Los personajes le pertenecen a Stephenie Meyer, la trama es mia, espero les guste el nuevo capítulo.
¿Un día normal?
¿Por qué cuando quieres que el tiempo pase lentamente se va mas rápido de lo normal?
Estábamos a tan solo una semana de la boda, el tiempo se acababa. Seguí yendo a terapias con Andrea, la amiga de Jasper, en realidad me habían sido de mucha ayuda y el tema había sido olvidado por ahora, Edward jamás volvió a preguntar algo al respecto. Y ahora aquí me encontraba, planeando mi despedida de soltera con Alice y Rosalie.
- Deberíamos ir a un antro o algo así ¿no crees? –decía Rosalie muy entusiasmada.
- Me parece bien –conteste.
- Si, pero hay que reservar el lugar para esa noche, que haiga solamente invitadas de nosotras.
- Eso me parece mejor. –conteste de nuevo.
- Perfecto, reservare el mejor antro de la ciudad.
- De acuerdo, y no excedas con los invitados, bueno invitadas.
- No te preocupes irán solo chicas así que no serán 100 personas.
- Eso espero Alice.
- Bien entonces me marcho, tengo que reservar el antro y arreglar unas cosas, además se me acaba de ocurrir algo genial, increíble, fantástico, algo que te encantara Bellita hermosa. –dijo con tono meloso.
- Alice ¿Qué se te acaba de ocurrir? –levante una ceja.
- Es una sorpresa, nos vemos mañana! –no me dio tiempo de decir una palabra mas y se fue.
- Genial ¿Qué crees que sea Rose?
- No lo se, pero de seguro será algo grandioso, no te preocupes Bella, iré a arreglarme, tengo una cita. –dijo sonriendo.
- ¿otra? Hace dos días saliste con un chico Rose y ahora saldrás con otro.
- Bueno, hay que conocer a mas gente ¿no crees? además tu ya tienes a Edward para que te consienta así que no me reclames nada ¿ok?
- Grandioso –susurre cuando se marcho.
Estaba sola, no había absolutamente nadie en casa, mis padres habían salido de viaje y regresaban mañana, Jasper salió con su banda, si su banda, al fin su sueño hecho realidad, me sentía feliz por el y por otro lado tenia envidia, el había logrado lo que yo había soñado tantos años a lo cual había renunciado el día que acepte casarme con Edward. Sacudí la cabeza borrando eso de una buena vez, ¿Por qué siempre tenia que recordar a Edward? Maldición. Me levante de la silla y subí a mi habitación nuevamente. Camine de un lado para otro durante un buen rato, estaba aburrida, mas que aburrida, sentía que la cabeza me iba a explotar si no hacia algo, escuche como un coche se acercaba a la casa, me asome por la ventana, grandioso, esto era una mierda, mi día no podía ser peor. Baje de mi habitación muy a mi pesar, estaba de mal humor, la puerta se cerro en el momento en que llegue abajo.
- Hola cariño, ¿viniste a recibirme? –estúpido.
- ¿a que viniste?
- Huy, alguien esta de mal humor el día de hoy –rodé los ojos, camine a la cocina.
- Lo que digas… -cuando llegue Helen, Anna y Sophia estaban conversando al parecer ellas tampoco tenían mucho que hacer el día de hoy –hola.
- Señorita Isabella.
- ¿han terminado con sus deberes tan pronto? –les pregunte mientras habría el refrigerador.
- Si, no había mucho que hacer así que terminamos temprano.
- Ya veo… ¿Por qué no se van a alguna parte?
- No podemos señorita.
- Claro que pueden, si alguien les da permiso, y yo se los doy, salgan, diviértanse –saque una manzana, un pepino, una jícama, un pedazo de sandia y una naranja.
- Pero su madre….
- No se preocupen, yo le diré que les di permiso. –puse las frutas en el lavabo y tome el jabón para lavarlas.
- Muchas gracias señorita.
- Ahh no es nada solo diviértanse.
- Con permiso. –lave las frutas con cuidado y luego las seque, cuando me daba la media vuelta vi a Edward recargado en la puerta de la cocina.
- Que amable eres con la servidumbre.
- ¿vas a quedarte ahí parado todo el día? –saque un plato, la tabla para picar y el cuchillo de la alacena.
