Aclaración: Nada de esto me pertenece, los personajes son de las fabulosas CLAMP. La idea sólo es mía y es sin intenciones de lucro.
Resumen: Él necesitaba una esposa y una madre para su hijo… ella era la indicada ¿Podrá surgir un amor truncado en el pasado con una mentira? O ¿Acabará con los dos y su futuro juntos?
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Matrimonio Ficticio
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Shaoran POV
-"Nos sorprendió mucho que nos dijeran que te habías casado"- levanté la mirada del escritorio en donde estaba revisando unas cosas. Fijé mi vista en mis cuatro cuñados.
-"¿Tan extraño es?"- pregunté burlonamente a Yu Cha.
-"Sí"- dijeron a coro.
Gruñí.
-"¿Por qué?"-
-"Bueno… vamos Xiaolang siempre le huiste al compromiso… desde que murió el Señor Hien, la familia te ha querido casar"- comentó Yu Chi.
-"Desde que estás capacitado para crear te quieren casar"- corrigió Yu Chong.
-"¿Desde los quince?"- preguntó Jing Yu.
-"Que no me haya querido casar con las poco agraciadas de todas las mujeres que me pusieron en bandeja no signifique que no lo haya querido nunca"-
-"¡Oye!"- gritó Yu Chong-"mi hermana estaba con las que te querían casar"-
-"Sí, sobre todo por ella"- reí divertido-"tu no estarás tan mal… alguna gracia tienes… pero ella…… dioses… se parece a ti"- lo señalé burlonamente.
-"Mi hermana no tiene la culpa de que tenga un poco de bigote… es algo genético en mi familia"- masculló Yu Chong ofendido.
-"Un bigote es pasable… a la barba le huía"- los demás rieron.
-"Pero de verdad… ¡Qué esposa! Es una belleza"- elogió Yu Chi.
-"Sí, es una belleza"- suspiré previo gruñido.
-"¿Cómo te atrapo?"- preguntó Yu Cha-"¿Estás seguro de que el bebé es tuyo?"-
No, la verdad no. Bueno no estaba al 100 % seguro de que era mío, sólo pedía a los cielos que mi intuición no me fallará.
-"Sakura no necesita nada para atraparme… su sólo presencia es como un imán para mi"- susurré.
Tanto como era verdad… tanto que no iba a permitir que se dudara de mi esposa.
-"¿Cuándo el mundo, y sobre todo el consejo, se enterará que está embarazada"- volteé a ver a Jing Yu.
Él pertenecía al consejo.
-"No lo sé. Así que ya saben que tienen prohibido hablar de ello y cuiden de las chismosas de mis hermanas. No quiero escándalos. Jing Yu te agradecería que lo guardaras por el momento"- todos asintieron.
-"A la orden señor"- dijeron –de nuevo- a coro.
Reí. Bola de payasos.
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Las cosas ya estaban listas, nuestras maletas estaban ya en el auto para guiarnos a nuestra propia casa. La noche anterior, sentí una gran ansiedad al saber que sería la última noche que pasaría con ella y sólo habían sido dos noches.
Qué patético.
Y ahora, con una casa para nosotros solos abría una perspectiva bastante… mala. En otras circunstancias, no sé, algo como un matrimonio más normal, ok, del todo normal, una casa sola supondría una perspectiva… buena, excelente, fabulosa, grandiosa… placentera…
Desnuda.
Ella.
Desnuda.
Yo…
Ella…
Los dos…
Ella…
¿Ven a donde quiero llegar?
En cambio, en nuestra situación… sólo suponía que no tendría oportunidad para nada.
¿Me entienden?
Estando rodeados de personas ella tendría que soportar el que yo fuera cariñoso, atento, cariñoso, considerado, cariñoso y… caliente. Porque una esposa tiene que soportar que pueda arrinconarla y besarla ¿No? Donde quiera que fuera.
Ok. Díganme lento, en estos días sólo fue una vez.
¡Pero, qué vez!
Aún cuando sólo haya sido un beso.
¡Qué beso!
Ayer cuando me dijo que uno de mis primos había querido besarla, los irracionales celos que siempre sentí por ella hirvieron en mi sangre. Miles de ajugas atravesaron mi cerebro para encontrar al maldito hijo de perra que había querido tocar a mi esposa. Mi Sakura.
Mía.
Todos los malditos hombres tenían puesta su mirada asquerosa en ella.
En algo mío.
Besarla fue la única respuesta a mi monstruo interno que reclamaba la sangre de esos bastardos. Sentir esos labios de nuevo en los míos y su sabor de nuevo en mi boca fue lo que necesito ese animal en mí para apaciguarse.
Y ella no se quejo… porque lo tenía que aceptar, fue un plus que ella también lo disfrutara. Pero ahora… solos… sin gente…
Nada.
Ni besos.
Ni arrincones... digo… arrimones.
¿Eso existe?
Supongo que sí.
Ni oportunidad de comprobarlo.
-"¿Shaoran?"- volteé para encontrarme a mi linda esposa.
-"Dime, linda"- le sonreí.
-"Tú madre quiere vernos"- anunció mientras me tendía una mano para que la siguiera.
Anduvimos por tres pasillos y entonces un foco se prendió en mi cabeza.
Tin
¡Oh, sí!
Volteé a ver a mi esposa y ella venía con la mirada en el suelo, supongo que pensando. Siempre hacía eso. Nos acercábamos a la puerta y mi idea fue cobrando matices.
Agarré a Sakura de la cintura y la arrincone al lado de la puerta del estudio de mi madre.
-"¿Qué haces?"-
-"Alguien viene"-
-"¿Ah, sí?"- preguntó viendo hacia los lados. Frunció el entrecejo –"¿Eso qué?"-
En cuanto giró su vista hacia mí, estrellé mis labios en los suyos. Gimió por la sorpresa y yo la arrincone más a la pared y a mi cuerpo.
Los labios de Sakura siempre fueron y serán mi plato favorito. Eran un manjar, con su sabor a fresas dulces con la suavidad de los pétalos de flores. Subí mi mano a su cuello para hacer nula la separación y ella rodeó mi cuello con sus brazos acercándome más.
Gimió más fuerte.
