Este capitulo está dedicado a todas las personas que se toman la molestia en poner esta historia en favoritos, en ser mis seguidores, y leer con cariño. Gracias a mis nuevos lectores, tanto ustedes como yo, estoy muy emocionada de que vayan y vayan descubriendo cada vez más las diferentes maravillas que acechan a los personajes, ya lo había dicho pero lo diré de nuevo: Me odiarán, me amarán, me odiarán, llorarán y reirán y llorarán de nuevo. Disfruten la lectura mis amores :3 dedicada solo para ustedes con mucha dedicación, unos dedos ágiles, y una mente con ideas, los dejo de enfadar y ahora si ¡A LEER!
Capitulo 6
Nuevas Direcciones - Parte 1
Wes, un chico de estatura normal, y de rasgos asiáticos refinados, acomodaba impetuoso su chaqueta que lo hacía orgullosamente, parte de los Warblers. Esa mañana había sido muy mala, estaba desvelado y el tiempo se extinguía a cada segundo para él. Nunca había llegado tarde a una reunión de los Warblers. Era el líder del consejo, y cómo tal, debería dar el ejemplo, pero aún así no podía culparse demasiado. Toda la noche buscó como loco la solución al problema que tenía que resolver. El peso de las regionales había caído sobre sus hombros de tal manera, que no tenía tiempo de pensar en otra cosa.
Corriendo y jadeando por los pasillos de Dalton, vislumbró con satisfacción la puerta que conducía a la sala de reuniones de su coro.
Estaba listo para los comentarios y reproches por parte de sus compañeros, pero no le importaba demasiado. No cuándo sabía exactamente lo que tenía que hacer.
Abrió las puertas del gran salón con parsimonia, y un segundo después fue testigo del caos que emanaba de él.
Jeff, Nick, Thad, y Trent discutían acaloradamente a la izquierda, en un rincón, a juzgar por sus expresiones, no era nada agradable lo que se decían.
David y John estaban nerviosos buscando alternativamente en unos papeles de listas de canciones y notablemente desesperados por hallar algo.
Todos los demás Warbles estaban rodeando la mesa del consejo, esperando expectantes, cuando apareció Wes, y se quedó mirándolos a todos con el ceño fruncido.
-Silencio -exigió con voz alta y clara- En un segundo todo mundo lo miró alternativamente a él y al alto y viejo reloj de piso que se hallaba detrás de la mesa. Tenía un retraso de 15 minutos... pero nadie dijo nada y se pusieron a sus lugares... a excepción de...
-Vaya vaya, vaya -una pausa- Miren quién se ha dignado a aparecer -dijo una voz retumbante y cargada con resentimiento. Estábamos a punto de mandar esta reunión al carajo, pero ya veo que te importó lo suficiente cómo para llegar a su final, ¿no es así Wes? -intimidó con malicia esa voz desagradable-
Wes lo ignoró por completo y tomó asiento en su sitio que le correspondía como encargado de reunión.
-Muy bien, -dijo calmadamente- Veo que todos ya fueron notificados esta mañana con respecto a nuestro nuevo miembro -sacó unos papeles-
Se escuchó un murmullo general y varias cabezas asintieron.
-No debería haber miembros nuevos si antes no se ha hecho una prueba para evaluarlos -objetó, nuevamente la voz desagradable- Tú deberías saberlo mejor que nadie, Wes.
El chico asiático hizo una pausa y miró fríamente al procedente de la voz molesta.
-Sebastian, tengo entendido que la mayoría de nuestros compañeros Warblers se han ganado su lugar dando una admirable presentación -dijo solemnemente- Pero, en estos casos, no necesitamos hacerlo -movió la mano en un gesto de Es obvio ¿no?. Nuestro nuevo miembro, tengo el honor de presentar, es Brody Weston.
se oyó un aplauso general, y el chico que al parecer era el nuevo miembro, se levantó de una esquina e hizo una pequeña inclinación y levantando la mano, en agradecimiento por la bienvenida.
-Sólo porque ha dado unos pequeños shows en NYADA no lo hace más que nosotros -espetó Sebastian con odio en sus ojos-
Wes, ya aburrido y molesto de las protestas de Sebastian, se paró de su asiento.
-Mira, el señor Weston es bastante capaz de manejar la oportunidad de ser un Warbler. -Brody asintió en su lugar, cómo para sí mismo- Tiene una de las mejores voces que hay aquí, y pienso aprovecharla -exclamó con convicción- Si a ti no te parece, bien, no me importa, yo soy el de las decisiones, y el consejo que me respalda con Thad y David, saben que es así -añadió- mientras los mencionados asentían claramente de acuerdo. Si tienes inconveniente con eso, puedes irte, no es que sobren Warbles, pero no necesitamos gente así. Puedes marcharte, tal cómo hiciste que hiciera Blaine -dijo lo último con una gran dosis de rencor en la voz, y los ojos fulminantes-
La sala miraba a Sebastian con expresión de desprecio, cuándo Wes mencionó a su ex compañero Blaine, todos lo miraban instintivamente con rabia. Por su culpa, uno de los mejores Warblers que habían tenido se había marchado sin atreverse a volver ni una sola vez, y a pesar de que su voz excepcional los beneficiaba demasiado en la competencia coral, Blaine también había sido su amigo, muy querido por todos y cada uno de ellos.
Sebastian, evidentemete incómodo y afectado, se limitó a cruzarse de brazos y a guardar silencio, mientras miraba con sus verdes ojos esmeralda a Wes con un odio puro que irradiaban cada vez que lo reprendía por lo mismo.
