Capitulo 6

Resultado positivo

Semanas después de que el acto hubiese sido consumado, la vida transcurría con normalidad, tanto Raven y Dexter como pareja y Cupid en su solitario andar, disfrutaban de los días como si no hubiese mañana. Prácticamente era un sueño para todos, hasta que un día Raven y Cupid finalmente descubrirían una noticia que las uniría literalmente a su príncipe por decirlo así.

Para Dexter era como si el tiempo se le pasase como agua, finalmente pudo recordar algunos momentos de aquel festival de placer del cual fue participe sin más que otra cosa, recordó como Raven y él lo hicieron hasta llegar al clímax una y otra vez como si no hubiese mañana, algo que no escapaba a ojos de nadie, ni siquiera de su hermano quien en si lo noto contento por algo, pero su rubio familiar no le tomo tanta importancia, pues tenía similares circunstancias al estar entre Cerise y Lizzie por así decirlo, nadie podía creerlo pero el príncipe intelectual mejoro su vida a cierto modo al mostrarse más feliz después de ello, la pócima en sí dio resultado no solo para darle fuerza para lograr el objetivo, si no para poder tener algo más de optimismo, sin embargo su novia y su rosada amante griega le darían una sorpresa que prácticamente cambiaría su vida a cierto modo ¿Estaría preparado para ella? Podría decirse que si por que tanto su Novia como su amorosa amante son amigas y el haberlo compartido de algún modo les reforzó la amistad a cierto modo.

Al principio Raven se sentía cada vez más feliz por lo que pasaba, pues Dexter a final de cuentas era la persona que la quería, y que algo más pasase seria excelente para ella, esto se definiría próximamente debido a los resultados del acto que sucedió hace unas semanas. Lo que la pócima causo próximamente mostraría sus resultados en ambas chicas. pero centrándonos primero en Raven ella había notado que su periodo no había llegado en el tiempo acostumbrado, algo que definitivamente le preocupó, pues esto significaba algo mas pero decidió no prestarle tanta atención al pensar que solo era nerviosismo, pero no lo era, en segundo lugar a veces se sentía mareada con lo que en ocasiones al oler la comida simplemente le provocaba un sentimiento de asco bastante aturdidor para ella, como en la cafetería cuando tuvo que ir al baño directamente a causa de las náuseas hace un par de días, acompañando dicho síntoma también varias veces devolvió el almuerzo en el sanitario algo que incluso Maddie y Apple se preocuparon de ello

—Vaya, Raven, te ves un poco terrible, ¿qué te pasa?

—No lo sé, Maddie, creo que me cayó mal la comida.

—A mí me parece que es otra cosa, Maddie, Raven, ¿por qué mejor no vas a la enfermería?

—Buena idea, Apple, a ver si ahora sí averiguo qué me pasa.

—De acuerdo, ve.

Yendo a la enfermería recordó algunas cosas que pasaron e incluso las que habían pasado ese día entre ella, Cupid y Dexter. Aunque recordó que sólo tomó la bebida pero no recordó más, por el momento quería saber que le pasaba.

En la consulta la enfermera le pincho el brazo para sacarle un poco de sangre y poder hacer un análisis, el pinchazo en sí para ella no fue nada, más bien el resultado de los análisis era lo que la preocupaba. Después de un rato la enfermera vino con los resultados.

—Bueno, Raven Queen, creo que necesitas saberlo.

—¿Qué es lo que debo saber?

—Que en sí, estas embarazada, felicidades vas a ser madre.

—¿Yo?

—Sí, tú.

—Bueno, eso cambia todo. Creo saber con quién debo hablar.

—Excelente, entonces platica con él para que lo aclares y todo.

—De acuerdo enfermera, muchas gracias.

—De nada Raven.

Era oficial, estaba embarazada de Dexter, ahora debía decírselo de inmediato. No sabía su reacción pero aun así ella supo que sería positiva.

Cupid estaba nerviosa desde hace unos días, sin saber el porqué, todos veían en ella ese nerviosismo, y su extraña cercanía más de lo normal con Dexter. Sin embargo, no podrían saber que ella no sólo era más cercana con Dexter, sino también con su pareja, Raven. Los sucesos que ocurrieran hacía un tiempo no se le borraban de la mente y los recordaba cada vez que veía venir un descanso. Desde entonces habían cometido otros encuentros como ese, pero desde hacía unos días el nerviosismo llegó sin nadie saber cómo fue, no parecía que los otros dos se percataran de ello tanto como ella.