Delineé con mi lengua su labio inferior y en el momento en que ella abrió su boca para suspirar me adentre en ella. Su sabor seguía siendo el mismo, y, estaba más que claro, que a mí me seguía embriagando a más no poder.
Nos separamos cuando no nos quedaba más aire. Gemí al ver su cara. Tenía las mejillas rojas, los labios hinchados y a medio abrir buscando aire. Su mirada brillaba.
Me deseaba.
Como yo a ella.
-"¿Shaoran? ¿Eres tú?"- la voz de mi madre salía desde el interior del estudio.
-"Si, madre"- mi voz sonó más ronca de lo normal. Carraspeé para aclarármela.
-"¿Por qué hiciste eso?"- me preguntó Sakura aún jadeando.
-"Alguien venía"- contesté de inmediato.
-"¿Eso qué?"-
-"Es raro que siendo recién casados no nos mostremos apropiadamente que no queremos ¿No?"- torció un poco los labios.
-"Sí, algo raro"-sonreí son suficiencia y triunfante.
-"Entra ya, Shaoran"- dijo mi madre, tomé la mano de Sakura al separarme de ella y entramos juntos al estudio.
Acaba de descubrir tres cosas:
Que ella me deseaba de la misma manera en que yo a ella.
Que a veces era patética la forma en la que inventaba excusas.
Y que si existían los arrincones.
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-"¿Ya tienen sus cosas listas?"- nos sentamos en la sala que tenía mi madre en el estudio.
-"Sí, señora. Ya estamos listos"- contestó con una sonrisa Sakura.
-"Me alegra"- suspiró.
-"¿Ocurre algo, madre?"- pregunté.
-"Bueno, sí y no ¿Recuerdas a tu tía Ming?"- rodeé los ojos.
-"¿Cómo olvidarla? Es la hermana de la madre de Meiling ¿no?"- mi madre asintió y puso cara de pena-"¿Qué con ella? ¿Salió mal su última cirugía y su nariz quedó chueca?"- dije con burla.
-"¡Shaoran!"- gritaron mi madre y Sakura al uní sonido, sólo que Sakura lo acompaño con un pequeño golpe con su palma en mi pierna. Yo sonreí.
-"¿Qué?"- dije inocentemente.
-"Shaoran no debes hablar así de las personas"- me regañó mi esposa.
-"Oh… pero yo hablaba de la arpía de mi tía… técnicamente no es una persona"-
-"¡Shaoran!"- me reí.
-"No hables así. Tu tía en este momento se encuentra algo grave y me temo que tengo ir con ella a acompañarla"-
-"Ah"-
Suspiré.
-"¿Qué tiene la Señora?"- preguntó amablemente Sakura.
-"En realidad no lo sé"- puso cara de contrariedad-"sólo me habló desde Francia para decirme que estaba en el hospital"-
-"Oh, pobre"- se lamentó Sakura. Rolé los ojos, estaba completamente seguro que era por una nariz chueca.
-"Tengo que irme a Francia, Meiling viene conmigo"-
Y de repente la idea de que mi madre saliera del país era muy atractiva. Así Sakura no tendría necesidad de fingir nada. Mi madre no iría a nuestra casa ni Meiling, qué era la más chismosa y la más incontrolable. Mis hermanas, no.
Sonreí con maldad.
Mi madre y mi prima –chismosa- fuera, era muy, muy bueno.
-"De verdad lo siento"- dije con simpatía hacia mi tía-"No te preocupes madre, tus ocupaciones aquí en China estarán cubiertas con mis hermanas. Meiling tampoco debería preocuparse. Lo importante es tía Ming"- mi madre y Sakura me sonrieron con ternura.
-"Oh, Shaoran"- Sakura me tomó la mano y me la apretó suavemente.
-"Ese en mi Xiaolang"- dijo mi madre con ternura.
-"¿Cuándo te vas?"- pregunté conteniendo mi emoción.
-"Mañana mismo"- mi madre suspiró.
-"No te preocupes todo estará bien"- le susurré a mi madre cuando nos despedíamos de ella.
-"Cuida bien de tu esposa y de tu hijo"- tomé a Sakura de la mano y se la besé.
-"Siempre madre"-
Nos despedimos y subimos a la limosina. Sakura iba en silencio al igual que yo. Ya tenía en mi cabeza como mantener a mis hermanas fuera. Dos de ellas se ocuparían de las responsabilidades de mi madre mientras mandaba a mis cuñados, de las otras dos, a que atendieran asuntos fuera. Y los irían rotando.
Para que nadie se aburriera.
Podía hacer eso por casi ocho meses. Y si mi madre y Meiling querían regresar antes, algo se me ocurriría.
Tenía que hacer todo lo posible para que Sakura estuviera cómoda y no tuviera que hacer tanto show y sobre todo mantener el secreto.
Sentí a Sakura moverse a mi lado y recostarse contra mí. Sonreí pasándole un brazo por sus hombros y atrayéndola más a mí.
-"Fuiste muy tierno y considerado con lo de tu tía Ming"-susurró.
Yo siempre soy considerado.
-"La familia, es la familia"- puso un beso en mi pecho y se acomodó. No tardaría en quedarse dormida.
Con mi mano acaricié su cabellera, cerré los ojos dejándome llevar por su aroma y suavidad.
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Sakura POV
-"¡Por los dioses!"- exclamé-"¿No pudiste comprar una casa más chica? ¿Cómo se supone que la voy a limpiar?"- agregué con dramatización.
Se rió.
-"Ya vivía aquí"- alcé una ceja-"desde que me fui de mi casa he vivido aquí"-
-"Oh"-
Estábamos en el recibidor de mi casa nueva. Era enorme. Enfrente de mí se encontraban unas hermosas y enormes escaleras.
Le sonreí a Shaoran.
Comencé a caminar para conocer mi nuevo hogar. Era muy bello. Al lado derecho se encontraba un gran comedor. A mi izquierda una acogedora sala con chimenea. En el fondo de la sala había una puerta de madera corrediza, corrí a abrirla. Era una gran biblioteca.
-"Wow"-
-"¿Te gusta?"- me sobresalté. Shaoran se encontraba atrás de mí.
-"Sí, mucho"- sonrió. Tomó mi mano y me jaló para regresar al recibidor. Ahí se encontraba una ancianita.
La misma que estaba en la casa de los Li.