Era ya de por sí bastante desgarrador atormentarse a sí mismo por la misma razón una y otra vez, y todos sus compañeros no dejaban escapar oportunidad para recalcárselo una vez más.
Blaine había sido más que su amigo. Y a causa de su egolatría y su malicia, lo había pulverizado inhumanamente, perdiendo así a un gran Warbler, y un gran amigo.
Sacudiendo de su cabeza aquellos pensamientos tortuosos, trató de concentrase nuevamente en lo que decía el imbécil de su líder.
-La carta que nos ha sido enviada para informarnos sobre nuestra competencia en las regionales, si mal no recuerdo, decía que nos enfrentaríamos con los siguientes colegios y sus coros: Nuevas Direcciones, de Mckinley High -se escucharon murmullos despectivos- Y... El coro de la escuela para sordos de Haverbrook -más murmullos, pero estos eran tranquilos- . Cómo bien saben, Vocal Adrenaline siempre ha sido el coro más difícil de vencer -continuó Wes, alzando sus cejas y mirando a los reunidos para confirmar que lo escuchaban atentos- El año pasado nos quitaron la victoria regional, puesto que no pudimos llegar a las Nacionales... -se levantó de su asiento y empezó a caminar de una lado a otro de la habitación, pensativamente- Sin embargo, Los llamados New Directions se enfrentaron a ellos en esa competencia, y como bien sabrán, fueron los ganadores -se escuchó sonidos de susurros apresurados- Este año, es nuestro turno de enfrentarnos a ellos en las regionales, y les digo, mis amigos, que no hay pero que valga -advirtió son seriedad- Ganaremos esta competencia, y con preámbulo, la siguiente. -Todos escuchaban y lo miraban nerviosos y asintiendo- Los Warblers necesitan llegar a las Nacionales, que estoy diciendo, no sólo llegar, ¡ganarlas! -exclamó con inquietud- Nosotros iremos a bailar y cantar como locos, pero daremos lo mejor de nosotros, no sabemos que tan preparados estarán esos New Directions -dijo observando con recelo a Sebastian- pero sé una cosa: No será fácil vencerlos, no subestimen a los enemigos, ni siquiera a la escuela de Haverbrook -señaló con voz firme- Debemos ganar con esfuerzo, No con suerte, y tampoco esperando que los otros lo hagan mal -negó con la cabeza- Depende de nosotros.
Después de esas palabras, Wes hizo una pausa y sonó el timbre de la academia, la hora de reunión había terminado.
Todos y cada uno de los warblers, a excepción de Sebastian, claro, dió sonoros aplausos a su líder ante sus palabras de consejo y resolución. Despidiéndose los unos a los otros, fueron dispersándose para atender la siguiente clase que deparaba a cada uno.
-Weston -se acercó Wes sonriéndole al chico nuevo- Aquí tienes el programa con las normas y la lista con partituras que debes aprender -le tendió suavemente- Si tienes alguna duda, siéntete con la libertad de preguntarme lo que sea ¿está bien?
Brody miró las hojas perfectamente acomodadas que pertenecían ahora a su lista de asignaturas.
-Gracias Wesley -contestó coordialmente mientras las tomaba-
Wes vió su reloj de pulsera y dijo distraídamente: Puedes llamarme Wes..
Pero el nuevo miembro de los Warblers ya se encaminaba escaleras abajo.
Wes lo miro con el ceño fruncido pero se encogió de hombros y se dirigó a su clase murmurando un *Novatos*
Aquella mañana resultó ser muy agradable.
Blaine se había levantado sorprendentemente más temprano de lo habitual.
Había preparado su desayuno, y acomodaba la ropa que iba a usar ese mismo día para ir a la escuela. Entraba a las 9:00 y aún faltaba 1 hora y media.
Tenía todos sus deberes en la mochila, y había cepillado ya sus dientes y ponía una generosa dosis de gel como de costumbre a su cabello oscuro y rebelde.
Le gustaba ir a Mckinley, pareciera que el cambio le había sentado muy bien, a pesar de que todavía no se adaptaba mucho a las clases, pero supuso que el tiempo se encargaría de ello.
Prácticamente... Aún no tenía un grupo de amigos.
Intentó juntarse con Mason McCarthy, un chico que iba con él en su clase de gimnasia, pero el parecía tener como única compañía amistosa a su hermana gemela; Madison. No iba a ninguna parte sin ella, y no es que no le agradara ella, ambos eran bastante agradables cuando él les hablaba, o a la hora de estudio, pero en su tiempo libre, parecían hablar mucho sobre ensayar sus rutinas de entrenamiento de cuerdas vocales... además de sus pláticas sobre quemar grasa... Y la verdad Blaine no tenía muchas ganas de hablar de eso con ellos cada día en la cafetería... Sin mencionar que cuando estaban juntos excluían a cualquiera, tenía cómo un pequeño código secreto de gemelos.
Descartados
Luego, pensó en hacerse amigo de un chico llamado Joe Hart, que era amistoso y era muy amable con todos, además de muy generoso. Joe estaba en su clase de ciencia y comunicación, y era el que le hablaba con más amabilidad, el problema era que era demasiado religioso... Y no es que Blaine tuviera un problema con la religión ni con algo de eso, pero citaba demasiado la biblia en circunstancias extrañas, y se quitaba los zapatos a mitad de la clase siempre con propósitos que Blaine no comprendía... No era una mala persona, pero estaba algo obsesionado, y si se juntaba con él... quizás le insistiría en hacerse un tatuaje citando un levítico tal como él... o hacerse rastas
Definitavamente no
Su tercera opción había sido una chica bajita y con rasgos filipinos llamada Sunshine Corazón. Ella era una chica bastante responsable y dedicada a los estudios, lo cuál Blaine admiraba mucho, era simpática a diferencia de muchas personas, pero no tenía demasiado en común con ella, y ella nunca dejaba de practicar notas y hablaba demasiado sobre Vocal Adrenaline.
