Capítulo 6: En la madriguera

El colegio estaba totalmente destrozado, había sido el escenario de la gran batalla y mucha gente murió y perdió a seres queridos, todos lo estaban pasando muy mal, en especial los Weasley que habían perdido a su hijo Fred, toda la familia estaba conmocionada y sus padres habían adquirido un semblante triste y amargo.

Hacían todo lo que podían por seguir llevando una vida normal y por atender a sus hijos que les necesitaban, pero la muerte de Fred los había desolado.

Peor que ellos estaba Hermione, que estaba de luto por la pérdida de sus dos padres en un accidente de avión y ni siquiera había podido ir a su entierro. Ron que la amaba, Harry y Ginny, que la querían mucho, trataban en vano de darle animo, trataban constantemente de hacerle olvidar su dolor, pero ella cada vez estaba mas hundida.

Después de la muerte de sus padres, Hermione fue a vivir junto con Harry a la madriguera, Harry no quería volver con sus tíos, y Hermione estaba totalmente sola en el mundo, sin parientes que pudieran hacerse cargo de ella, así que Molly les insistió para que fueran a vivir con ellos, a pesar de lo deprimidos que estaban por la muerte de uno de sus hijos, les daba mucha pena saber que esos chicos estaban sin nadie que los quisiera.

Harry dio la mitad de su fortuna a los Weasley y la otra parte la dono para la reconstrucción de Hogwarts, que esperaba para un futuro no muy lejano, pero la guerra había hecho estragos y muchas familias, entre ellas la suya se habían arruinado, tuvieron que pedirle ayuda a sus hijos más mayores que también volvieron a la madriguera para apoyarles y porque se habían quedado sin trabajo.

En total ya eran once en la casa, porque Bill llego con su esposa Fleur. A pesar de ser tantos parecía que eran muy pocos, el carácter de todos se había opacado por la muerte de uno de sus miembros, y Hermione estaba destrozada por el dolor de haber perdido a sus padres, su única familia.

No había llorado ni una sola vez desde que se había enterado de la noticia, no podía, no quería causar lástima, no quería ser compadecida, no quería mostrarse débil, la familia Weasley ya tenían suficiente dolor con la muerte de Fred, y ella les estaba muy agradecida porque no tenía a donde ir y ellos la habían acogido, realmente no podía volver a su casa en el mundo muggle, la estarían esperando agentes de los servicios sociales para llevarla a un centro de menores y eso la aterraba, no quería caer en un sitio así jamás.

Harry Ron y Ginny no se despegaban de ella, querían demostrarle que siempre serían sus amigos, como decían ellos —seremos amigos para siempre en lo bueno y en lo malo.

Harry solía quedarse junto a ella hablándole de su suerte al poder crecer con padres que la querían, pues él se había criado con sus tíos que solo le habían utilizado de criado, Ginny solía abrazarla a menudo y le contaba como era Fred con ella, y que entendía cómo se sentía al haber perdido un miembro de su familia, hablaba con ella cada día, le contaba cómo le estaba yendo en su relación con Harry para animarla, pero no lo lograba, era como si no escuchara nada, y siempre tenía la vista en un punto fijo, con la mirada como ida.

Ron también se quedaba con ella a todas horas, la agarraba fuertemente de la mano para hacerle ver que estaba ahí, se tumbaba con ella en su cama y la rodeaba con sus brazos, acariciaba su mejilla y trataba de besarla, siempre trataba de besarla, y ella siempre le negaba los besos.

Cada vez comía menos, no era capaz de comer, se le había cerrado el estomago, cada vez dormía menos, no podía dormir, cuando lo lograba pensaba que había tenido un mal sueño, pensaba que en cualquier momento su madre aparecería para despertarla, abría los ojos y lo único que quería era reunirse con sus padres. Ella también quería morir, sentía que no se merecía estar viva, se culpaba por la muerte de sus padres aunque no tuviera nada que ver con el accidente y no pudiera evitarlo.

Se culpaba, se sentía responsable por no estar mas tiempo con ellos, por no decirles todos los días que los amaba, por no compartir más su vida con ellos, por no haber estado allí en el momento del accidente y evitar que cogieran aquel vuelo, por no poder predecir su trágico futuro, por no haber podido ir si quiera a su entierro.

Se sentía mala persona, canalla, indigna de ser su hija, se culpaba a sí misma.

Hermione, cada vez más deprimida solo podía pensar en cómo estarían sus padres, «¿estarían bien?, ¿dónde estarían...?, ¿me echarán de menos?, ¿me estarán viendo?, ¿pensarán que fui egoísta?, ¿me habrán perdonado por no haber ido a su entierro?, cuanto os echo de menos... ojalá estuviera allí con vosotros... » suspiraba de tristeza y reprimía con toda la fuerza del mundo su llanto.