-"Bienvenidos, señores"- hizo una reverencia.
-"Ailina"- nombró Shaoran.
-"Ya están listas las habitaciones señor y sus maletas ya están ahí. También las cosas que llegaron de Japón"- mi esposo asintió.
-"Ven"- me dijo-"vamos… tienes que acomodarte, ya después verás el resto de la casa"- asentí y los seguí a las escaleras.
Llegamos el primer piso y aún había escaleras para otro. Seguimos por el pasillo hasta el final había una puerta blanca. Shaoran la abrió y entramos a la más hermosa de las habitaciones que hubiera visto.
Era enorme. Con ventanales por toda la habitación. La cama matrimonial se encontraba en medio de la habitación, en el centro. Entre emocionada. Era de tonos blancos y verdes esmeraldas. Las paredes eran blancas y las cortinas de seda transparente de color verde, al igual que los espumosos edredones. Los cojines y almohadas eran de un tono más obscuro que los cobertores.
A poca distancia de la puerta se encontraba otras dos. Corrí hacia ellas. La primera daba hacia un gran baño con azulejos blancos y adornos verdes. Una gran tina. La segunda puerta daba al más increíble ropero. Ya estaba lleno de ropa pero había mucho espacio. Mucho.
Wow.
-"Qué linda habitación, Shaoran ¿Es la tuya, verdad?"- pregunté cuando salí del ropero.
-"¿Por qué supones eso?"- me preguntó con una ceja levantada y con una sonrisa picara.
-"Por el verde"- se limito a sonreír.
-"Pues…"- se rascó la nuca-"era mía"-
-"¿Cómo que era tuya?"-
-"Pues sí. Es la habitación principal de la casa, ahora es tuya"-
-"No puedo aceptarla, dame cualquier otra habitación"- negué, estaba diciendo puras tonterías.
-"Es tu casa, Sakura. Todo lo que está aquí es tuyo. Es justo que te quedes con esta habitación. Además no aceptaré un no. Es tuya"- me mordí la lengua para no replicar.
-"¿Tu donde dormirás?"- con todo el esfuerzo del mundo mi pregunta no fue "Ey ¿Por qué no duermes conmigo?"
-"En la habitación de al lado"- sonrió-"sólo que mi ropa aún estará aquí, el ropero no es tan grande como esta"-
-"No te preocupes"- de todos modos no tenía mucha ropa.
-"De acuerdo, te dejo para que arregles tu ropa"- entonces reparé en varias cajas que había en un rincón de la habitación. Asentí y observé cómo salía de la habitación y cerraba la puerta. Suspiré, me fui a sentar en la cama a observar por segunda vez la habitación.
Ya no era tan magnífica.
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Me encontraba dentro del armario, sentada en el piso. Estaba tratando de acomodar mi ropa en lo que no sirve, lo que podría servir y lo que sí servía. No había notado cuanta porquería tenía. Mi papá y Tomoyo me ayudaron a guardar todas mis cosas. Todas. Ni cuenta me había dado de lo que se había guardado y lo que no.
Pura porquería.
No sabía que tenía una pijama de ositos –bueno tenía muchas- pero esta tenía dos horribles manchas en el pantalón, de quién sabe qué cosa, y con un montón de agujeros ¿Por qué no la tiré?
También tenía un tenis sin suela y el otro estaba descolorido. Unos cuantos calcetines sin par y un brasier sin varillas.
Suspiré.
Si antes pensaba que tenía muy poca ropa… ahora cada vez sería menos.
Llevaba tres horas en esta habitación y no había vuelto a ver a Shaoran. Quería volver a verlo.
Patético.
Estuve por más tiempo tirando más ropa, no había acabado de acomodar, pero al menos ya sabía lo que servía y lo que no. Salí del armario harta. Quería un baño y tenía hambre. Vi la puerta del cuarto con aire soñador, regresé mi vista hacia la puerta del baño… igual con aire soñador ¿Baño? ¿Comida?
Comida.
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Shaoran POV
Colgué el teléfono. Suiyei me acaba de recordar de la junta de la próxima semana y de los pendientes que había. Llevaba tres días, incluyendo este, en que no iba a la oficina. No había descuidado nada, claro, pero no había ido. Hace mucho que no faltaba tanto a la oficina.
Ya estábamos aquí, en nuestra casa.
Suspiré.
Recargué mi cabeza hacia atrás en el respaldo de la silla y pasé mi mano por mi cara y mis cabellos. Estaba cansado, muy cansado. Tal vez debería de tomar unas vacaciones. Desde que tomé la presidencia y el control de todo lo relacionado a las cosas Li –como yo las llamaba- no había descansado nada y ni siquiera había notado que lo necesitaba.
Es como si estuviera en una constante lucha en la que no había un alto, era algo que seguía y seguía pero cuando parabas un instante –estos tres días por ejemplo- te dabas cuenta de que no podías luchar más.
No podía luchar más.
Al menos por el momento.
Salí directo a la cocina, necesitaba un café. Mi cabeza me estaba matando. Me llevé una mano al puente de mi nariz y lo apreté un poco. Definitivamente necesitaba un descanso. Tal vez una semana hasta que llegaran los miembros del nuevo contrato. Tenía ocho días hasta que llegaran y ya estaba todo listo. No creía que pasará algo que necesitará mis veinticuatro horas del día.
Al acercarme a la cocina escuche a alguien cantando. Bueno… gritando a viva voz.
Me detuve en la puerta y sonreí. Sakura se encontraba en la cocina, haciendo algo, pero traía unos pantaloncillos pequeños, muy pequeños que dejaban ver sus grandiosas piernas. Una camiseta pareciera que muchas tallas más grandes y de color azul deslavado, y un moño totalmente raro en la cabeza. Parecía una palmera. También bailaba y daba vueltas con una espátula en mano.
-"¡Shaoran!"- sonreí al momento que ella volteó. Se sonrojaba adorablemente.
-"¿Sí?"- pregunté mientras entraba a la cocina.
-"¡¿Desde cuándo estas aquí?!"-
-"No mucho"- hizo una mueca-"de verdad, acabo de llegar"- aseguré.
-"Hum"- sonrió-"¿Quieres algo de comer? Estoy haciendo algo de carne con verduras"- asentí.
