Capitulo 5: En Katina

Al día siguiente, Marcus tomo la nave de transporte a Katina, era un viaje de aproximadamente cinco horas en esas naves, puesto que las naves que usan la híper velocidad son solo de propiedad militar, o son también usadas por unos pocos millonarios que pueden pagar el ensamblaje. Entonces Marcus tenía un buen tiempo para aclarar sus ideas.

"¿Sera esto lo correcto?, yo quiero servir a mi planeta, pero entonces dejaría solos a mis padres… y a mi futuro hermano". Al pensar esto ultimo, Marcus dejo escapar una pequeña sonrisa.

"¿Marcus?". Exclamo una gata color rosa acercándose a Marcus.

"¿Katt? ¿Eres tú?". Respondió Marcus reconociéndola.

"¡Si!, cuanto tiempo, mírate, ¡Como has crecido!". Dijo ella sentándose en el asiento al lado de Marcus, después empezaron a hablar.

Estuvieron hablando por un largo rato, así Marcus, pudo pasar el tiempo mas rápido y tranquilo con Katt Monroe, la vieja amiga de su padre, y de Falco. Además Katt y Marcus eran como… tía y sobrino.

Lejos de ahí nuevamente en la mansión de Fortuna, Spencer hablaba con Travis.

"Travis, quiero que te lleves a Devon y a Giselle de estas instalaciones, ahora las necesitamos".

"¿Qué? Pero… ¿A dónde quiere que los lleve señor?".

"En Corneria hay unas instalaciones que casi nunca usamos, quédense ahí hasta que les encuentre otra casa".

"Pero señor… Ellos nunca han salido de estas instalaciones, no puede sacarlos de un día para otro". Dudo Travis.

"Solo hazlo, ya se acostumbraran". Dijo Spencer como si no le importara.

"Pero… Si señor". Contesto Travis a regañadientes y retirándose.

"Cada día esta mas cerca mi momento pero…". Se sentó en un sofá que estaba junto de él. "… ¿Quien dirigirá mi imperio después de que ya no este?". Pensó tocándose la mandíbula. "Devon es una opción, es muy inteligente, y es mi hijo, pero le falta ser decidido y extrovertido, eso lo tiene Giselle, ella es encantadora y tiene fuertes poderes de persuasión. Por otro lado esta Edward… [Edward es el joven y fiel asistente de Spencer, trabaja con el desde hace un año y medio, es un gato Persa enérgico y adulador que casi nunca se separa de su jefe, lo apoya en todo]…Él tiene todo lo requerido para ser un gran líder, pero que pensaran los medios si no elijo a uno de mis hijos como mi sucesor… Ya tendré tiempo de decidir"

En su recamara, los dos pequeños jugaban tranquilamente, entonces llego Travis, a darles la noticia.

"¡Niños!, necesito que empaquen sus cosas". Exclamo Travis entrando a la habitación.

"¿Empacar? ¿Por qué?". Dudo Devon levantando una ceja.

"Debemos irnos". Explico Travis.

"¿Qué?... ¿Irnos?... ¿A dónde? ". Preguntaron los dos intrigados por la repentina noticia.

"Nos vamos a otras instalaciones en Corneria". Respondió Travis.

Al oír esto los dos niños no supieron que emoción mostrar, podían ponerse felices, pues al fin iban a salir y a viajar a otro planeta. Pero por otro lado, también se sentían tristes de dejar la casa en la que nacieron, y de la que jamás salieron.

"¿A Corneria?". Preguntaron los dos como si ya hubieran oído acerca de ese lugar que les sonaba muy familiar.

"A si es señores, debemos partir esta noche". Dijo Travis.

"Está bien". Dijeron los dos sin ninguna emoción aparente.

Los niños empezaron a empacar, Travis también, en unas pocas horas la instalación estaba lista para ser desalojada.

De vuelta en el transporte en el que iban Marcus y Katt, Marcus le iba contando a Katt su historia y lo que había pasado antes de subir a la nave.

"… Entonces espero poder enlistarme en la D.O.E.E.P.C. pero no se si así correré peligro de dejar sola a mi familia.". Le decía Marcus a Katt quien escuchaba atenta.

