PKMN no me pertenece.

Capítulo seis.

—Eres peor que la plaga— le dije a Gray— ¿Qué? ¿Violeta, Acuarela y todas tus "amiguitas" no fueron suficientes para ti? Ya sé que soy casi perfecta pero nunca regresaría con alguien con el que ya estuve antes.

—Sabes bien que ya no me importas, ¿verdad?

—El sentimiento es mutuo— sonreí con superioridad.

Acepto que se supone que uno no tiene que hablar mal de los ex porque bueno uno tuvo sus momentos felices con ellos… Con Gray fueron pocos momentos y lo único bueno que tuve fue que conseguí mi primer Trapinch, el padre de Glader. La verdad es un loco y no le puede ser fiel ni a su familia.

—Pelirroja te ves bien.

—Eso significa que tengo que cambiarme el color del cabello— sonreí.

—¿Todavía estás enojada por lo que le hice a tu amigo?

—No lo suficiente para romperte el brazo de nuevo, créeme que he madurado mucho desde que terminamos— le dije al chico de cabello rubio y ojos grises—¿Para qué viniste?

—La jefa de Caleidoscopio me pidió que encontrara a la Cazadora Fantasma, a Yuki o Azur conocida así por su familia. Quiere informarte que tus adorados hermanos están bien, aunque el pequeño es rebelde.

—Argento es un niño inquieto— traté de relajar mi postura para no parecer muy hostil—¿Cómo sabias que estaría aquí?

—Solo supuse que harías algo tonto para recuperar a tus hermanitos. Además, después de unos golpes, el viejo Draco me dijo donde estarían.

—¿Qué le hiciste?

—Yo nada, gente de Caleidoscopio fue la que se encargó del hombre. Pero sigue vivo, en el hospital, pero vivo.

—¿Y para que me buscan?—pregunté, tratando de mantener mi rostro lo más neutral posible. No tenía que saber que me preocupaba por mis hermanos ni por mi maestro— ¿Para qué me buscan?

—Es para ver que la preciada primer llave, quieren ver si sigue siendo igual de fuerte ¿Qué tal una pelea?

Sacó a su hypno. Otro de los tres pokémon que odio… Ese pokémon era algo… creppy.

Yo solo odio a tres pokémon: los Stunfisk que para mi son algo difíciles de vencer, los Sigilyph porque son una plaga, aunque la versión varicolor es linda. Finalmente están los Hypno. Además que su versión varicolor es de las menos solicitadas porque eran bastante feos, a decir verdad no eran más buenos que los Malamar, que ya tenían su fama. Estaba tarareando algo.

—Aitu, ve— ordené. Mi eevee shiny salió, brillaba mucho a la luz de la luna.

—Hypno, hipnosis— ordenó él.

—Protección— Aitu se protegió con el escudo de luces azules y verdes—¡Qué descortés! Bola sombra, Aitu— Aitu preparó una gran bola de sombra—¿A qué te refieres con la primer llave?

—"Cuatro las llaves son, la azulada, la añil, la ambarina y la plateada, esos son su colores. La primera a todos los unirá, la segunda sabiduría tendrá, la tercera poder desbordará, a cuarta valentía poseerá. En la abertura azul la primera estará, en la púrpura la segunda se pondrá, la tercera la amarilla se colocará y en la cerradura plateada la cuarta calzará— la bola sombra golpeó al Hypno pero este no se vio muy afectado, era unos cuantos niveles más grandes— Cuatro llaves cuatro cerraduras, una puerta dorada. Cuarto llaves, cuarto cerraduras y Lugia cantará. Cuatro llaves cuatro cerraduras, el caliz se llenarán y la fuente de la vida abrirá y la llave que guía morirá"— recitó.

—No sabía que eras poeta, Gray— dije.

—No es una poesía, lindura, es una leyenda. Pregúntale a Granate, él sabe muy bien a lo que me refiero— liberó un Delcatty shiny, entonces liberé a Luke— Él tiene sangre de cerrajero, igual que yo.

—¡Aitu Mordisco a Hypno, Luke, Garra umbría a Hypno!— ordené, ignorándolo.