Blaine se sorprendió mucho al escuchar ese nombre, ya que en su tiempo de Warbler había competido contra ellos y habían perdido en varias ocasiones. Al preguntarle la razón de su afiliación con ese coro, el cuál era por cierto el coro enemigo de Mckinley, le contó una historia sobre cómo el director de Vocal Adrenaline quería reclutarla ya que el club glee no la había aceptado.
-¿El club glee de aquí no te dejó ser parte de ellos? -preguntó Blaine asombrado y lleno de intriga en aquel entonces- ¡Pero si tu voz es tan increíble! -replicó con el ceño fruncido-.
-Bueno, en realidad fue culpa de una chica llamada Rachel Berry -explicó- Sus compañeros quisieron que me uniera a ellos encantados, pero cómo ella era la voz principal no quizo que nadie interfiriera -negó con la cabeza y frunció también el ceño de recordarlo- Es una lástima, me habría encantado hacerlo... pero ahora supongo estoy mejor, voy a clases de música en otro lugar, no puedo quejarme -encogió los hombros y se alejó-
Entonces así había sido los intentos fallidos de Blaine Anderson por conseguir amigos. Pero había una excepción.
El único grupo de personas que habían llamado su atención y se veían excelentes para unírseles, estaban en el club glee.
Desde que conoció a Kurt Hummel en los pasillos, le había dado cierta impresión de agrado total. También la sintió cuándo estuvo un rato en su compañía, conociendo los alrededores de la escuela. Y cuándo conoció a sus amigos ese día en la cafetería, que fue un poco raro, a decir verdad, se sentía conectado.
Pero sabía que no podía contar con la amistad de ellos, y no es porque no quisiera, claro que no, el problema era que él trataba de olvidar todo lo referente con clubes musicales. Ya no quería recordar sus tiempos en Dalton, ni construir otros nuevos, Era algo que quería sacar de la mente.
Pero no podía.
Desde aquel día que Kurt y él habían salido juntos a tomar un café en The Lima Bean, y su amigo le dijo que se uniera al club, no sabía que decir. Lo pensaria, había dicho, y eso hacía, se debatía en que no podía tolerar estar de nuevo en el juego de las competencias y ensayos, ya que cómo bien le habían dicho antes.
-No eres capaz de manejarlo.
La rabia que le produjo recordar eso fue suficiente como para olvidarse de ello de inmediato. Su confianza en sí mismo le había sido arrebatada, ya que una de las personas que más quería y admiraba le había dicho exactamente lo que pensaba de él atacándolo de una manera muy cruel.
No quería estar en New Directions, ni en ningún coro... no se sentía demasiado motivado... Sin embargo, no sabía cómo decírselo a Kurt. Era lo más parecido a un amigo que tenía en Mckinley, y de verdad que le agradaba, cuando estaba con él no recordaba sonreír así desde hacía tiempo.
Se sonrojó.
Era un poco gracioso y a la vez estresante la perspectiva en cómo algunos veían la pequeña relación amistosa que hacía poco mantenía con Kurt.
Era un gran chico, y en verdad lo apreciaba, pero se sentía nervioso de cómo la chica latina llamada Santana se le quedaba viendo sonrientemente. Cómo si ella supiera algo que él ignoraba. Y quizás era así.
El otro día se la encontró en los pasillos de regreso a clases con su amiga rubia del club, y las saludó amablemente, estas, además de corresponderle, se le acercaron y empezaron a charlar con él, pero no le pasaron desapercibidas todas las indirectas que hacían en mención a una relación más cercana con Kurt...
-Sabes Blaine... -comentaba Santana en tono aparentemente de inocencia- El club glee necesita más chicos lindos y dulces como tú, -suspiró dramáticamente- Es una molestia tener a Hummel en el equipo, parece que su misión en la vida, es odiar y hablar mal de sus compañeros cuándo estamos trabajando... y eso no creí que lo hiciera alguien más que Berry.
-Creo que es un gran chico -repuso Blaine con una sonrisa tímida- Me parece que él sólo es el mismo... sin tratar de agradar a los demás y...
-Me parece que si estuvieras cerca, se comportaría diferente -lo interrumpió Santana sonriente- Sabes podrías...
-Las personas de ojos miel y de ojos azules hacen parejas perfectas -añadió Brittany- Mi gato Lord Tubbington está enamorado de Quinn.
-Tu gato no tiene ojos azules -susurró Santana-
-Lo sé, hablaba de Quinn-repuso indignada-
Ellas y... prácticamente todos los del coro salvo Kurt, al verlo, le guiñaban el ojo de manera cómplice y misteriosa... y eso sacaba a Blaine de quicio.
No entendía porque tanto alboroto. Pero sabía que la perspectiva que tenían sobre su amistad con Kurt no era suficiente...
Se sentía raro al repasar sus pensamientos... Le gustaba Kurt, pero no de una manera más... profunda. Apenas lo conocía... era cierto que era atractivo y simpático y tenía unos ojos hermosos y... El punto era que no pretendía acercarse a él con otras intenciones ocultas, a diferencia de lo que los demás pensaban. Pero lo que sí no podía explicar era el nerviosismo que crepitaba en su corazón cuándo lo veía, era una especie de aturdimiento, y no podía dejar de sonreír... y eso era algo, que claramente no le pasaba con todo mundo...