"Ese es todo un dilema, has lo que creas necesario, pero algo si se, la D.O.E.E.P.C. no es nada fácil, yo estuve dentro por tres años, pero vale la pena". Respondió ella.

"¿En serio? ¿Y porque lo dejaste?". Pregunto Marcus.

"Pues… Quería ser independiente, así que lo deje, y me convertí en caza recompensas por un tiempo. Que no te engañe ese oficio, la paga es excelente, pero es muy sangriento y debes tener nervios de acero".

"Se oye duro". Exclamo Marcus.

"Vaya que lo es, luego Falco y yo fundamos Star Falco junto con Dash Bowman… Hay que reconocerlo el nombre Star Falco es horrible, pero nos trajo buenos ingresos por un tiempo, claro, hasta que Vliandri y sus equipos de elite entraron en acción después de la guerra Anglar".

"Vliandri… he oído sobre ellos, creo que ellos financian a la D.O.E.E.P.C.".

"Yo oí que son unos farsantes, odio esas mega corporaciones, casi todas son unas hipócritas".

"El tipo que la dirige… Un tal Johann Spencer, es todo un visionario, revoluciono lo que su padre y su abuelo iniciaron". Agrego Marcus.

"Hmp… Digamos que es mas que una cara bonita". Disimulo Katt.

"Oye ahora que recuerdo… ¿Qué paso con Falco?".

"Ahhm… no lo se… la ultima vez que lo vi, fue cuando nuestro equipo se separo, y cuando Dash falleció en ese accidente".

"¡¿Dash Bowman? ¿Falleció?". Pregunto Marcus sorprendido.

"Si, su nave se estrello con un satélite de comunicaciones en Fortuna, nunca encontraron su cadáver, pero esta claro que nadie pudo haber sobrevivido a un explosión de esa magnitud".

"Oh… Es una lastima, mi padre me conto sobre el, decía que le tenia mucha admiración al equipo Star Fox, y que a pesar de ser nieto de Andross, su corazón era mas blanco que el de sus familiares". Agrego Marcus.

"Vaya que si, era un chico muy inocente, el que muriera por un error de navegación que se pudo haber prevenido fue una verdadera tragedia".

Pasaron las horas, y los dos se quedaron plácidamente dormidos, ni siquiera sintieron a las dos horas de viaje restantes que pasaron mientras dormían.

"Estación espacial de Katina acoplando nave, favor de recoger sus pertenencias y bajar por el lado derecho de la nave. Que tengan un buen día y gracias por viajar con nosotros". Decía una voz femenina mientras todos bajaban de la nave.

"¿Tu también vas a Katina?". Le pregunto Marcus a Katt mientras bajaban por la plataforma.

"No, yo voy a tomar la siguiente nave a Fichina, tengo que visitar a unos parientes allá". Respondió Katt.

"Claro, adiós". Se despidió Marcus.

"Adiós Marcus, cuídate". Se despidió Katt dándole un abrazo, y aunque Katt era mucho mayor que Marcus, él estaba extrañamente mas alto que ella, es mas, superaba en estatura a todos sus conocidos, cosa rara, ya que tanto su padre como su madre son de estatura media.

Marcus se dirigió al transporte hacia Katina, y Katt se quedo en la estación esperando la próxima nave a Fortuna.

"Fue bueno ver a Katt después de tanto tiempo, pero ahora debo concentrarme en mi destino". Se dijo Marcus a si mismo.

Tomo una pequeña nave parecida a un tranvía que tenía escrita en la parte superior: Capital de Katina. Al verlo Marcus supo que ese era su objetivo, así que subió y en unas dos horas llego a la espectacular capital de Katina [Que tiene un curioso parecido con Las Vegas, ya que esta prácticamente en medio de la nada].

Ubicación: Capital De Katina

"¡Cielos!, es mas grande de lo que imagine". Pensó Marcus observando atónito por la ventana a la enorme urbe que estaba. Cuando bajo, tomo un taxi hasta su destino que era la sede de la D.O.E.E.P.C.y era un edificio de como cien plantas, muy lujoso, el exterior estaba casi completamente cristalizado. Entro al lujoso complejo y pregunto en la recepción por el nombre que tenía anotado en el papel que le habían dado en la sucursal de Corneria.