Sonrió y regreso a su labor. Me acerqué más y vi que estaba en la estufa mezclando cosas. Me senté en el desayunador y la observé trabajar. Ya no tarareaba, pero parecía que la canción la tenía en la cabeza porque movía las caderas y la cabeza.
-"He estado pensando…"- comencé.
-"¡Vaya, eso es bueno!"- se burló ella mientras me miraba y me sacaba la lengua.
-"Sí, bastante"- concedí y sonreí-"como decía… necesito unas vacaciones"-
-"Creo que sí"- dijo ella mientras ponía la comida en dos platos. Volteó y sonrió. Camino hasta mi me dio mi plato y yo la ayude a subir al desayunador. La tomé de las caderas y la senté a lado mío-"gracias"-
-"De nada"- tomé mi plato-"¿Por qué crees que necesito vacaciones? Aunque yo también lo creo"- llevé un pedazo de carne a mi boca.
Abrí los ojos por la sorpresa.
-"¿Te gustó?"- la miré, tenía la mirada expectante.
-"Esta delicioso"- y lo estaba. Riquísimo-"¿Cuándo aprendiste a cocinar?"- se rió angelicalmente.
-"Nunca"- alcé una ceja-"solo sé hacer esto"- me reuní a sus risas-"ah… también ya sé hacer un pastel sin que sepa a otro sabor... aunque eso no garantiza que sepa bien"- reímos más fuerte ante los recuerdos.
-"Creo… que deberías tomar unas vacaciones porque no te ves muy bien"- alzó su mano y tocó mi cara tiernamente, paso sus dedos por debajo de mis ojos-"desde hoy en la mañana que tienes estas manchas moradas… y los ojos rojos"-
-"Sí… me duele la cabeza"- admití.
-"Oh"- dijo con lamento, sonreí.
-"Pero ya pasará"- hice un gesto para quitarle importancia-"¿Y qué has estado haciendo hasta ahora?"- seguí comiendo.
-"Estuve vaciando las cajas que llegaron de Japón. Mi papá y Tomoyo me ayudaron a meter cuanta cosa encontramos en mi habitación… muchas cosas eran basura"- sonreí-"así que he reducido mi guardarropa a la mitad"-
-"Sí quieres podemos ir de compras"- sugerí.
-"¿De compras?"- asentí-"¿Qué quieres comprar?"- reí.
-"Yo no. Tú"- y la señale con mi tenedor, sentí una punzada en la cabeza. Contuve una mueca.
-"¿Yo?"-
-"Sí, para llenar ese guardarropa"- negó-"¿Por qué no?"- la punzada se hizo más intensa.
-"No necesito ropa nueva, no necesito nada"- fruncí el entrecejo.
-"¿Lo dices porque no quieres que gaste dinero en ti?"-asintió-"que estúpido es eso"- gruñí.
-"¡Oye, no me hables así!"- reclamó.
-"¿Cómo quieres que te hable si no entiendes?"-pregunté enojado. Cerré los ojos un momento.
-"¡No es eso!"-
-"¡¿Qué es?!"-
-"¡Es tu dinero Shaoran… es tuyo!"- dijo fervientemente.
Con un demonio.
-"Pero dices puras sandeces… MI dinero es TU dinero… ¿Qué tiene que no lo quieres? ¿Eh? ¡Maldición Sakura!… ¡Deberías dejar de discutir sobre el tema!"- deje mi plato a un lado. Me bajé del desayunador y fui al refrigerador por una botella de agua.
Mi dolor de cabeza crecía y crecía.
Bebí un litro de agua helada de momento. Me volví a apretar el puente de mi nariz.
Oí un sollozo.
Volteé rápidamente y deseé patearme ahí mismo.
Sakura tenía la cara cubierta con sus manos.
Me sentí una mierda.
Una mierda con dolor de cabeza.
Me acerqué apresurado a ella y la rodeé con mis brazos, no se opuso. Escondió su cara en mi pecho, mientras que con sus manos arrugaba mi camisa.
-"N-o no e-r-es tú"- dijo entrecortadamente, le acaricié la espalda para tranquilizarla. Poco a poco dejé de llorar y se convirtió en un pequeño sollozo-"no quiero que pienses cosas de mi… por eso no quiero tu dinero… además pagaste la deuda de mi papá eso es más de lo que puedo pedir. No quiero que pienses que acepté esto por tu dinero…"-
Vaya… si me quería hacer sentir peor.
Lo logró.
-"Discúlpame, princesa"- susurré y la apreté más fuerte-"este dolor de cabeza me está matando y me estoy desquitando contigo. El que está mal aquí, soy yo. No debí de gritarte ni decirte todas esas cosas. Discúlpame, pequeña. Por favor"- negó.
-"Esto te va a costar caro"- dijo aún contra mi pecho y con la voz algo entrecortada, pero dejo de sollozar completamente.
-"Ponle precio. Cualquier cosa"- levantó su mirada roja y con las mejillas húmedas por las lágrimas.
-"Quiero un helado"- reí. Pasé mis manos por sus mejillas limpiando cada resto de lágrimas.
-"¿De qué sabor?"- pregunté sonriendo tiernamente.
-"De muchos sabores. Y quiero ir al parque"- asentí sonriendo-"pero primero…"- me empujó levemente. Me tendió las manos para que la bajara. Tomó mi mano y me guió hasta la sala. Se sentó de lado en el sillón con las piernas cruzadas.
-"Acuéstate"- así lo hice.
Me recosté a lo largo del sofá y mi cabeza quedo recostada en sus piernas.
-"Cierra los ojos"- y de nuevo lo hice.
Sentí sus dedos fríos sobres mis sienes, masajeando. Daba pequeños círculos, suavemente.
Círculo… círculo… círculo.
Las punzadas fueron disminuyendo hasta desaparecer.
¿Sería muy abusivo no decirle que ya no me dolía la cabeza?
Nah.
Estuvo un rato así. No sé cuánto tiempo. Cada vez me sentía mejor y además estaba más relajado. Definitivamente tomaría unas vacaciones y las pasaría aquí en mi casa. Haría cosas con Sakura. Podríamos comprar cosas que a ella le gustaran para la casa o para su habitación. No sé si no se había dado cuenta o no lo había querido decir pero mi habitación era masculina.