Decidió alejarse un poco de sus emociones y concentrase nuevamente en qué le diría a Kurt sobre rechazar la oferta de New Directions.
Blackbird singing in the dead of night...
Take these broken wing and learn to fly...
Kurt despertó de inmediato.
Vió su reloj, que marcaba las 7:59. Su alarma había sido muy oportuna.
Se desperezó rápidamente, mientras se incorporaba lentamente hasta quedar sentado sobre la cama. Volteó a ver a su mesa de noche con mirada somnolienta y apagó la alarma que seguía sonando alegremente con el suave silbido de las avecillas de su canción favorita ''Blackbird'' .
-Ahhh.. -suspiró adormecido- Estaba con la vista perdida en sus razonamientos, cuando escuchó pasos presurosos que se avecinaban por la escalera.
La puerta de su cuarto fue ligeramente entreabierta.
-Hey, amigo, Burt dice que el desayuno estará listo en 5 minutos -comunicó Finn con una sonrisa torcida- Dice que te apresures.
Kurt asintiendo respondió:
-Estaré listo en 2 minutos. Finn asintió y se dirigió escaleras abajo nuevamente a la sala.
Kurt cerró los ojos, concentrándose.
Veamos, hoy me toca Apreciación del Arte, Ensayo en el club glee (como siempre) Biología... Y cálculo.
Recordó que Adam en sus clases de NYADA, sólo aprendía temas artísticos que consistían la mayor parte de lo que a él le gustaba en diferentes tipos de danza, y las que destacaban era Ballet y el Jazz. Se preguntó si en el futuro el iría a estudiar ahí... había dado el recorrido y había visto todos los programas que ofrecía la prestigiosa escuela, entre los que le interesaban el teatro, y por supuesto el coro... la música, y todo de ella.
Había pensado eso innumerables veces, pero no quería precipitarse, aún había tiempo para decidir... Además que también dependía de que la escuela lo aceptara...
Bajó de la cama y comenzó a organizar sus cuadernos de las materias correspondientes, y a revisar su horario para cerciorarse de que era correcto, cuándo un fugaz pensamiento lo asaltó. Blaine y él no compartían clases... ¿o si?. Quería creer que aún no lo habían metido a ciertas clases porque apenas iniciaba su curso en Mckinley y probablemente le asignarían más materias en los próximos días... pero, lo más probable es que simplemente no lo tuviera de compañero en ninguna asignatura, y no supo saber bien porqué eso le daba cierta amargura.
A decir verdad, no le molestaría en lo más mínimo que Blaine fuera su compañero de biología... al contrario, estaba convencido de que era lo bastante inteligente y capaz para terminar los trabajos y los ejercicios del laboratorio sin miradas furiosas de los profesores, cómo causaba su verdadero compañero Puck. Hizo una mueca de sólo pensarlo.
Terminando de guardar sus cosas, se dió una rápida mirada al espejo del tocador, y se apartó levemente los cabellos de su frente desacomodados. Aún en pijama, fue a lavarse la cara y continuamente a desayunar.
-Hola cielo- saludó sonriente Carole, su madrastra.- Está listo el desayuno.
-Gracias Carole, -sonrió igualmente, mientras se sentaba a la mesa a lado de Finn-.
Burt apagó el televisor de la sala y se dirigió a la cocina a almorzar con los demás.
-Buenos días -saludó mientras se sentaba a un lado de su hijo.
-Hola papá- respondió Kurt mientras se servía una porción de fruta fresca en su plato-
-Oye Kurt- llamó Finn distraídamente- ¿Que sucedió ayer cuándo te dejamos a solas con Adam? -preguntó curioso mientras le daba una mordida a su sandwich de queso tostado- ¿Se molestó por tu ausencia? No me digas que le dijiste la verdad...
Kurt lo miró con los ojos muy abiertos, insinuando que no era momento de hablar de ello.
Burt, que estaba leyendo el periódico, levantó la vista hacia los dos chicos con una mirada de interés y de desconcierto.
-¿Adam? -preguntó con extrañeza digiéndose a Kurt- ¿Lo viste ayer? -inquirió con una ceja alzada y con mirada seria.
Kurt suspiró dándole una mirada molesta a Finn, que este sólo hizo cara de arrepentimiento mientras gesticulaba un Lo siento, hermano.
-Eh...Sí. -respondió Kurt con vacilación- Ayer vino a visitarme, pero casi no lo vi porque estaba con mi amigo Blaine...-se calló repentinamente, a la vez que empezaba a comer sus molletes-
-¿Qué hacía aquí? -siguió preguntando Burt con aplomo- Creía que sólo venía los fines de semana...
-Sí -respondió rápidamente Kurt- Pero al parecer tuvo tiempo extra para venir aquí, y decidió sorprenderme-
-¿Y tú estabas con Blake?-inquirió sin dejar de verlo-
-Blaine -corrigió Finn- Es el nuevo chico de la escuela -explicó una vez que terminó su jugo- Queremos que entre al glee club.
Burt seguía con la vista fija en Kurt, que se limitaba a ver la mesa, deseando concluir el tema.
-¿No es el chico del otro día Kurt?-preguntó más entusiasmado su padre- Ya sabes el de la chaqueta...
Kurt dejó de ver fijamente la mesa y alzó la cara.