- Es divertido verte enojada, sobre todo si es con las frutas. –soltó una leve risita.
- Bella! –escuche que Rosalie me llamaba.
- En la cocina! –le grite.
- Vuelvo en la no…che –se para al ver a Edward –hola Ed.
- Hola Rose ¿Cómo has estado?
- Perfecta.
- Ya lo veo –mire sobre las pestañas muy disimuladamente –estas preciosa ¿una cita?
- Así es, gracias, veo que has venido a acompañar a Bella con eso de que no hay nadie en la casa.
- Claro, no quisiera dejarla sola.
- Que tierno eres –AJA! Ya quisiera… -bueno ya me voy.
- Bien, entonces que te vaya bien en tu cita, estoy seguro que el chico no podrá ni hablar –Rosalie rio bajito y se sonrojo… genial, mi prometido intentaba cortejar a mi hermana, sencillamente grandioso.
- No llegues tan tarde. –le recordé.
- Para nada, hasta luego Ed, adiós hermanita. –no dije nada y seguí pelando y partiendo la manzana.
- Así que… no hay nadie en tu casa.
- No.
- Ummm… déjame ayudarte ¿tienes otro cuchillo?
- En la alacena. –Edward fue a la alacena ay tomo un cuchillo -¿no tienes que estar en la empresa trabajando?
- No tenía mucho que hacer, dame la jícama. –se la pase y volví a mi labor de pelar la naranja. -¿Por qué estas molesta?
- Me siento como un ave enjaulada, no tengo nada que hacer, estoy aburrida y siento que la cabeza me va a explotar.
- No te gusta estar encerrada.
- ¿a quien va a gustarle?, no tengo nada que hacer, no hay nadie en casa, no hay nada en la televisión, ayer me desvele, tengo sueño pero no puedo dormir, mi hermana se va vestida como una puta a no se donde con un tipo y por si fuera poco me deja aquí contigo.
- Vaya, cuanto rencor llevas guardado –dijo sarcásticamente -¿Dónde están tus padres y Jasper?
- Mis padres salieron de viaje llegan mañana y Jasper esta con su banda.
- Una banda, eso es genial.
- Lo es. –dije con enojo, no era justo, nada justo, renunciar a mis sueños por este imbécil, al menos mi familia sería feliz. Sentí la dura mirada de Edward pero no levante la vista.
- Y no hay nada en la televisión.
- Películas del año de mi abuela, música horrible, programas aburridos y estúpidos, nada bueno. –comencé a partir la naranja en pedazos.
- ¿Por qué te desvelaste?
- Tenía cosas pendientes, cuando me di cuenta eran las cuatro de la madrugada, además necesitaba pensar.
- ¿Por qué no puedes dormir? –parecía que había memorizado todo lo que le había dicho.
- Son las cuatro de la tarde, no puedo dormir a esta hora, solo cuando me enfermo claro, cierro los ojos y nada.
- Eso es interesante… -susurro, alcance a escucharlo -¿Por qué piensas que tu hermana va vestida como una "puta"?
- ¿acaso no la viste?, ese estúpido vestido apenas y la tapaba, estoy segura de que llegara a las nueve de la noche y no precisamente por pasear.
- Bella, es normal, esta en la edad ¿acaso tu jamás has tenido sexo en la primer cita?
- Claro que no, no soy una ramera. –puse la fruta ya picada en el plato y me gire bruscamente hacia la alacena para sacar dos tenedores, no era una malagradecida si eso pensaban, regrese al refrigerador y saque un limón, lo partí a la mitad y lo exprimí en la fruta.
- Sabes que no quise decir eso Bella –se sentó en una silla y se apoyo en la bardita de la cocina. –además me sorprende que jamás haigas tenido relaciones sexuales en la primer cita, es algo común ahora.
- Por que yo no soy así, primero debo estar segura de lo que voy a hacer y se que cuando eso suceda voy a darme cuenta inmediatamente y no voy a dudar en seguir mis instintos salvajes –tome el salero y le eché a la fruta. –es estúpido según Rose, dice que parezco del siglo pasado y que debería arriesgarme mas pero… -me detuve instantáneamente –ella sabe… que no… puedo –deje el salero en la mesa y seguí mirando el plato durante unos segundos.