Tal vez no había muchas cosas… pero yo la veía masculina. Y ella no se había quejado.
Aunque también debe de ayudar a que ahora está de blanco y no un verde obscuro.
Seh muy predecible.
-"¿Te sientes mejor?"- abrí los ojos lentamente.
-"Sí, gracias"- sonrió-"eres buena…la mejor"- rió y se inclinó para besar mi labios. Era un beso simple pero yo no pensaba dejarlo así.
Tomé entre mis dientes su labio inferior impidiendo que se levantara. Deslicé mi mano para su cuello y atraerla más hacía mi. Sus manos me acariciaban lentamente el cuello. Acaricié su boca con mis labios suavemente y me adentré en ella como si estuviera sediento y ella fuera lo único para beber.
La única droga.
La única adicción.
Mi adicción.
-"Esto es mejor que cualquier masaje"- dije sonriendo cuando necesitábamos aire y nos separamos. Rió y me acarició la mejilla.
-"Aún me debes un helado"-
Definitivamente las vacaciones eran la mejor opción.
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Sakura POV
¿Por qué lo había besado?
No estaba segura.
Mi racionalidad no funcionaba si de Shaoran se trataba.
¿Por qué había llorado como Magdalena cuando me gritó?
Tampoco lo sabía.
Mi sensibilidad se exponenciaba cuando se trataba de él.
Pero no quería pensar en eso, sólo concentrarme en la mágica situación que fue aquella la del beso y la casi pelea.
De locos ¿no?
Ahorra estaba en mi habitación buscando algo lindo que ponerme. Iríamos al parque. A comer helado.
Yummi.
Shaoran estaba hablando por teléfono. Me dijo que le iba a comunicar a Suiyei que iba a tomarse unas vacaciones, según de una semana. Para mi esas no eran vacaciones, es muy poco tiempo, pero él dice que le sabrán a gloria.
Encontré un bonito vestido veraniego de color verde. A Shaoran le gustaría.
Por lo verde.
Me puse unas zapatillas del mismo color y dejé mi pelo suelto. La ducha me había sentado genial y ahora necesitaba secarlo. Pero que mejor que al natural.
Salí de mi habitación y seguí por el pasillo hasta llegar a las escaleras. Shaoran estaba, ahí, al pie de las escaleras, esperándome.
Sonreí.
Él sonrió.
Bajé apresuradamente. En el último escalón me detuve y él me tomó de la cintura y me plantó un pequeño beso en los labios.
Creo que habíamos llegado al acuerdo mudo de besarnos cuando quisiéramos y no estaba nada mal.
Y no podía estar más de acuerdo.
-"¿Vamos?"- asentí sonriendo. Me tomó de la mano y salimos de la casa. Anduvimos por la vereda del patio hasta llegar a las grandes rejas negras de la entrada, al llegar se abrieron. Shaoran hizo un movimiento de cabeza hacia una cabina que estaba de lado derecho de la reja. No la había visto cuando entramos.
-"Buenas Tardes, Señores Li"- dijo un señor asomando la cabeza por la puerta.
-"Buenas tardes"- contesté.
-"Buenas tardes. No tardamos vamos a ir al parque"-
-"Sí, señor"-
Caminamos en silencio. Yo admiraba el lugar. Era muy tranquilo y se respiraba mucha pureza. Estábamos a una hora del centro de Hong Kong, que era donde estaban las instalaciones de las oficinas de Li Corp. Era todo muy diferente de aquí a allá. Era residencial, había casas muy grandes como la nuestra y otras muchísimo más grandes.
Aunque según Shaoran nuestra casa no era grande.
Entiéndanme, siempre viví en mi casita amarrilla donde sólo cabíamos mi papá, mi hermano y yo. Conforme fuimos creciendo el espacio se hizo más y más reducido. Pero Shaoran que creció en semejante mansión como es la de los Li. No había comparación.
Nuestros pasos nos llevaron a un hermoso parque. Era muy bonito y no muy grande, lo que me agradaba más. Había unos juegos para niños, pero ya no había ni un niño. Era algo tarde. El cielo había tomado tonos anaranjados con algunas nubes adornándolo.
Suspiré.
-"Mira, ahí está la heladería"- señalo un pequeño local, muy acogedor.
-"Buenas tardes ¿Qué desean?"- preguntó un amable señor. Se parecía a Wei… al que por cierto no he visto.
-"Yo quiero un helado doble de chocolate ¿Qué quieres, preciosa?"- me acerqué a donde estaban exhibiéndose los sabores de helados.
Vaya había muchos.
Hum.
De chocolate no, porque Shaoran ya había pedido y le podía pedir.
Vainilla parecía algo tan común…
Fresa, cereza, crema con chispas de colores...
¿Me vería muy infantil si pido ese de chispas de colores?
-"Hum… quiero uno doble de… este con chispas de colores"- sonreí. El señor asintió sonriendo.
-"Aquí tienen su pedido"- tomé mi helado y lo saboreé como niña pequeña. Esta riquísimo.
Anduvimos caminando por el parque comiendo helados. En medio del parque había un pequeño lago. Más pequeño que el del templo Tsukimine. Nos detuvimos a contemplarlo.
-"¿Ya he conseguido tu perdón?"- los dos teníamos los brazos recargados en el barandal y estábamos levemente inclinados, podía observar algunos peces. Ladeé el rostro un poco para observarlo me veía seriamente.
-"Hum… no sé"- sonreí.
-"Te compré el helado y visitamos el parque ¿No recuerdo otra cosa del trato?"- dijo sonriendo.
-"Ah sólo lo hiciste por compromiso…"- sus carcajadas se escucharon fuertemente.
-"Sí"- fruncí el ceño-"pero…"- me tomó de la cintura y me acercó a él, en un movimiento tan rápido que no lo vi venir. Me recargó sobre el barandal y ejercía una barrera con su cuerpo… tan pegado al mío.
Mis manos estaban en su pecho, palpando los músculos debajo de la delgada playera que traía.
-"Esto puede ser un perdón mucho más efectivo"- dijo en medio de pequeños besos que repartía por toda mi cara.
Suspiré.
Puede.