Aún no le había devuelto la chaqueta a Blaine.
-Sí es ese -contestó el ojiazul mientras terminaba velozmente su desayuno-
Carole, que en esos momentos estaba lavando y cortando más fruta se sentó con ellos.
-Finn, ¿a qué te refieres con eso que dijiste, eso de ''no me digas que le dijiste la verdad'?' -inquirió su madre con el entrecejo fruncido-
-Oh... es que tuvimos que distraer al novio de Kurt para que no fuera a buscarlo... ya que él estaba con Blaine y...
-No pude pasar tiempo con Adam porque ya tenía otros planes -interrumpió kurt- Y no quería decirle eso porque no quería decepcionarlo puesto que se molestó en venir hasta acá y eso...
Burt y Carole escuchaban atentos y perplejos.
-¿Y qué estabas haciendo con Blaine, que te perdiste de la visita de Adam? -interrogó su padre-
Kurt dudó pero al final contestó.
-Sólo fuimos por un café a The Lima Bean, nada más - repuso exasperado-
-Y parece que se la pasó estupendamente -sonrió Finn cómplicemente guiñándole un ojo a Burt y Carole-
Kurt estaba a punto de despotricarle, pero se mantuvo callado. Se levantó de la mesa, recogió su plato, lo lavó y fue escaleras arriba, mientras escuchaba levemente el murmullo de lo que decía su familia sobre Blaine, mientras Finn estaba encantado de contarles probablemente puras tonterías.
Una vez de vuelta en su habitación, comenzó a vestirse para la escuela.
Optó por usar una camiseta ceñida blanca con unos pantalones color caqui estilo militar, y unos zapatillas azul oscuro. Después de peinar cuidadosamente su cabello, se puso la mochila al hombro, y tomó su celular y las llaves.
Espera. La chaqueta de Blaine -recordó-
Se aproximó hasta su armario y sacó la prenda colgada cuidadosamente. la doblo suavemente y la guardó en su mochila. La había secado y limpiado el mismo día que se la prestó, después de plancharla la había colocado con delicadeza en su armario. Pensaba devolvérsela justo el día siguiente de que se la hubo prestado, pero con tantas cosas que Santana y el club glee le metió en la cabeza se había olvidado por completo, además de estar al pendiente de Adam.
8:40
suspiró y bajó para reunirse con Finn e ir a la escuela.
-¿Qué? ¿Pero, porqué? -exclamó Blaine boquiabierto-
-Apenas me enteré -respondió Madison desalentada- Tal parece que la mayoría de profesores se contagiaron de la oleada de gripe que azotó hace poco la escuela -negó con la cabeza abatida- Entre ellos, todos nuestros maestros que imparten clase hoy. Mr Schue... la señorita Corcoran... tambien la srita Holliday... y la entrenadora Roz.
-Ya veo... -contestó Blaine, igual de decepcionado- Entonces, ¿no habrá ni una sola clase?.
-Al menos para nosotros no -repuso Madison con una mueca- No me gusta perderme clases, supongo que ahora tendremos que regresar a casa, la entrenadora Sue está en la entrada y no dejará entrar a nadie con los síntomas de estar enfermo. Claro que algunos que están en sus clases ya empiezan a sentirse mal, te recomiendo que te vayas cuánto antes Blaine, si no quieres terminar igual -aconsejó Madison, y se dió media vuelta, para buscar a Mason seguramente-
Blaine se fue por el lado contrario, a la salida. Pensó que ya no podría decirle a Kurt su respuesta, quién sabe si lo vería en los próximos días.
Kurt sacó sus apuntes de arte y su libro de cálculo de su casillero. Apenas había llegado y tenía que prepararse para su primera clase con la señorita Honns. Le echó una mirada al pasillo con el entrecejo fruncido. Casi no había estudiantes, casi siempre estaba lleno a la hora de entrada porque todos sacaban sin parar cosas de sus taquillas.
Y además, no vió a Blaine, cómo algunas veces que se topaba con él, siempre era a la hora de entrada.
Qué extraño -pensó- Y se encaminó hacia su clase.
Era la hora del descanso.
Estaba sentado con sus amigos del coro en la cafetería, pero no hubo rastro de Blaine.
Una vez más, no escuchaba las conversaciones que se amontonaban a su lado, sólo el eco.
-Mike, ¿si me ayudarás después de la escuela con mi rutina? -preguntó Rachel, deseosa.
-Sí, ya te había dicho -contestó Mike, no tan ansioso-
-¿Qué hora es? -preguntó Rachel a Finn-
-Las 11, hora de glee club, andando chicos -se dirigió a todos, mientras se levantaba-
Pero Kurt seguía escrutando por todas las mesas,por todas partes, sin rastro de él.
Santana se dió cuenta de que Kurt no se movía y se acercó a él.
-Eh, lady hummel, hora de irnos- informó algo seria- Levantando una ceja, empezó a mirar que tanto veía su amigo. Pocos momentos después se dió cuenta.
-No creo que esté aquí -le dijo calmadamente- probablemente su clase ya se ha marchado.
-¿Qué? -preguntó Kurt saliendo de su trance con esas palabras. ¿De qué hablas?
Santana puso los ojos en blanco. los demás ya se estaban alejando a la sala de coro.
-Blaine, por supuesto -contestó impaciente- Escuché algo así que algunos chicos fueron regresados a sus casas a causa de la epidemia de gripe -explicó- También oí que algunos profesores la tenían pero no sé quién esté enfermo.