Era algo que no se iba a permitir, los días iban y venían uno tras otro y ella no encontraba alivio a su sufrimiento, cada vez estaba mas delgada, su suaves pómulos comenzaban a sobresalir de su rostro, sus coquetas clavículas empezaban a ser grotescas, y sus caderas, ya mostraban los huesos, pues a pesar de que la obligaban a comer, la mayoría de las veces su frágil estómago no conseguía retener los alimentos y los vomitaba.

Arthur había tenido que conseguir dos empleos más para poder alimentar a su creciente familia, ya que estaban arruinados y con uno no daba a basto,

Molly también estaba intentando encontrar empleo, pero las cosas estaban difíciles para todos, en especial para los que como ella, no pudieron acabar sus estudios, y para colmo no paraba de discutir con su marido, cada vez eran menos discretos.

El resto de la familia seguía inmersa en sus pensamientos, Harry y Ginny se mantenían alejados un poco porque su noviazgo estaba empezando, y sentían la necesidad de un mínimo de intimidad que no tenían en la casa.

Ron era el único que estaba pendiente de ella las veinticuatro horas del día, aunque últimamente estaba bastante molesto y distante porque ella rechazaba sus besos constantemente.

Pronto se dio cuenta de que ese no era su lugar, y se sentía una carga para todos ellos, que ya tenían bastante con tener a todos sus hijos y a Harry de vuelta en su casa. Realmente les costaba mucho mantenerlos a todos aún con la colaboración de los hermanos mayores, pero era algo que discutían solo en la intimidad Arthur y Molly.

Hermione estaba cambiando, ya no era esa Hermione decidida y valiente que todos conocían, solo pensaba en lo que deseaba volver a ver, aunque solo fuera un fugaz segundo, a sus padres.

—Solo un segundo... decía aveces cuando lograba dormir.

Una noche se despertó al oír su voz en alto, todo estaba calmado y oscuro excepto por la blanca luz de la luna que alumbraba la habitación, dormía con Ginny y con Fleur, era más de media noche, todos estaban durmiendo profundamente, giró su cabeza hacia la ventana y vislumbro a lo lejos, por el reflejo de la luna, el lago bañado de plata.

Se levantó de la cama despacio y sin hacer ruido, se detuvo un segundo, miró a Fleur y a Ginny y salió de la habitación, se dirigió a la habitación de Ron y Harry que compartían con sus otros hermanos y se acercó a Ron, acarició débilmente su flequillo apartándoselo de la cara y le dio un ligero beso en la mejilla, miró a Harry y salió escaleras abajo de la casa.

Caminaba muy despacio, iba descalza y con el largo camisón de dormir. Notaba la fría y húmeda hierba bajo sus pies, notaba la brisa en sus brazos y su cuello desnudos, sentía escalofríos, pero estaba tranquila, caminaba lentamente, con paso seguro hacia el plateado lago, la noche era fresca y a ella no le importaba, ya nada tenía significado, todo era un sueño.

No se dio cuenta de que alguien la seguía, le estaban pisando los talones, justo frente al lago se paró, miró hacia la luna y se dirigió a ella como si hablara con sus padres:

—No os preocupéis, pronto estaré con vosotros... —susurró, sonrió con tristeza y de forma decidida se tiró al lago.

Fleur, que la había seguido silenciosamente desde que salió de su habitación corrió y se metió en el lago para intentar sacarla, pero como era de noche no veía nada, corrió hasta la casa dando gritos y alertando de que Hermione se había tirado al lago, pronto vio todas las luces de la casa encendidas. A medio camino se encontró con Harry y Ron corriendo de camino al lago, se metieron de un salto y la buscaron a oscuras, no se podía ver nada, únicamente se veía iluminado ese lugar por la luz de la luna, pero no cesaban en su empeño, solo emergían para coger oxígeno. Pronto llegaron todos con antorchas y candiles para iluminar mejor la zona, entonces Harry volvió a emerger del lago con el cuerpo de Hermione en los brazos, estaba inconsciente, Ron con las manos en la cabeza y gesto de angustia se repetía una y otra vez que no podía ser, Molly y Arthur ayudaron a Harry a sacarla de allí y llevarla a la casa.

Una vez dentro trataron de reanimarla, trataron de hacerle los primeros auxilios, pero no respondía, uno de los hermanos que estudiaba medicina trató de encontrarle el pulso varias veces en vano, todos estaban llorando, Ginny estaba abrazada fuertemente a Harry que era incapaz de mirar y tenía la vista fija en el suelo, su rostro estaba mojado por las lágrimas, Ron estaba arrodillado al lado de Hermione con una de sus manos agarrada fuertemente, casi no podía respirar por el llanto, entonces su hermano hablo:

—Hay que llevarla a San Mungo ya, de inmediato, tiene pulso pero muy débil, si no la llevamos ya se morirá —Ron Harry y Ginny después de haber recuperado el aliento quisieron acompañar a sus padres a llevarla al hospital , pero estos se negaron en rotundo.