El día que comenzó a sentirse nerviosa, se había sentido mal, y fue entonces que tuvo que dirigirse a uno de los baños para desahogarse de su pesar que la atormentara un momento antes. Sin embargo, después de devolver lo que tenía, se encontró con Poppy que al parecer fue presente de lo que aconteció en el baño, junto con Cerise y Boldie. Cupid se encontraba en una situación muy embarazosa, esa era su impresión. Pero le recibieron con sonrisas alentadoras y le preguntaron qué es lo que le pasaba, no obstante no consiguieron que dijera mucho, y le recomendaron que vaya a un médico. Cupid iría entonces a donde empezaría su problema.

Mientras esperaba, ansiosa, se encontró con que las dudas le empezaban a invadir. Era cierto que Raven no era ajena a las relaciones que tenía con Dexter dado que ella casi siempre se encontraba presente, pero, aun así pudo reponerse de las dudas que la asaltaban, ¿y si era cierta si duda? Su menstruación no había venido en un tiempo, aunque trataba de ignorarlo era algo demasiado obvio que la asustaba. Siguió esperando con las manos sudorosas sobre su regazo. No queda más que esperar su turno.

En la consulta, sin embargo, pareció sentirse tranquila, sólo la vista de la aguja le inquietó por un momento, pero pasado esto sintió como sus pesares se hubieran ido, por un momento. Pero cuando estuvo sentada esperando los resultados las emociones la volvieron a abrazar de un modo nada grato para ella, su cabeza le empezaba a dar vueltas por el sólo pensar de lo que sería si fuera lo que tanto pensaba, en ese momento llegó el resultado, que llegaba afirmativo a sus dudas. Su embarazo ahora claro en su mente, fue un torbellino que se encontraba en su cabeza. No sabía bien lo que haría, pero si este era su estado, también lo sería el de Raven, no podía dudar de ello. Volvió a su cuarto y ahí, empezó a reflexionar sobre lo que haría en adelante, lo primero sería decírselo a Dexter, pero no sabía aún cómo hacerlo, sus temores eran mayores a su razón, y sin embargo, creía en el fondo que todo iba a ir bien.

Después de unos días, ambas se sentían extrañas con la otra, no sabían bien qué hacer. El saber de sus situaciones las mantenía en vilo con respecto a la otra. Fue que un día y casi sin querer que se encontraron en situación de aclararse las cosas.

Se contaron todo, aun sin saber cómo terminaría aquello, pero no obstante, parecieron comprenderse y ambas accedieron a ayudarse. Se lo dirían todo a Dexter, aún sin saber cómo.

Las emociones de ambas eran claras en sus rostros. La inquietud en Cupid, que tenía los ojos al borde de las lágrimas por la amista de Raven y su aceptación. Y Raven que miraba todo con amplio optimismo. Pronto Dexter sabría que era padre

Pese a todos los factores en contra, Cupid y Raven finalmente lo aceptaron, ambas quedaron embarazadas de Dexter Charming después de aquel episodio con la pócima, supieron que a final de cuentas tenían que decirle a Dexter que iba a ser padre tanto con Raven como con Cupid, algo que en sí las unió a final de cuentas.

—Bueno Raven, creo que ahora sí lo comprendemos bien. Estamos embarazadas.

—Efectivamente, Cupid, aunque creo que sí fue algo incómodo al principio. Debo admitir que Dexie lo hizo increíblemente bien.

—Eso lo sé, Raven.

—En efecto, Cupid, creo que ambas resultamos beneficiadas de uno u otro modo.

Dichas palabras las tranquilizaron en todos los sentidos, ahora al saber que esperaban un niño de su príncipe. A cierto modo estando solas decidieron demostrarse algo de cariño por saber que ambas estaban encinta.

—Bueno, Raven, creo que esto amerita que lo celebremos.

—¿Cómo?

—Pues… así.

Repentinamente, Cupid beso a Raven y a cierto modo comenzó a sentirse mucho más confortable al sentir como la tocaba. Ambas, cada una tocaron el vientre que aún no crecía exponencialmente pero que ya indicaba que ambas estaban en cinta, Raven sintió el fruto de Dexter en el vientre de la Cupid y ella también sintió el fruto de su príncipe en el vientre de la reina malvada, un beso que a final de cuentas era lésbico pero que no importaba. Celebraron el hecho de que ambas estaban embarazadas de Dexter Charming.

