Cuando escribí este one shot me he basado en la novela de "El Zorro", sin embargo, no considero que éste sea un crossover o que pueda incluirlo dentro la temática de Histórico AU, sino preferí colocarlo dentro de la categoría "sobrenatural" ya que Bleach es al final de cuentas una historia sobre seres sobrenaturales.

Disclaimer: Los personajes de Bleach son propiedad de Kubo Tite. El uso de estos no tiene fines de lucro, y sus derechos pertenecen a su autor.

Fecha de publicación 13 de agosto. Voy retrasadisima con este reto jajaja

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Correspondiente al día 6 de agosto, un AU Supernatural.

El bandido enmascarado.

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La anciana estaba rodeada de sus inquietos bisnietos y tataranietos, era el único momento que disfrutaba de las reuniones con todos los miembros del Clan Kurosaki. Su nieto Kaien tomaba ese año el liderazgo del clan, y por ello la gran mansión estaba a reventar. Habían venido de todas partes a tan gran evento.

Sus ojos cansados veían a las pequeñas gemelas, Rukia y Kiara, correr tras otro niño un poco mayor, dueño de una brillante cabellera naranja. Tantos recuerdos venían a su mente, su bisnieta más joven se acercó a ella para que compartieran el té. La hermosa Sakura adoraba las historias que les narraba su abuela, por lo que, al ver su mirada tan melancólica, decidió llamar a todos los niños para que se les uniera, toda vez que le pedía a la dulce anciana que contara ‒nuevamente‒ la historia del bandido enmascarado: el Shinigami Sustituto.

La anciana sonrió, tomó un mechón rebelde que cruzaba su rostro entre los dedos y, una vez que todos los niños estuvieron sentados alrededor del gran árbol de cerezo comenzó a contar.

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«Ésta es la historia de Kurosaki Ichigo y de cómo se convirtió en el legendario Shinigami Sustituto. Por fin puedo revelar su identidad, que por tantos años hemos mantenido en secreto, y se las cuento con cierta vacilación, ya que aún hoy en día es perseguido por sus crímenes contra la Sociedad de Almas. Crean en mis palabras más que en las absurdas enseñanzas de la Academia Shinigami, que están empeñados en difamar al Shinigami Sustituto.

» El número de los rivales a quienes nos enfrentamos desde las sombras es, ciertamente, considerable, como suele suceder con aquellos que defienden a los débiles, salvan doncellas inútiles y humillan a los poderosos capitanes. Naturalmente, como todo rebelde sin causa, la lista de sus enemigos era larga, pero yo prefiero recordar más a los aliados y amigos, que son muchos más.

» Les voy a narrar una de sus aventuras, porque de poco serviría que Ichigo se jugara la vida por aquello en lo que creía, así como por sus seres amados si al final de los tiempos nadie se entera. Una vez le escuché soltar entre quejas y reclamos ‒propios de su carácter‒ que consideraba que el heroísmo es una ocupación mal remunerada y que si hubiese estudiado medicina le habría ido mucho mejor.

» Claro que aquellas palabras sólo las decía hacia afuera, nunca dudó a la hora de ayudar a las personas y almas, pero sobre todo jamás esperó recompensa alguna por sus actos. Niños, de cierto les digo, que existen muy pocos héroes de corazón tan fuerte y noble como él. La verdad creo que no hay ninguno como el Shinigami Sustituto.

» Pero todo héroe tiene un interés amoroso, o en su defecto una princesa en apuros, en esta historia tenemos que hacer honor a la verdad, pero Kuchiki Rukia…

— ¡Se llamaba como yo abuelita!

» Si Rukia, se llamaba igual que tú, pero no me interrumpas. Como les seguía diciendo, Kuchiki Rukia no era precisamente una dama en apuros, aunque en esos momentos su vida peligraba. Había sido acusada de otorgar sus poderes a un humano, específicamente a Kurosaki Ichigo, así que la habían condenado a muerte

— ¡No! ¡Yo no quiero que ella muera abuelita! — nuevamente interrumpía la historia la intrépida Rukia.

— Claro que no va a morir. No puede... ¿verdad? — el rostro compungido de Shinishi mientras la interpelaba le recordaba mucho al su padre Mamoru. Por lo que la anciana nuevamente tuvo que reconocer, para sí misma, que la herencia de los Shiba era muy fuerte en esos niños.

» ¿Me dejan terminar la historia Rukia y Shinishi?

Luego de obtener una afirmación de parte de ambos niños, continuó con la narrativa. Aquellos infantes eran siempre los que más problemas causaban a sus padres con todas sus travesuras. El resto, tenían el semblante y la disciplina de los Kuchiki, por lo que nunca osaban interrumpir a un adulto cuando éste hablaba.

