Scorpius miró la cara de Rose Weasley. O mejor dicho, el perfil, porque desde aquél beso en el pasillo, la Weasley se negaba a mirarle a la cara.
Ahora, la pelirroja lo ignoraba, y lo que es más, había dejado a su novio, y procuraba coquetear con todos los chicos que se le ponían al alcance, y miraba a Scorpius, como desafiándole, cada vez que hacía esto.
"La voy a matar" pensó Scorpius por séptima vez esta mañana cuando Lorcan Scamander se rió de algún comentario gracioso que había hecho Weasley y esta le permitió pasarle un brazo por los hombros. Acto seguido miró a Scorpius y compuso una sonrisa burlona.
El rubio se encendió. Esa última adorable sonrisita había sido la gota que había colmado el vaso, Cogió lo primero que tenía a mano ( unos spaghettis cubiertos de salsa de tomate ) y antes de que Albus pudiera preguntarle que estaba haciendo, se dirigió a la mesa de Gryffindor.
Vio como los ojos de Rose se habrían hasta límites insospechados.
Escucho el saludo de Lorcan "Scorpius, ¿cómo te va?" pero no les prestó demasiada atención. Sus ojos estaban fijos en Weasley que ahora componía lo que parecía ser una mueca de desconcierto.
-¿Qué te sucede, Scorp?-dijo con una voz dulce, mientras le sonreía de forma ¿esperanzada? Scorpius no se paró a pensarlo. Simplemente vació la fuente de pasta y tomate en la cabeza de la pelirroja.
-Eres imbécil, Rose Weasley-aseguró en voz alta.
Y antes de que cualquier primo Weasley-Potter-Delacour reaccionara, antes de que los de Slytherin empezaran a vitorearle, antes de que ningún profesor lo castigase ,salió dignamente de la estancia.
Por tanto, no escuchó como Lorcan dijo en voz alta que era un jodido imbécil y que qué demonios le pasaba por la jodida cabeza, ni escuchó al profesor Slughorn quitar veinte puntos a Slytherin. Claro que tampoco vio como , entre todo el revuelo a su alrededor, Rose esbozaba una sonrisa de oreja a oreja ni decía por lo bajinis con satisfacción" está celoso" .
Aunque también es verdad que estamos invadiendo la privacidad de Rose, y que lo que ella piense acerca de que Scorpius la haya ensuciado de pasta y tomate es , por tanto, otra historia.
