ADVERTENCIA: LOS PERSONAJES DE ESTA HISTORIA NO ME PERTENECEN
HECHO CON FINES DE ENTRETENIMIENTO Y NO LUCRATIVOS
La sonrisa de Shinoda me provocó un terrible escalofrío que recorrió mi cuerpo de pies a cabeza, mientras veía a Akihiko tumbado en el suelo.
-¡Akihiko! – me acuclillé a su lado, moviéndolo ligeramente para comprobar que aún respirara
-Era una molestia de todas formas – continuó Shinoda - ¿Y bien, Kamijou-kun? ¿Has pensado en mi propuesta?
-¡Eres un maldito enfermo! ¡Debería llamar a la…!
-¿A quién? – Interrumpió divertido- ¿A la policía? ¿A tu doctorcito? Eso no representaría un problema para mí… es más, llámalos en este instante
Me sentí impotente al no entender los pensamientos de él, ¿Por qué actuaba tan tranquilo? Sin detenerme a pensar, me dirigí hacia el teléfono que yacía sobre la mesita, sólo para descubrir que la línea estaba muerta.
-Puedo apostar a que Nowaki debe de estar por llegar, ¿O no?
Por un momento me había olvidado de Nowaki… ¿Qué pasaría si llegaba en este instante?
-Sería divertido esperarlo y atraparlo… o mejor aún, sería más divertido aún que el viese la forma en que te hago mío…
-¡Idiota! ¿Por qué crees que permitiré algo tan espeluznante?
-Escucha, Kamijou-kun… - me abrazó por la espalda – Podemos hacerlo de dos formas… podemos hacer esto de una forma en donde tu amado doctor no salga lastimado o… podemos hacerlo de una forma en donde él saldrá herido… La decisión es tuya…
Mis piernas fallaban en ese momento y mi cabeza daba vueltas. Me apoyé contra el muro, sintiendo nauseas al pensar en lo retorcida de la mente de Shinoda. Cuando giré para encararlo y darle mi respuesta final pasara lo que pasara, sentí un paño humedecido en cloroformo contra mi nariz y boca y luego… nada, perdí el conocimiento.
Giré la cabeza a los lados, tratando de ubicar el lugar en donde me hallaba… Estaba en una cama, eso era seguro por lo suave y por las sábanas que se movían a cada movimiento torpe e inseguro que hacía.
-¡Buenos días, dormilón! – saludó una voz en la oscuridad
-Uhh… ¿Nowaki? – mi cabeza dolía excesivamente
La voz rió, encendiendo la luz de la lámpara de noche e iluminando tétricamente el rostro de Shinoda. Mi corazón se aceleró violentamente al grado de que poco faltó para que me infartara… Los colores huyeron de mi rostro al percatarme de que Akihiko se hallaba amarrado a una silla en la esquina de la habitación.
Shinoda me miró divertido, apoyando su cabeza contra una mano.
-¿Te sientes mareado, Kamijou-kun?
Gruñí, llevándome una mano a la sien que empezaba a palpitarme con fuerza.
-¿Qué demonios planeas hacer? – pregunté mareado
Se sentó al borde de la cama, acariciando mi cabeza con una de sus manos. Vanamente intenté sacudirlo.
-¿Qué planeo hacer? – sonrió sarcástico – Enamorarte y hacerte sólo mío…
Se posó encima de mí, besando mi cuello para luego ascender hasta mis labios.
Intentaba hacerme de las pocas fuerzas que tenía para zafarme de él.
-No… suéltame… - protestaba aún débil y confuso por el cloroformo
Escuché el chasquido de la puerta al abrirse.
-¡Estoy en casa! – me paralicé al reconocer la voz de Nowaki - ¿Hiro-san?
Shinoda sonrió con malicia, apagando la luz de la lámpara y caminando hacia la entrada de la habitación.
Escuché los pasos de Nowaki que se dirigían hacia la habitación en la que me encontraba. Abrió la puerta cautelosamente, encendiendo la luz.
-Ah… Hiro-san, estabas…
-¡Cuidado! – lo advertí de Shinoda que estaba próximo a atacarlo
Nowaki reaccionó, esquivando el golpe de Shinoda.
-¿Qué…? ¿Quién eres tú? – preguntó Nowaki confusamente – Espera… eres la misma persona del auto de esta tarde… ¿Qué significa esto?
Pude ver pánico en su mirada en cuanto se topó con Akihiko que empezaba a reaccionar lentamente. Posó su vista en mí para volver a posarla nuevamente en Shinoda.
Shinoda rió estruendosamente.
-Estoy seguro de que Kamijou-kun no te ha contado nada sobre nuestra relación – comentó divertido
-¡No mientas! – dije exasperado y con voz trémula
-El único que no debe de mentir eres tú, Kamijou-kun – corrigió con voz gélida - ¿A caso olvidaste nuestro breve encuentro?
Akihiko había despertado y miraba a cada uno confusamente.
-Y… la razón fue… - posó su vista en Akihiko con una enorme sonrisa triunfante
-¿Qué…? – aún se hallaba aturdido por el golpe - ¿De qué hablas?
