Hola gente! Primero que nada me gustaria disculparme por no haber subido el siguiente cap! pero es que mi laptop sufrio un da;o por un virus y perdi todos los documentos en ella! D:( Y no fue si no hasta ayer que con la ayuda de mi hermana mayor logre acomodar la laptop que no queria funcionar! y pues... yeah U_U

ADVERTENCIA: Este cap contiene escenas intimas fuertes y descriptivas! so lean bojo su propio riesgo!

Dejenme saber su opinion en forma de Reviews!

Declaimer: Nada de esto me pertenece. Solo Jadia! y el plot!


Capítulo 6

Su beso fue apenas un roce de labios, probando, tanteando, haciéndola frustrarse por un contacto más completo, hasta que sus uñas no se clavaron en sus hombros, protestando, Loki no intensifico el beso, sus bocas completamente unidas, saboreándose, reclamando su dulzura; él no recordaba que besarla fuera tan intenso y excitante, pero así era... aunque ella seguía sin saber cómo besar, eventualmente lo imitó, y él la guio, enseñándole como debía hacerlo. Solo para descubrir que era una alumna aventajada y aprendía rápido, aunque no lo hiciera del todo bien, su entusiasmo era contagioso.

Separo su boca de la suya, para permitirle tomar aliento, pero ella protesto débilmente, buscando sus labios inconscientemente por mas, su rostro sonrojado. Era simplemente demasiado para resistirse, sobre todo cuando ya llevaba días enteros muriéndose por probarla y negándose aquel placer delicioso. Ahora le pareció una estupidez.

—Paciencia... — susurro contra su boca en forma de fresa, ahora mas rosada, hinchada y húmeda por sus besos.

Cargándola en sus brazos por la cintura, la llevo a la cama, deteniéndose para besarla una vez más con pura intensidad y pasión, seduciéndola para que no fuera consciente de nada más que no fuera él; puso una rodilla sobre la superficie de la cama de sabanas color marfil, movió uno de sus brazo que rodeaba su pequeña cintura y lo coloco sobre la espalda de ella, para a continuación descender con ella sobre el colchón, quedaron en una posición sumamente intima.

Debido al brazo que rodeaba su cintura, esto elevaba su torso haciendo que sus senos se apretaran contra su pecho masculino, su estomago se encontraba con el suyo permitiéndole sentir todos los músculos de su abdomen y sus piernas entrelazadas, dejaban su miembro excitado en la unión de sus muslos. Con su otro brazo se apoyo en la cama, levantándose ligeramente sobre ella bajo la mirada a su cara, y la encontró mirándolo desconcertada y sumamente nerviosa.

—¿Q-que haces?— le susurro parpadeando para salir del aturdimiento en el que había caído gracias a sus besos.

Él no pudo evitar sonreír con burla, sus ojos verdes chispearon fijos en los suyos negros.

—Creí que era algo obvio... aparentemente, no lo es— comento sonriendo con malicia.

Luego movió sus caderas de modo que ella pudiera sentir su erección en su parte más femenina. Sus ojos se abrieron como platos, e inspiro con brusquedad al sentirlo entre sus piernas, incrédula; sus latidos cardiacos aumentaron al darse cuenta de la situación en la que se encontraba, sus sentidos volvieron a ella como un cubo de agua fría, y lo miro con una mezcla de miedo y nerviosismo. Intento moverse para alejarse un poco de aquella posición que le resultaba tan dominante sobre su persona, y noto alarmada que estaba recostada en su cama, y de paso cada vez que hacia un movimiento para alejarse de su contacto, solo conseguía frotarse contra aquel bulto duro y caliente que era su miembro.

Se detuvo bruscamente y su rostro ardió como una manzana madura. Puso sus palmas contra su pecho musculoso de piel blanca, por un momento olvido que era lo que quería hacer debido al contacto con su pecho de músculos de acero que podía sentir bajo la piel, luego recobro la compostura e intento empujarlo para alejarlo de sí misma, sin éxito... él era como una roca grande inamovible. No se movería a menos que él mismo así lo quisiera, y no parecía haber muchas esperanzas de que eso sucediera.