-Oh, bueno. -dijo Kurt con tono amargo. Em, pero no sé qué tiene que ver con esto Blaine... -simuló no saber de que hablaba-
-Por favor, Kurt, -repuso Santana- Creo que es evidente tu falta de discreción. Sólo sé honesto conmigo, y contéstame si es que quieres hacerlo. ¿Para qué necesitas a Anderson? ¿O solamente querías comértelo con los ojos? Creí que estos días estarías alejado de él para que no pensara que quieres más citas con él...
-No es eso -replicó Kurt malhumorado- Sólo quería devolverle su chaqueta, sobra de más explicarte porque la tengo, sólo eso quería hacer.
Santana asintió comprensiva. -Bueno, si es que aún no se ha marchado, puedo ayudarte a encontrarlo, si lo veo te diré.
Kurt medio asintió, cuándo llegó Rachel a toda prisa hacia con ellos.
-Ya no se molesten en venir -refunfuñó Rachel con su voz chillona- Ya no...
-Oh, vamos Berry, estábamos a punto de irnos con ustedes -interrumpió Santana- No es para que te molestes...
-No es eso -repuso enfadada- Es Mr Schue, está enfermo y no abrá reunión del club.
Kurt y Santana se le quedaron viendo sorprendidos.
-Vaya, -comentó Santana después de una pausa- Entonces nadie está a salvo de ese virus últimamente... ¿Qué pasará con las otras materias?
-Al parecer en biología estará la maestra Tenneck -respondío Rachel muy seria- Pero, dice que justificará faltas, ya que muchos estudiantes se han enfermado, no habrá mucha gente supongo, y con las demás materias... creo que no estarán. -Y no puedo creer que diga esto, pero no asistiré a la clase disponible, no me arriesgaré a contagiarme, yo nunca me enfermo, debo estar saludable y dispuesta para prácticar mis solos de Sentimiento. -añadió Rachel muy preocupada y decidida y se alejó de ellos gritando el nombre de Mike-
Después de un momento, Santana se volvió a Kurt.
¿Quieres que te lleve a casa? -ofreció dispuesta- Creo que ya que no queda nada por hacer, debemos irnos de aquí- observó-
Pero Kurt seguía frunciendo el entrecejo. ¿Blaine se habría ido? ¿Se habría enfermado ya? No pudo evitar que esos pensamientos vagaran por su mente.
-No, gracias, creo que mejor buscaré a Blaine. Quiero saber si se encuentra bien... además para devolverle su chaqueta -respondió Kurt levemente sonrojado- Detalle que no pasó desapercibido por Santana.
Ella sonrió.
-Bien, supongo, que no me necesitas así que...
Kurt puso los ojos en blanco. -Puedes venir, si quieres -dijo con voz cansada- Ella emocionada estaba a punto de hablar- -Pero, -la cortó antes de que pronunciara palabra-, si lo encuentro, me dejaras a solas con él -advirtió-.
Ella asintió complacida y lo tomó del brazo.
-Andando.
¿Porqué estamos en el centro comercial? -se quejaba una cansada Rachel que no paraba de soltar conjeturas- Creí que me ayudarías a mejorar mi giro Déboulé que daría mayor énfasis a mi cancion de sentimiento -dijo presuntuosamente-
Habían salido de la escuela, y Rachel estaba segura de que irían a casa de Mike, ya que no podían usar los salones de baile por el virus.
-Quería que practicáramos en el estudio de baile que está aquí -informó con impaciencia Mike Chang- Ese siempre fue el plan, cuándo saliéramos de clase iríamos, pero cómo ahora tenemos más tiempo e insististe, aquí estamos-
-¿Estudio? -repitió Rachel aterrada- No puede ser, no estoy preparada, lo mío no es el baile lo sabes...
-Dijiste que querías mejorar -refunfuñó Mike- Además hiciste una rabieta tremenda para que te ayudara, y Finn tuvo que convencerme de dejar mis planes con Tina- le recordó con el ceño fruncido-
-Vale, vale -asintió Rachel frustrada- Sólo estoy nerviosa, porque no sé nada de ballet -admitió perpleja- lo estudiaba de pequeña, pero lo descuidé bastante por ir mejorando mi voz, con los años ...Y en cualquier cosa que no sea conmover a otra gente con mi increíble canto me pongo nerviosa- ¿Podemos ir antes por un café? quizás me ayude a enfocarme -pidió obstinadamente-
Mike tenía una expresión de fatiga pero al final accedió. Comprendía su nerviosismo, trabajar en las debilidades es bastante difícil, él lo tuvo bastante claro cuándo intentaba mejorar su voz y al final consiguió un papel en el Musical West Side Story que organizó el club glee para la escuela.
Se fueron directo al café favorito por New Directions, y de Lima en particular. The Lima Bean.
Decir que fue un día duro, era quedarse corto. Sus compañeros siempre eran igual con él, bueno desde lo que pasó... pero se sentía ya bastante mal, y aun así se lo echaban en cara. Él sólo quería ser un gran compañero, quería ser un gran Warbler. Por eso replicaba de vez en cuándo, cuando el creía que algo no estaba bien. Y el idiota de Wesley había echo miembro a un tipejo neoyorkino, sólo porque estaba en NYADA...
A decir verdad, no sabía absolutamente nada sobre ese tal Brody Weston, pero por alguna razón, desde que lo conoció ese mismo día, le había caído pésimo. Parecía un chico falso, sólo Dios sabría que era lo que tramaba, porque de la nada decide aparecerce en Dalton y con sólo mostrar su cara apestosa, ¡pum! Ya era un Warbler.