-¡Basta! – exigí
-¡Vaya, vaya! ¿Debo suponer que Kamijou-kun no se confesó?
Mi corazón latía desenfrenadamente, sentía pánico de que Akihiko supiera mis verdaderos sentimientos y de que Nowaki supiese la verdad… ¿Qué debía hacer?
-Será un placer narrarles la historia… -se sentó en una silla que se hallaba al lado de Akihiko
-No permitiré que dañe a Hiro-san – intervino Nowaki con semblante furioso
Con expresión de fastidio, Shinoda sacó un arma de debajo de su chaqueta, amputando a Nowaki.
Pude sentir el horror en mí al igual que el de Nowaki.
-¿Y bien? ¿Seguirás siendo una molestia, doctor Kusama?
Pese a la a palidez en su semblante, su mirada continuaba desafiándolo.
Escuché un chasquido del arma, anunciando un próximo disparo.
-Nowaki… - lo tomé de la manga – Por favor…
-¡Hiro-san! – su voz era de reproche
No me importaba si me llamaban cobarde, simplemente deseaba proteger a lo que más amaba y eso era Nowaki, sin él, nada valía la pena…
Lo miré suplicante…por favor, entiende…
Suspiró, desviando la mirada.
Shinoda carcajeó.
-No puedo entender cómo es que se aman – se mofó – Usami-sensei, ¿Sabía que su mejor amigo de la infancia siempre lo amó en secreto?
Los ojos de Akihiko se abrieron de par en par.
-Pero al parecer usted amaba a alguien más, ¿O me equivoco?
La mirada de mi amigo se volvió neutra.
-Pero, ¿Saben? Aún hay más… - posó su vista en Nowaki – Kamijou-kun se hallaba en una etapa de depresión y solía tener citas con distintas personas, obviamente pasajeras…
Pude percibir un destello de tristeza en Nowaki… No sabía si sentirme atemorizado o avergonzado…
-Así que cierto día decidí invitarlo a mi casa y desde luego él aceptó – posó su mirada en mí – Y debo decir que llegó bastante ebrio a mi casa… - sonrió para sí – y no perdió la oportunidad de despojarse de su ropa…
Posó su mirada brevemente en cada uno para apreciar su reacción ante sus ponzoñantes palabras.
Akihiko lograba mantener su compostura, sin embargo, podían adivinarse los pensamientos de Nowaki.
-Al menos deberías de contra las cosas como son – replicó Akihiko - ¿No crees?
Shinoda lo miró de manera fumigante, a lo que Akihiko sonrió.
-¿Por qué no nos cuentas de que entre ustedes dos hubo absolutamente nada?
Pude percibir un destello ligero de felicidad en Nowaki.
-¿Por qué no nos hablas acerca de tus amenazas hacia con Hiroki? ¿Por qué no nos cuentas sobre tus chantajes de lastimar a la pareja de Hiroki si no accedía a cumplir tus caprichos?
Shinoda torció los labios con furia.
-¿Qué sucede? ¿Te has quedado sin palabras? – continuó Akihiko
Repentinamente, Shinoda esbozó una macabra sonrisa.
-Hablas y sabes demasiado, Usami-sensei… - enfocó el arma hacia él, jalando el martillo – Serás el primero…
Antes de que pudiese hacer cualquier otro movimiento, Nowaki lo tacleó de lado, sin poder evitar que el gatillo se disparara.
-¡Akihiko! – grité al ver la sangre brotar de su hombro derecho
Mientras ambos forcejeaban, corrí hacia mi amigo herido.
-¡Akihiko! ¡Akihiko! ¿Estás bien? – lo moví para que reaccionara
-Ahhh… sí… estoy… estoy bien – respondió
Inmediatamente procedí a desatarlo, sin dejar de perder de vista a Nowaki quien continuaba luchando con Shinoda.
-¡¿Cómo se atreve a amenazar a Hiro-san? – preguntó furioso
Logré desatarlo, procediendo él a posar su mano sobre su hombro herido.
-¡Hiro-san, salga inmediatamente de aquí!
-Pero…
-¡Deprisa! – ordenó
-No lo permitiré – dijo Shinoda con determinación, tomando el arma que había rodado a un lado
Nowaki lo tomó de la muñeca, impidiendo que usara el arma.
-¡Hiro-san, deprisa! ¡Salgan de aquí!
Como pude, logré ayudar a Akihiko a salir de la habitación pues apenas y podía mantenerse consciente. Rápidamente lo saqué del departamento, ingresando nuevamente para ayudar a Nowaki, sin embargo, al poner un pie dentro de éste, se escuchó un disparo y me paralicé del horror.
-¡Nowaki! – grité desesperado, entrando a toda prisa
Nowaki salió de la habitación apenas manteniéndose en pie, con una mano en el costado.
-Nowaki… - mi voz era apenas un hilo
-Hiro…san… - caminó hacia mí, dejándose caer sobre mí
Lo sostuve lo más firmemente posible.
-Lo siento… no fui capaz de darme cuenta de todo por lo que estabas sufriendo… - se detuvo, haciendo una mueca de dolor
-Nowaki… llamaré de inmediato una a…
Me estrechó más hacia él, negando con la cabeza.