- He notado que… no te gusta para nada el tema del "sexo" –dijo haciendo comillas con las manos, lo mire fijamente -¿Por qué Bella? ¿Hay algo que yo no sepa? –baje la mirada rápidamente de nuevo.
- No –conteste automáticamente, tome el plato y los tenedores y me dispuse a salir de la cocina pero Edward me detuvo jalándome del brazo.
- Eres muy mala mintiendo Bella –sentí su aliento rozar mi cuello –tus gestos lo dicen todo, dime que es lo que no se.
- No hay nada que no sepas Edward, suéltame.
- No te creo nada ¿sabias que con una simple llamada podría enterarme de toda tu vida?
- ¡No te atrevas! –me solté de su agarre y lo mire con miedo, mierda, este sonrió triunfante.
- Cuéntame Bella, dime tu secretito.
- No –le repetí.
- Bella no quiero hacerlo por las malas.
- Tampoco yo Edward.
- ¿es una amenaza? –pregunto burlón.
- Tómalo como quieras, pero te recuerdo que yo se demasiadas cosas de ti, cosas que no te conviene que la gente sepa. –me di la vuelta y camine hasta el comedor, deje el plato en la mesa y me senté en una de las sillas subiendo los pies, mi madre nunca me dejaba hacer esto "es de muy poca cortesía" solía decirme. Comencé a comer, a veces el coraje se me pasaba cuando comía algo, era extraño.
- Eres muy astuta debo admitirlo –Edward se sentó en la silla de al lado, tomo su tenedor y se llevo un pedazo de pepino a la boca, yo seguí comiendo –eso me gusta… dime algo ¿Por qué te molesta estar conmigo? –me pase el pedazo de naranja que estaba comiendo y lo mire.
- ¿estas seguro de que quieres saberlo? –enarque una ceja.
- Tengo curiosidad.
- Bien, tu lo quisiste, me molesta estar contigo por que eres un engreído, vanidoso, caprichoso, mujeriego y siempre estas molestándome, odio cuando te pones en tu papel de "soy Edward Cullen y soy el mejor del mundo, arrodíllense ante mi" eres chocante.
- No pienso que soy mejor que los demás.
- Claro que si, todo el tiempo.
- Claro que no ¿Por qué te molesta que sea "mujeriego"?
- ¿Cómo que por que?, por que juegas con las chicas Edward, los sentimientos de las personas son valiosos y debes respetarlos.
- Oh vamos, para eso les advierto que estoy comprometido, lo cual les resulta excitante y prácticamente se me lanzan encima.
- Claro y el inocente Edward no puede decirles que no, que caballeroso.
- Y tú de celosa.
- Yo no estoy celosa.
- Claro que si lo estas, lo veo en tus ojos.
- No lo estoy.
- Estas muy celosa cariño.
- Estúpido. –rodé los ojos.
- Presumida.
- Yo no soy presumida.
- Claro que lo eres.
- ¡Que no!
- ¿entonces por que caminas de esa manera? Meneando las caderas de un lado para otro de una manera muy sexy y que decir de esos vestidos que te pones, te encanta presumir. –lo admito me sonroje furiosamente.
- Yo no… muevo las caderas de un lado para otro –Dios había dicho que caminaba sexy –y si no te gusta como me visto búscate otra que si te guste como se viste.
- Me encanta como te vistes, formal, elegante, SEXY. –dijo casi gritando.
- ¡Cállate ya! Estas haciendo que me apene.
- Pero si te ves hermosa así.
- Edward ya basta.
- Solo soy sincero.
- Huy pero que sincero estas hoy.
- Es un buen día ¿quieres que te diga otra cosa muy sinceramente Bella? –dijo mirándome de una manera muy intrigosa, mi estomago se revolvió.
- ¿Qué cosa Edward? –dije reclamándole.
- ¡voy a besarte!
- N…–no dije ni una frase entera cuando sus labios se presionaron contra los míos.
Dios este hombre me iba a matar, no podía negarle un beso, es que besaba tan genial. Una de sus manos acaricio mi mejilla, yo agarraba la mesa fuertemente intentando calmarme en vano, mi corazón latía muy rápido. Sentía las mejillas encendidas pero no despegue mis labios de los suyos, al menos no hasta que comenzó a faltarme aire, nos alejamos lentamente con la respiración agitada. Nos miramos un momento, esto se estaba volviendo peligroso.
