Yo soy un buscador y podría atraparme en segundos" la retó Harry.
"Tal vez si fuera una Snitch pelirroja que busca a toda costa que la atrapes, pero no creo que tengas el nivel que se requiera para encontrarme y agarrarme entre tus dedos"
"Ya dejen esa conversación absurda que no los llevará a nada. Mejor aprendan a llevarse bien, más ahora que Hermione será su compañera" dijo James, interrumpiendo el duelo entre los jovencitos.
"Como tú digas, tío, pero no te aseguro quedarme callada cuando me provoquen" Harry la fulminó con la mirada. Hermione no le hizo caso lo que lo hizo enfadarse más. Neville los miraba divertido, preguntándose por qué Hermione siempre lograba que Harry explotara.
"Tú atacas aunque no te provoquen" dijo Harry sin querer para con la pelea.
Hermione siguió sin hacerle caso "Papá, ¿puedo ir a casa de Pansy a pasar la noche?, Sus padres ofrecieron llevarnos al juego"
"Esta bien, pero procura reportarte inmediatamente después a tu llegada, y te quedarás con nosotros en el campamento" le ordenó Remus.
"Acepto, si me dejas sentarme en el palco de mis amigos para ver el partido. ¡Entiéndeme! Ya no los veré más" exclamó, dramatizando un poco.
"No es mala idea, ya que hemos invitado a los Weasley a nuestro palco" dijo Sirius. Remus comprendió lo que su amigo quería evitar.
"Puedes hacerlo, yo me sentaré en el palco del ministro" Hermione sonrió al adivinar sus razones.
"Pero date una vuelta por donde yo esté, me encantaría que conversaras con mis amigos" le dijo levantándose de su asiento para abrazarlo "Con todos" le susurró al oído para que nadie escuchara. Remus suspiró profundamente, su pequeña estaba convirtiéndose en mujer más rápido de lo que él hubiera deseado.
"Tío" le dijo besando la mejilla de Sirius "Recuerda que tenemos una apuesta" añadió mientras se despedía de James de la misma forma.
"Nunca olvido una apuesta, preciosa" respondió Sirius, con picardía
"Hoy tengo ganas de darte un beso, Neville" dijo acercándose al muchacho que al percibir la dulce caricia se puso colorado.
"Harry" dijo con frialdad, helando las expectativas del muchacho por un beso.
"No cabe duda que eres toda una coqueta" le dijo Sirius en broma "Tendré que encerrarte para que no te enamoren"
"Demasiado tarde, tío" le respondió, mirándolo sobre su hombro antes de desaparecer.
"Esta bromeando" dijo Remus
"¿Lo está?"
"Claro, Sirius, no ves que es sólo una chiquilla de quince años" exclamó James.
"Es más linda que las chicas de su edad" comentó Neville. Harry lo miró crispado de los pies a la cabeza.
o O O o
"¿Puedes creerlo, Harry? Estamos en el día más importante de este verano, del Quidditch" dijo Ron casi gritando y sin dejar de ver a todos lados.
"No exageres, Ron, es sólo un partido más" opinó Neville "¿Quieres algo de tomar, Ginny?"
"No, gracias. Ya Harry se encargó de eso" Ginny se bebía a Harry con los ojos. Neville sintió que alguien lo había azotado contra el piso.
"¡Qué cara primo!, Adivino que te acaban de romper el corazón" Hermione se acercó a él. Neville entrecerró sus hermosos ojos zafiro "Sólo bromeo, Neville" le dijo reclinándose sobre la baranda para poder ver su rostro.
"¿Creí que estarías con tus amigos?" le preguntó más calmado
"Acabamos de llegar. Fui a saludar a nuestros padres y te divisé un poco mal encarado. Quise subir y ver cuál era el motivo" le explicó, cariñosa. Neville, por fin, volteó a verla. Se quedó maravillado de lo hermosa que estaba. Vestía unos jeans oscuros, un sweater blanco de cuello alto y unas capas a juego.
"¡Está hermosa!" exclamó sin poder contenerse.
"Gracias. Últimamente estás muy galante" le respondió, arreglándole la bufanda con los colores de Irlanda.
