Desperté otra vez desnuda, con el moño y mi nuca adolorida, ni siquiera estaba segura de en dónde me encontraba, el sujeto estaba sentado en una especie silla disfrutando del espectáculo que hacía para cubrir mi desdichado cuerpo.
-Que linda mascota, ahora tiene pánico escénico – le enseñé el dedo medio en cuanto lo dijo y eso le quitó la linda sonrisa de la cara.
-Si tuvieras una vida tendrías bagstante diversión – ladré sintiéndome peor al no poder contener mi pánico y eso lo hiso sonreír más.
-Es interesante como esa aberración tuya por tus defectos es la causante del 'bags'- La sangre se me heló – Te cantaban 'la chica Starbags' en la primaria, la letra era muy pegajosa – un acosador, solo podía ser eso, un acosador psicópata de la primaria.
-No sé de qué hablas – solo podía defenderme antes de aceptar semejante verdad.
El sujeto se levantó del asiento como un gato perezoso y clavó su fría mirada en mí – a tu novio le gusta cantarlo cada vez que se revuelca con otra – las lágrimas se estrellaron contra mis párpados luchando por salir, no lo permitiría, sabía que este sujeto me quería agarrar por algún lado débil; no lo permitiré.
-Es una pena mascota, solo te quedan dos días, me sorprende cómo han transcurrido y solo te haces más problemática – lo miré con furia y él solo se encogió de hombros – Alimentarte me divierte, llevarte al baño es algo desagradable pero supongo que la parte del baño tiene sus beneficios –
Estallé, fui por la silla y se la lancé con tanta fuerza que luego solo podía sostenerme de rodillas al suelo, obviamente no le había dado al bagstardo animal pero algo en su cara había cambiado.
-Aquí es cuando pataleas y lloras como una posesa –
Grité tan fuerte como pude y como dieron mis pulmones – ¡Podrás acabar con mi vida pero no te daré la satisfacción que bugscas! – La puerta se cerró cuando él salió.