Loki la miraba divertido, viendo su al principio sutil, luego más evidente esfuerzo por apartarlo de ella; su primer intento solo había conseguido que sus caderas curvilíneas se frotaran contra su miembro, algo que lo había excitado de sobremanera, el segundo intento consistió en apartarlo empujando con sus pequeñas manos su ancho pecho musculoso, no consiguió moverlo ni un milímetro.

Jadia comenzó a desesperarse. No había ninguna posibilidad de escaparse, el poseía demasiada fuerza, y ella no tenía la suficiente como para luchar, nuevamente estaba atrapada por un hombre que quería algo de ella que no sabía si podía darle, o si siquiera quería. Giro su cabeza a un lado, su mejilla acarició las sabanas, no quería verlo a los ojos, porque tenía miedo de largarse a llorar.

—¿E-es este mi castigo... ?—pregunto en voz baja, clavando sus uña en las palmas de sus manos para mantener el control sobre sí misma.

Él la observo largo y tendido, en silencio.

—Deberías de verlo más como algo que nos proporcionara placer a ambos— comento al fin, mirándola con detenimiento para validar su reacción, como ella no lo miro, su voz se volvió dura como el acero. —Mírame cuando te hablo.

Ella se forzó a mirarlo, trabando sus ojos oscuros brillantes por las lágrimas contenidas con aquellos verdes claros que parecían inaccesibles.

—¿Vas a forzarme... ?—interrogo con voz ahogada, sus labios temblaron y los mordió con fuerza haciéndose sangrar sin querer, para evitar perder el poco control que poseía. Parpadeo para aclarase la vista.

Loki apretó los labios hasta formar una fina line blanca. Sus ojos se encendieron con fuego.

—No. Yo no tengo necesidad de forzarte... — retiro una lágrima que escapo por el rabillo de su ojo. Su siguiente comentario la desconcertó. —Puedo hacer reaccionar a tu cuerpo y proporcionarle un placer desconocidos sin recurrir a la fuerza.

Jadia lo miro confundida, pero sus palabras hicieron mella en ella.

—¿Aun cuando yo no lo desee?— su mirada nunca abandono la suya. —Incluso entonces, ¿no me estarías forzando de una manera u otra?

Permaneció en silencio por unos segundos, antes de responder.

—¿Realmente crees que te dejaría ir? ¿Que contemplaría la más mínima posibilidad de regresarte a la Tierra? ¿Y que podrías continuar con tu vida como si nada hubiera sucedido, si no te toco y regresas intacta?— pregunto con voz inexpresiva, su respuesta estaba allí brillando débilmente en sus ojos, la esperanza. Su voz se volvió dura y posesiva. —No. Yo jamás te dejare ir de mi lado, me perteneces... no importa cuántas veces intestes escapar y alejarte de mí, yo siempre te encontrare y te traeré de vuelta.

Ella contuvo el aliento ante sus palabras, al mismo tiempo que lo dicho por él mataba su última esperanza, también nacía una sensación nueva de pertenecer a alguien, de saberse querida aunque fuera de una forma tan egoísta.

—Tu vida ya no está más en la Tierra, Jadia— declaro con voz dura, sus ojos se volvieron peligrosamente oscuros. —Sera mejor que vayas olvidándote de eso, porque nunca volverás allí.

Ella abrió la boca sorprendida, y tomando esa acción erróneamente como protesta, Loki bajo la cabeza y tomo sus labios en un beso feroz y demandante, acallando la posible queja que pudiera emitir; su boca saqueaba la suya sin detenerse, queriendo dejarle bien claro a esa mujer quien era su dueño, contrario a lo que esperaba, su cuerpo pequeño se relajo bajo el suyo mas grande, sus labios blandos y amables, no protestaron en lo absoluto, solo respondieron a su abrasiva invasión con dulzura delicada, poco tiempo después su beso se suavizo. Su lengua tanteó su boca, pidiendo la entrada a la cavernosidad húmeda y oscura de ella, y aunque con indecisión, Jadia separo los labios para dejarlo entrar, al instante se estremeció por el placer que le provocaba, se aventuro a acariciar su lengua con la suya tímidamente en una baile que la dejo sin aliento y con un cosquilleo por todo su cuerpo. Gimió en su boca.