-No te separes de mi, Hiro-san… tengo miedo… mucho miedo…
-No… Nowaki… ¡No!
-Sólo lamento no haberme dado cuenta antes… - su voz se debilitaba más
Lentamente resbalamos hasta la altura del suelo.
-No hables así, Nowaki… - trataba de contener las lágrimas que brotaban de mis ojos
-Me siento muy cansado… lo siento…
-No… te… te pondrás bien, ya lo verás… y…
Nowaki tomó mis manos entre las suyas.
-Temo que la herida es grave y no lo lograré Hiro-san…
Pegué sus manos a mi rostro surcado en lágrimas.
-Por favor… no… - rogué
-Te amo, Hiro-san…
-No hagas eso… ¡No te despidas aún!
Abrió sus ojos, sonriéndome como siempre que llegaba a casa.
-Nos volveremos a ver… - murmuró, cerrando sus ojos con pesadez
-Nowaki… - lo moví ligeramente - ¡Nowaki! ¡No! – hundí mi rostro en su cuerpo ahora inerte - ¡No me abandones, Nowaki!
¡Dios mío! ¿Qué clase de juego macabro era éste? Ya no estaba mi Nowaki… muerto…exánime… sin vida… Podía sentir los movimientos de mis labios gritar su nombre con fuerza como si de esa forma pudiese traerlo a la vida, sin embargo, no lograba escuchar mis palabras ni ver lo que se hallaba a mi alrededor…. Ya nada importaba sin él no estaba… no valía la pena el seguir viviendo tan sólo para sufrir en un mundo tan oscuro que está regido por el cruel destino que te quita lo más preciado sin consideración alguna.
Cerré mis ojos con fuerza, sin dejar de llamarlo… Llévame contigo, por favor…
-Hiro-san… - podía escuchar su voz lejana, llamándome en la oscuridad
Nowaki… ¿Dónde estás?
-Hiro-san… - era tan lejana
Abrí ligeramente mis ojos, permitiendo que una luz intensa me cegara momentáneamente.
-Hiro-san… despierta… - su voz se hacía más firme
Abrí aún más los ojos, encontrándome con varios rostros a mi alrededor… Nowaki… Akihiko… inclusive… ¿Shinoda?
-Está despertando – clamó Nowaki con alivio
-Ah… ¿Qué…? ¿Dónde… estoy? – pregunté confuso
-Hiro-san nos tenía realmente preocupados – respondió Nowaki – Has estado en cama dos días
Posé mi vista con una mezcla de temor y confusión en Shinoda.
-¿Shinoda…san?
Nowaki posó su vista en él.
-Así que en verdad lo conoce – comentó Nowaki, posando nuevamente su vista en mí – Shinoda-san se encargó de traer a Hiro-san cuando se desvaneció en la estación de trenes
-¿En la estación?
-Sinceramente, nunca creí que reencontrarnos nuevamente como viejos amigos fuese tan impactante para ti, Kamijou-kun – comentó Shinoda
Así que todo había sido un sueño…
-Apenas y te saludé te desvaneciste – continuó – Seguro que te encontrabas bastante mal desde que habías salido de tu casa
Traté de recordar… si mal no recordaba, había amanecido con un fuerte dolor de estómago pero por no querer preocupar a Nowaki fingí estar bien, continué mi día con normalidad, haciéndoseme eterno el dar mis clases, cosa que nunca antes había pasado, cuando salí, ansiaba estar en casa pues pensaba decirle a Nowaki y tal vez él me daría algún medicamento o remedio… En la estación de trenes, el dolor empezó a incrementar.
-Al parecer presentabas una seria intoxicación por alimentos – intervino Akihiko, cruzándose de brazos – Debes de ser más cuidadoso con lo que comes
-Usami-sensei tiene razón, Hiro-san – acordó Nowaki – una intoxicación puede ser grave, sobre todo si no se detecta a tiempo – enfatizó sus últimas palabras
Ahora que había escarmentado, me prometí que ante cualquier malestar, se lo comentaría inmediatamente a Nowaki pues no deseaba pasar por el mismo infierno en el que estaba a causa de los delirios por la fiebre que tuve a causa de la misma intoxicación.
FIN...?
JEJEJE BUENO PUES… ETTO… SIÉNTANSE LIBRES DE SAPEARME XD PERO PUES LA VERDAD ES QUE CUANDO ME PUSE A PENSAR, ME DI CUENTA DE QUE NO LLEVABA A NADA LA HISTORIA Y PUES QUE ME IBA A VER MUY MALDITA SI MATABA A SHINODA O SI EN VERDAD MATABA A NOWAKI (RISA NERVIOSA)
PERDONEN POR LA DEMORA PERO, REPITO, NO SE ME OCURRÍA UN FINAL Y PUES ESTE FUE EL ÚNICO MÁS O MENOS DECENTE QUE SE ME OCURRIÓ JIJI
GRACIAS POR LEER Y POR SU PACIENCIA!
GRACIAS FABY (LENORE) POR HABERME DADOS IDEAS PARA EL FINAL! (Y YA ACTUALIZA EH? XD)
