Bueno…

ustedes de seguro que se andarán preguntando:

¿Por qué deja un mensaje?

¿Acaso no va a haber capitulo hoy?

Y yo como buena mamá gallina les informo que si mis polluelos,

va ha haber capitulo pero pasa que a partir de este capítulo y en adelante,

el trasfondo de la historia va a tener algunas,

ligeras,

mejoras.

¿Cuáles? Se preguntaran,

y yo les digo que nos vamos a hundir mas en la mitología nórdica a partir de ahora…

si,

me pego muy fuerte el Señor de los anillos y secretamente amo a mi querido viejito Tolkien,

y como se que Lewis y Tolkien fueron camaradas,

fíjense ya de por si en la forma de reducir sus nombres,

C.S. Lewis, J.R.R. Tolkien…

y dejando de lado su discusión y separación,

planeo que a partir de ahora,

a demás de que lean mi historia,

también aprendan algo de la cosmología que rige a ambas sagas,

porque a pesar de la ideología católica que tiene los libros,

si alguno no lo sabía ahora lo sabe,

hay algunos elementos propios de la mitología nórdica

que a medida de que pasen los capítulos planeo que se note aun mas esas curiosidades.

Sobre los otros tres Pevensie,

quédense trancas,

que volverán a aparecer,

y uno,

en adelante va a ser primordial para terminar la historia.

Sobre el largo,

este es el sexto capítulo y no creo extenderme más que de los…

¿50?,

depende de cómo llegue de tiempo…

¡el 31 está muy cerca!


Aclaración:

Después de releer los libros y sacar algunas cuentas voy a hacer unas leves mejoras al tema de edad de los personajes:

Lucy: 16 años [le subo uno más, así está más cerca de lo que sería su edad en "La última batalla"]

Edmond: 19 años [segundo año de facultad y, creo, la misma edad que en "La última batalla"]

Susan: 22 años [misma edad que Anna Popplewell]

Peter: 25 años [la misma edad que mi hermano xD]

Caspian: 29 años [misma edad que la de nuestro querido Ben Barnes]


Aclaraciones II:

Los personajes son del magnífico C. S. Lewis, con el que me encontré hace 9 casi 10 años, en mi quinto grado, y me enseño lo bella que es Narnia.

Yo soy una simple y bella colaboradora de , sin fines de lucro y con deseos de hacer esto por ocio.

La trama es lo único que me pertenece.


Capítulo VI: Héroes y Doncellas


Tú,

que legaste una mitología de hielo y fuego a la filial memoria,

tú,

que fijaste la violenta gloria de tu estirpe de acero y de osadía,

sentiste con asombro en una tarde de espadas que tu triste carne humana temblaba.

En esa tarde sin mañana te fue dado saber que eras cobarde.

En la noche de Islandia,

la salobre borrasca mueve el mar.

Está cercada tu casa.

Has bebido hasta las heces el deshonor inolvidable.

Sobre tu pálida cabeza cae la espada como en tu libro cayó tantas veces.

-Jorge Luis Borges


Oscuridad, oscuridad y frío, eso era todo lo que se apreciaba en aquella caverna subterránea donde ellas se encontraban.

-La profecía…- sonrio la mayor Urðr, una bella mujer entrada en años, avejentada por ellos, decaída, pero con una macabra sonrisa brillando en su rostro e iluminando sus fríos ojos muertos.

-La profecía se cumple…- aseguro su acompañante, Verðandi, tensando los hilos de su telar, hilos brillantes, del oro más puro, que reflejaban su rostro, joven y vivaz, de risos rojizos y mirada azul pura y transparente.

-Mi señora… mi señora…- corearon las tres inclinadas frente a un espejo donde se proyectaba una figura fantasmal de una mujer bella en extremo, de risos platinados y fríos ojos cual hielo.

-Mis pequeñas…- sonrio la mujer desde su prisión de cristal. -La profecía se está por cumplir…bien hecho pequeñas…

-Mi señora… mi señora…- repitieron a coro las Nornas.

-Está pasando lo que hemos predicho señora…- dijo la tercera, Skuld.