Sentía pequeñas descargas eléctricas ahí donde sus labios se posaban. En mi frente, en mis mejillas, en mis ojos, en mi nariz… comenzó a jugar con mis labios que ansiaban un toqué más intenso. Peor no él… recorría mi boca con la suya…
Arrugué su playera entre mis manos acercándolo más y me paré de puntitas para tener más contacto con su boca… que quitó.
Gemí.
-"Dime que me perdonas"-
-"No seas cruel"- volví acercarme pero volvió a alejarse. Lo escuché reírse.
Maldito buen besador.
-"Perdóname"-
-"Sí… bésame"- me levanté de nuevo pero esta vez no se alejó. Con mi boca pegada a la suya moviéndose al ritmo que él dictaba, buscando saborearlo. Era tan tierno a veces. Simplemente me aferraba de la cintura y poco a poco me elevaba para estar a su altura y tuviéramos más comodidad
-"Creo que estoy perdonado"- dijo cuando nos separamos a buscar un poco de aire.
-"No, aún no"- sonrió y volvimos a besarnos.
Y sí, el helado de chocolate también estaba bueno.
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Shaoran POV
Fue maravilloso nuestro paseo por el parque, desde el helado, el lago… Sakura…
Suspiré.
Ahora me encontraba en mi nueva habitación, no era ni tan grande como la que era mía ni me sentía tan cómodo.
Antes de salir al parque hablé con Suiyei y le indiqué que tomaría una vacaciones y que estaría de regresó para cerrar el contrato. Suiyei era my eficiente. Me dijo que ya tenía todo listo para el contrato y que algunas cosas se podrían retrasar una semana, las cosas que ella no pudiera hacer o firmar. Me quedaría más tranquilo si Eriol estuviera aquí para quedarse al frente de las empresas.
Pensándolo bien… no. Que no regresé.
No estoy listo ni para sus bromas… ni sermones.
Un rayo iluminó la habitación. Era increíble cómo podían cambiar las cosas tan drásticamente, en la tarde, el cielo estaba despejado y el clima era muy bueno, ahora una tormenta arrasaba.
Volteé a ver el reloj en la mesita de noche… 12 am. Increíble… de vacaciones y no podía dormir. Me levanté y me dirigí a la puerta. Tal vez un vaso de leche caliente sirviera para dormir… o una copa de Whisky. Los pasillos se iluminaban de vez en cuanto por los rayos, se veía medio tétrico. Seguí mis pasos hacia la cocina, entré tomé un vaso y fui por hielos. Abrí la puerta del refrigerador cuando escuché un sollozo. Volteé rápidamente y escudriñe la habitación. No veía nada.
Un rayo lo ilumino todo por unos segundos… lo suficiente para ver una figura acurrucada debajo de una mesa pegada a la pared.
La figura lloraba.
-"¿Sakura?"- me acerqué rápidamente, me agaché para quedar a la altura de ella. Estaba acurrucada contra la pared, tenía abrazadas las rodillas y su cabeza estaba escondida en ellas y negaba una y otra vez.
-"Por favor… señor fantasma… no me llevé…"- me mordí el labio para no reírme-"soy una niña buena… no me coma"-
-"Sakura, soy yo"-ella abrió sus ojos llorosos.
-"¡Oh, Shaoran!"- se lanzó en mi brazos, rodeó mi cuello con los suyos y se apretó contra mí.
Quedé sentado porque no esperaba que se lanzara así y yo estaba en cuclillas. Ella quedó en mi regazo como una niña con su cara escondida en mi pecho.
La acuné mientras escuchaba sus llorosos.
-"Ya, Sakura"- me apretó más fuerte-"¿Qué hacías ahí?"-
-"No podía dormir"- dijo después que respiro unas cuantas veces-"y bajé por un vaso de leche caliente"- vaya la misma idea.
-"Para dormir"- afirmé.
-"Sí… pero entonces… empezaron los rayos… y todo se veía muy tétrico…"- sonreí.
-"Y te asustaste"- movió su cabeza afirmativamente.
-"Me metí debajo de la mesa… no me atrevía a regresar a mi habitación… cuando…"-
-"Llegó el fantasma"- dije riendo.
-"¡Oye!"- levantó su cara, tenía el ceño fruncido… por lo poco que veía… y me pegó en el pecho-"no es gracioso"- regaño.
Oh, claro que sí.
Otra trueno ilumino la cocina y Sakura volvió a aferrase a mí. Con un poco de esfuerzo me levanté del piso llevándola conmigo.
-"Te llevaré a tu habitación"- la cargué por las escaleras, por los pasillos. Su habitación tenía la puerta abierta, entré y la deposité en la cama-"Listo"- me levanté y deposité un beso en su cabeza.
-"¿Shaoran?"- me llamó cuando yo ya estaba por cruzar la puerta.
-"Dime"-
-"Hum… eh… ¿Te importaría quedarte conmigo?"-
¿Me importaba?
¡Qué pregunta!
Regresé sobre mis pasos para meterme en la cama con ella, se acurrucó contra mí. Pasé mis brazos por su cintura y la apreté.
-"Gracias"-
-"Cuando quieras, preciosa"-
No tardo mucho en quedarse dormida, su respiración se volvió cada vez más lenta. No recordaba lo miedosa que era Sakura. Siempre le tuvo miedo a las cosas sobrenaturales, que seguramente existían pero no tenía porque ser malignos, y todo lo que tuviera que ver con ellos. Como la obscuridad.
Me contaba que de niña su hermano siempre le decía que había cosas ahí que ella no podía ver ¿Díganme si no es tonto? Eso no les dices a las niñas de cinco años.
Miré alrededor como pude. Esta habitación si me gustaba. Más esta cama. Tenía cinco días de vacaciones, cinco días para pasarlos aquí con Sakura.
Haría que me aceptara en esta cama siempre.
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Sakura POV
Desperté lentamente de mi sueño. Pestañeé varias veces para acostumbrarme a la luz, traté de moverme pero no podía… alguien me tenía sujeta por la cintura…
Hum…
Esto ya me había pasado.