—Solo yo puedo tocarte y tomar todos los placeres que de tu cuerpo— amenazo roncamente, respirando con fuerza, la mirada peligrosa no se había marchado de su rostro. —¿Me lo negaras?

Jadia sabía que aunque quisiera no podía rechazarlo, porque como bien había dicho ya su vida no estaba en la Tierra, nadie ni nada la esperaba allí así que no tenía sentido resistirse a su posesión, y ella realmente no quería resistirse, nunca había querido hacerlo porque con él se sentía más viva que nunca. Él la hacía sentir. Y por el momento era suficiente.

—No... yo... — dudo antes de pronunciar las siguientes palabras, que la atarían irrevocablemente a él. —Yo... solo tu... solo contigo yaceré...

Loki sintió su sangre hervir al oír sus palabras susurradas con voz ronca, sus ojos vieron la aceptación y el rendimiento en la mirada de ella, pero también vio deseo e incertidumbre. Gruño con satisfacción, antes de tomar nuevamente sus labios, queriendo saborearla en profundidad; movió su mano izquierda bajando por su costado, rozando ligeramente su pecho, siguió pasando por su cadera hasta llegar a su rodilla, donde tomo el vestido gris y comenzó a levantarlo, las yemas de sus dedos rozaban su suave piel a medida que subía llevando el vestido con él. Y todo el tiempo ella se estremecía delicadamente.

Se elevo un poco sobre ella, para poder retirarlo de su pequeño y esbelto cuerpo femenino, lo tiro a un lado con descuido, luego concentro su mirada ardiente sobre ella; Antes ya la había visto desnuda, cuando ella se bañaba, pero había sido de lejos, esa vez sin embargo la tenía frente a sí, y podía admirarla mejor, tomando con sus manos sus muñecas le levanto los brazos por encima de su cabeza y las retuvo allí con una sola mano. Su piel color miel dorada brillaba bajo la débil luz del cuarto, sus pechos pequeños pero indudablemente erguidos y bien formados estaban coronados con pezones canela, no pudo resistir la tentación de tocarlos con su mano, sus dedos trazaron con lentitud la curva del pecho maravillándose por la suavidad satinada de su tacto, ella se estremeció pero no intento apartarse de su toque, sin embargo permanecía algo tensa. Finalmente su dedo toco su pezón, la caricia le hizo contener la respiración, al sentir un delicioso cosquilleo en ese lugar, mordió su labio inferior conteniéndose de hacer ningún ruido; pero no pudo hacerlo más cuando el bajo su cabeza de cabellos negros sobre su seno y tomo el pezón en la cavernosidad de su boca caliente y húmeda, cuando lo succiono, Jadia grito arqueándose contra él, intento librar sus brazos para poder tomar su cabeza y acercarlo más a sí, pero le fue imposible, el agarre era irrompible.

Loki sonrió con satisfacción. Se tomo su tiempo en su seno saboreándolo, alternando la succión con lametazos, y sintiéndola retorcerse bajo su cuerpo, gimiendo suavemente; con una última pasada de su lengua, dirigió su boca al otro pecho, prodigándole las mismas atenciones pero sin descuidar el anterior, ya que continuó jugando con ese entre sus dedos; cuando al fin se retiro, Jadia sollozo girando su rostro contra su hombro masculino, su respiración salía en jadeos y el corazón pareció querer estallarle en el pecho, el calor se había extendido desde sus pechos al vientre, donde residía en la unión de sus muslos, quemándola de una necesidad desconocida, quería cerrarlos y encogerse en una bola hasta que pasara esa monstruosa necesidad sin embargo le era imposible con él aun encima de ella.

—Por favor... no puedo mas... — suplico entrecortadamente, su cuerpo temblaba deseoso de más atenciones pero ella sentía que no podría soportarlo.

—Sí que puedes y lo harás... — aseguro con voz ronca de deseo, ella estaba resultando más dulce y atractiva por momentos, su desinhibida reacción ante sus caricias lo excitaba de sobremanera.