-Si… el león desafío al consejo al completo…

-Mi señora, mi señora… la profecía se cumple, se cumple… el león al consejo y a las leyes de Narnia desafío…

-Al consejo, al consejo completo señora…- repitieron haciendo una exagerada reverencia. –lo hemos oído con nuestros propios oídos… Si… y visto con nuestros propios ojos…

-El consejo disconforme se encuentra…

-El pasado se vuelve presente…

-Y esta vez el león caerá…- sonrio la mujer. –todo de apoco regresa a su curso. -Han traído buenas noticias entonces amigas mías…- sonrio la mujer–Han traído muy buenas noticias…

-Si…- asistieron las tres mirando con devoción a su ama.

-Una vez más esa niña se mete entre mis planes, pero esta vez prometo usarla a mi conveniencia…- aseguro acariciando con sus largos y finos dedos la superficie del cristal que la encerraba. –y esta vez el león caerá…- sonrio la mujer. –todo de apoco regresa a su curso, a donde debe estar.


-… y para poder seguir…- aseguro. – es hora que dejes todo eso atrás pequeña, y demuestres lo que en tu mundo y en el mío te hemos enseñado, para trasmitirlo a ese pequeño retoño que florece en tu vientre… yo no te doy otra oportunidad, tú te la has ganado, Narnia te la está otorgando… una oportunidad de finalizar tu etapa en tu mundo, y continuar hasta el fin de los tiempos en este mundo…


-¿Cuánto tiempo ha pasado desde nuestro último viaje?- cuestiono la menor de los Pevensie caminando junto al enorme león que era él por senderos desconocidos para ella.

-5 años, pero creo que en tu mundo ha pasado menos ¿no es así?

-Si… tres años… Edmond ya está en la universidad… yo apenas alcance cuarto…- sonrio con algo de melancolía. –pero creo que es mejor haber venido aquí… y seguir adelante…

-Sabias palabras pequeña… sabias palabras, pero no por seguir adelante significa dejar de ser quien eres Lucy… eres y serás siempre Lucy Pevensie, la valiente, reina de Narnia y emperatriz de las islas solitarias… y aquella criatura que llevas en el vientre necesita que sigas y no lo olvides jamás, no solo a él, sino a ti también…

-Tratare pero… pero es tan difícil Aslan… tengo apenas 15 años y estoy sola aquí…- el león alzo una ceja. –bueno… no completamente sola…- sonrio un poco, pero aquel gesto no alcanzo sus ojos. –es… es solo que… que a pesar de todo los voy a extrañar… también a él…

-Y que lo hagas no es nada raro, a pesar de todo es tu hermano Lucy, sangre de tu sangre y el padre del niño que esperas, él siempre te lo recordara y está bien que lo hagas… deberíamos preocuparnos de que no lo hagas ¿no te parece?- otra sonrisa adorno las pequeñas y finas facciones de la chica, pero solo por unos segundos.

-¿Qué voy a hacer Aslan?- suspiro ella dejándose caer en un claro algo muerto.

-Vas a seguir… seguir adelante y no estarás sola… yo sé de cierto rey narniano que disfrutaría de verte nuevamente…


Lejos de allí, en uno de los aposentos principales de la imponente fortaleza que era Caín Paravel, un joven hombre, de unos pocos 29 años observaba el cielo estrellado sintiendo el frescor de la noche en su piel desnuda.

Habían pasado ya 5 años desde la última vez que habían estado en Narnia los reyes y reinas de antaño, dos de ellos, Edmond el Justo y la Bella Lucy la Valiente, pero en su mente el recuerdo de sus aventuras a bordo del El viajero del Alba, en especial los vividos con cierta castaña de verdes ojos, aun estaban frescos en su mente como si no hubiera pasado el tiempo, pero lastimando su alma al saber que ella no regresaría… no regresaría jamás…

Un suspiro escapo de sus labios mientras se desordenaba más aun su cabello, que había mantenido del mismo largo que aquella ultima vez, para que el recuerdo tuviera mayor nitidez. Era un masoquista… un estúpido masoquista, pero eso no le impedía recordar…


Flash Back

Era de noche, y apenas había salido de su primer destino, tuvieron suerte de salvarse el pellejo, pero el mal sabor de haber perdido, aunque fuera tan solo por un par de horas a Lucy de su lado ni el mejor vino podría sacárselo. Suspiro y se recostó contra el mástil contemplando el vaivén de las olas chocando contra la coraza del inmenso barco.