"Perdón por interrumpir, pero quería presentarme y ponerme a tus pies. Yo soy…"
"Cara pecosa, cabellos rojos como el fuego, un Weasley indiscutiblemente; ojos saltones, un poco falto de modales, y por los restos de comida en tus capas, debes ser Ruppert Weasley" Neville se empezó a reír a carcajadas
"Um no, Hermione. Mi nombre es Ron" la corrigió el joven, un poco apenado "Creí que me recordarías de tus visitas a mi casa"
"Tendrás que disculparme, Ron. Yo no quise ofenderte, pero realmente casi no me acuerdo de ti. Ustedes nunca jugaban conmigo" le dijo Hermione.
"No nos gustaban las intrusas" dijo Ginny, ganándose la cólera de Neville.
"No la escuches, Hermione. Ella sólo esta celosa de tu belleza y encanto, especialmente del último. Y no te preocupes a ti cualquier falta se te perdona" respondió Ron, haciendo una reverencia ante ella. Las mejillas de Hermione se colorearon al ver la atención del joven.
"¡Al fin te encuentro, Mina!" dijo una chica de largos cabellos negros y facciones elegantes "te he buscado por casi todos los palcos. Bulgaria esta a punto de hacer su entrada. En este palco cualquiera que te busque no te encontrará"
"¡Dios mío!, Vamos, Pansy. Oh no estaré en el momento en que salga Bulgaria" dijo empujando a su amiga fuera del palco de sus primos.
"Pero no me vas a presentar" le susurró Pansy
"Ahora no. Apúrate que no me quiero perder a Víktor" Al voltear hacia atrás su mirada se topó con la de Harry. Se sorprendió al ver tanto rencor en sus ojos verdes, pero no tenía tiempo para él. Su corazón parecía un caballo desbocado al pensar en que vería a su novio.
"Tu primita si que es bella, un poco extraña, pero bellísima" dijo Ron.
"No tiene nada de espectacular. Es muy común" opinó Ginny, enojada de la actitud de su hermano.
"¡Común!, Estás loca. Con esa tez de atardecer, cabellos largos y ondulados, como los de una diosa. Ojos que parecen de oro y en forma de almendras que gustoso me perdería en ellos; y sus labios¡ah! Pareciera que dos corales hubiesen sacrificado su color para teñirlos y…"
"¡Basta, Ron, Recuerda que es mi prima!" le gritó Harry, haciendo que Ron se encogiera en su asiento. Se safó de forma brusca de la mano de Ginny y se colocó junto a Neville en los asientos de adelante.
"Ya cállense y miren el juego. Ni se dieron cuenta del espectáculo de las mascotas" les gritó Neville. Harry estaba a su lado murmurando un sin fin de amenazas. "cálmate, sabes bien que Hermione jamás lo vería dos veces" le dijo, abrazándolo con su brazo libre. Harry se rió y se enfrascó en el juego.
"¡Oye, Harry!" dijo Ron unos minutos después, en voz baja.
"¿Qué quieres?" le contestó, enfadado.
"Cálmate, sólo quiero saber quiénes son esos que están con tu prima" Harry respiró profundo y volteó a ver en dirección a donde sentada la causa de sus enojos. Hermione saltaba y aplaudía mientras un rubio la abrazaba con fuerza y luego a la otra chica.
"Su nombre es Draco Malfoy. El apuesto heredero del clan Malfoy. Tu primita no es nada tonta, sabe muy bien con qué clase de gente relacionarse" intrigó Ginny que había escuchado el intercambio entre su hermano y Harry.
En ese momento Víktor Krum engañaba a su oponente con su ya famosa finta. Los colores del rostro de Hermione habían desaparecido completamente, pero al ver pasar a Víktor incólume y sonriente, Hermione, se paró para aplaudir su hazaña. A Harry le pareció que el buscador había pasado muy cerca de su prima, y casi estuvo seguro que por un momento su atención estuvo centrada en la figura de Hermione.
"¡Los irlandeses están haciendo añicos a los búlgaros!" comentó Sirius que había llegado hacía unos momentos para supervisar que todo estuviera en calma con sus hijos.