El beso fue lo mejor de todo, algo que ambas querían que no terminara. Si bien decidieron seguirse tocando, la mejor parte llegaría en un momento al seguir el beso de manera mucho más candente en aquel pasillo, no lo podían creer, aun así querían continuar, y lo lograrían a final de cuentas, ambas mientras continuaban dicha unión de bocas, seguían recorriendo sus cuerpos en un ritual bastante unico, algo que Dexter quisiera haber visto, aun así continuaron y al sentir que pasaría algo más se separaron y dijeron.

—Oye, Cupid, ¿estas segura de querer continuar?

—Por supuesto que sí, Raven, quiero seguir, pero te parece que vayamos a un lugar más seguro…

—¿Cómo cuál?

—Como mi cuarto, ahora, Blondie salió y podemos aprovechar.

—De acuerdo, Cupid.

Ambas fueron de nuevo a donde había pasado dicha emoción hace tiempo gracias a la pócima pero ahora si no había marcha atrás ni pócima, era amor puro, como el que Cupid manipulaba, pero ahora si era verdadero al saber que ambas tenían posibilidades de seguir con dicho ritual, ambas seguían besándose y tocándose como si no hubiese mañana. El ritual era algo que no podrían evitar ni siquiera cuando estuviesen frente a Dexter, asimismo querían repetir lo que había pasado con la pócima dentro de poco aun con su estado así que no habría problemas con ello, al parecer. Por lo que se vislumbraba otra etapa similar ahora en su estado.

Mientras tanto Dexter pensaba aún confuso sobre las reacciones de Raven y Cupid, se veían más cercanas tanto que le sorprendía, y no hallaba solución en que sólo fueran amigas. No obstante, en ese momento recordó lo que experimentaran con sus cuerpos, no sabía por qué lo recordaba ahora y sin embargo era así. El recuerdo le era tan grato, tan vivido, que no puedo más que excitarse del sólo pensar en estar en ese momento de nuevo. Recordó el cuerpo, el calor de cada una contra su cuerpo, sus aromas, todo esto lo excitaba más y más. Y en ese momento tuvo entre fantasías un ligero presentimiento de lo que se gestaba ahora entre ellas. Pero después de todo, recordó lo más importante, no hubo nada que los detuviera y lo hicieron desnudos sin censura alguna, supo entonces que ellas estaban embarazadas de él.

A cierto modo era algo confuso para Dexter pero aun así aceptaría lo que viniese de parte de su novia oscura y su amante griega, ambas lo amaban en sí y lo deseaban, el resultado estaba en el vientre de ellas. Y como se mencionó exactamente, al recordarlo, el príncipe intelectual tenía una erección que finalmente debía desahogar, por lo que sin más premura fue al baño a desahogarse y recordar ese día con una dosis de placer solitario como nunca antes, al recordar a su novia y amante en plena acción con él.

Mientras tanto, Cupid y Raven estaban solas en dicha habitación, gozando de un placer indescriptible, el ritual lésbico de ambas que festejaba que estuviesen encinta de su príncipe era la muestra de que en sí lo aceptarían propiamente y que el en sí recibiría la noticia con beneplácito, pues con cada beso, tocamiento y demás maniobras se sabía que Chariclo y Raven estaban realmente unidas. Las caricias fueron la tónica del día, y aun con ropa decidieron seguir sobre todo ambas al besarse siguieron sintiendo sus cálidas intimidades, ambas hicieron a un lado las medias que aprisionaban sus partes para poder masajearlas con más comodidad.

—¡Cupid!

—¡Cariño, hazlo…!

Esto finalmente las excito y no podían parar, llegarían a su clímax rápidamente, mientras se daban otro beso a la par que se estimulaban mutuamente para humedecerse. No podía creerse era una escena bastante diversa en ese sentido. Sobre todo porque estaban festejando que ambas portaban el fruto de aquel día, donde sellaron su amor con el chico Charming.

Volviendo con Dexter, la emoción que sintió finalmente le provocó la reacción más placentera pues su mente le jugaba una pasada al traerle a la memoria dicho momento, lo que causo que se excitara en público por así decirlo, por lo que su miembro comenzó a tomar vida.

—¡Oh, Dios! ¿Qué pasa?