"Claro que si señor, de inmediato lo comunico, por favor espere". Dijo amablemente la recepcionista que casualmente también era un águila, Marcus pensó por un momento si no era pariente de la encargada de la sucursal en Corneria. "Sr. McCloud, el director Schmidt lo recibirá en su oficina". Al oír El Director Schmidt Marcus quedo muy pensativo, se pregunto si también tenia algo que ver con el director Schmidt de Corneria. Sin decir más, busco en el último piso a la oficina del director de la organización.

"Es aquí". Pensó Marcus mientras estaba frente a una enorme puerta doble. "Aquí vamos". Se dijo mientras abría la puerta. Adentro estaba la secretaria del director, y detrás de ella estaba un enorme retrato del que supuso era el director de la D.O.E.E.P.C. para su sorpresa, el director de dicha organización era una tortuga.

"Buenos días señor… McCloud ¿Cierto?". Pregunto la secretaria.

"Así es". Respondió Marcus con cortesía.

"El director lo recibirá de inmediato, por favor pase". Dijo amablemente la secretaria.

"Gracias". Contesto Marcus abriendo la puerta.

En la oficina estaba el director de la D.O.E.E.P.C. que efectivamente era una tortuga, más joven que Leonard, pero muy parecido a él.

"Buenos días Sr. McCloud, tome asiento por favor". Le dijo el director a Marcus.

"Gracias". Respondió Marcus sentándose.

"Me dicen que quiere ingresar a nuestra organización, ¿Es cierto?".

"Así es señor". Contesto Marcus.

"Muy bien… Nos hacen falta agentes con reputación como la de usted".

"Gracias señor".

"Me agrada la idea de que un McCloud nos ayude… En estos tiempos ha habido una ola de ataques a nuestras refinerías de armamento y tecnología, desconocemos a los culpables, por eso tenemos a casi todos nuestros agentes investigando dichos acontecimientos. El ultimo ataque se reporto en Fortuna, saquearon dos almacenes de armamento, aquí es donde entra usted Sr. McCloud, necesitamos que vaya al lugar de los hechos e investigue lo mas que pueda… Ah y se me olvidaba, aquí están los datos de su nueva compañera".

"¿Compañera?". Pregunto Marcus.

"Así es, en esta organización trabajamos en parejas, a cada agente se le asigna un compañero o compañera, generalmente los dos son de el mismo nivel de habilidad". Respondió el director dándole unos documentos en una carpeta. En ella estaba la fotografía de una atractiva zorra de pelaje café. Y en la misma hoja estaban todos sus datos:

Nombre: Janet H. Williams
Sexo: Femenino
Edad: 20
Estatura: 1.65
Peso: 50 kg
Notas: Experta en artes marciales y tecnología, buen manejo de las armas, recomendada en dos ocasiones por la Academia militar de Kew.

"Es una de nuestras nuevas agentes, tiene una reputación tan buena como la suya señor, es también una de nuestras agentes mas jóvenes y prometedoras… Ahora vaya Sr. McCloud, su objetivo esta en esa misma carpeta… Por ahora vaya al hotel que le asignamos y salga a Fortuna mañana por la mañana". Explico el director a Marcus.

"¡Vaya!... Gracias señor". Decía Marcus mientras seguía leyendo los documentos. Al mismo tiempo no pudo evitar preguntarle al director…

"Disculpe señor… Tengo una duda… ¿Esta usted emparentado con el director de la academia de Corneria, Leonard Schmidt?". Pregunto Marcus y el director quedo callado un momento.

"… Si, es mi hermano mayor… ¿Por qué?".

"Bueno, no se si este enterado señor, pero… El sufrió un derrame cerebral hace una semana".

"Si… Ya lo sabia… ¿Pero que podemos hacer?". Contesto despreocupadamente.

"Podría estar acompañándolo".

"Hijo… Ahora cada quien va por su camino, aunque es mi hermano mayor… No puedo estar siempre con el".