"Ni con toda su brutalidad Bulgaria va hacer algo" dijo Fred, casi al borde de su asiento.
"¡Son unos carniceros!" agregó George.
"Sólo un milagro haría que Bulgaria remontara el marcador" comentó Sirius.
"Yo estoy seguro que Krum no permitirá que su oponente atrape la Snitch. Querrá terminar el juego en sus términos" gritó Harry. Los demás asintieron emocionados.
Las palabras de Harry fueron proféticas, Víktor Krum, se quedó con la Snitch. Los puntos no le sirvieron a su equipo para ganar el encuentro, pero él había demostrado el por qué era considerado el mejor del mundo. Pero lo más impactante para todos no fue su grandiosa jugada, sino la que hizo después, cuando se acercó a uno de los palcos principales, específicamente, en el que Hermione estaba, y pidió permiso para poder ofrecerle a la joven la Snitch que había atrapado, Junto con un voluptuoso ramo de Copihues rojos. La chica estaba extasiada, Hermione, ante la atenta mirada de Remus, apartó una solitaria flor y se la entregó al joven. El campeón se mantuvo un rato frente a ella, sin romper la conexión de sus miradas. El aplauso de todos los aficionados los devolvió al mundo y el joven salió disparado en su saeta de fuego.
"Te lo dije, tu prima es hermosa" expresó Ron.
"Es más astuta de lo que pensé. Sabe reconocer un verdadero prospecto cuando lo tiene enfrente" dijo Ginny, venenosa.
"No hermanita, esa eres tú. Ella no es así" opinó Fred
"¿Se imaginan cuando tenga diecisiete años?, Será una diosa" agregó George.
"Ya dejen de hablar de mi prima de esa forma. Y tú Ginny aprende a vivir tu edad" Dijo Neville siguiendo a su padre hasta el palco de Hermione. Remus los recibió con un abrazo.
"Neville cada vez es más tonto" dijo Ginny.
"él tiene razón, tú solo tienes trece años no veinte" la reprendió George por su falta de educación. Ginny Salió echando chispas allí. Harry la siguió desganado.
"¿Hasta cuándo Harry seguirá como perrito faldero de mi hermanita?" preguntó Fred.
"Hasta que se casen" respondió George
"No dejes que Neville te escuche, hermano; se sentiría muy mal. Todos sabemos muy bien la absurda competencia que hay entre esos dos por los afectos de mi hermana." Advirtió Fred
"Pobre Neville. Mi hermana seguro prefiere al héroe. Su precocidad será la perdición de ella y de esos dos" dijo George, muy serio. Fred asintió resignado.
"No" dijo Ron de la nada "Pobre hermana mía, no sabe que pierde su tiempo. Perderá el amor por perseguir un capricho y querer igualar algo que nunca logrará"
"¿De qué hablas, Ron?, Harry adora a Ginny" refutó Fred
"Harry es un cobarde que no puede luchar por lo que en verdad ama, y en su indecisión se llevará a más de uno" volvió a decir el pelirrojo con su mirada perdida en el horizonte. Los gemelos se miraron preocupados, las palabras de su hermano tenían el color de una profecía.
oOOo
Después del partido, Hermione, se reunió con sus primos en la tienda familiar.
"¿Qué les pareció el partido?" preguntó admirando los copihues que había colocado en una vasija de bronce en la mesa frente a ella. Neville sonrió al ver su cara de éxtasis.
"Te ves radiante, Hermy" Hermione odiaba aquel apodo y Harry lo sabía.
"Hasta que te veo, mi preciosa" la saludó Sirius, impidiendo que Hermione contestara a la provocación de Harry. "Ahora sí, explícame por qué ese mozalbete hizo lo qué hizo" Hermione no supo qué contestar. No quería que los Weasley escucharan su historia.
"Acaso el ratón comió tu lengua, Hermy" Hermione la miró con furia. ¿Cómo se atrevía a llamarla así?