Tenía que admitir un poco que estaba algo celoso de su procedencia en NYADA, cuándo estudias ahí, ¿porqué demonios decides unirte a un coro de Ohio?
No tenía sentido... ¿lo habrían expulsado de NYADA? Menudo farsante- pensaba Sebastian-.
Estaba sentado bebiendo un latte con crema en su cafetería favorita, The Lima Bean. Se sentía muy solo a decir verdad. En cuánto acabaron las clases había decidido ir a un lugar en el que sabía nadie lo molestaría.
No sabía cómo convencer a Wes de que ese tal Brody no era de fiar, pero lo mandaría a cerrar la boca, ya que técnicamente no lo conocía...
Dió un largo trago a su café mientras observaba el resto del local. La gente llegaba como un rayo a la vez que otra salía del recinto. Algunas personas se sentaron atrás de él y adelante, cerca de los ventanales.
-¿No te gusta el café de aquí? -inquirió Rachel casi ofendida- ¡Es delicioso!
-Por supuesto que me gusta -reprochó Mike Chang- Pero no lo que tú pediste, se ve asqueroso -miró la bebida con desagrado-
-Es un té 100% natural -se defendió Rachel- Lleva ...
-No quiero saber -la cortó Mike deprisa- Creí que pedirías un café para mantenerte enérgica -repuso con el ceño fruncido-
Rachel bebió de su té y encogió los hombros.
-Me refería a que fuéramos al café, al establecimiento de café-explicó- Además este té es bueno para la voz
-Pero no irás a cantar -le recordó Mike-
-Bueno, estas semanas en el club glee serán muy complicadas, esperemos que nuestros amigos no se enfermen, sería algo terrible, necesitamos sus voces, considerando la situación en Mckinley, no parece que vaya a mejorar pronto...
-¿Y no te preocupan ellos en sí? -cuestionó Mike con un tono de voz acusador- Son más que voces sabes...
-Oh, claro, claro -afirmó Rachel sin tanta credibilidad- Es sólo que las regionales están muy cerca y no podemos permitir perder miembros, quizá alguno ya se haya enfermado... ¡Qué terrible sería! ¿Te imaginas que Blaine se haya contagiado? Si es así, espero se recupere, porque aún no se ha unido al club, y no tiene caso si lo hace todo enfermo... aunque claro, yo podría salvar la competencia con otro solo-añadió pensativamente- pero necesito hacer bien el Déboulé Mike. -explicó con gravedad-
Cerca de ellos, escucharon cómo una persona tosía atrozmente, cómo si se atragantara.
¿Había escuchado bien? Definitivamente esos chicos pertenecían a Mckinley, a juzgar por lo que había dicho esa chica de nariz torcida...
Pero además, ella había mencionado el nombre de Blaine. ¿Podría ser? No... ¿Blaine? ¿el ex Warbler Blaine? ¿En Mckinley?
No podía dar crédito a la información que había adquirido, quizá fuera un error...
Pero había mencionado también el club glee, ¿Blaine pensaba unirse? Sí era sólo una coincidencia, era espeluznante...
Sabía lo que tendría que hacer.
-Es mejor que nos demos por vencidos Hummel -manifestó Santana, mientras se recargaba en los casilleros- Hemos registrado cada rincón de la escuela -suspiró con pesar- Lo más probable es que se haya ido.
Kurt parecía sumamente decepcionado, quería saber que había ocurrido con Blaine...
Santana notó su mirada triste y se aproximó con él.
-No creo que se encuentre enfermo, Kurt -habló con suavidad- Creo que sólo se fue porque como nosotros, no tenemos clase, o al menos tenemos permiso de ir a casa, hasta que todo mejore.
Kurt asintió, aún desanimado.
-Bueno, entonces, creo que me iré a casa -se excusó- Y no te preocupes, puedo ir yo en mi auto...
-Mmmm -dijo pensativamente Santana- ¿Y si vamos a casa de Anderson para ver cómo está, y le das la chaqueta?
-¿Qué? -preguntó perplejo Kurt- No sabemos dónde vive... y...
-Déjamelo a mi -le guiñó el ojo con picardía-
-¿Y bien, se puede saber porqué un chico vanidoso de Dalton requiere ver al Director?- indagó Sue Sylvester, que custodiaba la entrada de Mckinley High-
-Es importante -contestó impacientemente Sebastian- Es sobre uno de sus alumnos, Blaine Anderson.
Sue levantó ligeramente las cejas, interesada de repente.
-¿Y para qué quiere hablar de él? -espetó con los labios fruncidos-
-Es urgente... permítame verlo, será rápido...-imploró Sebastian a punto de gritar-
-Verás, chico, no me das buenos motivos para dejarte pasar -razonó Sue ya harta- Será mejor que te alejes con tu carita de disney o me veré obligada a soltar a los perros.
-¿Los ..perros...? -farfulló Sebastian turbado- ¡Escuchéme! ¡Debo hablar con el director! Si no, Blaine se unirá a este coro y tendré 0 posibilidades de contactarlo y...!
-Espera espera espera -lo detuvo Sue expectante- ¿El coro? ¿El glee club piensa reclutar al chico nuevo, a Anderson? -preguntó con desconfianza-
Sebastian se quedó un segundo observándola, mudo. No sabía que tenía eso de importante para ella en esos momentos...
-Pues sí... -empezó a decir- al parecer, piensan incluirlo a New Directions...