—Hypno, gas venenoso al Eeevee, Delcatty, ventisca— ordenó él—¿Por qué crees que todo esto empezó? ¡Lleva años maquinándose! ¿Por qué crees qué se acercó a ti? ¿Crees que fue pura casualidad?—

El hypno abrió la boca y un gas ponzoñoso salió de la boca. Me tapé con las manos y Lucario se interpuso en el ataque. La ventisca fue muy fuerte, pero, al tener normalidad como habilidad y lucario seguía protegiendo a Aitu no le afetó tanto.

—Él es mi amigo, todo fue casualidad.

—Tu madre tiene la sangre del Gran Héroe que manejó por primera vez la mega-evolución. ¿No es acaso Corina tu prima? ¿Ese lucario acaso no es de la camada de los de Corina? Pregúntale a tu amado.

Estaba enojada, mucho. Luke usó velocidad máxima con garra umbría. A él siempre le gusta improvisar, es una ventaja si tu entrenadora está abrumada por la ira. Dio de lleno en el el Hypno, que se sufrió la mordida de Aitu.

—¡Esfera aural al Delcatty, Bola sombra al Hypno!

—¿Porqué te enojas niña?— preguntó Gray. No me había dado cuenta que estaba llorando de la ira— ¡Hypno, Cabezazo Zen! ¡Delcatty, encanto!— rió— ¿Te sientes utilizada? Tus padres sabían que ustedes eran las llaves, por eso su nombres. Por eso huyeron, no querían ver los utilizan. Pero Granate sabe toda la historia, préguntale a él.

Aitu sintió mis sentimientos o eso creo, porque la bola sombra fue más fuerte que la anterior y derrotó al hypno. Empezó a brillar. El encanto de Delcatty enamoró a Luke y este no pudo atacar.

—¡Luke, no te dejes engañar!— le grité.

¡Aitu estaba evolucionando! Desde que Luke había evolucionado no había visto una evolución. Empezó a crecer, su cola y sus orejas se mantuvieron de manera parecida y perdió el collar de pelo que tenía en el cuello. Su hermoso pelaje blanco luna se volvió negro noche, excepto por unos anillos azules. Los ojos se le volvieron más fuertes y eran amarillos. Aitu ahora era un Umbreon.

—¡Aitu!— grité, este movió la cola feliz— ¡Demuéstranos que puedes hacer!

Lanzó un ataque de Alarido tan fuerte que hasta a nosotros nos molesto ese ruido. Al delcatty, a ese gatito lo dejó noqueado.

—Bien, por lo que veo sigues siendo fuerte. La señora quiere que te diga que pronto los verán, pero que sigan haciendo lo que están haciendo. No le diré nada de lo que hagas, pero diré que estás lista— rió y devolvió a sus pokémon a las pokéballs— Hasta luego, primor.

—Cariño, yo no soy tu primor— le dije y luego se fue gracias a su Alakazam y su teletransporte.

Umbreon estaba haciendo brillar sus anillos, parecía más animado que nunca. Luke le acarició la cabeza pero él se erizó: es tipo lucha, tal vez por eso se puso tenso. Le rasqué el pelaje y lo felicité y los devolví a la pokéball, aunque Aitu se negó a entrar.

—Claro, ahora quieres andar presumiendo— reí— Vamos, caza-tyranitars… ahora que me retiro ¡Hummm!

Caminamos hasta el cuarto, donde iba saliendo Joy diciéndonos que Paladio (Granate) estaba mejor y que no tenía nada roto. Cuando se alejó lo suficiente, Aitu entró y brincó a la cama.

—¡Bola de pelos!— gritó al reconocerlo—Al fin revelas tu verdadero ser— él me siguió y se puso en la entrada del baño, donde me había metido—Ehhh ¿qué paso?

Me senté a recostada en la puerta, viendo el techo y bufé.

—"Cuatro las llaves son, la azulada, la añil, la ambarina y la plateada, esos son su colores. La primera a todos los unirá, la segunda sabiduría tendrá, la tercera poder desbordará, a cuarta valentía poseerá…"

—¿Cómo?