Tomo sus labios una vez más, disfrutando de la sensación de sus pechos desnudos contra su torso, con la mano bajo por su estómago hasta el fino pedazo de tela que lo separaba de su feminidad y con sus dedos bordeo la cinturilla antes de arrancarlo rasgándolo con pura satisfacción, nada se interpondría en su camino. Ella lo sintió romper sus braguitas blancas, dejándola completamente expuesta a él, pero estaba demasiado inmersa en sus labios cálidos como para prestar mucha atención a ello, hasta que sus dedos tantearon el botón entre sus piernas, Jadia saltó esquivando su toque pero el apretón de acero en sus muñecas no la dejo moverse más.

—Déjame ver tu rostro— demandó con rudeza, él quería ver todas y cada unas de las expresiones de placer en su cara.

Aun avergonzada ella dejo de ocultarse contra su hombro y conecto sus miradas, su rostro sonrojado y ojos turbios de deseo lo excitaron, cuando empezó a acariciarla nuevamente entre los muslos ella gimió arqueando su cuerpo de nuevo, se retorció a medida que el placer le recorría el cuerpo, soltó un ruidito inentendible y sollozo cuando el placer se hizo insoportable, lucho para librar sus brazos del agarre y elevo las caderas acompasándose a su ritmo, giro la cabeza de un lado a otro con los ojos fuertemente cerrados hasta que fue demasiado, arqueándose contra él su cuerpo se fragmento, gritando mientras tenía su primer orgasmo.

Todo el tiempo Loki la observó con ojos ardientes y una sonrisa arrogante pintada en sus cincelados labios; el cuerpo de ella temblaba con espasmos residuales del orgasmo, luego se quedo tendida débilmente en la cama, con la respiración entrecortada saliendo en pequeños jadeos, él libero el agarre de sus brazos. Pero aun no estaba ni remotamente satisfecho, le había dado placer obteniéndolo él también con solo verla, pero estaba muy lejos de haber terminado con ella. Solo había aplazado el acoplamiento con juegos previos, deliciosos, pero juegos al fin. Cuando sus dedos volvieron a sondear el botón ya sensibilizado, Jadia dio un respigón y sus pestañas revolotearon, alzando la mirada cansada y satisfecha hacia sus ojos verdes, oscuros por el deseo.

—Aun no hemos acabado, pequeña— aseguro él.

Tanteando mas allá hasta tocar la abertura de su cuerpo que ya estaba húmeda y resbaladiza con los jugos de su orgasmo previo. Su miembro latía necesitando enterrarse plenamente en ese lugar oscuro y acogedor, pero apretando los dientes se contuvo una vez más. Deslizo un dedo en su interior, y Jadia gimió débilmente, estremeciéndose con delicadeza, y él noto que ella como había predicho el primer día que la vio, era bastante estrecha y eso podía llegar a ser un problema ya que él no era nada pequeño, su tamaño era considerable en especial cuando estaba tan excitado como ahora. Cuando interno el segundo dedo y los inserto aun más adentro, se detuvo bruscamente al descubrir algo con lo que no había contado. Una barrera natural. La incredulidad se abrió paso dentro de él, la miro con el asombro pintado en la cara.

—¿Eres virgen?

Jadia había estado aturdida por el placer acontecido, aun así había notado las nuevas caricias que él le prodigó, excitándola de nuevo, haciéndola sonroja por su reacción tan desinhibida. Cuando deslizo el segundo dedo en su interior estirándola contuvo un nuevo gemido, pero sus siguientes palabras la sacaron del aturdimiento del placer por completo. Su mirada de ojos oscuros se encontró con los verdes y su incredulidad.

—S-si... yo... — tartamudeo mortificada, desviando la vista avergonzada. El sentido común estaba regresando y lo que hasta ahora habían hecho la hizo querer esconderse en un rincón oscuro.