- Eres un idiota ¿sabias?
- El idiota que mejor te ha besado –respondió con una sonrisa tan… sexy. Bufe, me levante de la mesa recogiendo el plato y lo lleve hasta el lavabo, mas tarde lo lavaría, regrese enseguida, Edward estaba sentado con la cabeza entre las manos.
- Voy a bañarme, haz lo que quieras, es tu casa.
- Bien.
Subí a mi habitación y respire profundamente ¿Qué acababa de pasar? Me había besado si pero ¿Por qué? No era un pecado decir que yo también quería besarlo pero el quería besarme a mi lo que convertía todo en un misterio, tal vez solo buscaba divertirse un rato. Como siempre. Me desvestí y me metí a la ducha, repentinamente tenía calor, me quede un rato en el agua estar ahí se sentía muy bien, cerré la llave del agua y me envolví en la toalla. Salí al armario y me quede mirando un rato la ropa, que mas daba, tome un vestido azul celeste que tenía un listón blanco abajo del busto, era muy bonito, sencillo pero lindo. Me seque y me puse el vestido, me seque un poco el cabello con la toalla y después lo desenrede, me puse una diadema blanca y me arregle el cabello para que quedara un poco ondulado. Me puse rímel y un poco de brillo y listo. Tome mi reproductor de MP3 y salí de mi habitación para dirigirme al patio, me acosté en la hamaca y me puse los audífonos, todo estaba tranquilo y Edward no estaba por aquí, todo era perfecto.
Cuando abrí los ojos ya estaba oscuro, rayos me había quedado dormida.
- Vaya siesta. –pegue un brinco en la hamaca cuando escuche esa voz, mire hacia a un lado asustada, Edward estaba acostado en el césped al lado de donde me encontraba yo.
- ¿Qué haces aquí?
- Tu dijiste que podía hacer cualquier cosa y vine aquí, es un lindo lugar y el aire es muy fresco, me gusta.
- Claro –suspire y me acosté en la hamaca de nuevo -¿Qué hora es?
- Las ocho de la noche.
- Y Rose no ha llegado…
- Debe estar arreglándose para llegar a casa, tu sabes.
- Si, si, como sea.
- Así que ¿tuviste un lindo sueño? -¿Qué?
- ¿Qué?
- Que si tuviste un lindo sueño. -¿Qué quería decir eso?
- No recuerdo haber soñado.
- Debiste soñar conmigo y tu mente bloqueo el recuerdo. –bufe.
- Ya quisieras que soñara contigo Edward, por favor.
- Dime Bella ¿Cuántas veces hasta ahora has soñado conmigo? Se sincera –lo mire, estaba recargado en una mano, maldición se veía tan sexy.
- Ninguna Edward, no he soñado contigo y no quisiera hacerlo nunca –mentí, si había soñado con el y muchas veces.
- Pues yo si he soñado contigo ¿sabes?, son sueños muy interesantes.
- ¿ah si? ¿y que has soñado conmigo Edward? –pregunte burlonamente.
- Cosas algo… morbosas.
- Estúpido… -las mejillas se me encendieron de nuevo, que bueno que no se notaba por que estaba oscuro.
- Son sueños tan reales, algún día te los contare.
- No quiero saber de tus pervertidades Edward. –rio.
- Dime algo Bella –este se paro del césped y camino hacia mi.
- ¿Qué cosa?
- ¿te gusto? -¿Qué?
- ¿QUÉ? –este chico estaba loco de remate.
- Vamos dime la verdad, te gusto ¿cierto?
- Estas loco –Edward se acerco mas hasta quedar parado frente a mi, se sentó levemente en la hamaca y apoyo una de sus manos cerca de mi cintura, sosteniéndose para no caerse.
- Es duro aceptarlo pero debes ser sincera, además puede ser algo bueno para nuestra relación, algo físico, ¿no lo has sentido?
- Estas diciendo puras idioteces. –no, no y no, estaba equivocado.
- ¿No sientes esa atracción cuando te toco? ¿cuando te beso? ¿Cuándo te miro? –se acerco peligrosamente hacia mi rostro.
- Edward –le advertí volteando el rostro.
- Vamos Bella, no esta mal admitir lo que sientes, además no abra una oportunidad mejor para que me lo digas.