—¿Se te hace conocido sí o no?— exigí.

—Azur…

—Gray me dijo que tu tenías sangre de cerrajero, igual que él, que yo y mis hermanos somos llaves de no sé qué cosa… Dime que es mentira, Granate… Dimélo.

—Sabes que te amo, pero nuestro encuentro no fue casualidad.

Argento, en algún lugar de Kalos, mismo momento.

—Hay una leyenda de hace mucho tiempo. Se dice que es antes de que Xerneas terminara la guerra, aunque es más probable que haya sido después. El héroe de la mega-evolución, de los que ustedes son familia, tenía cuatro hermanos. Ellos cuatro, que los cuatro tenían un pokémon que mega-evolucionó, lucharon contra el mal de los darkais para defender a Lugia.

"Tales darkais pertenecían a un pueblo, un pueblo extinto ya o casi. Los hermanos ganaron y Lugia hundió su palacio bajo lo que ahora se conoce como pueblo Petroglifo. Allí escondieron el tesoro que todos quieren: el Cántaro de Oro, un recipiente que se llena de elixir de la vida cuando Lugia Canta. Se cuenta que uno de los hermanos resultó herido y que Lugia lo curó, lo revivió, para ser exactos.

"Los cuatro salieron y vieron habían formado un túnel, así que, con ayuda de Lugia y sus ayudantes, formaron una puerta de piedra y la sellaron, solo las personas que tuvieran su sangre podrían abrirla"— Terminó de hablar la doñita esa.

—Y ustedes, mis queridos aprendices tienen la sangre de los cuatro hermanos, que con el paso de las generaciones se cruzaron— explicó Dalí—Así que ustedes podrán abrir la puerta y podremos atrapar a los pokémon que hay ahí, que todos son varicolor… además de que queremos el Cántaro de Oro.

—Pero no es para ayudar, ¿verdad?, me refiero a lo del cántaro.

—Claro— dijo ella. Estaba mintiendo, lo sabía. Atrás estaba Jon, un amigo de Azur, y otra chica—¿Pero no tienen que meterse en nuestros asuntos, ¿verdad?

Esperaba que, por esta vez, Azur nos encontrara pronto.

Azur.

—Pero si el Cántaro sale de nuevo los darkai saldrán y bueno, serán un problema para la región y es por eso que ninguno de ustedes debe tocar el Cántaro, ya que son los únicos que pueden hacerlo— me terminé de poner la pijama en ese momento, ya que Gastón, con teletransportación me la pasó ya que no quería salir.

No sabía que sentir después de lo que me había contado. Esa era la leyenda, pero ocupaba saber algo más.

—¿Qué son los cerrajeros?

—Son personas, descendientes también de los héroes de esa vez, pero no tenemos la sangre completa de los héroes como ustedes la tienen— sonaba serio—Tus padres sabían que eran pero no mutuamente y se casaron. Después de eso desaparecieron y ustedes tuvieron que ir con su tía Jenny. Rodel, que también es cerrajero, me ordenó protegerlos y ahí fue donde te conoci…

—Calla…

—Pero te juro, por lo más sagrado, que todo entre nosotros fue real, nuestra amistad, lo que siento por ti— gritó—¿Porqué usaste pulso Umbrío en mí, Aitu?— mi umbreon le gruñó—Aitu— usó alarido— ¿Le quieres decir algo?

—Gastón, agarra a Aitu, por favor— pedí. Pude escuchar una disputa entre mis dos pokémon.

—Luego decidí unirme a los Rangers porque me estaba enamorando de ti, ¿Sabes? Tenía que protegerlos a los cuatro y mejor renuncié, como hicieron sus padres. Azur…

El silencio se adueñó del momento por un momento.

—Azur…

—¿Cómo saber que realmente me quieres si todo nuestro principio fue una farsa?— le pregunté. No iba a llorar, aunque las lágrimas de furia se me salían de los ojos—¿Cómo quieres que te crea si el más idiota de los idiotas tenía razón? ¡¿Cómo quieres que piense que hay algo verdadero entre nosotros si todo fue obligado?!— estaba alterándome y Yuki no se altera—No me importa tener sangre de unos héroes que ni conocí… solo pensaba que entre nosotros había algo verdadero.