-Una bella noche ¿no?- sonrio una voz cerca de él, una voz que cualquier sirena hubiera envidiado y que pertenecía a la única persona de sus pensamientos, Lucy.

-No tanto…- aseguro él perdiéndose en su verde mirada. "No puede competir contra tu belleza"

-Pues yo creo que si…- le contradijo ella pasando por su lado y sentándose frente a él. La camisa de él que usaba como camisón le llegaba a las rodillas mostrando sus torneadas piernas. Tuvo que tragar saliva y regresar su mirada al mar. –Es bueno saber que Peter tenía razón… dejamos Narnia en buenas manos…- él levanto la mirada del horizonte y la fijo en ella.

-¿Cómo…?- pregunto él.

-Eso…- sonrio ella algo avergonzada.- que dejamos en buenas manos Narnia… en tus manos…

-No… no creo que sea… que sea un buen rey…

-Si lo haz sido…- le contradijo ella dándole un golpe amistoso. –Has mantenido la paz por mas de tres años y haz logrado reconstruir toda Narnia…

-…pero no me he casado… no tengo un heredero… si algo me pasara…

-¡No digas tonterías!- se quejo ella. –Tienes tiempo… eres joven… pronto encontraras alguien digna…- sonrio ella.

-No lo creo… no quiero hacerlo… no quiero encontrar a nadie mas porque…

-Porque…- lo alentó.

-Porque ya encontré a la mujer que quiero como mi esposa…- la observo, y el tiempo pareció detenerse al tiempo que sus miradas se encontraron.

-Caspian yo…- empezó ella.

-Shhh… no tenes que decir nada…- le aseguro él mientras se levantaba y se perdía rumbo al camarote que debía compartir con Eustace y con Edmond. –"Se lo que piensas"- suspiro frustrado cayendo en su cama.

Fin The Flash Back


-Cuánta razón tenía… cuánta razón…- suspiro mientras se desordenaba el cabello.

-Creo que por primera vez en tu vida te equivocas Caspian…- sonrio una voz a sus espaldas.

-¡Aslan!- soltó el hombre mirando al inmenso león parado junto a tu cama.

-El mismo…- una pequeña mueca se acentuó en sus rasgos mientras caminaba hasta el. –Ha pasado mucho desde nuestro último encuentro ¿verdad?

-5 años…

-Mucho tiempo, si… pero veo que has sabido gobernar todo muy bien… has hecho un buen trabajo…

-Lucy me dijo lo mismo cuando nos vimos por última vez…- recordó él.

-Siempre tuvo una extraña perspicacia, una especie de intuición para prevenir cosas o leer a las personas… jamás se equivoco… primero con el fauno Tummus, con el señor y la señora Castor, conmigo, contigo… con sus hermanos…- suspiro el gran león sentándose junto a él.

-Creo que conmigo se equivoco…

-¿Y porque lo crees?

-Lo creo porque sé que es la verdad Aslan…- gruño él separándose de la ventana y empezando a deambular por la habitación en penumbras. –porque sé que me idealizo, que me vio como una persona pura…

-¿Y no es eso lo que eres?

-¡Por Narnia Aslan! ¡Por Narnia! Ningún ser que se llame puro hubiera deseado corromper un alma… poseerla, guardarla solo para uno mismo…

-Eres joven Caspian y mucho camino aun te queda por recorrer muchacho, y te puedo asegurar, que muchos caballeros no fueron criaturas puras, porque desearon corromper las almas de las bellas doncellas protegidas por sus presas… ahora, conviértete en ese caballero del que te hablaban cuando pequeño eras y busca salvar a tu doncella de la peor de las bestias… se avecinan tiempos oscuros… y deberás demostrar que ella no se equivoco… - y con eso, el sueño abrazo a joven hombre, obligándolo a perderse en los caminos de Nótt.


Flash Back

La noche nuevamente rodeaba al viajero, pero a él aquello era lo menos que le importaba.

-¿Otra vez desvelado?- cuestiono la voz de la valiente interrumpiendo sus pensamientos, que como siempre, se veían protagonizados por ella.