» Me permito aclararles que Kuchiki Rukia era un gran elemento dentro de su escuadrón, una chica fuerte y muy trabajadora, pero que traía sobre sus hombros el peso de un doloroso pasado, por ello aquella noche que conoció a Ichigo decidió que nadie más moriría por su debilidad, y en una arriesgada jugada quiso transferirle la mitad de sus poderes a Ichigo. No sabía bien por qué, pero en el fondo ella creía que ese muchacho malhablado podría enfrentarse a un hollow y protegerlos, tanto a ella como a su familia, de las fauces de aquel monstruo. Luego de la sincronización entre sus almas, sus corazones latían al mismo ritmo creando poderoso un vínculo entre ellos, humano y shinigami jamás serían los mismos.

» Claro está que Ichigo jamás hacía las cosas a medias, y sin querer, tomó para si todos los poderes shinigamis de Rukia. El resultado fue, que Rukia tuvo que quedarse un tiempo con ellos en Karakura, como una humana, mientras le entrenaba y enseñaba las nociones básicas del trabajo de los segadores de almas. No era que Ichigo le pusiera fácil la tarea, sobre todo cuando ella empleaba sus magníficos dibujos para ilustrar los diferentes escenarios y tipos de criaturas, y él los desdeñaba.

» Pero todo como empieza se termina, nada es eterno. Y más temprano que tarde la ausencia de la shinigami fue notada en la Sociedad de Almas, por lo que se enviaron a dos miembros del sexto escuadrón en su captura.

» Aquella historia la puedo resumir en tres palabras: dolor, aceptación y muerte. El dolor de la separación, la aceptación del hecho que nunca podrían estar juntos y la muerte de Kurosaki Ichigo como humano para despertar como un Shinigami de sangre pura.

» Rukia fue llevada detenida a la Sociedad de Almas y despojada de su rango como shinigami. En un juicio plagado de vicios y pruebas falsas fue encontraba culpable de alta traición y condenada a morir en el Sōkyoku atravesada por el Kikō'ō. No quedaría rastro de su existencia, jamás ingresaría al ciclo de renacimiento, ni siquiera pasaría a formar parte de las partículas espirituales que componían la atmosfera en la Sociedad de Almas.

» Así que cuando Ichigo se enteró de esto, se entrenó duramente junto a otros grupos de exiliados y prófugos de la Sociedad de Almas, y preparó un descabellado plan para rescatar a su preciada amiga.

» La mañana que Rukia iba a ser ejecutada, mientras era alzada sobre el patíbulo del Sōkyoku, Rukia pensaba en aquel forajido de cabello naranja que se había robado no sólo sus poderes, sino también su corazón.

» El capitán comandante, Aizen Sousuke, había ordenado ya la liberación de las ataduras que suprimirían su existencia. Una gran ave de fuego abrió sus alas dispuesto a atravesar a su presa. En la ironía de la vida, las tonalidades naranjas del fuego del Kikō'ō serían lo último que ojos zafiros mirarían. Ese pensamiento la tranquilizó, abrasaría la muerte con dicha y felicidad, si con ello lograba mantener con vida a Ichigo. No se arrepentiría de su decisión final: sacrificarse por él.

» Rukia sabía que una de las razones por las cuales el comandante Aizen había elegido un castigo tan severo, era por la negativa de ella de revelar los datos del humano al que le había entregado sus poderes. Se llevaría ese secreto a la tumba. Sonrío para darle la bienvenida a la muerte.

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En este punto de la historia ya todos los niños estaban llorando. Kiara intentaba inútilmente consolar a su hermana gemela por el cruel destino que sufriría su tocaya. Shinishi y Sota luchaban en vano por controlar sus emociones ya que consideraban que los niños grandes como ellos no podían ser vistos llorando tan fácilmente.

—Pero es que la historia no termina allí. La abuela les está contando lo que vivió Rukia en la Sociedad de Almas antes de la ejecución, ahora viene la mejor parte. Presten atención.

La dulzura con la cual Sakura habló consiguió que nuevamente los infantes prestaran atención mientras la anciana se perdía en los recuerdos. Eran tantas cosas que podría decir sobre aquel suceso en particular que concentrarse para resumirlo requería de mucho esfuerzo por su parte. Los años no pasaban en vano, y ella ya había vivido incluso más que sus propios hijos. Los latidos de su corazón eran forzados, pero se obligó a si misma a culminar con esta parte de la historia. En un futuro, si tenía la posibilidad quizá abordara otras historias del "infame" Shinigami Sustituto.

—Continuemos que ya se va a acercar la hora de la cena— anunció y recibió otra vez la atención de los infantes.