"No creen que ya deberían irse a su tienda. Es tarde y Arthur debe estar muy preocupado porqué una mocosa, como tú, anda solo con su hermano de compañía" Hermione tuvo que hacer un gran esfuerzo por no reírse de la cara de Ginny. Estaba furiosa y humillada, y lo mejor, era que Harry y Neville no habían hecho nada para defenderla.
"Esa niña debería aprender a comportarse" comentó James, uniéndose al grupo. Remus lo seguía de cerca.
"Arthur ha hecho muy mal al mimarla demasiado. -Opinó Sirius. Hermione quiso escabullirse a su habitación pero la mano de su padre la jaló hacia el mueble.
"¿Pensabas, escapar Copihüe?"
"Vamos, Hermione. Quiero que me expliques por qué el señor Krum eligió, de todas las flores del mundo, unas tan raras como los Copihües, que a su vez, son tus preferidas" la inquirió Sirius. Hermione buscó ayuda en su padre, pero él ya le había hecho saber que tenía que decirles a sus tíos la verdad.
"No sé, tal vez lo averiguó al darse cuenta que tú estarías en el palco contiguo, papá. En Bulgaria eres muy admirado. Quiso darte un homenaje" dijo nerviosa.
"¿Homenaje?, Cortejar públicamente a su hija no es un homenaje" dijo Harry, malicioso. Hermione iba a responderle cuando se escucharon unos estallidos afuera.
"¿Están celebrando?" preguntó Neville.
"Vamos a ver" dijo Harry.
"Regresa a tu asiento, hijo. Esos no son gritos de celebración" le ordenó James, con varita en mano.
"Harry, Neville ustedes quedan a cargo de la seguridad de Hermione. No hagan nada descabellado" les dijo Sirius antes de salir corriendo detrás de James.
"Confío en ustedes, chicos" les dijo Remus. Hermione quiso ir con él pero el brazo de Harry era como un grillete de acero que la ataba a él.
"Tenemos que estar quietos" le dijo Harry, reteniéndola con fuerza.
"No quiero dejar a papá solo, ni a los tíos. ¡Quiero saber qué esta pasando!" le gritó saliendo de la carpa.
"¡Hermione!" Harry y Neville la siguieron desesperados.
"¡Hermione!"
"¡Draco, Qué está sucediendo!" le preguntó al verlo correr hacia ella entre la multitud
"¿Hermione, Qué crees qué estás haciendo a la vista de todos?, ¡No entiendes el peligro que corres, especialmente tú que eres la hija de un mago tan prominente!, Además, eres mestiza. Un blanco perfecto y fácil" la reprendió el rubio mientras la arrastraba hacia el bosque.
"¡Yo no entiendo qué sucede!" le dijo llorando "Mi papá está allá afuera"
"él sabe cuidarse mejor que nadie. Tú, en cambio, estás sola" le dijo con fiereza
"No está sola. Nosotros estamos con ella" intervino Harry, molesto por la actitud de Draco
"Entonces, has bien tu trabajo. A ellos les encantaría hacerle daño a la hija de Remus Lupin" le aseguró Draco. Harry comprendió el peligro que corría su prima.
"No te preocupes nos quedaremos en el bosque hasta que haya pasado todo y podamos volver con nuestros padres" le contestó Neville. "La cuidaremos con nuestras vidas"
"Hermosa, yo debo de irme. Tal vez, pueda ayudar a alguien que esté por allí perdido en el caos." Draco la besó en la frente y se perdió de nuevo, entre la multitud.
Harry la atrajo hacia él con ternura, Hermione se aferró a su primo y Neville se corría frente a ellos listo para atacar si fuera necesario.
"¡Qué fue eso!" señaló Hermione, deteniendo la carrera. La silueta de un hombre corría entre los árboles, se detuvo un momento y los miró con maldad. Retomó la marcha al escuchar voces.
"¿Qué está haciendo?" preguntó Hermione. Harry sintió que su cicatriz empezaba a dolerle, aquel hombre le era muy familiar.
"Sigamos, tenemos que alejarnos" dijo Neville, asustado. Harry corría sin dejar de abrazarla, sin importarle los tropiezos, sus brazos la impulsaban a seguir adelante.
"¡Dios santo!" exclamó Harry al ver la extraña figura flotar en el aire.