Enfoqué a mi opresor. Su melena castaña caía graciosamente en su frente, con unos mechones tapando sus ojos. Su expresión era tranquila al igual que su respiración. Ayer no había notado que no traía nada que tapara su pecho…
Oh… tenía un pecho magnifico…
Sus fuertes brazos me rodeaban de manera que me hacían sentir segura… Mis manos estaban en su pecho, casualmente claro, así que con un dedo comencé a trazar círculos y formas irregulares en él… también marcaba cada musculo que estaba a mi alcancé… no era mucho… el me seguía sujetando fuertemente…
Me alegraba que ayer me lo hubiera encontrado en la cocina… fue estúpido de mi parte salir de aquí sabiendo que no soportaría volver… pase por su puerta pero no creía buena idea despertarlo. Por la tarde había tenido dolor de cabeza y se veía tan cansado, que no lo quise molestar y me fui directo a la cocina.
Tonta.
-"No hagas eso"- levanté mi vista ante la voz ronca que me sobresalto.
-"¿Qué?"- pregunté inocentemente. Abrió sus ojos almendrados… aunque ahora tenía oro fundido que se me hacía conocido.
Oh… que lindos ojos…
-"Esto"- dijo al momento que tomaba mi mano que dibujaba círculos-"me está volviendo loco"-
-"Oh"-
Así que por eso se me hacía conocido el cambio de color de sus ojos. Me sonrojé de inmediato.
-"Disculpa"- dije tímida, sonrió pícaramente. En un movimiento me encontraba debajo de su cuerpo. Jadeé.
-"Sería justo que yo pudiera hacer lo mismo ¿No?"-
-"Sí"- apreté con fuerza mi boca. Yo y mi inconsciente. Al parecer éramos totalmente dos personas diferentes porque YO NO HABIA DICHO ESO.
Las fuertes carcajadas de Shaoran me estremecieron. Estaba debajo de su cuerpo y el tiembla así como si no fuera la gran cosa. Su pecho subía y bajaba en el mío y ahora era más consiente que antes lo pegados que estábamos. Cada parte de mi se rozo con cada parte de él. Gemí sin poder evitarlo y cerré los ojos por la vergüenza.
Shaoran dejo de reírse.
-"Vaya… me encanta esa expresión tuya"- susurró. Abrí los ojos lentamente-"y más… si soy yo el que la causa"-
Sus labios se unieron a los míos en un parpadeo. El tiempo se detuvo y toda mi atención estaba concentrada en él.
Sus labios moviéndose sobre los míos… su brazo rodeando mi cintura… el otro subiendo lentamente por mi pierna… sus cabellos entre mis dedos…
Él.
-"Señora ¿Esta despierta?"- la voz de Ailina nos sacó de transe. Bufé y dirigí mi mirada a la puerta.
-"¿Si no contesto se irá?"- pregunté con voz trémula. Su risa me obligo a mirarlo.
-"Quién sabe"- dijo mientras empezaba un sendero de besos desde mi boca hasta el cuello-"puedes intentarlo y a ver qué pasa"- decidí que tenía razón.
De nuevo me encerré en mi mundo en el que no existía nadie más… solté una risa cuando Shaoran me mordió el cuello.
-"¿Señora?"-
Bufé.
-"Ya sabe que estás aquí… ¿Para qué te ríes?"- lo miré y estaba de lo más divertido. Alcé una ceja.
-"Fue tu culpa"- susurré… aunque no sirviera de nada. Fruncí el ceño y lo señale acusador.
-"¿Mí culpa?"- preguntó con aire inocentón.
-"Sabes perfectamente donde tengo cosquillas… ¿Qué no? Como si no me conocieras"- sonrió descaradamente.
No lo vi venir. Solté un gemido cuando su mano se puso ahí en una parte específica de mi muslo.
-"Sí, tienes razón… te conozco muy bien"-
¿Era justo?
No.
Y aún así me encantaba.
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Shaoran POV
No sabía que había pasado hoy en la mañana…
Bueno… sabía qué no paso…
Pero me intrigaba cómo había llegado a esa situación…
Era obvio que no le molestaba –y menos a mi- los besos y muestras de cariño, las palabras bonitas y esas cosas. En la casa de mi madre descubrí su deseo por mí y mi deseo por ella. Y no era nada malo… estábamos casados, no debería haber algún problema ¿Verdad?
Además entre dos personas que se desean debería de haber algo que haga fluir el deseo y sobre todo complacerlo. Y lo único que se me ocurre es poseyéndola.
Los besos ayudan, sí, pero no lo suficiente. Y este calor… ok… calentura ya no la soportaba. Y podría asegurar que ella tampoco.
Tal vez después de eso podría averiguar que eran todos estos sentimientos concentrados en mi interior que peleaban por estallar sin poder hacerlo. Tantas sensaciones juntas no eran buenas para mí. Porque no las entendía.
Nunca había sentido esta gama de emociones… nunca. Y todas ellas necesitaban al que las catalizara y la única que podría hacer eso era Sakura, dado que todas estas cosas las empecé a sentir cuando la volví a ver.
Era la culpable.
Y era capaz de proveer el método y -sobre todo-la solución.
Sonreí cuando la vi entrar en mi estudio. Traía una bandeja consigo pero lo más importante era el increíble vestido que le sentaba tan bien.
-"Hola"- saludé.
-"Hola, pensé que quizás querrías algo"- levantó un poco la bandeja que traía. Unas pequeñas tasas con unas galletitas.
-"Espero que eso lo haya hecho Ailina"- dije con algo de dramatismo, sonrió con ganas.
-"Si las hizo ella"- las dejo en el escritorio-"no puedo creer que estés de vacaciones y sigas trabajando"- hizo una mueca al ver los papeles desperdigados.
-"No son cosas del trabajo"- busqué entre ellos y encontré el que me interesaba-"he estado buscando cosas que hacer"- sonreí entre dientes-"hoy en la mañana me puse a pensar que podríamos hacer en esta semana que tengo libre y descubrí… que no tenía la menor idea de adonde llevarte"- reí.
Se acercó más y paso una de sus manos por mis cabellos. Me sonrió.
-"Podemos ir adonde acostumbras ir"-
-"Cariño, la oficina no está en nuestros planes"- arrugó la frente.
-"¿No ibas a otros lugares? "- levanté una ceja, creo que los bares y antros no era una buena idea.
-"No, a ningún lado"- se rió de mí. Quitó algunos papeles del escritorio y se sentó ahí donde había despejado. Posé mi mano en su rodilla.
-"¿Qué tienes planeado?"-
Sonreí.