Al sentir la dureza de su miembro, mientras su mente recordaba, sintió que debía desahogarse de inmediato, sin ningún contratiempo, así que sin más preámbulo fue al sanitario para poder encontrar un lugar privado, y tan buena fue su suerte que encontró un cubículo vacío donde descargarse el solo, Sparrow lo vio un poco rojo pero nada de preocuparse por lo que no le tomo importancia así que Dexter quedaría solo en el sanitario. En el cubículo rápidamente se bajó los pantalones y ropa interior en parte para dejar libre su imponente parte.

Yendo directo al grano tomó algo de papel y con el cubículo cerrado sin perder más tiempo decidió tomar su parte y hacer su menester sin premura alguna. Con los pantalones abajo, y libre ahora todo su miembro comenzó a frotarlo poco a poco emulando lo que había sentido en aquel día, el tomar su parte con sus venas visibles le era algo estimulante, por lo que se sacudió y se froto de "arriba" hacia "abajo" y viceversa en un ritmo similar al que ese día estaba haciéndolo. Sentía delicioso dicho ritual por lo que seguía y seguía hasta alcanzar su propio clímax, quería llegar a él y para eso imagino a su novia oscura y a su amante griega en traje de Eva para él solo, lo que lo incito más y más además de estimularlo para mantenerse firme y seguir con el ritmo de autocomplacencia.

—Cupid, ¡oh!, Raven.

Era lo que se escuchaba en dicho cuarto de baño, por lo que decidió seguir y seguir. Antes lo hacía en la sauna del gimnasio al no haber nadie, pero ahora lo hacía en el baño porque le sorprendió que el cuarto de baño estuviese vacío.

En fin, Dexter seguía sacudiendo de arriba hacia abajo su pene, le era delicioso sentir como su propia mano seguía emulando el cómo estaba recordando la calidez del interior de sus dos chicas, no podía creerlo, él quería más y más, de pronto como en aquel momento llego la cúspide de dicha montaña de sensaciones pero en sí no paró, sólo se relajó al respirar más tranquilo lo que hizo que su sangre hirviera de placer, sus partes estaban llenas y buscaban vaciarse, pues no resistían más sacudidas, por lo que en sí la explosión era inminente.

—¡Ah! ¡Oh, Dios¡ ¡Cupid, Raven…!

Era lo que se oía mientras seguía la sacudida, y en ese mismo instante finalmente lo había logrado, en un gemido expulsó su esperma como naturalmente lo haría incluso con fuerza, como si estuviese conectado a cualquiera de sus dos chicas, lo que al pensar en ellas lo hizo aumentar la cantidad, por lo que el líquido blanquecino y tibio salió disparado y para evitar manchar el baño decidió disparar hacia el pedazo de papel que tenía a la mano para no manchar su ropa, pues se delataría el mismo. El resultado de su disparo lo observó y finalmente suspiro porque sabía que lo había hecho antes y que quería repetirlo en alguna ocasión, sin embargo también se le vino a la mente el embarazo y dijo que sería lindo que Raven estuviese embarazada de él, aunque Cupid también a cierto modo la aceptaría. Aún jadeante y un poco débil, salió como pudo de ahí y se fue directo a su habitación para desnudarse y propiamente hacer lo que hizo ahora pero mientras se bañaba. Así que seguiría con dicho acto para vaciarse e imaginar que lo hacía como en aquellos momentos, sin duda alguna era algo delicioso para él.

El momento lo ameritaba, y como no, pues había hecho suya a su, novia, Raven Queen y a su amante y eterna enamorada, Chariclo Argantone Cupid, y ahora serían más suyas porque tendrían algo de el en sus vientres. Por lo que el también a cierto modo suspiro alegremente con una sonrisa.

Volviendo con Raven y Cupid, desearon seguir con su ritual, el cual no dejaron de realizar, el calor de sus cuerpos era como el de aquella ocasión querían repetir dicho acto por lo que decidieron irse a la habitación de Raven, para poder seguir, aprovechando que Apple no estaba decidieron ir a dicha habitación para saciar su pasión interna, algo que repetirían con Dexter mas adelante en su estado ahora de embarazo tal y como paso con él en ese día en el cual finalmente resultaron polinizadas por él.

A final de cuentas decidieron que el día fue largo, así que Raven se iba a bañar.

—Cupid me voy a bañar, fue un día largo y bueno, ¿podrías esperarme?

—De acuerdo.

Aunque para ello también Raven quería disfrutar dicho momento con Cupid así que le recomendó:

—Oye, Cupid, ¿quisieras bañarte conmigo?

—Seguro Raven… ¿por qué?

—Porque me siento un poco sola, además quiero continuar lo que estábamos haciendo.