"¡Alto!... ¡Deténganse!" les ordenó un hombre con talla de funcionario del ministerio "¡Confiesen!, ¿Quién de ustedes la conjuró?" el trío se arrinconó contra un árbol. Harry protegió a Hermione con su cuerpo.
"¡Baja la varita, Barty!, Son nuestros hijos" dijo James, enojado. Hermione corrió hacia Remus, Estaba hecha un mar de lágrimas.
"¡Es qué estabas pensando!, Son sólo unos muchachos" le reclamó Sirius, abrazando a Neville. Un auror se acercó al Señor Crouch, pareció susurrarle algo al oído mientras le entregaba lo que parecía ser una varita mágica
"¿De quién es esta varita?, Fue la que la conjuró" preguntó sin hacer caso. James reconoció la varita de su hijo.
"Es de mi hijo"
"Papá, te juro que yo no lo hice. Se me ha de haber caído mientras corríamos por el bosque" trató de explicar, desesperado.
"Lo sé, hijo" le contestó James.
"Harry no hizo nada. ¿Por qué en vez de acusarnos no va en busca del hombre que hizo esa cosa?" le reprochó Hermione, furiosa.
"¿Qué hombre?... ¿Por dónde se fue?" la inquirió Bartemius Crouch
"Se fue por allá" contestó Neville, interponiéndose entre su prima y el funcionario. El hombre les dijo a sus aurores que fueran en esa dirección.
"¿Papá qué es lo que pasa? ¿Qué es esa figura y Por qué todos están tan nerviosos?"
"Es su marca, Hermione" le dijo Neville
"La marca de Voldemort" añadió Harry al ver que su prima no tenía idea de nada.
"Este no es lugar para hablar de esas cosas. Debemos ir al Traslador" dijo Remus, muy serio
"Pero…"
"¡Caminen!" gritó Sirius. Los tres chicos empezaron la marcha con sus padres pisándoles los talones muy de cerca y con varita en mano. Era el primer contacto de Hermione con el terror de Lord Voldemort.
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"¿Ahora sí me van a explicar todo lo que pasó en el campamento después de la final?" demandó Hermione, azotando la puerta detrás de ella.
"¿No sabes tocar?" le reclamó Harry, admirándola de pies a cabeza.
"No tengo tiempo para pelear, Harry. Vengo a que me expliquen todo lo que saben de Voldemort" le dijo sentándose frente a Harry con actitud decidida.
"¿Por qué no le preguntas a tu amiguito Malfoy o vete a leer un libro?" le dijo Harry, enfadado.
"Te lo estoy preguntando a ti. ¡Maldita sea, Harry, Puedes dejar nuestras diferencias a un lado por unos minutos!" Le respondió, alterada "Neville, necesito saber"
"Esta bien, ¿Qué quieres saber?" respondió Neville
"Todo" contestó tajante Hermione
"Es una larga historia" suspiró Harry hondo.
"Tengo todo lo que resta del verano¿recuerdas?" Le dijo ella, ganándose la admiración de Harry.
"Primero que nada: ¿Qué sabes de él?" le preguntó Harry
"Que fue un mago oscuro y, como todos ellos, trató de conquistar nuestra sociedad" Harry esperaba más de ella "¡No me mires así!, sabes que fui criada sin saber mucho de la sociedad mágica y en Dumstrang nadie habla de eso" se defendió al ver la cara de Harry.
"Voldemort fue un mago muy oscuro, el peor de todos. Quería extender su reino de terror por toda nuestra sociedad. Odiaba a los muggles, a los mestizos y a todos aquellos que no fuesen puros a tal grado de querer exterminarlos por completo" Le dijo Neville. "Era tan cruel y poderoso que la gente dejó de utilizar su nombre por miedo"
"¿Él está muerto?"
"Muchos lo piensan, otros creen que esta esperando a reunir fuerzas para poder regresar. Su primer encuentro con Harry lo dejó casi muerto" respondió Neville. Harry aguardó su reacción.