La pasaríamos genial.
Porque tenía muchas cosas planeadas.
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Sakura POV
Sentí el agua deslizarse por mi cuerpo. Suspiré recordado… habían sido cuatro días geniales.
Shaoran si planeaba bien las cosas.
Fuimos al parque de diversiones, a muchos templos, desayunamos, comimos y cenamos en lugares diferentes por toda la ciudad. La cena de ayer había sido la mejor. En ese lugar tan intimo, con la música… las velas…
Lindo.
Comimos mucho helado, en cada heladería por la que pasábamos nos deteníamos a probarlo. Tenías por el momento cinco en el top y dos favoritas. Caminamos por la ciudad, por los mercados de artesanías (en donde compre un montón de cosas que no sirven para nada), fuimos a los centros comerciales a comprar cosas para la casa, cosas que a mí me gustaran, al igual compré tanta cosa. También me compre algo de ropa. No mucha la verdad. Pero Shaoran sí compro unos suéteres que se le veían…
Uy
Hicimos muchas cosas… muchas… tanto que parecíamos un matrimonio de verdad. No besábamos aquí y allá… aunque no habíamos llegado a mucho más… cada vez que llegábamos a casa, estábamos tan cansados que nada había pasado.
Y deseaba que pasara algo.
Quería deshacerme del revoltijo de emociones apretujadas en mi pecho y cada vez que nos besábamos sentía como si todo estuviera en calma. Mucha calma… se siente como el mar después de una gran tormenta. Y tenía la ligera sospecha de que se trataba de él.
Cerré la llave del agua pero me quedé unos momentos ahí, quieta, después de un momento corrí la cortina y salí para tomar la toalla que estaba a unos pasos de mí. Cuando la puerta se abrió.
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Shaoran POV
El día de hoy habíamos decidido no salir a ningún lado. Al menos no hasta la noche donde tenía reservación en uno de los restaurantes más lujosos y más románticos –según mis fuentes- de Hong Kong.
Subí rápidamente las escaleras para darme un baño. Me dirigí por costumbre a mi habitación, dado que seguía durmiendo ahí y las últimas veces me había bañado ahí.
Entré, me deshice de mis tenis y me quite la playera. Abrí la puerta del baño y quedé totalmente… idiota.
-"¡Shaoran!"- gritó.
Su voz era lo último a lo que le estaba prestando atención. Miles de gotas se resbalaban por su cuerpo. Todo su cuerpo. Caían del cabello, recorrían sus pechos, bajaban por su abdomen y recorrían sus piernas.
Gloriosos cuerpo.
Y quería que fuera mío.
No soporté más… acorte las distancia tan rápido como pude y la estreche en mis brazos. Gimió por la sorpresa. Y yo gemí al sentir sus pechos contra el mío.
-"Ya no lo soporto"- dije en un ronco susurro. Su rostro estaba totalmente sonrojado.
-"¿Qué?"- preguntó mientras miraba su cara. Sus mejillas teñidas de rojo, sus labios entreabiertos, sus largas pestañas, sus hermosos ojos… Recorrió su labio inferior con su lengua en un intento de humectarla…
Provocarme.
-"Esto"- dije al momento en que juntaba mis labios con los suyos en un intento de hacer que mi bestia interna dejara de rugir y reclamarla. Bebí de sus labios tanto como pude. No separamos para tomar un poco de aire… y la volví a besar. No tardo en rodearme el cuello con los brazos y levantarse en puntitas para estar más a mi altura. La tomé de la cintura y la levanté. Rodeó mi cintura con sus piernas y si aún tenía algo de autocontrol se esfumó tan sólo con tenerla así para mí.
Me dirigí a la habitación y la acosté contra la cama. No la deje de besar en ningún momento, sus labios tibios, dulces y suaves se amoldaban de manera tan increíble a los míos. Encajaban. Se pertenecían.
Ella me pertenecía.
Mis manos recorrieron con avidez sus piernas y mi boca acariciaba la suya con pasión y hambre. Sus manos recorrían mi espalda mandando escalofríos a mi parte central. Dejé un momento su boca para bajar por su cuello y entretenme ahí por un rato, soltó una risita que fue seguida de un gemido al morder su lóbulo.
-"Sigues siendo igual de deliciosa"- le susurré. Ladeó el rostro para mirarme.
-"Deberíamos probar si tu sabor ha cambiado"- era una invitación con toda regla. Gemí y me estremecí por la expectación.
Pero algo tiene que salir mal.
-"Señor ¿Está ahí?"- los dos bufamos.
-"No le contestes"- dijo ella muestras me mordía la barbilla. Era muy tentador.
-"Señor, es Wei. Le habla por teléfono"- por reacción estiré el brazo por encima de nosotros y tomé el teléfono que estaba en la mesita que estaba al lado de la cama.
-"Ash"-se quejó Sakura.
-"Wei"-
-"Señor… ha habido complicaciones, hay peligro… estamos en el hospital"-
Me quedé congelado.
No, por favor.
No, mi bebé no.
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Notas de autora: Hola!!!!!!!!!!!!! Cómo están? Aqui está otro capítulo....
Gracias a todas las personas que me leen. Espero que les guste el capítulo.
Gracias a: Beautfly92, Maring, LMUNdine, Petu93, Reiko-01, darkmaho, (sipi es obvio), Nanita09 (oh sí exaspera), Amatista1986, Ifanycka (bienvenida a mis locuras), oOSakuritah-LiOo (bienvenida, como dije, a mis locuras), Beatriz Ventura (mellizos... muy buena), Almu24 (yo también quiero uno), chifuni-chan, Hik-chan (yo también quiero un esposo así) , lah-pauh, Leoni Tao91, oOGraceO.o...
Jli-Kinoli: es bastante egolatra pero... ¿tiene de donde, no? jajaja no te dije viajada... tal vez un poco... jajaja... ¿acción? Ya habrá... ya hubo... Gracias... espero que te guste este capítulo...
NithaF: qué bueno que te gustó lo del beso... lo hice muchas veces.., hasta me convenció... jejeje... aqui están más escenas de SYS...ohh ya hay problemas...¿podrías ayudar con tu lado sádico contra mis maestros? jajaja
Gracias a todas las personas.... gracias....
espero que les guste...
Nos vemos...
Kary