—Azur…— la voz sonaba atrás mío. A su lado estaba mi traidor gallade.

—Será mejor que te vayas— y gallade se teletransportó afuera—Gracias, genio. Era con Granate… si es así como te llamas.

Se sentó a mi lado. He de decir que no era un baño muy grande.

—¿Ves esto?— me mostró una marca en el tobillo de forma de llave—El símbolo de los cerrajeros. Prometimos proteger a nuestras llaves y que el Cántaro no saliera del castillo de Lugia para que los Darkai se dispersaran. Yo nunca incumpliría mi misión. Recuperaremos a tus hermanos y que siempre estaré ahí para protegerlos.

—Me mentiste…

Me levanté y me separé y abrí la puerta.

—Sal, que quiero estar sola. Además me dejaste sola en el café ¡Por irte a celebrar con esas gemelas!

—¿Acaso no estabas enojada porque te había mentido?— se puso a mi altura, bloqueándome

—¿Y como sé que no me mentiste al respecto de lo que paso? ¿Hmmm?— volví a ver que Aitu y Gastón nos miraban perplejos— ¡Ustedes dos regresen a su pokéballs!— un rayo azul los llevó a las pokéballs que estaban en el mueble.

—Son muy feas esas dos, piensan que con solo un par de sonrisas pueden conseguir a cualquiera y te informo que no soy cualquiera— sonrió—. Además, fuiste tú la de la idea de que fuera con ellos.

—¿Y cualquier cosa que hubiera pasado es mi culpa? ¡Ja!— lo miré directo a los ojos—Eres muy grandecito para que digas eso.

—Sí, sí lo soy— se acercó mucho a mi cara.

—Sal de aquí— le ordené, volteando mi cara.

—No sin ti— dijo. Me agarró por la cintura y me alzó y me sacó del baño.

—¡Suéltame, Granate! ¡Suéltame! ¡Suéltame!— le grité, pero me estaba riendo. ¡El tonto me estaba haciendo cosquillas! Eso sí me enojaba—¡Suéltame o grito!— me soltó en mi cama, y yo reboté en ella—Eres un tarado.

—¿Por qué me tenían que gustar las mujeres difíciles?

—Calla, yo no soy tan complicada.

—Hace unas horas nos estábamos besando…

—Y hace unas horas no sabía que eras parte de una congregación que tiene que protegerme y proteger a mis hermanos para que no desatemos un montón de darkai en Kalos.

—¿Te acuerdas que tenemos a Jon? Ya debe estar buscándolos podría liberarlos antes de que podamos hacer nada.

—Como sea.

—Dejemos de pelear, ¿Sí?

—No…

—Solo estás enojada porque esa máscara de chica ruda se te acaba de caer— me quedé con los ojos abiertos como platos—Tranquila, si eres cursi mantendré eso en secreto.

—Yo no soy cursi, y como "amigo" que eres deberías saberlo— me envolví en las cobijas—Buenas noches.

—No señorita, no más berrinches— se acostó a mi lado—No me iré de aquí hasta que me hables.

—¿Quieres ver berrinches? Ley del hielo, entonces, tú te vas a hartas primero y así verás que no soy berrinchuda.

—Claro que sí lo eres y tú te vas a hartar primero vas a hablar y verás que no tienes que estar enojada conmigo por algo que estaba fuera de mi control.

—….

—….

—…—me volví para fulmilarlo con la mirada. Entonces hice lo que tenía que hacer: empujarlo con los pies hasta que se cayera—….

—…— entonces él se corría más hasta dejarme acorralada. Yo hacía lo que fuera para botarlo. Empecé a hacer pucheros para evitar reír.

—….— él también estaba aguantando la risa y ya había dejado de pelear…

—…

Y lo boté ¡Ja!... pero me jaló con él y caímos los tres al suelo: él, yo y la cobija de mi cama. Nos empezamos a reír.