"¿Qué tiene que ver Harry con él?" les preguntó, con el corazón acelerado
"Voldemort intentó matarme cuando era tan sólo un bebé. No digas nada, déjame seguir o no te cuento más" Hermione calló, obedeciéndolo. Sus enormes ojos miel se clavaron en él con fiereza. Harry titubeó un poco al sentirse bañado por la luz dorada de aquellos orbes. "hace años una adivina hizo una profecía sobre su caída: un niño nacido al morir el séptimo mes, de padres que lo habían enfrentado tres veces y que él marcaría como su igual sería el único con el poder suficiente para vencerlo" le dijo retándola con la mirada, pero el terror y la preocupación en los ojos de su prima lo hicieron perder el suelo por unos momentos
"¿Tú?" dijo con un hilo de voz
"No, precisamente. No se sabía a ciencia cierta quién era. Verás, había dos niños con las mismas características. Neville y yo. Yo fui el elegido porqué, simplemente, él me marcó como su igual" le dijo Harry manteniendo la conexión entre ella y él. "Al saber de esa profecía mis padres y los de Neville se escondieron, una noche él vino a nuestra casa y nos atacó. Mi padre quedó gravemente herido, pero mi madre no tuvo la misma suerte, murió protegiéndome"
Hermione analizó la nueva información con cautela. Harry y Neville esperaron pacientes la siguiente pregunta que no tardó en llegar.
"¿Lo atacó tu madre para ponerte a salvo, fue ella quién lo venció?" Harry le pidió auxilio a Neville con la mirada, le dolía mucho hablar de aquella noche
"La madre de Harry se interpuso entre Voldemort y ella, por eso él la mató. Cuando intentó hacer lo mismo con Harry, fue derrotado. Según nos explicó Dumbledore, al morir por tratar de defender a su hijo, la madre de Harry activó un tipo de magia muy antigua y poderosa: el amor, no se lo esperó jamás" explicó Neville
"¿Dónde están tus padres?" le dijo a Neville sin darle tiempo a que descansara
"Están internos en San Mungo" Hermione se asombró al escuchar la noticia "Bellatrix Lestrange los torturó hasta la locura. Ocurrió después de la caída de Voldemort en la casa de los Potter"
"¿Cómo llegaste a las manos de Sirius, No tienes más familia?" no podía creer lo que estaba escuchando, sus primos estaban marcados por la tragedia.
"Bellatrix es su prima. Él se sintió en deuda conmigo, me adoptó y me crió como hijo suyo. Mi abuela quedó muy devastada por la tragedia, y mi tío no podía hacerse cargo de mí. Eran tiempos peligrosos, por lo que decidieron esconderse hasta que las aguas se calmaran. Sirius pidió mi custodia legal y he vivido con él desde siempre. De vez en cuando visito a mis padres, Sirius me lleva. Y la abuela vive con el resto de mi familia en el campo, su salud mental no es la mejor" le explicó con un dejo de tristeza.
"Ella esta perfectamente cuerda. Es un poco autoritaria y excéntrica, pero no loca" intervino Harry, haciendo que Neville hiciera una mueca de espanto.
"¡Es terrible!... Nunca me contaron nada" Sin perder tiempo, Harry y Neville, la pusieron al corriente de todos sus enfrentamientos con Voldemort. Hermione quedó horrorizada al saber que ese mago tan cruel y malvado quería resurgir de sus cenizas. También quedó impactada al imaginarse a sus primos enfrentando a aquel monstruo. Los muchachos terminaron de explicarle los sucesos que desencadenaron la ira de Voldemort, y que condujeron al ataque a los Potter, y la muerte de Lily. La traición de Petter Pettigrew y los ataques por parte de sus Mortifagos después de su caída.
"¿Y esa extraña figura que apareció en el campamento?" preguntó Hermione recordando el incidente.
"Es la marca Tenebrosa, es su marca. Cada uno de sus seguidores, los mortífagos, la lleva tatuada en su brazo. Es su forma de comunicarse con ellos, cuando Voldemort toca la marca, sus Mortífagos acuden a su llamado" le respondió Harry "En el pasado la marca aparecía sobre cada lugar que había sido atacado por Voldemort y sus seguidores. Era un mensaje de muerte y destrucción para todos"
"Nunca me lo imaginé" dijo Hermione, casi al borde de las lágrimas. La aversión que sentía por sus primos se iba disipando como la niebla de los caminos que se levanta a medida el sol se eleva más en el cielo.