-Creo que es un desperdicio pasar una noche durmiendo en vez de disfrutar este paisaje y la tranquilidad que durante el día se encuentran ausentes…

-Muy poético…- sonrio ella apoyándose contra el mástil para quedar frente a frente con él. -… pero no creo que sea esa la única razón…- le pico ella, su rostro se volvió de repente serio y sus ojos verdes brillaron de decision. –Caspian yo… yo lamento que Susan no haya podido venir pero… pero ella ya no es la misma… esos dos años que pasaron en nuestro mundo la volvieron…

-¿Adulta?- la ayudo.

-Si… eso creo… y los adultos de nuestro mundo no creen en mundos diferentes…

-¿Aun habiendo habitado?- cuestiono el algo extrañado, pero curioso de saber cómo eran las cosas en ese otro mundo de donde venían los reyes y reinas de antaño.

-A los que dicen que los habitaron o expresan sus pensamientos en público se los trata de locos… las cosas allá son muy diferentes a Narnia Cas… y ella… ella cambio, creció… se que te hubiera gustado poder volverla a ver y… y hacerla tu esposa pero…- la risa del soberano rompió la quietud del lugar. -¡¿Qué?- se quejo ella, extrañada de su risa.

-Lucy, Lucy…- sonrio el tomando la mano de ella sintiendo como un escalofrió lo recorría de pies a cabeza anhelando que ese contacto jamás se terminara. –lo… lo de la noche anterior, nada tenía que ver con tu hermana…- se acerco un poco mas sin romper el contacto de su mano con la pequeña y delicada de ella.

-¿No?- pregunto, observando aquellos posos oscuros que eran los ojos marrones del joven hombre frente a ella.

-No… nunca tendrían algo que ver con tu hermana porque poco tiempo después me di cuenta de cuan equivocado estaba…

-¿Equivocado? ¿Por qué?- un extraño escalofrío le recorrió la espalda a la muchacha al sentirlo tan cerca.

-Porque no es a la mujer que es tu hermana a la que amo…- la miro. –es a ti…

-¿A… a mi…?- cuestiono ella algo aturdida, pero él no hablo, simplemente salto la distancia que los separaba y deposito un casto y dulce beso sobre los labios de ella.

-No hay otra mujer en mi corazón a parte de ti Lucy Pevensie, La valiente…- susurro sobre los labios de la menor. -… pero yo no soy quien para robar algo que a mí no me pertenece…

-Caspian… yo…- suspiro, con sus mejillas sonrojadas y con los labios entreabiertos, buscando aquel aliento que le había robado.

-No hay necesidad de responder Lucy, no ahora… no nunca…-

Fin The Flash back


-Bienvenida… bienvenidos…- suspiraban los árboles, saludándolos y dándoles la bienvenida de regreso a las dos figuras que paseaban por los senderos de Narnia.

-Gracias…- sonreía algo azorada Lucy haciendo leves inclinaciones y tratando de no marearse.

-Aquí Lucy, nadie te ha olvidado…- comento Aslan caminado junto a ella.

-No… no puedo creerlo… aun no puedo creer que haya pasado ya tanto tiempo aquí desde la primera vez que llegamos…

-Pero debes de creer… creer como crees en mí, como creíste en el señor Tummus en aquel entonces, o en los señores Castores…- ella asistió, tratando de no llorar pero era un trabajo difícil, mas en su estado.

-Debo mirar hacia delante ¿no? tengo que dejar de vivir en el pasado…

-Si pequeña…- sonrio el sentándose junto a ella en el pequeño claro que habían encontrado. –Todos debemos erguir adelante para poder afrontar nuestros temores… ¿recuerdas cuando seguiste adelante aun cuando sabias que tus hermanos te tomaban por loca?- una pequeña sonrisa se paseo por sus labios tan solo por unos segundos.

-¿Por qué todo tuvo que cambiar tanto Aslan? ¿Qué nos paso?

-La vida pequeña… nadie dijo jamás que la vida sería fácil… pero ahora, has crecido, y este es el camino que has escogido y que te ha sido asignado hija mía…- puso su pata sobre la pequeña mano de ella. –pero no estarás sola… no lo estarás…


Urðr: señora del Pasado

Verðandi: señora del Presente

Skuld: señora del Futuro

Nótt: señora de la Noche