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El último pensamiento de Rukia la llevó a Ichigo, él viviría y con eso ella iría feliz a los brazos de la muerte. Sin miedo a nada, y agradeciendo las pocas cosas buenas que tuvo en la vida cerró los ojos a la espera de su destino. Claro que esté no llegó tan rápido como ella esperaba, por lo que con un poco de curiosidad abrió los ojos para ver qué era lo que detenía su ejecución.

El naranja del fuego hacía un hermoso contraste con el ocre en sus ojos. Rukia estaba estupefacta. Delante de ella se encontraba Ichigo, podría usar muchas máscaras y antifaces, y hasta una larga peluca negra, pero ella reconocería su ceño fruncido y su mirada en cualquier sitio. Él estaba allí para intentar rescatarla otra vez, no sólo eso, tenía que hacer una gran entrada deteniendo con una sola espada a un arma que tenía el poder de un millón de zanpaku-tō.

Su primera reacción fue de felicidad, pero luego un profundo terror se anidó en su alma, si él estaba allí para rescatarla, entonces ¿quién lo rescataría a él? Abajo numerosos oficiales, entre tenientes y capitanes asistían a la ejecución. Ichigo se estaba entregando en bandeja de plata, y el muy arrogante lo hacía con una sonrisa socarrona en los labios.

El ave fénix, que era la personificación del Sōkyoku se dispuso a realizar una segunda acometida, pero ya Ichigo lo esperaba. Por más que Rukia le rogaba que se fuera y que la dejara morir, éste no la escuchaba, sino que en un último movimiento cargó una densa masa de energía en su mano moldeándola hasta que tomó la forma condensada de su zanpaku-tō.

— ¡VETE!

El valiente chico también cargó contra el fénix, y empleando una gruesa cadena hecha con su reiatsu consiguió bloquear al Kikō'ō sellándolo de manera oportuna. Segundos más tarde, mientras su audiencia seguía atónita, materializó a Zangetsu, su zanpaku-tō, y haciendo alarde de un poder increíble inutilizó la doble hoja al quebrar y destruir la viga transversal y con ello la colina donde se encontraba.

"Me parece que luego de esto seré persona no grata en este sitio" pensaba el Shinigami Sustituto mientras sostenía en brazos a la pequeña condenada a muerte que no se cansaba de increparle por su osadía.

—¿Es que tú nunca te quedas callada?, Ya estás comenzando a hartarme con esa historia sobre que no debo salvarte, que debería irme a casa. Ya te lo dije enana. No me importa lo que opines. Había decidido que vendría a rescatarte y lo he hecho. Vine a salvarte, Rukia, y para que te enteres te he salvado porque me ha dado la gana. ¡Así que a partir de ahora tus opiniones me importan una mierda!

Esa era la dinámica entre ambos, un cuarto de paz y tres cuartos de peleas sin sentidos.

—Espero que sepas que no pienso darte las gracias ¡Tonto!

—Ya lo sé.

Claro que escapar del Gotei 13 no fue tan sencillo como lo esperaban, pero contaban con buenos amigos que le ayudaron a escaparse de las autoridades. Se escondieron un tiempo en la casa de la familia Shiba hasta que pudieron regresar a Karakura. Gracias a la ayuda de Urahara, Rukia pudo seguir viviendo en el mundo humano, el gigai que le había confeccionado cambiaba de una manera dramática su anatomía, y aunque en un principio le costó acostumbrarse a ello, con el tiempo y gracias al apoyo de los Kurosaki pudo aceptar su nueva apariencia, así como el hecho que no podría recuperar sus poderes sino hasta el día que muriera y regresara a la Sociedad de Almas. Extrañaría a Sode no Shirayuki, pero tenía la esperanza que algún día la empuñaría de nuevo.

Ichigo por su parte siguió con sus actividades clandestinas como Shinigami Sustituto, viviendo muchas aventuras al luchar contra shinigamis y hollows por igual, siempre con la firme promesa de proteger a sus seres queridos, así como a los indefensos sin distinción de razas. Le había prometido a su alma estar siempre con Rukia y si para ello tenía que destruir al sistema que regía el mundo lo haría sin titubear.

Zangetsu le había mostrado un nuevo poder, y gracias a ello, tenía una nueva oportunidad para estar junto a ella sin temor a represalias, Mugetsu se encargaría de impartir justicia bajo la figura del bandido conocido como Shinigami Sustituto e Ichigo de hacer feliz a su enana bajo la figura del buen doctor Kurosaki.

Esto fue así hasta que Ichigo, ya anciano cerró sus ojos por última vez una fría noche de junio. La muerte llegó y le encontró con una leve sonrisa en los labios mientras abrazaba el cálido cuerpo de su esposa. No sufrió, ni siquiera se dio cuenta sino hasta que se vio a si mismo con la cadena del alma rota. En paz siguió su camino hasta el más allá donde esperaría a que amor se le uniera de nuevo, y esta vez para siempre.