—Te reíste primero— le dije.

—Sí, pero hablaste primero— se rió— y perdiste.

—Okey, okey, tal vez fui yo— me reí y me quité de encima de él— ¿No te dolío?

—Sí, la verdad pesas casi tanto como un Snorlax— se rió y le pegué en el hombro — ¡Auch!

—Qué cruel— lo volví a ver— ¿De veras estaba fuera de tu control?

—Nunca me sentí tan impotente como cuando me di cuenta que me estaba enamorando de ti y no te podía decir nada, porque tal vez no pasara nada y para que te iba a preocupar… lo mejor era alejarse.

—Y entonces te fuiste con los Rangers, de por sí ya no había peligro— supuse, él asintió.

—Solo los cerrajeros sabíamos la vieja leyenda, ustedes la hubieran sabido si no la hubieran tenido completa la sangre y nosotros dos no hubiera habido ningún secreto porque mi secreto hubiera sido tu secreto— suspiró.

—Y ahora hay que salvar el mundo de que una organización que pensé que habían raptado a mis hermanos para joderme la vida no agarré un cántaro dorado que si Lugia canta lo llenará de líquido que podría curar/revivir a cualquiera y que si sale a la superficie los darkai de una generación perdida atacaran a todos… ¿solo eso?

—Y tenemos que ganar para estar entre los cartoce…

—Claro… y tengo que planear un futuro ahora que me atraparon.

—No atrapamos a Azur, atrapamos a Yuki, la Cazadora Fantasma— se puso de lado y sonrió—No me gusta cómo se te ve el cabello rojo— se rió.

—Yo lo detesto— me reí—, pero era la única forma de que no me asociaran con Yuki.

—¿Me perdonas?— preguntó, me miró directamente con esos ojos negros que me encantaban tanto.

—Puede ser… te perdono por la mentira pero por lo de la cita…mmmm

—¿Es en serio?

—Y mucho— me levanté sonreí, acordándome de algo— Pero mejor te perdono, solo porque tengo algo parecido que decirte, Arrebol…

—¿Qué con ese chico?

—Pues nos besamos y…— su expresión me hizo reir— Mentira, cálmate. Pero es más grave— me miró, intrigado—Se dio cuenta que somos en verdad, pero va a trabajar con nosotros, tranquilo.

—Por un momento pensé…

—Granate, yo no soy una gemela cazadragones— sonreí y me acosté en la cama—Tengo medios más… óptimos para sacar la información.

—Supongo que sí— se levantó del suelo — Para que sepas ya me cansé de disculparme y suplicar. Si me quieres bien y si no también, ya me da igual.

—Yo también me cansé— me levanté de la cama y me acerqué hasta su cara y lo abracé y le dí un largo beso.

Y él me correspondió.

Granate, día siguiente.

Me había despertado temprano, Azur ya no estaba a mi lado. Se había ido sin dejar pista, con todos sus pokémon.

Tomé un baño, liberé a mi Ninetales y bajé a desayunar. Tenía que planear la reunión con Rodel y ver como estaba con Azur, porque antes de irnos a dormir parecía que algo no estaba bien…

Mi amigo ninja apareció con su Jolteon al lado.

—Jazmín tiene a Azur, amigo— me informó.

—¿Cómo? ¿Qué pasó?

—Estábamos entrenando entonces entró ella y paralizó a todos menos a Azur. Entonces agarró a Azur por el brazo— me dio una pokéball, era la de Aitu— solo le dijo "Si no quieres que a tus hermanos les pase lo mismo que a Jon y su amiga Ranger será mejor que vengas conmigo"

—Azur…

Quería salir corriendo, pero entonces se escucharon los ganadores de la cacería del tesoro, no fuimos nosotros, claro está, porque nos habían descalificado, así que Arrebol quedó sorprendido.

—Aitu, sal— ordené. Estaba tenso, así brillar los anillos con mucha avidez— Escucha, me harás caso si quieres encontrar a tu entrenadora— Usó pulso umbrío contra todos, estaba haciendo una rabieta— ¡Solo hazme caso!