—De acuerdo, Raven.

Aceptando dicha invitación, Raven y Cupid se desnudaron para quedar de nueva cuenta en traje de Eva, las dos eran prácticamente perfectas en forma sólo variaban en piel y cabello propios de cada una. Raven al desnudo era una reina malvada realmente bella, que ahora estaba preñada por su príncipe intelectual, y Chariclo era toda una belleza griega alada que satisfecha por su hombre ahora estaba esperando dicho fruto, nada las podía detener por lo que templando el agua de la regadera ambas entraron a la misma para comenzar, enjabonarse y platicar un poco.

—Cariño, ahora que estamos encinta de Dexter, ¿crees que nos acepte?

—Yo sé que sí, Cupid, nos aceptará a las dos.

—Lo sé, pero… ¿crees que me acepte al igual que a ti?.

—Seguro, linda.

El baño y aseo pasó como agua en cuestión de tiempo, pero aun así el calor del vapor las excitaba y querían finalmente compartir un momento a solas y excitarse ambas, la una a la otra, querían volver a experimentar lo que había pasado con Dexter,y el resultado de ello era la prueba. En el chorro de la regadera ambas seguían su ritual amatorio consistente en candentes besos en la boca, tocamientos y estimulaciones que más incrementaban las sensaciones de ambas, Raven ponía su mano en los pechos de ella y los acariciaba mientras uno de sus dedos entraba en su tibia vagina acariciando su clítoris con amor, lo que la hizo gemir como nunca antes. Añadiendo la caída del agua tibia que las refrescaba era algo excitante ver a dos chicas desnudas en pleno acto de amor en la regadera disfrutando de sus cuerpos.

—¡Ah, Raven!, sigue, amor, sigue…

—De acuerdo, mi linda embajadora del amor

Mientras el agua corría ambas seguían disfrutándose, el ritual seguiría su curso como nunca.

Las sensaciones de ambas eran únicas y eran una explosión de éxtasis placentero como el que experimentaron con Dexter, el tocar el clítoris de Cupid era para finalmente hacerla enloquecer de placer, al ser hija de Eros era hipersensible, y finalmente la harían llegar al orgasmo como nunca antes, el poder de Raven ayudo un poco al expandir ese poder de pasión al sacudir sus dedos dentro de la tibia vagina de Chariclo, era algo delicioso mientras se bañaban. Después Cupid cambio posiciones y ahora la vagina de Raven era estimulada por las manos de Cupid, su magia amorosa tenia efecto sobre sus partes, las cuales enloquecían. Cada caricia al clítoris de la reina malvada hacia que su poder fuese realmente ocupado para el éxtasis y así fue.

—¡Cupid, sigue, cariño, te quiero!

—Yo también, Raven.

En ese caso finalmente Cupid sentía como la explosión de placer iba a ocurrir, por lo que en lo último Raven bajó y finalmente le propino más clímax con su boca al probar sus fluidos y órganos dedicados a la lujuria. La hija de Eros finalmente explotó en placer descargando sus fluidos en la boca de Raven quien los probó agradándole dicho sabor de la intimidad de Cupid, el olor era común pero daba más excitación a quien probara a Cupid.

En ambos casos se auto estimulaban para remarcar el amor que se tenían y que a causa de ello finalmente lo aceptaron. Cupid y Raven sabían que ambas esperaban un hijo, recordar cómo ocurrió dicho proceso les daba mayor ánimo para seguir adelante con todo, en alguna ocasión deberían decirle a Dexter para poder ver qué pasaba ya que él tendría algo más que en si sería parte de los tres, su descendencia fue acertada pero aun así deberían saber que lo mejor estaba por venir.

Ya confirmado que Dexter seria padre con sus dos chicas, recapituló todo lo que había pasado, el cómo llego a esto, finalmente no era su culpa en sí pues la naturaleza debía ayudarlo a preservar su genética que mejor que con su reina malvada y su amante amorosa. El que la pócima haya ayudado para ello era importante ya que en si el mismo la hizo y en sí hizo nueva vida con ella, ayudado por los aparatos reproductivos de cada uno. Dexter finalmente lo comprendió y lo aceptó a cierto modo con felicidad. El ser padre era algo genial para él.

En su vida jamás se había sentido tan feliz, pero tampoco tan confuso, las sensaciones que sintió no fueron cosa de todos los días, sino algo mágico que fue tanto por Raven como por Cupid. Por la primera sentía dicha y felicidad, pues que Raven fue la razón por la cual vivió, aunque ahora Cupid también fuera su responsabilidad, las dos están enamoradas de él y en sí ahora cargaban parte de él en sus cuerpos.