- ¿una oportunidad mejor?
- Ya sabes, estamos solos, cuando nos casemos estaremos juntos si, pero, no creo que las cosas sigan igual.
- De verdad estas loco. –intente pararme pero este me paro volviendo a echarme para atrás en la hamaca.
- Bella si quieres que sea sincero también, esta bien, me gustas.
- ¿te dio fiebre? –puse una mano en su frente, lo mas seguro que es que se haya enfermado y este alucinando.
- No tengo nada Bella, son conceptos diferentes el gustar, el querer y el amar ¿sabes?
- Claro que lo se Edward, pero estas diciendo cosas sin sentido y creo que estas enfermo deberías volver a tu casa y descansar ¿sabes?
- Eres tan ingenua Bella.
- ¿eh?
- Pero supongo que eso es parte de tu encanto ¿no?
- Edward déjame pararme.
- ¿y si no quiero? ¿Qué si no quiero dejarte ir? –enrojecí nuevamente, o el estaba loco o yo estaba soñando otra vez.
- Quítate –lo empuje un poco pero ni si quiera se movió un poquito.
- No.
- Edward quítate, déjame ir.
- Dije que no.
- ¿Qué demonios es lo que quieres ahora? –ya me estaba hartando con su estúpida actitud de Casanova era ridículo.
- Nada en especial, el querer pasar algo de tiempo con mi prometida no es algo malo.
- Tú sabes perfectamente por que estamos en esta situación así que no me vengas con eso.
- Pero no miento, al menos no en este momento…
- ¿eso quiere decir que me has mentido?
- Tal vez, tal vez no, quien sabe.
- Eres un estúpido, ¡largo de aquí!
- ¿no te gusta que te mientan? –rio divertido.
- Claro que no, odio las mentiras, los engaños, es algo muy bajo.
- Entonces tratare de no mentir mas ¿eso esta bien?
- Déjame ir ya Edward me estas enfadando.
- No hasta que tenga lo que quiera.
- ¿y que es lo que quieres maldita sea? –lo empuje nuevamente, sujeto una de mis muñecas y se acerco hacia mi rostro.
- A ti… -susurro muy bajito cerca de mis labios, después me volvió a besar, estaba muy segura de que en este momento parecía un jitomate, que ridícula me he de ver Dios mío. Pero, aun que me dolía aceptarlo, el tenía razón, no podía negar esa terrible atracción cada vez que estábamos cerca… o cuando nos besábamos, como ahora, era un instinto salvaje que desconocía en mi, como si cada vez que el me tocara yo me transformara en alguien diferente a quien soy, como si una parte rebelde y descontrolara se adueñara de mi por completo, pero también estaba esa sombra sobre mi… mi miedo, esa pesada sombra que no me dejaba en paz, pero esta vez… esa sombra no apareció. Pase mis brazos por su cuello y lo atraje mas hacia mí, ese beso se había convertido inevitablemente en un beso feroz. Se sentía una especie de clima diferente, mientras yo me embriagaba del olor de su aliento, pase uno de mis pies alrededor de su cintura para no dejarlo ir, como si hubiera una manera de hacerlo, todo se volvió en algo tan loco que de verdad pensé por un momento que se trataba de un sueño, yo jamás me dejaba llevar así, mas bien mis motivos me impedían hacerlo pero ahora… todo eso quedo congelado de la nada. Los labios de Edward bajaron por mi cuello y llegaron hasta mis hombros, después volvieron a mis labios mientras una de sus manos me tomaba del muslo y se apretaba más a mi, todo se estaba yendo fuera de control.
- Huyyyy, en que momento llegue. –ambos pegamos un brinco y nos separamos inmediatamente cuando escuchamos a Rosalie, no se en que momento pero la luz estaba prendida, respire entrecortadamente y mire a Edward, este estaba sentado en la hamaca de nuevo ocultando su mirada, me gire hacia donde estaba Rose.
- Has llegado, es tarde –le dije.
- Si ya se pero ustedes estaban muy entretenidos así que… perdón por interrumpir.
- Estas loca –tenía calor.
- Si claro, Jasper acaba de llegar también, deberían despegarse o el si se molestara de verdad.
- Si ya… ya entramos no te preocupes.