Me volvió a ver: a pesar de que en sus ojos estaba furioso, preocupado, triste, todo a la vez. Quería de vuelta a su entrenadora y yo quería de vuelta a la mujer que amaba.

Azur, después de que le quitaran el tinte rojo del cabello, en una base subterránea de Caleidoscopio en la cueva Zubat. ¡AYUDA!

—Agradezco lo que hicieron por mi cabello— le dije a Jazmín.

—Claro— se limitó a decir y me dejó encerrada en la habitación del sótano. No tenía mis pokémon por lo cual no podía usar ninguno de ellos para escapar.

Lloré. Jon era mi gran amigo, de varios años y me había ayudado con el negocio. ¿Cómo le iba a explicar eso a sus padres? ¿Cómo iba a tener el valor de decirles nada a su familia? Nada pasaría si no salía de ahí. Pero no podía dejar de llorar. A mis otros amigos les podía pasar lo mismo: Richard, el maestro Draco, Arrebol, mis hermanos, mi madre… a Granate.

Debía pensar cómo salir de ahí y pronto. La habitación se empezó a encoger de pronto, cada vez me más sentía pequeña. De fondo escuché una pelea, algo de que no torturaran… ¿Sería una ilusión? Entonces la habitación se le quitaron las paredes, y dejaban ver todo el cielo a mi alrededor, solo tenía como base el piso metálico.

Pronto vi unas imágenes de pidgeys volando, luego el lugar se llenó de agua y un Gyarados me tragó.

—¡Dejen de jugar con mi mente!— exigí.

—No, es mejor así, primor— dijo Gray y las luces desaparecieron— los planes cambiaron, la señora quiere que el plan lo más rápido posible. Y que eres muy fuerte, quiere que te quebremos un poco… ¿Porqué tan seria? ¡Oh! Tal vez si te apagamos las luces te calmes.

Tenía que romper esta ilusión, principalmente porqué tenía que reunirme con mis hermanos y, por segundo, le tengo fobia a la oscuridad.

De vez en cuando aparecían un gengar o un haunter o un Treveant, ilusiones he de suponer… No tengo miedo… no tengo…

Yo no soy de las mujeres que esperen que las rescaten, pero, poco a poco creía que esta vez ocuparía ayuda.

—Granate, ¿Dónde estás?

Ámbar.

—Pobre Jon… fue mucho daño.

—¿Siguen respirando?— alcé los hombros, Añil y Argento .

—Niños, nadie se debe meter en nuestro curso, fue lo mejor para todos, así no interferirá más— nos abrazó— Niños y niña, nos vamos a pueblo Petroglifo a visitar a su hermana.

Nos montamos a la nave metálica, Argento a regañadientes, y cada quién se montó en sus habitaciones. El avión despegó de la pista del castillo. En un par de horas y estaríamos en ciudad Petroglifo.

Yyyyyyyyyyyyy capítulo seis terminado :D

Omega: No puedes evitar que mi historia te guste, lo sé. Que dicha que vas a subir pronto, saludos :D

Sky: Le daría un patada, pero eso se lo hará más adelante ;) gracias, igualmente para tu historia :D ( ¿Ya te dije que el umbreon de Aitu rockea? ¿sí? Sigue rockeando) Saludos :D

Sakura Touko (review cap 4): Wow, gracias. Espero que encuentres este capítulo.

Racoon (review cap 1): Gracias por detenerte a leer, aquí está el capítulo seis y espero que te pases por la historia.

Y esto es todo por hoy. Como ya les estoy informando, vendrán por lo menos cinco capítulos antes de que llegue febrero si no es más (o menos) Coman bien, cepillesen los dientes, hagan ejercicio, si alguien caza shinys por el Método Masuda no se rindan que yo tuve mi umbreon shiny después de los novecientos, si alguien tiene un Lugia, Cresselia o Rayquaza que quieran regalarme por tranpich, lo acepto con todo gusto… mmm ¡Ah! Cuidado con las hormigas, son malvadas y quieren comerse su flan de chocolate .-.

¡Los leo luego! :D