"Yo no puedo creer que nunca te contaron nuestra historia ni la de Voldemort" le dijo Harry. La chica se encogió de hombros. "No es por ser pedante, pero todos los libros de historia de magia hablan de eso"
"La única magia que conocí fue la de los cuentos infantiles que mi padre y mi nana solían leerme; la magia casera de mi familia y los accidentes que yo provocaba" les dijo sin mencionar sus visitas al colegio, sus primos no sabían su parentesco con Albus Dumbledore, ni mucho menos que ella había pasado parte de su infancia en aquel hermoso castillo escocés. Se preguntaba por qué ni su abuelo ni la Profesora McGonagall y los otros profesores, le habían hablado sobre Voldemort.
"El tío te ha protegido mucho, creciste en un mundo de fantasía rodeada de hermosas montañas bañadas por la suavidad de las olas" comentó Neville, trayéndola de regreso a su lado. "Nosotros, en cambio, lo hemos sabido desde siempre, aunque fue hasta que cumplimos once años que nos contaron la verdad"
"Mi vida ha sido hermosa, alejada de tantos peligros. Voy a sonar egoísta, pero le agradezco a papá el haberme criado en Las Cumbres. En esa Mansión de madera rodeada de frescos bosques y con la cuidad de Puerto Montt a sus pies, pasé la infancia más feliz que un niño pudiera desear" les confesó, con un poco de pena y añoranza en sus ojos al imaginar el hermoso paisaje de la Patagonia Chilena.
"¡Claro!, Siempre en tu burbuja de cristal. Pero sabes, hay un mundo real afuera de ella, con personas reales y problemas reales. Deberías salir y enfrentarte a él." Hermione lo miró confundida
"No tengo la culpa de la forma tan diferente con la que me han criado y, menos, de sentirme feliz y orgullosa de ella. Desearía que ustedes dos hubiesen crecido a mi lado para que también gozaran la magnificencia de las Cumbres" le dijo sin elevar su tono de voz. Neville sonrió anhelando igual que Hermione una infancia más idílica junto a ella.
"Pues, ¿O eres la persona más egoísta del mundo, o eres de hielo?" Harry estaba colmando su paciencia, Hermione no iba a poder mantener la calma por mucho tiempo. "Mi infancia también fue linda junto a mi padre y a mi hermano y, obviamente, también tuvimos campos en donde jugar con Los Weasley"
"Yo no dije que tuvieron una infancia infeliz, solo que me hubiera gustado que creciéramos juntos todo el tiempo, en vez de las visitas esporádicas que nos hacíamos. A mi también me gusta Londres" le respondió Hermione menos tranquila
"¡Tú eras la que siempre estaba lejos!" reclamó Harry "Siempre inalcanzable para nosotros, siempre en tu castillo protegida y adorada por todos"
"Eso es mentira…" murmuró Hermione entre dientes
"Harry, no viene al caso. La profesión del tío Remus los mantenía alejados y en constantes viajes" lo reprendió Neville, presintiendo la tormenta que se acercaba entre aquéllos dos.
"Déjalo. Entiendo que para él ser real significa ser igual a Ginny Weasley. ¡La vida me libre de parecerme a esa ardilla enana!" les gritó a ambos
"¡No te expreses así de ella!" le respondió Harry, gritándole en la cara. Neville empezó a reír nervioso.
"¡No me grites en mi cara!" lo empujó con fuerza "Nunca vuelvas a meterte conmigo, Potter. Y eso va para ti, también, Neville… La tregua terminó. Ya pueden continuar siendo los peones de esa sabandija precoz. ¡Ah!, Y se pueden ir a ya saben donde" les dijo azotando la puerta tan fuerte que muchos objetos se quebraron en la habitación de sus primos y en el pasillo.
"¡Maldita sea Hermione!" gritó Harry golpeando a puños cerrados la puerta. Neville entró en su recámara en silencio para dejarlo solo