Loki estaba atónito por la noticia, ciertamente no se lo había esperado; había creído que ella simplemente carecía de experiencia y que no le había gustado el sexo con anterioridad por alguna causa, pero ahora esa nueva condición explicaba su reserva y el que no pudiera ocultar ninguna de sus reacciones a sus caricias... era porque no sabía cómo, nunca nadie la había tocado del modo en el que él lo había hecho hasta ahora, su cuerpo era totalmente casto y puro, ella realmente era inocente. Cuando logro asimilar esa bomba de noticia, una sonrisa perversa y sensual apareció en sus labios, ningún otro hombre la había poseído, y ahora él sería el único en tomarla y hacerla mujer. No podía ser mejor, ella no podía ser más suya que ahora.

—Interesante... solo vas a ser mía, nadie más te ha tocado ni te tocara aparte de mi.

No le dejo responder, apoderándose de su boca con renovada intensidad, comenzó a excitarla nuevamente con caricias expertas, hasta que se retorció bajo él jadeante y los brazos lo rodearon por los hombros; sus dedos dentro de ella la masajeaban haciendo que su vientre se contrajera alrededor de ellos, Loki trataba de contener su deseo pero se le estaba haciendo difícil, los días de abstinencia le estaban cobrando caro en ese momento, el solo hecho de enterarse de su virginidad había aumentado el ansia por enterrarse en ella y reclamarla como suya. Cuando la hizo gritar con su segundo orgasmo, se quito sus propios pantalones negros que lo restringían y su miembro excitado quedo libre, el deseo corría fuerte por sus venas al tener todo su cuerpo en contacto con el suave y femenino de ella; se instalo en su abertura estremeciéndose al sentir sus jugos cálidos y húmedos en la punta de su miembro.

Ella abrió los ojos y los trabó con los verdes ya oscuros y llenos de deseo contenido. Turbada bajo la vista a su miembro, y abrió los ojos como platos al ver su tamaño, él no había lucido así antes.

—Es... es demasiado grande, no vas a entrar— susurro con miedo, su tamaño la aterrorizaba. —No podre acogerte dentro de mi... es imposible.

Él tomo su rostro con sus manos y la hizo mirarlo a la cara, luego la beso hasta hacerla gemir.

—Tu cuerpo es elástico, podrás acogerme en tu interior Jadia— le aseguro, pero para sus adentro agrego que ella era muy estrecha y probablemente le dolería un montón, porque él era grande y su virginidad no lo hacía todo más fácil.

La punta de su miembro excitado comenzó a entrar en su apretada funda de terciopelo ardiente, y cada milímetro que ingresaba era una dulce tortura por lo apretada y caliente que ella estaba, todo él quería entrar de un solo movimiento en ella y empujar hasta llegar al clímax, pero si lo hacía seguramente la lastimaría mas allá de un arreglo con el brutal acto. Y Loki no deseaba extinguir la luz de su mirada con un acto violento que sería doloroso para ella, por más egoísta que fuera con otras cosas, nunca lo había sido en el dormitorio, y no empezaría ahora.

—Loki, por favor, no me hagas daño... — suplico Jadia jadeante, mientras sentía como su miembro entraba en ella, estirándola hasta el punto en que quemaba un poco, sus manos se tensaron sobre sus hombros musculosos.

Loki no pudo decir palabra, porque no quería mentirle, la iba a lastimar mucho pero al final esperaba que el placer borrara el dolor, porque nunca antes había tomado a una mujer virgen y menos una humana. La punta de su miembro toco la barrera que indicaba su castidad, trabo sus ojos verdes llenos de deseo en los turbados ojos negros de ella que contenían miedo y deseo por igual, antes de romper su barrera de inocencia con una poderosa estocada.

Cuando él traspaso su virginidad, Jadia gritó sintiendo el dolor propagarse, clavo las uñas en sus hombros, lloriqueando e intento alejarse de aquella invasión tan monstruosa que sentía la partiría en dos de un momento a otro, pero el movimiento solo lo impulsaba más dentro de ella; las lagrimas bajaban por su rostro mojando sus cabellos ya húmedos de sudor. Loki maldijo obscenamente cuando entro por completo en su funda de terciopelo ardiente y húmeda, era condenadamente apretada y quería mecerse contra ella pero apretó los diente e hizo un esfuerzo sobre humano para controlarse, sentía su pequeño cuerpo estremecerse por los sollozos y el dolor, ella debía mantenerse quieto o no funcionaria; la abrazo contra su cuerpo posando su cara con la suya, mejilla contra mejilla y le hablo al oído intentando calmarla. Sus sollozos lo mataban.