"Pero es su hermano señor".

"Hmmm… Lo tendré en cuenta… Ahora ve a tu misión, y cuídate".

"Gracias señor, con permiso". Respondió Marcus saliendo.

Al salir de la oficina siguió leyendo el archivo sobre su nueva compañera, a él le llamaba mucho la atención la atractiva zorra que le habían asignado, pero ahora no era el momento de eso, se debía concentrar en su objetivo. Al salir del edificio, tomo un taxi y se dirigió al hotel en el que se hospedaría.

"Aquí es, gracias". Le dijo Marcus al taxista bajando del auto y mirando sorprendido al imponente edificio de alrededor de diez plantas que tenia escrito sobre el enorme pórtico:Hotel Golden Palace. Sin esperar, entro y se acercó al recepcionista. "Buenas tardes, tengo una reservación en este hotel".

"Claro que si señor, ¿Me dice por favor su nombre?". Pregunto el recepcionista educadamente.

"Marcus McCloud". Le dijo Marcus, y el recepcionista comenzó a teclear en su computadora.

"Su habitación esta lista señor McCloud, suite No. 787, séptimo piso, al salir del elevador, a la izquierda, al final del pasillo". Explico el recepcionista.

"Gracias". Dijo Marcus retirándose.

"A usted Sr. McCloud".

Luego de subir al séptimo piso en el elevador, se dirigió a la suite que le habían indicado, cuando pasaba por el pasillo, vio que en una habitación estaba la puerta abierta, dentro estaba una pareja de conejos cargando a su pequeño hijo, esto hizo a Marcus pensar en su familia, así que cuando llego a su alcoba, que por cierto era una suite muy elegante, con una pequeña sala, y mas adelante, al atravesar el pasillo estaba una enorme cama doble, además de una bar cerca del recibidor, lo cual no llamo mucho la atención de Marcus, puesto que él no bebía. Cuando llego, tomo el teléfono que estaba en una mesita al lado de los sillones, y se dispuso a llamar a sus padres.

"¿Hola?". Contesto Krystal.

"Hola mama, soy Marcus". Respondió Marcus alegre de oír a su madre.

"¡Hijo!, hola ¿Cómo estas?". Contesto Krystal también alegre.

"Estoy bien, ya estoy en Katina".

"Eso es increíble hijo, ¿Cómo te fue con lo de la D.O.E.E.P.C?".

"Me fue muy bien, tengo mi primera misión mañana… Pero dime ¿Cómo están por allá? ¿Ya regreso mi papa?".

"Estamos muy bien, tu padre regreso hoy en la mañana, ¿Quieres que te lo pase?".

"Por favor mama".

"En un momento hijo, cuídate ".

"Adiós mama, tu también cuídate, y cuida a mi hermanito".

"Claro hijo, tu papa no me deja sola ni un momento". Dijo Krystal con un tono de broma.

"Que bien". Respondió Marcus dejando escapar una pequeña risa

"Espera, ahora te paso a tu papa".

"Gracias mama". Marcus espero un momento a que su padre tomara el teléfono.

"¿Hijo?". Contesto Fox.

"Hola papa".

"Hola hijo, ¿Cómo has estado?". Pregunto Fox feliz de oír a su hijo.

"Muy bien, mañana partiré a Fortuna en mi primera misión".

"Me alegro por ti hijo, ¿No sabes en que consiste tu misión?".

"De hecho no, apenas me estoy informando, pero los tendré al tanto".

"Que bueno hijo, cuídate y te deseamos suerte".

"Gracias papa… Oye, ¿Ya te conto mama?".

"Ya hijo, estamos muy alegres… ¿Tu ya lo sabias?".

"Ya… Me entere el día que fui a despedirme de ustedes".

"Ahh… Bueno… La noticia me tomo por sorpresa, pero… Apenas puedo creer que habrá otro miembro de la familia".

"Yo también… Bueno… Me tengo que ir, adiós".

"Adiós hijo"".

"Dile a mama que la amo".

"Lo hare hijo adiós". Termino de decir Fox y colgó el teléfono".

Continuara…