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—Ahora niños, ustedes deben guardar este secreto, ya que, si en la Sociedad de Almas se enteran de la verdadera identidad del Shinigami Sustituto, el malvado comandante Aizen no dudará en mandar a sus capitanes a capturarle y destruirle. ¿Lo comprenden?

Todos asintieron de manera solemne, y la anciana Rukia no pudo dejar de sonreír complacida. Para ese momento, y sin que se diera cuenta su audiencia había crecido, varios de sus nietos miraban complacidos a la matriarca del clan contando sus famosas historias, aunque era la primera vez que la anciana mencionaba el nombre del Shinigami Sustituto. Poco a poco todos comenzaron a caminar rumbo al comedor principal donde celebraría la cena en honor al nuevo líder.

El joven Kaien, único nieto varón y por tanto el heredero agasajado se quedó en la retaguardia esperando pacientemente a que su adorada abuela estuviera a su lado para escoltarla.

—Creo que ya es hora, deberías pedirle matrimonio a Miyuki. Es una mujer inteligente y se nota que te quiere mucho. Pero si sigues esperando a lo mejor se canse y se consiga a otro pretendiente, mira que ya tienes treinta y cinco años. A tu edad ya tenía tres hijos.

—Pues te contaré un secreto, vieja casamentera—contestó Kaien fijando sus ojos aguamarina en la figura de su abuela toda vez que sacaba una cajita azul rey y se la mostraba— esta noche le pediré que sea mi esposa.

Como si de una travesura se tratase ambos rieron mientras el hombre devolvía la caja a su escondite dentro de sus ropas. La felicidad era plena, y la anciana por fin creía que su tarea estaba culminada. Podría descansar tranquila. Aquella noche se despidió de todos, otorgó sus bendiciones y parabién como siempre lo hacía antes de retirarse a su recamara. Estaba complacida con la vida y no podía pedir más.»

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Al otro lado del dangai Ichigo estaba desesperado, sus contactos dentro del treceavo escuadrón le habían informado de su llegada, pero tal parece que ella, como siempre, se haría del rogar. Estaba comenzando a creer que no llegaría cuando una mariposa infernal se materializó trayendo una nueva alma al Rukongai.

Era ella, su Rukia, tal y como la recordaba la primera que la había visto: bajita, cabello negro y ojos violetas. Nada que ver con la rubia de ojos verdes que había sido en los últimos ochenta y cinco años desde que la rescató del Sōkyoku.

— Llegas tarde.

Ella lo miró con aquel aire de suficiencia antes de responder.

— La reina nunca llega tarde, son los súbditos quienes tienen el mal gusto de llegar temprano… Además, debía dejar ciertas cosas en orden antes de venir a ti.

— Supongo que esas cosas en orden tienen que ver con Kaien. Siempre fue tu consentido.

— Si, pero no por las razones que crees. Tenía una deuda con su alma.

— ¿Y ahora?

— Mi deuda ha sido saldada.

— Creí que nunca se casaría. ¿Qué edad tiene ya?, ¿cuarenta o cuarenta y cinco? ¡A su edad yo ya me encontraba espantando a los pretendientes de mis niñas!...

Mientras caminaban por las calles de tierra del Rukongai y lo escuchaba despotricar sobre su nieto, Rukia observaba a Ichigo y reía internamente. Kaien y él no sólo se parecían físicamente sino también en lo testarudo que eran. Si no hubiese sido por la intervención de Rukia su nieto no habría conocido el amor, del mismo modo que si hubiese sido por aquel juego de lencería vino tinto que se regaló a si misma cuando tenía dos años viviendo en el mundo humano, Ichigo jamás habría dado el siguiente paso.

Ahora les restaba la eternidad para ser felices, claro que seguía pendiente el tema de llevar a cabo una revolución en la Sociedad de Almas y acabar con la tiranía de Aizen Sousuke, pero primero disfrutarían, aunque fuera un solo mes de su décima segunda o quizá décima tercera luna de miel. Hace tiempo que dejó de llevar esa cuenta.

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Notas de la autora: Espero que les haya esta versión del universo de Bleach, donde teníamos al capitán comandante Aizen Sousuke (Moncada) detrás de la pista del bandido enmascarado (recordemos que es un vizard) el Shinigami Sustituto (Zorro) que va por allí, no precisamente marcando la S de shinigami, sino metiéndoles un getsuga tensho por el trasero a los oficiales del corrupto Gotei 13.

En esta historia Rukia tiene que cambiar su apariencia física gracias a un gigai de Urahara para no ser descubierta en el mundo humano una vez que Ichigo la rescató, igualmente Aizen Sousuke en esta historia no es típico Aizen "todo es parte de mi plan" y por eso es que en el Gotei no conocen la identidad secreta de la Fresa.

He amado este one-shot.