- Aha, no se sigan comiendo. –se dio la vuelta y se metió a la casa, mientras seguí intentando que mi respiración se controlara.
- Hay que entrar… -susurre despacio, Edward asintió y después de suspirar pesadamente se levanto y me ofreció una de sus manos para levantarme, le di mi mano y este me jalo para que me parara. Tome mi reproductor y caminamos hasta la casa, íbamos a entrar a la sala cuando Jasper iba a salir.
- Bella, hola Edward.
- Jasper. –creo que aquel pequeño incidente no me había afectado solo a mí.
- ¿Cómo te fue el día de hoy? –le pregunte intentando sonreír.
- Bien, aun que necesitamos a un vocalista urgentemente, sin el no somos básicamente nada.
- Lo encontraran pronto Jazz ya lo verás.
- Eso espero enana, por cierto los chicos te mandan saludos, quieren saber cuando iras a vernos, quieren molestar en realidad. –reí, la última vez que había ido a ver a su banda habíamos terminado en una pizzería, ellos hicieron una mescla de todo lo que tenían al alcance, hasta servilletas le metieron e hicieron que todos comieran de el, por resultado acabamos en el baño vomitando, después salimos a caminar para que se nos bajara la comida y por estar jugando casi me atropellan, fue una noche genial.
- Si, diles que pronto iré y que esta vez no se salvaran.
- Claro –rió también –en fin ¿Qué has hecho? ¿llevas mucho tiempo aquí Edward?
- Ammm, si ya llevo tiempo aquí, llegue como a las cuatro de la tarde.
- Oh ¿Qué estaban haciendo? –miro hacia abajo, seguí su mirada y vi que Edward y yo seguíamos tomados de las manos, inmediatamente me puse roja.
- Nada, estábamos platicando afuera, si ¿verdad? –mire a Edward.
- Claro, si, si. –asentimos.
- Aha… bueno iré a bañarme, tengo hambre.
- Ah llamare para pedir algo ¿quieren pizza?
- ¿y Helen?
- A le di el día libre, no tenían ya nada que hacer.
- Oh, esta bien pide pizza.
- Ok. –se fue y Edward y yo nos quedamos solos de nuevo.
- Creo que debo irme.
- Si, esta bien –conteste rápidamente.
- Si, mañana vengo a saludar a tus padres.
- Ok, si aquí te esperamos.
- Si, nos vemos.
- Hasta luego. –este se acerco listo para darme un beso pero se paro y me dio un beso en la mejilla, me miro y después sonrió, yo suspire y lo seguí mirando, soltó mi mano y después el se dio la vuelta y se fue.
¿Qué demonios había pasado? ¿Era un sueño verdad? Maldición, necesitaba hablar con Andrea y contarle todo esto, era muy extraño que yo haiga seguido el juego de Edward hasta el punto de dejar que me tocara, me rasque la cabeza y me recargue en el marco de la puerta, me estaba volviendo loca además ¿Qué con todas esas cosas que me había dicho? ¿Por qué quería besarme? ¿Por qué me dijo que yo le gustaba? Incluso me dijo en la cara que yo era sexy, lo cual estaba fuera de mis expectativas, había sido amable, aun que no lo crean eso era muy raro en el, siempre estábamos peleando, pellizcándonos, golpeándonos o gritándonos, pero el día de hoy había cambiado algo, algo que estaba segura iba a ser mi desgracia.
LO SIENTO MUCHO! prometí actualizar hace como tres semanas o mas creo pero perdón, me pusieron a estudiar para mi examen de admisión para la preparatoria y me prohibieron agarrar la compu (me la desconectaron toda con decirles) asi que ni como seguir escribiendo, hice el examen y salí por unos días y no tiene mucho que regrese asi que comence a escribir de nuevo y hace tres días creo fui a ver los resultados y si QUEDE EN LA PREPA! ahora tengo que buscar un montón de papeles pero bueno.
El capítulo de la despedida de soltera de Bella lo subo quiza mañana o pasado paciencia! pero sigan dando ideas POR FAVOR!
Mientras un capítulo aqui xD espero que les guste ¿que estara pasando ahora entre estos dos locos? chacachachan! jaja nos vemos! y ya saben IDEAS! las recibo todas con gusto.
Hasta luego!
-GreyPatt