—Detente pequeña, deja que tu cuerpo se acostumbre al mío... el dolor pasara...

Jadia enterró la cara contra su cuello forzando a su cuerpo a quedarse quieto, el movimiento casi la hizo perder el sentido pero tomo varias bocanadas de aire intentando evitarlo. Él la beso en el cuello, luego subió por este hasta alcanzar sus labios en forma de fresa, su boca tomo la suya en un dulce beso que pretendía distraerla y excitarla al mismo tiempo, toda la maestría de años pasados la utilizó para aplacarla, succiono sus pechos e inserto la mano entre sus muslos acariciándola, hasta que dejo de llorar poco a poco, y sus caderas se agitaron. Ella gimió suavemente y él sonrió. Llevo su boca al cuello donde lamió la piel sensible allí y luego la mordió y succiono, dejando allí su marca, ella soltó un gritito ahogado.

—Loki... — gimoteo, removiéndose bajo su cuerpo, el dolor desapareciendo y siendo reemplazado por un delicioso y desconocido placer.

Loki comenzó a mover sus caderas contra ella con suavidad, sintiéndola arquearse contra él, la tomo de las caderas para penetrarla más hondo y profundo, tanto como pudiera llegar; el sudor corría por su rostro y cuerpo, al igual que en el de ella. Sentía su pequeña boca recorrer su mandíbula con dulces y suaves besos, mientras sus manos tanteaban su espalda acariciando los abultados músculos, sus uñas raspaban su piel con suavidad provocándole escalofríos y estremecimientos de placer, que poco a poco minaban su control.

Ella suspiro, jadeo y gimió, apretándose contra su cuerpo musculoso, deleitándose en lo masculino que resultaba y en lo placentero y sensual que eran sus embestidas, el placer había dejado atrás al dolor, y aunque él la estiraba hasta un punto alarmante, no lo rechazo, simplemente se acoplo al ritmo suave que tomo; pero a medida que aumento la excitación de ambos, sus embistes se profundizaron y volvieron más fuertes, los dedos que tomaban sus caderas se apretaron pero sin hacerle daño alguno. Loki gruño en su oído, y ella mordió su cuello con apenas fuerza suficiente para hacérselo sentir, luego su húmeda lengua lo lamió a lo largo saboreando su piel salobre, eso lo descontrolo casi por completo.

Jadia se estremeció cuando un espasmo de placer la recorrió, contrayendo su vientre alrededor de el miembro de él; Loki la beso hambriento, devorando sus labios con los suyos a medida que sus embestidas aumentaron, su resbaladiza entrada y el calor de su cuerpo al rozarse lo volvieron loco, la hizo poner sus piernas alrededor de su cintura, y ambos gimieron, la posición había aumentado la penetración, y los jadeos de ambos eran claramente audibles en la habitación. Sus manos tomaron los pechos de ella frotando sus pezones hasta volverlos dos botones duros, no pudo evitar succionarlos con su ardiente boca, y ella emitió un ruidito a medias entre un gemido y un sollozo; cuando la penetro con fuerza Jadia no pudo controlarse y se corrió en sus brazos, gritando su nombre mientras sollozaba de placer y su cuerpo se sacudía sin control en un espasmo violento.

Al sentirla llegar al clímax, su vientre lo apretó de tal manera que Loki perdió por completo el control y acelero las embestidas, hasta que su miembro se sacudió con fuerza mandando una bola de fuego por todo su cuerpo que desboco en su sexo, al instante siguiente libero su semilla caliente en el tibio interior de ella, estremeciéndose por el demoledor placer de su unión. La beso con ferocidad, mientras sentía la completa liberación de su simiente y las oleadas de espasmos de placer creciente que ella experimentaba mientras se aferraba a él con desesperación. El orgasmo era el más intenso que hubiera tenido jamás.

Ambos estaban perdidos en su mutua pasión.


So... aqui esta! espero les haya gustado!