Al recordar aquella tarde, siente que debe correr hacía algún lugar privado, pues el placer que le dan sus recuerdas en tanto. El recordar el tacto de sus cuerpos desnudos, hace que quiera hacerlo con ellas, como aquella vez, mil veces más, hasta que desfallezca. Y, sin embargo, las quiere de verdad, no sólo por lo de esa ocasión.

Decidió que tendría a sus hijos, aunque respetaría la decisión de ellas, pero pese a todo decidió que vería a sus hijos nacer.

Pero no era sólo Dexter quien encontraba nuevos sentimientos y pensares, Raven también sintió algo nuevo en ella.

Al preguntarse a sí misma cómo se sentía, se hallaba feliz de aquella pregunta, porque entonces veía que la situación en la que estaba en era muy grata. Se sentía alegre por ser madre, porque el hijo que llevaba en su vientre fuera de su amado príncipe, Dexter. El sólo pensar en él la tranquilizaba de cualquier tribulación que se pudiera gestar en ella, recordó cómo él le enseñó su lado amable, junto a él se sentía segura, se sentía junto a alguien a quien importaba, eso era lo más importante, el calor de él junto a ella. Veía en él no sólo amor, sino lo que fuera también su camino, lo que la salvaría de su tan ingrato destino.

Todo esto sentía, se prometió entonces, que el hijo que tendrían sería lo que marcaría el final de lo que muchos creían su oscuro destino. Se acarició el vientre pensado esto.

Al igual que la pareja, Cupid sentía algo como ellos, aunque sin saber del todo cómo sería recibido por ellos dos.

Sabía sin embargo que, a pesar de todo, amaría al hijo que tuviera ya que veía en él a Dexter quien fue por tanto su gran amor y ahora lo era realmente, pudiendo tenerlo cerca. Y aunque no sabía lo que sería de ella en esa relación de tres, se veía contenta de haber tenido el acercamiento con Dexter. El día que se consumaron los tres, al comienzo, no fue más por lujuria de la poción, pero se dio cuenta que toda esa lujuria sólo acrecentó el amor que tenía ya por príncipe Charming, no obstante la amabilidad de Raven, la confundía, en lo que pensaba que en ella encontraría su rival halló una compañera, una amiga desde ese fantástico día.

Aún sin saberlo del todo, Cupid sólo puedo sonreír a lo que ahora era su vida, su situación no daría a peor, eso era seguro.

Sin embargo, el decirle la noticia a Dexter sería algo especial para ellas dos. Por lo que de nuevo se citaron para planear como decirle eso sin que se incomode o alarme, de tal modo que no sepa por qué pasaron las cosas, aunque él lo intuye que la noticia le llegue como balde de agua fría sería algo incómodo tanto para ellas como para él. Pero no podían aplazarlo, así que de un modo u otro se lo dirían pero también lo calmarían para que no perdiese el control.

—¿Raven, crees que debamos decirle que quedamos embarazadas?

-Creo que sí, Cupid, el aplazarlo más no sería grato, mejor que lo sepa de boca de nosotras a que lo averigüe de otra forma.

—¿A otra forma? ¿Te refieres a…?

—Por ejemplo, que Duchess cometa una indiscreción, sabemos que podría estar convertida en cisne y podría escucharnos. De otra forma, sería el chisme más grande jamás contado.

—Está bien, pero hay que decírselo ya.

—Y para evitarlo debemos decirle.

—De acuerdo.

La misma forma de decirle seria sutil, por lo que evitarían alguna sorpresa o inconveniente que les pueda traer algún tipo de problemas. Así que decidieron preparar una cita entre las dos.

En cuanto a Dexter, pues finalmente estaba feliz, aunque si podría decirse que todavía se sentía confuso aunque poco a poco proceso su mente todo lo que podría pasar además de lo obvio que ya podría intuirse: que sus dos chicas, tanto su novia como su amante griega estarían embarazadas de él. Lo aceptaría y finalmente el decidiría. Sin duda alguna esto sería algo mejor para este trio que se formó después de la lujuria de aquel día con la pócima.

El día para decirle llegaría, por lo que ambas se prepararon para ello y el también, una llamada por parte de Raven fue el preámbulo para citar a Dexter y finalmente decirle lo propio.

Continuara...