-¿Y tú, quieres evitarlo? -interrogó la entrenadora con los ojos entrecerrados-
-Am...Sí -admitió-
-Uhm, no te ves enfermo -comentó Sue pensativamente- Bien, te dejaré pasar, pero más te vale que tu escuela gay gane la competencia regional. Pasa, adelante muchacho.
Sebastian se quedó quieto unos momentos, asombrado y confuso de lo que le decía esa mujer. ¿Quería que su propia escuela perdiera? Vaya, de verdad odiaba su trabajo... -pensó- O al club de coro...
Se encaminó con paso rápido por los pasillos, hasta que encontró una puerta de madera con la inscripción: ''Director Figgins''
Tocó suavemente, hasta que escuchó una voz que provenía en el interior, que decía
-Pase
Sebastian abrió la puerta y se adentró en la oficina.
-Vamos Becky -sonrió forzadamente Santana- Déjanos echarle un vistazo a la computadora...
Kurt y ella estaban a un lado de la oficina de Sue, aprovechando la ausencia de esta, que seguía cuidando que no entrara gente con gérmenes en las instalaciones.
Sentada en un escritorio y frente a una computadora, se encontraba Becky Jackson, la ''Beckretaria'' de Sue, que se encargaba de todos los papeleos de la entrenadora.
-Púdrete López, no lograrás revisar los archivos personales de la entrenadora Sylvester -reclamó Becky, molesta y con aire superior.
¿Qué pretendes? -susurró Kurt en el oído de su amiga con tono nervioso-
Ella sólo gesticuló un, espera, yo me encargo.
-Sabes, Kurt, deberíamos irnos de una vez, escuché que en la cafetería están regalando donas de chocolate a los que se quedaron en la escuela...
Becky volteó a verlos con asombro.
¿Donas? -exclamó entusiasmada
Santana asintió eufórica.
¡SIIIIIIIIIII! -prorrumpió Becky con fervor mientras corría directamente hacia la cafetería.
En cuánto desapareció de su vista, Santana se colocó de inmediatamente tras la computadora.
-Veamos -masculló para sí- ...B...L...AINE A..N..D.E..R...S...ON escribió a toda prisa en el buscador de la escuela.
Kurt se aproximó y se inclinó para ver también lo que había encontrado.
Habían aparecido varias carpetas, hasta que encontró una de datos personales.
¡Bingo!
-¿No será demasiado extraño, cuándo Blaine nos pregunte cómo conseguimos dar con él? -inquirió Kurt nervioso- Si encontramos su dirección, no hay una manera casual de explicarlo...
-No te preocupes ahora por eso -dijo Santana concentrada en los archivos... ¡Aquí! ¡Lo encontré! -exclamó, apurándose a leer-
...Blaine Anderson
Calle NorthRidge ... 008
-Creo que ahora podemos darle una visita a nuestro querido amigo -sonrió triunfalmente y se alejaron juntos de allí.
Duró menos de lo esperado, supuso que tendría que suplicarle a él también, pero había obtenido lo que quería.
Ahora podía ir en busca de Blaine.
Sólo bastó con una mentira piadosa. Había tenido que decirle al director Figgins que lo había mandado la escuela de Dalton a regresarle algunas pertenencias a Blaine, y que necesitaba su dirección, ya que intentó encontrarlo en la escuela, pero no pudo por que varios alumnos estaban enfermos y enviados a casa -información que supo gracias a la mujer de la puerta-...
El director estaba muy interesado, ya que le parecía bien que no hubiera rencores entre la Academia Dalton y Mckinley High... así que sólo hojeó unos papeles y le dijo exactamente lo que quería.
Pensó que el director le diría que le dejara las pertenencias para después entregárselas personalmente, pero al parecer quería que fuera él mismo, observando con detenimiento su uniforme de Dalton, supuso que no habría tanta rivalidad...
Qué tonto -pensó Sebastian-
Al salir de Mckinley, rápidamente encendió su auto y se encaminó a su destino.
Calle NorthRidge 008.
Y ASI CONCLUYE OTRO EMOCIONANTE CAPITULO. SI TE GUSTÓ, POR FAVOR POR FAVOR, TE LO AGRADECERÍA SI ME MANDAS UN REVIEW CON TU OPINIÓN, ES MUY IMPORTANTE PARA MI, ME ENCANTA QUE MIS LECTORES LO HAGAN, Y ADEMÁS ME HACEN SEGUIR ESCRIBIENDO...
UN SALUDO ESPECIALMENTE A LA LECTORA Moontsee VR POR DARSE EL TIEMPO PARA DECIRME LO MUCHO QUE LE GUSTA LA TRAMA. GRACIAS A TODOS LOS QUE ME LEEN, Y HONESTAMENTE CHICOS, NO SÉ CUÁNDO VUELVA A ACTUALIZAR, TENGO UN EXAMEN DE MÚSICA EL SÁBADO Y ESTARÉ ESTUDIANDO D; ASI QUE LES PIDO SU HERMOSA PACIENCIA, SÓLO ESCRIBANME Y ME DARÉ MI TIEMPO PARA CONTINUAR, CUANDO NO TENGO REVIEWS EN LOS CAPITULOS SE SIENTE MUY FEO :'( ALGUNOS COMPRENDERÁN... BUENO EL CAPITULO 7 NEW DIRECTIONS QUE ES LA PARTE 2 SERÁ MÁS CARDÍACO, ME ENCARGARÉ DE ELLO, SECRETOS, DRAMA Y DE TODO :D
DE NUEVO, GRACIAS POR LEER, LOS AMO MUCHO, SALUDOS DESDE GUADALAJARA
#PaoCriss