—No chicos —dijo Arthur—, lo siento, esto no es un juego y no tenemos tiempo, la vida de Hermione pende de un hilo, y no cabemos todos en el coche.

—¡Papá por favor, es mi novia!, ¡tengo que ir con ella!.

—¡Papá, por favor, tenemos que acompañarla! somos su familia... —dijo Ginny.

—Arthur por favor... —suplicó Harry.

—¡No!, ¡ya hemos dicho que no, por el amor a la magia! —chilló Molly realmente disgustada y preocupada—, ¡no nos vamos de excursión, vamos a salvarle la vida a una persona! solo nos acompañara Percy, es el único que tiene algunas nociones de medicina y si pasa algo por el camino podrá ayudarnos...

Acto seguido Arthur cogió a Hermione en brazos que aún seguía inconsciente, y salió de su casa con su mujer y uno de sus hijos en dirección a San Mungo.

Pese a que estaba grave lograron reanimar a Hermione, estuvo varios días en cuidados intensivos ya que había cogido una hipotermia, y después permaneció ingresada una semana mas, en ese tiempo no había abierto los ojos pero estaba consciente, la familia al completo fue a verla todos los días, y reconocía las voces de cada uno y las caricias de Ron.

Esa tarde abrió los ojos, vio a Harry dormido con la cabeza ladeada y las gafas torcidas, estaba en una silla a su lado. tenia los brazos cruzados sobre su pecho y la boca ligeramente abierta, en la puerta estaban Molly y Arthur hablando con un medimago. Ron y Ginny entraron uno seguido del otro con vasos de café con cardamomo para todos, los repartieron y se encontraron a Harry profundamente dormido, pues había pasado la noche junto a ella cuidándola.

A los pocos minutos los hermanos pelirrojos vieron que Hermione estaba despierta.

—¡Mamá!,¡papá! —alertó Ginny—, ¡Hermione ha despertado!.

Harry dio un brinco en su silla y se le cayeron las gafas, Ron se acercó a ella lentamente, la rodeó con los brazos y la abrazo despacio, Ginny y Harry que seguí sin las gafas se unieron al abrazo con los ojos aguados por las lagrimas.

Arthur, Molly y el medimago se acercaron de inmediato apartando con delicadeza a los muchachos para que la dejaran respirar:

—Hermione, ¿cómo te encuentras? —preguntó analizándola su medimago.

—E...estoy.. bien ... gracias —respondió agotada y algo febril.

—¿cómo te sientes?.

—Algo... cansada...

—Es normal, has estado a punto de morir, no debes preocuparte, ya estas fuera de peligro, lo único que quiero que hagas ahora es comer bien, quiero que nos prometas a todos que vas a empezar a cuidarte.

Hermione agacho la cabeza algo avergonzada por haber hecho que la familia se preocupara por ella, tenía un desagradable sentimiento de culpabilidad por todo que no podía quitarse.

—Cariño, nos alegramos todos muchísimo de que estés despierta —le dijo Molly acariciando su cálida mejilla—, gracias al cielo que ya estas bien...

—No sabes cuanto me alegro de que hayas despertado cielo, te hemos echado mucho de menos —le afirmó Arthur.

El medimago les dijo a todos que debían dejarla descansar y que en un día o dos se la podían llevar a casa, todos le hicieron caso y salieron de allí, el último fue Ron, que se acercó a Hermione y cogió su mano suavemente, la acarició con delicadeza y y acerco sus labios a los de ella, dudo un segundo y deposito el beso en su mejilla, después le dijo que la amaba, que pronto la sacaría de allí y que ya nada volvería a separarlos jamas,

—Te esperaré mil años si hace falta Hermione, se que estaremos juntos como al principio.

Dicho esto salió de la habitación. Hermione pasó toda la tarde y parte de la noche pensando en Ron, en lo mucho que la amaba y en lo paciente que estaba siendo con ella, era un amor de chico, le dijo que la iba a esperar..., pero ella sabía que estaba siendo injusta, él no se merecía sus desplantes...,Ron se merecía una chica que se preocupara por él como lo estaba haciendo por ella. Pensando esto, se le oprimió el corazón,

Se dio cuenta de que ya no era capaz de amar, pensando en su vida sin sus padres y en la madriguera con los Weasley y con Harry se quedó dormida.

La despertaron las enfermeras al otro día sobre las dos de la tarde para decirle que su medimago le había dado el alta, le llevaron la comida a la habitación pero no probó bocado, se bañó se vistió y salió a recoger algunas cosas que la familia le había traído, entonces entró Molly:

—¡Vaya!, ¿ya estas arreglada?, tu medimago me llamó para que viniera a recogerte..., me alegro de verte cariño... —dijo acercándose a ella con los brazos abiertos, la abrazó, le dio un par de besos y le acarició el cabello que tenía recogido en una coleta —. Todos están deseando volver a verte mi niña...¡vamos!, cojamos tus cosas y salgamos de aquí.

—Molly... yo... Molly tengo que hablar contigo... —las dos tenían un semblante preocupado, Molly la miró fijamente y vio que ella necesitaba hablarle, se sentaron en la cama una frente a la otra y Molly cogió las manos de Hermione entre las suyas.

—Molly... yo... veras... yo hace mucho que no estoy bien.

—Lo sé cariño, pero terminarás superándolo, eres fuerte como una leona, inteligente y justa, no te olvides nunca de que eres justa cariño, pocos poseen esa cualidad.

—Molly... no puedo seguir así... —las últimas palabras las dijo en un susurro y con los ojos aguados por las lagrimas, Molly apretó sus manos.

—Cielo, todo irá bien, saldremos adelante, todos lo haremos, superaremos la muerte de Fred y superaremos la muerte de tus padres, y al final dentro de unos años espero que "no antes" te casarás con Ron... ya veréis lo felices que volveremos a ser todos —comentó ésta con lagrimas en los ojos, Hermione con el corazón compungido, casi no podía hablar.

—Molly... no... nada esta bien... nada va a ir bien... ¡y no puedo casarme con Ron! —contestó con la voz quebrada y haciendo un gran esfuerzo para que no se le saltaran las lagrimas.

—pero cielo ¿qué estás diciendo?, claro que todo va a ir bien, todos no están esperando en casa... y...

—¡No Molly...!, ¡yo necesito volver a mi casa o me moriré!, ¡necesito ir a la tumba de mis padres a pedirles perdón! —ya no lo pudo aguantar y rompió a llorar amargamente, todo lo que no había llorado en esos tres meses lo estaba llorando en ese momento, y le hablo en un desconsolado llanto.

—¡Yo necesito volver allí!, ¡necesito estar allí!, ¡tengo que ir al cementerio y encontrar sus tumbas, y rezar, y pedirles perdón por todo lo que hice... y por todo lo que no hice...!. y necesito ver sus cosas... y abrazar sus fotos... y necesito... —Molly la tenía fuertemente abrazada entre sus brazos, la mecía y lloraba con ella —, necesito... necesito estar sola...

—Hermione... no puedo dejar que estés sola cielo... sé que es difícil para ti olvidar... pero... irte allí... y además sola... no me parece correcto cariño... en estos momentos es cuando la gente más necesita compañía... aparte de que eres solo una niña y no esta bien que estés sola.

—Lo necesito... tengo que pasar pagina... y tengo que hacerlo sola.

Molly no estaba de acuerdo en dejar marchar a Hermione a su antigua casa, mucho menos ella sin ninguna compañía, pero ciertamente con un intento de suicidio de por medio la chica tenía que pasar pagina o enloquecería, o lo que sería peor, se moriría de tristeza, no había podido despedirse de sus padres, y eso la estaba matando por dentro.

Molly la entendía, ella tampoco pudo despedirse de Fred, entendía ese fuerte dolor que la estaba dejando sin aliento, entendía su sufrimiento porque ella también lo padecía y con la ayuda de su familia lo estaba superando, pero ella estaba en su entorno, estaba en su hogar y a Hermione le hacía falta lo mismo, necesitaba volver a su hogar, y pasar pagina.

Aún seguían abrazadas, aunque con menos fuerza, Hermione tenía la cabeza apoyada en el pecho de Molly y esta le acariciaba su espesa coleta.

—Está bien... pero quiero que nos mandes una lechuza de inmediato si te sientes en peligro en algún momento, si ves algo extraño de lo que no te fíes o solo tengas la corazonada de que algo no va bien, prométeme que nos mandaras una lechuza y rápidos como el rayo iremos a por ti, ¿prometido?.

Molly alzó con las dos manos la cara de Hermione para mirarla a los ojos, en ese momento entro el medimago a preguntarles si todo iba bien, llevaban ya un par de horas hablando con la puerta cerrada, las dos se levantaron y rápidamente se secaron las lagrimas, salieron de San Mungo y Molly llevó a Hermione en coche a la estación de tren que la dejaría en King´s Cross.

El viaje a la estación transcurrió en silencio, cuando llegaron Molly se quedo con ella hasta que apareció el tren, se dieron un último abrazo y Molly le dijo que esperaba verla pronto de vuelta en la madriguera, le dio un beso y la vio irse a través de su ventana en el andén. Molly con los ojos aguados y con una gran pena se dijo a si misma —es lo que necesita...